Temperamental
Estaba en la estación junto con su familia esperando para subir al Expreso de Hogwarts, era su cuarto año en el colegio de Magia y Hechicería y el primero de su hermano el cual estaba junto con su padre mientras que este le hablaba en voz despreocupada que tenía que quedar en la misma casa que Rose al tiempo que Hermione le echaba una mirada acusadora, al parecer desacuerdo por esa forma de alentar a su hijo a que fuera un Gryffindor a toda costa, la castaña solo suspiró y miró fijamente a su hija mayor la cual alzaba la cabeza intentando distinguir a alguien entre la multitud. Se había estado carteando durante todo el verano con Scorpius a escondidas de su familia, estaba claro que su padre se enfadaría si supiera que tenía un trato amistoso con el hijo de los Malfoy, pero realmente no le parecía mal chico en verdad... tres años de desacuerdos y peleas verbales solo le habían dejado conocer al rubio arisco y cínico, nada con el prepotente payaso que escribía las cartas que había estado leyendo este verano.
- ¿Buscas a alguien, Rosie? – preguntó su madre mientras que la chica daba un respingón y negaba con la cabeza.
- No, solo me pregunto donde están los demás ¿hemos llegado muy pronto? – apretando un poco las manos nerviosa.
- Creo que tus tíos han pillado un atasco, menos mal que le dije a tu padre que saliéramos antes, sino no íbamos a llegar nunca – lanzó un largo suspiro y al parecer Ron la oyó por que frunció ligeramente el ceño.
- Voy a subir para buscar un compartimento libre, seguro que cuando venga Albus no hay ninguno – al tiempo que subía su carrito junto con su lechuza la cual revoloteaba alegremente en su jaula soltando plumón amarillo.
- Pero no te olvides guardarle un sitio a tu hermano – su madre alzó un dedo como si fuera autoritario y la pelirroja solo asintió desapareciendo en el interior del tren.
Todos los años siempre eran unos de los últimos en subirse, recordaba vagamente como el año anterior y el otro... bueno desde que recordaba Scorpius era el que siempre había guardado un compartimento para todos, aunque ella no había estado demasiado a gusto hasta el año pasado cuando Lily se les unió, pero para desgracia de ella también se llevaba bien con el rubio cuando la pelirroja no lo tragaba. Pero este año era distinto, ella estaba ansiosa por ver a Scorpius, lo cual considerando que durante tres años se habían repelido como el agua y el aceite era de lo mas surrealista posible... durante su último año se habían llevado bien, incluso él le había regalado una lechuza por su cumpleaños, la cual le gustaba mucho y se alegraba de tenerla. Al dejar sus cosas en el primer gabinete se dirigió a buscarse un compartimento libre, la mayoría lo estaban, pero no supo que le instó a continuar hasta casi llegar a la última cabina, allí sentado aparentemente aburrido se encontraba el Ravenclaw rubio que estaba buscando, una pequeña sonrisa se depositó en su rostro abrió la puerta consiguiendo llamar la atención del otro que parecía sorprendido de verla.
- ¿Puedo? – comentó dubitativamente, normalmente era Albus quien la llevaba ahí y sin siquiera preguntar se sentaba al lado del chico para habar sobre las vacaciones.
- Por supuesto – contestó asintiendo con la cabeza - ¿Y Al?. ¿No viene contigo? – ella negó y cerró la puerta.
- Creo que va a llegar un poco más tarde, posiblemente hayan pillado un atasco, o eso cree mi madre.– se encogió de hombros y se sentó enfrente suya – Pero llegarán a tiempo no te preocupes, aunque conociéndolos capaz de ir en coche hasta Hogwarts, sobre todo por James – rió un poco y le miró - ¿qué tal en Francia?.
- Bastante bien, la mansión que tenemos allí es algo más pequeña que la nuestra pero es cómoda. Estuve con mi primo practicando Quidditch en el bosque que hay al lado de la casa, es muy grande.- con su típica sonrisa de superioridad – Creo que este año me presentaré a las pruebas de Quidditch, si consigo el puesto de buscador mi padre estará orgulloso de mí – agachando la cabeza un poco nervioso.
