Disclaimer: Nada es mío, ¡nada! D: Solo se lo he pedido prestado a Mickey para escribir unas cuantas locuras.

.

Sabía que estaba haciendo mal traicionando a su esposo de una manera tan vil. Elsa le debía respeto a su marido, que tan bien se había portado con ella, al quererla sinceramente y portar la corona de Arendelle con dignidad. Pero los deseos de su cuerpo iban en contra de sus intenciones y no podía remediar el hecho de que solo hubiera un hombre que fuera capaz de hacerla estremecer en la cama. Él mismo que había intentado asesinarla alguna vez.

.

Día 15

Prompt: Infidelidad sexual

Género: Angst/Romance

Palabras: 1000

Rating: M

Propuesta de: Aurora Auror


Su más peligroso secreto


—¿Tiene insomnio, Su Majestad?—la voz grave que se escuchó a sus espaldas provocó que Elsa dejara de mirar por la ventana de su habitación y se diera la vuelta, componiendo su habitual expresión de frialdad.

Lo vio de pie ante ella, con su porte elegante y el cabello pelirrojo y desordenado, que no por eso le restaba un mínimo de su atractivo. Sus ojos verdes la recorrieron de arriba a abajo con una expresión lujuriosa que de inmediato la hizo estremecer. Ella maldijo su debilidad. No lo había escuchado entrar, absorta como estaba en observar a través de su ventanal hacia el fiordo.

Últimamente hacía eso a menudo.

Elegantemente junto sus pálidas manos frente a sí y se alejó de donde estaba, sin decir una palabra. Sus ojos cerúleos se clavaron con indiferencia en Hans. Estaba muy consciente de que el camisón de satén azul que llevaba era bastante revelador, pues se ceñía a su esbelta figura y exhibía las delicadas líneas de su clavícula y el comienzo de sus senos.

Quizá había elegido aquello inconscientemente, sabiendo que por más que se dijera a sí misma que rechazaría recibir las atenciones del príncipe, al final terminaría cediendo.

El joven se aproximó hacia ella con un brillo predador en su mirada y esa sonrisa de medio lado que tanto detestaba. Por un instante breve se quedó a un palmo de distancia de su cuerpo, observándola profundamente, con descaro. Luego, súbitamente la empujó hacia la cama, provocando que cayera encima del colchón y posicionándose encima con ademán dominante.

La reina no opuso resistencia. Aquello también se había convertido en una rutina, una con la que arriesgaba su reputación y su matrimonio, pero con la cual no podía romper por más que se lo propusiera.

Elsa lo sintió mordisquear su cuello y liberó un suspiro. Como odiaba que supiera la manera exacta de ponerla a temblar.

Hans ascendió para tomar sus labios entre los suyos, besándola con los dientes y con la lengua. Se había vuelto adicto al sabor de la muchacha y a sentir la frialdad que emanaba de aquella piel de porcelana al prodigarle sus caricias.

Ella quería decirle que parara, que no pensaba seguir con ese engaño que tan injusto era para el rey. Pero bastaba con sentir esas manos grandes acariciándola para que su mente se borrara por completo. El sonido de su camisón rasgándose provocó que soltara una exclamación ahogada a la vez que se sentía humedecer.

Odiaba a Hans Westergaard con todas sus fuerzas, especialmente porque sabía complacerla mejor que nadie en la cama.

El cobrizo hizo a un lado bruscamente los restos del camisón, descendiendo sobre la figura inmaculada que apareció ante él. Su boca se apoderó de uno de los blancos pechos, acariciando el pezón con la lengua y haciendo a su dueña retorcerse.

Arqueándose contra su amante, Elsa echó la cabeza hacia atrás y fijó su mirada en el retrato de su mesita de noche. Los ojos cálidos de su esposo le miraron desde la imagen y se detestó a sí misma por lo que le estaba haciendo.

Asmund Westergaard era un buen hombre, noble y con un gran corazón. A diferencia de su hermano menor, tenía un alto sentido del honor. Un acuerdo matrimonial para sacar a Arendelle adelante después del invierno que ella misma había provocado, lo había convertido en su consorte. Había demostrado ser un buen marido, comprensivo con sus poderes y dispuesto a escucharla cuando lo necesitaba. Tenían muchas cosas en común y sus cabellos negros en contraste con sus ojos grisáceos, lo volvían apuesto ante cualquier mujer.

Pero la inteligencia y las buenas intenciones de Asmund no eran suficientes en la alcoba. Con gran pesar, Elsa debía reconocer que él no la satisfacía.

