Buonanotte (?) jajajaja Hola :3 Perdón por tardarme en subir el capítulo (sólo subirlo, porque es algo viejo también jajaja no crean que todos son viejos xd creo que este es el último más viejo, después de esto estoy más consciente de lo que escribo xD)
La razón! es porque el documento lo tengo en una USB que dejé en mi otra casa, entonces no lo tenía -_- pero me las arreglé para conseguirlo, y heme aquí jaja xD Disfruten... si se puede.
Capítulo III.- Waiting In Vain
Miró hacia el techo de su recámara, de algún modo se veía más amarillo. Más viejo. Se tocó la cara, la sentía seca, quebradiza y pegajosa en sus mejillas. Lamió sus labios, un sabor salado invadiendo su lengua. Fuera se escuchaban varios pasos, niños corriendo, risas y charlas. Los primeros días le hubiera agradado el despertar de una siesta por la tarde. Sin embargo, el mismo amanecer pronto se volvía desesperante, aun que mantenía su compostura, no quería parecer una amargada por algo que de algún modo sabía, terminaría mal.
Se dio vuelta para quedar viendo a la ventana sobre el sillón, el cual estaba desordenado con muchos papeles y ropa aventada. Los rayos del sol estaban camino hacia abajo, a punto de dar el anochecer, tintando las paredes de un color anaranjado. Permaneció ahí un rato, y después se levantó con las pocas energías que tenía, a pesar de estar durmiendo todo el día. Le dolían los brazos, le dolían las piernas, aunque no había hecho ningún esfuerzo físico anteriormente.
Simplemente su cuerpo había cambiado.
Apoyó el pie izquierdo en el suelo. En las últimas semanas, había empezado con el pie incorrecto. No era supersticiosa, pero parecía verdad que si apoyabas primero el pie izquierdo, te iba mal.
Caminó tambaleante hasta la puerta que dirigía a su baño. Las plantas desnudas de sus pies se entumecieron por el frío del piso de mosaico color hueso, que alguna vez le pareció el blanco más perfecto.
Abrió la llave del agua, haciendo sonar un rechinido al hacerlo. Puso sus manos en cuenca y colectó un poco de agua para echársela a la cara, frotándola para quitar las líneas pegajosas de sus mejillas, y quitarse las legañas de los ojos. Cerró la llave y se secó con la manga de su suéter rayado, sintiendo ahora frío el brazo. Se apoyó en los costados del lava manos y miró su reflejo al espejo. Su pelo cobrizo enmarañado, aunque limpio. Sus ojos rojos e hinchados, pero con el iris hermoso. Su piel pálida, pero suave. Su retrato era indefinible, tenía vida, pero sentía que la carecía al mismo tiempo.
Agachó la cabeza, rehusándose a seguir viendo esa imagen en el espejo, que tanto despreciaba con el paso de los días. Le gustaría volver a ver el reflejo de tiempo atrás, con la piel de color beige, no ese parecido a la leche, de no recibir luz solar. Ver los ojos pardos más vivos que ahora, y su pelo más cuidado que a como estaba. Y quizás también ver la sonrisa plasmada en su cara, y ser feliz como cuando… antes. Simplemente antes.
Sin querer, sus pensamientos pasaron rápidamente frente a ella, muy cortamente, llorar en la regadera, y al acostarse, susurrar a su almohada y mojándola con gotas saladas hasta quedar dormida."No seas estúpida" se susurró a sí misma, tratando de bajar el nudo que se había formado en su garganta. Trató de afinarla, pero le provocó dolor en ésta, así que pensó en otra cosa; o al menos trató de.
Salió del baño, pisando de nuevo el piso alfombrado de su recámara, y después el piso de madera del pasillo. Caminó con la cabeza en el aire, viendo disimuladamente a sus alrededores. Niños corriendo por el orfanato, otros caminando a un lado desconocido, y otros hacían aseo en sus recámaras, dejando sus puertas abiertas.
El piso estaba cálido, gracias a que los rayos del sol se filtraban por el tragaluz, y le daba flojera levantar los pies por la agradable temperatura del piso. Caminó por el pasillo, con su mirada al frente, tratando de evitar contacto con una puerta en particular, si la mirara, se sentiría mal de repente.
Llegó a las escaleras, evadiendo a unos pocos niños, y bajó al que ella siempre llamó "Piso del candelabro". Fue al comedor, sus pies tocando de nuevo piso frío, así que se apresuró a sentarse en una silla, donde ya la esperaba un plato con cereal.