- Te he visto volar, seguro que consigues el puesto, pero ten cuidado – hizo un gesto con la mano y puso una sonrisa enigmática – aunque Albus no juegue para nuestra casa, James, Fred sí y Lily se presentará a las pruebas este año, así que vas a tener una dura competencia, Malfoy – el chico alzó una ceja divertido.
- ¿Crees que no puedo ganar a Gryffindor por que tu familia sea la dominadora del equipo?. Tienes demasiada fe en tu familia, Weasley – chasqueando la lengua.
- Posiblemente así sea.– cogiéndose las manos y cerrando los ojos tranquila – Aunque sé que James y Fred no tendrían piedad contigo, pero Lily... a ella le caes bien, sería duro jugar contra ti. Menos mal que Albus no lo hace, sino sería una batalla campal en cada partido – Scorpius lanzó una pequeña risa y esta también – lo más seguro es que el año que viene mi hermano también se presente a las pruebas... lleva tanto tiempo deseando venir a Hogwarts – miró al techo de la cabina y lanzó un largo suspiro.
- ¿Se parece a ti? - preguntó un tanto curioso.
- ¿Cómo? – parpadeó confusa.
- ¿Tengo que temer por miradas de odio, frases sin sentido y continuos acosos hacia mi persona por ser un Malfoy?. En resumen ¿se parece a ti? – la chica abrió la boca y se puso roja de rabia haciendo que el muchacho volviese a reír – pareces una bombilla así de roja.
- ¡No soy una bombilla, Malfoy! – Scorpius rió más alto y la chica se levanto dándole pequeños golpes en los brazos - ¡Retira eso, Scorpius! – este continuó riendo y alargó el brazo intentando apartarla consiguiendo sin pretenderlo hacerle cosquillas – ¡No vale eso, retíralo ahora! – empezando a reír en contra de su voluntad.
- Bom-bi-lla ro-ja, Ro-sie – deletreó mientras esta seguía golpeándole.
- Scorpius Hyperion Malfoy ¡suelta! – consiguió alejarse lo suficiente aún riendo un poco cayendo sobre el asiento mientras el rubio se tapaba la boca y la chica airada giraba la vista hacia otro lado lo que parecía indignada.
Se quedaron así durante unos cuantos segundos, el Ravenclaw intentando contener la risa mientras que la Gryffindor, herida en su orgullo no le miraba directamente. Poco a poco ella volteó a mirarle, él continuaba con la mano en la boca, de pronto una pequeña pseudo risa escapó de los labios de la chica, risa que se convirtió en una carcajada y esta fue seguida por la de Scorpius, y en ese compartimento solo se oían las risas de dos muchachos que sin ningún motivo aparente reían juntos por causa de una treta infantil e incluso algo ridícula, pero eso no importaba, había sido divertido. De pronto la puerta se abrió de repente no así cortando las risas sino disminuyéndolas en progresión, en la puerta observando a ambos reír se encontraban Albus y Hugo, el primero con una cara de hastio y el segundo con una mueca como preguntándose que hacía su hermana riéndose así.
- Perdonad 'pareja' – comentó en un tono algo agrio, estaba herido por que su prima no le hubiese esperado para subir al tren como todos los años, sino que había tenido que hacerse cargo de Hugo y de su hermana, que se había perdido a saber donde - ¿habéis visto a Lil por aquí?. Aunque por como estáis supongo que no... – Rose tosió un poco para que se le pasara la risa y lo negó – ya, lo suponía...
- Tu 'pareja' tampoco parece muy contento, Al ¿problemas en el paraíso?. No sabía que los niños fueran tu tipo, voy a empezar a ponerme celoso - en un tono tan condenadamente burlesco y meloso que Rose no pudo evitar volver a reírse.
- Oh, no te metas con Al - le miró con una media sonrisa – y ese niño es mi hermano, Hugo Weasley – señalándole para que entrase.
- Vamos entra, yo me voy a buscar a Lily antes de que James me mate – cerró la puerta del compartimento dejando a los tres en su interior.
