Por supuesto, los personajes no me pertenecen, ni el mundo tampoco.

Con el brazo de Harry rodeando su cintura, se elevaron entre un remolino de colores y sombras, dieron una vertiginosa vuelta y aterrizaron nuevamente en el despacho del profesor Dumbledore. Ron y Hermione miraban a su alrededor asombrados por encontrarse nuevamente allí.

"Han sido unos recuerdos muy… curiosos" .Dijo el anciano director sentándose en su escritorio. Apoyó los codos sobre la mesa y entrelazó los largos dedos, mirando a Harry por encima de sus gafas de medialuna. "Me gustaría hacerte un par de preguntas antes de que nos muestres los recuerdos de tu primer curso"

De pie junto a Ginny, el muchacho asintió.

Harry permanecía muy próximo a ella. Mantenía su brazo rodeando su cintura e incluso podía sentir como rozaban sus caderas. No sabía exactamente como había comenzado ese contacto entre ellos. Con éste Harry nunca había mantenido tanta proximidad y mucho menos un contacto físico tan continuado. Quizá algún toque de manos, pero nada como aquello. Pero la naturalidad y sencillez con la que la había aferrado de la cintura para sacarla del recuerdo la había dejado extrañada. Si lo hubiese hecho el Harry adolescente, seguramente se hubiese ganado un mocomurciélago, pero no iba a negar que aquel gesto libre de toda malicia le había encantado. A su pesar, el muchacho la soltó, ajeno completamente a todo lo que ese simple contacto le había hecho sentir. Los jóvenes se sentaron de nuevo en las sillas que el profesor Dumbledore había hecho aparecer al principio de la reunión y el profesor Snape volvió a situarse junto a la chimenea, desde donde escrutó el rostro de Harry casi sin pestañear.

"Hay varias cosas que me han llamado la atención, a parte del obvio maltrato al que fuiste sometido" .Comenzó a decir el profesor Dumbledore. Hablaba sosegadamente, pero Ginny creyó notar un tono de inflexión en su voz, que no había percibido hasta entonces. "Harry, ¿en algún momento te dijeron que eras un mago?"

En un principio, a Ginny aquella pregunta le pareció algo estúpida. ¿Cómo no iban a decirle que era un mago? Pero tras varios segundos en tenso silencio, se giró para mirar a Harry con incredulidad.

"Mucho me temo que no, señor" .Musitó el muchacho mirando a Dumbledore a los ojos, ajeno a las miradas de las cuatro personas que lo observaban de hito en hito.

"¿Podrías explicarnos que te dijeron para explicar esos extraños sucesos?" .Preguntó el anciano con amabilidad.

Harry tomó aire y lo soltó muy lentamente. "No me explicaron nada, profesor" .Confesó. "La primera norma para vivir tranquilo con los Dursley, era simplemente no hacer preguntas. Desde niño me hicieron creer que mis padres habían muerto en un accidente de coche"

Ginny no podía creerlo. No comprendía como podían haber engañado así a un niño pequeño, sobretodo con la suerte que habían corrido sus padres. A su espalda pudo escuchar los grititos de asombro y enojo de Ron y Hermione, y varios susurros por parte de Ron, que si su madre lo hubiese escuchado, le hubiese lanzado un fregotego sin dudar un instante.

"¡Eso es indignante!"

Para sorpresa de todos menos de Harry y el director, el que había pronunciado esas palabras era nada más y nada menos que el profesor Severus Snape.

"Lo se, Severus" .Lo calmó el director alzando una mano para llamarlo al silencio. El profesor Snape, algo lívido por la impresión respiró varias veces y volvió a colocarse junto a la chimenea. "Hay otra pequeña cuestión que me gustaría aclarar, y a continuación sí, podremos seguir viendo tus recuerdos" .Hizo una pequeña pausa, en la que miró a Harry con mucha más intensidad que nunca. "¿Ya no hablas parsel?"

Ginny se tensó de golpe. No recordaba ya ese pequeño suceso que habían presenciado. Con las risas por la pequeña aventura de la serpiente y las sensaciones que había sentido cuando el muchacho le había rodeado la cintura, se le había ido totalmente de la mente.

Todos a la vez se giraron nuevamente para observar a Harry, que parecía mantener la compostura tanto como el propio director.

"No" .Contestó tras unos segundos. "Hace dos años que dejé de hablar parsel. Me he sorprendido tanto como vosotros al escucharme a mi mismo en el recuerdo. En esta ocasión tan solo he podido escuchar un montón de silbidos"

El profesor Dumbledore parecía más pensativo de lo normal. Sus cejas se habían fruncido hasta casi formar una línea y su frente se había arrugado en concentración.

El silencio se había vuelto tan tenso que Ginny tenía la sensación de casi poder palparlo con las manos. Nadie parecía tener intención de respirar, mientras el anciano director permanecía inmóvil con los ojos cerrados. Tras éste y a través de la ventana, el sol se alzaba cada vez más, reflejándose en la superficie del lago que brillaba intensamente.

"Tengo varias teorías, a la cual más peligrosa y horripilante" .Dijo finalmente, abriendo los ojos de un brillante y asombroso azul. "Lamentablemente la más posible, también es la peor de todas. Si me permites, me gustaría esperar para decir en voz alta lo que he deducido hasta el momento y comprobarlo por mí mismo según vayamos viendo tus recuerdos"

Para sorpresa de Ginny y posiblemente de todos los presentes salvo el profesor Dumbledore, Harry sonrió, como si esperase esa respuesta y asintió mientras se ponía en pie.

"Voy a mostraros desde que recibí la carta de Hogwarts, hasta que finalizó mi primer curso" .Comentó distraídamente, mientras recogía con la varita la extraña substancia brillante, la sacaba del pensadero nuevamente convertida en una fina hebra plateada y la introducía nuevamente en su cabeza. "Iré dando varios saltos en el tiempo, para mostraros lo que yo creo más importante en mi vida y lo que considero piezas importantes en la derrota de Voldemort"

Ginny, al igual que el director, el profesor Snape y el propio Harry, ignoró los leves respingos de Ron y Hermione ante el nombre. Quizá fuese sensación suya, pero le pareció que cada vez reaccionaban con menos ímpetu. Posiblemente fuese la amplia exposición a la que estaban sometidos desde que Harry estaba con ellos, ya que él se inmutaba al pronunciarlo menos incluso que el propio director.

Por su parte, Harry había vuelto a sacar más recuerdos de su mente y en aquellos momentos la substancia plateada se arremolinaba en el pensadero, exactamente igual que lo había hecho la primera ocasión.

"Bueno muchachos" .Dijo alegremente el profesor Dumbledore mientras se ponía en pie. "Nos vamos de nuevo hacia la aventura"

"¿De nuevo vamos a ver a los Dursley?" .Preguntó Ron con cara de asco.

Harry soltó una risita. "Me temo que si. En muchos de mis recuerdos forman parte importante de mi vida" .Quedó pensativo un instante antes de continuar. "Además que en mi mundo, ahora me llevo bien con Dudley, e incluso con tía Petunia"

"¿Y con Vernon?" .Preguntó suspicaz Hermione.

Harry se limitó a encogerse de hombros. "Dos de tres no está tan mal ¿no?"

Ante aquella respuesta, los ojos del director titilaron con diversión.

Una vez más, se colocaron todos alrededor de la vasija de piedra (Ginny cerquita de Harry) y volvieron a meterse en sus recuerdos.

Los pies de la muchacha se despegaron del suelo, dio una voltereta y cayó de pie en lo que parecía la cocina de la casa de los Dursley.

En aquel momento, la única presente en la escena era Petunia, la tía de Harry, que se afanaba en terminar el desayuno. El niño no tardó en aparecer por la puerta. Por alguna razón incomprensible para Ginny, fruncía la nariz en señal de repugnancia.

Siguieron al muchacho hasta el fregadero y se inclinaron a mirar lo que le había llamado la atención. Dentro de un barreño metálico, flotaban un montón de trapos en agua gris.

"¿Qué es eso?" .Preguntó el Harry del recuerdo.

La tía Petunia frunció los labios con desagrado y miró al niño como si hubiese hecho algo malo.

"Tu nuevo uniforme del colegio" .Respondió en un gruñido.

El muchacho miró extrañado de nuevo al interior del cubo. "OH, no sabía que tenía que estar mojado" .Comentó con cierta ironía en la voz.

"No seas estúpido" .Repuso la mujer enfadada, sin captar el tono irónico de su sobrino. "Estoy tiñendo de gris algunas cosas viejas de Dudley. Cuando termine, quedará igual que los de los demás"

El rostro del niño mostró a las claras que no pensaba igual que su tía. Pero para sorpresa de Ginny, permaneció callado y fue a sentarse a la mesa.

"Vaya Harry" .Comentó Ron entre risas. "Seguro que irías guapísimo con ese uniforme"

Hermione le dio una colleja, fulminando alternativamente a tía Petunia y el cubo metálico, donde aún flotaba la ropa.

"He de decir, Harry, que el uniforme de Hogwarts te queda excelente" .Dijo el profesor Dumbledore con los ojos brillantes por la diversión.

"Y que lo diga, profesor" .Afirmó Ginny mirando al Harry adulto de arriba abajo, provocando que el muchacho se sonrojara furiosamente y que Ron y Hermione rieran a carcajadas.

El profesor Snape emitió un gruñido, pero por alguna extraña razón, no emitió ningún comentario hiriente o despreciativo como era su costumbre.