Ya todos se habían acostumbrado a que saliera de su recámara a esas horas, de entre seis a siete de la tarde. Y como se perdía el desayuno y comida, Roger no podía dejarla sin nada de alimento. Así que sólo consumía un tazón con cereal y al poco rato la cena, en compañía de todos.
"Buenas tardes, Gwen" la saludó una voz más infantil. Después de comer una cucharada de su almuerzo, volteó la cabeza a la derecha para ver a Near, el niño albino. Sonrió y le saludó igual "Hola, Near" dejó su cuchara a un lado y estiró su mano para acariciar el pelo de Near, quien sonrió al gesto.
Gwen había hecho amistad con Near, porque se lo encontraba seguido en la biblioteca leyendo libros que justo ella iba a agarrar, entonces decidió hablarle, cosa que no hacía mucho con todos en Wammy's. Al principio Near era algo distante y silencioso. A veces estaba junto con el niño rubio y el de pelo castaño claro, también había entablado una amistad –un poco extraña, pero amistad a fin de cuentas- con ambos.
No tomó mucho, sorpresivamente, que Near la buscara y hablara con ella. Al principio le recordaba un poco a…
'Cállate de una buena vez, Gwendolyn' dijo a sus adentros. Near volvió a un rompecabezas que estaba armando, completamente blanco. Le faltaba poner dos piezas, y en cuanto las colocó, volteó el puzle y empezó de nuevo, volteando las piezas para que se viera la parte blanca y no la parte de madera; Aunque era extraño, porque unas piezas tenían unos pedazos de color negro. "¿Cuántas veces has empezado de nuevo?" Preguntó, no sabía cómo era que podía armar un rompecabezas blanco una y otra vez "Hoy, 10 veces. Normalmente apareces cuando lo resuelvo 7 veces. Te has tardado más hoy en… despertar. ¿Alguna razón en particular?" Contestó viéndola de reojo "N-no… ninguna" "Si no quieres decirme, no hay problema".
Suspiró, pero no le dijo a Near la causa por la que despertó más tarde que de costumbre. En vez, se quedó callada, y pensaba cómo era que Near podía leer tan bien las emociones de las personas, sobretodo de ella, o eso creía, porque adivinaba lo que tenía al instante. Pero no la presionaba a que se lo dijera, eso le agradaba. Si tuviera la actitud de cierto rubio, seguramente la torturaría hasta que escupiera la verdad.
Bendito sea Near. Además era tierno, parecía una bola de algodón, con su pelo completamente blanco, piel pálida, y ropa clara.
Justo cuando bebió la última cucharada de leche de su tazón, volteó a ver a Near para ver cómo iba con el rompecabezas. No se sorprendió porque ya casi lo había terminado, sino porque en una esquina de éste, se estaba formando una letra Vieja Inglesa.
Una L.
Comenzó a toser, casi ahogándose con lo que era su almuerzo, y no sólo eso, cuando dirigió la vista hacia arriba de Near –quien por cierto la volteó a ver al escucharla toser- y apenas alcanzó a ver dos pequeñas cabezas, una con pelo rubio y otra con pelo castaño. Iban correteándose y cayeron, empujando a Near hacia Gwen, quien cayó de la silla, luego Near sobre ella, y luego sintió otros dos pesos más.
"Agh… ¡Mello! ¡Matt!" Se quejó y les gritó, después levantó un poco su tórax, para que éstos últimos rodaran al piso, para quejarse ellos después. "¿Por qué corrían? Roger ya les ha reclamado muchas veces" decía, mientras se sentaba en el piso y veía si Near tenía alguna herida, examinando su cara y presionándole ligeramente los brazos. Afortunadamente, no tenía ni un rasguño, sólo un poco de polvo del piso.
"Oye" dijo Mello, poniéndose de pie al lado de Gwen de un lado y Matt del otro, quien sólo sonreía, quitándose los goggles anaranjados que siempre llevaba, poniéndolos en su frente y sacudía un poco de polvo de su ropa. "¿Por qué sólo revisas a Near y a mí no?" continuó en su tono amenazante, a pesar de su edad de 10 años, podía provocar demasiado miedo. "Bueno pues… porque caíste sobre Matt, que cayó sobre Near. Yo caí sobre el piso, deberías preguntarme a mí si me lastimé. De hecho," volteó a ver a Matt, "¿No te lastimaste tú?" le preguntó.
