Suspiro con derrota.

Esa mañana sería muy larga, a pesar de que no había ido a la escuela.

Ya había pasado cerca de un mes desde que el azabache, su tío y su madre habían hablado con aquel tétrico pelirrojo que sería el abogado de ellos, mes en el cual habían tenido que ir varias veces al juzgado, la cosa avanzaba lenta según sabia, no le ocultaban nada, es más, le conversaban mucho sobre ello.

Se le estaba haciendo una costumbre ya el faltar a la escuela, sería más o menos la decima vez que lo hacia ese mes, su madre insistía en que les acompañara a los citatorios frl juzgado, a lo que él no se negaba, era un asunto de su interés.

Recordó como Minato había gritado y pataleado la primera vez que falto diciendo que quería ir con él, que no era justo que solo a él se le permitiera así de la nada faltar a la escuela, pero finalmente lo subieron a la furgoneta donde fue llevado a la correccional para menores, como él le llamaba a la escuela. Esa escena se repetía cada vez que faltaba a la escuela.

Él era responsable, su madre y tío Sasuke sabían que no pasaría nada si faltaba aun cuando fuera seguido, él era inteligente, se ponía al corriente de un dos por tres. Pero a pesar de haber faltado tantos días, no era un flojo que esperaría toda la mañana sin hacer nada a que los adultos terminaran con sus labores. Agradecía si el que le llevaran con ellos, significaba que le tenían la suficiente confianza de dejarle esperando e informarle de todo lo sucedido, algo que le hizo sonreír, al parecer estaba logrando lo que se propuso por años, que dejaran de verlo como un molesto y estorboso niño para comenzar a tratarlo con más confianza, se lo estaba ganando poco a poco.

Pero eso no significaba que el tic nervioso de su ceja desapareciera

Aun no comenzaba el juicio de ese día, de hecho era el más esperado ya que por fin ambas partes se verían y entrarían a un juicio juntos, era uno de los días decisivos ya que después de este y otro más, según le comentaron, saldría la resolución del tema, si tenían suerte, seria antes de navidad. Estaban esperando la hora y que la demandada llegara, por lo que aprovecho para ponerse a leer y estudiar, fastidiosamente, su libro de ingles, debía practicarlo más a pesar de que comenzara a entenderlo no significaba que comenzara a gustarle, lo odiaba de igual forma.

- relájate hijo, el ingles no es la peor cosa que aprenderás en la vida –intento animar la pelirrosa al pequeño, logrando el efecto contrario cuando un aura oscura rodeo al pequeño sacándole una gota anime tanto al azabache como al peliplata que les acompañaba-

- gracias por el aliento mamá –dijo con voz depresiva el pequeño al momento de aumentar su aura depresiva mas a cada momento-

- déjalo Sakura, con que lo aprenda está bien, permítele odiarlo –hablo comprendido el azabache logrando que una mirada de agradecimiento por su comprensión para con él del pequeño pelirrojo, lo entendía bien, el también odiaba los idiomas-

- se parece más a Sasuke de lo que pensaba, pensé que solo tenía sus mismos ojos y rasgos, pero al parecer tiene sus mismos gustos, ahora comprendo porque se llevan tan bien, incluso parecería su hijo, al parecer el que pase tanto con Sasuke hace que se parezcan aun mas–pensó con una gota anime el peliplata mirando al pequeño pelirrojo y al azabache una y otra vez, intercalando su mirada en ambos-

- me pondré a leer otra cosa o mi cerebro colapsara –escucharon que aviso el pequeño pelirrojo quien guardo el libro de ingles en su mochila y saco un libro un poco más pequeño, era una lectura que se titulaba "Las travesuras del pequeño Kenji, volumen V"-

- ¿y ese libro? –Pegunto el azabache al ver al pequeño leer algo que él jamás había visto en toda su vida-

- le encanta ese libro, el primer tomo se lo compre cuando tenía cuatro años, aprendió a leer con él, siempre está a la espera de que salgan los volúmenes, dice que es su fuente de inspiración y de dónde saca las jugarretas que siempre suele hacer –sonrió nerviosa la pelirrosa sacándoles una gota a cada uno de tres hombres quienes le acompañaban, ahora entendían porque el pequeño le gustaba hacer tantas travesuras-

- silencio, no puedo concentrarme –expreso el pequeño acercando mas su rostro al libro, ya ni se distinguía, poco menos se comía el libro de lo cerca que estaba y por su frase le saco otra gota a los hombres dejándoles con dos gotas en la cabeza a cada uno-

