Romeo y Julieta
Rose se mantenía sentada en uno de los bancos que había en el patio interior de la escuela, llevaba el pelo recogido en una cola alta mientras que unos mechones caían sobre su rostro, medio sonreía mientras que pasaba limpiamente las páginas de un libro que parecía bastante antiguo y al que tenía especial cariño. A su lado una mochila llena de libros de asignaturas, había aprobado casi todos sus TIMOS con Extraordinarios, así que tenía mucho que estudiar, aunque según su padre sexto curso era sencillo, pero su madre le decía infinitas veces que tendría que prepararse para los EXTASIS. Aunque a veces, en su poco tiempo libre le gustaba leer al aire libre, estaba en sexto y era otoño, un tiempo perfecto para dar una vuelta por los jardines antes de que empezara a nevar.
- Rose, te estaba buscando – escuchó la cantarina voz de su prima Lily.
Lily tenía dos años menos que ella y por el contrario que la mayor, su cara no estaba plagada de innumerables pecas imposibles de contar, la hermana de Albus se encontraba en cuarto, mientras que James el año pasado se había graduado y había causado, junto con Fred, un gran estrago que se contaría durante bastantes años en el colegio.
- ¿Qué querías Lil? – sonriendo.
- Al me ha pedido que te busque, está de los nervios por que Scorpius le ha escondido no-se-que-cosa y no la encuentra – se encogió de hombros – ya sabes que Al aprecia muchos sus cosas, seguramente le habrá echo algo a Scorpius y este se esté vengando, siempre están igual – bufó – quería pedirte ayuda, pero está demasiado ocupado intentando matar a su amigo a petrificus sin conseguirlo.
- Scorpius siempre ha sido muy bueno defendiéndose – suspiró y cerró el libro marcándolo con un trozo de cuerda que sobresalía – y eso que son prefectos, me pregunto como se les ocurrió nombrarlos a los dos – se dijo más para sí que para su prima.
- Supongo que Neville pensó que tú controlarías a Al, desde cuarto está más revoltoso de lo normal... nunca lo había visto así, bueno cuando estaba con James, pero según mamá James ha sido una influencia negativa para Al... pero papá dice que es cosa de los genes – recordó.
- Creo que son las hormonas, y no es Neville es el profesor Longbottom – corrigió a la pequeña.
- Lo que sea – hizo una mueca – están en el segundo piso, o por lo menos ahí estaban cuando los dejé, espero que Filch no los pille, aunque según James hace años que tiene cojera y no puede correr mucho, así que escaparán – Rose se colgó la mochila al hombro.
- Nos vemos en la torre Lil – ella le hizo un gesto con la mano y se fue en la otra dirección.
La Weasley no podía creer lo inmaduro que llegaban a ser sus amigos, Albus siempre había sido tranquilo y trabajador, pero desde que empezó el cuarto curso estaba cada vez más... travieso... más... como su hermano, cosa que no llegaba a comprender, y aunque tanto Scorpius como ella misma se negaban a participar en las cosas que Al tenía planeadas a veces, Scorpius siempre le seguía y ella, por preocuparse demasiado, también les acababa siguiendo. Como Al contaba con un mapa de Hogwarts y también con una capa de invisibilidad heredada de su padre que luego pasaría a Lily jamás les habían cogido, pero por poco, estaba segura de que Peeves sabía que estuvieron hurgando en las cocinas de Hogwarts a más de las tres de la mañana.
- ¡No corras cobarde! – escuchó cuando estaba subiendo al primer piso, indudablemente era la voz de su primo, bajó la cabeza resignada - ¡Se supone que eres un Ravenclaw, da la cara! – Rose medio sonrió.
- ¡Por ser un Ravenclaw no doy la cara, soy una rata de biblioteca no un león! – bramó desde lo que parecía la otra punta del pasillo.
- Maldito seas – gruñó - ¡devuélvemelo!.
- ¡Para navidad! – la chica escuchó un golpe seco, al parecer o Scorpius se había chocado con algo o Al lo había cogido, aceleró el paso y vio la escena. El rubio en el suelo intentando levantarse mientras que Al corría para alcanzarle.
