Aclaración: obviamente el mundo de HP no me pertenece. Solo juego con sus personajes.
"¿Entonces esto es una especie de futuro?" .Preguntó por enésima vez Harry.
George asintió mientras Ron negaba con la cabeza aún con las manos tapándole el rostro. No podía creerse todavía lo que había sucedido. Se suponía que tan solo iban a gastarle una pequeña broma, algo inocente entre cuñados. Y ahora un Harry de dieciséis años, de lo que bien parecía un universo alternativo se encontraba allí en La Madriguera. No quería ni pensar a donde habrían mandado al Harry de su mundo. Ron esperaba que pudieran arreglarlo en breve, aunque no tenía ni idea de cómo lo iban a conseguir.
"Creo que lo mejor será entrar en casa e intentar buscar una solución" .Sugirió George.
Ron se destapó la cara y por primera vez en un buen rato miró a su alrededor. El sol ya no era más que un leve resplandor rojizo que rápidamente se perdía en el horizonte, dejando tras de si un oscuro manto tachonado de estrellas. La luz del salón se filtraba a través de las ventanas del piso inferior iluminando tenuemente una pequeña porción del jardín, dejando el resto en la penumbra.
"Supongo que será lo mejor" .Suspiró dando media vuelta y encaminándose hacia la casa, seguido de cerca por George y Harry.
"Chicos, no quisiera ser pesado, pero estoy empapado y hace algo de frío" .Dijo Harry con una risita.
"Perdona Harry" .Se disculpó George a la vez que le secaba la túnica con su varita. "¿Mejor?"
El joven Harry asintió, se alborotó el indomable cabello despeinándolo más de lo que ya estaba, se acomodó la túnica y continuó caminando, adoptando un paso arrogante que ninguno de los dos pelirrojos le habían visto jamás.
Recorrieron ahora en la oscuridad el camino que un rato atrás habían hecho con el otro Harry, pasando nuevamente junto al cobertizo, envueltos en un pesado silencio tan solo roto por algún que otro grillo y los sonidos que hacían los gnomos entre los matorrales al volver a sus madrigueras.
"Merlín. Ginny nos va a matar" .Gimió Ron por segunda vez.
George le palmeó el hombro intentando confortarlo, aunque él también se veía más pálido de lo normal.
Llegaron finalmente a la puerta y Ron se detuvo, haciendo que los otros dos hiciesen lo propio.
"Creo que deberíamos entrar nosotros primero para prepararlos un poco" .Sugirió Ron mirando dubitativamente a su hermano.
George asintió, aunque no parecía demasiado convencido.
"Harry, espera un momento aquí y entra cuando te lo digamos"
El joven Harry frunció el entrecejo y se cruzó de brazos, demostrando claramente el desagrado que le producía tener que esperar.
Pasaron varios segundos en los que ninguno de los tres se movió. La paciencia de Ron con aquella copia barata de su mejor amigo estaba llegando a su límite. Comenzaba a plantearse si la mejor solución no sería simplemente desmayar al muchacho y dejarlo allí tirado hasta que le hubiesen explicado la situación al resto de la familia. Sin duda, aquello les ahorraría muchos calentamientos de cabeza.
Finalmente, y sin saber que había estado a punto de sufrir un ataque por parte de Ron, el joven Harry asintió finalmente descruzándose de brazos y apoyándose indolentemente contra la pared, como si estuviese posando para Corazón de Bruja.
"Perfecto" .Suspiró aliviado Ron. "George, ¿estás preparado?"
"¿Y tu?" .Preguntó alzando una ceja.
El rostro de Ron palideció a un más. "Entremos ya, creo que de todos modos, no estaría nunca preparado"
Tras el asentimiento de George, tragó saliva y entró en la casa.
"¡Ya era hora!" .Exclamó Ginny poniéndose de pie de un salto, después de haber estado sentada en el sofá que había compartido hacía un rato con el otro Harry. "Ya os vale, no estoy en contra de compartir a mi novio con vosotros" .Dijo con las manos en las caderas, haciendo una perfecta imitación de Molly Weasley. "Pero creo que hoy os estáis pasando un poco"
Hermione los observaba asomando la cabeza por encima del libro que había estado leyendo, intentando aguantarse la risa. Mamá se había unido al resto de la familia y en aquellos momentos los miraba también, con lo que parecía una túnica de auror a medio zurcir, y papá continuaba como lo habían dejado, dormitando en el sillón, con las gafas aún más ladeadas por la incómoda posición.
