Enfrentamientos.
Esa noche dormir fue casi un imposible. Todas las cosas que habían pasado estos últimos 2 meses daban vueltas por mi cabeza. Mi muñeca seguía doliéndome, todavía estaba roja. El rostro de Edward seguía apareciéndose cada vez que cerraba mis ojos. Esos ojos verdes, que seguían mirándome fijamente. Entonces pensaba en Jake, el me había ayudado a curar heridas, o lo había intentado. Esa noche Edward me había salvado la vida y no pude evitar sentir un escalofrío cuando pensaba que hubiera pasado si el no hubiera estado ahí. En algún momento de la noche el sueño me tomo, y yo solo me entregue a Morfeo.
Al día siguiente estuve dando vueltas por la casa hasta que llego el momento de ir a encontrarme con el. El sitio del encuentro era el parque, cuando llegue el ya estaba sentado en un banco, traía puestos unos jeans y una cazadora negra. Un escalofrió de culpa me recorrió la espalda, ese era el exacto sito donde había conocido a Jake. Entonces pensé en el, ese mismo día me había propuesto ir a tomar café, y yo le había mentido, le había dicho que tenia que estudiar. Genial, mentir a Jake para ver a Edwarda escondidas-Pensé-Solo eso faltaba.
Entonces Edward reparo en mi. Giro su cabeza y me miro a los ojos. Tenia esa manera de mirarme, que me hacia olvidar de todo. Me inundaba, hacia que no me diera cuenta de nada que pasara en el exterior. El se levanto lentamente del banco, sin dejar de mirarme. Juntando toda mi fuerza de voluntad mira hacia otro lado, el hecho de que me hubiera salvado ayer no deba cambiar el hecho de que había desaparecido 2 meses.
-Hola.- Dijo.
-Hola.- Respondí. Todo lo que podía decir me sanaba tan ridículo.
-Siéntate, si te voy a contar todo va a tardar algún tiempo.-
Me senté al mismo tiempo que el lo hacia. Lo mire expectante. ¿Qué podría llegar a decirme? ¿Cuál podía ser esa excusa que lo exentaria de toda culpa? Si es que la había. Tal vez no hubiera excusa, tal vez no había venido a decirme algo bueno. Entonces cuando lo pude ver bien y con luz repare en algo. Tenia dos moretones considerables en su frente y en su mejilla izquierda. ¿Cómo se los habría hecho? Seguramente no eran de la pelea de ayer por que estaban demasiado azules para que fueran recientes. ¿Acaso Edward participaba de mas peleas de lo que yo creía?
Entonces comenzó a hablar:
-Esto que estoy por decir no lo recuerdo todo. La mayor parte son cosas que me han dicho Emmet y Alice.-No pude evitar interrumpirlo.
-¿Emmet?-
-Si ¿Recuerdas cuando te hable de mis hermanos?.-
-Si, pero.- En realidad en ese momento había recordado la visita que Emmet me había hecho hace algunos días. ¿Debía decírselo? Si, estaba cansada de mentir.-Emmet fue hace dos días a mi casa.- Su cara detono tal sorpresa que no dije nada mas. Parecía sorprendido, pero mas que nada enojado.
-¿Ya te lo ha dicho todo? Sabia que no podía confiar en el.- Se levanto bruscamente de su asiento.- Yo era el que debía decírtelo.
Su reacciona seguía sorprendiéndome, entonces yo también me levante. El me estaba dando la espalda, suspirando cosas con tono afligido. Yo, que llegado ese punto no entendía absolutamente nada, camine hacia el. Me puse enfrente de el, dispuesta a preguntarle con indignación que demonios le pasaba, cuando vi. su rostro. Era la primera vez desde que conocía a Edward que lo veía poner esa cara. Parecia tan perdido. Puse mi mano en su hombro impulsivamente y antes de que me diera cuenta nuestro rostros estaba a centímetros. El no me miro. Parecia avergonzado de algo. ¿De mi? Entonces se desato mi furia. Allí estaba yo, sintiéndome mal por alguien que me había ignorado por 6 meses y hasta ese momento no me había dicho por que. Incluso le había mentido a Jake para ir a verlo ¿Qué tan entupida podía llegar a ser?
-¿Podrías dejar de hacer eso?- Exclame.- Todavía ni has empezado a decirme que paso. ¿Sabes todos los problemas que tuve ese día para ir a verte?
El me miro con sorpresa.
-Eh venido aquí por que pensé que podrías llegar a tener una respuesta razonable para mi.- Seguí chillando.- Y lo peor de todo es que incluso le eh mentido a Jacob.-
Entonces el me miro fijamente. -¿Quién es Jacob?- Completamente enfurecido.
-Yo soy Jacob.- Entonces sentí que se me caía el alma a los pies. Me di vuelta apresuradamente para verlo parado justo detrás de mi. Se paro entre mi y Edward dejándome detrás de el.- Ahora la pregunta seria ¿Quién eres tu?
