¿Qué tal a todos?
Espero que bien... y teneis todo el derecho a matarme a base de tomatazos por haber tardado tanto en volver. Pero finalmente vuelvo a la carga con el segundo capítulo de 'La Joya Roja' .Espero de que lo disfrutéis igual o más que yo… ¡enjoy it!
DISCLAIMER: 'La Espada de la Verdad' ni 'La Leyenda del Buscador' me pertenecen, son de Terry Goodkind y demases. Lo que me pertenece a mí es Melina, la idea y la loca imaginación con la que la Creadora me obsequió…
Capítulo Dos
"¿Cómo ,cuándo, dónde, POR QUE? " Estas cuatro palabras resonaban como una letanía en la cabeza de Melina, que aun sujetaba entre los dedos incrédula la cadena que acababa de robar de un sueño…la situación era tan irreal que no sabía siquiera como enfrentarlo o tomárselo. Recorrió la cadena eslabón a eslabón, además de las talladas caras de la lágrima roja antes de abrochársela al cuello en un gesto automático e intentar volver a dormirse. Fue inútil, pues cuando casi estaba dormida la melodía de 'Whataya Want From Me' la sacó de su casi-dormido estado. Resoplando y murmurando para sí se arregló para enfrentar otra larga e interminable jornada de colegio, deteniéndose para mirarse en el espejo: la plata de la cadena y el rojo de la lágrima dibujaban brillos extraños en su pálida piel. Antes de cerrar la puerta rogó a quien la escuchase que no ocurrieran más cosas extrañas… "bastante he tenido ya antes de salir de casa"
La mañana transcurrió sin sobresalto alguno... hasta que en la clase de Deporte tuvieron que llevarse a alguien que se había roto la muñeca jugando a baloncesto, gracias a ese incidente la clase acabó antes de tiempo. Y al ser la última, Mel podría irse a casa antes de hora... "Aleluya"
-Bonito collar, Mel. ¿De dónde lo has sacado?- le preguntó una de sus compañeras mientras recogían, con la mirada clavada en la brillante joya roja,
-Ehm, me lo regalaron por mi cumpleaños hace tiempo. Hasta ahora no lo había sacado del joyero…- contestó Mel, soltando lo primero que se le ocurrió. Pues si decía la verdad… ¿Quién se la iba a creer?
-Pues algo tan bonito en una perdedora como tu es un verdadero desperdicio...- el tono extremadamente irritante de voz y la petulancia del mismo hicieron que Melinna se girara como un resorte, encontrándose cara a cara con Nina, la 'pija repelente' oficial del instituto y su principal molestia en clase.- Seguro que en alguien tan mona como yo quedaría mejor
-Pues comprátelo y deja de incordiar…- espetóMelinna, con los dientes apretados para contenerse: no la tragaba de ninguna forma... ella y Nina eran agua y aceite, día y noche, luz y sombras...Iba a darse la vuelta e ignorarla cuando notó un tirón y algo que le quemaba a la altura de la garganta: Nina había agarrado la joya y se la había arrancado literalmente del cuello.
-¿Para que comprármelo si puedo quitárselo a una perdedora como tú?-dijo riéndose. La sangre hirvió en las venas de Melinna, no pensaba dejarla salirse con la suya...¿pero como resolver aquello sin acabar mal y aguantando las ganas de tirarla del pelo? "Si el universo fuera justo ahora mismo…con que se quemara la mano de lo lindo me conformo... puñetera ladrona oxigenada..." pensó furiosa.
Y el universo pareció escuchar su idea: un restallido de luz rojo comenzó a filtrarse entre los dedos de Nina, haciéndola chillar como si la estuvieran asesinando mientras hacía caer el collar a la arena. Nina se echó a llorar con la palma de la mano extendida, viendose perfectamente en ella una brillante quemadura redonda.
-¡Quema, quema como mil diablos!- se quejaba y lloriqueaba mientras su 'grupito de criadas' la rodeaban haciendo aspavientos. Melinna no lo pensó dos veces : recuperó el colgante del suelo, agarró su mochila y salió corriendo como alma que lleva el diablo.
No paro de correr hasta detenerse en el portal de su casa. "Definitivamente, o estoy teniendo alucinaciones o bien algo tremendamente RARO me está pasando porque… ya es raro sacar cosas de tus sueños, pero que esa cosa obedezca un pensamiento tuyo ya es… ¿funcionara con todo?" En cuanto lo pensó, subió los escalones de dos en dos y se detuvo frente a la puerta de su casa lo justo para abrirla y cerrarla de un portazo:no había nadie aun en casa , por lo que podía probar la disparatada teoría que tenía en su cabeza sin tener que estar vigilando por encima del hombro: lanzo con toda la fuerza posible la mochila hacia la otra punta del pasillo que separaba la entrada del salón y se sentó en la alfombrilla que estaba en la entrada cruzando las piernas. Clavó la mirada en la mochila y dijo mentalmente " Ven hacia mi" No sucedió nada, al principio… hasta que volvió a pensar "ven hacia mí" con mas fuerza, intentando igualar la fuerza y la rabia que había sentido cuando lo de Nina: entonces un súbito calor se extendió por su pecho y, obedeciendo esa silenciosa orden, la mochila se elevó varios centímetros del suelo y levitó hasta caer sobre las rodillas de Melinna. Ella miró hacia el extremo del pasillo y a la mochila alternativamente, sin creerse lo que acababa de hacer… a pesar de haberlo visto…
"¿Qué es lo que me está pasando?" pensó no sin cierto temor…
Ay madre mía… ¿qué hará ahora Melinna con esta extraña 'habilidad'? Las respuestas en el próximo cap…
¡Besos!
lluviadebalasnegra