En el recuerdo, el tío de Harry y su primo entraron en la cocina, frunciendo el rostro en desagrado por el olor, igual que había hecho el niño. Se sentaron a la mesa, Vernon se puso a leer el periódico y Dudley comenzó a dar golpes sobre la mesa con lo que parecía un bastón con nudos.

A lo lejos, se escuchó claramente el buzón y como varias cartas caían sobre el felpudo.

"Trae la correspondencia, Dudley" .Pidió Vernon parapetado tras su periódico.

"Que vaya Harry"

"Trae las cartas, Harry" .Ordenó Vernon.

"Que lo haga Dudley" .Se quejó el niño.

"Pégale con tu bastón, Dudley"

El pequeño Harry esquivó ágilmente el golpe que iba a propinarle su primo por sugerencia de su odioso tío y salió corriendo hacia el pasillo.

"Si consigo cogerle el bastón ese, se lo meteré por el…" .Decía Ginny con los dientes apretados mientras se apresuraban a seguir al niño hasta el recibidor, pero se calló de súbito al sentir todas las miradas sobre ella. "Lo siento profesor" .Se disculpó sonrojada a más no poder.

"No se preocupe señorita Weasley" .Dijo el director mientras le temblaba el bigote sospechosamente. "Aunque yo lo hubiese expresado de otro modo, también estoy indignado con lo que acabamos de ver"

Sonriendo algo sonrojada pero satisfecha, fijó la mirada en el pequeño Harry que había cogido las cartas y las observaba una a una. Al llegar al sobre amarillento de Hogwarts, el niño se detuvo y leyó la dirección detenidamente. Tras varios segundos de leer y releer la dirección escrita en tinta verde esmeralda, le dio la vuelta con manos temblorosas y observó el sello de lacre con el escudo del colegio.

"¡Date prisa, chico!" .Gritó Vernon desde la cocina. "¿Qué estás haciendo, comprobando si hay cartas bomba?"

Desde el recibidor pudieron escuchar sus carcajadas.

"Que alarde de originalidad y buen humor" .Se mofó Ron comenzando a seguir al pequeño Harry del recuerdo que volvía a la cocina, aún con la carta de Hogwarts en la mano.

Hermione soltó una risita y negó con la cabeza, antes de apresurarse tras él, junto al director y el profesor Snape.

"¿Por qué no la has abierto aquí?" .Preguntó Ginny al Harry adulto que había permanecido a su lado.

El muchacho se encogió de hombros. "No tengo ni idea, pero ojala lo hubiese hecho"

Ginny se cogió de su brazo y se apresuraron a reunirse con el resto en la cocina. Cuando llegaron, el niño le había entregado los sobres a su tío y se sentaba a la mesa. Mientras abría lentamente el sobre amarillento, Vernon resoplaba al leer lo que parecía una postal.

"Marge está enferma" .Dijo dirigiéndose a su mujer. "Al parecer comió algo en mal estado"

"¿Papá!" .Exclamó Dudley señalando a su primo por encima de la mesa. "¡Papá, Harry ha recibido algo!"

El niño no había a penas comenzado a desdoblar la carta, cuando su tío se la arrancó de las manos sin ninguna ceremonia.

"¡Es mía!" .Gritó el Harry del recuerdo, intentando recuperar la carta.

"¡Eso!" .Gruñó Ginny. "¡Devuélvesela, ballena con patas!"

Todos la miraban divertidos, pero no le importó lo más mínimo. El comportamiento de aquellos muggles era incluso peor que el de los de su mundo.

"¿Quién te va a escribir a ti?" .Se mofó Vernon, desdoblando la carta con una mano.

Al leer las primeras palabras, el rostro del hombre cambió de color más rápido que esos sefámoros muggles.

"¡Pe…. Pe… Petunia!" .Bufó, mientras alzaba la carta esquivando a Dudley que intentaba cogérsela.

La tía de Harry se acercó con curiosidad y tras coger la carta que le entregó su marido, leyó las primeras palabras. La reacción fue algo diferente a la de su marido, pero igual de exagerada. Por el rostro que puso la mujer, Ginny pensó que se desmayaría ahí mismo.

"¡Vernon! ¡OH, Dios mío… Vernon!" .Gimió.

Los dos adultos del recuerdo se miraron con preocupación, ignorando a los dos niños.

"Quiero leer esa carta" .Exigió Dudley a gritos, mientras le pegaba a su padre en la cabeza con el bastón.

"¡Pero que niño más malcriado!" .Exclamó Ginny mientras Hermione asentía vigorosamente. "Si a este lo agarra mi madre, no podría sentarse en lo que le quedase de vida"

A su lado, Harry soltó una risita.

"Yo soy quien quiere leerla" .Exclamó el Harry del recuerdo visiblemente enfadado. "Es mía"

"Fuera de aquí, los dos" .Dijo Vernon guardando de nuevo la carta en el sobre.

El pequeño Harry no movió un músculo, mostrando claramente su terquedad.

"¿Quiero mi carta!" .Gritó con los puños apretados.

"¡Déjame verla!" .Exigió su primo al otro lado de Vernon.

"Por favor Harry, haz magia accidental y transfórmalos en cerditos" .Suplicó Ron al recuerdo de Harry que obviamente no podía verlo ni oírlo.

"¡Fuera!" .Gritó Vernon mientras todos se desternillaban del comentario de Ron.

A continuación, cogió a los dos niños por el cogote, los arrojó sin miramientos al recibidor y cerró la puerta.

Desde la cocina, aunque ahogado por la puerta cerrada, pudieron escuchar a los dos niños del recuerdo que al parecer se peleaban por escuchar lo que en el interior iba a decirse.

"Harry, dime que ganaste tu" .Suplicó Ron esperanzado.

Harry se rió. "¿Con esa diferencia de tamaño? Suerte tuve que no decidió lanzárseme encima"

Todos, incluido el profesor Snape rieron ante aquel comentario y continuaron observando la escena.

"Vernon" .Dijo Petunia con voz temblorosa. Su rostro había palidecido muchísimo y con la mano se sostenía el pecho. "Mira el sobre. ¿Cómo es posible que sepan donde duerme él? No estarán espiando la casa, ¿verdad?"

"Vigilando, espiando… hasta pueden estar siguiéndonos" .Murmuró agitado, echando nerviosas miradas a través de la ventana de la cocina.

"Pero ¿Qué podemos hacer, Vernon? ¿Les contestamos? Les decimos que no queremos…

Vernon comenzó a caminar de un lado a otro por la cocina, sacudiendo la cabeza como si fuese un toro espantando una molesta mosca.

"No" .Dijo tras varios segundos. "No, no les haremos caso. Si no reciben una respuesta… Si, eso es lo mejor… no haremos nada…"

"Pero…" .Intentó decir Petunia.

"¡No pienso tener a uno de ellos en la casa, Petunia!" .Exclamó agitando los brazos como un orangután. "¿No lo juramos cuando recibimos y destruimos aquella peligrosa tontería?"

Petunia asintió en silencio y de pronto la niebla los envolvió borrando la escena de aquel recuerdo.

"¿A que se refieren con eso, Harry?" .Preguntó intrigado el anciano director, con la mirada fija donde un segundo antes había estado Vernon Dursley.

"Creo que se refiere a una carta que su yo de mi mundo dejó en el portal, la noche en que me dejó en la puerta de los Dursley" .Respondió el muchacho, mirando con curiosidad la niebla a su alrededor.

El profesor Dumbledore asintió en silencio pero no añadió nada más.

La niebla volvió a aclararse. En aquella ocasión se encontraban en una destartalada cabaña. A través de las ventanas podía verse una espantosa tormenta. Los relámpagos surcaban las nubes, iluminando a intervalos el interior del pequeño edificio. El viento soplaba con tanta fuerza que hacía vibrar los cristales de las ventanas y parecía que en cualquier momento arrancaría el techo de cuajo.

En la habitación donde habían aparecido se encontraban el pequeño Harry y el gordo de su primo. Mientras que Dudley dormía en un lecho improvisado con un sofá y varias mantas, el Harry del recuerdo dormitaba acurrucado en el suelo y tapado con una delgada manta que no parecía ser mejor que un trozo de pergamino. El niño se encontraba acurrucado, temblando de frío y aferrando con mucha fuerza la delgada prenda, por si así conseguía sacarle algo más de calor.

Ginny, enfurecida como nunca antes, miró a su alrededor intentando encontrar a los Dursley en vano. En aquella habitación tan solo estaban los dos niños. Al fondo de la pequeña estancia había una húmeda chimenea con restos de lo que parecían envoltorios de plástico como los que usaban a veces los muggles. Estaban arrugados y ennegrecidos, como si hubiesen intentado hacer una hoguera con ellos, pero sin conseguirlo.

"Harry ¿Dónde están esos malditos monstruos?" .Preguntó con los dientes apretados.

El joven se limitó a señalar una puerta en la que no se había fijado anteriormente y que seguramente daría a otra habitación.

"¿Podrías resumirnos la escena, Harry?" .Preguntó el profesor Dumbledore antes de que Ginny se lanzara contra la puerta, fuese o no un recuerdo.

