Algo que definitivamente, no esperaba.
2 meses después.
Llegue a casa y fui directo a mi cuarto. Jake vendría hoy a casa y quería cambiarme la ropa del colegio por otra cosa. Mama llegaría mas tarde por que la habían ascendido en el trabajo y ahora tenía más horas. Mejor era bastante molesto cuando Jake venia y ella andaba revoloteando alrededor nuestro. Molestando con preguntas tontas.
Desde que éramos novios mama disfrutaba de hacerle interrogatorios al estilo de ¿Y el colegio como esta? ¿Alguna materia baja?
Si Jake y yo somos novios. Lo somos desde hace 1 mes y medio. Desde hace 1 mes que no nos separamos casi nunca. El pasaba por mi casa después del colegio, o íbamos al parque, o a tomar café. A veces con Angela y Ben, o con algunos amigos suyos. Pero más solos.
Hoy como muchas otras tardes el vendría. Pero antes quería bañarme, y cambiarme. Camine hacia el baño y me desvestí para entrar a la ducha. Dentro de ella enjabone mi cabello negro con mi shampoo favorito. Cuando termine apague el agua y salí envuelta en una toalla blanca. Comparada con la toalla mi piel no era tan blanca. Me puse otra en la cabeza, y camine hacia mi cuarto.
Me puse una remera sin mangas blanca con un dibujo en gris adelante y un pantalón gris también. Me puse las zapatillas negras y me dispuse a arreglar mi cabello. Una vez que termine con esa masa que era mi pelo saque mis cosas del colegio para hacer la tarea ahora y no después.
Estaba a la mitad de una ecuación de matemáticas que definitivamente no me estaba saliendo cuando el timbre sonó. Mire la hora extrañada, Jake vendría recién a las 5:30 y eran las 4:40.
Me reí, seguro habría llegado antes. Baje las escaleras, con el pelo todavía un poco húmedo y diciendo algo como:
-Jake sabes que tengo tarea que hacer.-Reí.- Sabes que tendrás que irte-dije bromeando. Al no escuchar respuestas abrí la puerta.
Parado frente a mí estaba un chico que definitivamente no era Jake. Era un chico grande, más bien musculoso. Definitivamente me llevaba más de una cabeza. Tenía unos ojos muy oscuros, y el pelo negro.
Me resultaba conocido pero no se de donde. Algo en su forma de pararse o en como sonreía.
-Hola se que debe ser algo extraño.- Dijo y me obligue a cerrar mi boca.
Tenia que decir algo, pero no se me ocurría que. Pero me quede mirándolo sorprendida.
-Soy Emmet, por cierto.-
-Soy Bella ¿Que puedo ofrecerte?- Pregunte algo impaciente.
-Sonara algo raro pero… ¿De casualidad conoces a Edward Cullen?-
Sentí como toda mi cara se ruborizo al instante.
-S-Si.- Trate de que sonara natural. Recordé lo que el me había dicho"Tengo 2 hermanos Alice la menor y Emmet el mayor". Claro por eso ese chico se me hacia tan familiar, era el hermano mayor de Edward.
-Gracias a Dios, no sabes todo lo que tarde en encontrarte.
-De que hablas, no te entiendo.- Dije con franqueza.
El me miro, parecía que recién ahora se había dado cuenta de que estaba ahí.
-Es una larga historia.- Dijo y tuve deseos de patearlo. Por mi parte tenia bastante tiempo.
-Tengo tiempo.- Conteste con los brazos cruzados.
-No fue la culpa de Edward no llegar.- Contesto.
-¿A si y de quien fue?- Dije irritada. ¿Quien era para venir a defenderlo? Yo que me estaba yendo tan bien fingiendo que Edward nunca había sucedido.
-De nadie.- Dijo algo dudoso.
-Pues si el no podía ir a la biblioteca pudo venir aquí al día siguiente o en otro momento.- Casi grite.- Sabe donde vivo.
-No el… no pudo.-
-¿Por qué?-
Se mordió el labio y pareció titubear. -No lo puedo decir.- Dijo con una sincera expresión de "Perdón ya se que esto parece no tener sentido".- Lo importante es que lo perdones.
-Me estas diciendo que Edward no pudo ir a la biblioteca, pero que no fue su culpa. Y que en más de dos meses no pudo venir ni una sola vez, pero yo tengo que perdonarlo. Aunque ni siquiera venga a dar una disculpa razonable en persona.- Dije con sarcasmo.
-En resumen.-Dijo levantando las cejas en tono de suplica.
Empecé a cerrar la puerta pero el puso su pie impidiéndolo.
-Se que parece que hizo algo muy malo, pero enserio si sabes la verdad entenderás todo.-
-Entonces dímela, te escucho.- Dije todavía de mal humor.
-No puedo, me hizo prometer que no te lo diría.- No dije nada, pero mi cara lo dijo todo.- Por favor, créeme.
