Hello again :3 Lamento la espera, disfruten el capítulo, lamentablemente no sé cuando vaya a subir el otro porque justo HOY entro al CCH, y voy a estar un poco ocupada esta semana, no sé cuándo encuentre tiempo libre... pero le adelantaré al otro capítulo por mientras. Anteriormente no les pude subir el capítulo porque tuve que ir a hacer un examen médico al CCH y fui a un concierto LOL estuvo muy padre por cierto xD pero bueno, el capítulo cuatro aquí.

Disclaimer: Se me olvidó ponerlo el capítulo anterior jajaja xD Pero muy obviamente Death Note no me pertenece :c


Capítulo IV: Through Glass

Gwen observaba la pantalla atenta como todos, sintiéndose muy tensa de repente. Near observándola desde el contorno de su ojo, detectando su tensión puso una mano sobre su hombro de una manera reconfortante. Con dicha acción la chica lo vio y le de dicó una sonrisa. 'Una sonrisa falsa' podía notarse claramente.

En la computadora había varias ventanas abiertas, en la ventana principal se veían puntos apareciendo y desvaneciéndose de un lado a otro, acompañado de un tono parecido al de un teléfono cuando esperas una llamada.

De pronto, toda la pantalla se puso blanca, con una letra negra en medio. Una L.

No creyó que le afectara bastante, pero el nudo de antes volvió a su garganta.

"¿Watari?" Al oír su voz, lágrimas amenazaron con escaparse de sus cuencas "Has llegado más rápido de lo previsto"

'Esa voz' pensó. Era más profunda, más grave, pero suave al mismo tiempo. Era como música el oírla. Música que, de algún modo, lastimaba.

"Luego discutiremos el viaje, L. No olvides tus modales y saluda a todos" Fue un poco cómico. L no tenía los modales perfectos, y lo acababa de demostrar "Oh" exclamó, aunque con la misma monotonía "Cierto, mis disculpas. Hola a todos, han sido 6 meses una vez más".

No queriendo hacer el ridículo frente a todos, Gwen se levantó del piso y limpió una de las lágrimas que había logrado colarse de su sitio marcando su mejilla. Vio por última vez a Wammy antes de salir de la biblioteca, y él la miraba con simpatía.

No sabía si molestarse ¿No iba a hacer nada al respecto? ¿Va a mirarla solamente, después de todo este tiempo? ¿No iba a preguntar cómo había estado? O tan si quiera explicarle el por qué se habían ido.

Había pasado ya mucho tiempo, y los dos estaban conscientes de eso. O al menos ella los sentía a flor de piel, sentía el peso en sus hombros y más pesadez en su corazón.

Sí, ella sentía muy bien los 7 años que habían transcurrido.

Se volteó lista para irse, pero no sin antes tocar ligeramente la cabeza de Near, haciéndole entender que estaba bien, y se fue de ahí aún sintiendo los ojos azules de Wammy en su espalda, y escuchando cómo se desvanecía la voz proveniente de la computadora conforme se alejaba.

Se fue a su cuarto a sollozar en la cómoda oscuridad de su cuarto en vez de hacerlo frente a todos los que estaban contentos y sonrientes. Unos estaban serios, como Near, pero no estaba llorando, como ella. No supo cuánto tiempo pasó. Probablemente una media hora y se calmó, apartándose de la ventana en donde observaba las estrellas en el cielo, parte del jardín del orfanato y más allá, las luces de otros edificios de Londres.

Se fue al baño para enjuagarse su cara ahora pegajosa de tantas lágrimas bajando sin cesar. Aunque su momento de actividad era en la noche, porque se había decidido a dedicarse a la astronomía, quiso descansar un poco y volver a dormir. Descanso no le hacía mucha falta este día, pero sólo así se aislaría de sus nublados pensamientos por un rato. Ojalá, sería el colmo si soñara alguna pesadilla.