"No, Mello sólo busca consuelo" dijo y luego se escondió detrás de Gwen, temiendo que Mello le hiciera algo, pero sólo resopló y se cruzó de brazos, viendo a Near como diciendo 'Yo debería estar en tu lugar'. Claro que Near no le afectó en absoluto, se había acostumbrado ya a las miradas de Mello que no sentía ya temor.
"Le miras como si tuviera la culpa" Se levantó del piso, con Near en sus brazos. No pesaba nada, prácticamente. Era, exactamente, como una bolita de algodón. "¿Qué no ves que es adorable?" añadió mientras abrazaba a Near, y él no se quejaba, y veía a Mello casi despectivamente. Ambos sabían que eso hacía enfadar al rubio. Enfadar más, porque siempre estaba enojado, o eso parecía. Era adorable a su modo, como Matt.
"¿Y Matt?" ahora que pensaba en él, se dio cuenta que ya no estaba, o no lo veía, pero pronto sintió un peso en su espalda y unas piernas rodeándole la cintura. Tuvo que impulsarse fuertemente hacia adelante para volver a ganar su equilibrio y no irse de espaldas y aplastar al pequeño castaño "¿Por qué tardaste en bajar? Mello casi me mata…"
"Bueno pues-" "No es cierto" Interrumpió Mello, frunciendo el ceño, una vez más. "Eras tú el que me molestaba." "¿Sabes, Mello?" dijo, comenzando a caminar hacia la salida del comedor. Mello, no queriéndose quedar sólo, se adelantó y tomó la mano de la pelirroja. Ahora parecía que tenía una cubierta de niños genios pequeños. Un albino en un brazo, un rubio dándole la mano, y un castaño trepado en su espalda.
"No creo que sea Matt el que te estuviera molestando. Él siempre está con sus videojuegos, es muy tranquilo. Y tú… bueno, tú desahogas tu aburrimiento en él. O si no en Near." No contestó más, solo bufó y se quedó callado. Sabía que era verdad, Gwen lo conocía demasiado bien.
Caminaron –Bueno, sólo Gwen y Mello- sin rumbo un rato, hasta que Matt preguntó "¿A dónde vamos? Llevamos caminando horas" "De hecho, han pasado dos minutos aproximadamente. Y Gwen y Mello son los únicos que están caminando." Contestó Near. "Sabes a lo que me refiero"
Gwen soltó una ligera risa, Matt y Near diferían bastante. Ambos eran inteligentes, y mucho, pero Matt era más despreocupado, Near más aplicado, y usaba términos más largos, y Matt podía resumir todo un libro en 10 palabras.
"No sé, de todos modos pronto va a ser la cena, y después irán a dormir, ¿no?"
"¿Tú duermes-" "Por supuesto que duerme, cabeza hueca" interfirió Mello en lo que decía Matt "Me refiero a, que si duerme las horas que debería, cabeza de aire" "¡Antes de aire que hueco!" "Ya, ya… ¿Es que nunca dejan de pelear? Y Pues como sabrás, mi horario de dormir está completamente volteado. Me despierto en las tardes o noches y duermo la mayor parte del día. Nada especial"
Terminaron, de algún modo, en el jardín trasero. Los ya muy escasos rayos del sol iluminaban las nubes en el cielo azul, haciéndolas ver mitad amarillas y mitad grises. Había unos faros negros en el jardín que alumbraban un poco, para no estar completamente a oscuras. Gwen soltó la mano de Mello, se hincó y Matt se bajó de su espalda, y dejó a Near de pie en el pasto verde.
Se sentaron cara quién como se acomodaba, Near, como siempre, se sentaba con una pierna alzada, su rodilla en su pecho y se torcía un mechón de su pelo. Le recordaba un poco a…
'Cállate'
Matt no tenía una forma particular de sentarse, así que se cruzó de piernas nada más. Gwen hizo lo mismo, y Mello, como aclamando el trono, se sentó en las piernas de la chica.
Charlaron un rato, esperando a que la hora de la cena llegara. Mientras juguetearon un rato, hacían tonteras y cuando estaba lo suficientemente oscuro, identificaron unas constelaciones en el cielo.
