NOTA: Los pingüinos de Madagascar y todos sus personajes no me pertenecen.
No olviden dejar rewiews, acepto comentarios buenos y malos.
Resfriado
Por su naturaleza, los pingüinos pueden resistir a bajas temperaturas… pero en el caso de estos cuatro pingüinos, no aplica… ¿alguna vez han escuchado que un pingüino coja algún resfriado? Suena como una broma… pero al pequeño Cabo siempre le suceden cosas fuera de lo ordinario…
Todo comenzó en una de las tantas misiones para conseguir pescado fresco de la camioneta repartidora… la misión resulto todo un éxito a excepción de un detalle: DEJARON OLVIDADO A CABO DENTRO DE LA CAMIONETA, la cual tenía un sistema de refrigeración para mantener el producto fresco. Para cuando se dieron cuenta de la ausencia del soldado, habían transcurrido tres horas y el repartidor ya casi terminaba con las entregas.
– Nooo puedo creer que hayan vueltooo hacer lo de la fabrica… es la segunda veeez que me dejaaaan olviiidado en circunstanciasss desaaagradables... – decía temblando el joven pingüino mientras temblaba como una hoja.
– Vamos Cabo, no es para tanto, un chocolate caliente y estarás como nuevo y listo para la acción – le dijo Skipper guiñándole el ojo – ee-eso espero Skipper, achuuu! – Respondió Cabo estornudando – esooo espeeero…
Por lo sucedido el día anterior, Skipper decidió darles el día a sus soldados, así que Cabo aprovecho para levantarse tarde… sin embargo cuando se despertó no se sentía muy bien, su cuerpo estaba pesado y le dolía, su nariz escurría y estornudaba mucho, sin mencionar los escalofríos que tenía – lo mejor será quedarme un poco más en la cama – dijo para sí mismo…
Kowalski, Rico y Skipper se habían levantado temprano, pero decidieron no molestar a Cabo.
– Skipper es mejor dejarlo descansar, ayer no se veía muy bien – dijo preocupado – además con lo sucedido… no creo que quiera acompañarnos.
– Ok, dejemos que duerma un poco más, vamos muchachos, vallamos por hielitos – y así fueron al parque por unos helados.
Cuando regresaron, esperaban ver a Cabo levantado, pero no fue así – Hey Cabo, despierta… te trajimos un hielo "arcoíris", tu favorito – le dijo Kowalski mientras sostenía en una aleta un helado para Cabo.
– Chicos, no me siento muy bien – respondió Cabo con una voz aguda, mientras aspiraba un moco de su fosa nasal derecha – creo que estoy enfermo – Rico vomitó una caja de pañuelos desechables para que se limpiara el pico – Gracias Rico…
– Kowalski, reconocimiento médico… ahora! – Ordenó Skipper – por lo que puedo ver del estado de Cabo… concluyo que esta resfriado, no es nada grave, sólo necesita descansar y tomar mucho líquido… – Respondió Kowalski después de checar a Cabo.
Skipper observo a Kowalski y luego a Cabo, realmente se veía muy mal… jamás pensó que su estadía en el refrigerador de la camioneta provocará que se enfermara – ¿Sólo necesita descasar? ¿Eso es todo? – Preguntó preocupado a Kowalski – Por supuesto Skipper, a pesar de todo recomiendo una visita con el médico para que le recete unos antigripales…
– Muy bien… Cabo será mejor que te quedes descansando, necesitamos salir por medicamentos para ti…
– ehhh, Skipper – Kowalski interrumpió a Skipper – no es recomendable dejar completamente solo a Cabo, alguien debe quedarse a acompañarlo…
– Qué? Muy bien, entonces, Rico! Cuidaras de Cabo mientras Kowalski y yo vamos por los…
– Disculpa que te vuelva a interrumpir Skipper, pero… de verdad crees conveniente dejar a Cabo bajo el cuidado de Rico – dijo mientras volteaba a ver al pingüino referido, quien estaba puliendo un lanzallamas… Skipper comprendió a lo que se refería, aunque Rico le tuviese cariño al pequeño Cabo no tenía la delicadeza de cuidarlo…
– Y qué es lo propones Kowalski… – Pregunto mientras ponía sus aletas en su espalda – Bueno Skipper… no puedo quedarme a cuidar a Cabo porque soy el único que conoce los medicamentos, así que propongo que te quedes tu, mientras Rico y yo vamos por los medicamentos… la capacidad de Rico de contener diversos objetos en su estomago permitirá traer los medicamentos necesarios.
Skipper se quedo pensando un rato la propuesta de Kowalski, hasta que la voz de Cabo lo distrajo – no creo que sea necesario, ya me siento un poco mejor, aachuu! – el pequeño pingüino a penas y se sostenía de pie – sólo necesito un poco de descanso.
– Muy bien, me quedare a cuidarlo, confió en que traerán todo lo necesario… Cabo será mejor que te recuestes y duermas un poco mientras regresan los chicos.