Esos no fueron los planes de alguien más, que tocó en su puerta. Emitió un gruñido '¿Tenían que hablarme ahora? Justo iba a dormir' pensó molesta, ya estaba hundiéndose en un aclamado sueño. Fue casi como cuando te acurrucas en tu lugar favorito y notas que se te olvidó el control remoto o el libro que ibas a leer. Ah, qué molestia, eso le pasaba mucho cuando leía en la biblioteca.

Tambaleante, caminó a la puerta sosteniéndose de los muebles, su vista nublada por levantarse tan rápido. Con la mirada gacha, tomó el pomo de la puerta y lo giró para abrirla 'Probablemente sea Near' esperó ver los calcetines blancos del albino, o las botas de Mello o las de Matt, incluso. Pensó en todo tipo de calzado menos los zapatos negros de…

"¿Wammy?" Preguntó tallándose los ojos por la luz que invadía su cuarto desde el pasillo "Cuánto has crecido, Gwendolyn" Eso la despertó un poco más, escuchar su nombre completo no le agradaba "No me llame así,, sabe que no me gusta" Respondió seria, apoyando su cabeza en la puerta sin saber a dónde mirar, o cómo reaccionar. Después de todo, se había tomado tiempo para irla a ver a ella, de entre todos los del orfanato.

"Venía a ofrecerte mis muy sinceras disculpas por irnos así los dos, pero sabes que hay cosas que hacer y-" "No necesitas disculparte, Wammy" Con un abrazo fuerte, interrumpió su disculpa. Con el abrazo, sintió cómo se descargaba mucha de la ira que tenía adentro. Ira y tristeza. Todo este tiempo se había preocupado, pero ahora sabía que estaban bien los dos.

Sin que se diera cuenta volvió a los sollozos, y Wammy le daba palmaditas en la espalda. Ahora estaba de su estatura y no tenía que agacharse para abrazar a la niña, o ahora joven de 18 años. Obvia prueba del tiempo que había pasado. Un largo tiempo.

Se apartó de Wammy pero siguió con la vista hacia abajo, avergonzada de que la viera llorar. Sintió su cara roja, y ahora pensaba en lo mucho que se asemejaba a un tomate, y el color de su pelo no ayudaba, porque parecía se camuflaba con sus pómulos. 'Qué vergüenza' pensó.

"Cómo… ¿Cómo está él?" dudosa pasó un mechón de su pelo detrás de su oreja "Pudiste averiguarlo, si te hubieras quedado. No huyas por algo así, tú puedes más que eso" "Ha pasado tanto tiempo ¿De qué modo reaccionar?" frunció el ceño "Lamento no decirte nada, pero no te preocupes, él se encuentra bien"

Quedaron en silencio un momento, y antes de que se volviera incómodo, Gwen preguntó algo nuevamente

"¿Cuánto tiempo te quedarás? Dudo que L pueda sobrevivir solo por mucho tiempo. Además de que sus modales empeorarían… más" Se imaginó a L viviendo solo ¿Qué haría? Wammy rió un poco, sabiendo a qué se refería "Mañana en la mañana estaré de vuelta en el aeropuerto"

Como un rayo, Gwen se dirigió a tierra instantáneamente, apoyada en sus rodillas y con las manos entrelazadas frente a ella agitándolas desesperadamente.

"Por favor, por favor, ¿Puedo ir con usted? ¿Sí? Por favor, quiero volverlo a ver, ¿puedo?" repetía lo mismo una y otra vez, tratando de convencer al hombre frente a ella que la llevara a ver a L aunque sea una vez más. Lamentablemente para ella, la suerte no estaba de su lado ese día "Me temo que no será posible" "¡¿Pero por qué?!" preguntó entre gemido y gruñido, tirándose al piso y abrazando la pantorrilla de Wammy como una niña haciendo berrinche "No puedo hacerlo sin su autorización"

"¿Y necesitas autorización para eso? Quién eres, ¿Su criado?" miró hacia arriba, juntando sus delgadas cejas "Mayordomo y tutor, lo sabes bien" respondió con un tono de obviedad "¡Pero Wammy! Eres mayor que él, ¿cómo puedes hacerle caso?" se volvió a hincar y se cruzó de brazos, ocultando sus manos en su grande suéter rayado que usaba para dormir "Gwen, por favor, levántate" le decía.

