Nota del autor: Hola, de vuelta yo , bueno, antes que nada quería explicar el porqué de mi atraso, ando con examenes y me han agregado más y por esa razón no la estaré actualizando seguido .
Este capítulo es el punto de vista de Misaki, espero que les guste y que comenten, gracias
Capítulo 8: Cuidados parte 2
-¡Usui!- dije y sentí como mis ojos se cerraban con fuerza de nuevo.
-¡Misaki!- dice él aun sosteniéndome.
-Hmm…mmm- digo yo con molestia
Siento como el me tocaba la frente, me sorprendió. Intente abrir los ojos, pero no pude. Entonces, el me da vuelta para que yo quede frente a él. Estaba respirando irregularmente.
Quería empujarlo. Era su maldita culpa que yo estuviera así, pero no podía, no tenía fuerza para abrir los ojos. ¡MALDITA SEA!
Mientras lo maldecía por dentro, siento como él levanta su mano y me toca la mejilla. Ahora sí que se pasó, pero luego bajo su mano hacia mi barbilla y levanta mi cara.
Me sentía mal, estaba mareada y sabía perfectamente que me estaba subiendo la fiebre. Entonces, me anime. Empecé abriendo los ojos muy lentamente para luego encontrarme con sus ojos esmeraldas. Sin pensarlo lo empuje, pero estaba muy débil, o él era más fuerte que yo, la cuestión es que fue inútil mi intento.
-S…su…suéltame- dije, con una voz casi inaudible, pero sabía que el escucharía.
-No- dijo y yo lo mire, quería que me soltara.
-Po…por favor- dije ya con la voz medio quebrada. Odiaba esta situación. Odiaba sentirme débil.
-No- dice de nuevo y entonces yo agacho la cabeza.
-¿Por qué? ¿Por qué haces esto?- le dije.
- Porque me preocupas- dice y yo abro los ojos como platos.
-¿Preocuparte?- digo sin poder creerlo- ¿Cómo alguien puede preocuparse por una persona que ni siquiera conoce?
No dijo nada, sabía que él estaba pensando en lo que le dije. Entonces aprovecho la oportunidad y me suelto de su agarre. Pero él con un movimiento rápido agarro y mis dos manos y las bajo, fue entonces que decidí volver a levantar la cabeza.
-Solo…- dije y me volví a desmayar.
Luego de eso no recordaba nada. Cuando volví a recuperar mi conciencia, noto que ya no estaba en el café, sino lo que parecía ser un auto. Yo tenía la cabeza apoyada contra la ventana de la puerta del lado derecho, aun sin abrir los ojos.
Escucho el sonido de un celular y la voz que me había hecho sentir mal el último tiempo.
-Hola - dice. Era Usui. Maldito bastardo. Seguí escuchando- Me puedes llamar luego, estoy algo ocupado ¿sabes?- ¿ocupado? Pienso.- Gerard- dice. Ahh por fin había dicho un nombre, ¿quién es Gerard?, me agarro curiosidad y entonces seguí escuchando- llegare tarde, no molestar por el resto de la noche.- termina de decir y corta.
Espero no tener nada que ver son ese "llegare tarde". Entonces, acabando mi teatrito empiezo a balbucear cosas inentendibles y me doy vuelta, y abro los ojos lentamente.
Cuando los termino de abrir miro alrededor, un poco confundida. Entonces, lo miro a él y frunzo el ceño.
-¿Dónde estamos?- pregunto confundida y furiosa a la vez.
-En un taxi, nos dirigimos directo al hospital- termina de decir eso y yo lo miro horrorizada.
-¡¿Qué?!- dije exaltada- no por favor, cualquier otro lugar menos al hospital- no quería volver al hospital, no luego de lo que paso.
-¿Por qué no?- pregunta curioso. Maldita sea.
- Porque…- agacho la cabeza. No sabía que decirle, si le decía algo me pondría en riesgo. Además es un recuerdo doloroso. Odio esto, odio que me hagan preguntas de este tipo.
-Está bien- dice y levante la cabeza esperanzada, pero lo siguiente me hizo fruncir el ceño- con una condición.
-¿Con que condición?- le pregunto y ya se me notaba una venita que sobresalía sobre mi cabeza.
-Que te lleve hasta tu casa y me dejes cuidarte- ya ha está altura no podía creer el descaro de este chico.
-Ni loca- dije sin rodeos. Que no crea que por mi condición pueda aprovecharse de mí.
