Hoy es martes, y como lo habia prometido, aqui estoy.
Ginny era una experta en convencer a las personas. Primero a Hermione, para que juntas hablaran con sus padres y con sus hermanos diciéndoles que irían de fin de semana a casa de sus abuelos, después a Ron, que quería acompañarlas alegando que él también se llevaba muy bien con la familia de Hermione, y por último a Harry, con el argumento que no iba a dormir ni ella ni su hijo si no estaba a su lado. Definitivamente, Harry era utilizado como una almohada humana indispensable.
Tenían todo listo en el auto. Remus y Sirius prefirieron no ir con ellos, Remus por razones de luna llena y Sirius para acompañarlo. Lily había preparado unos emparedados para el camino, regañando a Harry y a James por comerse algunos antes de partir, sin saber que en realidad se los había comido Ginny, pero ninguno de los dos la delató.
La vista que tenían mientras iban en el camino era magnifica, agregado a que se respiraba aire puro. James manejaba el auto tomando de la mano a Lily quien iba a un lado de él, mientras que Harry y Ginny iban en la parte trasera del auto.
- Amo la naturaleza – dijo Lily asomando la cara por la ventanilla, haciendo que el viento ondeara su cabello pelirrojo.
- Yo te amo a ti – le dijo James.
- Yo te amo más. Ginny – Lily volteó a verla – en la casa del lago, James y yo hicimos a Harry.
- Oh por Dios, mamá ¿Es necesario esa información? – todos, excepto Harry, reían divertidos.
- Dobby estará ayudándonos.
- ¿Quién es Dobby? – preguntó Ginny.
- Un elfo domestico que perteneció a mi familia – le dijo James viéndola por el retrovisor del auto – cuida de las casas que me heredaron mis padres. Cuando Harry era pequeño, lo cuidaba, incluso mejor que nosotros. Es encantador, te vas a llevar muy bien con él.
La casa era hermosa, grande y acogedora en medio del bosque. A unos cuantos metros estaba un lago con un muelle y un bote. La casa tenia árboles inmensos alrededor de ella y pequeño huerto muy bien cuidado a un lado. Entre James y Harry bajaron las maletas y Lily tomo de la mano a Ginny para entrar juntas a la casa.
Ginny agradeció infinitivamente la invitación de James y Lily a ese lugar. Era perfecto, era acogedor y se podía respirar paz. Era como estar en el cielo.
Ese viernes, después de acomodar las maletas en las respectivas habitaciones, cenaron los cuatro juntos. Como estaba un poco frío para salir a caminar, decidieron acostarse en la sala a ver una película, pero Ginny inmediatamente se quedó dormida usando una pierna de Harry como almohada. Cuando terminó la película, Harry la cargo entre sus brazos y la subió a su habitación.
A la mañana siguiente, Ginny despertó mejor que nunca, había dormido increíblemente bien, pero lo primero que vio fue unos grandes ojos verdes como pelotas de tenis y una gran nariz.
- ¿Tu quien eres?
- Soy Dobby, ama – hizo una reverencia.
- No tienes que hacer eso conmigo, yo no soy tu ama.
- Pero lo será – Ginny frunció el ceño – la ama Lily me pidió que le dijera que la están esperando para desayunar.
- Gracias, Dobby.
Ginny bajo a la cocina donde ya la estaban esperando Lily y James, pero se extraño que Harry no estuviera con ellos.
- Buenos días ¿Cómo dormiste?
- Excelente ¿Y Harry?
- Salió a correr. Siempre que viene aquí aprovecha para ejercitarse al aire libre. Se levanta muy temprano, se prepara algo ligero de desayunar y sale a hacer ejercicio, llegará en un par de horas – le dijo James sirviéndole su desayuno.