Ron tragó saliva y simplemente se quedó allí parado, sin saber que decir.
"Ronald, te estoy hablando" .Dijo Ginny con voz peligrosa. "¿Y donde está Harry?"
"Pues, el caso es… nosotros…" .Comenzó a decir cada vez más inseguro.
Las sonrisas en los rostros de Hermione y de mamá se fueron apagando, cambiándose por preocupación.
"Ron, ¿le ha pasado algo a Harry?" .Preguntó finalmente Ginny con el temor asomándose en sus ojos castaños.
"Es algo difícil de explicar" .Intervino George, desviando las miradas de Ron, que había vuelto a enmudecer. "Nosotros solo nos lo habíamos llevado fuera para que nos contara que había estado tramando. Y después que nos contó…" .George se calló, dudando de soltar la noticia.
"Nos había contado que pensaba pedirle a Ginny que se casara con él" .Decidió Ron por su hermano.
Las reacciones a esta frase no tardaron en hacer efecto.
"¡Arthur, despierta!" .Chilló mamá poniéndose de pie de un salto y dejando caer la túnica que había estado cosiendo. "¡Se van a casar Arthur! ¡Por fin Harry va a ser parte de la familia!"
Papá despertó con un sobresalto e intentó colocarse bien las gafas, mientras mamá lo abrazaba aún extasiada por la noticia.
Las que ni si quiera se habían movido eran Hermione y Ginny. Al contrario de mamá, las dos parecían comprender lo que se había ocultado tras esas palabras y lo miraban muy pálidas, con los ojos y la boca muy abiertos.
"Ron, ¿Qué le habéis hecho a Harry?" .Preguntó Ginny en un susurro temeroso.
Mamá debió haber escuchado el susurro entre sus chillidos de alegría por que enmudeció de golpe y miró atentamente hacia la puerta, donde Ron y George aún permanecían de pie.
"Ginny" .Comenzó a decir Ron con voz ronca. "Nosotros solo le íbamos a gastar una broma de nada. Solo lo tiramos a la charca y…"
"Ronald, no me asustes mas. ¿Donde está Harry?" .Susurró casi al borde de las lágrimas.
Ron cruzó una mirada con su hermano, que vacilantemente asintió y asomó la cabeza por la puerta.
"Harry, puedes pasar"
Un segundo después, un Harry de dieciséis años entraba a la casa caminando majestuosamente, haciendo gala de la arrogancia y seguridad de la sangre Potter y Black que corría por sus venas.
"¡Sorpresa!" .Exclamó sonriendo.
"¡Ronald Bilius Weasley!" .Chilló Ginny fuera de sí, mientras papá y mamá pestañeaban incrédulos por lo que veían y Hermione se tapaba la boca con la mano por la impresión. "¡¿Qué habéis hecho con mi prometido?!"
Ron tragó saliva. Aquella iba a ser una explicación muy, pero que muy larga.
Ignorando los cuchicheos que dejaba a su paso, Harry siguió a Ron y Hermione hasta el interior del castillo. En el gran vestíbulo, la temperatura era inferior a la que hacía en los terrenos y Harry se alegró de haberse secado la túnica antes de entrar.
Miró a su alrededor y sonrió de añoranza. El vestíbulo de entrada estaba tal y como lo recordaba. Junto a la puerta de entrada, los cuatro relojes de las casas brillaban reflejando los puntos que habían acumulado hasta el momento. A su derecha se hallaba la puerta al gran comedor, y a la izquierda se abrían las escaleras que descendían hasta las mazmorras.
Atravesaron el gran vestíbulo entre cuchicheos y risitas de alumnos que los señalaban sin disimulo. Con casi total seguridad, Draco Malfoy y el resto de Slytherin ya habrían estado propagando el chisme allí por donde habían pasado.