- sé lo que se siente leer un buen libro, cuando este mas grande le prestare mi colección del Icha-Icha para que los lea conmigo–pensó con una radiante aura el Hatake planeando lo que sería su perfecto futuro con su pequeño sobrinito cuando este creciera-

- algo me dice que será mejor que le aleje de Satoshi–pensaron asombrosamente al mismo tiempo el azabache y la pelirrosa, no les daba buena espina la expresión del peliplata, de madre sobre protectora y ahora padre preocupado, no las tendría tan fácil ese hombre-

- creo que no fue tan mala idea traer al pequeño, sirve que no me aburra hasta que comience el juicio–pensó divertido Gaara mirando la concentración absoluta del pequeño al leer, la brillante aura del peliplata por pensar en quien sabe que cosas y por ver los ojos entrecerrados y mirada sobre protectora con reproche mesclado que el azabache y la pelirrosa tenían sobre ese hombre de cabello plata-

- ¡No puedo creer que llegaras tan lejos Uchiha! –Escucharon el estridente grito de cierta mujer fuera de sus cabales llegar haciendo resonar sus tacos por lo fuerte de sus pisadas-

Todos menos el pequeño pelirrojo miraron a quienes venían caminando por el pasillo. La primera, la más notoria y gritona por lo demás, fue la pelirroja Seidou quien venía hecha una bestia, aunque según el azabache esa era su imagen más natural. Tras de esta venían cinco hombres.

Uno, era el hermano pelianaranjado de la pelirroja, al que ya todos conocen como Juugo. Dos de ellos al parecer eran gemelos, tenían cabello gris y curiosamente los labios pintados de morado. Otro de ellos era un albino de ojos morados, quien sonreía de forma burlesca mirando a la pelirroja actuando con furia y el ultimo era un timo gordo de extraño corte y cabello naranja.

- y tenía que llegar–pensó con pesadez el azabache, en ese momento sus esperanzas de que les llamaran antes de que ella llegara y no tener que aguantar sus escándalos desaparecieron-

- tendrías que quejarte conmigo –la voz de la pelirrosa hizo eco en el pasillo, colocándose de pie bajo la atenta mirada de todos, incluyendo al pequeño pelirrojo quien aun así seguía metido en su libro, y mirando ella a todos con el ceño fruncido-

- así que tú tienes que ver con esto zorrita –se quejo la pelirroja parándose frente a la pelirrosa, mirándole de pies a cabeza con ojos despectivos-

- creo que no me presente la ultima vez, soy Sakura Haruno, aunque comenzaras a llamarme Sakura Seidou, primita –sonrió con burla la pelirrosa al momento en que la pelirroja dejo de mirarle despectivamente para colocar la mayor de sus caras de sorpresa al igual que sus acompañantes-

- zorra mentirosa, no tengo primas por lo mismo soy la heredera de la compañía que mi abuela dejo –critico enseguida la pelirroja acomodándose los lentes con una sarcástica sonrisa en el rostro, claro, la pelirrosa no se dejaba irritar, cosa que a ella si le irritaba- Sakon, Ukon –llamo enseguida mirando a ambos gemelos quienes sonrieron de medio lado-

- nuestra abuela era la única e indiscutida dueña de la empresa, pero murió hace unos años y ella le dejo la completa posesión de la empresa a Karin, los aspectos legales son muy complicados como para que ustedes con sus patéticos cerebros los entiendan –explico el primero de los gemelos quien se cruzo de brazos sonriendo con burla, por la terminología que usaba se notaba de mas que él era abogado-

- le dejo la compañía a nuestra prima porque era la única mujer, era su favorita, y claro, nosotros trabajamos en la empresa haciéndola crecer cada día, así cada uno de nosotros administra una parte de esta, pero Karin es la propietaria de esta y nosotros trabajamos en ella bajo sus órdenes –hablo luego el otro gemelo, al no usar las mismas palabras que su hermano se podía notar que no era un abogado, Sasuke pudo muy bien distinguir que se asemejaba a su trabajo en aspectos económicos-

- sí, era la dueña, y una completa tramposa, avara, una mujer que no le importo abandonar a su nieta solo para poder tomar posesión de la empresa que los padres de su marido formaron con tanto esfuerzo, lo que su propio marido mantuvo con el mismo esfuerzo, y que su propio hijo hizo crecer con todo su propio esfuerzo, espero se revuelque en su tumba al saber que Sakura está aquí –critico fuertemente el Hatake mirando de manera sumamente reprobatoria a los Seidou quienes fruncieron el ceño con disgusto-