- Uhm... pues... a primera vista... – empezó a decir Scorpius – sí se parece a ti ¿no?. Jamás olvidaría esa mirada 'muerte Malfoy' tú la inventaste, Rose – ella bufó.
- No te está mirando como si quisiera matarte, exagerado – dio unas palmaditas en el asiento que tenía al lado – este es Scorpius Malfoy, el mejor amigo de Albus, pórtate bien con él ¿vale? – Hugo miró a su hermana como si acabase de decir algo contradictorio.
- Pero es un Malfoy – terció al tiempo que el aludido apoyaba su cabeza en una mano observando a ambos Weasley.
- Es una persona, y es amigo de Al, así que compórtate – el castaño volvió a terciar.
- Papá dice que no nos amiguemos con él, me lo ha recordado al subir – la pelirroja puso una mueca.
- Ser amable no significa ser amigable, no tienes que insultarle, ni mirarle mal – se fijó en el rubio – y no te está mirando como si te quisiera matar, Scorpius, no exageres – este lanzó una risilla.
- ¿Sabes, chico?. Eres muy parecido a tu hermana, en el buen sentido – alzó las manos – ambos agrios, con ideas fijas y una recta lista de insultos en contra de mi persona y familia ¿me equivoco? – preguntó en un tono amable y Rose se puso roja.
- Eso fue hace mucho – hizo un gesto con la mano – yo ya no te insulto, ni te miro raro – la sonrisa de los labios de Scorpius aumentó.
- Pero sigues siendo de ideas fijas – sentenció y observó por la ventana como el tren empezaba a moverse.
- ¿Por qué te llevas bien con él? – preguntó el más pequeño – Papá dice que no, y parecéis... amigos – Rose miró a Scorpius este siguió con su sonrisa.
- Oh bueno... somos algo así... porque ambos somos amigos de Al, así que por eso nos tratamos así ¿verdad? – la pelirroja miró al rubio en busca de una confirmación.
- Cierto, tu querido primo se pasó unos dos años intentando que nos llevásemos en condiciones y el año pasado pasó algo parecido a eso, por lo que ahora nos llevamos... 'bien' – soltó una carcajada – Por cierto ¿y tú lechuza? Creí que Wing no se separaba de ti.
- Conseguí meterla en la jaula muy a su pesar, tampoco soy un palo para que esté encima mía todo el día – lanzó un sonoro bufido y miró como su hermano seguía mirando fijamente al Ravenclaw -. Vamos Hugo, no tienes que mirarle así, no tiene una segunda cabeza ni nada.
- Es un Malfoy.
- Dime algo que no sepa – dijo irónicamente el muchacho cruzándose de brazos – ni en excusas eres diferente a tu hermana. 'Es un Malfoy' 'Es una mala influencia' 'Papá dice que no tengo que casarme con un sangre limpia' – imitó la voz de Rose -. Como si se me hubiera pasado por la cabeza pedirte matrimonio alguna vez – la chica se sonrojó muchísimo.
- Ni tengo ganas de casarme contigo y ni se me ha pasado por la cabeza, sólo lo dije por que es lo que mi padre me dijo, Malfoy. No tengas esperanzas ni ahora ni en un futuro cercano – sonrió y él tan solo negó con la cabeza.
- Mi adoradísima leoncita sabelotodo, el placer de una boda sería todo tuyo no mío – hizo un gesto trágico – a saber la cantidad de chicas que suspiran por mi en los rincones de Hogwarts, si saliera contigo se les rompería el corazón y no podría cargar con tanta responsabilidad junto y con tantos padres disgustados... aunque siendo francos, temo más al tuyo – Rose bufó.
- Cada año te vuelves más ególatra o es idea mía ¿Scorp? – Hugo arrugó la frente.
- ¿Por qué os tratáis así? No me gusta, Rose, no le hables – dijo en un tono infantil mirando aún al rubio.
- Eh, comadrejita, no le des órdenes a tu hermana, ella sabe lo que hace – adelantó la cara.