"Al no contestar la primera carta, fueron llegando más y más" .Explicó el Harry adulto. "Yo jamás había visto tantas cartas juntas. Aparecían entre los huevos que llevaba el lechero a mi tía, se colaban por las rendijas de las puertas y ventanas y en una ocasión, cayeron por la chimenea" .Contó con una risita. "Mi tío no supo que hacer, así que decidió huir con todos nosotros. Nos llevó en coche por todas partes, pero allá donde fuésemos, continuábamos recibiendo las cartas. Y éste es el último sitio al que vinimos a escondernos. Estamos en una pequeña islita en medio del mar. Al parecer a mi tío le pareció una idea genial"

Como para corroborar sus palabras, en aquel momento una enorme ola chocó contra la cabaña, haciéndola temblar peligrosamente y empapando de espuma las ventanas.

El pequeño Harry del recuerdo se agitó cambiando de posición y miró a su alrededor. Aún temblaba y el miedo a la tormenta se reflejaba en sus hermosos ojos verdes. Su primo roncaba con fuerza y de entre las mantas asomaba un rechoncho brazo adornado en la muñeca por un brillante reloj. El niño miraba la muñeca de su primo insistentemente, como si esperase a algo o alguien y comenzara a retrasarse.

"Harry ¿Qué estás esperando?" .Preguntó Hermione que también se había percatado de la extraña conducta del niño del recuerdo.

"En este recuerdo, es treinta de Julio y estoy esperando que llegue medianoche" .Contestó el Harry adulto mirando hacia la puerta principal de la cabaña.

Ginny se inclinó para ver la hora en la rechoncha muñeca de Dudley y contó mentalmente los minutos que faltaban para las doce.

En el recuerdo, el pequeño Harry parecía hacer lo mismo, por que ya no desviaba la vista del reloj.

"¡Felicidades!" .Gritaron Ginny, Ron y Hermione en cuanto dieron las doce en punto.

Pero su grito se opacó por un golpe estruendoso que venía del exterior. Parecía como si alguien o algo hubiese golpeado la puerta con una fuerza descomunal.

El pequeño Harry se incorporó asustado y miró hacia la puerta al igual que todos los demás.

Ginny volvió a situarse junto al Harry adulto, que por alguna razón sonreía expectante.

El segundo golpe en la puerta, hizo que Dudley despertara.

"¿Dónde está el cañón?"

"Definitivamente ha heredado la inteligencia de su padre" .Comentó Ron entre carcajadas.

Escucharon un crujido a su espalda y de la puerta que daba a la otra habitación salió Vernon, sosteniendo un rifle entre las manos.

"¿¡Como se le ocurre tener un arma con los niños!?" .Exclamó Hermione tapándose la boca con los temblorosos dedos.

"Este muggle es idiota y un descerebrado" .Masculló el profesor Snape con el entrecejo fruncido observando el rifle.

"Chicos, no creo que vaya a suceder nada malo, o si no Harry nos lo habría dicho" .Los calmó el profesor Dumbledore con voz sosegada.

Ginny miró interrogante a Harry y éste se limitó a guiñarle un ojo.

"¿Quién está ahí?" .Gritó Vernon con voz algo temblorosa. "¡Le advierto… estoy armado!"

Hubo una pequeña pausa y de pronto se escuchó el tercer golpe, más fuerte que los demás, que sacó la puerta de sus goznes y la hizo caer de golpe al suelo.

En el umbral de la puerta se vislumbró la silueta de un hombre enorme, con el pelo y barba negros y muy enmarañados.

"¡Hagrid!" .Exclamaron todos salvo el profesor Snape, sonriendo con diversión.

El semigigante se agachó un poco para pasar, agarró la puerta como si fuese más ligera que el papel, la colocó de nuevo en su sitio y se giró para mirar a la gente del recuerdo.

"Podríamos preparar té. No ha sido un viaje fácil…" .Se acercó al sofá donde Dudley aún permanecía petrificado de miedo y se sentó de golpe, haciéndolo crujir. "Levántate, bola de grasa" .Le gruñó.

El pequeño Dudley salió corriendo a esconderse tras su madre, que a su vez se agazapaba tras Vernon.

"¡Buena esa, Hagrid!" .Exclamó Ron vitoreando al gigante. "Cuando acabemos de ver los recuerdos hay que montarle una fiesta"

"Ron, te recuerdo que el Hagrid de nuestro mundo no ha hecho nada de esto" .Dijo Hermione en un bufido, pero sin quitarle la vista de encima al enorme hombre.

"Eso da igual, si le hubieran dado la ocasión, seguro que lo hubiese hecho" .Rebatió Ron exasperando más a Hermione.

"Dejen ya esa estúpida discusión" .Gruñó el profesor Snape al ver como Hermione iba a contestar de nuevo. "Dejen que veamos el recuerdo en paz, o los sacaré de aquí"

Ambos jóvenes cerraron la boca de inmediato y continuaron viendo la escena en silencio, mientras el profesor Dumbledore alternaba miradas del uno al otro y sonreía de un modo extraño.

"¡Ah! ¡Aquí está Harry!" .Exclamó Hagrid en el recuerdo. Con cara de asustado, el niño miró a los ojos al hombretón, que le sonrió. "La última vez que te vi eras solo una criatura. Te pareces mucho a tu padre, pero tienes los ojos de tu madre"

Por alguna razón, el profesor Snape soltó un pequeño gruñido, pero fue opacado por el extraño sonido que hizo Vernon en el recuerdo.

"¡Le exijo que se vaya enseguida, señor!" .Dijo aún con el rifle en la mano. "¡Esto es allanamiento de morada!"

"Bah, cierra la boca, Dursley, grandísimo majadero" .Dijo Hagrid inclinándose hacia Vernon y arrebatándole el rifle de las manos. Sin ningún esfuerzo aparente, retorció el arma hasta que casi quedó irreconocible y la tiró desdeñosamente en un rincón.

"¡Hagrid, Hagrid, Hagrid…!" .Animaba Ron bajo la divertida mirada de Dumbledore. "¡Esto es mejor que una de esas películas muggles!"

"Este recuerdo es mucho más divertido que los anteriores" .Comentó Hermione con una risita.

"Y que lo digas" .Repuso Ginny sin perderse detalle de la escena.

"De todos modos, Harry" .Dijo Hagrid ignorando deliberadamente a los Dursley. "Te deseo un muy feliz cumpleaños. Tengo algo aquí. Tal vez lo he aplastado un poco, pero tiene buen sabor"

Como era normal en Hagrid, de uno de sus enormes bolsillos sacó un paquete algo aplastado y se lo entregó al niño. Con dedos visiblemente temblorosos, el pequeño Harry lo abrió, revelando un enorme pastel de viscoso chocolate. El niño lo observó maravillado, como si nunca hubiese recibido ningún regalo así. Lamentablemente, Ginny pensó que muy posiblemente había sido así en realidad.

Fulminó a los Dursley con la mirada, sabiendo que no podría hacerles nada, por muchas ganas que le estuviesen dando.

"¿Quién es usted?" .Preguntó el Harry del recuerdo.

"Menudos modales Harry" .Se mofó Ron.

"Eso, Harry" .Continuó Ginny. "Por tu bien, que mi madre o Lily no vean este recuerdo"

Hermione rió disimuladamente junto a Dumbledore ante el sonrojo del Harry adulto, e incluso el profesor Snape se permitió esbozar una tensa sonrisa.

Hagrid rió entre dientes. "Es cierto, no me he presentado. Rubeus Hagrid, guardián de las llaves y terrenos de Hogwarts"

Con una mano enorme, tomó el brazo del pequeño Harry, y para diversión de todos y vergüenza del Harry adulto, lo sacudió enérgicamente, sacudiendo a la vez todo el cuerpo del niño.

"¿Qué tal ese té, entonces?" Dijo frotándose las manos. "Pero no diría que no si tienen algo más fuerte"

Entonces, el gigante se fijó en la chimenea y en el montoncito arrugado de bolsitas de plástico, soltó una risa despectiva y se inclinó. Del interior de su enorme abrigo, sacó su paraguas floreado y con una pequeña sacudida encendió un cálido fuego que alumbró toda la cabaña. Hecho aquello, se sentó en el sofá que casi se hundió del todo con su peso y comenzó a sacar montones de cosas de los bolsillos.

"Siempre que hace algo así me sorprendo" .Comentó Hermione observando como Hagrid preparaba el té y comenzaba a cocinar un montón de salchichas. "Después de todos estos años, aún no sé como puede encontrar las cosas a la primera"

"No siempre las encuentra a la primera" .Repuso Ron. "Solo las cosas que utiliza con normalidad"

Hermione iba a contradecirlo, pero el profesor Snape la hizo callar con un gesto.

Ginny miró divertida al Harry adulto que también sonreía. Tenía que acordarse de preguntarle si en su mundo, Ron y Hermione por fin habían acabado juntos, o aún continuaban en aquel tira y afloja.

En el recuerdo, las salchichas ya estaban listas y el primo de Harry comenzaba a verse cada vez más impaciente.

"No toques nada que él te dé, Dudley" .Dijo Vernon fulminando al gigante con la mirada.

Hagrid soltó una risa despectiva. "Ese gordo pastel que es su hijo no necesita engordar más, Dursley, no se preocupe"

"Continúo opinando que se merece una fiesta" .Comentó Ron.

"Pero a nosotros no nos interesa su opinión, señor Weasley" .Gruñó Snape perdiendo la paciencia.

"Severus" .Dijo Dumbledore en voz baja.

El profesor desvió la vista pero no dijo nada más.

Hagrid le sirvió al Harry del recuerdo unas cuantas salchichas, que el niño devoró como si no hubiese probado bocado en días. Ginny lo observaba con tristeza. ¿Cómo podían haberlo tratado de aquel modo?

"Lo siento, pero sigo sin saber quien es usted" .Dijo el niño sin quitarle la vista de encima al gigante.

