Disclaimer: Nada es mío, ¡nada! D: Solo se lo he pedido prestado a Mickey para escribir unas cuantas locuras.
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El telón se había abierto, mostrando una función de lo más singular y extraño. Aunque siempre existía el riesgo de que el público espectador no estuviera complacido.
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Día 26
Prompt: Títeres
Género: Humor
Palabras: 830
Rating: K+
Propuesta de: HoeLittleDuck
Una función especial
El telón del pequeño teatro en miniatura se abrió, dejando ver una escenografía que mostraba un paisaje nevado y un castillo de hielo en la cima de una montaña; todo esto dibujado por manos inexpertas con crayones azules y grises. Repentinamente, un gracioso muñeco de nieve hizo aparición en el escenario. Su pequeño cuerpo formado por fieltro de color blanco, era movido a causa de una mano diminuta desde la parte de debajo de las improvisadas bambalinas.
—¡Hola!—exclamó una voz aguda y simpática— Me llamo Olaf y me gustan los abrazos.
Un segundo títere se dejó ver a su lado, saliendo de improviso. Llevaba un brillante vestido azul con una capa de gasa transparente y tenía una expresión amable en su rostro, del cual sobresalían dos brillantes y pequeñas canicas turquesas que simulaban sus ojos. Su pelo, representado por un trozo de tela amarillo pálido, caía en forma de trenza sobre uno de sus hombros.
—Ella es mi amiga, la Reina de las Nieves—volvió a decir el primer personaje, siendo movido de manera divertida—. Su nombre es Elsa.
La muñequita movió una de sus manos en señal de saludo y luego agachó la cabeza.
—¿Por qué estás tan triste, Elsa?—le preguntó Olaf.
—Me siento muy sola—la misma voz habló, utilizando un tono más dulce y menos estridente—, no hay nadie que sea mi amigo en mi castillo de hielo.
—¡Yo puedo conseguirte un amigo!—volvió a decir Olaf con una voz chillona y acto seguido, desapareció de escena.
La misma mano que lo sujetaba volvió a ascender, esta vez portando una marioneta diferente. Se trataba de la figura de un pelirrojo vestido con una capa de fieltro gris y con una pequeña espada de plástico en una de sus manos. En su cara se podían apreciar dos canicas esmeraldas. El nuevo personaje hizo una reverencia.
—Soy el príncipe Hans—la voz que estaba a cargo de todo fingió ser un poco más grave—. He venido a visitar a Su Majestad… ¡y a decirle que me quiero casar con ella!
—Oh, esto es tan emocionante—el títere de la reina volvió a moverse—, no sé que decir.
—¡Diga que sí, Su Majestad! Y viviremos felices para siempre—la figurilla del príncipe se acercó a la de la rubia.
—Está bien, ¡acepto!—ambos personajes pegaron sus rostros en lo que parecía ser la pantomima de un beso.
—Esto es aburrido—dijo una voz infantil frente a ellos.
Las marionetas bajaron y en vez de ellas, la cabeza de una niña de ojos aguamarina y cabellos cobrizos sujetados en dos coletas se asomó por el escenario.
—¡No me interrumpas, Kristoff!—dijo haciendo un puchero—Estaba por llegar a la mejor parte.
El pequeño rubio de mirada castaña que estaba sentado en el pasto, se cruzó de brazos. Ambos se encontraban en el jardín y junto a él, estaba recostado un beagle adulto, cuya correa de un brillante color rojo era sostenida por la mano del niño.
—Todas tus obras tratan de lo mismo, Anna—se quejó él—. Sven y yo estamos cansados de escuchar historias de amor, eso es asqueroso—replicó con firmeza y la chiquilla frunció el ceño.
Se había propuesto entretener a su vecino aquella tarde soleada, puesto que era la única persona que tenía cerca para jugar. En su calle no había más que adolescentes o ancianos y en casa se sentía sola, ya que era hija única y sus padres trabajaban muchas horas fuera. Sabía que lo mejor sería darle gusto a su amiguito o de lo contrario, la dejaría sola.
—¿Qué quieres que hagan entonces?—le preguntó.
Kristoff lo pensó unos segundos.
—Bueno… él podría usar su espada contra ella—la sugerencia provocó que Anna abriera sus orbes verdosas con espanto—, y luego ella podría lanzarle hielo, ¡y los dos podrían pelear en una batalla a muerte!
—¡Eso es terrible!
—¡Es emocionante!
El blondo se acercó a su amiguita y le quitó la marioneta del príncipe para colocarla en su mano.
—¡Tome esto, Su Majestad!—declaró amenazante, haciendo que el arma de plástico tocara a la reina de las nieves.
—¡Oye!—Anna rio y salió detrás del escenario en miniatura para contraatacar.
Pronto, ambos corrían encima del césped imaginando una pelea mágica de espadas y hielo. Sven se incorporó de su lugar y no tardó en corretear alrededor de su amo y su peculiar amiga, moviendo la cola.
—¡Oh no! ¡Me ha congelado!—el chico agitó el muñeco pelirrojo de manera dramática—¡La Reina de las Nieves me congeló!
—¿Sabes qué es lo que podría descongelarlo?—inquirió su vecinita, dibujando una sonrisa inocente en sus labios.
—¿Un hechizo o algo así?
—No, ¡un beso de verdadero amor!—Anna caminó hasta él haciendo que el títere de la gobernante se inclinara para besar a su "convaleciente enemigo".
Kristoff rodó sus ojos mientras ella soltaba una risita. Eso era lo que se ganaba por jugar con niñas.
Nota de autor:
Hoe quería meterme bien en apuros con este prompt, pues me aclaro que quería títeres y no en sentido metafórico. xD Así que aquí tienes señorita, ¿se acerca a lo que te imaginabas?
Fue muy lindo escribir esto, con su buena dosis de Kristanna. Es una parejita que me parece adorable. x3 Por cierto, encontré un bello fanart de la artista Wilberis que me inspiró muy bien para esta viñeta. A ver si dejo más de rato el link en mi perfil para que lo vean y se imaginen a los títeres igualitos. xD
F: ¡Gracias por tus felicitaciones, copo de nieve! Y por tus siempre atinados comentarios. n.n
LA: ¡Siiiiií te digo! xD
Helsa fan: Exacto copito, Hans es único por su actitud arrogante. LOL Ya quedan solo 4 días. A disfrutar de lo que se pueda. D:
Quisiera agradecer a todas esas personitas que me felicitaron ayer y me mandaron sus mejores deseos, ya fuera por MP o review, y hasta dedicándome bellas sorpresitas. *w* Hoy sí les voy a dejar sus reviews como se merecen, ya que ayer anduve de un lado a otro y no pude. xD Ustedes son los mejores copos de nieve que una podría pedir. :')
¡Pasen un gran día!