- Ginny, James y yo hemos estado hablando y hemos tomado la decisión de ir a hablar con tu padres – a Ginny se le cayó la comida del tenedor al quedarse paralizada – nosotros los entendemos a la perfección, si estuviéramos en su lugar tal vez reaccionaríamos como ellos. Es por eso, que como padres de Harry, es nuestro deber afrontar la situación. Sabemos que Harry ha decidido apoyarte en tu decisión de darles tiempo, pero el bebé va a nacer en un par de semanas – dijo Lily.
- Mis padres están muy molestos porque…porque me embaracé sin casarme y…- Ginny estaba sumamente nerviosa – ellos no saben que Harry es el padre de mi hijo.
- ¿Cómo?
- No he podido decirles. Harry es…es una persona importante en el mundo mágico.
- Eso no tiene nada que ver.
- Para mi si. No he encontrado el momento adecuado para decirles.
- ¿Cuándo será ese momento?
- Aun no lo sé.
- Ginny, tienes que decirle la verdad a tus padres. Vas a ver que al comienzo va a ser difícil pero después las cosas se calmaran.
Ginny estaba muy nerviosa, no había podido convencer a Lily y a James de que no buscaran a sus padres, necesitaba a Harry y él no llegaba. Caminaba de un lado a otro frente a la puerta principal esperándolo. Cuando lo vio venir corriendo por el sendero, se quedó hipnotizada. A pesar de estar completamente sudado, se veía increíblemente atractivo. No es que no se hubiera dado cuenta que Harry era guapo, pero verlo así, como una playera pegada a su cuerpo debido al sudor y unos short deportivos, era para querer comérselo. Tragó saliva y controló las hormonas que seguro eran por el embarazo, por nada mas.
- Harry.
- ¿Qué pasa, Ginny?
- Hijo, que bueno que llegaste, necesito que me ayudes a escoger la leña – le dijo James, jalándolo del brazo.
Ginny tenía miedo de que James pudiera convencer a Harry para hablar con sus padres, necesitaba hablar con él a solas urgentemente. Pero la siguiente hora, había sido imposible. Cuando se desocupó con James, lo llamó Lily para que le cortará unas manzanas del árbol, después, de nuevo James lo llamó para algo y así sucesivamente.
Para cuando lo dejaron por fin irse a bañar, era la oportunidad de Ginny de hablar con él, porque si esperaba a que terminara de bañarse, seguro James y Lily estarían con ellos.
- Harry – entró Ginny al baño sin ni siquiera esperar a que le diera permiso.
- Ginny ¿Qué haces? Salte me voy a bañar – Harry solo llevaba una toalla en la cintura y la agarraba fuertemente con temor a que se le fuera a caer.
- Necesito hablar contigo.
- ¿Podemos hacerlo después?
- No, tus padres quieren hablar con los míos.
- Pero ya estas aquí.
- No, no para pedirles permiso de venir aquí, sino para presentarse como tus padres y hablar con ellos sobre nuestro hijo.
- Harry – tocaba Lily la puerta.
- Voy a bañarme, mamá.
- Necesito hablar contigo – Ginny lo veía asustada.
- Entra aquí – le dijo Harry metiéndola a la regadera y cerrando la cortina para que Lily no la viera.
- ¿Puedo pasar? – preguntó Lily pasando sin esperar contestación.
- ¿Qué pasa, mamá? Voy a bañarme.
- Tu báñate – Lily cerró la puerta – podemos hablar mientras te estas bañando.
- ¿No puede esperar?
- ¿Por qué no me habías dicho que los padres de Ginny no saben que tu eres el padre del bebé? – Harry se quedó sin habla ¿Qué le había dicho Ginny a sus padres? – yo pensé que si lo sabían. Anda, métete a bañar – Lily metió la mano abriendo el grifo de la regadera, mojando inmediatamente a Ginny – esto no me gusta, Harry, así como nosotros conocemos a Ginny, sus padres deberían de conocerte a ti – se sentó en la taza del baño – deben de aceptar que entre ustedes no hay nada, pero igual, tu eres el padre y tienes derechos. Entra a bañarte, Harry, el agua ya esta lista – Harry tragó saliva, entró a la regadera cerrando la cortina inmediatamente y viendo a Ginny completamente mojada y asustada a que los descubrieran – Harry, dame la toalla, no te vas a bañar con ella ¿o si?