Hagrid tomó un sorbo de té y se secó la boca con el dorso de la mano. "Llámame Hagrid, todos lo hacen. Y como te dije, soy el guardián de las llaves de Hogwarts. Ya lo sabrás todo sobre Hogwarts, por supuesto"

"Pues… yo no…" .Dijo nerviosamente. Hagrid lo miraba asombradísimo. "Lo lamento" .Se apresuró a decir.

"¿Lo lamento?" .Preguntó incrédulamente girándose hacia los Dursley que retrocedieron asustados hasta casi fundirse con las sombras. "¡Ellos son los que tienen que disculparse! Sabía que no estabas recibiendo las cartas, pero nunca pensé que no supieras nada de Hogwarts. ¿No te preguntaste donde lo habían aprendido todo tus padres?"

El rostro del pequeño Harry denotaba una profunda incomprensión. "¿El que?"

"¿El que?" .Bramó Hagrid. "¡Espera un segundo!" .Se puso en pie de un salto y se giró de forma amenazante hacia los Dursley que se agazapaban en un rincón. "¿Me van a decir, que este muchacho ¡este muchacho! No sabe nada… sobre nada?"

"Yo se algunas cosas" .Intervino el niño. "Sé hacer cuentas y todo eso"

Ron se desternillaba de la risa, mientras Hermione y la propia Ginny miraban al Harry del recuerdo con mucha ternura.

"Al parecer, señor Potter, ha heredado el cerebro de su padre" .Dijo el profesor Snape despectivamente con una sonrisa glacial. "Puede sentirse orgulloso"

El Harry adulto fulminó al profesor Snape con la mirada.

"Continuemos viendo el recuerdo" .Intervino el profesor Dumbledore para calmar el asunto, lanzándole una penetrante mirada al profesor Snape.

Hagrid hizo un gesto con la mano desestimando el comentario del pequeño Harry. "Me refiero a nuestro mundo. Tu mundo. Mi mundo. El mundo de tus padres"

"¿Qué mundo?" .Preguntó intrigado el Harry del recuerdo.

Hagrid lo miró un instante antes de estallar. "¡Dursley!"

Vernon, visiblemente asustado, murmuró algo extraño que sonó como mimblewimble.

"Pero tu tienes que saber algo sobre tu madre y tu padre" .Dijo. "Quiero decir, ellos son famosos. Tu eres famoso"

"¿Cómo? ¿Mi padre y mi madre… eran famosos? ¿En serio?"

"No sabías… no sabías…" .Dijo Hagrid visiblemente nervioso. "¿De verdad no sabes lo que ellos eran?"

"¡Deténgase!" .Intervino Vernon haciendo acopio de valor. "¡Deténgase ahora mismo, señor! ¡Le prohíbo que le diga nada al muchacho!"

Hagrid le lanzó una mirada tan furiosa que el tío de Harry trastabilló hacia atrás. "¿No se lo ha dicho? ¿No le ha hablado sobre el contenido de la carta que Dumbledore le dejó? ¡Yo estaba allí! ¡Vi que Dumbledore la dejaba, Dursley! ¿y se la ha ocultado durante todos estos años?"

"¿Qué es lo que me han ocultado?" .Preguntó el niño en tono anhelante.

"¡Deténgase! ¡Se lo prohíbo!" .Bramó Vernon.

Petunia, situada a un lado de su marido y oculta parcialmente por las sombras, soltó un gemido asustado.

"Voy a romperles la cabeza" .Dijo Hagrid. "Harry, debes saber que eres un mago"

El silencio que se produjo a continuación casi hacía doler los oídos.

"Eso ha sido… demasiado brusco" .Se lamentó el profesor Dumbledore negando suavemente con la cabeza. "Hagrid es un gran hombre, y muy fiel. Pero en ocasiones carece totalmente de tacto"

"Eso ha sido como para volverlo loco" .Musitó Hermione observando el rostro incrédulo del niño.

"Querrás decir, para volverlo aún más loco" .Repuso Ginny con dulzura.

"Gracias por tu apoyo" .Se quejó el Harry adulto.

"Siempre es un placer" .Respondió dedicándole una sonrisa encantadora.

El profesor Dumbledore soltó una pequeña tos y señaló a la gente del recuerdo, mientras Ron y Hermione los miraban reprimiéndose la risa y el profesor snape los ignoraba deliberadamente.

"¿Qué soy que?" .Preguntó incrédulo el Harry del recuerdo.

"Un mago" .Respondió Hagrid sentándose en el sofá que acabó por hundirse del todo. "Y muy bueno, debo añadir, en cuanto te hayas entrenado un poco. Con unos padres como los tuyos ¿Qué otra cosa podías ser? Y creo que ya es hora de que leas la carta"

El gigante sacó de otro de sus bolsillos una carta amarillenta y se la entregó al niño que la desdobló por fin y la leyó para sí.

"Al menos ya has podido leer la carta" .Exclamó Hermione aliviada.

El niño terminó de leer y miró de nuevo al gigante. "¿Qué quiere decir eso de que esperan mi lechuza?"

Todos sin excepción se echaron a reír.

"Enserio, Harry. Con todas las preguntas que te pudieron surgir ¿y esa es la primera que se te ocurre?" .Preguntó Hermione casi sin resuello.

El Harry adulto no contestó. Se había sonrojado más incluso que antes y desviaba la mirada.

"Digno hijo de su padre" .Se burló Snape.

Harry lo ignoró, pero Ginny sintió como se tensaban los músculos de su brazo.

"Gorgonas galopantes, ahora me acuerdo" .Exclamó Hagrid, golpeándose la frente con la mano. Rebuscó una vez más en el interior de su enorme abrigo y sacó una lechuza viva, con las plumas algo erizadas, pluma, tinta y un trozo de pergamino.

Ante la estupefacta mirada del pequeño Harry, el gigante comenzó a escribir una carta con su acostumbrada letra desigual.

"No me extraña que pongas esa cara, compañero" .Dijo Ron observando al pequeño Harry detenidamente. "Ver algo así es extraño incluso para los magos"

En el recuerdo, Hagrid terminó de escribir la carta, la enrolló, se la dio a la lechuza que la cogió con el pico, se puso en pie y acercándose a la puerta, la dejó volar en medio del temporal.

Ahora sí, la cara del pequeño Harry era para hacerle una foto de esas muggles que no se movían, para inmortalizar el momento.

"Merlín, Harry, no permitas jamás que Sirius vea este recuerdo, o no dejará de tomarte el pelo en la vida" .Comentó Ron desternillándose de risa apoyado en Hermione, que intentaba aguantar las carcajadas pero sin conseguirlo.

El profesor Dumbledore observaba al pequeño con los ojos resplandecientes por la diversión y la mueca del profesor Snape no daba más que miedo. Por su parte, Ginny estaba encantada con aquel Harry. La carita que había puesto de asombro era para comérselo a besos.

"¿Por donde iba?" .Murmuró Hagrid.

"Él no irá" .Intervino nuevamente Vernon, que parecía haber hecho acopio nuevamente de la poca valentía que tenía.

"Me gustaría ver a un gran muggle como usted deteniéndolo a él" .Dijo en un gruñido.

"¿Un que?" .Preguntó el niño interesado.

"Un muggle" .Explicó Hagrid. "Es como llamamos a la gente no mágica como ellos. Y tuviste la mala suerte de crecer en la familia de los mas grandes muggles que haya visto"

"Cuando lo adoptamos, juramos que íbamos a detener toda esa porquería" .Dijo Vernon tomando carrerilla. "¡Juramos que la íbamos a sacar de él! ¡Un mago, ni más ni menos!"

"¿Vosotros lo sabíais?" .Preguntó el niño. "¿Vosotros sabíais que yo era… un mago?"

"¡Saber!" .Chilló de pronto Petunia, interviniendo por primera vez y sobresaltándolos. "¡Saber! ¡Por supuesto que lo sabíamos! ¿Cómo no ibas a serlo, siendo lo que era mi condenada hermana? Oh, ella recibió una carta como esta de ese… ese colegio, y desapareció, volvía a casa para las vacaciones con los bolsillos llenos de ranas, y convertía las tazas de te en ratas. Yo era la única que la veía tal como era: ¡una monstruosidad! Pero para mi madre y mi padre, oh no, para ellos era Lily hizo esto y Lily hizo esto otro. ¡Estaban orgullosos de tener una bruja en la familia!" .Se detuvo un instante y respiró profundamente. Daba la sensación de que hacía muchos años que deseaba desahogarse de aquel modo. "Luego conoció a ese Potter en el colegio y se fueron y se casaron y te tuvieron a ti, y por supuesto que yo sabía que ibas a ser igual, igual de raro, un… un anormal. ¡Y luego, como si no fuera poco, hubo esa explosión y nosotros tuvimos que quedarnos contigo!"

Después de aquel discurso por parte de Petunia imperó el silencio.

"Tunei" .Murmuró el profesor Snape mirando fijamente a la tía de Harry, pero nadie pareció prestarle atención.

Las miradas de todos recaían sobre el pequeño Harry del recuerdo, para el que el pequeño, pero importante cambio en la información de la muerte de sus padres no había pasado desapercibido.

"¿Explosión? ¡Me dijisteis que habían muerto en un accidente de coche!" .Reclamó pálido como la cera.

