NOTA: Los pingüinos de Madagascar y todos sus personajes no me pertenecen. Disfrútenlo ;)

A petición de todos los que lo solicitaron y para aquellos que leen y dan seguimiento a mi fic… he aquí el capítulo tan esperado de "Instinto Paternal". Espero que les guste, me esforcé mucho al hacerlo, disfrútenlo.

No olviden dejar Reviews.

Paternidad

De los cuatro integrantes, el único que podría ser un gran padre sería Cabo, o al menos eso pensaba Skipper, mientras leía la bitácora de la misión Huevo cocido. Entre más leía el documento, más se convencía de ello… estaba seguro que se trataba de algo más que simple instinto…

Había pasado algún tiempo de la realización de la misión, podría presumir que dicha misión fue ejecutada de manera maravillosa, claro haciendo de lado el hecho de haber perdido por unos momentos el huevo y el que haya estado en peligro.

En el instante que Marlene se comunicó con él de manera urgente, le ordenó que el punto de reunión fuera la tienda de recuerdos y regalos del zoológico, donde solían realizar las juntas con todos los animales. Su equipo verificó y aseguró la zona, cuando creyó que era seguro, le indicó a Marlene que podía hablar con toda libertad. Marlene le puso enfrente un huevo, mostrándole su gran descubrimiento, al verlo lo primero que se le vino a la mente fue que sería sabroso con sal…

Es… es… – Cabo realmente estaba sorprendido, pero por el tono de su voz estaba, más bien, emocionado al ver el huevo – Un huevo? – Kowalski completo la frase del pequeño Cabo, que observaba el huevo como si fuera un gran tesoro.

Sí, y ustedes son aves… así queeee – Dijo Marlene, mientras agitaba el huevo tratando de atraer la atención de Skipper – Así que, qué? – las cuestiones sentimentales no eran el fuerte de Skipper, el estaba hecho para la acción militar, así que la pequeña insinuación de Marlene no hacía efecto, aunque tenía una mínima idea de lo que quería…

En el acuario, los pingüinos papás cuidaban los huevos – contesto tímidamente Marlene, no espera esa reacción de parte de Skipper – Marlene somos una fuerza de elite, no niñeros, comprendee – la idea de empollar un huevo no le caía nada en gracia, estaba realmente molesto con ella… que creía que eran… niñeras?

De hecho Skipper, la incubación es trabajo de los pingüinos macho… es un instinto natural – Kowalski explicó lo que Marlene trataba de decirle a Skipper, el cargo de Teniente significaba conocer a la perfección a su Capitán… lo conocía muy bien y sabía que Skipper carecía de los instintos naturales de maternidad o "paternidad" en el caso de su especie.

Por su parte, Cabo aprovechando la distracción de Kowalski se atrevió a tomar el huevo que sostenía el científico, para mantenerlo entre sus aletas, a Skipper no se le escapo dicho detalle, la mirada de Cabo brillaba como nunca lo había hecho, ni siquiera cuando le dio su piruleta de Maracuyá sonreía así…

Tu también Kowalski… no podemos ceder ante todos los impulsos que nos impone la naturaleza – Al darse cuenta, sus hombre ya estaba cuchicucheando al pequeño huevo. Inclusive Rico, el pingüino psicópata del grupo, se encontraba consintiendo al huevo – por favor, corazones de pollo… piensen en cosas de hombres como motocicletas, juuaaa – fue como si sus palabras se fueran con el viento, sus chicos seguían prestándole su atención al huevo… entonces sucedió algo, cuando los vio tan concentrados en el pequeño, nació algo en su corazón, un sentimiento de ternura hacia la criatura que tenía en su regazo Cabo.

Porque para esos momentos, Cabo había acaparado al huevo para sí, colocándolo entre sus pies como si fuera suyo… protegiéndolo y otorgándole el calor que todo polluelo en formación necesita – Ahhh, que ternurita de cría… – reacciono antes que fuera demasiado tarde, no podía ceder ante ese impulso natural que había ignorado por tantos años – No podemos aceptar esta mami-misión

La presencia del lémur dentro de la tienda de regalos, el montón de tonterías que dijo respecto a su heredero "J.J." y sus intensiones de empollar y criar el huevo, fue suficiente para que cambiara su opinión. Era bastante malo que existiera él, sería peor si permitía que mal educara a una criatura que se encontraba perdida, como soldado era su deber mantener a todos los habitantes del zoológico a salvo, incluyendo ese pequeño huevo.

