Capítulo 5
El renacer de una amistad
(narrado por Ken)
Era ya el treinta y uno de Octubre. Aquella noche, iba a ser Halloween y, por si fuera poco, también mi decimocuarto cumpleaños. No obstante, y a pesar de que lo que me regalaron mis padres (un ordenador nuevo y un libro que llevaba tiempo queriendo) me encantó, seguía habiendo algo que me faltaba: era recuperar la amistad de Yolei.
Kari, que tardó en contestar, me dijo que por más que le había dado vueltas a la cabeza, no se le ocurría nada para solucionar mi problema. La verdad, yo tampoco sabía que decirle. No obstante, ya lo había decidido. En el recreo, hablaría con ella, costase lo que costase.
Además, en la carta, me felicitaba el cumpleaños, con lo cual la víspera de él, le escribí la siguiente carta, que dejé sin terminar oportunamente para poder añadir lo que pasase con Yolei.
Querida Kari:
Muchas gracias por intentar ayudarme. La verdad, no te culpo. Yolei es una chica imprevisble. También quiero agradecerte tu felicitación. Aunque no esté muy animado, algo mejor ya estoy. Al menos ya no tengo pesadillas por la noche.
Por aquí, todo va bastante bien a la gente. Joe, ya saca notables. Parece que escarmentó del primer examen, aunque seguro que no fue su culpa. Tu hermano, ya está perfectamente y Sora se ha clasificado para el campeonato nacional. A Matt, por desgracia, no le cogieron en la compañía. No obstante, no se va a rendir; ya se ha apuntado a la escuela de artes escénicas. De Izzy no hay ninguna novedad. Davis, fue a pedirle perdón a Yolei, pero ni le escuchó. Él le dijo que ya estaba harto de su rencor y que ya le podían ir dando por… ahí. Ya te puedes imaginar la que se armó: se pusieron a hablar a grito pelao en el patio y se llamaron de todo. Yo, por mi parte, entonces estaba en el baño, pero Matt me lo contó después. Yolei sigue igual, si no peor aún con Davis. La verdad, se pasa un poco. T.K. sigue escribiendo su libro, y va muy bien. Por último, Cody va a participar en un campeonato de Kendo.
Mañana, día 31-10, hablaré con Yolei. El uno, terminaré tu carta.
"Bueno, así está bastante bien" – pensé. La verdad, me sentía mucho peor de lo que parecía en la carta, pero no quería preocupar más a Kari.
Encendí el ordenador y el Messenger. Sólo estaba Davis.
SE ME VA COPÓN dice:
Hla
KENICHI dice:
Hla. Q tal
SE ME VA COPÓN dice:
Weno, bastante bien. Tú?
KENICHI dice:
Tirando.
SE ME VA COPÓN dice:
Ah…….. la tía ésta ya matocao lo que no tenfo
Tengo.
KENICHI dice:
Mñna voy a hablar con ella
SE ME VA COPÓN dice:
Suerte macho la vas a necesitar
KENICHI dice:
SE ME VA COPÓN dice:
te ha desadmitido?
KENICHI dice:
No a ti?
SE ME VA COPÓN dice:
Sí. TA por ahí
KENICHI dice:
Spera
Sí, sacaba d cnctar
SE ME VA COPÓN dice:
hblale ahora
KENICHI dice:
Bien vaqlre
Espersa.
Cambié a Yolei y le dije:
KENICHI dice:
Hla, q tal?
ODIO A DAVIS dice:
Bien de salud. Mal de espíritu.
KENICHI dice:
AH…podemos hablar ahora?
ODIO A DAVIS dice:
NO. Tngo q cenar.
KENICHI dice:
Lo siento.
ODIO A DAVIS dice:
Adiós.
KENICHI dice:
Adiós.
Me quedé sorprendido. Evidentemente, era una excusa. Volví con Davis.
SE ME VA COPÓN dice:
LA CERVECITA
UO
UO
ETA FRESQUITA
UO UO
KENICHI dice:
Q haces?'
