Mas dudas.
Me desperté con el sonido de mi celular. Lo abrí; 3 mensajes nuevos. Dos eran de Jacob y uno de un numero que no conocía. Abrí los de Jacob. El primero decía: "Tenemos que hablar" y el segundo: "Paso por ti a las 5". Suspire, no tenia idea de cómo iba a reaccionar Jacob a esto, y no me sentía para nada entusiasmada en averiguarlo. Negué con la cabeza y abrí el mensaje del numero desconocido: "Tenemos que terminar nuestra conversación. Paso por ti a las 2? Edward".
Respondí primero a Jacob: "De acuerdo", y luego a Edward: "Mejor ven a la 1". No pensaba mencionarle a ninguno de los dos que pensaba ver, ese mismo día, al otro. La reacción de ayer no había ido demasiado bien por ninguno de los lados. No me sentía del todo bien mintiéndole a Jacob, después de todo el no había hecho nada para merecérselo. Pero necesitaba la respuesta de Edward a una pregunta que tenia desde hace dos meses.
Mire la hora: las 10 de la mañana. Tenia tiempo hasta que llegara Edward, también tenia que comer algo. Fui a bañarme, estaba tensa. El agua caliente me ayudo un poco, pero no demasiado. Salí del baño, me vestí y fui a buscar algo que me sirviera de desayuno y almuerzo. Encontré una nota de mis padres en un imán de la heladera que decía que iban a almorzar y después al cine, y que mi madre me había dejado comida para que me calentara en el microondas.
Eran apenas las 11:30 pero tenia hambre, así que me decidí a comer la lasaña que me había dejado mi madre el la heladera. Comí sentada en el living mirando la tele y cambiando de canal una y otra vez al no encontrar nada bueno. Era sábado, y el día anterior había sido feriado. No tenia nada para hacer y una vez que acabe de comer y renuncie, por fin, a seguir buscando algo en la programación que me gustara, subí a mi cuarto y lo ordené un poco. En realidad no estaba desordenado en absoluto, pero faltaba media hora para que llegara Edward y me negaba a esperarlo al lado de la puerta como una inútil.
El llego, de acuerdo con el reloj de mi habitación, 3 minutos antes de la 1. Baje lo que trate de que fuera despreocupadamente las escaleras. Y camine hacia la puerta. La abrí lentamente y ahí esta el. Edward llevaba una remera blanca bajo una chaqueta negra y unos jeans azules. Me sorprendí al ver su rostro porque comprendí que lo que yo había pensado que eran moretones, en realidad eran raspones. Parecían haber sanado casi por completo. Estaban en su frente y en su mejilla izquierda, tal y como los había visto ayer.
Lo mire expectante, la verdad no había pensado si íbamos a salir o a quedarnos en casa. Así que espere a que el me preguntara si podía pasar o que sugiriera un lugar para ir. El no dijo nada y me miro. Yo, la verdad, no tenia muchas ganas de ir a ningún lado. Así que di un paso hacia atrás, invitándolo a entrar con la cabeza. El me miro por un segundo y luego entro. Camine hacia el living mientras el me seguía, me senté en el sillón y el se sentó a mi lado. Por un segundo pensé que no iba a decir nada, pero en ese momento comenzó a hablar:
-Bella, antes que nada quería decir que lo siento por lo que paso ayer. Lamento si te ocasione algún problema con... con ese chico.- En el momento en que lo dijo no le creí ni una palabra. No lo sentía realmente, pero ignore ese detalle, porque al menos había tratado de disculparse. Aunque hubieran sido unas disculpas deshonestas.
Yo asentí.- Cuando recibí tu mensaje ayer pensé que...- Entonces me interrumpí.- ¿De donde sacaste mi numero?