- ¡Parad los dos de una maldita vez! – el gritar su voz parecía una especie de paralizante natural, por lo menos para Albus - ¿Se puede saber que hacen dos prefectos en medio de un pasillo gritando y comportándose como niños?. ¡Por favor que estáis a un año de convertiros en magos adultos! – Al tragó en seco mientras que Scorpius se levantaba y sacudía la túnica.
- ¡Pero Rose Scorpius ha empezado, me ha quitado el mapa! – señalándolo acusadoramente.
- ¿Te recuerdo quien me quitó la ropa en el baño de los prefectos hace una semana y por ende es el causante de esto? – pronunció Scorpius con una voz siseante y Rose alzó una ceja y miró a Al.
- ¿Le quitaste la ropa mientras se bañaba? – su voz era incrédula.
- Eh... sí, jeje, bueno... es que... me hacía gracia... – pasándose la mano detrás de la nuca – ya sabes... ¡pero se la devolví!.
- Dos horas después – concluyó el rubio – y apareció el fantasma de la chica muerta y empezó a acosarme – Al soltó una carcajada - ¡no tuvo gracia, casi no me quedaba espuma! – su pálida cara había adquirido cierto tono rosado.
- Si que tiene gracia ¡hasta los muertos te tiran los tejos! – aún señalándole – me pregunto sino estás enamorado de ti mismo o algo... con tanto narcisista que hay...- mirando al techo disimuladamente.
- Luego me preguntará por que le quito el mapa, a saber lo que hará la próxima vez, me lo quedaré hasta navidad – la cara de Al se descompuso – y solo si te portas bien te lo devolveré – levantando la mano, sin embargo el moreno objetó.
- Define 'portarse bien' – alzando una ceja, sin embargo fue Rose la que respondió en lugar de Scorpius.
- Nada de hacer levitar a gente por la pierna, o petrificarla por las pasillos, o hacer que uno de tus amigos sangre por la boca para saltarte una clase, o derramar accidentalmente una poción que provoca sarpullido encima de las barandillas del colegio o... quitarle la ropa a alguien... ¿qué te parece? – dijo mirando al rubio.
- A eso le añadiría no espiar es vestuario de las chicas mientras se cambian en el Quidditch – Rose abrió ligeramente la boca y Al empezó a sudar en frío mirando a su amigo sorprendido – te he sorprendido unas pocas de veces cuando voy a los entrenamientos Al, no disimules – mirándole con superioridad.
- ¡Yo jamás he espiado el baño de las chicas!.¡Estas mintiendo! – miró a Rose que no sabía a quien creer - ¡Rose no le creas, esto es otro de sus macabros planes por hacerle una pequeña broma! – se giró de nuevo a verle - ¡Rencoroso!.
- Salido – con una burlesca sonrisa en los labios – si cumples esas condiciones te devolveré el mapa.. sino... se lo daré a Rose, ella se encargará de hacer 'buen uso' de él ¿a que sí? – esta asintió aunque aún mantenía la boca entre abierta.
- ¡Serás chantajista! – apretando los puños – Rose, dile algo, por favor, no creas eso de mí ¡soy tu primo por dios!.
- Sí, ahora tenemos al santo Albus Potter en persona – ironizó Scorpius acercándose a él pero pasando olímpicamente para colocarse al lado de la pelirroja – yo que tú le diría a Longbottom lo que hace Al en los vestuarios... ¿no queremos que pille a su niñita mientras se cambia, no? – el moreno aparte de ponerse rojo lo miró furia.
- ¡Yo jamás espiaría a Alice, retira eso! – levantando un puño en señal de amenaza.
- A Albus le gusta Alice – canturreó y este se puso más rojo.
- Scorpius, basta – le dijo severamente Rose, el rubio se calló pero la miró con una media sonrisa – yo me encargaré de que te devuelva el mapa, pero si cumples lo que antes he dicho, hasta navidad, es un mes y medio Al – suspiró – anda vete a la torre, y que no me entere de que lo de los vestuarios no es una invención suya – señaló al joven Malfoy.
- Rose, me ofendes – contestó divertido y Al solo miró a su amigo con rencor y se dio la vuelta subiendo rápidamente las escaleras.
- Te has pasado con lo de Alice, Scorpius – mirándole ofendida – además Lil es cazadora, no espiaría a su hermana.