Lo haremos – le dijo Marlene, Cabo se emocionó por la idea – si, si, sigan cuchicucheando señores – y continuaron consintiendo al huevo…

Cuando Skipper les explicó cómo se repartirían el tiempo para cuidar el huevo, la mirada de decepción de Cabo se hizo presente, el pequeño pensó que tal vez le cederían el honor de cuidar al huevo… pero en el instante que dijo la palabra "Entrenado", Cabo trato de objetar la idea, pero Skipper no cedería… Los turnos quedaron de la siguiente manera: Skipper, Kowalski, Rico y Cabo. Skipper programó un pequeño reloj para indicar los tiempos de cada uno, tomó el huevo y se retiró del lugar, permitiendo al resto de su equipo continuar con sus actividades personales.

SKIPPER…

Cabo no podía contener la emoción de criar un huevo – qué estará haciendo Skipper? estará cuidando bien de Huevín?… prrrrsss por supuesto que sí, él cuida de nosotros todo el tiempo… – caminaba de un extremo al otro de la habitación pensando en el pequeño huevo que acaba de llegar a sus vidas – tal vez necesita ayuda – sonrió al encontrar un excusa para ver otra vez el huevo sin que fuese su turno.

Que bien Skipper, estás jugando con Huevín – dijo al ver el pequeño tobogán sobre el que estaba poniendo al huevo, sabía que su Capitán era un excelente padre, aunque ignoraba si tenía hijos o no, pero las palabras que le dijo lo confundieron…

Jojojo nooo, esto no es ningún juego Cabo, esta pista de obstáculos es para entrenar a pequeños soldados – Cabo no podía creer lo que estaba escuchando, "entrenar" un huevo le parecía alarmante… el pequeño aún no salía del cascaron y Skipper ya lo estaba entrenando para que fuera un soldado.

Cuando vio que Skipper empujó el huevo para que pasara por la pista de obstáculos, noto lo peligrosa que era para un huevo, trató de detenerlo, pero su líder se lo impidió – Podrás jugar con él, cuando sea tu turno Cabo – sus plumas se esponjaron de terror al ver como el pequeño huevo pasaba por todos esos obstáculos, quería evitar que el huevo siguiera por ese camino tan peligroso, pero sabía bien que Skipper jamás lo dejaría.

Respiro de alivio cuando Huevín llego al punto señalado sin ningún rasguño, pero las palabras de Skipper lo volvieron a alterar – Nada mal, pero jamás serás oficial con ese tiempo, compite para ganar… AHORA – fueron los minutos más tortuosos de su vida, al ver como Skipper exponía en constante peligro a Huevín al hacerlo repetir el circuito de obstáculos en varias ocasiones. Hasta que logró convencerlo de hacer otra actividad:

– Skipper, disculpa que te vuelva a interrumpir, pero… – dijo, al escucharlo Skipper suspiró molesto con la nueva interrupción, estaba a punto de tomar la decisión de sacar a Cabo a empujones de la habitación – pensaba si podías mostrarnos a Huevín y a mi tus movimientos patentados – dijo mientras trataba de hacer uno de ellos – estoy seguro que Huevín estará encantado de aprender del mejor – con esto, el pecho de Skipper estaba hinchado de orgullo – me declaro culpable de los cargos… muy bien Cabo, les mostrare mis movimientos patentados – y así paso el tiempo de Skipper hasta que llego el turno de Kowalski…

KOWALSKI…

Guau, le hiciste una cuna a Huevín – eso no se lo esperaba… Kowalski era un pingüino carente de emociones, generalmente desconocía ese aspecto por ser infructuoso para los resultados de sus experimentos y, en consecuencia, para la ciencia. De verdad, el que le hiciera una cuna a Huevín significaba mucho, sin duda Kowalski sería un gran padre…

Nooo, es una cámara de incubación que intensifica la inteligencia del huevo al cerebro con una sola ULTRADESCARGA – la cantidad de energía que salió cuando Kowalski toco ambas puntas fue suficiente para saber que el huevo se encontraba en peligro, y que nuevamente se había equivocado.