-Bueno, entonces chofer- se inclinó hacia su asiento- llévenos al hospital
-¡¿Qué?!- empieza a aparecer mi aura demoniaca.
-Y no creas que estas fuerte como para escaparte de esta- me dice y quedo congelada. Mierda, me tenía atrapada
-Está bien- digo resignada y rogando que nadie viniera a casa esta noche- acepto que vayamos a mi casa, pero cuando termines te diriges directo a la tuya ¿ok?- dice frustrada. Si se pensaba que podría quedarse, estaba muy equivocado.
-Trato echo- él estrecha su mano con la mía.
Después de eso fuimos en silencio hacia nuestro destino. Al cabo de media hora llegamos a mi casa. Me ayudo a bajar y le pago al chofer.
Mientras buscaba las llaves de mi casa podía sentir que él estaba observando.
Ahh odio esto, odio estar en esta situación y odio haber accedido a su maldita condición. Ojala se pasen rápido las horas. Abro la puerta y noto que él estaba observando la reja de mi casa. Le hago seña para que entrara y me sigue.
Mientras colocaba las llaves sobre la mesa él se queda observando mi casa. ¿Por lo menos podría disimular un poco no? Maldito bastardo. Se quedó un rato así observando, hasta que luego me hace una pregunta que hizo que mi corazón se parara.
-¿Tu familia?- pregunta y me sorprendí
-No tengo- dijo despaldas a él
- ¿Como que no tienes familia?- parecía confundido por mi respuesta. Entonces le dije sin rodeos.
- Mis padres murieron y quede a cargo de mi abuela, ella me permitió vivir sola luego de una discusión, y no tengo hermanos, asique me pasa bastante dinero para que sobreviva sola- le dije. Talvez sea una mentira, ya que tengo familia. Pero si le decía que tenía me iba a hacer un interrogatorio y yo odio ser interrogada.
Me dirijo hacia mi cuarto, y veo que en mi escritorio estaba la foto de mi familia. Me acerque y la tome. ¿Por qué? ¿Por qué tuvo que pasarnos esto? Me preguntaba una y otra y otra vez. Desde que el idiota de mi padre nos delato a mí, a mi madre y a mis hermanos, no hemos tenido paz. Hijo de puta, por su culpa ahora ella está muerta.
Empiezo a oír pasos que se hacía cada vez más fuerte cerca de mi habitación, entonces me doy vuelta con las manos atrás, para intentar sacar la foto.
Veo a Usui parado al lado de mi puerta. Intente decir algo, pero no podía. Termine de sacar la foto del portarretrato y me lo escondo debajo de la manga de mi ropa. Entonces, le dirijo una última mirada y me voy hacia mi cama, me siento.
Él se pone de cuclillas frente a mí y me toca la frente, luego se dirige a la cocina. No me dijo nada, estaba confundida, pero si llegaba a hacer algo lo lamentaría.
Vuelve al cabo de un rato a mi cuarto con un balde y un par de trapos. Yo lo miro interrogante y luego entendí, entonces me acuesto boca arriba. Se acerca y se pone de cuclillas, me pone un paño húmedo sobre mi frente y con el tacto de sus manos cierro los ojos. Tenía unas manos suaves.
-¿Cómo te sientes?-me pregunta
-…- no respondí, pero me empecé a sentir un poco mejor
-¿Tienes hambre?, si quieres te puedo cocinar- dice y yo me rio un poco y luego vuelvo a toser. Con un movimiento suave de cabeza asiento, embozando una pequeña sonrisa.
Se levanta y se dirige hacia la puerta cuando yo le pregunto:
-¿Qué vas a cocinar?- le pregunto poniéndome de costado y acomodando el paño para que no se me cayera
-Sorpresa- dice y sale.
Entonces sonrió y me acomodo para descansar un rato, lo necesitaba.
Me levante a los 20 minutos, me toque la cabeza. Todavía me dolía, pero no como antes, y todo gracias a Usui. Sentía un poco de culpa por como lo trate, talvez, debería pedirle disculpas.
Me levante y fui a buscar papeles del concejo estudiantil, para adelantar algo para el día siguiente. Pude escuchara Usui cocinar y de la cocina emanaba un olor riquísimo. Gachas pensé.
Al rato entra con un plato lleno de comida. Mmm que rico.
-¿Qué haces?- me pregunta y lo miro
-Nada, adelanto el trabajo del concejo- digo y miro al plato en su mano-¿es para mí?- digo señalando el plato con una lapicera que tenía en la mano
- Si- dice y se sienta en frente mío como un indio- Toma- dice y me lo entrega
-No vas a comer- le digo comiendo la primera cucharada. Está delicioso
-Está bien, yo ya comí en el café.