No recuerdo ningún momento en que mi corazón allá latido tan rápido como en esa situación. Podía sentir la respiración acelerada de Jacob frente a mi.
-Mi nombre es Edward Cullen.- Dijo el todavía con su mirada desafiante.- Lo que todavía no entiendo es que haces tu aquí.
Oh no, oh no. ¿Qué voy a hacer? No le responda Jacob, no le respondas.
- Generalmente no me gusta que la gente moleste a mi novia.-
Edward me miro a mi y luego a Jacob. Casi había olvidado que el no sabia nada de Jacob. Eso claramente me lo recordó. Su mirada de ira me asusto un poco, los dos estaban inclinados hacia delante, desafiándose con la mirada. Temiendo lo peor pase por alado de Jacob y me puse entre los dos.
-Ya basta Jacob, el no estaba molestándome.- Mentí.
-No era lo que parecia cuando le gritabas.-Dijo el.
-Talvez el único que la molesta aquí eres tu.- Dijo Edward.
-Edward.- Exclame y lo mire suplicante. El ya no miraba a Jacob me miraba a mi.
-¿Por qué no te largas de aquí?- Dijo Jacob.
Dudo un segundo y me miro.- No quiero dejarla sola, casi anochece.- Ahora miraba fijamente a Jacob.
-No esta sola, esta conmigo. Yo la protejo.- Dijo con palabras llenas de odio.
No te atrevas a decirle Edward.-Pensé.- No te atrevas.
-¿A si? ¿Tomando como ejemplo la otra noche?- Cerré los ojos tratando de pensar algo que hacer.
Jacob dejo ver un poco de desconcierto.- ¿La otra noche?- Ya no miraba a Edward me miraba a mi.
- ¿No te lo ha dicho? Al parecer no confía del todo en ti.- Dijo con un tono burlon.
Yo ya me estaba empezando a desesperar. Me hubiera ido de ahí si no hubiera pensado que se iban a matar a golpes si los dejaba solos. Lo que era peor es que el espacio entre ellos se hacia cada vez mas reducido.
-¡¿Bella?- Dijo Jacob exigiendo una explicación, era la primera vez que me hablaba así y su tono no daba paso a una evasiva.
Mire al piso y susurre lo mas bajo que podía.- La otra noche estaba volviendo de la biblioteca y unos chicos estaban caminando hacia mi y…- Me calle temiendo ponerme a llorar ante el recuerdo.
-Cuando yo llegue la estaban rodeando un infeliz la tenia rodeada con el brazo tomándola de la muñeca.- Termino Edward. Pero este ultimo comentario no lo dijo agresivamente como los otros. Si no como terminando mi frase, con mas tristeza que enojo.
-¿Y cuando pensaba decírmelo?- Jacob estaba fuera de si. Mirándome tan fijamente que hasta me asusto. Ya no sabia que hacer. Y no sabia que decir, era una idiota ¿Por qué no se lo había dicho a Jacob? ¿En que estaba pensando? Las lagrimas estaban a punto de brotar de mis ojos. No, no podía llorar, no ahora. Mire al piso tratando de contenerlas. No llores, no llores. Hagas lo que hagas no llores. Pero ya no podía hacer nada. La primera lagrima broto por mi rostro. Se hico un silencio donde ninguno de los dos dijo nada.
-¿Bella?- Esa era la vos de Edward, sonaba tan tierna como el día en que lo conocí.
-Ven te llevare a casa.- Ese era Jacob. Me jalo suavemente del brazo. Yo me solté de su agarre y camine sola hacia delante. Escuchaba los pasos de ambos detrás de mi pero ninguno dijo una palabra.
Cuando llegamos a casa ya no estaba llorando, pero la expresión en mi rostro no debía ser muy positiva. Me detuve un segundo en el portal buscando la llave en mi bolso. Sentí la mano de Jacob en mi brazo y me hizo voltear. El puso sus labios contra los míos, no devolví ese beso, pero el hizo como si no lo notara.
-Mañana hablaremos de esto.- Fue lo único que dijo.
Cuando el se corrió de enfrente mi vi la expresión de Edward. Que había cerrado un poco los ojos cuando Jacob me había besado. Jacob se fue caminando sin mira atrás. Yo me quede contemplando a Edward. Sentía que tenia que decirle algo, que le debía una explicación. Di un paso hacia delante y dije:
-Edward, yo…-
No termine de hablar, el había dado un paso al mismo tiempo que yo. Me abrazo, el seguía teniendo esa mirada un poco perdida. Estuvimos así por un momento. Eso era justo lo que necesitaba en esos momento, sentir sus brazos calidos alrededor mió. Sentir su respiración cerca de mi cuello.
Esa noche llore como nunca antes había llorado, y la verdad no estoy segura por que. Jacob me había besado con pasión, había sido constante y lleno de amor. Pero solo sentir los brazos de Edward alrededor mío basto para sacarme la respiración. Para que lo único que pudiera pensar esa noche fuera en el.