"Esa de ahí es Casiopea" dijo Matt, nombrando la última que podían identificar "Bueno… tienes 10 puntos con ésta. Matt gana" El chico comenzó a saltar, cantando una canción improvisada sobre su victoria. "Deberíamos estudiar más astronomía" comentó Near, y Mello, esbozó una sonrisa, muy sorprendente, porque era más probable que se molestara por dos razones. 1) que no ganara y 2) Que Near sugirió más estudio. Pero si se trataba de Mello, no podías saber con certeza nunca.
"¿Por qué estás tan de buenas, Mello?" preguntó, esperando no arruinar el ánimo que traía el rubio en ese momento. Frunció el ceño ligeramente, pero le respondió con su voz normal "¿Cómo no sabes?" caminó para sentarse sobre Gwen, que ahora yacía acostada en el pasto, por estar observando las constelaciones. "Pesas Mello. Los huesos pesan, más bien" "Eso no es lo importante." Saltó a propósito en el estómago de Gwen, porque justo declaró que le incomodaba, y quería molestarla un poco. "¡Hoy es el día en que viene Wammy!" contestó Matt en vez de Mello de una forma alegre.
Se paralizó. ¿Cómo lo había olvidado? Hoy venía Wammy, regresaba de quién-sabe-dónde por unos días. Venía en parte a visitar a todos los huérfanos, porque bueno…
Llegaba en la noche, siempre que venía era así. Después de la cena seguramente estaría ya en la entrada del orfanato. Muchos esperaban su llegada, debían de esperar bastante tiempo para volver a verlo, Wammy venía cada 6 meses. ¿A qué venía? Bueno, la verdad es que no le agrada mucho la idea a Gwen.
"¿Gwen?" Sacándola de sus pensamientos, entró la voz de Matt en su cabeza, haciendo que volteara a ver al pasto, de repente sintiendo su cabeza ligera y los párpados pesados. Como si tuviera sueño, aunque casi acabara de despertar. "No entiendo qué te pasa" dijo Mello, levantándose del abdomen de la pelirroja, quien se incorporó de nuevo. El rubio volvió a su tono de siempre, nada pasivo "Debería alegrarte que viniera, pero siempre empiezas con tus comportamientos extraños. Estás loca, si no quieres convivir con-"
"MELLO" La voz de Near se alzó, algo que Gwen nunca había escuchado, siempre hablaba con el volumen exacto.
Volteó a ver al albino, quien le dirigía una de las miradas más fuertes que había dado a Mello. Si no es que la más fuerte. Movió lentamente su mano derecha y la movió hacia su boca, poniendo su dedo índice frente a sus labios, silenciando a Mello. Silenciar a Mello. Nada sencillo. Él resopló, pero ya no dijo nada.
El ambiente quedó bastante tenso, tanto que uno podría llegar y cortar con un cuchillo toda la tensión. Por suerte no duró Mucho
"Ahí están" una nueva voz entró "Los he estado buscando. ¿Qué hacen fuera si ya es noche? La cena estaba lista desde hace 10 minutos. Apresúrense, Wammy no tarda en llegar." Roger volvió a entrar, para esperarlos dentro. "¿Ves, Matt? ¡Todo es tu culpa!" gritó Mello, tomando a Matt del cuello de su suéter, y salió corriendo al comedor. Arrastrando a Matt.
Gwen se quedó ahí, sentada en el césped, y con sus dedos tomando una de las finas hojas desde la raíz hasta la punta, nuevamente perdida en sus pensamientos. Near estaba al lado de ella, dio un paso para que pudiera poner su mano en el suéter rayado de la pelirroja, haciendo que elevara su cabeza y le dirigiera la mirada. Casi como lo había esperado, tenía en los ojos unas lágrimas que amenazaban con derramarse. Sintiendo esto, alzó su mano y se talló con su manga, para que la tela absorbiera las saladas gotas.
Forzó una sonrisa hacia Near, se levantó, y le dio la mano al albino "No querrás quedarte sin cena. Vamos" Comenzó a caminar, tirando de la mano del chico, "Hablaste en singular. ¿No planeas cenar?" cuestionó, metiendo su mano libre en el bolsillo de su pantalón claro. "N-no… creo que perdí mi apetito. Ahora avancemos, no tienes que ser el último en cenar si después quieres hablar con…" Segura de que Near sabía a quién se refería, no terminó su frase. En parte también porque sabía que su voz se quebraría más con cada palabra. Y al final, con esa letra.
