Sirius cargaba a la pequeña Lily mientras James le leía un cuento. Llevaban aproximadamente una hora queriendo dormirla pero todo era en vano, pero la culpa la tenían ellos, porque al leer el cuento no hacían más que reírse diciendo que las hermanastras de cenicienta se parecían a Petunia, hermana de Lily, y que ella era quien necesitaba un hada madrina para quitarle esa cara de caballo que tenia.
Ginny entró al despacho de James donde estaba Harry leyendo un libro, se sentó en un cómodo sofá esperando a que Harry al menos le dirigiera la palabra.
- Llevas toda la semana sin hablarme.
- No tengo nada que decirte – le contesto sin bajar el libro frente a su cabeza.
- ¿Vas a ir mañana a casa de mis padres?
- Si, la próxima semana es la despedida de soltero de Bill, aun no decidimos en dónde va a ser.
- Espero que cambies esa actitud frente a ellos.
- ¿Cuál actitud? – bajó Harry el libro para verla.
- Esa, no me hablas al menos que yo te pregunte algo.
- Ya te dije que no tengo nada que decirte – Harry volvió a levantar el libro para seguir leyendo mientras Ginny salía del despacho, no sin antes dar un fuerte portazo.
Molly sacaba del horno un espectacular pavo relleno mientras todos en la sala hablaban de las despedidas de solteros de Bill y Fleur. Para los hombres era algo muy sencillo: irse de parranda toda la noche y disfrutar de los últimos días de libertad de Bill, en cambio, las mujeres hablaban de invitaciones, juegos, comida, regalos, etc.
- ¿Cómo va todo en el mundo muggle? – le pregunto Harry a Ron - ¿Ya se acoplaron en esta semana?
- Si, ya todo va como lo esperábamos.
- ¿Y…los aurores extranjeros?
Ron resopló y le dio un trago a su cerveza de mantequilla viendo de reojo a Hermione quien platicaba con Angelina.
- ¿Pasa algo?
- Ese Krum no me gusta, es muy presumido.
- ¿Pero trabaja bien?
- Si – dijo haciendo una mueca de disgusto – es solo que…no sé, no me gusta. Me cae mejor Dean – Harry se removió en el sillón – es muy listo, ya conoce a todas las personas de la policía muggle, es muy carismático y se hace de amigos fácilmente. Él y Ginny han logrado sacar mucha información de ellos.
- ¿Por qué él y Ginny?
- Se llevan muy bien – le dijo Ron dándole otro trago a su cerveza y de nuevo volteando a ver de reojo a Hermione.
- ¿Qué tan bien? – le pregunto Harry muy serio, sintiendo que en su estomago rugía un monstruo feroz.
- Los dos se ponen a platicar en medio del departamento y en cinco minutos ya tienen a todos alrededor de ellos. He estado pensando que así como el crimen organizado ha podido infiltrarse en la policía, tal vez nosotros…
- Eso es muy peligroso.
- Lo sé, pero es una manera de saber bien sus movimientos, somos magos…
- Si piensas hacerlo, descarta a Ginny.
- Harry, Dean y ella son un excelente equipo, con su facilidad de convencimiento y la magia pueden lograr…
- Olvídalo Ron, no voy a permitir que pongas en peligro a Ginny.
- Yo estaría con ella, entre Dean y yo…
- ¡He dicho que no! – gritó Harry y todos voltearon a verlos.
- ¿Pasa algo? – preguntó Ginny.
- No – contestaron Harry y Ron al mismo tiempo, todos volvieron a sus respectivas pláticas.
- Si piensas hacer eso, ten mucho cuidado, no juegues con fuego y después te vayas a quemar, Ron. Aunque sean magos, no quiero que se arriesguen.
- Está bien, te avisaré que fue lo que decidimos.