-¿Tu numero? A si Emmet me lo dio.-
-Oh, ya entiendo.- Dije recordando cuando le había dado mi teléfono al hermano de Edward. Pose mis ojos en el, parecía algo distante, como si estuviera decepcionado y el hecho de que hubiera nombrado a Emmet se lo hubiera recordado. No lo entendí muy bien ¿Estaría decepcionado por que Emmet me había venido a buscar? ¿Es que tenia planeado nunca volver a hablarme y se sentía obligado a hacerlo? Aunque eso no tenia mucho sentido. Si no hubiera querido verme ¿Por qué había venido? ¿ Y por que había reaccionado así cuando conoció a Jacob? Yo no quería que se sintiera obligado de estar ahí. No tenia por que quedarse si no lo quería así. Se hizo un silencio.- Edward, no tienes que estar aquí si no quieres. No te sientas obligado, solo que- Me interrumpió mientras se ponía de pie.
-No Bella, tu eres la que no se tiene que sentir obligada a tratarme así.- Una parte de mi se estremeció cuando dijo mi nombre, pero no entendí que significaba lo que estaba diciendo. El continuo.- Lo que paso no ha cambiado nada, no necesito que sientas lastima.-
Yo abrí la boca dispuesta a preguntarle de que estaba hablando, pero en eso sonó el timbre. Me extrañe, no esperaba a nadie.
Me levante y me acerque a la puerta.-¿Quién es?- Pregunte lo suficientemente fuerte como para que la persona al otro lado de la puerta me escuchara.
-Soy yo, Jake.- Palidecí ante semejante anuncio.- Llego antes porque tenemos que hablar y ya no podía esperar. ¿No te llego mi mensaje?
Cerré lo ojos con fuerza, había dejado mi celular en mi mesita de noche. Si tan solo lo hubiera traído conmigo podría haber leído el mensaje con tiempo y Edward ya no estaría aquí. Pensé en como había reaccionado Jake ayer, no podía abrirle la puerta con Edward ahí. Edward me miraba, parecía mas preocupado por mi cara que por el hecho de que Jacob estuviera afuera.
-¿Bella?- Pregunto Jake al ver que yo no le respondía
-Ya voy, solo tengo que ir a buscar la llave a mi habitación y te abro.- Mi voz debe haber sonado un poco extraña, pero Jake no dijo nada.
Tome a Edward del brazo y lo empuje escaleras arriba rogándole con la mirada que no hiciera ruido. Una vez en mi habitación cerré la puerta. El me miro con una ceja levantada.
-Tienes que quedarte aquí hasta que Jacob se valla.- Levanto la ceja aun mas.- Por favor. Ya has visto como reacciono ayer cuando te vio. Se enojara mucho si te ve ahora.
Edward suspiro.- De acuerdo, pero creo que es una mala idea.-
Sonreí.- Gracias, gracias, tratare de que se valla lo antes posible. Tu quédate aquí.- Salí y baje las escaleras lo antes posible. Cuando llegue a la puerta Jake parecía aburrido.
-¿Por qué has tardado tanto?- Pregunto.
-Es que no encontraba mi llave. Lo siento.- Lo deje pasar. El me sonrió y empezó a subir los primeros escalones.- ¿A dónde vas?- Pregunte sorprendida.
-A tu habitación ¿A dónde mas?- Me miro sorprendido. Jake había venido mucho a mi casa en estos últimos meses, y tenia razón, generalmente íbamos a mi habitación. A mi me gustaba ahí por que mis padres andaban alrededor de nosotros.
-¿No prefieres ver televisión en el sofá?- Pregunte, el levanto una ceja. Nunca mirábamos televisión juntos, por que yo me aburría cuando lo hacíamos.
-La verdad es que tenemos algunas cosas de que hablar.- Me miro para ver si adivinaba que me pasaba.
-Podemos ir al parque.- Insistí, el arrugo la nariz, no le gusto la idea.
