Disclaimer: Katekyo Hitman Reborn! le pertenece a Akira Amano.

Fiebre

— Uh… —se quejó por enésima vez— Mi cabeza…

— Ya deja de quejarte, quieto —le dijo la peliazul mientras le cambiaba el pañuelo húmedo que tenía en la frente por otro más frío. Era más que obvio que la fiebre estaba afectando al asiático, Fon no era de los que se quejaba.

— Tu mano me vendría mejor… —dijo Fon agarrando su mano, fría por el contacto con el agua. Colocándola sobre su propia mejilla que estaba sonrojada por la fiebre.

— N-nos podrían ver… —susurró Viper intentando que su voz fuera monótona, en lo cual fracasó rotundamente pues había tartamudeado.

— Los demás han salido al supermercado, recuerda que ya es fin de mes… —le hizo recordar el asiático, medio mareado.

Bien chicos, salgamos ya, que se hace tarde —dijo Luce sonriente. Le gustaba ir al supermercado por las compras de mes, así pasaba tiempo con todos sus compañeros.

Luce, ¿Quién cuidará de Fon? —preguntó Lal viendo de reojo al de ojos rojo oscuro recostado en el sofá largo.

Oh, eso déjaselo a Viper-chan —dijo Luce, sabía que la peliazul era la más indicada para quedarse con el pelinegro puesto que…bueno, se había enterado de algunas cosillas.

— De todas formas…podrían venir en cualquier momento y descubrir que…

— ¿Descubrir…? ¿Descubrir que, Viper? —le preguntó Fon, atrayéndola hacia él con la mano que estaba en su mejilla segundos antes y cogiéndola de la cintura, haciendo que ella quedara encima de él, un tanto sorprendida por la acción.

— P-Pues —se sonrojó de nuevo—, ya sabes, que tú y yo…

— ¿Sí? —insistió a que continuara, quizás estaba un poco atontado por la fiebre, pero aun así…quería escuchar esas palabras.

—…si quieres que lo diga, págame —dijo nerviosa, aunque lo disimuló muy bien. Matando así el aire romántico que se había formado en el ambiente.

— Yare, yare —suspiró el pelinegro, cansado. Se le empezaba a nublar la vista. Tenía sueño…

Viper al ver esto se preocupó, Fon empezaba a dormirse…¡¿y ella seguía arriba de él?! Apenas reaccionó quiso soltarse del agarre del pelinegro, pero este hasta dormido tenía fuerza, se negaba a soltarla.

Suspiró.

— Viper, quédate conmigo —le susurró, somnoliento. No pudo hacer más que sonrojarse hasta las orejas— Por favor.

No podía decirle no si se lo pedía así, ni ella era tan cruel.

Algo le decía que terminaría con fiebre al día siguiente.

Bueno, aquí está otro drabble, y con respecto al próximo, será una continuación de este. Y quizás haga un one-shot relacionado con esto, ya sabrán de que se trata cuando lo suba. (puede que dentro, ¿qué, dos semanas? No sé, ya veré)

¡Dejen reviews!

¡Matta ne!

Carol.