Cuando todos terminaron de comer el delicioso pavo relleno que había cocinado Molly, Ginny se ofreció a recoger la mesa, necesitaba estar haciendo algo para justificar el porqué no estaba cerca de Harry, pero simplemente no podía estar con él, estaba demasiado ausente con ella.
Cuando terminó, se sentó en la mesa para comerse la última rebana de pastel que había quedado, no tenia caso guardarla. Harry, sin decir una palabra, se sentó a un lado de ella. Ginny le sonrió y le ofreció pastel.
- ¿Quieres? Es el último – Harry asintió y Ginny le dio un pedazo en la boca, manchando un poco su nariz de betún – perdón, déjame limpiarte.
- Gracias.
- ¿Qué te pasa? ¿Por qué ya no me quieres hablar? – le preguntaba Ginny limpiando su nariz.
- Ginny…la llegada de Dean Thomas…
- ¿Es por Dean? ¿Es por él que no me hablas?
- Ginny, no encuentro mi navaja multiusos muggle ¿la has visto? – le pregunto Arthur buscando en los cajones de la cocina.
- No, papá ¿Dónde fue la última vez que la viste?
- Aquí, buscare en la sala.
- De acuerdo, papá – Ginny espero a que su padre saliera de la cocina – vamos afuera – se dirigió a Harry.
Salieron de la casa y empezaron a caminar. Charlie los saludo con la mano mientras limpiaba la nieve acumulada frente al cobertizo de Arthur.
- Aun no me has contestado.
- Ron me dijo que tu y Dean hacen un excelente equipo – le dijo muy serio.
- Si, Dean es mi yo en hombre.
- Seguro sería un gran padre para Lily.
Ginny sonrió con ternura, tomo la cara de Harry con las dos manos y lo besó.
- Nadie, óyelo bien, nadie es mejor padre que tu.
- Entonces… ¿Por qué pensaste en él?
- Recuerda que yo quería tener a mi hijo sola, y a Dean no le gustan los compromisos.
- ¿Qué sentiste al volverlo a ver? – le pregunto Harry ya sin poder aguantar más las ganas de saber.
- Recordé lo mucho que me divertí cuando estaba con él – Harry bajo la mirada – y lo vacía que estaba por dentro.
- ¿Cómo? – se extraño Harry viéndola con el ceño fruncido.
- Siempre me preocupe por lo que los demás pensaran de mí sin preguntarme exactamente qué era lo que yo quería para mí misma. Quería demostrarle a todos, sobre todo a mis hermanos – volteó a ver a Charlie - que yo no era ninguna niñita frágil y que podía lograr muchas cosas por mí misma. No soporto la idea de que me estén cuidando todo el tiempo, así que me rebele. Pero también quería un hijo, en el fondo quería ser como mamá, pero al mismo tiempo, sin que nadie me estuviera cuestionando o cuidando siempre.
- Y ahí es donde entro yo.
- Cuando te conocí pensé que eras un egocéntrico, dedicado a tu trabajo y que preferías tu fama a una familia. Créeme que se me hizo fácil venirme a Londres y pensar que tu nunca me buscarías – le acarició el cabello – y ve lo que te he hecho.
- Me diste a Lily.
- Tal vez ahorita estarías casado con la mujer que amas y esperando al hijo que tanto deseaste para formar una familia.
- Tal vez ahorita estaría detrás de un escritorio, solo, en un país al cual no pertenezco…tal como me conociste.
- Perdóname, Harry.
- ¿Perdonarte porque me diste a Lily? No, Ginny, al contrario – ahora fue Harry quien la tomo de la cara para darle un beso - te lo agradezco.
Harry disimulaba muy bien sus celos hacia Dean, pero al conocerlo más se dio cuenta que era un mujeriego en toda la extensión de la palabra. Llevaba menos de un mes en Inglaterra y ya había salido con muchas chicas del ministerio, eso sin contar las chicas muggles, las cuales Harry no tenía conocimiento. Pero aun así, cada vez que hacían acto de presencia en el cuartel el equipo de Ron, no podía dejar de pensar que ese tipo era el ex novio de Ginny y más porque le sonreía y no dejaba de llamarla Gin.