"¿Accidente de coche?" .Rugió Hagrid poniéndose en pie tan de golpe, que los Dursley se encogieron nuevamente en el rincón. "¿Cómo iban a morir Lily y James Potter en un accidente de coche? ¡Eso es un ultraje! ¡Un escándalo! ¡Que Harry Potter no conozca su propia historia, cuando cada chico de nuestro mundo conoce su nombre!"

"Pero ¿Por qué? ¿Qué sucedió?" .Preguntó el niño apremiante.

Del rostro de Hagrid desapareció todo rastro de furia y pareció repentinamente nervioso. "Nunca habría esperado algo así" .Dijo en voz baja y preocupada. "No tenía ni idea. Cuando Dumbledore me dijo que podía tener problemas para llegar a ti, no sabía que sería hasta este punto. Ah, Harry, no se si soy la persona apropiada para decírtelo, pero alguien debe hacerlo. No puedes ir a Hogwarts sin saberlo" .Miró despectivamente a los Dursley. "Bueno, es mejor que sepas todo lo que yo puedo decirte… por que no puedo decírtelo todo. Es un gran misterio, al menos una parte…" .Se sentó y miró un instante al fuego antes de continuar. "Comienza supongo con… con una persona llamada… pero es increíble que no sepas su nombre, todos en nuestro mundo lo saben…"

"Eso es cierto compañero" .Dijo Ron. "Quizá por eso no tienes problemas con su nombre"

"Quizás" .Dijo Harry en tono reflexivo, aunque para opinión de Ginny, no parecía demasiado convencido de ello. "La verdad es que nunca me ha dado miedo su nombre, sí la persona, pero el nombre nunca"

Los ojos del profesor Dumbledore brillaban con aprobación, y por primera vez, Ginny creyó ver durante un instante un poco de respeto en los negros ojos de Snape.

"¿Quién?" .Preguntó el Harry del recuerdo.

"Bueno… no me gusta decir el nombre si puedo evitarlo. Nadie lo dice"

"¿Por qué no?"

"Merlín, cuantas preguntas" .Se quejó Ron.

Hermione se limitó a darle un codazo para que prestara atención y dejase de interrumpir a cada frase.

"Gárgolas galopantes, Harry, la gente todavía tiene miedo. Vaya, esto es difícil. Mira, estaba ese mago que se volvió… malo. Tan malo como te puedas imaginar. Peor. Peor que peor. Su nombre era…"

Hagrid tragó saliva en varias ocasiones, pero no consiguió decir el nombre.

"No me extraña que le cueste" .Murmuró Ron con las orejas tiñéndose del color de su pelo.

"Además, Hagrid tiene un motivo especial para temer a Voldemort" .Dijo el profesor Dumbledore.

"¿Señor?" .Preguntó Hermione interesada.

"Lo veremos en los recuerdos de mi segundo curso" .Interrumpió el Harry adulto antes de que el profesor Dumbledore tuviese tiempo de explicar nada.

Durante un instante, el azul de los ojos del director y el esmeralda de los de Harry se cruzaron, y el director asintió en una muda comprensión.

"¿Quiere escribirlo?" .Decía en aquel momento el Harry del recuerdo.

"No… no se como se escribe. Está bien… Voldemort" .Dijo al fin y se estremeció, al igual que Ron y Hermione, aunque esta última en menor medida. "No me lo hagas repetir. De todos modos, este… este mago, hace unos veinte años, comenzó a buscar seguidores. Y los consiguió. Algunos por que le tenían miedo, otros solo querían un poco de su poder, por que él iba consiguiendo poder. Eran días negros, Harry. No se sabía en quien confiar, uno no se animaba a hacerse amigo de magos o brujas desconocidos… sucedían cosas terribles. Él se estaba apoderando de todo. Por supuesto, algunos se le opusieron y él los mató. Horrible. Uno de los pocos lugares seguros era Hogwarts. Hay que considerar que Dumbledore era el único al que quien-tu-sabes temía. No se atrevía a apoderarse del colegio, no entonces, al menos. Ahora bien, tu madre y tu padre eran la mejor bruja y el mejor mago que yo he conocido nunca. ¡En su época de Hogwarts eran los primeros! Supongo que el misterio es por qué Quien-tú-sabes nunca había tratado de ponerlos de su parte… Probablemente sabía que estaban demasiado cerca de Dumbledore para querer tener algo que ver con el Lado Oscuro. Tal vez pensó que podía persuadirlos… O quizá simplemente quería quitarlos de en medio. Lo que todos saben es que él apareció en el pueblo donde vosotros vivíais, el día de Halloween, hace diez años. Tú tenías un año. Él fue a vuestra casa y… y…" .De pronto Hagrid sacó un enorme pañuelo sucio y se sonó la nariz estruendosamente. "Lo siento" .Se disculpó con voz nasal. "Pero es tan triste… pensar que tu madre y tu padre, la mejor gente del mundo que podrías encontrar… quien tu sabes los mató, y entonces… y ese es el verdadero misterio del asunto… también trató de matarte a ti. Supongo que quería hacer un trabajo limpio, o tal vez, para entonces, disfrutaba matando. Pero no pudo hacerlo. ¿No te preguntaste nunca como te hiciste esa marca en la frente? No es un corte común. Sucedió cuando una poderosa maldición diabólica te tocó. Fue la que terminó con tu madre, tu padre y la casa, pero no funcionó contigo, y por eso eres famoso, Harry. Nadie a quien él hubiera decidido matar sobrevivió, nadie excepto tu, y eso que acabó con las mejores brujas y de los mejores magos de la época (los McKinnons, los Bones, los Prewetts…) y tu eras muy pequeño, pero sobreviviste"

"Contado de ese modo suena terrible" .Musitó Ginny aferrándose con fuerza al brazo del Harry adulto, que observaba con fijeza el rostro de su yo mas joven.

"Y que lo diga, señorita Weasley" .Dijo el profesor Dumbledore observando también la reacción del pequeño Harry. "Lamentablemente para nosotros, en nuestro mundo está volviendo a suceder lo mismo" .Tras unos segundos, giró el rostro y observó con ojos penetrantes al Harry adulto. "¿En el tuyo no sucedió igual ¿verdad, Harry?"

En un principio pareció que el muchacho no lo había escuchado, pero el profesor Dumbledore aguardó con tranquilidad la respuesta. "No, profesor. En mi mundo no sucedió exactamente como me temo que está sucediendo ahora en vuestro mundo"

El anciano director asintió, pero no preguntó nada más.

Ginny miró alternativamente a uno y al otro. No comprendía como el director no preguntaba más, o por qué Harry no daba más explicaciones.

"¿Cómo sucedió en tu mundo, Harry?" .Preguntó Ron, más impaciente incluso que ella misma.

A su lado, Hermione le dio un codazo y miró tímidamente al director con expresión de disculpa.

Al profesor, más que disgustarle esta actitud, pareció resultarle divertida. "Verá señor Weasley. No he querido preguntar yo mismo lo mismo que usted, por que prefiero ver en un conjunto toda la historia de nuestro amigo Harry y no precipitarme a sacar conclusiones, que podrían ser erróneas y llevarnos a cometer errores muy graves. Es por la misma razón, que Harry tampoco nos ha adelantado ningún dato que el crea que puede ser vital"

Junto a ella, Harry asintió con una leve sonrisa.

"Yo mismo te saqué de la casa en ruinas, por orden de Dumbledore" .Continuaba diciendo Hagrid después de una pausa en la que el pequeño Harry del recuerdo asimilaba toda la historia. "Y te llevé con esta gente…"

"Tonterías" .Se escuchó la voz de Vernon desde el rincón. Por el respingo generalizado, la mayoría de los presentes, ya fuesen recuerdos o personas tangibles, casi nadie parecía acordarse de que los Dursley aún se encontraban en la habitación. El enorme y rechoncho hombre miraba con furia a Hagrid, apretando los puños con tanta fuerza que los brazos le temblaban y los nudillos se le habían puesto blancos. "Ahora escucha esto, chico" .Gruñó. "Acepto que haya algo extraño acerca de ti, probablemente nada que unos buenos golpes no curen" .Ginny gruñó enseñando los dientes al recuerdo. "Y todo eso sobre tus padres… bien, eran raros, no lo niego y, en mi opinión, el mundo está mejor sin ellos… recibieron lo que buscaban, al mezclarse con esos brujos… es lo que yo esperaba. Siempre supe que iban a terminar mal…"

En aquel momento, Hagrid se puso en pie sacando su paraguas floreado y apuntó con él a Vernon. "Le prevengo, Dursley, le estoy avisando. Una palabra más y…" .Vernon palideció ante la punta del paraguas de Hagrid y volvió a acurrucarse contra la pared, sin quitar los ojos de encima al gigante que volvió a sentarse en el hundido sofá. "Así está mejor" .Murmuró satisfecho.

"Ese es Hagrid" .Exclamó Ron, para variar. "La verdad es que viéndolo así… asusta ¿eh?"

Ginny asintió dándole la razón a su hermano.

"Pero ¿que pasó con vol… perdón, quiero decir con quien-usted-sabe?" .Preguntó intrigado el pequeño Harry, ignorando a sus familiares.

