Como les prometi aqui esta la segunda parte, espero les guste y de nuevo gracias a Gwaeren por la historia, a Eliram Yuki por la ayuda ortografica, pero aun mas importante a ustedes por Leerlo.

Segundo estudio: El viento

Desde el primer día, había algo en ti. Tal vez sea del elemento del que naciste. Otros aclaman amar el mar, pero Michiru – Tu eres el mar. Sus profundidades hacen eco en tus ojos, su alma descansa en tu corazón, es misterioso como tú. Me atrajiste como fogata a la polilla y cuando me di cuenta traté de alejarme. Intenta decirle al viento que tiene que soplar en dirección contraria a la que desea, y tendrás una pelea en tus manos.

Pero de alguna manera terminé siendo tomada por ti.

Nunca me forzaste, y tal vez eso fue parte de lo que me atrajo a ti. Cuando peleé, tú nunca me reclamaste nada. Incluso me advertiste, me salvaste de estar unida a ti en cualquier forma. Como si supieras, instintivamente, lo salvaje y libre que era, y lo respetaste. Intentaste sacrificar lo que sabías te haría feliz, todo por mi bien. Después, me dijiste que era por razones egoístas – que tú no podrías ser feliz si sabías que yo no lo era. Pero ambas sabemos, que aunque eso pudiera ser verdad, los motivos más profundos eran simplemente porque así eras. Quien eres. Tu naturaleza es de una aceptación en silencio - de un cambio más profundo que el impuesto a mí. Tú podrías esperar, como el mar cuando quiere desgastar la arena – poco a poco trabaja en ello hasta que asiente con el tiempo-.

Y funcionó, sin que tú lo supieras. Sin que tú me buscaras realmente, yo vine a ti, como en trance por lo que eras.

Tú me gritaste para que no tomara la maldita pluma de transformación. La única que me entramparía en mi camino destinado. Pero no podía negarlo – o negarte – más tiempo. Cuando mis dedos tomaron el frío metal, se sintió bien. No como si hubiera estado encerrada o canalizada, fue más como que darme la libertad de explorar mucho más. Como si hubiera abierto la puerta a un camino que estaba destinado a ser tomado. Supongo que también es cierto –me atrajo más a ti, después de todo-.

Incluso ahora, parada en nuestro balcón, puedo sentir la sirena llamando al mar, cargado por mi amado elemento. La esencia que permanece en este mundo que nosotras escogimos. Tú esencia. Viaja alrededor mío, cortando la seda que llevo puesta hasta mi mismo núcleo. Pertenezco aquí. Soy un todo aquí. Verdad, puedo ir a donde el viento desee llevarme – pero siempre me traerá de regreso aquí, de regreso a tus brazos, Mi hogar-.

Te siento, más bien que escucharte mientras sales a la terraza conmigo, pienso antes de abrir mis ojos, sabiendo que me dejarás sin aliento. Cuando lo hago, me doy cuenta que quedarme sin aliento es la menor de mis preocupaciones. Te vez etérea. La prenda que vistes, en vez de tu pijama de algodón de costumbre, es una delicada prenda de satín en un color espuma de mar, la orilla con la que juega el viento rosa tus pálidos muslos. Te compré esa pequeña cosa hace apenas dos meses atrás para tu cumpleaños, sabiendo que te haría sonrojar pero incapaz de evitarlo. Y ahora estoy más agradecida de lo que pude estar antes. Eres una Diosa, Michiru.

"Es bello" dices, no solo refiriéndote a la noche – el cielo claro y el mar- besan el viento

Mi brazo se extiende por su propia voluntad, pidiendo que te acerques- y tú te acercas a mi sin siquiera pensarlo. Así es como somos. En cuanto te acercas, mis dos brazos te encierran como protegiéndote. Tienes un poco de frío, pero después de unos momentos juntos, estamos los dos agradablemente cálidos. "No más batallas, no más escuela o giras, solo nosotras." Tu voz es melódica, mientras recuentas las cosas por las que debemos estar agradecidas en este momento, y no puedo evitar hacer un suave sonido en acuerdo. Cualquier cosa que me mantenga cerca de esta mujer – la única persona en este mundo que puedo llamar mi todo- es algo por lo que estoy realmente agradecida.

"Michi" digo finalmente, y no puedo evitar sonreír- te ves tan linda cuando me miras de esa manera. Pero hay algo en mi mente. Algo que tengo que decirte. Me has preguntado muchas veces el por qué me quedo contigo, por qué no sigo mi corazón a un nuevo lugar. Bueno... Finalmente tengo las palabras para explicarlo, cuando me fallaron muchas veces atrás. "¿Quién hubiera pensado que el mar es lo único que el viento necesitaba para sentirse completo?".

Te sonrojas, mi Michiru, eso es suficiente para saber que entendiste lo que trataba de decir. Me sigues mirando, dudas ligadas a tus ojos zafiro. Las puedo ver claramente como ambas podemos ver las estrellas esta noche. Pero una a una esas dudas comienzan a desaparecer. Me muevo rápidamente cargándote sobre mis brazos de la forma en la que algún día espero hacerlo cuando nos comprometamos bajo un árbol de cerezas, con Dios y nuestra familia de testigos. Un día muy cercano. Tú te sorprendes, y no puedo evitar reírme. Eres adorable. Solo tú pudiste ahogarme así, sin mover un solo dedo. Y yo te susurro esas dos palabras – Sólo tú. Sólo tú, Michiru –porque el viento no acepta a nadie más. Tu labios se abren solo una fracción como intentando formar una respuesta, pero este no es el tiempo de hablar.

Te beso, dulce y ferozmente, llevándote hacia la habitación que compartimos. Déjame mostrarte como el viento te escucha, como te ama.

Como te amo.

=()=()=()=

Que tal? les gusto? No olviden dejar sus comentarios y asi poder conseguir el siguiente Fic.