"¿No te molesta que hagan eso?" .Le susurró Ron algo incrédulo.
Harry se encogió de hombros. "Realmente me da igual. En mi mundo he pasado cosas mucho peores" .Admitió sin darle demasiada importancia. "Además que técnicamente a mi Malfoy no me ha hecho nada. Fueron tu homólogo de mi mundo y el de George los que me tiraron a la charca en La Madriguera"
Ron no dijo nada más, posiblemente digiriendo la información que Harry le acababa de dar, pero Hermione se giró hacia él y le dedicó una sonrisa radiante que se le antojó de orgullo.
"Harry, no sabemos cual es la contraseña del despacho de Dumbledore" .Dijo Ron cuando comenzaron a subir por fin la gran escalera de mármol.
"En mi mundo solían ser nombres de dulces" .Repuso con una sonrisa.
"Pero no esperarás que nos plantemos frente a la gárgola de piedra durante horas para ir probando suerte ¿no?" .Bufó Hermione exasperada. "Vayamos a la sala de profesores y preguntemos a alguien"
Harry negó divertido pero no replicó. Adoraba aquellas similitudes con su mundo de origen. Cuanto más se pareciese al suyo propio, menos perdido estaría.
Subieron tramos de escaleras y recorrieron pasillos desiertos. De vez en cuando, Ron y Hermione se giraban brevemente para mirarlo, aún incrédulos de lo que estaba ocurriendo, como si en cualquier momento fuese a desaparecer; y Harry no los culpaba. Él se sentía igual. Aún no comprendía como había llegado hasta allí en primer lugar, y mucho menos como se las apañaría para volver a su mundo. Tan solo esperaba que Dumbledore pudiese ayudarle.
Tras cruzar a través de un par de tapices, finalmente se encontraron frente a la puerta de la sala de profesores, flanqueada por sendas gárgolas de piedra.
Algo vacilante, Hermione tocó a la puerta y esperó unos instantes. Tras lo que a Harry le pareció una eternidad, la puerta se abrió desde dentro y la cetrina cara del profesor Severus Snape apareció frente a ellos, enmarcada por cortinas de grasiento pelo negro.
"Vaya, Weasley, Granger y…" .El ya pálido rostro de Snape palideció a un más, al fijarse en Harry. "¿Potter?" .Susurró escrutándolo con sus negros ojos.
"Me temo que sí profesor, aunque no soy el Harry Potter que usted conoce" .Dijo Harry en voz baja, intentando reprimir una sonrisa por ver a su antiguo profesor.
Después de enterarse de la verdadera historia del hombre, Harry no podía más que respetarlo. Vale que durante sus años en Hogwarts le hizo la vida imposible y que no había sido más que un amargado, pero sin duda, Severus Snape continuaba siendo la persona más valiente que Harry había tenido el honor de conocer, y se alegraba de verlo con vida, aunque fuese en un mundo desconocido.
"¿Qué habéis hecho esta vez?" .Preguntó en un susurro que por primera vez desde que Harry lo conocía, no sonó frío o despectivo.
"Fue Malfoy" .Se apresuró a justificar Ron.
Las comisuras de los labios del profesor Snape se curvaron levemente en una sonrisa que en otro momento, quizá en otra vida, le hubiesen hecho ponerse a temblar.
"Profesor, creo que yo puedo explicarlo" .Se apresuró a intervenir Harry, antes de que la conversación se desviase hacia otro terreno.
"No se por que no me sorprende" .Murmuró con tono despectivo. "De acuerdo Potter, explíquese"
"Disculpe profesor, pero mejor sería que fuésemos a ver al profesor Dumbledore" .Dijo Harry sosteniéndole la mirada.
Tras unos segundos de silencio en los que Snape no desvió su escrutadora mirada de los ojos verdes de Harry, finalmente asintió con desgana, y sin pronunciar una sola palabra, cerró la puerta de la sala de profesores y los precedió ondeando su negra túnica a través del pasillo, en dirección al despacho del director.
Tras cinco minutos de caminar en completo silencio, cada uno sumido en sus pensamientos, alcanzaron por fin la gárgola de piedra que custodiaba la entrada al despacho del profesor Dumbledore.
