NOTA: Los pingüinos de Madagascar y todos sus personajes no me pertenecen.

Disculpen lo largo del capítulo, espero que me haya quedado bien y sea de su gusto. Me inspire del capítulo de Cielorca, así que encontraran algunos diálogos de dicho capítulo, espero que no sean una molestia.

No olviden dejar rewiews, acepto comentarios buenos y malos.

Realidad VS Alucinación.

CABO:

Cuando vio a la orca voladora, jamás pensó en los problemas que estaría y mucho menos que sus amigos y compañeros no le creerían. La cantidad de Winkis demostraban que no era más que una alucinación pero él estaba seguro de que era real.

Tampoco imaginó que tendría que salir del zoológico por su cuenta para hacerle frente a ese enemigo tan poderoso y temido por los de su especie...

SKIPPER:

Cuando le dijo a Cabo que podía llevar comida en el reconocimiento aéreo, le recomendó no llevar azúcar porque es mala para el cerebro, pero no imagino que le desobedecería y tendrían que perseguir a Cabo por las calles de New York y capturarlo…

Tampoco pensó que se convertiría en realidad su mayor pesadilla: 'Perder a uno de sus hombres en combate', principalmente el pequeño pingüino…


Generalmente el reconocimiento aéreo lo realizaba Skipper o Kowalski, así que era la primera vez que él lo hacía. En realidad estaba aterrado, el reconocimiento significaba estar totalmente sólo y despierto toda la noche… y como le dijo Skipper "con enemigos potenciales a su alrededor"… distanciaba mucho del "paraíso" que Skipper mencionaba… la mente de su comandante y él eran totalmente diferentes…

Así que pensó en algo que aplacara su terror: en comida. Cuando le pregunto a Skipper si podía llevarla, pensaba en dulces Winky y no en pescado… Skipper le advirtió que no consumiera azúcar por el riesgo que significaba para su cerebro, pero a él le pareció ridículo así que opto llevarse toda una caja de Winkys… después de consumirlos se sentía con tanta energía que estaba seguro que Skipper se había equivocado…

Hasta que la vio flotar en el cielo… una orca! – Debe ser la azúcar! Fuera azúcar, fuera! – decía mientras se golpeaba la cara, pero era inútil, la "alucinación" seguía allí, entonces se dio cuenta que era real, debía dar la alarma.

Después de despertar a todo mundo y de dar la noticia, de la manera más calmada que encontró (gritando) le explicó a Skipper lo sucedido. Skipper decidió implementar una operación para combatir a la orca, ahora llamada "Cielorca" gracias a Julien… - Cabo quiero todos los detalles de… qué tienes en la cara?

Cabo había olvidado ese pequeño detalle… – Winky de mantequilla de maní – dijo Kowalski… Trato de explicarlo pero fue inútil, no olvidará nunca la mirada de enojo y de decepción de Skipper cuando le pregunto cuántos Winkys había comido.

No importaba cuanto insistiera, las pruebas eran suficientes para creer que había tenido una alucinación… entonces tomo una decisión, si sus amigos no le creían, el vencería a la orca antes de que lastimara a alguien… salió del zoológico y corrió por las solitarias calles para encontrar a la "cielorca" y eliminarla…

Skipper no podía creer lo que sucedía, Cabo había desobedecido sus ordenes. Y aún más importante… lo había dejado en ridículo con el resto del zoológico, ahora cómo explicaría la inexistencia del monstruo y que su soldado había fallado en su deber… estaba furioso con Cabo y le daría un castigo ejemplar.

Desde un inicio la idea de una orca surcando los cielos era ridícula, pero Cabo jamás decía una mentira así que confiaba en él totalmente, hasta ahora. Pero ya pensaría en ello, lo más importante por ahora era encargarse del problema azucarado de Cabo – muy bien muchachos, inicien la operación "Miedoson"… – entonces comenzaron a fingir un combate con la alucinación de Cabo, por lo que no noto cuando él se fue, al menos no de inmediato…


Cabo estaba decidido a eliminar a la Cielorca, estaba aterrado por enfrentarse con ese monstruo pero estaba seguro que de todo lo que había aprendido le serviría.