"¿Por qué no lloras?" dijo Near después de un poco de silencio, y dicho esto Gwen paró en seco, esperó a que Gwen recuperara sus fuerzas para hablar "Me hace sentir tonta. Más tonta de lo que ya soy" soltaba sollozos cada que respiraba, temblaba, y no podía hacer nada para evitarlo. Cada que trataba de contener otro sollozo, temblaba más, y cuando trataba de no temblar, sollozaba. 'Esto apesta'.
Sin que se diera cuenta, Near fue el que iba al frente ahora, Gwen caminaba detrás de él, preguntándose a dónde iba, a dónde la llevaba a ella. Llegaron a las escaleras, Near se sentó en el tercer escalón y Gwen en el primero, para que quedaran al mismo nivel. De nuevo, esperó a que los sollozos de la chica cesaran, al poco tiempo sólo se limpiaba lo que quedaba de sal y agua en sus ojos. "Qué… ¿Qué haces? ¿No vas a ir a cenar? No te vas a quedar sin comida por algo tan tonto como lo mío. Si quieres ve, creo que iré a la biblioteca, aún tengo libros por leer y-"
Interrumpida, fue apoyada en el hombro del chico, donde volvió a romper en lágrimas. "Es increíble, sabes, ¿Near?" tomó más aire temblorosamente. Odiaba eso. "Increíblemente estúpido. De un momento a otro, pareciera que el mundo se me va al suelo. ¿Y por qué? Por una tontera, claro. ¿Qué podía esperar de mi? Estúpida, estúpida."
"No lo eres" le contestó, dando pequeños golpecitos en su espalda. Era un poco raro para ambos. Near no acostumbraba mostrar preocupación por alguien, y Gwen casi nunca –o nunca- había visto ese lado de Near. "Cuando uno se siente deprimido, se echa todo el peso encima, busca excusas para hacerse creer a uno mismo que todo es su culpa. Pero si lo ves todo desde mi punto, nada es tu culpa. Al menos lo que yo sé, y dudo realmente que esté equivocado."
'Tal vez tiene razón' pensó Gwen, no teniendo la voz para hablar 'Pero, ¿Por qué entonces? Ni si quiera un adiós. Vaya amigo… Aun que una vez te lo dijo: él está ocupado y tiene otros asuntos. Su vida no es tuya. Decídete de una vez, Gwendolyn' pensaba molesta. Sus pensamientos eran un caos. Por una parte, quería culparlo a él de sus lágrimas por irse tan descaradamente. Por no agradecerle si quiera los días que le hizo compañía cuando nadie lo hizo. Pero por el otro lado, repetía en su mente, 'Su vida no es tuya'.
"También me deprimo a veces" siguió al ver que el llanto se iba desvaneciendo "Es parte de ser humano. Por más distante que parezca alguien, llora en un momento de su vida." 'Tal vez él es una excepción' pensó Gwen recordando su rostro siempre inmóvil, 'Siempre tan inexpresivo'. "Y cuando algo te molesta, puedes olvidar todo. Pensar que no hay cielo, mar ni tierra, y estás en un sueño. Ayuda a veces."
En ese mismo instante, decidió ponerlo a prueba. Se sostuvo de la camisa de Near, y se concentró en su respiración. Después imaginó que todo era un sueño. Sin cielo, sin mar, sin tierra. Sólo eso: un sueño. 'Tal vez… sólo tal vez, tengas razón, Near'. Soltó un suspiro una vez que logró calmarse, y su respiración volvió a un ritmo constante. Sintiéndose relajada, no necesitaba mucho esfuerzo para alejar esos pensamientos que tanto la perturbaban. No tendría más miedo. No debía… pero, ¿Por cuánto duraría?
"Gracias" susurró al oído de Near, y quitó su brazo de su espalda, levantándose al mismo tiempo que Gwen, aunque no permaneció mucho tiempo en el piso, porque enseguida lo cargó, como hace rato. Caminó cuidadosamente hasta llegar al comedor. Estaba ya medio vacío, no había tantos niños, aunque en unas de las sillas que seguían ocupadas, se veía a Mello peleando con Matt. ¿Nunca cambian, eh?
Encontraron un par de sillas vacías, Near se sentó en una de ellas, tomando los cubiertos para empezar a cenar, Gwen sólo le hacía compañía, y observaba los modales de Near, increíbles. No como los de ella. "Deberías comer" dijo "Llorar te quita energías, y considerando que acabas de levantarte, sería de mucha ayuda que consumieras algo."