- yo si te recuerdo, tu eres ese otro avaro que quería la custodia de la hija de tío Satoshi para poder tomar posesión de lo que tu hermana quería robarle, veo que aun no renuncias a tus planes de apoderarte de la empresa familiar –afirmo el hombre más gordo, quien parecía ser el mayor de los primos, cruzándose de brazos y mirando desaprobatoriamente al peliplata quien frunció también el ceño-

- deberías guardarte tus palabras, el únicamente esta aquí porque yo se lo pedí, ni siquiera Sakura se lo pidió, así que si quieren insultar háganlo conmigo ladrones baratos –fue el Uchiha quien tomo la palabra esta vez interrumpiendo el dialogo de acusaciones que los Seidou hablaban contra la pelirrosa y contra el peliplata-

- déjenlos chicos, además seguro ella es solo una impostora, una Seidou es mucho más hermosa, nos viene de sangre –ofendió inmediatamente la pelirroja a la pelirrosa, aun estaba parada frente a ella mirándole despectivamente de pies a cabeza como si una simple indigente fuera-

- seré mas pobre que tu aun pero eso va a cambiar, por si no lo sabías vamos ganándoles, menos mal que lo zorra no viene de sangre –se defendió la pelirrosa mirándole de la misma forma despectiva que la pelirroja le miraba, no se ofendería tan fácil, no era de perder los estribos-

- ¡¿Cómo me llamaste empleada barata? –Grito irritada la pelirroja quien se irrito aun mas cuando la pelirrosa sonrió de medio lado por haber cumplido su objetivo de irritarle los nervios a esa pelirroja-

- zorra, además de plástica y tarada, hasta en el cerebro te pusieron implantes –su sonrisa se amplió mas al ver el rostro rojo de furia de Karin, lo único que se distinguía a parte del vapor que echaba por las orejas eran sus lentes negros-

- ¡Hija de…!

- ¡Guarden silencio! ¡No me puedo concentrar con sus infantiles peleas! –se quejo ahora el pequeño pelirrojo quien aun tenía el libro frente a su rostro, hasta ese momento nadie se había dado cuenta de la presencia de ese niño y por como se hizo notar le saco una gota en la cabeza a todos menos a la pelirroja a quien le salía humo por los oídos-

Era el colmo, nadie la tomaba en serio a ella, Karin de la familia Seidou, una de las familias más importantes de ese país, pero esa fue la gota que rebalso el vaso, un simple niño le mando a callar, eso no se quedaría impune.

- ¡Mocoso impertinente! –Grito aun mas alterada la pelirroja quien se paro frente al niño arrancándole el libro de sus manos-

Quedo pálida, al extremo. El tiempo se paralizo unos cuantos minutos al ella quedar con el libro en su mano. Sintió una fría mirada sobre ella, tan fría y gélida que solo creyó haberla sentido una vez y de una persona en particular.

Ojos negros, el más frio de los negros que alguna vez aprecio, piel tan blanca y fría como el invierno, cabello rojo fuego. Mirada penetrante, molesta, junto a su ceño fruncido, de momento de verdad se intimido ante la presencia de ese niño.

Su intimidante presencia

El mismo aire de frialdad

Aquella gélida mirada

Y su propio cabello rojo

No, no podía ser, era imposible, ¡Completamente imposible! No podía ser el mismo niño…

¿O sí?

- ¿Yu-Yusuke?–pensó aterrada la pelirroja sin dejar de ver a ese niño, palideciendo a cada momento por la apariencia de ese niño que aun tenía frente a ella-

Aun tenía su ceño fruncido, igualmente se paro haciendo a la pelirroja retroceder dos pasos con una mirada de cuidado hacia él.

Había osado llamar a tío Kakashi como un vil y avaro ladrón

Había osado hacer sufrir hace mucho a su tío Sasuke

Había osado llamar a su madre de la peor forma que alguna vez llamaron a su madre

Y ahora, había osado quitarle su libro

- entrégame mi libro –exigió el pelirrojo quien estiro su mano hacia la pelirroja en son de que le devolviera aquel libro, era su favorito, no lo había terminado de leer, y no lo haría allí, lo guardaría y lo desinfectaría luego o seguramente la estupidez de ella no se le contagiaría, por lo demás quería ver sufrir a aquella pelirroja-

- devuélvele su libro a Satoshi, sabía que eras menos inteligente que un niño de 10 años pero no pensé que te pondrías a pelear con uno –escucho la voz del azabache quien se coloco al lado del pequeño distinguiendo el mismo de los más notorios rasgos en ambos-

La misma gélida mirada

Esperen…

- ¿lo llamo Satoshi?–se pregunto de inmediato la pelirroja notando el detalle del nombre de ese pequeño de mirada tan penetrante- ¿Satoshi? –Pregunto en voz alta mirando al azabache y al pequeño pelirrojo no entendiendo nada-