La cara de Harry era un poema. Estaba completamente rojo una vez que le entregó la toalla a su madre sacando únicamente la mano por la cortina. Ginny cerró los ojos para no ver nada, pero se notaba que estaba muy nerviosa.
- Olvide decirle a tu padre que debemos ir al mercado porque necesito unas cosas – salió Lily del baño.
- ¿Qué vamos a hacer? – le dijo Ginny abriendo los ojos.
- Sshh – Harry le tapó la boca con la mano.
- Listo – volvió a entrar Lily – como te estaba diciendo, me preocupa…
- ¡Lily! – gritó James, y de nuevo Lily salió del baño.
- No te preocupes, yo la convenceré de que no haga nada – le decía Harry en un susurro.
- ¿Qué no la oíste? Esta empeñada…
- Tu padre – llegó de nuevo Lily – quiere comprar golosinas nada mas.
- Mamá, yo respeto la decisión de Ginny…
- ¿Te paso el shampoo?
- ¡No! Aquí hay.
- De acuerdo, no te asustes.
- Como te decía, si Ginny no les ha dicho a su familia que yo soy el padre de su hijo – Harry veía a Ginny con una mirada severa – es porque así lo decidió y yo la apoyé.
- Harry, no quiero que el bebé tenga que estar dividido. Toma aquí esta tu rastrillo, rasúrate esa barba que tienes – Lily metió la mano por la cortina del lado donde estaba Ginny, así que Harry se acercó a ella para tomarlo. Estaba rojo y apenado al estar completamente desnudo frente a Ginny – lo mejor es que tenga a sus abuelos juntos. Tengo miedo, Harry.
- ¿Miedo de que?
- Como es lógico, Ginny estará mas tiempo con su familia, por lo tanto, el bebé también ¿y si los prefiere mas a ellos que a nosotros? – Ginny vio a Harry cambiando su expresión de asustada a una de ternura.
- Mamá, estoy seguro que Ginny dejara que ustedes convivan con el bebé tanto como sus padres – Ginny asintió con la cabeza en acuerdo con lo que estaba diciendo Harry – no te preocupes desde ahora, por lo mismo te digo, que no preocupes a Ginny. Confía en ella – Ginny le sonrió.
- Tienes razón. Me estoy adelantando. Mejor me espero a que nazca el bebé y a ver que pasa.
- Gracias, mamá.
- Te dejo para que te bañes tranquilo.
Lily salió del baño y volteó a ver a su esposo que estaba recargado en la pared con los brazos cruzados, esperándola.
- Lo hiciste – Lily sonrió orgullosa – cuando te propones algo, no descansas hasta conseguirlo.
- Gracias por la ayuda.
- No me siento muy bien que digamos.
- No es la primera vez que esta desnudo frente a ella – James rodó los ojos - La embarazó y para eso tenia que estar desnudo ¿o no? – Lily volvió a sonreír - Todo salió como lo planeamos.
- ¿Planeamos? Yo no planeé nada.
- Vámonos, hay que dejarlos solos.
- A veces eres peor que Sirius, Remus y yo en nuestros mejores años en Hogwarts.
Ginny volvió a cerrar los ojos mientras Harry cerraba el grifo del agua. Abrió la cortina y como cosa hecha adrede (que en realidad si había sido así) la toalla estaba hasta el otro extremo del baño.
- No te muevas y sobretodo, no abras los ojos.
Camino con cuidado para no resbalarse al estar escurriendo agua por todo el baño, Ginny no pudo evitar reírse por el tono de voz de Harry, se tapó la boca para no soltar una carcajada.
- Listo.
