7. capitulo LA ESPADA DESPIERTA
-Uhg, no puede ser…¿así están las cosas? -pensó Hikari al desplomarse en el suelo.
-Tsk…..esto no me ha servido para nada, vaya mierda….-dijo Kenpachi dándose la vuelta.
Hikari estaba tendida en el suelo, tenía sangre por todas partes y estaba con los ojos entre cerrados a punto de cerrarlos por completo.
-Hikari….abre los ojos, tienes que despertar venga ábrelos –dijo una mujer con una voz muy suave.
- ¿Quién…eres…? –dijo la chica incorporándose lentamente.
–Soy tu espada, soy tu fuerza, Rii –dijo la mujer cogiéndole las manos a la chica y ayudándola a levantarse.
Hikari se quedó petrificada, estaba hablando ¿con su espada? La verdad era que esa mujer tenía un aspecto muy hermoso, tenía el pelo de color marrón, totalmente liso en una coleta muy larga y una horquilla que le sujetaba el flequillo. Llevaba una especie de quimono de mujer con una cinta muy ancha atada a la cintura y a las muñecas. Su rostro era muy fino y blanco casi tanto como la nieve.
-¿Mi espada dices? –dijo totalmente sorprendida y ya puesta de pie.
-Sí, mi nombre es Tokume, y soy tu espada, como ya dije, soy….tu fuerza- dijo poniéndose muy estirada delante de ella.
-Hikari si te he traído a tu propio interior es porque….porque tienes que vivir y vencer a tu oponente, tu eres muy fuerte es solo que aún no lo sabes. –dijo con esa suave voz.
-Yo…¿soy fuerte? –dijo en un susurro.
-Tú eres mi propietaria, solo con eso tu eres fuerte, y además tú ya de por sí tienes muchísimo poder ¿lo sabías, Rii? –le preguntó
-No, creo que no lo sabía… -dijo mirando el suelo.
-Ahora venga, no hay tiempo para explicaciones, tienes que recuperarte, por eso lucharás hasta vencer a Kenpachi ¿entendido?, ahora que sabes mi nombre no te resultará complicado pero no te fíes, él es muy fuerte demasiado y si bajas la guardia acabará contigo. –le dijo desvaneciéndose en la niebla que asolaba ese lugar.
-Es…per…a….Zara…ki…- dijo Hikari incorporándose del suelo.
-¿Qué….estás haciend…. –Zaraki no pudo acabar la frase, porque vio una gran cantidad de poder espiritual emanar del pequeño cuerpo de Hikari.
-Voy a acabar con esto –advirtió la chica poniéndose en posición de combate-
-…. –el hombre no dijo nada.
Hikari volvió a apuntar con la espada a Kenpachi y lo miró con el ceño fruncido.
-Extiende tu fuego –pensó Hikari y después dijo-¡Tokume! –y la espada de repente cambió de ese color metal que tienen todas las espadas a un color negro con el filo de la espada azulado, pero un azul muy oscuro casi negro, la cinta se volvió algo más larga y Hikari la cogió con la otra mano, con la que no estaba empuñando la espada.
-Tsk… ¿Qué es eso...? –dijo sorprendido el hombre.
-Esta es mi espada, esta es Tokume…. –dijo suavemente mientras se acercaba al hombre.
Hikari se iba acercando despacio, hasta que decidió ir más rápido y lo atacó, le hizo un gran corte que iba desde el hombro hasta casi el final de la espalda. Aun así el hombre todavía seguía en pie y podía moverse. Hikari volvió a rasgarle y esta vez ella también resultó herida, en el otro hombro aunque fue más profunda que la anterior vez. Ella no estaba dispuesta a ceder y siguió atacando con todas sus fuerzas hasta que quedó muy magullada y tuvo que echarse un poco para atrás, se miró a ver cómo había quedado con esto de pelear tanto rato seguido y se vio horrible.
-Tengo que terminar con esto pronto…. –pensó y se irguió para asestarle el sablazo final.
Hikari estaba de pie con la punta de la espada apoyada en el suelo. Sacó la punta del suelo y la echó para atrás, se volvió a poner en posición y corrió hacia Zaraki, este colocó la espada recta en dirección a la chica que venía de frente. Ella la esquivó aunque el hombre la movía a gran velocidad y los dos se atravesaron el cuerpo con las espadas, Hikari cayó primero al suelo y seguidamente el hombre de gran fuerza.
Poco después de un rato aparecieron por ahí Ichigo, Rukia, Renji, los demás y un chico llamado Hanataro.
-Ichigo, ¿Qué es eso que está tirado en el suelo? –preguntó aquel chico de la cuarta división.
-Tsk….son Kenpachi y Hikari, ¡corre, Hanataro tienes que curarlos!-le dijo yendo al sitio donde se encontraban.
Cuando llegaron a donde se encontraban los dos cuerpos tendidos en el suelo, apareció Yachiru, que cogió su capitán.
-¡Oh… hola Ichi, ¿has visto la pelea? A mí me parece que ha sido igualita que la tuya bueno nosotros nos vamos ¿vale? Ah… y dile a tu amiga que gracias por hacer sonreír otra vez a Ken, que se lo ha pasado muy bien. Hasta luego –y la pequeña niña se fue con el hombre desmayado en sus pequeños hombros.
Los demás se llevaron a las alcantarillas a Hikari, para que Inoue y Hanataro pudieran curarla tranquilamente.
-Uhg… ¿Qué ha pasado? ¿Dónde estoy? –dijo tocándose la cabeza con las manos.
-Kurosaki… Hikari ya se ha despertado, estás en el sistema de alcantarillado de la sociedad de almas, jaja, te vimos tirada en el suelo y te recogimos para curarte asique será mejor que no te muevas tanto ¿vale? –le dijo la chica con una sonrisa en la cara.
-Ump….gracias Orihime, dales las gracias a todos –dijo cerrando los ojos.
Pasaron unos dos días desde la pelea con Zaraki y Hikari ya estaba mucho mejor, estaba de buen humor y tenía ganas de salir a buscar a Hitsugaya.
-Bueno ¿estáis listos? –dijo colocándose la espada en el lateral izquierdo. –Pues venga que llegamos tarde al rescate de Toshirin jaja –dijo saliendo de la alcantarilla.
Cuando estaba a punto de salir justo había dos pares de pies en frente de sus ojos.
Hikari levantó la vista y vio a dos shinigamis que a su parecer y entendimiento parecían capitanes pues llevaban unas capas de esas blancas.
BUENOOOO OTRO CAP ARRIBA! JAJA EL 7 ARRIBA! OS HA GUSTADO? LO MALO ES LA DESCRIPCION NO? ESQUE TIENE MUCHA SORRY!
EN EL SIGUIENTE CAP: aparecen dos capitanes, Byakuya y Ukitake será enfrentamiento o diálogo!
Gracias por leer!