Cuando termino una reunión para darle los avances a Harry de la misión, Hermione se levantó para ir directo a su escritorio. Últimamente la estaba pasando muy mal, Ron no había dejado de molestarla diciéndole que su trabajo no era lo que él esperaba. Era una discusión tras otra, haciendo que Hermione considerara seriamente en pedirle a Harry que le asignara otra misión, pero ante todo era profesional y sabía que nadie podía ocupar su puesto.
- Hermione – le dijo Ron.
- ¿Ahora que hice mal?
- Nada, no has hecho nada mal ¿Qué te pasa?
- ¿Qué te pasa a ti? Me has tratado con la punta del pie.
- Eso no es cierto.
- ¿Ah no? Hermione esto no es lo que quiero – empezó a remedarlo – Hermione que mal está este reporte, Hermione deja de distraerte…
- Eso sí, no haces más que estar con Krum.
- Es mi compañero de trabajo – le dijo como si fuera lo más obvio.
- Todos somos compañeros de trabajo, pero tú solamente estas con él.
- Trabajamos muy bien juntos ¿tiene eso algo de malo?
- Ese tipo quiere algo contigo – Hermione resopló – se le nota en la manera en que te mira.
- ¿Y?
- Tengo que conocerlo bien para saber si te conviene o no.
- Vete al carajo, Ron, no soy Ginny ¡No soy tu hermana!
- Eres mi mejor amiga – Hermione lo miro dolida – no quiero que nadie te haga daño, no quiero que sufras por amor.
Harry arrullaba a la pequeña Lily mientras Ginny leía un libro de historia muggle. Ahora que trabajaba en ese mundo había ocasiones en que no tenía ni idea de que estaban hablando, por suerte estaba Dean con ella, quien la sacaba del apuro cada vez que la veía difícil. Harry bajo las escaleras y se fue directo a la cocina sin distraerla, se sirvió un vaso de leche con galletas y se sentó a un lado de ella. Ginny sin dejar de leer, le quito algunas galletas y al final se terminó la leche que se había servido Harry para él.
- ¿Qué tal el libro? ¿Es el que te dio Remus?
- Si, esta buenísimo.
- ¿Quieres mas leche?
- No, gracias ¿le cambiaste el pañal a Lily? – Harry asintió – gracias, lo olvidé.
- El sábado es la despedida de soltero de Bill, nos vamos a ir a un bar – le dijo Harry con una sonrisa, era como si planeara alguna aventura o alguna travesura.
- Que originales- le dijo Ginny con sarcasmo.
- ¿Por qué? – Ginny se encogió de hombros dándole vuelta a la hoja del libro – nunca he estado en una boda, mucho menos en una despedida de soltero.
- Seguro van a ir a un bar a ver a mujeres desnudas.
- ¿Qué? Claro que no, Fred dijo que era un bar muy…divertido – se quedó pensando.
- ¿Fred? Y no me digas, George dijo que era muy conservador.
- Si, dijeron que el bar era divertido y conservador.
- Alcohol y mujeres.
- Pero, yo no tomo alcohol, me duermo inmediatamente y…
- Tu diviértete, es tu primera despedida de soltero, ahí lo importante es que Bill haga todo lo que después de casado no podrá hacer, pero mucho cuidadito si andas viendo mujeres – lo fulmino con la mirada Ginny, Harry sonrió de lado – recuerda que vas con mis hermanos y se supone que tu eres mi novio, no creo que les guste mucho la idea de que andes viendo a otras mujeres – se justificó Ginny.
- Claro, entendí, no mujeres porque le soy fiel a mi novia.
- Exacto.
- A veces no conviene eso de salir con los cuñados – le dijo Harry divertido.
- Tonto.
- Y tú eres una novia celosa.
- ¿Celosa yo? ¿Quién dejo de hablarme porque Dean me dice Gin?