Ginny abrió los ojos y lo vio de nuevo con su toalla sobre la cintura, pero estaba completamente mojado al igual que ella. Su corazón empezó a trabajar más de la cuenta y las hormonas bailaban como locas.
- Salte con cuidado, no te vayas a resbalar. Dame tu varita para secarte.
- No la traigo, la dejé sobre mi cama para que tu mamá pensara que estaba en mi baño ¿Y tu varita?
- Yo si estoy en el baño, Ginny, y deje mi varita. Creo que aquí hay más toallas – buscaba Harry sobre un pequeño armario – si, toma, sécate.
Harry aun seguía rojo y apenado, no quería ni ver a Ginny a los ojos. Había estado completamente desnudo frente a ella, y sabía que a pesar de que ella luchaba por cerrar los ojos y no ver nada, el agua cayéndole en la cara y el tiempo en que Harry estuvo hablando, los abrió, solo rogaba que no se hubiera dado cuenta de que…
- Estoy preocupada – Ginny se secaba el cabello con la toalla – conociendo a Lily, si se le mete en la cabeza de buscar a mis padres, es capaz de hacerlo.
- ¿Por qué le dijiste que tus padres no saben que yo soy el papá del bebé?
- Harry, eres Harry Potter, el salvador del mundo mágico ¿Cómo crees que reaccionarían mis padres al saber que tu eres el padre de mi hijo? Se volverían locos, creo que hasta ellos mismos me desheredarían al saber que utilice a Harry Potter, que fui una loca desquiciada al hacerle eso al héroe – bufó – si les hubiera dicho eso a tus padres, obvio me hubieran preguntado que reacción tuvieron mis padres al decirles que tu eras el papá.
Harry no la escuchaba al cien por ciento, solo la veía como se pasaba la toalla por los brazos y las piernas. Su vestido estaba completamente pegado a su cuerpo y se veía hermosa con esa barriga bien formada. Pero donde se enfocó más su atención, había sido en sus senos, más grandes debido al embarazo. El vestido era un poco escotado y cuando Ginny se secaba no dejaba de pensar que tal vez él podía ayudarle…
- Harry…Harry ¿me estas escuchando?
- Si.
- Por eso preferí decirles a tus padres que mi familia no sabía que eras tu el padre del bebé – Harry se frotó la cara con las dos manos y despeinó mas el cabello mojado. Ginny detuvo su labor de secarse para verlo, su torso aun seguía mojado y sus ojos brillaban más al no traer lentes. Lo observo detenidamente, su abdomen estaba muy bien formado y sus brazos algo musculosos, sobre su pecho estaba el dije que ella le había regalado.
- Te entiendo. Vamos a seguir con esto, como dijo mamá, ella esta preocupada porque piensa que no va a convivir mucho con el bebé cuando nazca y si ellos conocieran a tus padres, estaría segura que se llevarían bien.
- Yo no pienso separar a tus padres de nuestro hijo.
- Lo sé, pero ¿estas consiente de que esto va a ser muy complicado? Tus padres saben que te embarazaste por inseminación pero no saben quien es el padre y mis padres saben que yo soy el padre pero que no fue hecho por inseminación – suspiro - ¿Qué le vas a decir a tus padres cuando estés tu y nuestro hijo con nosotros?
- Ya se me ocurrirá algo.
- Bueno, será mejor que te vayas, seguro mamá te va a estar buscando. No te vayas a resbalar. Cuando tengas tu varita, secas toda el agua que escurriste.
- De acuerdo – Ginny se detuvo en la puerta y volteó a verlo – Potter – Harry volteó a verla frunciendo el ceño porque lo había llamado así, ella sonrió divertida – será mejor que te bañes con agua fría.