En un descuido piso un pequeño cordón, cuando lo vio supuso que era obra de Skipper y antes de que pudiera reaccionar, era tirado a toda velocidad a una de las tapas de la cañería de la calle, quedando de cabeza. Inmediatamente se puso a la defensiva – tranquilo soldado, solo queremos ayudar – le dijo Skipper… "sigue molesto conmigo" pensó Cabo – pueden ayudar creyéndome – le contesto… cada vez que veía los ojos de Skipper se apoderaba un dolor en su corazón, estaba seguro que estaba decepcionado con él, no le importaba si se encontraba enfadado o lo castigaba, pero la mirada de decepción era demasiado dura para él…

– Ojala pudiéramos Cabo, pero no existen las orcas voladoras gigantes – le contesto Skipper, tratando de convencer a Cabo y sacarlo de una vez por todas en su estado mental provocado por los dulces… "Cabo sigue afectado por la azúcar, estoy seguro que ya han pasado los cinco minutos" pensaba "eso significa que el estado de Cabo es peor de lo que suponían"…

La paciencia de Skipper se estaba agotando y los gritos de los humanos no ayudaban mucho…– por qué gritan los humanos? – le pregunto a Kowalski, cuando salieron descubrieron una terrible verdad, aunque en el fondo Skipper deseaba que así fuera.

LA CIELORCA ERA REAL! Cabo no estaba alucinando… un sentimiento en él se apodero: remordimiento… todo este tiempo el pequeño le estaba diciendo la verdad, lo había defraudado como comandante al no tratar de asegurarse de la existencia del monstruo y dejarse llevar sólo por lo que veían sus ojos.

– Lo siento… – Skipper y los demás se disculparon… – descuiden, tenemos que buscar terreno alto… atacar desde arriba… – contesto Cabo. Esa respuesta sólo causo que los remordimientos que sentía Skipper fueran mayores, el pequeño no guardo ningún rencor, jamás les dijo "se los dije"…


El combate fue difícil, el monstruo tenía un campo de fuerza que le servía como escudo de protección, lo que provocaba que los ataques de ellos no fueran efectivos; pero después de un rato Cabo logro penetrarlo, empezando así la pesadilla de Skipper…


Cuando Cabo logró penetrar el escudo, estaba seguro que Skipper estaría muy orgulloso de él y que ahora podrían vencer a la orca con facilidad, pero extrañamente comenzó a salir aire de la apertura empujándolo lejos de la bestia… durante el vuelo, sólo logro asirse de la aleta superior de la Cielorca mientras comenzaba dar vueltas por el cielo y a tomar velocidad a una dirección desconocida.

Cabo supuso que sería su fin, gritaba con todas sus fuerzas por el terror que sentía, todo el valor que había adquirido durante el camino se había esfumado en el vuelo… en ese momento escucho el grito de Skipper, lo que provocó un horrible pensamiento en la mente de Cabo – "Jamás volveré a ver a mis amigos… nunca pude decirles que son como la familia que nunca tuve…"

Se dice que cuando alguien está a punto de morir, toda su vida pasa frente a sus ojos… su pasado cruzó frente a sus ojos, su vida antes de llegar al Zoológico de Central Park y su vida después de su llegada… era curioso que las principales imágenes de su nueva vida se trataran de aletazos otorgados por Skipper… pero en todos ellos mostraban preocupación por él… Skipper siempre buscó que fuera mejor cada día… "esos son los mejores momentos de mi vida" pensó Cabo.