El camino hacia cuidado animal fue sin ningún contratiempo, no fue necesario forzar la cerradura de la puerta pues estaba abierta… los medicamentos fueron fáciles de hallarlos y el empacarlos en el estomago de Rico fue de lo más sencillo… el problema fue cuando Alice realizaba el recorrido y notó la puerta abierta del consultorio del veterinario, así que decidió cerrarlo, dejando a ambos pingüinos dentro… para colmo la ventana estaba atorada, y una explosión no era muy recomendable… lo único que les quedaba hacer era esperar que llegará el veterinario o se le ocurriera una idea a Kowalski para salir de ese lugar…
Por su parte, Skipper observaba a Cabo dormir tranquilamente, por momentos estornudaba pero al parecer no era nada grave… así que decidió prepararse una taza de café y esperar al resto de su equipo.
Un quejido lo atrajo nuevamente a las literas, al parecer Cabo tenía una pesadilla... "De qué trataran las pesadillas de Cabo"… "es mi imaginación o se está poniendo un poco rojo" pensó, al ver que comenzaba a sudar el pequeño pingüino puso su aleta en su frente…
– Santa madre pingüina! Esta hirviendo en fiebre, si no hago algo podría empeorar su estado… – inmediatamente tomo un balde de agua, mojó un pañuelo y lo puso en la frente del soldado – Cabo, hijo escúchame, tienes que despertar! – el pequeño sólo se quejo – vamos Cabo, despierta…
– mmm – Cabo abrió lentamente los ojos con un quejido, con los ojos entre cerrado observo a Skipper – eres tu? – pregunto con un dejo de voz – Cabo te encuentras bien? Cómo te sientes? – pregunto el pingüino mayor mientras le cambiaba el pañuelo – eres mi papá?
Esa pregunta dejo helado a Skipper, provocando que se cayera el pañuelo húmedo de sus aletas – Cabo? Creo que estas alucinando… qué rayos sucede con Kowalski y Rico… necesitamos esos medicamentos más que nunca…
– PAPI! Dónde estás? No me dejes, no te puedo ver – gritaba un Cabo muy alterado, estaba a punto de levantarse de su litera… cuando Skipper lo detuvo tenía sus ojos llenos de lagrimas y sonrió cuando lo vio – me alegro que todo haya sido una pesadilla – dijo mientras abrazaba a Skipper – prométeme que no me dejaras jamás…
Skipper no entendía nada de lo que pasaba, pero tenía que calmar al muchacho – Espera Cabo, tranquilízate… yo no soy tu… – pero no pudo acabar la oración… la mirada de terror de Cabo lo detuvo, no entendía a que se refería su soldado, así que decidió seguirle el juego, esperaba que con eso se calmara un poco, al menos lo suficiente mientras llegaban Kowalski y Rico con el medicamento – Cabo, te prometo que jamás te dejare solo, hijo…
Al escuchar eso Cabo sonrió, estaba bañado en sudor y jadeaba al respirar – Es mejor que descanses un poco, no te ves muy bien – le dijo mientras le ayudaba a recostarse nuevamente… pero una duda le asalto a Skipper… qué había sucedido con los padres de Cabo, sabía que era huérfano y fue enviado al zoológico de Londres.
– Ahhh, hijo – pregunto mientras se rascaba la nuca – qué fue exactamente lo soñaste? – Cabo tardo en responder, su temperatura aumentaba y el pañuelo húmedo no era de gran ayuda… tenía que hacer algo pronto o podría perder al soldado…– no… lo sé, no recuerdo…
– No importa, ahora quédate quieto… voy por unas compensas frías a la cocina, así que no te levantes…
– Espera por favor… no me dejes solo, no quiero estar solo otra vez – dijo comenzando el llanto – quédate a mi lado papá…
Skipper no sabía qué hacer, si lo dejaba solo entraría en pánico y si se quedaba con él la fiebre aumentaría y podría empeorar su estado… o peor… – Oye Cabo, necesito ir por unas compensas para que baje tu fiebre, debes de quedarte acostado en tu litera…
– No quiero! Quédate junto a mí… ¿podrías cantarme una canción?… – suplico mientras abrazaba al pingüino mayor…
¿Una canción? ¿Quería que le cantara? En ese instante deseaba que Kowalski y Rico llegaran con el medicamento, ya se habían atrasado demasiado y esperaba que estuviesen bien – Cabo… yo no sé ninguna canción… además no me gusta cantar… ¿qué te parece si te cuento una historia? – la mirada de Cabo se cruzo con la de él… esos ojos azules suplicantes, que siempre irradiaban felicidad e inocencia y que, en ese instante, mostraban un profundo dolor… un dolor de perdida.