Harry se tapó la cara con las dos manos de la vergüenza al escuchar a Ginny soltar una risita antes de cerrar la puerta. Lentamente se quito las manos de la cara y volteó hacia abajo. No había duda, lo que tanto había temido había sucedido: Ginny se había dado cuenta durante todo el tiempo de su erección. Entró a la regadera, y en efecto, abrió el grifo del agua fría y recargó la frente en la pared.
- Demonios.
Ginny se fue caminando lentamente y con cuidado hacia su habitación. Tomó su varita y con un hechizo limpió toda el agua que había estado escurriendo en el camino y secó su ropa. Se asomó por la escalera buscando a Lily o a James y se le hizo extraño no escuchar nada. Cuando entró de nuevo a su habitación, sonrió de manera divertida de solo recordar la cara de Harry. Estaba sumamente apenado. Jamás se había imaginado a Harry desnudo. Le parecía muy guapo, pero nada más. No estaba para nada decepcionada de lo que había visto, al contrario, lo que vio, fue como una chispa que la hizo prenderse a mil.
- El embarazo, seguro es el embarazo – dijo pensativa – ó también la falta de sexo, por Merlín, hace meses que no tengo sexo con nadie. Si, seguro por eso ando así.
De nuevo volvieron sus recuerdos al ver a Harry desnudo ¿Por qué él había tenido una erección cuando estaban en la regadera? Se dio cuenta cuando se acercó a ella para tomar el rastrillo que le ofrecía Lily, y sin pensarlo (juraba que había sido inconscientemente) bajo su mirada mientras Harry hablaba con su madre ¿Por qué había tenido una erección? Se supone que eso les pasa a los hombres cuando ven a una chica sexy o que les gusta, pero solamente estaba ella: con el cabello mojado pegado y su cara y su vestido pegado a su enorme vientre.
- ¿Cuándo habrá sido la ultima vez que Harry haya tenido sexo? – se dijo caminando por su habitación.
Lily le había dicho que él salía con varias chicas pero que a ninguna la había presentado como su novia (excepto Cho Chang) seguro que no nada mas salían a dar la vuelta. En Estados Unidos, jamás supo que anduviera con alguna, o más bien, nunca le interesó. Y desde que se lo volvió a encontrar en Londres, tampoco sabía si había estado saliendo con alguien. También sabía por Lily, que a Harry lo seguían mucho los reporteros y que él se dejaba fotografiar con algunas chicas siempre y cuando anduvieran en un lugar público. En reuniones y fiestas privadas, no había reporteros y todos los invitados no decían nada de más. Era por eso que los medios de comunicación nunca conocieron a Cho Chang, y obvio, a ella que esperaba un hijo de él.
Horas más tarde, Lily los llamó a comer. Los dos habían estado encerrados en sus respectivas habitaciones por vergüenza de volverse a ver. Ginny, porque de solo volver a verlo, seguro se lo iba a imaginar como horas antes lo había visto y Harry, porque como era obvio, había estado desnudo frente a ella, pero también, porque le había encantado como se veía frente a él: su cabello mojado hacia que el rojo brillara mas contrastando el blanco de su piel al estar pegado en su cara; sus ojos chocolate fijos en él asustados; sus pecas resaltaban mas sobre sus mejillas y nariz; sus labios rosados y sus senos, por Dios, sus senos eran maravillosos. Pero no contaba que su cuerpo había reaccionado ante lo que veía sus ojos, haciendo que ella se diera cuenta de todo. Jamás se había sentido tan apenado en su vida.
James y Lily hablaba y hablaban sobre el paseo que habían dado hacia el mercado. Lily ya se sentía mucho mejor y habían dado ese recorrido recordando viejos tiempos.
- ¿Y ustedes que hicieron? – les preguntó Lily al terminar de contar su historia.
- Nada – contestaron los dos al mismo tiempo.
- ¿Nada? Harry la hubieras llevado al lago para que se bañaran juntos – les dijo Lily haciendo la inocente, James hizo una mueca para no reírse, su esposa era de lo peor – el clima esta estupendo.