Ahora el susodicho se encontraba en el océano, con destino a Gran Bretaña por asuntos diplomáticos y la había dejado al cuidado del miembro más joven de su familia. Un príncipe supuestamente redimido cuyas disculpas hipócritas se había visto forzada a aceptar. Y que aprovechaba para meterse en su cama a la más mínima oportunidad.

Si su hermano mayor tan solo supiera…

Hans extendió la mano y volcó el portarretrato hacia abajo con enfado. No quería que la reina pensara en ese impotente despojo que era su esposo. No cuando estaba con él.

Detestaba a Asmund con todas sus fuerzas. Él le había arrebatado todo lo que deseaba. La atención de sus padres. La oportunidad de ser rey. El reino que ambicionaba. La mujer que quería para él.

Con furia contenida, descendió para abrirse paso entre las piernas de su cuñada, inclinándose para besar su intimidad. Su lengua se adentró al interior del monte de Venus, arrancándole a la platinada alaridos de placer y haciendo que sus pequeñas manos se aferraran a las sábanas.

El pelirrojo prolongó la caricia húmeda hasta que la sintió abandonarse ante el primer orgasmo. La erección que se ocultaba aun entre sus pantalones le estaba resultando insoportable y dolorosa.

Ya se había desprendido de su camisa, dejando a la vista de la ruborizada monarca su marcado abdomen.

Tan pronto como terminó de desvestirse, entró en el cuerpo debajo suyo sin el menor reparo, penetrando a la Reina de las Nieves con tanta pasión como rencor implícitos, acelerando el ritmo de sus embestidas y haciendo que ella le clavara las uñas en la espalda. Sus bocas volvieron a encontrarse debatiéndose furiosas entre sí, ahogando los jadeos y gemidos entrecortados que salían de sus gargantas y peleando por el control en aquel encuentro.

Hans sintió como los blancos dientes de su compañera se clavaban en uno de sus hombros. El verla de esa forma tan salvaje solo conseguía excitarlo más. Sus manos volvieron a acunar cada uno de sus senos, frotando con sus pulgares los capullos erguidos que los coronaban y obligándola a gritar su nombre.

Elsa cerró los ojos dejándose llevar por el placer que sentía y pidiéndole mentalmente a su esposo que le perdonara su traición...


Nota de autor:

Mi primer hatesex... o al menos eso pretendía ser. xD Como echan chispas estos dos cuanto están en la misma cama. Ok, cuando la pequeña Aurora Auror me planteó el prompt de "infidelidad sexual" yo me volví loca pensando que podía hacer con eso, y que fuera absolutamente Helsa. Esto es lo que resultó. Un supuesto post-movie en la que la reina se convierte en cuñada de Hans por azahares del destino y ambos terminan engañando a uno de sus hermanos. Me pareció que eso le añadía más angst al asunto y bueno... ¡que sea prohibido solo lo vuelve más genial! e.e

¿Les gustó? Quise ser un poco más atrevida con la escena de sexo pero ustedes saben mejor que nadie que todavía tengo mucho por mejorar y aprender.

Laloo: Ok, ok, si solté una lagrimita al escribir la viñeta anterior. x3 No es que me haya puesto a llorar como Magdalena, pero sí me entristeció la escena. Tenía que ser dramática. Y simplemente ver a estos dos de ancianitos es algo que a una le llega, más si uno de ellos muere. :( Lamentablemente es la ley de la vida. u.u

rose: Awwww, gracias a ti por tus bonitas palabras, me suben el ego, jajaja. La verdad es mejor no pensar en cosas tristes y disfrutar de la vida mientras podamos, que lo que tenga que pasar, pasará. ;)

F: Oh copo de nieve, gracias por tu comentario, significa mucho para mí. :') Sí, la idea de la viñeta anterior es que fuera triste, en cierta forma me alegro de haberlo logrado. xD Espero que la del día de hoy tan sexy te haya hecho olvidar tu tristeza por la anterior. :P

Pasando a otra cosa copos de nieve... la querida adrilabelle ha publicado un nuevo fic Helsa en rating M. Al parecer la única que se ha dado cuenta es F. xD Como amantes que son de este ship, es su deber acudir a apoyarla, leyendo y comentando ¿sí? :D Les aseguro que les va a gustar mucho la trama, esa adri es una loquilla, jejeje. Vayan copos, vayan e impulsen el fandom criaturas mías. e.e

Bueno, mañana debo mandar a esos dos loquitos a Brasil... ¡no tengo idea de lo que voy a hacer! xD (Hoe y sus prompts extraños, ¡cómo le gusta meterme en problemas! LOL). Pero bueno, ya los sorprenderé con algo. ¡Cuídense! Les quiere su amiga Frozen Fan. ;D