Ahí no – dijo Cabo antes de lanzarse para evitar que la descarga de Kowalski diera en el blanco… cuando ambos polos tocaron su cuerpo, pudo sentir correr toda la electricidad por su cuerpo, su cerebro se calentó y palpitaba mientras las descargas lo recorrían, una gran cantidad de información surgió de todas sus neuronas… nunca pensó que tenía tantos conocimientos alojados en su cerebro… a lo lejos escucho la voz de Kowalski.

CABO! – Él había hecho los cálculos para el pequeño huevo, pero no para que un pingüino adulto recibiera el choque eléctrico "en qué rayos pensaba Cabo, para hacer eso" se preguntaba el científico mientras apagaba el aparato y se acercaba a su compañero.

La suma de la raíz cuadrada de los lados de un triangulo es igual a la raíz cuadrada del tercer lado – la voz de Cabo sonaba diferente, menos infantil… además de la información que otorgaba al hablar, demostraba que efectivamente el rayo desarrollaba la inteligencia, sin embargo, el efecto paso rápidamente – hay… qué me paso Kowalski? – preguntó un Cabo normal, este fenómeno capto la atención del científico y comenzó a realizar notas al respecto, realizando preguntas a Cabo sobre lo qué y cómo se sentía.

Gracias a esa acción, Kowalski olvidó por completo su experimento sobre el pequeño huevo y dedicó su atención a Cabo, quien al darse cuenta de ello permitió que le diera un par de descargas más con tal de que no se las diera a Huevín…

RICO…

Cabo conocía a Rico, tenía un gran corazón, pero no creía que él fuera capaz de darle el cuidado adecuado a un huevo, así que en cuanto Kowalski salió a entregarle el huevo a Rico, fue con Skipper a decirle que lo impidiera…

– Cabo, los turnos ya fueron repartidos, tendrás que esperar el tuyo para poder jugar con el huevo, ahora es el turno de Rico… – le respondió Skipper ante sus suplicar de brincar el turno, el chico debía aprender disciplina y paciencia – si sigues insistiendo, saltare tu turno y volveré a cuidar el huevo – el chico se quedo callado al instante y se tapo el pico con sus aletas – entendido Cabo – el chico dio un suspiro de resignación – sí, señor.

Caminó en dirección al laboratorio de Kowalski, para continuar las pruebas, pero entonces se le ocurrió una idea – Skipper dijo que no saltaría el turno de Rico, pero no me prohibió estar con él – cambio su rumbo y fue con el experto en armas…

Iiii-uggg-iiiuuoooggg (sonidos de estar volando) – Cuando llegó Cabo, notó que Rico estaba muy entretenido sobrevolando una cometa, eso no era nada nuevo para él, en ocasiones salían ambos a volar cometas en sus días libres, pero el ver la ausencia de Huevín comenzó a preocuparse – Dime que solo estas volando un cometa – suplico Cabo, no quería imaginar que Huevín se encontraba en peligro, Rico era en ocasiones muy agresivo e irresponsable en sus juegos, y eso le preocupaba.

Hay… – era lo único que dijo Cabo al buscar alrededor de Rico y no ver a Huevín – Rico, dónde está Huevín – preguntó Cabo – ugh ugh – respondió el aludido señalando hacía el cometa.

Desde donde se encontraba, Cabo pudo divisar la figura de Huevín colocado sobre un trozo de tela que hacía de asiento, sin casco, ni cinturón de seguridad, o cualquier otra protección para garantizar su seguridad – Huevín no puede volar, BÁJALO!, BÁJALO! – comenzó a tirar de la cuerda que sostenía Rico para manejar al cometa, la desesperación se apoderó de su corazón… el cometa comenzó a bajar peligrosamente al suelo y se estrelló contra Rico, Cabo se acercó lentamente, esperando que el cascaron de Huevín no se hubiese quebrado…

Ya perdiste a Huevín – pero Rico le contesto que no mientras lo regurgitaba, provocando primero un estado de Shock en Cabo y luego que se desmayará. Cuando despertó, tomó el huevo, provocando una mirada de tristeza en Rico, para evitar que se enfadará con él, le dijo que lo llevaba con Kowalski para que verificara si se encontraba bien… Rico sonrió y dijo que si, dejando que Cabo se llevará el huevo. Cabo se sentía mal por mentirle a Rico, pero si eso garantizaba la seguridad de Huevín, lo haría nuevamente…

CABO…

Cabo había adelantado su turno a propósito con la finalidad de evitar que Huevín saliera lastimado con alguno de los juego de Rico, pero no contaba con un pequeño detalle: Rico visitó a Kowalski al no regresar Cabo, por qué pensó que de verdad le había provocado daño al huevo.