Le hizo caso, aún con su semblante de enojo "¿De qué sirvió conocerlo si no lo veo más? ¿Gasté mi tiempo para nada?" elevaba el volumen de voz al decir cada pregunta, como se había quedado sin lágrimas, ahora quería gastarse la voz. Y no estaba consciente de ello, que era lo peor.

"Gwen" la nombraba paciente, entendiendo cómo se sentía, pero no lo escuchó y siguió con sus preguntas, afortunadamente terminó susurrando para no atraer atención. Cuando terminó, se dio vuelta y cerró su puerta. No la azotó, pero se escuchó cómo ponía el seguro para que nadie la molestara más.

Se volvió a acostar en su cama, ahora le dolía la cabeza 'fantástico' y volvió a

tratar de dormir, escuchando cómo se alejaban unos pasos.


Un matiz azulado se hizo en su cuarto, aunque seguía oscuro. Abrió sus ojos y desde la ventana vio a la luna a medio camino de ocultarse para dar paso al sol. Miró a su reloj digital, los verdes números indicaban que eran las 5 de la mañana. Confundida por su despertar, intentó volver a dormir, pero tras 15 minutos se dio cuenta de que no pudo. Se levantó de su cama, envolviéndose en su cobija para no sentir tanto frío, se sentó en su escritorio y trató de continuar con el nuevo libro que había agarrado de la biblioteca.

No podía concentrarse, últimamente le pasaba mucho eso, pero no identificaba por qué. Hasta que descubrió el por qué de esta ocasión, la culpa la estaba carcomiendo desde dentro. '¿Por qué actué así ayer? Qué inmadura me siento ahora. Niña berrinchuda' se regañaba mentalmente, recordando su actitud de ayer. Wammy le dijo que se iría en la mañana, pero no le especificó la hora. Con suerte –si es que le quedaba un poco de ésta- lo encontraría abajo.

Se puso sus tenis y bajó al cuarto principal, donde no había nadie. Se sentó en las escaleras. 'Espero que no se haya ido aún… ¿qué tipo de despedida fue esa de mi parte?' Esperó por otros cinco minutos y nada. Se levantó, ya no sentía sus piernas del frío que hacía, entonces quiso volver a su cuarto. 'Es el karma por comportarme así' pensó, aunque no creía en ninguna de esas cosas.

Llegó a la cima de las escaleras en las que se había sentado, y se topó con la cara de Wammy. "¿Por qué despierta tan temprano?" preguntó sonriendo. Era increíble la paciencia de éste hombre "Ah pues… yo… yo quería…" "No necesitas disculparte" repitió su frase de anoche "Entiendo cómo te sientes, pero las cosas deben ser así"

Bajó la mirada, como siempre lo hacía cuando estaba decaída y suspiró "¿Te vas ya?" "No, acabo de levantarme. Tomaré algo y me iré, el viaje es largo."

Gwen acompañó a Wammy al comedor. Le ofreció prepararle un té, a lo que él aceptó gustoso "Cuánto tiempo haces de aquí a… ¿Dónde se encuentran?" preguntó tratando de obtener información "No puedo decirte dónde, pero son 5 horas aproximadamente" "¿Ni eso puedo saber? L es más paranoico de lo que creí…" "Tiene demasiadas precauciones, ha sido así siempre"

"Cierto… ¿es por eso que te llamó Watari ayer? ¿Es tu nombre clave?" le extendió la taza con té, y él le respondió al tomarla "Correcto".

Se sentó en una silla frente a él, mientras jugaba con su pelo "¿Has decidido qué quieres estudiar?" preguntó rompiendo el silencio "¡Sí!" dijo animada "Astronomía, Roger me compró un telescopio el día de mi cumpleaños pasado" "Debes esforzarte mucho, es un área muy extensa de conocimiento"

"Lo haré. No por nada estudio todo lo que puedo. En unos dos años me iré de aquí, pero no sé a qué país quiero ir. Todavía tengo que pensarlo." "Así es, recibe mi apoyo, y el de los demás también."