- Yo no estaba celoso. Tú eres la que no quieres que vaya a ver mujeres desnudas.
- Puedes ver a quien tú quieras, no me importa.
- Enojona – le dijo Harry empezando a besarla, Ginny le correspondió el beso pero segundos después se separaron.
- Estamos en mi casa, Harry.
- Perdón, es que…
- Lo sé, esto hay que dejarlo para los domingos en casa de mis padres únicamente y cuando alguien nos pueda ver.
- Cierto – se hizo un silencio en donde ninguno de los dos se decía nada – me voy, nos vemos mañana.
- De acuerdo, buenas noches.
Lily preparaba un pastel de melaza especial para Harry. Últimamente tenían algunas diferencias, en especial, los domingos por la mañana, en donde Harry simplemente desayunaba con ellos y el resto del día no se aparecía para nada, llegando muy contento y demasiado cansado. En cierta manera, Lily y James se sentían tranquilos porque la actitud de Harry no estaba causando problemas con Ginny, ella no dejaba de asistir por las tardes con la pequeña Lily y los sábados pasaban un buen rato con ellos, pero aun así, sentían que Harry les ocultaba algo.
- Huele delicioso.
- Ginny me dijo como preparaba el pastel de melaza, ahora lo hice a su manera, espero que me haya quedado bien.
- Harry ¿Dónde está tu saeta de fuego? Ayer quería volar un rato con Sirius y no la encontré.
- Ah…la he estado usando últimamente y… la tengo en otro lugar.
- ¿Dónde?
- Eh…creo que la olvidé en casa de Ginny en una ocasión que llegue a dormir a Lily.
- Harry – Lily vio a James quien asintió animándola - ¿Qué te parece si este fin de semana vamos a la casa del lago? A Lily le encantaría ¿No te parece?
- Lo siento, mamá, este sábado tengo un compromiso, de hecho, no creo que llegue a dormir. Si acaso vengo el domingo solo a darme un baño y después vuelvo a salir.
- Últimamente los domingos estas muy ocupado ¿A dónde vas?
- Madre – le dio un beso en la mejilla – te quiero, nos vemos más tarde, gracias por el pastel, te quedó delicioso.
Harry se despidió de su padre y se hizo un silencio, solo se escucho la puerta al cerrarse. James se sentó a un lado de Lily y la tomó de las manos.
- Solo espero que sea una buena chica – le dijo Lily.
- Yo también.
- ¿Por qué no quiere presentárnosla?
- Tal vez porque sabe que nosotros queremos mucho a Ginny, o no sé, tal vez solo está saliendo con ella, nada serio.
- Se le nota contento – James asintió - ¿Qué pensará Ginny cuando se entere?
- Harry es quien se lo tiene que decir, Lily, nosotros no nos vamos a meter en sus cosas ¿entendido?
- Ginny es como mi hija.
- Lo sé, pero esto solo les corresponde a ellos.
- De acuerdo.
Todos los Weasley, incluido Harry, estaban listos en la madriguera el sábado por la tarde. Se irían a un bar con varios amigos de Bill para festejar su despedida de soltero. Ginny le quitó una pelusa al saco de "su novio" y le dio un beso de despedida.
- Diviértete – le susurro al oído, pero después dijo en voz alta – y mucho cuidadito, Potter, si me llego a enterar que andas viendo mujeres – le cerró el ojo en complicidad, simulando muy bien el papel de novia celosa, aunque en realidad, iba muy bien dirigido el mensaje.
- Claro, mi amor, no tienes de que preocuparte, en realidad vamos a un bar divertido y conservador ¿verdad, Fred?
- Tú no te preocupes, hermanita, tu novio está seguro con nosotros.
- ¿Y tu novia, Fred, sabe a dónde vas a ir esta noche?
- Claro, pero tú, como mi hermanita consentida, no le vas a decir nada ¿verdad? Ella está segura que vamos a estar en el departamento de Bill.