Cuando Rico preguntó por él, Kowalski se quedó confundido – lo siento Rico, pero no sé donde esta Cabo, dijo que regresaría para ayudarme con un par de pruebas… pero tal vez Skipper lo sepa.

Rico busco a Skipper, lo encontró en el comedor mientras tomaba una taza de café con robalo y le informó sobre la situación – que Cabo hizo qué? Ya le había dado instrucciones que dejará en paz el huevo – dijo azotando su taza de café sobre la mesa – iré a buscarlo – dijo retirándose de la sala.

Por su lado, Rico salió de la sede en busca de Cabo, para avisarle que Skipper lo buscaba y que estaba enfadado con él, no era su intensión meterlo en problemas, conocía muy bien al chico y percibía que no tomó al huevo para molestarlo sino para cuidarlo. En ocasiones, Cabo podía ser exasperadamente tierno, al grado de provocarle alergias fuertes que lo dejaban fuera de acción… por eso comprendía la preocupación de Cabo hacía el huevo.

Reviso en algunos de los habitad, pero sin tener mucho éxito… entonces se le ocurrió una idea, tal vez no salió de la sede, se deslizó a toda velocidad en dirección a su habitad y se lanzó al agua para revisar por las ventanas…

Skipper le había preguntado a Kowalski sobre Cabo, el científico dejo caer su portapapeles en el piso – acaso tengo cara de saber en dónde está… debía de estar aquí hace treinta minutos para una investigación que estoy haciendo! – Dijo exasperado el científico – Ok – respondió Skipper y se retiró del laboratorio, dejando a Kowalski con sus cosas.

No tuvo que buscar mucho, al entrar a la bodega lo encontró hablándole al huevo – ya estás en buenas manos Huevín… bueno… pies – dijo tiernamente mientras observaba al huevo que se encontraba entre sus pies; eso le causo ternura a Skipper, realmente Cabo se quería esforzar en el cuidado del huevo, pero no podía permitir la insubordinación, cuando daba una orden quería que fuera cumplida y el chico ya había desobedecido un par de ellas en un solo día – Cabo, que haces con el huevo… no es tu turno – le dijo mientras le quitaba el huevo, Skipper deseaba que solo fue una equivocación de tiempo, quería hacerle comprender a Cabo la importancia de seguir ordenes, pero la respuesta que recibió lo dejo impactado.

Rico divisó a lo lejos a Cabo a través de la ventana, entonces nado hacía él para darle aviso sobre Skipper…

Ahhhhñ… pistas de obstáculos… descargas, alas delta, lo están presionando demasiado… tu… tu… tu no lo sabes todo Skipper – se detuvo demasiado tarde, las palabras ya habían salido de su pico y Skipper las había escuchado… no quería ser respondón ni insubordinado, pero no le parecía justo ni adecuado tratar así a un huevo, era un pequeño, un bebe, debían jugar con él, mostrarle amor, cariño y cuidado para que creciera y naciera fuerte, no entrenarlo como si fuera un soldado adulto.

Ni él ni sus amigos, lo consideraban como alguien inteligente, lo que funcionaba con él era la fuerza bruta, y una vez más quedaba demostrado eso, no logro calcular correctamente la distancia hacía la ventana y se estrelló contra ella. Pero al final, le sirvió para verificar que se encontraba Cabo en ese lugar, era una lástima que Skipper lo había encontrado antes que él.

Cabo – fue todo lo que pudo decir, debía dejar que su cerebro procesara toda esa información… no podía creer que Cabo le respondiera de esa forma, generalmente era amable sin importar la circunstancia, pero al parecer hoy no… – lo siento Skipper… es solo que yo… – trato de disculparse Cabo, pero las palabras de su líder lo interrumpieron… al menos no parecía enfadado.