Gwen lo acompañó a la puerta del orfanato "¿Los volveré a ver?" una vez más, bajó la mirada "Ah, el futuro es tan incierto. No puedo responderte con un sí, pues te estaría mintiendo. Pero esperemos que sí. " Le dio una palmadita en el hombro, tratando de pasarle un poco de ánimo a Gwen para que no se rompiera ahí frente a él.

Poniéndose su sombrero, Wammy salió del orfanato hasta el carro negro, donde ya lo esperaba Roger para llevarlo al aeropuerto. Ya que se subió al vehículo,, se despidió una vez más de la pelirroja agitando su mano a lo lejos, viéndola a través del cristal que tenía la puerta principal.

Tras la última despedida se quedó ahí parada, pasando saliva varias veces para humedecer su garganta y para tranquilizarse, pero terminó yendo a la cocina a tomar un vaso con agua. Se puso a pensar un rato, su mente vagó por varios temas, entre ellos lo que le había dicho Wammy acerca del futuro. Él tenía razón, el futuro es completamente incierto, o como decía el famoso proverbio chino: "El aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo"

Gwen estaba de acuerdo en que cualquier cosa, por más insignificante que parezca, podía afectar para bien o para mal. Decidió llevar las cosas con extrema cautela, porque deseaba con todo su ser poder volver a ver a ambos hombres, a quienes ella consideraba los que habían cambiado su vida, sus 'salvadores' por así decirlo. Además de que quería agradecerles por ello, nunca lo hizo, por alguna razón, cuando niña.

Ahora que recordaba el proverbio chino… ella había decidido ir a China a continuar sus estudios, ahí daban más oportunidades de trabajo en un área compleja como la astronomía. Sin embargo, descartó esa opción hace no más de media hora. ¿A dónde iría entonces? Eso lo acababa de decidir también, y la razón era sencilla: Watari.

Wammy le había afirmado que ese era su nombre clave, y 'Watari' es un nombre japonés. Entonces sí, iría a Japón, pues ahora estaba un 70% segura de que se encontraban ahí. Si la suerte se ponía de su lado, sería correcto y era eso lo que más esperaba en ese momento.

Un problema era que, estando ahí, sería bastante difícil encontrarlos puesto que Japón era un lugar muy grande para dos personas. Y buscar entre millones de éstas la iba a volver loca, cosa que dificultaría más las cosas. Necesitaba más información. Con saber el país no faltaba; averiguaría los otros datos, no sabía cómo, pero lo conseguiría comenzando a pensar en un plan.

Se levantó y acomodó la silla en su lugar, sus pensamientos amontonándose en su cabeza analizándolos uno por uno, rápida pero seguramente. Avanzaba de vuelta a su cuarto para pensarlo todo con más claridad una vez que volviera a despertar; -aparte de que perdía equilibrio y se tropezaba cuando estaba cansada-, se estaba muriendo se sueño.

Seguridad era lo que sentía ahora. Daba pequeños saltos con cada paso. Se sentía bien, tenía el optimismo desbordándose de su ser con la idea que se estaba formando ya en su cabeza para conseguir la información que necesitaba. Sin embargo, iba a requerir ayuda de alguien para llevar a cabo su plan.

Finalmente llegó a su cuarto y abrió la puerta y se acostó para volver a su descanso y detener los engranes en su cabeza.


Gwen se encontraba en el comedor una vez más, frente a ella estaba su tazón con cereal –que consumía diario- y al lado de éste estaba un tablero de ajedrez. La chica movía las piezas negras, porque Mello declaró las blancas como suyas con el pretexto de que 'Si tiro primero puedo ganar' .

Hasta ahora, el rubio se había ya deshecho de 7 piezas enemigas. Eso era inusual, normalmente Gwen era la que llevaba la ventaja a esas alturas del juego sin importar qué color de piezas manejara. "¿Cómo es que no me has quitado ni 3 piezas?" preguntó Mello apoyando su cabeza en su mano izquierda.