"Ranas de chocolate" .Dijo el profesor Snape, y acto seguido la gárgola se hizo a un lado, mostrando tras de si la escalera de caracol que giraba en dirección ascendente.
"Podría haberla adivinado a la primera" .Musitó Harry con voz decepcionada mientras giraban subidos a la escalera.
Ron reprimió una risita a la vez que Hermione sacudía la cabeza resignada quizá a tener que aguantar a otro Potter, por mucha edad que tuviera.
Se detuvieron frente a la puerta de madera y el Profesor Snape llamó, golpeando tres veces con los nudillos.
"Adelante"
Harry inspiró y se preparó mentalmente para lo que sabía que iba a encontrar al otro lado. Snape abrió la puerta y entró, seguido por los tres jóvenes.
El amplio despacho de forma circular estaba prácticamente igual que como lo recordaba. Los cientos de retratos de antiguos directores fingían dormitar apoyados en sus marcos, aunque Harry captó fugazmente que algunos de ellos entreabrían levemente los ojos y miraban de soslayo. Los extraños artilugios aún zumbaban y lanzaban pequeñas volutas de humo, colocados en mesas altas de patas largas y finísimas. Sobre una percha situada a un lado, y manteniendo perfectamente el equilibrio, se encontraba Fawkes, el fénix del director. El sombrero seleccionador, sucio y algo deshilachado, reposaba en el extremo más alejado de la estancia, tras un gran escritorio con pies en forma de zarpas. Y sentado tras este, con los codos apoyados sobre la mesa y los dedos unidos en actitud reflexiva, se encontraba Albus Dumbledore.
El anciano director los escrutó con curiosidad, mirándolos con sus ojos azul brillante a través de sus gafas de medialuna, deteniéndose finalmente en Harry.
Durante un instante, las plateadas cejas del director se alzaron en sorpresa, pero de inmediato recuperó la compostura.
"¿A que debo el honor de esta visita?" .Preguntó con voz amable, haciendo un leve gesto para que todos se sentaran.
"Verá profesor" .Comenzó a Decir Harry con voz ronca. Ahora que se encontraba frente a Dumbledore, parecía haberse quitado un peso de encima que hasta aquel momento ignoraba que tenía. No sabía si se debía al alivio de encontrarse nuevamente después de tantos años frente al hombre que tantas respuestas le había dado en el pasado, o la impresión que le daba la imagen del anciano, con su largo pelo y barba plateados, brillando intensamente por la luz del ocaso que se filtraba a través de las ventanas dándole un aspecto majestuoso. "No se por donde comenzar" .Confesó con una tímida sonrisa.
"No se preocupe señor Potter, comience desde el principio" .Dijo devolviéndole la sonrisa.
Harry asintió, tomó aire y se dispuso a contar lo poco que sabía.
"Si le soy sincero, no tengo ni idea de lo que ha sucedido. Hace poco más de una hora, me encontraba en La Madriguera, cenando con los Weasley y Hermione. Tenía la intención de pedirle a Ginny que se casara conmigo" .Ante esta revelación el rostro de Dumbledore se iluminó con una radiante sonrisa, el profesor Snape torció el rostro por el desagrado, Hermione se tapó la boca para amortiguar el pequeño chillido de sorpresa y la cabeza de Ron se giró tan rápido que su cuello crujió sonoramente. "El caso es, que primero consulté a Ron y George. Y como pequeña broma entre futuros cuñados, me lanzaron a la charca de La Madriguera para según ellos, refrescarme un poco" .Dijo sonriendo ante la expresión de deleite del anciano director. "Pero cuando salí del agua, me encontré en el lago de Hogwarts, y a estos Ron y Hermione que me hacían señas desde la orilla" .Finalizó señalando levemente con un gesto al par de jóvenes sentados a su lado.
"Muy interesante" .Musitó Dumbledore con voz pensativa. "Dígame señor Potter, ¿de que año viene?" .Preguntó mirando fijamente a Harry con sus penetrantes ojos azules.
"Del año 2000"
El rostro de todos los presentes palideció notablemente.