- lo nombre así en honor a mi padre, zorra, deja tranquilo a mi hijo –expreso furiosa la pelirrosa quitándole el libro de su pequeño a la pelirroja, podía meterse con ella y llamarle como quisiera, pero con su hijo no iba a meterse-

- ya veo, es hijo de esta, vaya, por un momento me había asustado pensando en que Sasuke había encontrado a Yusuke porque si le encuentra estamos perdidos por los términos de las leyes de herencia–suspiro internamente con alivio mirando como la pelirrosa le pasaba su libro al pequeño y este lo guardaba en su mochila- pero me asusto yo misma, es imposible que le encuentre, ya me asegure de eso, no se ni para que me puse tan nerviosa –pensó con una mueca de superioridad y omnipotencia absoluta frente a la situación-

Ni destino te soporta, por ello te castigara cumpliendo el mayor de tus miedos

- lo leo después de desinfectarlo o se me pegara lo tarado de la escoba con patas –explico su acción a su madre quien le veía con duda del porque había guardado su libro en su mochila en vez de seguir leyendo-

- está bien, comparto tu decisión –sonrió la pelirrosa y luego el pequeño pelirrojo le sonrió a ella de forma cálida, como todo un niño le sonríe a su madre-

- me revuelven el estomago–pensó asqueada la pelirroja de ver a ese pequeño con su madre en una escena tan tierna o como ella pensaba, cursi-

Siente tus entrañas estremecerse

Esa sonrisa debería ser tuya… Pero te la ganaron

- ¡Ese niño sí que me cae bien! ¿Qué opinas escoba con patas? –rio divertido cierto albino de ojos violetas al escuchar el nuevo apodo de "su adorada jefa", sabía que nada mas tenía el puesto que tenia porque su jefa andaba de calentona con él, pero valía la pena reírse de ella-

- ¡Cállate sardina barata! –se quejo la pelirroja mandándole rayitos al albino, si seguía así lo haría sufrir mucho, sobre todo porque recordó que no podía despedirlo, estaba amenazada por este mismo de revelar el mas oculto de sus secretos si eso pasaba, además de revelar el peor de los secretos de su familia-

- ese debe ser uno de sus empleados, cuando Karin usa de forma despectiva las palabras "barata" o "simple" se refiere a ellos–pensó con una fría mirada posada en la pelirroja, no compartía muchas de sus creencias, eran completamente opuestos en ética y practica, pensó que al pasar los años el tiempo cambiaria ciertos rasgos de la personalidad de ella pero sí que estaba equivocado, de hecho hasta había empeorado con su ahora aire de princesita omnipotente que lo podía todo-

Solo esperaba el momento de caer de tu trono

Porque la simple plebeya es realmente quien lleva sangre azul en la venas

- participantes del caso empresa Uchiha y Seidou –anuncio un hombre saliendo tras la puerta que por tanto rato habían estado esperando a que se abriera, momento en el cual Gaara que se había mantenido al margen de la situación se acercaron a ese hombre presentando las citaciones al igual que lo hizo el peliplata Seidou-

- Gaara No Sabaku, abogado de la parte demandante y representante de la corporación Uchiha –se presento el pelirrojo de ojos aguamarina pasando la citación a ese hombre-

- es bastante tétrico–pensó el hombre mirando de reojo al No Sabaku cuando leía la citación que el mismo había interpuesto-

- Sakon Seidou, abogado de la parte demandada y también parte del grupo demandado, asumo el rol de abogado de los Seidou –se explico el pelianaranjado antes de que le preguntaran como el siendo uno de los demandados era el abogado-

- todo en orden –afirmo el hombre mirando las citaciones y luego mirando a todos los participantes- hoy comenzaremos con el proceso final de la demanda, razón por la cual entraran todos juntos y serán llamados a testificar frente al juez e interrogados por el abogado que defiende la causa contraria a la de ustedes, eviten hacer comentarios indebidos, tienen derecho a guardar silencio si lo consideran beneficioso para ustedes, recuerden que están bajo juramento, sus primeros testimonios fueron grabados como evidencias legales, mentir es fatal –advirtió al momento que todos asintieron- el primero en sentarse en el banquillo de testigos es Sasuke Uchiha por ser quien comenzó la demanda

- vengo preparado –acepto el Uchiha sin mayores complicaciones, mas quedo perplejo cuando el mismo hombre que les había llamado se quedo mirando al pequeño quien también miraba interesado la escena- ¿pasa algo con él? –pregunto al momento que todos se dieron cuenta que el hombre miraba al menor-