- Sin vergüenza – le dijo Ginny – Harry si me dijo a donde iban a ir.
- Harry Potter, el novio del año – se burló George.
- Habrá que hacerle un trofeo.
- Y un monumento.
- Tarados – les dijo Ginny.
- Bueno ya vamos, ya quiero ver a esas muñecas bailando – dijo Ron sonriendo – Ginny ¿vas a ir con Hermione?
- No, ella tenía una cita con Víctor Krum.
- ¿Cómo? – se le borró la sonrisa a Ron y vio muy serio a Ginny - ¿una cita?
- Si, Víctor invitó a cenar y después a bailar a Hermione.
- No me dijo nada. Yo soy su amigo, se supone que nos contamos todo.
- Pues no sé porque no te lo dijo. Al parecer, Víctor está muy interesado en ella – Ginny se acercó a él para decirle al oído – hasta ya la besó.
Ron se le quedó viendo a su hermana como no creyendo lo que le acababa de decir, se había quedado en shock ¿Por qué Hermione no le había dicho nada? Eran amigos, se contaban todo, él sabía toda la historia de desamores de Hermione y por lo mismo, ella le había dicho que por ahora ningún hombre le interesaba ¿Qué tenía Víctor Krum que la hizo cambiar de idea? Y ¿Por qué carajos sonreía Ginny con la noticia? ¿Acaso eso era algo para alegrarse?
- ¿Por qué la risa? – le dijo de mal modo.
- Me da gusto por ella, Víctor es un buen chico, no como la bola de tipos con los que salía.
- Tú que sabes si lo acabas de conocer.
- Es caballeroso, inteligente, guapo, educado – Ginny volteo al ver que alguien carraspeaba la garganta.
- Aquí estoy, amor – le dijo Harry, Ginny sonrió de oreja a oreja mientras que Ron resoplaba molesto.
- Ya estamos todos listos – dijo Fred - ¿nos vamos?
Ron asintió, pero ya no con los mismos ánimos que minutos antes, no entendía porque de repente se le vino a su mente a Hermione besándose con Víctor Krum. Tenía que hablar con ella, no quería que volviera a sufrir otra desilusión. De nuevo, se volvió a imaginárselos besándose y solo atinó a aventar fuertemente y con coraje los polvos flu para desaparecer en medio de las llamas de la chimenea.
/
Tanto Ginny como Molly estaban en la sala de la madriguera, ya eran las cinco de la mañana y ningún Weasley ni Harry habían regresado. Ginny había logrado dormir a Lily, aunque le batalló un poco, pero al fin lo logró. Eso hubiera estado perfecto en un día común y corriente para ella poderse dormir al instante, pero no, ella no podía dormirse por el simple hecho de que no sabía dónde demonios estaba Harry, ah y sus hermanos también.
Se servía la séptima taza de café durante la noche cuando escuchó varias risas provenientes del patio trasero.
- Mamá, alguien ha llegado – le dijo Ginny y ambas salieron corriendo.
- ¡Madre! Madre solo hay una y la mejor es la mía –gritó George.
- Por Merlín, están borrachos ¿Dónde está Harry?
- ¿Dónde está Harry? – la remedó Percy.
- Percy – le dijo asombrada Molly - ¿tu también estas borracho?
- No, madre – le dijo Percy hipando – yo solo festeje que mi hermano se va a casar.
- ¿Dónde está Harry? – volvió a preguntar Ginny.
De repente se aparecieron Ron y Harry cayendo directo al suelo de narices.
- Harry ¿estas bien? – le ayudo Ginny a levantarlo, pero cuando lo vio de frente no podía creer lo que estaba viendo – tu también estas borracho.
- No mujeres – le dijo Harry desde el suelo – no mujeres.
- Idiotas, Harry no bebe alcohol ¿Qué le dieron?