Crees saber lo que le conviene a este cadete, pero sólo eres un niño, un soñador… que podrías saber sobre criar a… – una campana interrumpió sus palabras junto con la acción rápida de Cabo – Ahhh, te lo mostrare… es mi turno – tomó el huevo y salió rápidamente del lugar, dejando a Skipper estupefacto.

Se dirigió a las escaleras de la sede y se sentó en el piso, paso un buen rato meciendo al pequeño huevo en sus aletas, tratando se transmitirle todo su amor y cariño – Ya todo está bien pequeñín… no dejare que te pase nada malo – dijo mientras lo abrazaba suavemente, en ese instante el huevo se movió y una ruptura en forma de sonrisa se hizo sobre el cascaron, dándole a entender a Cabo que el nacimiento estaba próximo – Ohh… guau – se colocó nuevamente el huevo entre sus pies y salió de sede para dar las nuevas buenas…

Sus compañeros se encontraban afuera tomando un poco de sol, sin hacer nada interesante – Skipper… Skipper sentí una patadita y luego me sonrió – pero la mirada de decepción y de molestia que le otorgaron le inquieto mucho – Qué? – preguntó preocupado, pensando que tal vez había hecho algo malo, pero Skipper le señalo con su aleta que dirigiera la vista hacia abajo, donde se encontraba el huevo, para encontrarse con un coco partido en dos y a Mort saliendo de él.

Todo empeoro cuando vio a Julien con Huevín, que lo arrojaba de una mano a otra de manera irresponsable, mientras se burlaba de ellos, en esos instantes, se le cayó de las manos, rodando entre los pies de todas las personas que visitaban el zoológico.

Al verlo rodar, dejo que el terror se apoderara de él – Ahhhhh! Mi bebé – sus compañeros lo vieron extrañados, jamás pensaron que él diría algo así, teniendo en cuenta que era el más pequeño, inocente y frágil de los cuatro. Pasado el lapso de estupefacción, tomaron posiciones y trataron de recuperar el huevo perdido, evitando ser detectados por los humanos…

En un minuto perdieron de vista a Huevín, pero eso no los detuvo para tratar de rescatarlo… Durante la búsqueda no dejaba de lamentarse y culparse por la situación – Huevín se perdió… y todo fue mi culpa… soy un mal, mal padre – Skipper decidió hacer algo para tratar de calmar al joven soldado, no era bueno para su salud mental y autoestima culparse de una situación que le hubiera pasado a cualquiera de ellos – no te lamentes en servicio Cabo… esto no ha terminado – sus palabras fueron interrumpidas por Kowalski – Objetivo localizado – Cabo en un rápido movimiento le quito los binoculares a Kowalski para tratar de ver el estado en el que se encontraba Huevín – Déjame ver… – lo diviso en las manos de Alice que lo miraba con la misma cara que él pone a las sardinas antes de comerlas – qué están esperando… –

Lo que sucedió a continuación no se lo esperaba ninguno. El horror de ver a Huevín siendo devorado por Alice fue demasiado para el joven Cabo, que se desmayó en los brazos de Skipper – minuto de silencio… para honrar a los caídos – no podían creer lo sucedido, estaba seguro que Cabo nunca se recuperaría de esto, cuando él era el más entusiasmado en la misión… el llanto se hizo presente entre ellos, el dolor de perder el huevo era difícil de contener – solo piensen en motocicletas… en cosas de machos – dijo tratando se remediar el llanto que gobernaba.

Yuju, ven J.J. – la voz de la peste real logro ser reconfortante, sobre todo cuando llamo a J.J., quien corría por los pasillos del zoológico, al escucharlo Cabo despertó rápidamente y la sonrisa volvió a su rostro al ver a Huevín – Huevín… está vivo – sin embargo, una goma de mascar pegada en el piso detuvo la carrera del pequeñín, quedando atrapado.

Nuevamente, los actos irresponsables de Julien pusieron en peligro al huevo, al ser seguido por Mort y tropezarse, provoco que el hombre que dirigía el carrito de las palomitas se resbalara. El carrito de palomitas se encaminaba en dirección de Huevín – Ahhhh… – entonces sucedió lo ese fenómeno que rara vez se presentaba…

El espíritu de mando de Cabo salió a frote, al ver el peligro en que se encontraba su "bebé" – RÁPIDO MUCHACHOS… OPERACIÓN SALVA HUEVO… YA, YA, YA… – Skipper pocas veces tenía el placer de verlo en ese estado, la figura tierna e inocente de Cabo desaparecía y en su lugar dejaba a un pingüino líder, listo para afrontar cualquier situación que se le colocara enfrente.