- Estaba cansado – dijo viendo su plato de comida completamente rojo.
- Hace mucho calor, yo creo que mas tarde va a llover – les dijo James.
- ¿Te acuerdas cuando nos mojábamos en la lluvia? – Le pregunto Lily a James – vamos a volver a hacerlo.
- No creo, cariño, no quiero que te enfermes, todavía no estas muy bien de la operación.
- Me siento estupendamente bien. Me encantaba mojarme con ropa…
- Voy a salir a caminar un rato – se levantó Ginny con la vista casi en el piso – no tardaré – y salió rápidamente de la casa.
- ¿Qué le pasa a Ginny? ¿Se pelearon?
- No. Voy a estar en mi habitación, tengo trabajo pendiente – Harry igual que Ginny, se levantó rápidamente.
- Ya ves – le reclamó James a Lily – deja de presionarlos. Ambos te han dicho que no va a ver nada entre ellos.
- Por favor, James ¿acaso tu te tragaste el cuento de "salimos un tiempo para conocernos y no funcionó"? – los remedó Lily.
- Claro que no, es más que obvio que no se conocen.
- ¿Estas pensando lo mismo que yo? – James asintió bajando la mirada – Harry no nos quiere decir que embarazó a una de sus aurores, que faltó a su ética profesional como jefe del cuartel en Estados Unidos.
- Se siente avergonzado con nosotros, es por eso que inventó que habían salido por un tiempo, pero en realidad… solo tuvieron sexo por una sola noche. Jamás lo pensé de él. Siempre ha sido muy respetuoso con las mujeres y jamás mezclaba el trabajo con el placer.
- Si Harry hizo semejante tontería, es porque realmente le gustaba Ginny, no le importó que era una de sus aurores.
- Tampoco le importó cuidarse ¿y si estaba borracho?
- Harry no toma, James, cuando Sirius lo hizo tomarse un whiskey de fuego, se quedó dormido a los cinco minutos. No, Harry se acostó con Ginny en sus cinco sentidos, y fue por eso que Ginny decidió regresarse a Londres en cuanto supo que estaba embarazada. Imagínate, embarazada de su jefe, de Harry Potter.
- Es por eso que no le quiere decir nada a su familia, pobrecita, seguramente se ha tomado toda la responsabilidad ella sola con su familia.
- Hay que hacer algo, James, se gustan, estoy segura.
Ginny empezó a caminar por donde la llevaba el sendero ¿Qué le estaba pasando? Tenia que alejar a Harry de ella. Todas las noches se dormía en sus brazos y eso le encantaba y ahora, verlo desnudo, le había encantado aun mas. Harry era su jefe, pero sobretodo, era el tipo de hombre que ella jamás se fijaría. Ella solo había salido con hombres liberales, iguales a ella, que le dieran su espacio. Cuando se ponían pesados con querer tener algún derecho sobre ella, los cortaba de raíz y salía con otro más. Sus relaciones no pasaban de seis meses, excepto con Dean Thomas, que salieron por mas de un año, pero eso había sido porque ambos eran aurores y les gustaban las aventuras. Dean y ella hacían la pareja perfecta, según ella, porque ninguno quería algún compromiso con el otro, y la mejor prueba fue que cuando ella le mencionó lo de la inseminación artificial, él se alejó de ella y pidió su cambio a otro país. Dean la dejaba hacer lo que ella quería, inclusive, durante su "relación" se veían con otras personas y eso a ellos no les importaba. Ginny buscaba a un hombre que fuera todo lo contrario a sus hermanos sobre protectores, y Harry era exactamente igual a ellos ó tal vez, peor.
Se sentó en una roca porque ya se sentía cansada de caminar. Observó a una ardilla que subía y bajaba de un árbol y después corría a otro. Decidió seguirla para ver que tanto hacia. Tenia que pensar en otra cosa que no fuera Harry.
