Rosa

Victoire se encontraba sentada en uno de los sillones de Gryffindor, tenía puesta su placa de prefecta y mantenía el ceño fruncido, siempre la trataban como una niña ¡sobre todo Teddy!. Desvió la mirada hacia donde Cris parecía algo... taciturno mirando el techo de la sala con el Profeta en la mano, desde que tenía un 'algo más que amiga pero menos que novia' estaba como ido, y ese era su último año en Hogwarts, la chica se preguntaba como es que no estaba agobiado, pues ese año eran los EXTASIS... aunque bueno, Cris siempre había sido muy listo. Ella ya tenía 16 años, no podía creerse que por ser 'un año menor' Teddy la protegiese así, no lo había visto tan crispado desde que iba a quinto... Necesitaba hablar con alguien, pero claro... a ninguna chica le caía bien, porque indiscutiblemente de la edad que tuviese un chico de Hogwarts si ella pasaba al lado, los ojos se le iban detrás de ella, piel blanca inundada de pecas, pelo largo rubio y unos espectaculares ojos azules, y por eso la mayoría de las chicas que conocía la veían como... una trepadora.

-Victoire –esa era la voz de Cris, pero sonaba cansada- ¿Sabes el método efectivo de conseguir que una chica que te gusta y a ella le gustas salga contigo pero que no se vuelva una descerebrada corderita? –la rubia alzó una ceja.

-Primero, a mi no me gustan las chicas, así que no te podría ayudar –rió un poco– pero no creo que si sales con ella cambie su personalidad, sería lo mismo pensar que si sales con un chico se convertirá en un acosador sexual o algo así –ella se encogió de hombros.

-Pero tú eres una chica intuitiva, lista, guapa, con medio Hogwarts babeando por ti... ella es... perfecta. –se puso la mano en la cara– No me creo que esté diciendo estas gilipolleces en voz alta, maldíceme por favor –murmuró.

-No son gilipollces, estás enamorado, es normal actuar un poco idiota cuando lo estas –miró a las brasas de la chimenea - ¡Esa chica tiene mucha suerte de tenerte a sus pies! Nunca te había visto tan... poco lúcido –éste se quitó la mano y la miró con una sonrisa de burla.

-Y tú me das consejo sobre problemas sentimentales, me huele que esto debería ser al revés, señorita a-mi-solo-me-gusta-un-chico –ella se sonrojó– y desde hace cuanto... ¿año y medio? –se incorporó un poco– La verdad es que siempre te gustó McCormack hasta cuarto creo –se puso la mano en el mentón– pero después...

-¿Podemos dejar ese tema? –haciendo una mueca en su cara– Sé que sabes perfectamente la mitad de las vidas sentimentales de Hogwarts con solo mirarles la cara, pero la mía podrías dejarla un poquito apartada, me ves todos los días –este rió- ¿Qué tiene tanta gracia?

-Que por que te veo todos los días puedo observar como lo miras cuando crees que nadie te ve, eres muy sentimental, siempre lo he dicho, pero no quieres que nadie lo vea –mostró una tierna sonrisa– eres demasiado buena Vicky –ella suspiró, Cris la llamaba Vicky de forma cariñosa, no es que le importara demasiado, después de todo era mejor que Vic.

-Creo que buena no es el término que yo le pondría... más bien discreta –ondeó un poco su pelo– pero sabes tan bien como yo que para él soy su hermana pequeña, nos peleamos, nos abrazamos, nos quitamos las cosas... –bajó la vista y sonrió un poco– pero este será el último año que pueda pasar tanto tiempo con él... –Cris se levantó y se sentó a un lado.

-Él te quiere más de lo que tú piensas... –musitó– Lo sé, duermo en su cuarto –ella soltó una triste risita– en serio Vicky, ten un poco de fe, aunque te hable un no creyente total, pero si la magia existe ¿por qué no los milagros? –Victoire le miró a los ojos y sonrió.

-Eres imposible... –este sonrió.

-Gracias por el cumplido –la rubia se levantó y se dirigió a la salida de la torre- ¿A dónde vas? Aún no comienza tu ronda –ella solo levantó la mano.

-Voy a tomar un poco el aire, no te preocupes, volveré sana y salva –saliendo por el hueco del retrato.