"¿Eh?... Ah, es que no estoy enfocada en eso" respondió antes de dar otro bocado a su cereal, y golpeteando la mesa con su otra mano hundida en sus pensamientos.

"¿Qué quieres decir con eso? ¿Acaso no me estás tomando en serio?" frunció el seño adquiriendo su mirada molesta -ya muy común- y moviendo un caballo para despedir al último peón negro. "No es así, no exageres las cosas, por favor. De nuevo." Siguió dando golpeteos en la mesa, sin haberse dado cuenta de que había perdido el último peón.

"¿De nuevo? Yo no exagero nunca ¿O cuándo lo he hecho?" muy seguro de sí mismo, preguntó como si en realidad fuera tan paciente como él creía serlo, cuando en realidad era todo lo contrario; con su actitud agresiva y compulsiva.

"¿Acaso no recuerdas esa vez que golpeaste a Near en la nariz porque creíste que él se había comido tu último chocolate? Y resultó que el culpable había sido Matt, a quien afortunadamente no golpeaste porque estabas castigado" "Eso es diferente" contestó rápidamente y alejó su vista, dejando que su pelo golpeara su cara al voltear la cabeza.

Todavía podía recordar a Near con la nariz sangrando, Matt lo acompañaba con la boca llena de chocolate, y un poco en la punta de su nariz. Tuvieron que acudir a Gwen porque Roger no se encontraba, además de que ella es la mayor ahí aparte de los tutores. Fue así como se conocieron más. No fue la manera más educada de hacerse conocido de alguien, pero con el tiempo se percató de que nunca iba a haber la suficiente formalidad entre ellos. No obstante, fácil les tomó cariño a Near, Mello, y Matt.

Hablando dé, ¿Dónde estaba aquel 'geek'? Siempre lo veía al lado de Mello

"Oye Mello, ¿Dónde está Matt?" "No lo sé, seguramente debe estar jugando su PSP o frente a otra pantalla despegándose la retina" "¿Puedes ir por él?" "¿Qué soy? ¿Un perro?" "Anda, ¿cuándo te he pedido algo? Te daré una barra de chocolate" Le sugirió una vez más, pasando al soborno con un dulce. "¿Tú crees que me alimento de puro chocolate? Pero bueno iré por él, ya que no juegas bien conmigo porque no soy Near" resignado, se levantó de la silla y desapareció por la puerta en busca de Matt.

'Puede ser una reina del drama si se lo propone' pensó una vez que se fue, como si pudiera oírla dentro de su cabeza o verla cuando puso sus ojos en blanco refiriéndose a la actitud tan característica de él.

No pasó mucho tiempo para cuando regresó Mello junto con Matt –quien obviamente traía un juego entre sus manos y venía con la cabeza gacha- y Near también llegó, sorpresivamente. Tenía sus manos escondidas por su camisa tan larga.

"Yo no te dije a ti que vinieras" dijo molesto Mello, lanzando sus famosas dagas azules al niño albino, que saludó a Gwen con su mano antes de contestarle "Yo vengo por mi cuenta, no porque me lo hayas dicho" mantuvo su postura, sin si quiera voltear a ver a Mello.

Sin hacerle más caso, Near se sentó en el lugar de Gwen, que lo había dejado para acercarse a Matt. "¿Puedo hablar contigo?" llamó su atención poniendo su mano en su cabeza y despeinándole un poco. El castaño despegó su vista del aparato de juego, y en vez de ver sus ojos directamente, miró las lentillas anaranjadas de sus goggles grises.

"Claro" respondió guardando la consola en el bolsillo de su pantalón y dedicando una suave sonrisa. Removió los goggles de su sitio original y los bajó a su cuello, revelando así sus ojos azul oscuro. "¿Qué necesitas?" "Ahorita te explico, ven conmigo" tomó la muñeca cubierta de Matt y comenzó a caminar con él, quien la siguió sin rechistar.