"Buena pregunta, Harry, Desapareció. Se desvaneció. La misma noche que trató de matarte. Eso te hizo aún más famoso. Ése es el mayor misterio, sabes… Se estaba volviendo más y más poderoso… ¿Por qué se fue? Algunos dicen que murió. No creo que le quede lo suficiente de humano para morir. Otros dicen que todavía está por ahí, esperando el momento, pero no lo creo. La gente que estaba de su lado volvió con nosotros. Algunos salieron como de un trance. No creen que pudieran volver a hacerlo si él regresara. La mayor parte de nosotros cree que todavía está en alguna parte, pero que perdió sus poderes. Que está demasiado débil para seguir adelante. Porque algo relacionado contigo, Harry, acabó con él. Algo sucedió aquella noche que él no contaba con que sucedería, no sé qué fue, nadie lo sabe… Pero algo relacionado contigo lo confundió"

Durante unos instantes, el pequeño Harry mantuvo la vista perdida, como sumido en sus pensamientos.

"Es demasiada información de golpe" .Musitó Hermione mirando con ternura al pequeño. "Suficiente como para trastornar a cualquiera. No es solo que le hayan dicho que es un mago, además que es el único que ha sobrevivido a una maldición asesina y que ha derrotado sin saber bien como, al mago tenebroso más grande de nuestro tiempo"

"Está en lo cierto" .Corroboró el director, sonriendo a Hermione con cordialidad y aprobación. "Supongo que ese fue el motivo por el cual dejaría al niño con sus tíos, lejos del mundo mágico, a parte de por la protección, por supuesto"

El Harry adulto asintió algo ausente.

"Hagrid" .Dijo el niño con calma, mirando al gigante con seriedad. "Creo que está equivocado. No creo que yo pueda ser un mago"

El Hagrid del recuerdo rió entre dientes. "No eres un mago, ¿eh? ¿Nunca haces que sucedan cosas estando asustado o enfadado?"

El niño giró el rostro y volvió a mirar ausente al fuego.

"No puedo creer que sigas sin creerte que eres un mago" .Resopló Ron. "Si está mas que claro"

"Señor Weasley, para usted es muy simple comprenderlo, por que usted nació sabiendo todo sobre el mundo mágico" .Comenzó a explicar para asombro de todos, el profesor Snape. "Al señor Potter lo han engañado desde siempre, y lo han maltratado tanto física como psicológicamente. No es nada extraño que no confíe de pronto, en que pertenece a un mundo lejos de todo lo que siempre le ha hecho daño" .Hablaba sin mirarlos, con la vista perdida al igual que el niño del recuerdo. El profesor Dumbledore lo observaba, carente totalmente de la chispa de luz que iluminaba normalmente sus ojos azules, aunque Ginny observó que transmitía aprobación por la explicación de Snape. "Albus" .Dijo volviendo finalmente su rostro cetrino hacia el director, con el entrecejo fruncido y taladrando con sus ojos oscuros al anciano. "¿Eres consciente, que al igual que fue buena idea separar al muchacho de todo aquello hasta que tuviese edad para comprenderlo, al dejarlo con estos muggles y como lo han tratado, podrías haberte arriesgado a que todos esos maltratos desencaminaran en un nuevo señor tenebroso?"

El silencio se mantenía entre ellos al igual que en el recuerdo. Ahora nadie prestaba atención al pequeño Harry que continuaba ausente, con la mirada fija en las llamas del hogar. La vista de todos los presentes se clavaba en el profesor Snape, digiriendo y tratando comprender las últimas palabras del hombre. Ginny se aferró con más fuerza al brazo del Harry adulto que miraba al hombre con curiosidad.

"Nunca me lo había planteado así, Severus" .Musitó Harry en un susurro que si no hubiese sido por el silencio, no hubiese abandonado el roce de sus labios. El profesor Snape ni se inmutó por que Harry lo hubiese llamado por su nombre de pila. "Pero en parte puede que tengas razón. Tom se crió solo, en un orfanato muggle y no recibió más afecto que yo" .Desvió la vista un instante hacia su yo más joven que había vuelto a mirar a Hagrid y sonreía de felicidad, como no lo habían visto hasta entonces. "Pero no somos iguales" .Ginny creyó notar tristeza en esas últimas palabras, como si algún recuerdo lo atormentara.

"Creo que yo no lo habría dicho mejor, Harry" .Dijo el profesor Dumbledore asintiendo con la cabeza. "Tu también tienes razón Severus. Sin duda, la situación del niño no fue la idónea, y no es muy diferente a lo que más de un mortífago, incluido el propio Voldemort, ha podido vivir" .Durante un fugaz momento desvió la vista hacia el profesor Snape y después hizo una pequeña pausa. Ya nadie prestaba atención al recuerdo, donde Vernon continuaba prohibiendo que Harry fuese a Hogwarts. "Pero me atrevería a decir, que la influencia de los padres, al menos en este caso, ayudó mucho a este desenlace"

El profesor Snape parecía a punto de replicar algo, pero se vio interrumpido por los gritos de Vernon y la respuesta airada y furiosa de Hagrid.

"¡No voy a pagar para que un chiflado viejo tonto le enseñe trucos de magia!"

Hagrid, que ya se había puesto en pie un rato atrás, había alzado el paraguas sobre su cabeza y lo agitaba furiosamente. "¡Nunca… insulte a Albus Dumbledore en mi presencia!"

Sacudió el paraguas apuntando a Dudley, se escuchó una pequeña explosión y un relámpago de luz violeta, y de inmediato el niño saltaba con las manos aferradas a su enorme trasero. Al darse la vuelta, para Horror de los Dursley y regocijo de los demás, del pantalón del pijama del niño salía una rizada cola de cerdo.

Mientras todos reían a carcajadas, los Dursley se encerraban en el otro dormitorio, aterrorizados a más no poder.

"La primera vez no disfruté esto como debería" .Dijo Harry entre carcajadas rodeando a Ginny por la cintura, que casi no podía tenerse en pie de la risa.

"Ahora no me negareis que merece una fiesta" .Alegó Ron abrazado a Hermione.

La muchacha reía con tantas ganas, que las lágrimas rodaban por sus sonrojadas mejillas a la vez que asentía vigorosamente.

Mientras se recomponían de aquel momento de hilaridad, el recuerdo terminó y la niebla cubrió todo su alrededor.

"¿Qué vamos a ver ahora?" .Preguntó Ginny entusiasmada.

"Vamos a dar un paseo por el callejón Diagon" .Contestó con una sonrisa.

En aquel momento la niebla volvió a aclararse y se encontraron de pronto en el Londres muggle. Por la posición del sol, Ginny pensó que no debería de ser muy tarde. Los muggles caminaban de aquí para allí, sumidos en sus conversaciones. Varios establecimientos estaban abiertos, pero enseguida le llamó la atención uno en concreto. Con la fachada anticuada y un letrero en madera que oscilaba levemente con el viento, se encontraba el caldero chorreante. La gente pasaba de largo sin prestar atención a aquel bar. Obviamente y como todos sabían, aquel lugar era invisible para los muggles. Todo lo contrario que Hagrid. Abriéndose paso sin dificultad, del extremo mas alejado de la calle, el gigante caminaba tranquilamente, seguido por el pequeño Harry, que casi tenía que correr para seguir el paso del hombre.

Entre risitas por la imagen que ofrecía aquella estampa, los siguieron al interior del bar. El caldero chorreante estaba exactamente igual que siempre. Estaba escasamente iluminado y varias mesas (la mayoría ocupadas) ocupaban casi todo el espacio. Al entrar, todo el mundo dejó sus charlas a la mitad y saludaron a Hagrid, que acompañado por el pequeño Harry se dirigió a la barra donde aguardaba Tom, el anciano cantinero.

"¿Lo de siempre, Hagrid?"

"No puedo, Tom" .Respondió Hagrid apoyando una enorme mano sobre el hombro del niño, haciendo que se le doblasen las rodillas. "Estoy aquí por asuntos de Hogwarts"

"Buen dios" .Musitó Tom mirando fijamente a Harry. "¿Es este… puede ser…?" .El bar al completo había quedado en un silencio tan absoluto que Ginny pudo escuchar durante un segundo los latidos de su propio corazón. "Válgame dios… Harry Potter, todo un honor"

Tom salió de detrás de la barra y le estrechó la mano a Harry con los ojos llorosos.

Aquello pareció ser la señal que todos esperaban, ya que de pronto el pequeño Harry, con rostro abrumado, se encontró saludando a multitud de magos y brujas.

"Vaya. Parece que en tu mundo eres un poco famoso" .Dijo Hermione en un susurro. "No me extraña que no te gustara llamar la atención"

"Eso no es nada" .Repuso Harry molesto. "Ya veréis, la cosa empeorará con el tiempo"

"P-P-Potter" .Lo saludó un pálido hombre que parecía tener un extraño tic en el ojo. N-N-o sabes lo co-co-contento que estoy de co-co-conocerte" .Dijo estrechándole la mano.

"¿Qué clase de magia enseña usted, profesor Quirrell?" .Preguntó el pequeño Harry.

"De-De-fensa co-co-contra las a-a-artes o-o-scuras" .Contestó temblando como si le diese miedo tan solo pensar en ello. "N-N-o es a-a-lgo que tu n-n-necesites ¿ve-verdad, P-Potter?"" .Soltó una risita nerviosa. "E-estás reuniendo e-el equipo su-supongo. Yo te-tengo que b-buscar otro l-libro de v-vampiros" .Volvió a estremecerse.

Los clientes del bar no parecían dispuestos a que el profesor Quirrell hablara tanto con Harry, por que enseguida volvieron a rodearlo y volver a estrecharle la mano una vez más.

Finalmente Hagrid consiguió separar al niño de todos aquellos magos y lo sacó por la puerta trasera. Ginny y los demás se apresuraron a seguirlos.

Los encontraron en el patio trasero, ya situados frente al muro de ladrillos que como tanto Ginny como el resto sabían, llevaba al callejón Diagon.