Harry estaba parado frente a la casa con la mirada fija en el lago. Cada vez el cielo estaba más nublado y de vez en cuando se dejaba ver un relámpago brillar, señal que se avecinaba una gran tormenta.
- ¿Qué sugieres? – Le pregunto James detrás de él – dijo que no tardaría.
- No tarda en llover.
Lily salió con una manta para taparse, el viento era cada vez mas frío. Estaban los tres observando preocupados alrededor de la casa para ver si Ginny venia de regreso. De repente un fuerte trueno los asustó.
- Voy a buscarla – dijo Harry decidido.
- Te acompaño. Lily mándanos un patronus si Ginny regresa. Harry, tu ve por el lado este y yo por el oeste.
Ginny había dado un brinco cuando escucho el trueno. Decidió que era hora de regresar y hacerle frente a la situación. Después de haberlo pensado mucho, decidió alejar a Harry de ella y que solo su hijo conviviera con él. Dio media vuelta y se quedó paralizada. Solo árboles, ningún sendero había cerca. Camino por donde supuso había llegado ahí, pero a los pocos metros de haber caminado sintió un fuerte dolor en el vientre.
Harry corría gritando el nombre de Ginny. Sentía mucho miedo, un miedo que jamás en su vida había sentido, ni siquiera cuando luchó contra Voldemort. Empezó a llover muy fuerte y ya estaba oscureciendo, cada vez corría mas rápido, debería encontrar a Ginny antes de que se hiciera de noche.
El dolor era cada vez más fuerte. No se podía dar por vencida, caminaba poco a poco recargándose en cada árbol que se encontraba para respirar profundamente, pero la lluvia le dificultaba su tarea. Tenia miedo, mucho miedo. Apenas unos minutos antes había decidido alejarse de Harry y ahora era lo único que quería con ella.
- Harry – exclamó en un susurro empezando a llorar, el dolor era terrible y estaba sola en un lugar desconocido.
Lo que tanto había temido Harry se hizo realidad. Ya era de noche y la lluvia no había ni siquiera aminorado su intensidad. Con su varita iluminaba el camino pero no había ni una señal de Ginny, rezaba porque su padre tuviera mejor suerte que él.
Ginny ya no había podido más y se había detenido en la misma roca que recordaba haberse sentado antes, eso le dio esperanzas, al menos ya no estaba tan lejos, pero el dolor era cada vez más fuerte que no la dejaba caminar como ella quisiera. A lo lejos escucho a Harry gritar su nombre. Quería correr hacia él y abrazarlo, pero el dolor no la dejaba utilizar sus piernas, solamente estaba doblada tocándose el vientre. Ahora el grito de Harry lo escucho un poco más lejos y eso la asustó más. Tomó su varita y conjuró un patronus, pero el caballo se formaba y se esfumaba rápidamente. Dio un grito de dolor al sentir una contracción muy fuerte. Esperó a que terminara y de nuevo volvió a conjurarlo concentrándose lo mejor posible.
Harry corría de un lado a otro desesperado. Escucho un ruido y volteó con su varita en mano. Era un patronus, pensó que era el de su madre avisándole que Ginny ya había regresado. Se acercó a él porque su andar era muy lento y se dio cuenta que no era la cierva de su madre sino un caballo, que cabalgaba muy lentamente como cansado. Harry lo siguió cuando al mirarlo supuso que le quería decir algo. Durante el camino, de repente se esfumaba y de nuevo volvía a aparecer. Ahí fue donde Harry se dio cuenta que era de Ginny. Nunca había tenido la necesidad de que Ginny usara su patronus durante sus misiones con ella, así que era la primera vez que lo conocía. Pero se alarmó al ver como se esfumaba y de nuevo aparecía, eso solo indicaba que Ginny estaba haciendo un esfuerzo por mantenerlo ahí.
De pronto se esfumó completamente en medio de varios árboles, dejándolo solo. Con su varita iluminaba a su alrededor pero no había señales de Ginny.