La chica caminó por los pasillos hasta llegar a los terrenos del colegio, le gustaba a veces estar sola, y discretamente mirar el atardecer, en un lugar apartado, donde nadie la viese, le gustaba esa tranquilidad. Fue andando hasta pasar por el lado del lago, cerca del linde del bosque, un poco más alejado, donde se podía contemplar perfectamente el castillo y la casa de Hagrid, pero donde era casi imposible ser vista, ese era su sitio secreto, le recordaba mucho a la tranquilidad de su casa, antes de que sus hermanos empezaran a alborotar el ambiente. Se sentó sobre la hierba y esperó pacientemente como el sol iba cayendo... su mente solo le repetía las palabras que el pasado verano Teddy le dijo en Shell Cotage, y aunque todo el mundo recaía en lo mismo a ella le dolía esa frase.

-'Para mí eres casi lo más parecido a una hermana que he tenido, aparte de Lily claro'

Hermana... para él solo era una hermana pequeña, pero para ella él no podría ser un hermano mayor, al principio sí... puede que lo viese de ese modo, pero ya no, durante todo ese tiempo todo había cambiado. Recordaba como en primero le decía también que parecía su hermana, pero no le importaba, pues era verdad, ella le quería como un hermano, Teddy la protegía y la hacía sentir segura, siempre... pero a ella le empezó a gustar Will, aunque desde ese año supo que el Hufflepuff solo tenía ojos para Rachel... y cuando se enteró de que la Ravenclaw no.. no estaban juntos, se enfadó tanto... después de eso... intentó no fijarse en Will, pero siempre era amable, le gustaban los animales, y no le importaba escuchar o ayudarla cuando lo necesitaba, casi como Cris... casi... solo que... Bajó la cabeza y se mordió el labio, si Will era imposible, Teddy era impensable.

-No existen los milagros... –susurró a la nada, aunque Cris fuera optimista, los milagros no existían.

Recordó cuando se enfadó con ella por ir con Cris, por un momento, solo por un momento le pareció notarlo celoso, pero fue a peor, a mucho peor... no se hablaron durante mucho tiempo... más de lo que creía, y cuando le pidió perdón... otra vez esa palabra... 'hermana'. Y cuando en cuarto pasó aquello... Teddy se mantuvo a su lado, abrazándola, diciéndole que todo iba a estar bien... que nada iba a pasarle... que nadie le haría daño... y se quedó con ella, hasta quedarse dormida. Esos actos la confundían tanto, le quería, le quería tantísimo... pero no podía decírselo, no podía, si se lo decía le pondría en un compromiso, ella era como una hermana, solo como una hermana, por eso no soportaría una negación... soportaría otro año, su último año a su lado... y después el olvido.

-No quiero olvidar... –con un tono congojo de voz, parecía apunto de llorar– no quiero olvidar... –dijo en tono menos decidido y con la voz rota– Pero... duele no hacerlo –y entonces empezó a llorar mientras el sol ya se iba ocultando.

Ella no quería olvidarse de Teddy no quería, siempre estaba cuando lo necesitaba, siempre sonreía y la hacía sonreír y a pesar de que ignorase lo que sentía por él siempre era cariñoso... sería imposible olvidar, pero con el tiempo llegaba el olvido, los recuerdos se perdían... y a Teddy jamás le importaría tanto como para pasar de ser una hermana, y eso dolía, dolía mucho... debía de ser fuerte, pero... pero...

-¿Vic? –se escuchó la voz serena de un chico.

La chica levantó la cabeza sorprendida mientras que sus ojos inundados de lágrimas miraban sin poder creerse quien estaba ahí mirándola con la boca medio abierta, Teddy se encontraba ahí parado, saliendo detrás de un arbusto, llevaba el cabello turquesa agarrado en su coleta, y los ojos mieles brillaban en la casi oscuridad, Victoire no podía creerse que el joven Lupin la hubiese encontrado, miró a donde se suponía que estaba el sol, los últimos rayos ya brindaban su poca luz detrás de las montañas.

-Te-Teddy –tartamudeó pues su voz parecía paralizada– que... –acalló intentando limpiarse las lágrimas- ¿qué haces aquí? Se está haciendo tarde –intentando recobrar la compostura.

-Lo mismo podría decirte –acercándose, aún no se había limpiado del todo las lágrimas, y algunas manchas de tierra rondaban su rostro por haber puesto las manos en el suelo– has estado llorando... –mirándola fijamente, ella negó, pero lo suyo era una afirmación no una pregunta.