El gigante alzó su paraguas rosado y golpeó varios ladrillos. De inmediato y ante la asombrada y fascinada mirada del Harry de once años, los ladrillos se hundieron y la pequeña abertura se ensanchó, hasta dar paso a la gran y serpenteante calle adoquinada del callejón.

"Bienvenido, Harry, al callejón Diagon"

El rostro del Harry de once años se iluminó con una sonrisa tan grande que rivalizaba con la luz del sol.

Comenzaron a caminar por la serpenteante calle, siguiendo a Hagrid y al pequeño Harry, el cual miraba en todas direcciones, intentando no perderse nada de lo que veía.

"Harry, estás monísimo con esa carita" .Le susurró Ginny, provocando que el Harry adulto se sonrojara a más no poder.

Se había dado cuenta de que aunque les sacara al menos cuatro o cinco años, para algunas cosas era muy tímido y se sonrojaba con facilidad. Y aquello le encantaba.

Siguieron al Hagrid y al Harry del recuerdo a través de todo el callejón, dejando atrás las tiendas de libros, calderos, túnicas y varitas, y se detuvieron frente al alto edificio, blanco como la nieve.

"Gringotts" .Anunció Hagrid al pequeño niño que miraba asombrado a los dos gnomos de las puertas. "Si, eso es un gnomo" .Informó en voz baja mientras entraban. Se detuvieron un segundo a leer la inscripción que había sobre la puerta. "Como te dije, hay que estar loco para intentar robar aquí"

"Buen consejo" .Afirmó Hermione satisfecha mientras los seguían al interior del banco.

"Si tu supieras" .Musitó el Harry adulto con una sonrisa ladeada que le recordó más que nunca al Harry de su propio mundo.

"¿Qué has querido decir con eso?" .Le preguntó en un susurro, mientras Hagrid, situado frente a una de las mesas, desparramaba sobre los libros de un gnomo un montón de galletas de perro.

"Ya lo verás" .Dijo simplemente, aún con esa sonrisa torcida.

"¿Entraste en Gringotts a robar?" .Preguntó Ginny, comprendiendo súbitamente el comentario.

Harry se llevó un dedo a los labios para ordenarle silencio, pero no hacía falta. Más allá, Ron y Hermione habían vuelto a comenzar a discutir bajo la divertida mirada de Dumbledore y la cada vez más furiosa de Snape.

"Te lo dije" .Clamaba Ron triunfante. "Hagrid no siempre encuentra todo a la primera. Mira como ha tardado en encontrar la llave"

"Ronald, la llave es muy pequeña, es normal que no la encuentre con el tamaño de esos bolsillos" .Refutó la muchacha cruzándose de brazos.

"Déjenlo ya" .Susurró Snape con voz sedosa y peligrosa. "Suerte tengo que sean Gryffindor. Si hubiesen sido Slytherin, hubiera dimitido de mi puesto por no aguantarles"

Ron cerró la boca de golpe, sin haber pronunciado la respuesta que había pensado para Hermione.

Ginny se cogió nuevamente del brazo de Harry y se unió sonriente al resto del grupo, que seguían ya a los del recuerdo para subirse al carro que los llevaría a las bóvedas.

Se sentía satisfecha de sí misma. Cada vez conocía más a aquel Harry que era a la vez tan similar y tan diferente al de su mundo. Quizá fuese algo infantil, pero le alegraba conocer un dato más que el resto no conociera todavía. No podía creer que hubiese entrado a robar en Gringotts y hubiese podido escapar. Hizo nota mental para preguntarle más adelante sobre aquella aventura. Quería saber todos los detalles posibles antes de que lo mostrase en los recuerdos.

Tras un vertiginoso viaje en aquellos velocísimos carritos, se detuvieron al fin en la cámara que guardaba los ahorros de los Potter, para cuando Harry iniciase Hogwarts.

La cara del niño al ver tal cantidad de dinero los enterneció a todos.

Nuevamente se subieron al carrito, pero en esta ocasión, bajaron a más profundidad, hasta las cámaras de más seguridad. Al ver el pequeño y arrugado paquetito que Hagrid extrajo, la cara de decepción de los jóvenes fue más que patente.

"Seguro que te morías de curiosidad" .Comentó el profesor Dumbledore al ver la cara del pequeño Harry.

"Y que lo diga, profesor" .Repuso el Harry adulto con una sonrisa.

Ginny miró alternativamente de uno al otro sin comprender de qué estaban hablando, pero al no encontrar respuesta se encogió de hombros y los siguió de nuevo hasta el carrito. Cuando salieron del banco, Hagrid aún parecía algo tembloroso por el viaje. Le dijo al niño que entrase a por la túnica del colegio mientras él iba a tomar algo al caldero chorreante.

Siguieron al niño al interior de la tienda de Madame Malkin, donde tuvieron su primer encuentro con el Draco de once años.

"Vaya, ¿con la de magos que hay por el mundo, y tuviste que toparte con él?" .Preguntó Ron con tono despectivo, señalando con la cabeza al niño rubio que esperaba de pie sobre un escabel, mientras le ajustaban una túnica.

"Hola" .Saludó Draco a Harry. "¿También Hogwarts?"

"Si" .Contestó simplemente el niño.

"Mi padre está en la tienda de al lado, comprando mis libros, y mi madre ha ido calle arriba para mirar las varitas" .Continuó hablando Malfoy, arrastrando las palabras como de costumbre. "Luego voy a arrastrarlos a mirar escobas de carrera. No se por que los de primer año no pueden tener una propia. Creo que voy a fastidiar a mi padre hasta que me compre una y la meteré de contrabando de alguna manera"

El rostro del pequeño Harry se mantenía inexpresivo, pero saltaba a la vista que Malfoy no le había caído bien desde un principio.

"¿Tu tienes escoba propia?" .Preguntó Malfoy.

"No" .Contestó el pequeño Harry.

"¿Juegas al menos al quidditch?" .Volvió a preguntar.

"No" .Respondió de nuevo Harry con cara de no comprender ni una sola palabra.

"Pobrecito" .Dijo Hermione sonriendo con ternura al niño del recuerdo. "Mirad que cara, no tiene ni idea de lo que están hablando"

"Ya podrías haberte encontrado con otro para hablar de quidditch" .Dijo Ron sonriendo con suficiencia. "Por que Malfoy no te ayudará gran cosa si tiene que enseñarte algo"

Ginny soltó una risita. La conversación entre los dos niños del recuerdo se había desviado ya hacia Hagrid. El gigante se había asomado por una de las ventanas y le mostraba a Harry dos grandes helados.

"Es una especie de sirviente ¿no?" .Decía Malfoy en aquel momento.

"Es el guardabosques" .Lo corrigió Harry con firmeza.

"Sí, claro" .Admitió el niño rubio sin darle importancia. "He oído decir que es una especie de salvaje, que vive en una cabaña en los terrenos del colegio y que de vez en cuando se emborracha. Trata de hacer magia y termina prendiendo fuego a su cama"

"Maldito mocoso malcriado" .Gruñó Ginny echando mano al bolsillo donde llevaba la varita.

"Es un recuerdo, no puedes hacerle nada, ¿te acuerdas?" .La detuvo el Harry adulto agarrándole la mano y sonriendo con diversión.

Ginny bufó y se cruzó de brazos, ignorando las burlonas miradas de Ron y Hermione.

"Yo creo que es estupendo" .Decía el Harry del recuerdo con frialdad.

"¿Eso crees?" .Preguntó Malfoy en tono burlón. "¿Por qué está aquí contigo? ¿Dónde están tus padres?"

"Están muertos" .Respondió secamente el niño.

"Oh, lo siento" .Dijo el rubio, aunque por su voz, parecía darle exactamente igual. "Pero eran de nuestra clase, ¿no?"

"Eran un mago y una bruja, si es a eso a lo que te refieres" .Respondió Harry visiblemente malhumorado.

"Una respuesta ejemplar" .Felicitó el profesor Dumbledore sonriendo con deleite.

"Realmente creo que no deberían dejar entrar a los otros ¿no te parece?" .Decía el Draco del recuerdo. "No son como nosotros, no los educaron para conocer nuestras costumbres. Algunos nunca habían oído hablar de Hogwarts hasta que recibieron la carta, ya te imaginarás. Yo creo que debería quedar todo en las familias de antiguos magos. Y a propósito, ¿cuál es tu apellido?"

Pero el pequeño Harry no tuvo necesidad de contestar a aquella pregunta, por que su túnica ya estaba lista.

"Menos mal" .Bufó Ron cuando salieron de nuevo al sol de la calle. "Ya comenzaba a notar el aire viciado"

Siguieron al Harry y Hagrid del recuerdo mientras compraban tinta y pergamino, y sonrieron al escuchar las inseguridades del niño por la conversación que había mantenido con Malfoy en la tienda de túnicas. Después de comprar los libros, el caldero y los ingredientes para pociones, Hagrid le compró al niño una hermosa lechuza blanca como regalo de cumpleaños.

"Vaya Harry, es hermosa" .Dijo Ginny mientras el Harry del recuerdo no dejaba de agradecer el regalo. "¿Cómo la llamaste?"

"Hedwig" .Dijo Harry con tono lúgubre.

Ginny se giró para mirarlo y vio la tristeza que reflejaban sus ojos al mirar a la blanca lechuza.

"¿Sucede algo?" .Preguntó acercándose a él, mientras los demás caminaban hacia ollivander.