- usualmente los menores no testifican en estos casos, aunque a veces se toman en cuenta sus testimonios, ¿viene a testificar? –pregunto mirando a los adultos de los cuales tanto Gaara como Sasuke, Sakura y Kakashi le cedieron la palabra al pequeño con tan solo mirarlo-

- solamente he venido como espectador, mas si quieren que testifique yo no tengo problema alguno, claro que supongo que usted sabe que necesito el permiso de mi madre para ello –explico el pequeño con una mirada neutra asombrando a todos los de la familia Seidou, ese niño realmente podría ser un problema para ellos considerando las circunstancias-

Lo que no saben es que el principito tiene más de un As bajo la manga

Lo que no saben es que la hierva que crece bajo la sombra de una flor es igual de dulce pero más resistente que la misma flor…

Lo que no saben es que en la sangre lleva la fortaleza y terquedad de sus padres

OoOoOoO

Rodo los ojos

Volvió a suspirar

Se estaba fastidiando

¿Lo querían en su contra?, ahora las pagarían

Luego de Sasuke, era el turno de ellos de interrogar a uno, escogiendo a Karin la cual se hacia la mosquita muerta, ignorante de todo de lo que se le acusaba

Aunque hacerse la ignorante le salía demasiado natural

El interrogatorio paso a los Seidou, donde decidieron llamar al peliplata, no parecía tener mucho más que decir, estaba allí meramente para confirmar que dijo lo mismo que en los interrogatorios privados, que no se contradecía él ni a sus acompañantes y para responder otra que otra pregunta.

Nuevamente era turno de los Seidou de ser interrogados, donde llamaron al pelianaranjado quien muchas ocasiones guardo silencio acusando que tenía derecho a ello o que no le correspondía responder a él. Era abogado, sabía que era mejor omitir que errar, razón por la cual Gaara dejo de intentar sacarle información y decidió darles el pase a los Seidou nuevamente.

Algo curioso paso

"Quiero que Satoshi Haruno venga a testificar"

Y volvió a rodar los ojos al recordarlo

Aquel tipo de pelo blanco, labios pintados y ojos sicópatas fue quien le llamo pensando que podía intimidarlo. Pero ese sujeto con complejos de payaso sicópata no podría con él.

Después de todo la sangre Uchiha corre por sus venas

- como le digo mi estimado juez, insisto en que es extraño que Sasuke Uchiha demande a nuestra familia justamente diciendo que su novia es parte de la nuestra –recalco el abogado Seidou quien miraba atento cada reacción del niño quien solo volvió a rodar los ojos, no le resultaba como quisiera, con el ímpetu que le vio antes estaba seguro que él pequeño diría algo que pudiera usar en contra de ellos-

- lamento interrumpirle, pero nuevamente se mandaron a hacer ADN y según veo los resultados aquí salieron positivos, la llamada Sakura Haruno es compatible en un 99,9% con Kakashi Hatake, el cual decía ser su tío y por las emisiones legales está bien estipulado y probado que si es verdad, así como dice en este resultado que Sakura Haruno tiene 99,9% de parentesco con ustedes, y le aseguro que estos resultados no están alterados –rebatió el juez quien levanto una ceja mirando al Seidou de cabello blanco esperando a ver con que refutaría, ya le sonaba extraño que llamara a solo un niño a testificar en algo como eso-

- pero, sabemos que el padre de este niño no está presente –afirmo con malicia el Seidou haciendo alzar una ceja de todos sin saber que planeaba- es más, este mismo niño afirma no saber quién es su padre, perfectamente ese padre podría ser un familiar lejano nuestro y en realidad la muestra se ve alterada si Haruno en realidad uso a su pequeño para cambiar las muestras

- para ser un abogado tiene mucha imaginación –la voz del niño resonó desde el banquillo, su expresión de fastidio era tan notoria que el mismo juez le daba la razón al pequeño- no tengo padre, no lo conozco ni me interesa ya conocerlo, con mi madre me basta, es más, repudiaría saber quién es mi padre, me avergonzaría él hecho de que fuera pariente lejano de ustedes… ¡Qué horror! –expreso dramático el pelirrojo con un tembló en el cuerpo y la frente coloreada en azul, mas luego suspiro calmado colocando nuevamente su rostro frio dejando a todos con una gota en la cabeza por su control en los cambios de ánimo-

- ¿entonces niño no encuentras sospechoso que justamente tu madre sea a la que se dice es nuestra prima y que encima de todo se delatara justo cuando Sasuke Uchiha necesitaba desesperadamente encontrarla?, es más, ¿siquiera sospechas del hecho de que sean novios? –pregunto sonriendo de medio lado el "payaso sicópata" como el pequeño pelirrojo le apodo, pero no se intimido ni un poco, había visto cosas más tétricas que a un imple payaso con la cara tétrica pintada con labial morado-