"Eso es imposible" .Musitó el profesor Snape, pero nadie dijo nada más.
"Eso no es todo profesor" .Dijo Harry en voz baja, rompiendo el silencio que se había abatido sobre los presentes. "Tengo sospechas para pensar que no solo he viajado en el tiempo, sino que estoy en otro mundo paralelo al mío"
"Explíquese por favor" .Pidió el profesor Dumbledore con semblante serio.
"Profesor, en el mundo del que vengo, James y Lily Potter murieron asesinados por lord Voldemort el treinta y uno de Octubre de mil novecientos ochenta y uno"
Ante la mención del señor tenebroso, Ron pegó un respingo, y para sorpresa de Harry, Hermione lo imitó. Si era posible, el rostro del profesor Snape palideció aún más.
"¿Lily muerta?" .Preguntó en una voz tan tenue, que si no hubiesen estado en completo silencio jamás habría sonado más allá de sus labios.
"Me temo que si profesor" .Confirmó Harry en voz baja. Creo que en este mundo, la historia ha sido algo distinta"
Dumbledore asintió. "Señor Potter, ¿le importaría hacernos un resumen de que ha sucedido en su mundo para poder ver las diferencias con este?"
Harry asintió. "En mi mundo, hubo una profecía" .Comenzó. Los respingos que estas palabras provocaron en los dos adultos casi lo hicieron sonreír. "Y por sus reacciones, aquí también la hubo"
El anciano director asintió lentamente. "Me temo que hasta ahí es correcto"
Ante la muda petición que expresaban los ahora apagados ojos azules del director, Harry comenzó a recitar:
"El único con poder para derrotar al señor tenebroso se acerca… nacido de los que lo han desafiado tres veces, vendrá al mundo al concluir el séptimo mes… y el señor tenebroso lo señalará como su igual, pero él tendrá un poder que el señor tenebroso no conoce… y uno de los dos deberá morir a manos del otro, pues ninguno de los dos podrá vivir mientras el otro siga con vida… el único con poder para derrotar al señor tenebroso nacerá al concluir el séptimo mes…"
Las últimas palabras de Harry permanecieron unos instantes suspendidas en el aire, como la voz de un eco lejano. El silencio había vuelto a caer sobre todos, aunque en esta ocasión parecía que ninguno de los presentes tuviese intención ni de respirar.
"En mi mundo, alguien escuchó la profecía" .Continuó hablando después de unos segundos. "Un mortífago se encontraba en el lugar en el que Syvill Trelauney pronunció la profecía. Por suerte o por desgracia, éste hombre fue interrumpido antes de poder escucharla por completo, así que la información que llevó a su amo fue incompleta"
Dumbledore asintió en confirmación. "Hasta este punto, nuestros mundos parecen ser idénticos"
"Tras enterarse de que Lord Voldemort iba tras ellos, o más concretamente tras su bebé, los Potter se ocultaron bajo el encantamiento Fidelio, en su casa del valle de Godric" .Continuó en voz baja, provocando que tanto Ron como Hermione se inclinasen un poco hacia delante para escucharlo mejor, sin hacer caso al nombre del mago tenebroso. "En aquella época, se sospechaba que dentro de la orden del fénix había un espía que pasaba información a Voldemort. Lamentablemente para los Potter, lo descubrieron de la peor manera" .Dumbledore y Snape arquearon las cejas en comprensión. "En un principio, Sirius Black iba a ser el guardián secreto del encantamiento Fidelio. Pero en el último minuto, Sirius cambió de opinión y convenció a los Potter para que hiciesen guardián del secreto a Peter Pettigrew" .Ante estas palabras no hubo reacción, así que Harry supuso que en ambos mundos había sucedido igual. "Como ya he dicho antes, la noche de Halloween de mil novecientos ochenta y uno, Lord Voldemort fue al valle de Godric y asesinó a James Potter" .Hizo una pausa en la que Ron palideció y Hermione comenzó a sollozar con el rostro tapado con las manos. "A continuación subió a la habitación donde Lily se escondía con el pequeño Harry" .Ron lo miró extrañado por que hablase de sí mismo en tercera persona, pero Harry no tenía ganas de detenerse en aquel punto de la historia. "Voldemort le dijo que se apartara, que a quien él quería matar era al pequeño. Pero Lily no se apartó, y se sacrificó para salvar a su bebé" .Harry miró a los ojos a su antiguo director, y por su expresión supo que el anciano Dumbledore ya sabía lo que iba a decir a continuación. "Después de matar a Lily, intentó matar al pequeño Harry, pero no pudo. Al intentar matarlo, la maldición rebotó contra el pequeño y se volvió contra él, destruyéndolo"
"¿Sobreviviste a la maldición asesina?" .Preguntó finalmente Ron con voz queda.