"Hedwig murió asesinada por los mortífagos durante una batalla hace casi tres años" .Admitió.

"Lo siento, Harry" .Dijo Ginny frotándole un brazo. "Sé cuanto se quiere a una lechuza, y cuanto duele perderla"

El joven asintió con la cabeza, y tomándola del brazo, entraron junto a los demás a la tienda de las varitas.

Como de costumbre, el interior se veía repleto de estanterías llenas de pequeñas cajitas. De inmediato, el señor Ollivander apareció, sobresaltando al Harry del recuerdo.

"Buenas tardes" .Saludó el anciano.

"Hola" .Dijo el niño con algo de torpeza.

"Ah, sí" .Dijo el señor Ollivander. "Sí, sí, pensaba que iba a verte pronto. Harry Potter" .No era una pregunta. "Tienes los ojos de tu madre. Parece que fue ayer el día en que ella vino aquí, a comprar su primera varita. Veintiséis centímetros de largo, elástica, de sauce. Una preciosa varita para encantamientos"

"¿Cómo puede recordar eso?" .Preguntó Ron asombrado. "Con la de varitas que habrá fabricado"

"La memoria de Ollivander es prodigiosa" .Asintió el profesor Dumbledore, pero por alguna razón, no prestaba atención al recuerdo. Sus azules ojos volvían a clavarse en los esmeralda del Harry adulto.

"Y ahí es donde…" .Decía en aquel momento el señor Ollivander. Todos se giraron al unísono y vieron como el hombre tocaba con un largo dedo la extraña cicatriz del niño. "Lamento decir que yo vendí la varita que hizo eso" .Informó con amabilidad. "Treinta y cuatro centímetros y cuarto. Una varita poderosa, muy poderosa, y en las manos equivocadas… Bueno, si hubiera sabido lo que esa varita iba a hacer en el mundo…"

"¿Eso es cierto, profesor?" .Preguntó Ginny asombrada.

"Por supuesto que si, señorita Weasley" .Respondió el anciano director ignorando nuevamente el recuerdo. "Nunca olvide que Voldemort es un mago como otro cualquiera. Muy poderoso, sin duda, pero al fin y al cabo, un mago como su hermano aquí presente, o yo, por ejemplo. Y como tal, cuando cumplió los once años, vino aquí a comprar su varita"

"Se me hace imposible imaginar un Quien-tu-sabes de niño" .Musitó Ron. "Claro que también me resulta muy difícil imaginarlo a usted sin barba, profesor"

El profesor Dumbledore sonrió encantado, mientras Hermione le daba una patada en la espinilla por aquella falta de respeto. Por su parte, el Harry adulto intentó esconder una risa que no pasó desapercibida por nadie.

Al volver a fijarse en el recuerdo, vieron que el pequeño niño ya había comenzado a probar varias varitas, pero ninguna parecía ser la que el señor Ollivander buscaba, ya que el montón de las desechadas crecía por momentos.

"Qué cliente tan difícil, ¿no?" .Dijo el señor Ollivander al cabo de un rato. "No te preocupes, encontraremos a tu pareja perfecta por aquí, en algún lado. Me pregunto… sí, por qué no, una combinación poco usual, acebo y pluma de fénix, veintiocho centímetros, bonita y flexible"

El anciano le tendió a Harry la varita que había estado buscando. Ginny se dio cuenta que la mirada de Dumbledore estaba clavada en la pequeña varita que sostenía el niño y parecía… pero no podía ser. ¿Por qué iba a ponerse el profesor Dumbledore nervioso por la varita de Harry?

En el recuerdo, el niño alzó la varita sobre su cabeza, la hizo descender y de la punta brotó un chorro de luces rojas y doradas, que lanzó destellos de color en todas direcciones.

Ron, Hermione y la propia Ginny aplaudieron al igual que Hagrid en el recuerdo, pero nadie mas lo hizo. Los ojos del profesor Dumbledore se habían vuelto hacia el Harry adulto, que le sostenía la mirada sin pestañear.

"¡Oh, bravo! Oh, sí, oh, muy bien. Bien, bien, bien… Qué curioso… Realmente qué curioso…" .Dijo el señor Ollivander mientras envolvía en su caja, la pequeña varita de Harry.

Todos se volvieron a mirar al recuerdo salvo Harry y Dumbledore, que continuaban mirándose a los ojos. Ginny permaneció como estaba, sin prestar atención al recuerdo, observando detenidamente aquel cruce de miradas.

"Perdón, ¿pero que es tan curioso?" .Preguntó a su espalda la voz del niño del recuerdo.

"Recuerdo cada varita que he vendido, Harry Potter. Cada una de las varitas" .Explicó Ollivander. "Y resulta que la cola de fénix de donde salió la pluma que está en tu varita dio otra pluma, sólo una más. Y realmente es muy curioso que estuvieras destinado a esa varita, cuando fue su hermana la que te hizo esa cicatriz"

Ante aquella declaración, los ojos de todos se centraron en el Harry adulto.

"Sí, veintiocho centímetros" .Continuaba diciendo el señor Ollivander en el recuerdo, aunque ya nadie le prestaba atención. "Ajá. Realmente curioso cómo suceden estas cosas. La varita escoge al mago, recuérdalo… Creo que debemos esperar grandes cosas de ti, Harry Potter… Después de todo, El-que-no-debe-ser-nombrado hizo grandes cosas… Terribles, sí, pero grandiosas"

El recuerdo acabó en aquel momento y la niebla volvió a envolverlos una vez más, pero no pareció importarle a nadie. Todos continuaban en silencio, con la vista fija en el joven de ojos verdes y pelo azabache que ante aquella revelación a Ginny se le antojaba incluso más alto que antes.

"¿Es cierto?" .Preguntó el profesor Snape, rompiendo finalmente el silencio e interrumpiendo la conexión visual que mantenían Harry y Dumbledore desde hacía varios minutos. "¿Tu varita es la hermana de la del señor tenebroso?"

Tras unos segundos, el joven asintió y la sacó de su bolsillo para mostrarla al resto.

Ginny lo había visto usarla en multitud de ocasiones durante aquella semana, pero jamás se le habría pasado por la cabeza algo así.

"Deduzco por vuestras reacciones que mi yo de este mundo no posee la misma varita" .Dijo volviendo a guardar la varita en la túnica.

El anciano director asintió dándole la razón. "Lo que me intriga, es como pudiste vencer a Tom, si vuestras varitas no pueden luchar entre sí"

"Eso es algo que prefiero guardarme para un futuro, profesor" .Dijo con aquella sonrisa torcida que lo asemejaba tanto al Harry de su mundo, y para consternación de Ginny, lo hacía aún más atractivo de lo que ya era.

En vez de exigirle la respuesta, el profesor Dumbledore sonrió con diversión y asintió en conformidad. "Creo que las últimas palabras del señor Ollivander son más ciertas de lo que nos pensamos" .Murmuró antes de girarse y mirar a su alrededor, por que la niebla había desaparecido nuevamente y se encontraban en otro recuerdo.

N/A: Hola de nuevo a todos.

Aquí está la priemra parte de los recuerdos del primer año de Harry. He decidido cortarlo, por que se puede hacer kilométrico.

espero que lo hayáis disfrutado, al menos, tanto como yo escribiéndolo.

sin más demora, paso a contestar algunos reviews anónimos que no he podido responder personalmente por motivos evidentes. Pero antes de hacerlo… permitidme algo…

agradezco todos los comentarios, pero si tenéis cuenta en ff, por favor, usadla para mandarme los reviews, que algunos comentarios anónimos son muy interesantes, y frustra un poco tener que esperar a publicar el siguiente capítulo para responder, cuando podría mantener conversaciones muy interesantes a través de pm.

espero que no os siente mal esta pequeña petición.

Ahora si, a responder.

Luntica: Muchas gracias por tu mensaje. No te preocupes, que no me ofendo.

respondiendo a tu pregunta… si, por supuesto que he leído fics tanto en fanfiction como en potterfics. La respuesta es muy sencilla. para utilizar tanto ordenadores como teléfonos móviles y toda clase de aparatos electrónicos de este estilo, existen lectores de pantalla. que vienen siendo unos programas que nos leen en voz alta lo que pone en la pantalla.

Agradezco mucho tus palabras de ánimo. Da mucho gusto saber que piensas así de mi forma de escribir. Yo también quiero ser escritor, aunque últimamente, tengo muchas cosas en la cabeza y solo estoy escribiendo éste fic. si una amiga mía lee esto, seguro que no tardará en volver a darme un tirón de orejas por pasar tanto tiempo sin escribir…

jajaja.

repito lo que he puesto arriba. si tienes cuenta en ff, mándame un pm y así podemos charlar tranquilamente sobre libros o cualquier cosa que te interese. un saludo muy grande, y espero poder charlar contigo.

SELENE POTTER: muchas gracias por tu valoración. me alegro muchísimo de que te guste tanto cómo escribo.

como ves, he conseguido solucionar mis problemas con el pc y aquí hay un nuevo capítulo. espero que la espera no haya sido demasiado larga.

un saludo muy grande y espero que nos sigamos leyendo.

Flor: Hola. me alegro que te esté gustando tanto. supongo que a estas alturas, habrás leído ya hasta éste capítulo, aunque me mandaras el review en el cap 3.

no te preocupes, que el fic lo terminaré. tarde o temprano, puesto que a veces tardo mucho en escribir un capítulo. pero no te preocupes que lo terminaré.

un saludo muy grande y espero que nos sigamos leyendo.