- ¿Quién te dice que espiase al equipo de Gryffindor? – comentó con toda la inocencia del mundo – esa Alice es de Hufflepuff que yo sepa...– desviando la mirada pero aún así notando como los castaños ojos de Rose se le clavaban en la nuca – Oh vale está bien, estaba mintiendo, pero le está bien empleado, pasé dos horas terribles por su culpa... además... la madurez es necesaria... – hizo un gesto con la mano como queriendo se un poco más explícito y Rose casi ríe – desde el año pasado se parece cada vez más a su hermano, quiero que vuelva el Al que se le ocurrían cosas pequeñitas... como la escapadas y eso... – musitó.
- No tienes remedio... – negó la pelirroja con la cabeza.
- Oh vamos, señorita perfecta, yo nací sin remedio, lo que pasa es que soy como el vino, mejoro por los años – dándole una palmadita en la espalda.
- Y se supone que eres un Ravenclaw, no te veo en Slytherin con ese clásico sentido del humor que tienes – tocándole un mechón de cabello – te ha crecido bastante el pelo ¿no te lo vas a cortar? – este negó y le apartó la mano lentamente.
- Mi madre amenaza con cortármelo y mi padre con que me crezca más de dos dedos a partir del hombro que me olvide de el que voy a estar todo el séptimo curso con gorro, ya me entiendes – ella asintió.
- El pelo al cero no te pegaría para nada – miró por una de las ventanas – me parece mentira que para una tontería haya tenido que parar mi lectura, estaba por la mejor parte – Scorpius le puso las mano en los hombros como si estuviese cansado.
- Rose, solo una cosa ¿cuándo para ti mientras estés leyendo algo no es interesante? – esta le miró ofendida.
- No era nada de la escuela, listillo - alzó la cabeza algo altanera – es una novela muggle que me dio mi madre hace tiempo – Malfoy parpadeó.
- ¿Novela muggle?.¿Cómo las que nos hacen leer en Estudios muggles? – ella asintió – pero según tú te lo regaló hace tiempo, lo tienes que tener más que sabido seguro – haciendo un gesto de desinterés con la mano.
- Ya, pero estaba por la parte del balcón cuando Romeo va a buscarla y... – su amigo se le quedó mirando con una medio sonrisa parecida a la burla - ¿qué?.
- ¿Romeo y Julieta? – ella se sonrojó con furia – Recuerdo que alguien de Estudios muggles hizo una redacción en cuarto... como era... ¡Ah si!. Dos familias nobles que se odian a muerte o algo así no – sin aún quitar la sonrisa – una familia tiene un chico y la otra una chica, y quiere que se odien – soltó una carcajada irónica – eso me recuerda a nuestra situación hace unos años ¿a ti no? – sin saber por que la chica se puso aún más roja.
- No creo que seamos como Romeo y Julieta... – bajó un poco el tono de voz y Scorpius podía jurar que su rostro estaba igual que su pelo - ¡además! – alzó repentinamente la voz – Romeo y Julieta acaban enamorados y luego se mueren por eso, a nosotros no nos pasará eso, siento si te ofende esto pero... – le miró con algo que rozaba la picaresca – morir por ti no es una de mis metas en la vida – Malfoy no pudo evitar soltar una leve carcajada por ese comentario.
- Vaya, cada vez que haces bromas parece que no te conozca, además, te recuerdo lo que te dije en primero, si yo me casara con una Weasley mi padre me desheredaba o mutilaba, y le tengo bastante aprecio a mi vida pelirroja – poniéndose la mano en el pecho como gesto modesto.
- Y si yo me casara con un Malfoy mi padre te mataría por que para él, habrías embrujado a su hija y la habías obligado a casarse contigo – haciendo el mismo gesto – en cualquier de los casos tú acabarías muerto – se encogió de hombros – como Romeo, pero estilo moderno – pensó rápidamente.
- Seguro... – intentó recordar como acababa la novela, y entonces una chispa brilló en los claros ojos del rubio – entonces si estamos en la época moderna y aquí fuese yo Romeo que muere por que sí – Rose rió - ¿cómo morirías tú por mí?.¿También te clavarías un puñal? – la chica calló negó completamente.
- Yo no moriría por ti, ya te lo he dicho – recobrando un poco el color rojo.