Harry asintió en silencio.
"Pero ¿Cómo es posible?"
"Creo que a eso puedo responder yo, señor Weasley" .Dijo Dumbledore en un susurro afectado. "Cuando Lily Potter se sacrificó por su bebé, activó un escudo poderosísimo de magia muy antigua. Me atrevo a decir, que si hay algo que Lord Voldemort no comprende ni comprenderá jamás, es el poder que otorga el amor. El amor de Lily por su hijo fue tan grande, que al dar su vida para salvarle, le otorgó una protección que ni si quiera la maldición asesina podía romper"
Harry asintió. "Y en ese momento, no se supo nada de Voldemort hasta muchos años después"
Dumbledore asintió. "En nuestro mundo como ya habrás supuesto, fue algo diferente. Los Potter se ocultaron bajo el Fidelio y nombraron guardián secreto a Petter Pettigreu. Pero a diferencia de tu mundo, Peter no traicionó a los Potter. Haciendo un alarde de valentía, se presentó un día frente a la orden del fénix y confesó ser el espía" .Ante la cara de incredulidad de Harry, Dumbledore sonrió. "Señor Potter, admitir los errores de uno mismo y esforzarse por rectificarlos es una gran muestra de valentía" .Harry aunque a regañadientes, le dio la razón al anciano director. "Después de esta confesión, conseguimos tenderle una trampa a Voldemort y derrotarle"
"Así que en este mundo, la profecía no se cumplió y mi otro yo no es el elegido" .Dijo apartándose el cabello para mostrar a los dos profesores la cicatriz.
"Me temo que no" .Confirmó Dumbledore observando atentamente la frente de Harry.
"Disculpe profesor" .Llamó tímidamente Ron. "Pero si este Harry está aquí… ¿Dónde está el otro?"
"Es una excelente pregunta señor Weasley. Me atrevería a suponer que el otro señor Potter ha ido a parar al mundo de éste señor Potter"
"Profesor, llámeme Harry, que si no esto será un auténtico lío" .Pidió el muchacho colocándose bien las gafas.
"Me parece bien Harry, si no te importa"
Harry sonrió. "En absoluto. En mi mundo, su otro yo jamás me llamó por mi apellido"
"Pero Profesor" .Volvió a interrumpir Ron con voz algo estrangulada. "Si éste Harry es el marcado para derrotar a quien usted sabe y está aquí, nuestro Harry en su mundo está en peligro"
Hermione soltó un gritito y miró a Ron con los ojos muy abiertos. "Yo no había caído en ese detalle" .Admitió con los ojos brillantes por las lágrimas.
"No debéis preocuparos por eso" .Susurró en voz queda. "En mi mundo ya no existe Voldemort"
Todos se giraron a mirar a Harry con los ojos muy abiertos.
"¿En tu mundo habéis derrotado al señor tenebroso?" .Preguntó Snape incrédulo.
Harry asintió lentamente. "No fue nada fácil y se perdieron muchas vidas, pero si, Voldemort murió en Mayo de mil novecientos noventa y ocho"
"¿Pero como?" .Preguntó el profesor Snape inclinándose ávidamente hacia Harry.
"Severus" .Le advirtió Dumbledore en voz baja.
El profesor Snape asintió a desgana y se sentó nuevamente en la silla que había abandonado un rato atrás.