El resto no dudo al escuchar la orden, se colocaron en sus posiciones y realizaron el ejercicio de salvamento sin ningún contratiempo, brillando en todo momento la actuación de Cabo. Una vez rescatado el huevo, se ocultaron bajo una banca del zoológico, esperando que el pequeño rompiera de una vez el cascaron.

Los tres miembros mayores, decidieron tácitamente que Cabo fuera quien cargara al pequeño hasta que naciera, por su valentía y decisión al momento en que se encontraba en peligro – Ya estas seguro… y tienes pies pequeños… que ternurita – pero el momento tierno fue interrumpido por Julien, que trataba de hacerse del huevo nuevamente. Skipper lo detuvo, no permitiría que volviera a exponer al peligro a Huevín y en consecuencia dañar emocionalmente a Cabo.

La discusión estaba alterando a Cabo, quien trataba de mantener en calma a Huevín – SILENCIO! LOS DOS! Alteran a Huevín – Skipper en la vida imagino que Cabo se alteraría de ese modo, definitivamente la paternidad le afectaba emocionalmente…

El cascaron comenzó a romperse, captando la atención de todos los presentes, del huevo salió un patito amarillo, que en cuanto abrió los ojos le dijo mamá a Cabo – Mamá? – El calor que inundó su corazón no podría ser descrito con palabras, Cabo se sentía feliz al ver al pequeñín – Hay… cree que soy su ma… – sus palabras fueron interrumpidas por una pata que lo llamó. Huevín corrió a los brazos de su verdadera madre. Ella les dio las gracias por haber cuidado a su pequeño y se fueron, pero antes Huevín le dio un abrazo a Cabo siendo correspondido…

Motocicletas chicos… motocicletas – dijo Skipper en un intento de evitar las lagrimas que podrían traer la despedida del más pequeño, pero Julien seguía insistiendo en quedarse con J.J.

Más tarde en la sede, nadie dijo palabra de lo sucedido en el día, realizaron los reportes de la misión y se dirigieron a sus camas, en esta ocasión TODOS se irían a la cama temprano… El último en hacerlo sería Skipper, quien verifico que todo estuviera en orden…

Buenas noches chicos – Se dirigía a su litera para dormir cuando decidió echarle un vistazo a Cabo, de todos él era el más afectado por la partida del pequeño, así que decidió felicitarlo por su actuación durante la misión, al menos era lo único que podía hacer para reconfortar al pequeño – Muy buen trabajo Cabo – le dijo regalándole una sonrisa y una mirada comprensiva, Cabo sonrió al escucharlo Fue instinto Skipper – tan modesto como siempre y Rico bajo su cabeza para hacérselo saber con un – Ahhh –

Skipper no esperaba que el resto estuviese despierto, no quería que vieran ese momento de debilidad sentimental, pero eso ya no importaba. Siguió sonriéndole a Cabo de la manera más tierna posible, la tristeza de su mirada y la fuerza de sus palabras era un gran contraste… estaba seguro que su corazón está destrozado, de alguna forma Cabo se encargaba de demostrar su valentía en todo momento, por qué se debía tener un corazón muy fuerte y ser muy valiente para dejar ir a aquel ser que amas como si fuera un hijo…

Skipper, crees que Huevín nos recordara… he ahí la duda, Cabo sabía perfectamente que el patito era muy pequeño y que seguramente los olvidaría al crecer, por qué él al crecer olvido el rostro de sus padres por quedar huérfano desde que era un polluelo.

Skipper simplemente le sonrió sin responderle y acaricio su cabeza tratando de calmarlo…

Cerró la carpeta de golpe y la coloco nuevamente en el archivero, secándose una lagrima que salía de su ojo… en definitiva, Cabo sería un excelente padre… mejor que ellos tres juntos…

Después de algunas dificultades de inspiración al fin he terminado este capítulo… espero que les guste, hice lo mejor que pude. Próximamente subiré el especial de navidad que, tal vez, se divida en dos o tres partes.