-Hum…- digo mientras seguía comiendo.
-Asique ¿Por qué mandaste a que me investigaran?- dijo y mis ojos se abrieron en estado shock. No podía ser posible, ¿me habrá escuchado?- porque, además de ver cómo te doblabas la muñeca escuche tu conversación, diciéndole a alguien que me investigara- mierda.
- Bueno- como otra cucharada- la verdad es que me aterra la idea de que alguien sepa que trabajo en un café. Si la gente del colegio se enterara que trabajo en un café cosplay, ellos, además de dejar de tenerme miedo, me humillarían. Y, respondiendo a tu pregunta, mande a un amigo a que te investigara a ver si tenías alguna debilidad, cosa de que si se te ocurría decirle a los demás en donde trabajo, yo te amenazaría con tu supuesto secreto- digo y seguí saboreando la comida. Sabia espectacular, jamás creí que pudiera cocinar así.
-Eso es cruel.-dijo fingiendo inocencia- yo jamás haría algo así- me explicó- no te conozco, por eso, no ganaría nada. Además- se acerco un poco a mi rostro y me toco la mejilla logrando que me ruborizara. Es la primera persona que hace que me ruborice varias veces, debe ser un alíen. Sí, eso debe ser.- eres demasiado interesante para dejar que te enojes conmigo por eso- sube 3 tonos de rojo y sonrió por el hecho.
-Acércate un poco más e iras a conocer Marte ¿entendiste?- le digo y se aleja riéndose un poco. Esto me hace enojar.- ¿Qué es tan gracioso?- pregunto, aunque ya sabía la respuesta.
-Que nunca te cansas de amenazar. No importa lo que haga, me amenazas igual.
-…- no digo nada y sigo comiendo.
- Ah y sobre tu trabajo, no diré nada, porque será de mi gozo personal.
-¿Gozo personal?- pregunto confusa- que gozo personal.
-Ya lo veras- dijo y yo termino de comer. Entonces, me vuelve a tocar la frente y al parecer ya no tengo más, porque sonríe.
Se levanta y me ayuda a levantarme de la cama. Está bien que estaba enferma, pero tampoco tanto como para que me levantaras alíen, digo a mi misma .Vamos a la cocina y él me ayuda a lavar los platos. Entonces, yo le digo:
-Perdón – digo y agacho la cabeza- Tenía miedo de que dijeras algo y por eso le pedí a mi amigo que te siguiera para averiguar algo para amenazarte.- se da la vuelta y ahora está en frente mío- Y al final no ibas a decir nada, y yo me estaba por meter en tu vida con intenciones impuras y…- no me dejo continuar, porque me puso su dedo índice en mis labios. ¡Pervertido! Vuelve a hacer eso y te muerdo el dedo sin dudarlo la próxima vez. Pero aunque me diga eso no pude evitar sonrojarme. Sique es un alíen.
-No hay problema-dice y me saca su dedo índice de mi labio- Se el porque te da miedo que se enteren y a eso lo respeto-agacho la cabeza y el pone su mano debajo de mi barbilla y me levanta la cara - Ey, no te tiene que avergonzar tus causas de porque haces esto- yo sinceramente en ese momento me sentí, aliviada, pero más que eso comprendida. No sé porque, pero es así.
Él termina de decir eso y continúa lavando los platos. Al rato mira la hora y llama a un taxi y a los 5 minutos llego a mi casa. Entonces, el sale y se despide de mí. Me quedo apoyada en el marco de la puerta viendo como él se iba y susurro un "gracias" y entro adentro cerrando la puerta.
Escuche como el auto se iba y me apoye contra la puerta tocándome el labio donde él me había tocado. Entonces me doy cuenta de lo que estaba haciendo.
¡Maldita sea!. Despierta Misaki, no vez que solo lo hizo para divertirse un rato. Me golpeo un par de veces la cabeza y me dirijo a mi habitación, donde me puse el camisón y me fui a dormir. Pero fue, como siempre inútil, ya que lo tenía en mi cabeza.
Alíen Pervertido, pienso y cierro los ojos.
Nota del autor:
¿Por qué Misaki le tiene miedo al hospital? ¿ porque oculta la existencia de su familia? ¿Por qué no tiene fotos?.
Bueno eso ya lo averiguaremos, y además, vamos a ver más acción en la pareja de Misaki y Usui.
Nos leemos