Como por ejemplo, un cadáver en plena descomposición agarrándole el pie, eso sí era tétrico

- mi madre y tío Sasuke son novios desde antes de la demanda, formalizaron en mi cumpleaños número 10, hay testigos de ello, fotos y videos que tío Naruto tiene y que se presentaron como evidencia según se –afirmo el pequeño haciendo que el juez anotara entre sus apuntes del caso aquel detalle, tenía que ver qué era lo que decía, se esperaba mentiras de los adultos pero no de un niño con ese nivel de fastidio-

- eso lo hace aun mas sospechoso –agrando su sonrisa el abogado de cabello blanco al ver como el pequeño afirmaba cosas que él consideraba beneficiosas para ellos-

- no si tomas en cuenta que tío Sasuke no sabía nada de esto en ese momento, mamá se lo oculto, es más, mi mamá lo supo solo unos días después de llegar a Tokio y no le comento nada –confirmo el pequeño, tanto la pelirrosa como el azabache estaban algo paralizados ya que esas palabras podían ser usadas más en su contra que en su favor-

- ¿entonces porque no comenzó ella misma la demanda antes si ya tenía esa información? –sonrió complacido, le estaba sacando mucho información a ese pequeño, lo cual le agradaba demasiado, estaba a punto de ganarles la partida a esos entrometidos con la ayuda de ese pequeño-

Pero el juego de uno pasa a ser fácilmente el juego del otro

- piensa un poco abogado con complejos de payaso sicópata –ahora si su fastidio llego al límite, tanto que un tic nervioso apareció en la ceja del pequeño quien escuchaba risas desde los bancos donde los demás estaban riendo por el apodo usado para llamar al Seidou-

- te diré niñito porque no lo hizo, porque sabe que está mintiendo y porque la única razón por la que está aquí y avanzo tanto la demanda es nada más que por influencia de Sasuke Uchiha, quien uso su influencia como perteneciente a otra de las familias más importantes para traerla hasta aquí, así que mejor omite comentarios innecesarios niñito –se quejo el abogado colocando sus dos manos en la baranda del banquillo de testigos mirándole con rayitos a los ojos al pequeño quien le respondió con los mismos rayitos-

- mi madre es más sutil para decir las cosas pero yo no, así que tu cierra tu boca y omite los comentarios innecesarios, te voy a explicar con simpleza para que sus cerebros que no superan el mío que apenas tiene 10 años, entiendan –enseguida se defendió el pequeño llamando la atención del juez, se divertía mucho ver como ese niño sacaba de sus casillas al sujeto de pelo blancos, después de todo se creía tan omnipotente que ni siquiera a él le caía bien y eso que debía ser neutro- ella no lo hizo porque sabía que ustedes con sus influencias serian tan vilmente tramposos que usarían su dinero para hacer que la demanda se desestimara, así ustedes luego sabrían que ella era la heredera y sin protección legal la tendrían a su merced y podrían hacerla desaparecer nuevamente, ya lo hicieron una vez, han hecho cosas aun peores de las cuales hay pruebas, ¿Qué les costaría hacer nuevamente una desaparición o un accidente provocado en su contra? –pregunto el pequeño usando todo el ímpetu que tenia mandándole los mismos rayitos que el Seidou le mandaba a él, solo que ahora el abogado quedo aun mas pálido de lo que antes ya estaba, al igual que la pelirrosa y el resto de los testigos, claro, exceptuando a Gaara quien sonrió de medio lado ante lo dicho, ese niño le caía muy bien-

Estaban asombrados, ni siquiera ella había pensado en ello, se había salvado de un muy grande problema al ser precavida de no haber hecho nada sola, no entendía como era que su pequeño hijo había planeado toda una posibilidad de acción contra ellos en tan solo ese leve segundo.

