Descargo de responsabilidad: Maid sama no me pertenece.
Capítulo 3: Sorprendido
Era domingo por la mañana, y a Usui no se le ocurrió mejor idea que ir y conocer la ciudad. Se levantó temprano, tipo 7:30 am (madruguero XXD), para preparar el desayuno. Se preparó huevos revuelto con un café y jugo de naranja.
Antes de irse, reviso su celular a ver si tenía algún mensaje de su abuelo, ya que le había dicho que un día antes de que empezara las clases les mandaría un mensaje a él y a su hermano. Nada, como era de esperarse dijo en un susurro. Bajo hasta la recepción y se encontró con su hermano.
Oh, ahí está- dice y se acerca- ¿listo para irnos?
Usui asiente y salen para iniciar el paseo para conocer el lugar. Primero fueron a una tienda de trajes, ya que pronto seria el cumpleaños de su prima segunda mayor Harumi. Gerard se probó como 5 trajes, ya que decía que ninguno lo favorecía con su físico; esté término eligiendo un traje blanco y en combinación una corbata azul. En cambio, Usui, ya que a él no le importaba el traje que usaría, termino escogiendo uno de color negro con corbata negra.
Ambos salieron de la tiendo y no paso mucho tiempo en que Usui empezara a llamar la atención. Como era sabido, las chicas empezaron a rodearlos y Usui empezó una maratón como si su vida dependiera de ello, arrastrando a su hermano consigo.
Llegaron hasta el frente de un club de deportes y ahí pararon. Gerard respiraba con dificultad, mientras que Usui se encontraba igual que siempre.
¿Acaso no eres humano?- pregunta Gerard mientras respiraba con dificultas y Usui lo mira confuso.
¿Por?
Porque- toma aire y dice- ni con el mejor entrenamiento del mundo una persona puede correr a esa velocidad sobre humana.
Antes de que Usui contestara escucha un grito de un muchacho.
¡Misaki!- grita un chico cerca de 14 años, de pelo y ojos color azul.
Tanto Usui como su hermano dirigen su vista hacia la avenida y entonces ven a una chica de pelo negro azabache y ojos ámbar en el medio y a un auto a toda velocidad dirigiéndose a ella. Entonces, la chica, salta por encima del techo del auto y cae parada hacia el otro lado sin ningún rasguño.
Usui, aun atónito, se acerca a la chica y le dice:
Wow- dice impresionado- eso fue impresionante.
Recupera un poco de aire- gracias- dice en un susurro.
Misaki ¿estás bien?- dice Aoi preocupado.
Sí, no te preocupes estoy bien.
Entonces llega Gerard y dice:
¿Cómo hiciste eso?
¿Hacer que?- lo mira confundida.
Eso, saltar por encima del coche del auto que andaba a mucha velocidad
No sé de lo que me estás hablando- lo niega
¿Cómo qué no?- dice impresionado por su negación
Gerard- dice Usui y le dirige una mirada- ¡Let's go!- dice en inglés.
Pe… - antes de que su hermano diga algo más lo jala del brazo y se lo lleva a otro sitio.
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Llegaron hasta una plaza y se detuvieron, entonces Gerard dijo:
¿Por qué hiciste eso?- dice enojado
Porque, porque esa chica no te quería responder, además- tomo aire- no creo que sea de nuestra incumbencia.
¿Porque no?- pregunta Gerard- ¿qué tiene de malo preguntarle?
Porque le preguntaste y te lo negó
¿Y?, hubiese seguido intentando.
Espera- lo mira con incredubilidad- no me digas que te gusta esa chica.
¡¿Qué?!- lo mira exaltado- no, solo me pareció interesante, no todos los días vez a una chica saltar por encima de un coche.
Usui no dijo nada, pero sabía que su hermano tenía razón. Ninguna chica normal haría semejante cosa, nunca conoció una. Si, ella es interesante pensó para sí mismo. Cuando se dio cuenta su hermano ya no estaba, se había ido. Miro la hora 12:14 creo que tendré que volver para almorzar, dijo y se fue directo hacia el departamento en donde vivía.
Cuando llego, vio a su hermano en la recepción.
Voy a caminar por un rato- dice y antes de que Usui contestara ya se había ido.
Pufff, seguro que tiene en la cabeza a esa chica- dice y se dirige hacia el elevador.
Pero su hermano no era el único que andaba pensando en esa chica, sino que él también. Él aún no podía creer que una chica pudo saltar por el techo de un auto andando y luego negarlo como si no hubiese pasado.
Antes de que se diera cuenta, llego hasta su piso se dirigió hasta su departamento. Entro y se puso a buscar los ingredientes para cocinar una sopa de verduras, pero su mente estaba en otra cosa. Misaki pensó.
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No puedo creer que lo hayas echo- dice Aoi enojado.
Ni que fuera tan malo lo que hice- dice Misaki mirando para un costado
No dije que fuera malo- suspira- sino peligroso, ¿tú no te das cuenta que con las cosas que haces podrías morir?
Yo creí que no iba a acelerar- dice en un susurro.
¡Pues siempre te equivocas!- grita- ¡si no aprecias tu vida, piensa en los demás!- a este punto ya tenía lágrimas en los ojos.
Misaki no dijo nada, pero sabía que Aoi estaba en lo cierto, aunque jamás se lo admitiría. No era que ella no se preocupara por su propia vida, al contrario, tenía miedo de que algún día no estuviese más. Sabía que lo que estaba pasando algún día la mataría, pero no quería rendirse, no quería rendirse ante ellos.