SE ME VA COPÓN dice:
Cantar. q ta dixo?
KENICHI dice:
Me ha mandado a tomar por saco sutilmente.
SE ME VA COPÓN dice:
Pff…propio de ella.
SE ME VA COPÓN dice:
Weno, t djo. Mi ermana mestá exando
KENICHI dice:
Vale ¡adiós!
SE ME VA COPÓN dice:
TA mañana.
Miré si había alguien más conectado, como no era así, apagué el Messenger y me fui a cenar. Después, reposé un poco y me puse a dormir.
Al día siguiente, me levanté pronto para poder llevar a mi hermana a la guardería y llegar pronto al colegio. Cuando llegué, en la puerta, como siempre, me esperaba Davis. Subí con él a clase de matemáticas. Después, tuve química y música. Davis fue castigado en ésta última clase por hablar. Le dejaron sin recreo. Al fin, tocó el timbre y bajé al patio, sólo, a esperar a Yolei. Me senté en la puerta del patio y la vi bajar. Cuando salió, fui a levantarme para hablar con ella, pero no sé por qué, no me atreví. Se alejó con Sora, Matt, Izzy y Tai. Apareció T.K. , y al verme sólo, se quedó conmigo:
Así que vas a hablar con Yolei hoy ¿no? – asentí – Entonces ¿por qué no vas con ella?
No sé. Igual, al final no lo hago. Te vas a quedar sólo.
Tranquilo. Hoy pensaba ir con mi hermano.
Pero no sé si…
¡Mírala! Viene…¡venga, chico, ánimo! – me empujó para que me levantara. Decidido, fui hacia ella y la agarré del hombro. Se giró y dijo:
¡Ah! Hola. ¿Qué querías? – su tono de voz, no tan arisco como de costumbre, me tranquilizó ligeramente.
Mira. Es que…ya no aguanto más ésta situación, y me gustaría que, por favor, al menos me escuchases – cerré los ojos fuertemente, esperando una respuesta.
Bien, me parece bien…pero tengo que ir al baño.
Oye, si no quieres hablar, dímelo, pero no pongas ese tipo de excusas.
Va en serio, Ken – y parecía verdad: se agarraba fuertemente el estómago – Mira, espérame bajo ese árbol. En seguida vuelvo. Por cierto, Ken, feliz cumpleaños.
Gracias.
Efectivamente, Yolei volvió en seguida. A los cinco minutos apareció, y se sentó junto a mí.
Habla – dijo – Te escucho.
Está bien…
Venga, tranquilo.
Sí. Bueno, para empezar, creo que te tomaste lo que te dije aquel día como que te había estado mintiendo todo el tiempo. Te aseguro que no fue así. Precisamente, si te lo dije fue para no engañarte. De todos modos, si te sigue pareciendo mal lo que dije, lo siento mucho y te pido que me perdones. Yo sólo quiero que volvamos a ser amigos, te lo pido por favor Yolei. Y también quiero decirte que, si sigues sin querer perdonarme, por favor me digas por qué.
Bueno, si hay algo de lo que estoy segura, es de que dices la verdad. Soy yo la que me he equivocado contigo, y también te pido perdón por como me he portado todo este tiempo.
No estoy de acuerdo con eso. También tenías tu parte de razón. Con lo cual…¿qué te parece si nos perdonamos mutuamente y volvemos a ser amigos? – Yolei sonrió y me dijo.
Vale – extendió la mano - ¿amigos?
Sí – se la cogí – amigos.
Bueno, pues ya está todo solucionado ¿no?
Eh…pues la verdad, hay otra cosa que quiero decirte.
¿El qué?
Es sobre Davis. Mira, aunque tú no le creas, él no hizo nada con mala intención. La verdad, me dijo que lo hacía para llamar un poco mi atención, porque como estaba siempre contigo, ya casi no hablábamos. Además, él ya te ha dicho que lo siente. Y, la verdad, te pasaste con él el otro día.