"Profesor, antes de continuar, me gustaría que me diese su opinión de lo que me ha sucedido" .Dijo Harry, antes de que el director pudiese pedirle que relatase el resto de la historia. "Quisiera al menos saber cómo y por que motivo he venido a parar a este mundo"
El profesor Dumbledore sonrió levemente y asintió en conformidad. "Por supuesto Harry. Estás en todo tu derecho de comenzar a sacar algo en claro de todo este asunto" .Calló un instante y con un suspiro se puso en pie. "Pero lamento decirte que no tengo respuesta para lo que me pides. Nunca había escuchado de un fenómeno como el que estamos viviendo" .Caminó lentamente hasta colocarse frente a la ventana, fijó la vista en los terrenos del castillo que en aquel momento se oscurecían rápidamente, y unió las manos tras su espalda. "La magia es basta en su inmensidad, y los magos a penas podemos comprender y utilizar una mínima parte de ella. En ocasiones, en casos de peligro y extrema necesidad, somos capaces de producir portentos con los que normalmente sólo podríamos soñar. Pero esto tan solo sirve para confirmarnos que es mucho más lo que desconocemos que lo que conocemos de la magia" .El anciano director hizo una pequeña pausa que los demás aprovecharon para asimilar aquellas palabras. "Si me pidieras mi opinión. Y tengo que insistir en que no es más que mi humilde opinión, me arriesgaría a decirte que en este caso, en vez de que los magos usemos la magia, parece que la magia ha usado a los magos" .Se giró para mirarlos, recortado contra la oscuridad del cielo del exterior, y sonrió al ver las caras estupefactas de los cuatro. "Creo que la magia necesita un equilibrio, y en este caso, te ha utilizado a ti, Harry, como herramienta para devolver al mundo ese equilibrio. No estoy seguro por qué ha sucedido ahora, ni puedo decirte cuando volverá todo a su lugar. Pero podemos confiar en que cuando se cumpla lo que has venido a hacer aquí, y el joven Harry que ha ido a parar a tu mundo haga lo propio, la misma magia que os ha intercambiado, volverá a llevaros a cada cual a su mundo de origen"
"Pero profesor, eso podrían ser días, meses o incluso años" .Susurró Harry incrédulo.
"No puedo saberlo, Harry. Lo lamento" .Se disculpó el anciano director con aire apesadumbrado. "Lo único que puedo decirte, es que investigaré sobre ello. Mientras tanto, te voy a pedir un favor" .Harry asintió y esperó a que el anciano profesor pusiese en orden sus ideas. "Creo que sería conveniente que ocupases el lugar del otro Harry en el colegio. Me refiero por supuesto, a que seas un alumno más, no a que te hagas pasar por él" .Añadió con una sonrisa. "Lamentablemente, tu eres ya un adulto, y la diferencia entre tu y el otro Harry es más que evidente"
"¿Y tendré que hacer los deberes?" .Se quejó en voz alta, arrancando risitas de Ron y Hermione al igual que de Dumbledore.
"Por supuesto. De todos modos, tu ya has estudiado el temario y te será mucho mas sencillo que al resto. Y míralo por otro lado, quizá incluso aprendas cosas nuevas"
Harry asintió, aunque no estaba demasiado de acuerdo con aquello. De todos modos, tampoco se le ocurría que podría hacer. En aquel mundo él técnicamente no conocía a nadie, ni tenía dinero ni nada. Como de costumbre, el profesor Dumbledore tenía razón.
"Profesor, tendría que conseguir equipo para el colegio y algo de oro"
"Eso déjalo de mi cuenta" .Desestimó el problema con un gesto de la mano. "Mañana mismo tendrás junto a tu cama un baúl con todo lo necesario. Las cosas del otro Harry las guardaremos hasta que volváis cada cual a su mundo" .A Harry no se le ocurría ninguna otra objeción, así que asintió una vez más. "Estupendo entonces. Lamentablemente, ya es muy tarde como para continuar nuestra charla" .Dijo volviendo a sentarse tras su escritorio. "Si no te importa Harry, otro día quedaremos de nuevo y podrás contarnos como derrotasteis a Tom en tu mundo"
Harry asintió y se puso en pie intuyendo que por aquel día la reunión había terminado.