"Así estoy bien. Gracias, aún así" Y como si el destino la castigara, su estómago crujió fuertemente cuando el aroma de la comida caliente llegó a su nariz "Creo que no estás segura" sonrió. "Oh, bueno. Tú ganas"
Al final, Gwen terminó comiendo más que Near, incluso pidió otro plato. "Espero no lo vuelvas un hábito…" "No, no lo haré. De todos modos, puedo quemarlo con mi cerebro… espero".
Se dirigieron a la biblioteca, estaba bastante revoltoso ahí dentro y ambos se hicieron de un lugar al lado de la multitud ahí adentro. Bueno, no era exactamente una multitud, porque no pasaban de ser 30 personas. Pero con las pocas veces que salían del orfanato, ese número era mucho. Todos veían a la misma dirección y hacían bastante ruido entre conversaciones animadas y más. Se alcanzaba a distinguir que gritaban un nombre de vez en cuando. Obviamente ya sabía de quién se trataba y quería echar un vistazo a ver cuánto había cambiado ese hombre. Probablemente volvería a hundirse en la tristeza, pero aseguraba que no lloraría de nuevo.
Cuando todos se calmaron un poco, Gwen pudo ver a la persona que buscaba. Ahí, parado frente a todos los niños de distintas edades y a los tutores, estaba Wammy. Llevaba, justo como lo había imaginado, un traje. Pareciera que siempre usaba trajes, pero teniendo el dinero por ser un inventor, ¿Quién no aprovecharía verse elegante siempre?
Su pelo se había vuelto más blanco, las canas prácticamente se apoderaron de su cabeza y bigote. Después de varios años no era una sorpresa. Recordó el día en que lo vio por primera vez. En ese entonces su pelo ya tenía unas pocas canas.
Como sintiendo su mirada, dirigió su vista a la joven pelirroja que lo observaba de una manera expectante con esos ojos pardos. En cuanto los ojos celestes se posaron en los de ella, no supo cómo reaccionar. No supo si estar feliz o triste,, se confundió aún más cuando le sonrió. Emociones mixtas en su mente, iban y venían. ¿O debería estar enfadada? Hubiera corrido a abrazarlo y saludarlo, si sus piernas no se sintieran petrificadas como las de una gárgola.
Lo único que pudo hacer fue alzar -con esfuerzo- una mano y saludarlo desde lejos. Trató de sonreír y estaba segura de que en realidad se había visto como una mueca extraña. Se sentía rara '¿Qué estará pensando?' se preguntaba en su mente '¿Se acordará de mí?' se atrevió a preguntarse. Si la había olvidado, su depresión se agravaría más.
Wammy devolvió su atención a los niños, puso sus manos en la tapa de la computadora portátil blanca abriéndola y tecleando unas cosas de un modo cuidadoso. Completamente distinto a como lo hacía Gwen, ella pareciera que aplastaba sus dedos contra las teclas haciendo mucho ruido. No podía evitarlo, se había acostumbrado a escribir documentos en la máquina que tiene las teclas más duras.
Entonces todos guardaron silencio, esperando ansiosos la visita de cada 6 meses.
Terminó un poco seco, pero bueno xD como dije, es viejo el capítulo.
fannyhikari: Gracias por el review :'3 jojojo y pues ya viste que ahora participaron un poco más Mello, Matt y Near :B espera más capítulos 3
Aluu: No importa lo del otro review, gracias por hacerme saber que lees el fic :'D Y sí, hay pocos de LxOC :c en español, porque en inglés sí me he encontrado varios que valen la pena leerlos, aunque unos no están terminados, otros siguen en proceso, ya sabes xD Y pues me esfuerzo en escribir el paisaje/ambiente en que se desarrolla la trama, para dejar todo más claro porque luego siento que no lo expreso bien jaja!
Anónima: LOL no sé cómo te llamas :c si no tienes cuenta déjame un nombre que te identifique :c pero bueno, aparte de eso, gracias por el review :B bien que te guste. Y respecto al nombre de Gwen pues a mí se me hizo medio común y por eso se lo puse D: no quería que tuviera un nombre extravagante para que no pareciera una Mary Sue o algo así jajaja.
Y pienso igual que tuuuuuú 3 No me gusta que empareje Misa porque como que nada que ver jaja pero cada quien.. Prefiero, igualmente, que sean OC, le da más misterio siempre y cuando no sea Mary Sue xD Y tampoco me gusta el yaoi ._. de nuevo, quién soy para juzgar? xD
Gracias por leer! Casi estallo en confetti cuando leí los nuevos reviews.