Aún así hubo alguien que los detuvo, obviamente Mello, que molesto –una vez más- se dirigió a Gwen "¡Oye! Tú estabas jugando conmigo, ¡regresa! Además me debes un chocolate" girando sobre sus talones, volteó a ver al niño, con una mirada que casi gritaba "Silencio y déjame ir" pero tomó una bocanada de aire y le explicó paciente "No puedo ahora, Mello. Te prometo que luego juego contigo y te compro un dulce, debo irme ahora. Juega con Near, será un buen oponente."

Continuó con su camino al lado de Matt, escuchando a Mello resoplar y decir "Yo quiero las piezas blancas" antes de que ambos salieran del comedor camino al cuarto de Gwen.


"¿Me vas a decir ya?" "Por enésima vez, no. Hasta que lleguemos a mi cuarto, aquí hay muchas personas y es algo importante" esquivando a otros niños del orfanato que estaban por los pasillos, hicieron su camino a la recámara sin mucho esfuerzo, por suerte no habían visto a Roger tampoco, que solía cuestionarlos sobre sus futuras acciones si Gwen iba acompañada de Mello o Matt. O con ambos, sino.

Era un poco molesto, pero si lo pensaba bien lo comprendía porque ambos Mello y Matt eran como un remolino de caos, siempre terminaban rompiendo algo, o lastimando a alguien, o quemando algo, etc, etc.

Una vez que ya estaban en la dichosa recámara, Matt tomó asiento en la silla frente al escritorio, había sacado su aparato otra vez ya que Gwen no le decía nada. Disparos y otros sonidos raros llenaron la habitación cuando cerró la puerta, cubriendo las voces provenientes del pasillo. La pelirroja cruzó su cuarto con cuidado de no pisar nada de lo que estuviera en el piso, se sentó en su cama al lado del escritorio y con una pinza sujetó su pelo en un chongo, para descubrir su cara.

"¿Me vas a explicar ya?" preguntó sin dejar de mirar el juego, se apoyó en el escritorio. Sus dedos se movían hábiles por los botones "Sí. Ya. Pon mucha, mucha atención, te lo diré una sola vez, porque me entra la paranoia de que alguien nos esté escuchando. ¿De acuerdo?" frotaba sus dos manos, se sentía nerviosa, por alguna razón. ¿Y si no quería seguir el plan? Dejó de pensar en eso cuando no escuchó una respuesta del geek.

"¿Me estás poniendo atención?" "¿Dijiste algo?" volteó la silla en dirección a Gwen, encarándola "¡Matt!" irritada, le dio un pequeño golpe con la palma de su mano en la nuca "Ya, ya. Tranquila" rió "Explícame, te escucho" para probar que era cierto, apagó su juego después de mover otras cosas y se sentó derecho en la silla, como si fuera un estudiante perfecto, con la vista fija hacia al frente, sus manos descansando en su regazo, espalda recta y hombros hacia atrás

"Listo, profesora" dijo en un tono monótono y fuerte, pero no ganó más que otro golpe en la nuca.

Prosiguió a contarle su plan, aparentemente Matt en realidad se puso atento en cuanto la pelirroja comenzó a hablar, pues ella se veía seria, y él estaba dispuesto a ayudarla en lo que necesitara.


Bueno, espero que les haya gustado x3 espero volver pronto xD (lo digo como si me fuera a otro país...) lol pero nunca se sabe, pues :c

Gracias por los reviews :3 Les pondría el corazoncito, pero FF borra el "" porque es muy malo :c

fannyhikari: Aquí te dejo la respuesta a tu pregunta :B gracias por leer, espero no tardarme con el siguiente -n-

LuchiaOokami: No importa : 3 gracias por hacerme saber que lo leíste x3 nos leemos, también jaja ;D

Cana Alberona: ewuadisjodc me hace feliz que te guste ;w; gracias por leerlos; trataré de no dejar mucho tiempo de éste capítulo al siguiente, a ver qué pasa :c

Suka-Chan: looool me acuerdo que una vez recién me hice una cuenta y cuando quise activarla se me había olvidado la contraseña .-. jajaja xD Yo también veo a Near como una bolita de algodón :B

Bueno, debo irme, iré a comer y después a la escuela TwT qué nervios

Cuídense, byebye :3