Suspiro y tomo una decisión, no sabía si era la correcta, pero al menos haría sentir mejor a Cabo – ¿Qué tipo de canción quieres que te cante? – Pregunto, mientras se sonrojaba un poco… el pequeño sonrió y acurrucándose en su pecho le respondió – una canción para dormir – Skipper simplemente volteo lo ojos hacia arriba, no se sabía ninguna que fuera para dormir… el simplemente carecía de la delicadeza que debe tener un padre – Cabo… no se me ninguna canción para dormir… no prefieres una historia – le respondió con una sonrisa.
Cabo negó con la cabeza – yo no quiero una historia, quiero una canción… podrías inventarla para mí – su fiebre seguía alta… tal vez si le cantaba la canción y se dormía podría ir por las compensas frías para disminuirla, así que comenzó a cantarle, una canción que alguna vez escucho de una nana que estaba en el parque, aunque no recordaba muy bien la letra…
"Duerme, pequeño retoño…
"duerme, tranquilo amor…
"los ángeles te llevaran al cielo…
ahhh… que es de azúcar en algodón"
Conforme transcurría la melodía, Cabo cerraba sus ojos y su respiración se volvía regular… Skipper noto que se tranquilizaba y que la fiebre comenzaba a ceder, así que continúo cantando.
"Duerme, pequeño retoño…
"duerme, tranquilo amor…
"los ángeles te llevaran al cielo…
"que es de azúcar en algodón"
"No llores más… junto a ti estaré…
"no temas más… yo te protegeré…
"Así que duerme, déjate llevar…
"Que los ángeles, te acompañaran"
"…"
Cuando termino de cantar, Cabo se encontraba durmiendo tranquilamente mientras lo abrazaba… él simplemente sonrió y se soltó con cuidado de no despertarlo para colocarlo suavemente en la almohada… puso su aleta en la frente, la fiebre había cedido por lo que no eran necesarias las compensas… decidió descansar un poco, estaba a punto de subir a su litera.
– Papá? – la voz de Cabo lo detuvo
– Dime… – respondió
– Gracias…
Skipper sonrió – No hay de que "hijo"…
Eran aproximadamente las cuatrocientas horas (4:00 am) cuando Kowalski y Rico regresaron al cuartel con los medicamentos… llegaron casi sin aliento por la prisa con la que escaparon, pero se detuvieron al ver la escena: Cabo estaba recostado en su litera durmiendo apaciblemente mientras Skipper se encontraba sentado a su lado durmiendo, con su aleta sobre la cabeza de Cabo… Ignoraban lo que había sucedido pero decidieron no despertarlos.
Kowalski se acerco cuidadosamente a Cabo… al parecer la enfermedad ya había cedido así que al final de cuentas no eran necesarios los medicamentos…
Ambos pingüinos decidieron no dormir en sus literas, ya que podrían despertarlos, también acordaron no comentar nunca lo que habían visto… sabían que Skipper se avergonzaría de ese momento de debilidad paterna… lo importante era que el pequeño pingüino se encontraba sano y salvo.
A la mañana siguiente, Skipper despertó alarmado, se había quedado dormido cuidando al pequeño soldado, pero cuando lo vio frente a él durmiendo tranquilamente se relajo y vino a su mente lo sucedido durante la noche.
Tomo su temperatura… era normal, al parecer se había recuperado totalmente, ahora sólo quedaba esperar a que despertara… acaricio la cabeza de Cabo y se retiro a desayunar.
Observo que los medicamentos se encontraban en la mesa, dio un resoplido, más tarde hablaría con sus soldados de su retraso… Cuando Cabo despertó, no recordaba absolutamente nada, volteo a su alrededor pero no había nadie, así que se levanto… estaba a punto de salir de la base cuando la voz de Skipper lo detuvo – veo que te encuentras mejor soldado – el chico le dio una sonrisa a su comandante – así es Skipper, me siento mucho mejor… era de esperarse después de dormir toda la noche…
– Cabo, acaso no recuerdas lo que sucedió anoche…
– No, ¿por qué? Sucedió algo? – Pregunto curioso por lo que había sucedido en la noche.
– No sucedió absolutamente nada – respondió Skipper moviendo sus aletas como acostumbraba hacerlo cuando quería que olvidaran algo.
– Ohhh, muy bien – dijo sonriendo – subiré un momento a tomar un poco de aire fresco – mientras subía los escalones, taradeaba la canción que Skipper le cantó en la noche – sabes Skipper… tengo una canción muy bella en la mente, me pregunto en donde la abre escuchado – y salió por la compuerta.
– No tengo idea "hijo"… no tengo idea – respondió Skipper mientras tomaba un sorbo de su taza de café…
Espero que les haya gustado, disculpen si existen fallas en la redacción. He notado la tendencia de escribir historias demasiado largas, pero cuando llega la inspiración, llega.
Disculpen la horrible canción de cuna que escribí, pero no soy buena en eso… además tampoco considero que Skipper sea bueno también cantando a los bebes.
No olviden dejar Reviews. Tratare de subir lo más pronto posible el siguiente capitulo.
