13.-La elección de la luna…

—Jack… —Murmuró Tooth sentándose a su lado en lo alto de la copa del pino, habían decidido que llevar al Pitch a la guarida en el lago había sido su mejor opción, ahí radicaba la mejor arma de los guardianes para vencerlo y mantenerlo a raya cuando su poder no estaba tan fuerte, a Jack.

—Hola Tooth.

— ¿Qué pasa? Has estado pensativo todo el día, ya va siendo hora de que sonrías como siempre.

—Créeme que no estoy para sonreír.

— ¿Es por Julie?

—Ella no es una guardiana, no espero que lo sea, y Moon la está metiendo en ésta guerra tan injusta que… Ella envejecerá, algún día tendré que renunciar a ella para que pueda… Quisiera poder renunciar a ella, pero no puedo.

—Jack, esto no es así de complicado, tienes nublada la vista… cuando la desilusión trata de embargarte te das cuenta de que hay otro sentimiento más fuerte que te hace permanecer a su lado. Ella te conoce y sabe lo que has sufrido; solo se trata de cuánto quieres tú conocerla porque no sabes todo lo que sufrió ella por ti.

—Pero ése es mi punto, no quiero que sufra.

—Entonces no decidas por ella…

—No te entiendo.

—Tú no quieres que ella esté pasando por todo esto, pero no le has preguntado qué opina ella.

— ¿Sabes lo que es perderlo todo? —Soltó olvidándose de que hablaba con alguien que había sido humana alguna vez. Tan pronto pronunció aquello, se arrepintió sintiéndose miserable.

(YouTUBE/watch?v=FMkWGoI-GpY)

—Lo siento, yo… Yo no quería…

—Olvídalo Jack, sé que estás preocupado… Yo también lo estoy, pero son los deseos de la luna… No podemos oponernos, sólo dejar que esto ocurra, además no la han elegido como guardiana y…

— ¡Eso es lo que más odio! —Exclamó poniéndose de pie y mirando al astro en el cielo, visible a plena luz del día. —Que está poniendo en riesgo una vida inocente. —Miró al hielo percatándose de que Julie entraba tímidamente, tanteándolo a pesar de que sabía perfectamente que ella podría cristalizar la superficie a su antojo. Suspiró. —Se apoderó de mí.

—Y tú de ella. Se pertenecen el uno al otro, es imposible separarlos, ni los siglos pudieron. Están de nuevo frente al otro. Y mira que yo ya comprobé que eso es cierto, ni nuestras promesas de amor fueron tan fuertes.

—Si hubiera sido más inteligente me habría alejado desde el principio, pero luego llegó Siom atacándola y… —Suspiró sentándose de nuevo. De nada le servía ir a buscar a Julie a sabiendas de que Áster le estaría mostrando cómo utilizar los túneles de conejo. Y volvió a suspirar cuando recordó lo de Kayla, una guardiana humana y no, no un espíritu como ellos, una persona de carne y huesos, un ser inmortal destinado a acompañar a otro guardián en su tarea. Y luego estaba Caleb y Sandy… Y Julie… Y volvió a suspirar.

Julie por su parte tuvo que aguantar con todas sus fuerzas las ganas de mirar al cielo pues sentía la presencia de su adorado peliblanco en las alturas, pero sabía que debía concentrarse.

Tras casi una hora de arduo entrenamiento y comenzar a dominar los túneles, cayó sobre el hielo presa de la fatiga, perdió el conocimiento, cuestión que hizo a Áster lanzarse a ella para evitar que su cabeza golpeara contra la gélida superficie y que hizo a Jack y Tooth bajar a toda velocidad.

— ¿Qué pasó?

—No lo sé. Simplemente se desmayó.

Y aunque al principio creyó que soñaba, no le tomó mucho tiempo a Julie entender que en realidad se encontraba en una especie de trance. Caminaba sobre una superficie gris y casi lisa, parecía desierto, pero no había arena, y en el horizonte podía ver la curvatura del planeta. Cuando comenzó a ver montañas pequeñas a sus lados empezó a considerar que estuviera realmente en el desierto, pero que fuera la noche. Su sorpresa fue grande al percatarse de que frente a ella, la tierra comenzaba a asomar en la lejanía.

— ¿Es hermosa, no es así? —Dijo una voz profunda y juvenil a su lado izquierdo. Sentado en lo que parecía ser un cráter, había un muchacho alto delgado, de cabellos grisáceos y ojos pálidos, miraba la tierra y no hizo por volver la vista a la humana hasta que ella preguntó.

— ¿Quién eres?

—Norte me llama Manny, Jack y Tooth Moon, Áster casi nunca me llama.

—Eso quiere decir que en efecto estamos en la luna.

—Sí. ¿Sabes? No visito la tierra desde la edad de oro… ¿Cómo está?

—Apañada por el odio de Siom. ¿Por qué permiten esto?

—Son Pitch y la oscuridad. —Murmuró con tristeza. —Yo creía que mis guardianes eran suficientes para mantener a raya al coco, pero Siom es otra cosa completamente aparte.

—Yo puedo vencerla. La venceré por ti. Si ellos pelean por ti, yo también puedo hacerlo, seré la mejor guardiana humana que…

—Pero no quiero que seas mi guardiana humana, ya tengo a Kayla en ese sentido… Quiero que seas una guardiana real. —Julie sintió el alma írsele a los pies. Ser una guardiana implicaba muchísimas cosas… demasiadas. —Oh, descuida, espero que no sea pronto. Te daré una vida de ventaja y vendré por ti cuando estés lista. Sea cuando eso sea.

—Pero…

—Vete, abajo están preocupados por ti.

— ¿Abajo? ¡Espera! ¡Moon!

Abrió los ojos de golpe, tirando manotazos y patadas y percatándose de que Áster y Jack trataban de sostenerla.

— ¡No me dejes con la pregunta en la boca! —Gritó mirando la luna. Jamie y sus amigos entraron al hielo a toda prisa, perseguidos por una pesadilla, un feroz corcel sobre el que venía Siom montada.

—Tienen algo que me pertenece.

—Prácticamente. —Comentó Jack en tono desafiante.

—Hagan como quieran. —Lanzó una sombra hecha de humo y arena, misma que arremetió contra Jack, Julie se lanzó a pelear directo con Siom.

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Sorry, es algo corto, pero pronto subiré la continuación, creo que serán los últimos dos capítulos, no me maten si son muy tristes. Prometo un buen final. Por lo pronto ¿Qué opinan?