- En el hipotético caso, vamos esto es echarle imaginación a la cosa – dándole un empujoncito en la espalda.
- Pues... en el hipotético caso... – se mordió los labios y alzó la vista para mirar al chico directamente a los ojos – creo que haría como Romeo, nada como un buen veneno para ir rápido a la tumba – contestó muy rápido que casi Scorpius no pudo entenderla.
- Eso es ser cobarde Rose, y tú eres una leona – estiró una mano haciendo una pose teatral.
- No querer sufrir puede que sea de cobardes, pero al menos así estarían juntos ¿no?. Romeo y Julieta... – cerró los ojos y suspiró mirando a su amigo rubio que mantenía su sonrisa - ¿qué?.
- Que eres una sentimental pelirroja – dándole con el puño en el hombro, el lo que parecía una muestra de afecto – no sabía que te gustasen las cursiladas tan... cursis – la chica volvió a sonrojarse y desvió la mirada.
- Habló el impasivo Malfoy – bufó ella – tú no sabrías ni encontrar el amor en una sopa de letras – parándose en mitad del pasillo y señalándole con el dedo.
- ¿Y acaso tú sí Weasley? – mirándola con algo de sorpresa - ¿Podrías encontrarlo? – poniendo un tono de voz bastante más serio que antes haciendo que la chica se pusiera más roja y en vez de contestar frunciese el ceño y se diese la vuelta.
Rose andó rápidamente hacia la torre dejando al rubio en medio del pasillo sin una respuesta ¿por qué diablos Scorpius le preguntaba eso?. ¡Era una pregunta que no tenía derecho a formular, y mucho menos a que ella le contestase!. ¿Si se había enamorado?. ¿Si sabía lo que era el amor?. ¡Todas las chicas sueñan con enamorarse y tener a su príncipe azul!. ¡Scorpius era idiota!. Después de subir dos pisos más aminoró el paso, y sin ser consciente de ello miró hacia atrás como esperando ver a alguien, al no ver a nadie bajó la mirada con un brillo triste en sus castaños ojos, su amigo era un idiota y ella era una cobarde, por que todas las chicas sueñan con su príncipe, y ella se había enamorado de un príncipe idiota de ojos claros.
- Como Romeo y Julieta – dijo en un suspiro y continuó andando con un amargo sabor de boca.
Continuará...
Siento haber tardado unos días más de los que prometí actualizar pero he estado algo liada. Aún así, aquí tenéis, un capítulo donde las intenciones de ambos se pueden captar algo mejor ¿no creéis xD?. Ya están en sexto y llevan siendo amigos desde tercero así que no me sorprende lo más mínimo que a estas alturas ya se vea algo... sobre todo Rose, ya que es desde el punto de vista desde que escribo. Me hizo mucha gracia hacer este capítulo por que siempre he considerado la relacion Weasley-Malfoy algo como Romeo y Julieta y muchas personas también lo hacen (aunque claro, en esta historia ambos tienen la misma edad y no se comete pederastia xD).
Ambar Hoo Aoi: Si, Teddy es un personaje muy entrañable, tiene la personalidad de su padre a veces y un temperamento parecido al de su madre. Es muy protector con lo que considera suyo, como familia o conocidos, ya que no pudo estar mucho con sus padres quiere estar con los que vive el máximo tiempo posible sin que les ocurra nada malo.
TammyRS: Pues creo que para eso no queda mucho xD ya sólo me quedan por publicar creo que son sólo dos capítulos, espero que este también te haya gustado.
Chris Marie2403: Gracias por aún continuarla, me alegra mucho que gente que lo vivio desde el inicio siga viéndolo.
Bearojas: Si, se lo que es quedarse enganchado a un fics y no poder dejar de leer. Normalmente la gente pone a Teddy Victoire como una pareja ya hecha desde el inicio, ellos estuvieron en Hogwarts a la vez, y yo tengo la sensación de que Victoire solamente es 1 año menor que él como Hermione de Harry y Ron. Si venías buscando Rose y Scorpius y algo de Albus xD le ha cambiado algo la personalidad, culpa a James de ello. Espero terminarlo como merece!
El siguiente capítulo vuelve a ser Vic Teddy, ¿cómo acabará la saga de ellos? =D Nos lo perdáis!