-Si un completo extraño viene y te cuenta la historia menos detallada de todo el mundo ¿Le crees?- Suspire había sido demasiado grosera. El no tenia la culpa de que su hermano fuera un completo idiota. – Lo siento, perdón por gritarte. Lamento que hayas venido hasta aquí pero no puedo perdonarlo. Tienes que entender.-
-Se que es difícil pero tienes que confiar en mi.-Y entonces aclaro.- No quiere que te lo diga por que es muy terco, y estaba convencido de que no querrías volver a verlo. Pero te prometo que en cuanto el pueda vendrá a verte. Lo traeré a la fuerza si es necesario. –
Suspire.- ¿Por que te esfuerzas tanto?-
-Es mi hermano. El haría lo mismo por mi.- Izo una pausa.- Por favor, solo te pido que lo perdones. Tuvo una muy buena razón para no ir a la biblioteca ese día. Te diría por que, pero es mejor que lo haga el. Por favor.-
Emmet ya me estaba empezando a hacerme sentir culpable, pero el solo pensar en ver a Edward me revolvía el estomago. Dude un segundo, y luego le dije:
-Te diré que,- Agarre un papel y escribí en el mi celular.- llámame cuando el quiera verme y después decidiré. No es una promesa de que lo are pero al menos es algo.
-Gracias te prometo que no te arrepentirás.-Dijo tomando el papel de mi mano.
-Adiós.- Me despedí.
-Adiós.- Dijo y se fue.
Cerré la puerta con un enorme suspiro, fui a la sala y me deje caer en un sillón "Bella, te arrepentirás de esto, estoy segura" pensé para mi misma y cerré los ojos con fuerza.
Llame a Jacob y le dije que tenia mucha tarea que nos veríamos otro día. Me pregunto que me pasaba y me dijo que mi vos sonaba rara, le mentí y le dije que solo estaba cansada. Ni siguiere me acuerdo como me despedí de el pero estoy segura de que debe haber sonado extraño.
Fui hacia la mesa de la sala y me ocupe de terminar la tarea de cálculo. Francamente creo que de los diez ejercicios que nos habían dado hice cuatro bien. Suspire ante mi mediocre resultado y comencé con las preguntas de biología, las respondí demasiado rápido para mi gusto. Termine lo que me quedaba para hacer en un tiempo record. Incluso complete mis carpetas y las ordene. Pero llego un momento en el cual no tenia nada para hacer.
Suspire por milésima vez en este día, guarde todos mis útiles y subí hacia mi cuarto. Prendí la computadora y trate de pensar en algo que hacer. Nada. Entra a alguna que otro pagina pero no me interese en nada. Incluso me puse a jugar al solitario, debo admitir, pero mi falta de talento con las cartas hablo rápido y lo deje. Puse música pero cada canción me pareció un ruido molesto, cosa que nunca me ha pasado.
Apague la computadora, tome un libro sin mirar, y me tire a la cama. Leí el titulo "Cumbre borrascosas" esto tenia que ser una broma. Tire el libro al piso y me aproxime a mi biblioteca a tomar otro. Tome uno que había sido un regalo, era bastante malo, ni siquiera lo había terminado.
Me tire en la cama y comencé a leerlo, la historia era tan mala coma la persona que la narraba. No se cuanto tiempo me tardo leerlo, pero cuando estaba casi a la mitad llego mama, había comprado la comida de regreso a casa, así que cenamos después de que llego.
Comí la comida de mi plato y en ningún momento me fije que era lo que estaba ingiriendo. Ella me pregunto por que estaba tan callada, le dije que había sido un día largo y lo único que había hecho fue hacer tarea. Respuesta que parece le agrado, por que sonrió y no dijo nada mas y cuando llego el momento de recoger la mesa me dijo que no me preocupara y que fuera a dormir.
Me puse el piyama con frustración.
Me tire en la cama y termine de leer la bazofia de libro, cuando lo termine era la 1:00. Tire con ira el libro al piso. Ya no tenía nada que hacer. Los pensamientos que había evitado toda la tarde me cayeron encima sin que pudiera hacer nada.
Estaba enojada. Enojada con Edward por dejarme plantada. Con Jacob por ser tan bueno conmigo. Con Emmet por defender a Edward. Con el amor por tomar estos caminos. Con mis padre por provocar que naciera. Y con la vida por ser así.
Estaba enojada, con mis padres, con Jacob, con Emmet, con la vida, con Edward...
Pero mas que nada lo estaba conmigo, por que a pesar de la bueno que era Jacob, a pesar de todo, en estos dos meses, aunque lo hubiera negado, en el fondo de mi sabia que no había dejado de pensar en Edward…
Estaba tan enojada que solo podía pensar en eso. No pude dormir, me removí en la cama hasta quien sabe que hora. Hasta que me di cuenta de que estaba llorando, y de que llevaba llorando desde hace varios minutos…