-N-No, solo... solo me entró una cosa en el ojo –sorbiéndose la nariz intentando disimular.

-Mientes –frunció el ceño y se agachó- ¿Te han vuelto a hacer algo? ¿Estás aquí por eso? –ella lo negó, no quería hablar con él, no ahora, necesitaba perderlo de vista durante un par de horas, no se atrevía a mirarle a los ojos.

-No... en serio... Teddy –tragó en seco y miró al suelo– No... no me ha pasado nada, en serio... –se intentó levantar pero Teddy la agarró por los brazos.

-¿Qué te ha pasado? –le preguntó seriamente– tú no huyes de nada, y no estas bien has llorado –la chica cerró los ojos fuertemente– y tú no lloras por nada, dime que te ha pasado –Victoire volvió a negar con la cabeza.

-No me ha pasado nada Teddy, en serio –un poco más firme que antes– solo... quería estar sola... pensar –abrió un poco los ojos pero no le miró a la cara– solo pensaba –no quería olvidar– y después –no quería olvidarle– después... –su labio comenzó a temblar– des-después... –se mordió el labio para parar el temblor impidiéndole hablar.

-¿Después que? ¿Qué te pasa? –intentando hacer que le mirase a la cara– Vic, mírame, por favor –alzándole el rostro– puedes confiar en mí, lo sabes –eso era cierto, pero para lo que ella necesitaba no podía, no podía.

-Yo... –evitando mirarle a los ojos, pero sin conseguir que otra vez empezase a llorar– yo... Teddy... –movió un poco los ojos, observando un lado sin fijarse el todo– Teddy yo... no... se... –tímidamente le miró a los ojos, fijándose por primera vez directamente en ese tono ambarino que brillaba.

-Tranquila... todo está bien... estoy aquí... –poniéndole la mano en la mejilla esperando que dejase de llorar– Estoy aquí, yo te voy a proteger –una tímida sonrisa cubrió su rostro, y no sabía por que, la chica notó cierto sonrojo en las mejillas de él y en las suyas– siempre lo haré.

-Teddy –cerró fuertemente los ojos, estaba tan feliz de escuchar eso, pero le dolía tanto saber que era en un sentido filial que no podía dejar de llorar, pero de pronto sintió algo cálido en sus labios.

Un beso... un suave y tierno beso, de sabor salado por culpa de las lágrimas, pero que por lo menos a la chica le sabía agridulce, especial. No se podía creer que Teddy... ¿la estaba besando?.¿A ella?.¿Cómo era eso posible?. Una de las manos del chico aún se mantenía en su mejilla, mientras que la otra le sostenía el brazo por debajo del hombro. La chica no quería abrir los ojos, por que si los abría seguro que la sensación desaparecería, pues eso debía ser un sueño, un hermoso sueño. No quería despertar, pero por inercia abrió levemente los ojos, lo justo para observar los coloridos cabellos que caían de la cabeza de Teddy, en vez del normal turquesa, eran de un color rosa vivaz, y por primera vez Victoire supo que a Teddy solo por esta vez, no le importaba tener los cabellos rosas, pues para ella había resultado el color más hermoso en ver después de un dulce sueño.

Ya que a su alrededor, todo era Rosa.

Continuará...

Os juro por Dios Santo que creía que hacía siglos que había acabado con este fic. Es más he leído en los review que muchos de vosotros me pedís que al menos termine con el arco de las parejas, y es que en verdad lo tengo terminado, casi al inicio de esta parte lo primero que escribí fueron los finales de Victoire-Teddy y Rose-Scorpius. Sé que no me vais a perdonar por la tardanza, pero esto es una promesa, subiré los últimos capítulos que tengo hechos, cada domingo. Así que la historia concluirá en unas dos semanas más. Verdaderamente siento esto, ha sido un despiste, entre la universidad y demás mi vida es una locura casi todo el año. Agradezco de todo corazón los comentario, las mas de 100 personas que me tienen en favoritos, espero seriamente no decepcionaros con las últimas historias, mi forma de escribir en todo este tiempo ha cambiado bastante no lo negaré (no se parece en nada a como está escrito este capítulo la verdad) pero para ser fiel a la historia no los reescribiré. Gracias por su paciencia y nos vemos la próxima semana.