- ¡GINNY!
Vio que a unos metros frente a él de nuevo se aparecía el caballo y otra vez se esfumaba. Corrió hacia esa dirección. La lluvia hacia que no pudiera correr tan rápido, además del lodo resbaladizo, aunado a eso, cada vez se escuchaba más truenos.
- ¡GINNY!
- ¡HARRY!
Harry corrió lo más rápido que pudo y lo que vio hizo que se le detuviera el corazón. Ginny estaba recargada en una roca abrazando a su vientre completamente mojada.
- Ginny.
- Harry me duele, me duele mucho.
- Tengo que llevarte a casa – Harry inmediatamente mando un patronus a su padre para que viniera en su ayuda. Cargó a Ginny entre sus brazos caminando lentamente para no caerse los dos – Ginny necesito que me ayudes a iluminar el camino con tu varita.
- Lumus – exclamo Ginny en un susurro aguantando la contracción que tenia.
Apenas unos metros, logró ver que venían dos ciervos iluminando el camino. James corría detrás de ellos hasta toparse con Harry y Ginny.
- ¿Qué paso?
- Dice que le duele, la encontré así.
Ginny ya no aguantaba más y gritaba de dolor cuando las contracciones las tenían más intensas, clavándole las uñas a Harry en su espalda, pero aun así, ninguno de los dos hacia el menor intento de detenerse.
- Ya falta poco. La tormenta es muy fuerte, cerraron el camino hacia la ciudad.
- ¿Qué? – Harry volteo a ver a su padre asustado.
- Si, fui hasta la casa más cercana para preguntar si habían visto a Ginny y ellos fueron los que me dijeron.
- Pero…Ginny…necesitamos llevarla a un hospital, no podemos llevarla por ningún medio mágico.
- Lo sé – le dijo James igual de preocupado que él.
Lily ya los esperaba en la entrada de la casa. Harry llevó hasta la habitación a Ginny y la recostó en la cama.
- Me duele, me duele – Ginny se retorcía en la cama.
- Ginny, tienes que calmarte, tienes que respirar profundamente – Lily trataba de mostrarse tranquila frente a ella.
- No, me duele, me duele mucho.
- Ginny no podemos llevarte al hospital ahora, el camino esta cerrado, debes de respirar tranquilamente, seguro estas así porque estas asustada.
- ¡No aguanto este dolor! – gritaba desesperada.
- Ginny, Ginny escúchame – le decía Lily tocando el vientre duro - ¿tienes mojada la falda por la lluvia?
- Me duele…
- ¡Ginny!
- No, la tenía mojada antes de que empezara a llover.
Lily volteo a ver a su hijo y a su esposo completamente pálida, cosa que ninguno de los dos les gustó el semblante de ella.
- ¿Qué pasa, mamá?
- Ginny…Ginny esta en trabajo de parto.
Primero que nada ¿quien quiere una suegra como Lily? (levanto la mano).
Tanto James como Lily estan sacando conclusiones equivocadas, culpando al pobrecito de Harry, pensado que faltó a su ética profesional y se llevó a la cama a una de sus aurores por una noche, y que por eso le inventaron el rollo de que salieron por un tiempo. Para los Potter, Ginny es la buena, la victima ¿Como será Harry para los Weasley? eso se sabrá en los proximos capitulos.
Harry y Ginny cada vez se estan dando cuenta de muchas cosas y eso los confunde, por ahora esta seguros de que "se utlizan" pero ya llegará el momento de la duda ¿se utilizan o se necesitan?
No va a ser necesario un adelanto, en el proximo capitulo nacerá por fin el niño ¿o niña? bueno, los que han visto las fotos en facebook saben que va a ser. Por cierto olvide horriblemente poner el facebook y el twitter en el capitulo anterior, mil disculpas.
Facebook: Ginny Potter
Correo: hpdenu (arroba) hotmail . com
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Saludos a todos.