Vio como las mejillas de su amigo brillaban, brillaban por las lágrimas que le estaban causando tanto dolor. Pensar que su amiga podría morir en cualquier momento no le causaba miedo, sino tristeza y angustia. Él intento ocultar sus lágrimas ante Misaki, pero ella lo vio y no paso mucho para que tuviera culpa. Entonces, ella lo abraza.
Aoi, no te preocupes, estoy bien- dice apartándolo un poco para mirarlo- además estoy segura que lo único que querían era asustarme.
¿Por lo de tu padre?- dice secándose las lágrimas.
Así es- lo vuelve a abrazar- no te preocupes, no me va a pasar nada.- le asegura
Aoi no dijo nada, solo siguió abrazando a su amiga. Estuvieron así por un rato y luego se separaron, ambos dirigiéndole una sonrisa al otro. Empezaron caminado hacia el Maid Latte, el lugar donde Misaki trabaja como camarera y Aoi es, bueno, el sobrino de la Gerente del lugar. Caminaron en un silencio cómodo, entonces Aoi dijo:
¿Sabes?, no estuvo tan mal el salto que hiciste sobre el techo- la mira.
¿A no?- Misaki se ríe un poco.
No, aunque obvio que yo lo hubiese hecho mejor.
Si tú dices…
¿Me enseñarías?
Algún día- Aoi la mira sorprendido
¿Enserio?- la mira como si no pudiera creer en sus palabras
Claro- dice y se ríe- cuando midas 1.80- sale corriendo
¡Ey!- Aoi grita enojado y va tras ella- como te atrev….- para tratando de alcanzarla.
Jaja- Misaki corría más rápido- Atrápame si puedes- dice llegando hacia el Maid Latte.
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Eran las 19:45 de la tarde cuando Usui decidió salir a comer algo por ahí. Su hermano lo había invitado a comer a uno de los mejores restaurantes de Tokio, el Restaurante Tsunahachi, pero él se negó.
Cuando salió del departamento, no pudo evitar mirar hacia el cielo. Él no sabía porque lo hacía, pero mirar el cielo lo hacía sentir de alguna manera seguro.
Llego hasta un lugar llamado Maid Latte, sin esperar nada y muerto de hambre, entro, pero jamás espero volver a encontrarla. Era Misaki, la chica que no se podía sacar de la cabeza y que no pensaba que la volvería a ver, pero estaba en frente de él, con los ojos abiertos como platos.
Estaba vestida con un traje árabe, cosplay pensó. La chica se dio cuenta de la expresión que tenía en su cara (suma sorpresa volver a verlo) y le da una cálida bienvenida al Maid Latte.
Bienvenido de vuelta amo- dice en una reverencia intentando ocultar su rubor. Luego se vuelve a él y lo indica hacia la mesa que está del lado de la ventana- Por aquí.
Usui no dice nada y la sigue a su mesa. Esta le da la carta de las comidas y se va a recibir a otro cliente. Él estaba curioso y al mismo tiempo sorprendido. Jamás había conocido a una mujer así, que sea capaz de saltar por los techos de autos y que parezca tan inocente cuando atiende a los demás clientes. Si, esa chica era interesante y había llamado la atención de él.
Usui pidió un trozo de torta de chocolate con jugo de manzana y se quedó observando a la maid. Le parecía tan bella, con esa carita de inocente y esa hermosa sonrisa que le daba a todos los clientes lo hacían sentir, de alguna manera feliz. Siguió degustando la torta muy lenta mente, hasta que Misaki se acercó y le dijo:
Disculpe amo, pero ya es hora de cerrar- le dice educadamente.
Mmm si-dice terminando su pastel y observa la hora, 23:30 pensó. Se levantó le dejo la plata de la cuenta a Misaki y entonces le dice- Discúlpame pero ¿Cómo te llamas?
Ah… Misaki, pero me dicen Misa-sonríe
Bueno Misa- le toma su mano derecha y la besa delicadamente- fue un gusto conocerte.- dice y se retira, no antes de ver la cara de la Maid haciéndole competencia al color del tomate.
Sale del lugar y se dirige hacia su departamento. Él no podía dejar de pensar en la Maid, mucho menos ahora que le había gustado como se había puesto roja por su beso en su mano.
Llego hasta su departamento y preparo sus cosas para el colegio, ya que empezaba el día lunes. Ni siquiera se había bañado que fue y se metió en la cama sin siquiera haberse sacado la ropa que tenía puesta. Ese día había sido muy raro y curioso para él, y todo gracias a cierta Maid que ahora ocupaba toda su mente.
Se durmió al rato de haberse acostado, estaba cansado y empezaría el colegio. Eso quería decir, ser el centro de la atención entre las chicas y ser perseguido sin descanso por las mismas. Definitivamente, el lunes iba a ser un día largo.
Nota del Autor:
Hola, acá el tercer capítulo de la historia. Espero que les haya gustado y tengo que admitir que me encanto escribir este capítulo XDD
¿Porque Misaki sabía que podía morir y pudo saltar por encima del techo de un auto andando?
Eso lo sabremos a medida que la historia vaya avanzando. Espero que comenten y me puedan dar una opinión de cómo va avanzando la historia. Me haría muy feliz que comentaran.
Desde ya muchas gracias y nos leemos en el siguiente capítulo.