Ese niño sí que sabia pensar como ellos, después de todo llevaba su sangre y sus genes, tenía la misma maléfica capacidad de pensar en el peor de los casos como su familia biología materna, como dicen, más fuerte que su lado dulce y amable adquirido con la pelirrosa, su agresiva personalidad salía a flote cuando algo intentaban a hacerle a su "mamá"

Tenía la misma dulce personalidad que su madre, la pelirrosa Haruno

Heredo la misma destreza mental que su padre, el azabache Uchiha

Y también saco la misma maléfica mente y personalidad agresiva que su madre, la pelirroja Seidou

La sangre puede más que la costumbre

Ese niño sí que era un Seidou

- Satoshi Haruno, hay acusaciones bastantes fuertes allí, ya que los Seidou y Uchiha murieron en un accidente, ¿alguna prueba de que fue provocado? –Pregunto el juez con intriga, se había tragado cada palabra del pequeño, lo hacía muy bien, de hecho no querría tenerlo de enemigo-

Suspiro… nuevamente…

- tengo derecho a permanecer callado y que el abogado diga el resto –dijo el pequeño sentándose tranquilamente en su asiento, momento en que todos volvieron a asombrarse de lo bien que el pequeño sabia controlarse y saber callar, luego todos miraron impaciente a Gaara quien seguía sonriendo de medio lado, era el momento de que su trabajo saldría a la luz-

- pues sí, tengo pruebas de que fue provocado –afirmo el pelirrojo de ojos aguamarina haciendo que los ojos negros del pequeño pelirrojo sonrieran con maldad, había dicho lo ultimo por hablar, no se esperaba que Gaara en realidad tendría pruebas-

Al parecer Destino estaba a su favor ese día

En cambio… el color azul embargo los rostros de los Seidou…

- primero están los periódicos que se le entregaron en los que ya en esa fecha se sospechaba a que fue provocado, en ese entonces no había pruebas y no las siguieron buscando porque los Seidou retiraron su condición de amparo por ellos, al igual que Madara Uchiha lo hizo, ¿no le parece sospechoso? –pregunto Gaara quien luego de su maletín saco unos cuantos papeles que luego le llevo al juez pasándoselos en la mano- en segundo lugar, tenemos el testimonio de Kakashi de que iban a una notaria en especial la cual tenían asociada a la empresa Uchiha, lo extraño es, que no iban en la ruta hasta ese lugar, si vemos en un mapa el lugar del accidente, la calle se dirigía al este y no al sureste donde estaba localizada en ese momento aquella notaria, curiosamente aquella calle de tres pistas, esa semana tenía solo dos pistas porque la del medio estaba siendo reparada, gracioso detalle –afirmo el No Sabaku logrando hacer que el juez abriera los ojos con interés revisando todo lo que el pelirrojo le había pasado-

Se les apretó el estomago, solo uno de ellos sonreía de medio lado, porque sabía que era cierto pero que jamás podrían probarlo sin su ayuda…

- y tercero, encontré los papeles donde después los Seidou habían llevado aquel automóvil chocado para que fuera procesado como chatarra, lo que no saben es que el dueño de ese lugar a pesar de ver la carrocería del auto hecha añicos, encontró casi en perfecto estado el motor, solo tenía dos desperfectos, los frenos cortados y un perforación en el tanque de combustible –volvió a explicar su punto el pelirrojo haciendo que todos le miraran atento, cada vez asombrándose todos mas y mas de su capacidad de encontrar y relacionar información-

- creo que a cualquiera se le pueden cortar los frenos –se defendió el abogado Seidou haciendo que el juez le diera la razón, no era un accidente poco común por las causas que le estaban dando-

- pero si es extraño que ese automóvil, el cual los Uchiha habían comprado ese mismo año, que tenía todas sus revisiones en perfecto estado, además de que al ser una familia de dinero se aseguraban de que todo estuviera en perfecto estado, incluso teniendo a un mecánico particular para la mantención de sus automóviles, sea precisamente el automóvil al que se le cortaron los frenos, chocando en los arreglos de aquella calle que ni siquiera les correspondía ir, y casualmente el motor tuviera una perforación así comenzando a arder en llamas, curioso y extraño si me lo pregunta, ¿no lo cree señoría? –Pregunto con una tétrica mirada el pelirrojo quien luego de dirigirse al juez su mirada se dedico a atacar a la de su contraparte abogado, Sakon había quedado con la sangre helada-

- ¿tienes en nombre del mecánico de la familia Uchiha?, ¿De quién llevo ese automóvil a la zona de chatarra?, o siquiera algún testimonio de quien pudo haber sido –pregunto el abogado, encontraba todo ese caso sumamente interesante, si el pelirrojo afirmaba se acortaría aun más el proceso y por fin tendría un caso menos antes de navidad-

- ese hombre murió, pero encontrara muy divertido su nombre, se llamaba Mangetzu Hozuki, creo que su hermano menor aquí presente podría explicar mas detalles recordando que los testigos están bajo juramente de no mentir –termino su acusación el pelirrojo quien miro hasta los Seidou quienes estaban completamente paralizados sobre todo el albino- llamo al banquillo de testigos a Suigetzu Hozuki

No sabían de donde ese pelirrojo había sacado tanta información, se habían asegurado de no dejar huellas después de todo eso. El azabache sonrió de medio lado, tendría que darle un jugoso bono al pelirrojo a parte de su paga y claro, a Shikamaru por recomendárselo.