Ya. Pero no es fácil de olvidar lo que hizo.
Entonces ¿qué vas a hacer?
De momento, nada. Eso sí que tengo que seguir pensándolo.
Como quieras…pero piénsalo bien.
Tranquilo, no soy tonta.
Aún hay otra cosa.
¿Cuál?
Bueno, hoy celebro mi cumpleaños y Halloween en mi casa. ¿Te gustaría venir?
¡Claro¿A qué hora?
A las siete. Va a ser una fiesta nocturna. ¿No tendrías algún otro plan, verdad?
No, en absoluto…bueno, Sora, Matt, Tai e Izzy, iban a ir por la calle ésta noche, pero la verdad, es que no tenía ninguna gana de ir. La noche me da miedo…por cierto ¿a qué hora termina?
Bueno, el plan era hacer una acampada en el patio trasero de mi casa, después de cenar así que…toda la noche.
Me da un poco de cosa dormir ahí…
¿Quién ha dicho que vayamos dormir? No habrá quien duerma con el barullo que vamos a montar – sonreí.
¡Estupendo! Pero…no te he podido comprar nada,
No importa. Volver a tenerte como amiga es suficiente.
Eso es muy bonito…por cierto ¿ahora qué sientes?
Sigo sin saberlo, dame tiempo, por favor. ¿Y tú?
Eh…
No he dicho nada, olvídalo. Como si no te hubiese preguntado.
Vale – sonrió. El timbre anunció el fin del recreo. Volví a clase con una sonrisa en la cara. Nada más llegar, en clase de historia, le mandé una nota a Davis diciéndole lo que había pasado:
"Todo arreglado. Ya somos amigos de nuevo.
Dásela a T.K".
Davis la leyó y murmuró: "bien hecho, tío". T.K., por su parte, me sonrió. No obstante, la profesora, pilló la nota y me apuntó en el diario. Pero nada podía estropear aquel día. Bueno, tal vez sí. El caso es que le pedí a Yolei que se portara bien con Davis. No que le hablase y todo, sólo que no fuese desagradable con él. Me dijo que sí, que ya lo había pensado.
A las siete, llegaron Davis, T.K., Yolei y Cody y sus digimons. Estos últimos, se tuvieron que ir nada más cenar, porque sus padres les dijeron que nada de acampada. Todo fue de maravilla. Primero, vimos una película de miedo. Bueno, Yolei la vio tras un cojín, y apretaba mi mano fuertemente cuando algo le asustaba. De lo brusca que era, también me asustaba yo y también le apretaba la mano cuando ella lo hacía. Me sentía muy bien cuando esto ocurría aunque no sabía por qué. Sólo sabía que, me hacía sentir cosas parecidas a las que sentía cuando éramos pareja.
Después, a las nueve, cenamos. A las diez, bajamos los sacos de dormir al patio trasero, así como la tienda de campaña y nos dormimos, bueno, sólo Davis, a pata suelta con Demiveemon y Tokomon. T.K. se durmió un poco más tarde y me quedé hablando con Yolei hasta pasadas las tres de la madrugada, cuando ella se durmió (Poromon ya se había dormido hace mucho). Finalmente, hacia las tres y media, Minomon y yo nos dormimos.
Al día siguiente, estuvimos en la bahía de Odaiba pasando la mañana y, como era "Todos los santos" fuimos un momento al cementerio a ponerle flores a Osamu. Finalmente, cuando volví a casa al medio día, finalicé la carta a Kari.
" Todo ha ido perfecto. Yolei me escuchó y ya volvemos a ser amigos aunque ¿quien sabe lo que ocurrirá en el futuro? ; ) No obstante, no sé que pasará con Davis. Yolei no parecía muy segura de ir a perdonarle…
Espero que hayas pasado un buen Halloween. Ya me contarás.
Hasta pronto:
Ken.
¡Uno de los problemas solucionado! Ya vuelven a ser amigos, qué bonito... pero atentos a la evolución de esta relación!
Hasta pronto!