-De acuerdo.- Suspire para mis adentros. El ya estaba a la mitad de las escalera e hizo un ademán de bajar. Yo ya había bajado tratando de alejarme lo mas posible de ahí. Entonces dijo.- Antes de que me olvide, deje mi chaqueta el otro día en tu habitación. Espérame que la busco y salimos.- Corrió escaleras arriba, yo me quede petrificada un momento y llegue a decir un leve "Jake espera". Pero cuando llegue a la puerta Jake ya había entrado. Estaba de espaldas a mi inclinado sobre la cama. Me apresure y corrí hacia el a sacarlo de ahí, pero perdí el equilibrio y me caí sobre el. El, que no me esperaba, perdió el equilibrio y cayo sobre la cama.
El se rió y yo busque a Edward con la mirada pero no lo encontré. Entonces note que las puertas de mi armario, que antes había dejado abiertas, estaban ahora cerradas. Debía haber escuchado a Jacob subir y para hacerme las cosas mas fáciles se había metido ahí. Jake me tomo por la cintura y me acercó a el. Sentí su cuerpo cálido cerca mío. Se inclino a mi y me beso. Debía haber tomado mi empujón como un acto cariñoso. Cuando nuestro beso termino me miro y luego me sonrió. Yo trate con todas mis fuerzas de mirarlo a el y no al armario. No fue tan difícil, por que había pocas cosas tan agradables como la sonrisa de Jake.
-No me gusta que peleemos.- Dijo poniéndose serios.- Lamento lo que paso ayer, es que... la manera en la que el te mira.- Frunció el seño. Pero luego se relajo.- Pero eso no importa, lo que importa es que estamos juntos. Y que nunca vas a volver a ver a ese chico.
Lo mire, sacar a Edward de mi vida no me parecía una posibilidad muy probable. Tampoco me gusto esa manera en la que lo dijo, como si yo hubiera aceptado a hacerlo. Fruncí el seño.
-¿Qué? ¿Qué pasa?- Pregunto ante mi cara.
-Yo no dije que iba a dejar de ver a Edward.- Dije con algo de miedo de decírselo, pero incapaz de no hacerlo.
-¿Qué quieres decir con eso?- Se separo de mi y se levanto de la cama.-¿Por qué seguirías viéndolo? ¿Esperas que no diga nada? ¿Qué haga como si no supiera lo que paso entre ustedes?
-No es eso.- Dije sentándome.- No es lo que quería decir.
-¿Entonces que es lo que querías decir?- Grito.
-Jake.- Me levante y camine hacia el. Puse mi mano en su hombro.- Jake cálmate. No quería decir eso, pero… pero no se que pasara con Edward.-
El saco mi mano de su hombro de un manotazo, no estuvo ni cerca de dolerme, pero nunca había sido tan brusco conmigo. Me asuste un poco, cuando se ponía así Jake me asustaba, aunque nunca había sido así conmigo. Camino hacia mi y me agarro por los hombros, con un poco mas de presión de la necesaria mirándome fijamente, sosteniéndome cerca de su pecho.
-Suéltame.- El no parecía oírme, y me presiono mas fuerte acercándome mas hacia el. En ese momento tuve mas miedo, pero pude decir con firmeza.- ¡Jacob suéltame!
Entonces pareció salir de un transe, me miro por un segundo y luego me soltó. Yo resbalé unos pasos hacia atrás. Lo mire con temor. El murmuro que tenia que irse y salió de la habitación. Escuche la puerta de entrada cerrándose.
Me deje caer en el piso, Edward salió del armario y me miro por un segundo asombrado. Aunque yo no le preste atención. Había tenido miedo de Jacob, había temido que me hubiera hecho algo malo. Un escalofrió cruzo mi espalda, habría podido tranquilamente hacerme algo malo. Sentí una mano en el hombro. Empecé a llorar, Edward se sentó a mi lado y me abrazo mientras yo lloraba en su pecho.
Hace mucho que no escribo, pero bueno, las cosas hay que terminarlas.
Espero que les guste.