En ese momento se dio cuenta que la Cielorca se encontraba en caída… cerró los ojos esperando el final, pero nunca llego a tocar el suelo, cuando abrió los ojos descubrió que se encontraba atorado en un árbol, a unos cuantos kilómetros del zoológico…


Skipper peleaba con el orejón quien se empeñaba en decir que era su presa… al dar la patada simultanea, salió disparado al techo del edificio continúo y sólo vio pasar una sombra negra sobre de él… en el techo se encontraban Kowalski y Rico, pero no había señas de Cabo, entonces se dio cuenta que él jamás bajo de la Cielorca, situación que constato con el grito que daba el pequeño mientras volaba sobre el monstruo.

– Cabo… Noooooo! – Grito Skipper mientras veía como se alejaba el pequeño Cabo con la Cielorca. No podía creer que había perdido un hombre en la batalla y sobre todo al pequeño Cabo…

– Si tan sólo le hubiese creído… ahora estaría vivo – decía Skipper a su equipo entre lágrimas. – Vamos Skipper, no fue tu culpa, Cabo ofrendo su vida para salvarnos a todos – le decía Kowalski en un intento de consolarlo sin mucho éxito.

– Lo sé… pero como su comandante tomaré toda la responsabilidad… vamos muchachos, regresemos al zoológico – En el zoológico dieron la noticia y decidieron darle honores al joven y valiente soldado fallecido.

– Sabes Skipper, tenías razón… a partir de hoy, las Cielorcas no existen… – Respondió Cabo. Skipper no podía creerlo, Cabo se encontraba con vida y traía consigo parte de la Cielorca… No cabía duda que se sentía orgulloso del chico.


Durante la noche, Skipper notó que Cabo se encontraba deprimido… todos los del zoológico habían festejado la derrota de la Cielorca y felicitaron a Cabo… inclusive él lo había felicitado, no entendía porque se encontraba triste. Así que lo llamó para hablar con él…– Cabo, ¿qué te sucede?

– No es nada Skipper – contesto en un susurro de voz. Skipper se acerco al pequeño y puso su aleta en la espalda del chico.

– Hay algo que quiero decirte Cabo… yo… lo siento mucho… – Cabo no entendía por qué se disculpaba su comandante con él…

– Skipper, ¿por qué te disculpas? – Preguntó confundido – no has hecho nada malo… quien debería disculpase soy yo… por desobedecer tus ordenes… tu me ordenaste que no llevará conmigo azúcar y no hice caso… si yo no hubiese comido los Winkys, me hubieran creído… y no te hubiera decepcionado… – respondió el pequeño pingüino dirigiendo su vista hacia el suelo.

Skipper se quedo mudo ante las palabras de Cabo, aún cuando estuvo en peligro de morir no lo culpaba a él, todo lo contrario Cabo estaba sufriendo por haberlo decepcionado… Así que hizo lo único que se le vino en mente…

– Muy bien hecho Cabo – respondió Skipper acariciando su cabeza, mientras se alejaba con sus aletas en la espalda, "realmente eres un gran soldado" pensaba. Cabo se quedo sentado en su lugar mientras observaba alejarse a Skipper – Por cierto Cabo… – dijo mientras volteaba a ver al joven pingüino una vez más – no habrá Winkys de mantequilla de maní por una semana para ti soldado – y dicho esto se dirigió a su litera.

– Si señor – respondió Cabo con una sonrisa en el pico… Skipper no estaba enfadado con él… Espero a que todos se durmieran y salió del lugar para observar las estrellas, mientras pensaba en todo lo ocurrido.

Espero que les haya gustado, disculpen si existen fallas en la redacción y algunas ideas están confusas, pero voy tratando de mejorar. Como dije en un inicio, es un poco largo este capítulo y pensé por un momento dividirlo en dos, pero a mi consideración sería una molestia para los lectores.

También existen algunos diálogos del capítulo de Cielorca, espero que no sean una molestia, pero de verdad me gusta ese capítulo. Tratare de actualizar pronto.

No olviden dejar sus comentarios, me motivan a continuar con el fic.