Ese sí que era un abogado

Por supuesto también tendría que darle algo al pequeño pelirrojo porque gracias a su impetuosa acusación salió todo a la luz, cualquiera que hubiera acusado así habría sido desestimado, pero encontró las palabras más que correctas y la mejor forma de defenderse

Ese niño sí que era un Uchiha

OoOoOoO

Las grandes puertas se abrieron, todos estaban en sus propios pensamientos. Después de todos los testimonios el juez les dijo que quizá unos días antes de la navidad, la cual estaba próxima ya que estaban a mediados de noviembre, tendrían la resolución, solamente tendrían que esperar a ser llamados para darles el veredicto.

El sonido de algo peculiar les llamo la atención. El pequeño pelirrojo se tomo la pancita con las mejillas rojas, si, ese sonido había sido de hambre, el cual causo las risas del peliplata y la pelirrosa, la media sonrisa del azabache apareció junto a la del No Sabaku y el pequeño miraba nerviosos a todos.

- oigan no se burlen, estoy en crecimiento –se quejo el pequeño quien hizo reír mas a su madre y al peliplata mientras el azabache negaba con la cabeza divertido-

- claro que debe tener hambre, después de todas las acusaciones que hiciste debiste haber exprimido tu cerebro al tope –afirmo el gracia el abogado pelirrojo haciendo al pequeño sonreír nervioso por ello, después de que le dejaron volver a su puesto se puso a pensar y realmente se reía de lo que el mismo había hecho-

- toma Satoshi –enseguida el pequeño aludido se dio vuelta para ver como el Uchiha le extendía algo muy peculiar, era una barra de chocolate que jamás había visto en su vida-

- lo siento tío Sasuke, no me gusta el dulce –sonrió nervioso el pequeño, no le gustaba hacer desaires a su preciado tío Sasuke, pero aceptarlo y no comerlo lo consideraba aun peor que ser deshonesto con él-

Ella sonrió de medio lado por ello, ahora entendía porque él azabache estaba con la pelirrosa, en realidad, según su percepción, él estaba con ella solo por ese pequeño, claro, se parecía tanto al hijo que ambos habían tenido que hasta ella se lo habría tragado, quería decir, que lo único que tenía que hacer era alejar y colocar a la pelirrosa en contra del azabache, ¿Y qué mejor opción que usar al pequeño para eso?

- a mí tampoco me gusta el dulce, es chocolate amargo –explico el azabache luego de ver como al pequeño le brillaban los ojitos y abría la barra para comenzar a devorarla-

- con tranquilidad hijo, te quedaras sin hambre para él almuerzo –sonrió divertida la pelirrosa negando ahora ella con la cabeza, su niño era un gran fanático del chocolate amargo, pero tampoco todos le gustaban, el hecho de verlo devorarlo le daba a entender que el azabache también degustaba el buen chocolate amargo, ya sabía que podía regalarle para Navidad o San Valentín-

- gracias tío Sasuke, tenía hambre –sonrió el pequeño quien tomo las manos de ambos adultos sonriendo, mirando con dulzura a sus ahora padres, misma dulzura que le aprendió a su madre y que ahora ellos usaban mirándole con la misma dulzura-

Ese niño sí que era en actitud un Haruno

Seidou, Uchiha y Haruno… tenia de los tres… Tripolaridad

Nuevamente se le retorció el estomago

Esa escena tan cursi de amor barato no la convencía en lo absoluto, lo peor de todo es que ahora hasta el azabache sonreía, sonreía de la misma estúpida forma que cuando le sonreía a aquel niño que le había quitado el amor del azabache, pero no estaba perdida, si ese niño no aparecía estaba segura el azabache no sería capaz de amar así a alguien más.

Podía usar a su hijo perdido en contra de los sentimientos de la pelirrosa

Sabía que ella estaba con SU azabache por mero interés

Sabía que estaba con él solo por avaricia de dejarle lo que le correspondía a ella de herencia al niño

Y sabia que ese azabache tal vez quería al pequeño por parecerse a su hijo, pero no amaría a la pelirrosa, si no la amo a ella, menos amaría a una cualquiera con un hijo.

Pero no sabes que esa cualquiera es tomo tu lugar en el corazón de ese azabache

Tampoco sabes que esa cualquiera es quien tomo tu lugar en el corazón de tu hijo

Y lo que menos sabes es que tu pequeño heredero esta rondando a tu lado