- No le digas así a mi hermano, Malfoy – este hizo una especie de mohín, odiaba esos cambios de humor de la chica -. Hugo, hablo con él por que le conozco y nos llevamos bien, no hay ningún motivo para que no lo haga, seguro que te caería bien si le conociera.
- Es un Malfoy, no me caería bien, tú eres la primera que no le gustaba lo decías mucho en casa – de pronto ella se puso algo nerviosa.
- Eso... eso fue hace años Hugo, ahora me cae mejor, es amigo de Al, compórtate.
- Es hijo de un mortífago – y de pronto como si esa palabra fuera un hechizo Scorpius comenzó a reír, pero no una risa agradable, sino una risa algo hueca y sombría.
- Cierto – pronunció con cierto desdén – mi padre fue un mortífago, mi abuelo fue un mortífago ¿pero sabes que? – se levantó la manga del brazo derecho mostrando la blanquecina piel que tenía – yo no lo soy, ni lo seré, no sigo a ningún señor oscuro y no soy partidario de la pureza de sangre... Pero eso es algo que a tu hermana le costó tres años en aceptar, así que no me esperaba que su hermanito lo aceptara el primer día – él se levantó y se alistó un poco la ropa bajándose la muñeca -. Voy a buscar a Albus, capaz de haberse perdido.
- Scorp... – antes de terminar de decir su nombre este se giró a verla.
- Nos vemos más tarde – y sin mediar otra palabra salió del compartimiento.
Ambos Weasley se quedaron completamente solos en el vagón. El menor tenía la expresión seria y enfadada, no podía entender como su hermana se mostraba abiertamente tan simpática con un Malfoy, bueno... era un Malfoy, no tenía porque llevarse bien ¿cierto? Papá se lo había dicho a ambos. Mientras tanto la muchacha lanzó un suspiro y miró a su hermano, era cierto, a ella le había llevado mucho tiempo aceptar que Scorpius no era ni su padre ni su abuelo, que era una buena persona y que podía resultar hasta simpático... no podía esperar que Hugo hiciera algo diferente a ella... Rose cerró los ojos, pensando internamente en que Hugo no se exaltase demasiado, seguramente él podría decirle a su padre la relación que tenían y que a los ojos de Ron Weasley, no era la propicia para su hija.
Debía de ser una maldición haber nacido dentro de una familia con hombres tan temperamentales, porque aunque ella lo era mucho, su hermano menor era una copia casi a cuadritos de su padre, y realmente no creía que eso fuera demasiado bueno en su situación actual.
Continuará...
Mirad lo sé, no tengo perdón de Dios, en verdad los capítulos ya los tenía comenzados, y tengo algunos más escritos del futuro, pero no me gustaría dejar este fics, aunque he tardado mucho en subir los capítulos quería hacerlos los dos seguidos en una forma de pedir perdón por no haber dado señales de vida en cerca de seis meses. De verdad Lil me resulta completamente complicada y me bloqueo mucho con ella... por eso cuando me pongo a escribir no se que hacer ya que es nueva, con Vic y Rose no me ocurre pero con ella sí, no me ha quedado otra que hacerle unas amigas para poder utilizar su rol de forma más dinámica por que se me ocurren cosas que hacer con ella, por que me recuerda tanto a Gin y Gin me es tan difícil de utilizar... Que sepáis que tengo 7 capítulos ya escrito de Victoire y Rose y la verdad es que no se si publicarlos o esperar a tenerlos en Orden, por que ahora me toca hacer, bueno terminar uno de Vic y luego otra vez con Lil -.- y no es que me caiga mal, lo dicho es que me bloquea de una manera brutal.
Ante todo muchas gracias por todas las personas que continúan leyendo este fics, siento mucho mucho mucho no haber actualizado y no sé que hacer para que me perdonéis, si preferís que suba los capítulos que me quedan para acabar la historia antes de tiempo lo entenderé, de verdad perdonadme y espero que estos dos capítulos os gusten bastante, o al menos os hagan pasar un poco este mal trago que os he hecho pasar.