"¿Tom?" .Preguntó Ron poniéndose también en pie junto a Hermione. "¿Quién es Tom?"
Harry pestañeó y miró al anciano director que sonreía con deleite.
"Harry, si eres tan amable"
Con un suspiro, sacó su varita y comenzó a escribir en el aire. "Pocos saben que Voldemort no es sangre pura, como quiere hacer creer a todo el mundo. En realidad, es mestizo. Su madre era bruja, pero su padre era muggle. El auténtico nombre de Voldemort es Tom Sorvolo Ryddle" .Dijo escribiendo con letras brillantes. Sacudió la varita y las letras se movieron formando tres nuevas palabras. "Soy lord Voldemort es un anagrama creado con su nombre muggle" .Finalizó guardándose de nuevo la varita en la túnica, bajo la estupefacta mirada de Ron, Hermione y Snape.
"Yo no lo hubiese dicho mejor" .Felicitó Dumbledore con una sonrisa y los ojos chispeantes. "Ahora os aconsejaría que fueseis a la torre gryffindor lo antes posible, que ya es tarde y no estaría bien que os quitasen puntos por mi culpa"
Los tres jóvenes se despidieron de los profesores y se apresuraron a salir del despacho.
"Albus, ¿por que le has pedido que se quede a dar clase?" .Preguntó Severus una vez que la puerta se cerró tras los muchachos.
El director se echó hacia atrás en la silla, recostándose cansinamente en el respaldo.
"Ese joven es un enigma" .Dijo tras unos momentos de silencio. "¿Te has fijado en sus ojos, Severus?" .Preguntó fijando la mirada en los negros orbes del profesor de defensa contra las artes oscuras.
"Son iguales que los de Lily, igual que el otro crío arrogante Potter" .Escupió el profesor.
Dumbledore negó con la cabeza. "Ves lo que quieres ver, Severus. Este Harry y su yo mas joven son completamente distintos. Mientras que el Harry que nosotros conocemos podría considerarse una copia de su padre, éste Harry que hemos visto esta noche es todo lo contrario" .Frunció el entrecejo con preocupación. "Tiene unos ojos tristes Severus, unos ojos que expresan firmeza y melancolía a partes iguales. Y su forma de actuar… no negaré que al verlo aparecer me he sorprendido. Su modo de caminar, la forma en la que se ha expresado al contarnos como murieron sus padres… hablaba como un auror dando un informe al cuartel general de aurores" .Negó nuevamente con la cabeza. "Ese muchacho no ha tenido una infancia sencilla. Y por suerte o por desgracia, mucho me temo que tanto en su mundo como en el nuestro, será pieza indispensable para vencer a Voldemort, y no quiero que vaya a cometer una locura. Si se encuentra aquí en Hogwarts, se mantendrá ocupado haciendo vida de estudiante y se encontrará en menor peligro que si está por ahí fuera. Recuerda que éste no es su mundo. Al menos, éste es un lugar que reconoce por que ha pasado gran parte de su vida aquí y se sentirá cómodo"
"¿Estás seguro, Albus?" .Preguntó Snape aún algo escéptico.
"El tiempo nos lo dirá" .Dijo con una leve sonrisa que no alcanzó sus ojos. "Tendremos mucho tiempo para ver como se desenvuelve con el resto de alumnos y el profesorado. Será entretenido ver como reacciona al descubrir la reputación que tiene el otro joven Potter en este mundo" .Añadió con una risita. "Y eso me recuerda… Severus, por favor, avisa al resto de profesores. Tendremos que ponerles al día con el asuntillo de nuestro nuevo alumno"
El profesor Snape asintió con la cabeza y salió del despacho, dejando al director sumido en sus pensamientos. Con un leve canto, Fawkes saltó de su percha y se posó en el escritorio, junto al brazo del director.
"¿Tu que opinas?" .Preguntó en voz baja al fénix, mientras acariciaba sus plumas escarlatas y doradas. "¿Crees que el muchacho es importante?"
Fawkes fijó su oscura mirada en la de Dumbledore y el anciano suspiró. "Si, me temo que si. Algo me dice que podemos esperar grandes cosas de este joven Harry Potter"