- Estábamos en el bar de las tres escobas pero nos aburrimos, así que Fred y George nos llevaron a un bar muggle – le dijo Ron tratando de levantarse solo del piso.
- No mujeres – volvió a repetir Harry – Ginny se enoja.
- Nos dieron de tomar tequila, y pues… ¿estás segura que Hermione se besó con Víctor Krum?
- Si serán estúpidos. Vamos, Harry – le ayudo Ginny a levantarse del suelo.
- ¿Dónde está Bill? – pregunto preocupada Molly.
- Allá – apuntó Charlie a lo lejos tratando de fijar su vista pero al no tener equilibrio, se movía de un lado a otro haciendo que Molly se desesperara más.
- Oh por Merlín, está muerto – corrió Molly al ver a Bill tirado sobre el pasto.
- Está bien borracho, no dejaba de decir que ya se iba a casar, ya se iba a fregar – y todos soltaron una carcajada.
- Vamos, Harry, te llevaré a mi habitación – Ginny hizo que Harry pusiera un brazo sobre su hombro y lo ayudo a caminar.
- Quiero ver a Lily – dijo Harry tratando de mantener el equilibrio y no dejar todo el peso de su cuerpo hacia Ginny.
- Ya está dormida.
- No, yo solamente la puedo dormir, ella quiere a su padre.
- Camina, Harry, camina.
- Yo soy el padre de Lily – dijo Harry completamente borracho.
- Me voy a casar – susurro Bill al ser despertado por Molly.
- Angelina me va a matar.
- Yo soy el padre de Lily.
- No puedo creer que Hermione se haya besado con Krum, apenas lo conoce – dijo Ron molesto y borracho, aun sin poder levantarse del piso.
- Quiero vomitar – dijo Charlie.
- Tengo miedo de casarme algún día – confesó George.
- ¡Lily es una Potter! – gritó Harry justo cuando Ginny cerraba la puerta de la cocina detrás de ella.
Ginny subió a Harry como pudo, estaba completamente borracho y no paraba de hablar incoherencias, bueno, más bien verdades. Entraron a la habitación y Ginny hizo un hechizo muffliato alrededor.
- ¿Estás loco? Harry, tu no bebes.
- Tequila, no mujeres.
- Tequila, ahora entiendo, tu no bebes whiskey de fuego ni cerveza de mantequilla porque te quedas dormido enseguida, ahora mis hermanitos te dieron tequila y con eso no te dormiste, te emborrachaste.
- Ginny, tequila, no mujeres – empezó a besarla apasionadamente como jamás la había besado.
- Harry – susurro Ginny, la manera en que la estaba besando y el sabor de sus besos mezclado con tequila le parecía exquisito – estas borracho.
- Hace tanto que no estoy con una mujer en la cama – sus manos empezaron a recorrer sus caderas y llevó a Ginny hacia la pared para pegar su cuerpo al de ella.
- Harry, esto se nos está saliendo de las manos – le dijo Ginny entre besos, Harry empezaba a acariciar su trasero y podía sentir su excitación sobre su pantalón.
- Me encanta besarte, no sabes cómo espero impacientemente el domingo para poder besarte.
- Harry… demonios ¿Por qué besas tan delicioso?
- Dime que Dean Thomas no te besaba así.
- No puedo creer que sigas con eso.
- No me gusta verlo cerca de ti – le besaba el cuello – muero de celos al saber que esta junto a ti.
- Dean no me interesa.
- A mí tampoco me interesan las mujeres que me buscan – Ginny abrió los ojos y lo separó con un solo movimiento.
- ¿Qué mujeres?
- Esas…aquellas…tu, él, nosotros, ustedes…
- ¿Cuáles? – le gritó.
- Déjame besarte – Harry intentaba acercarse a Ginny pero ella lo separaba.
- Contéstame ¿Qué mujeres te buscan?
- Las de siempre – le dijo hipando – las que me escriben y me piden una cita – Ginny lo vio sorprendida, eso ella no lo sabía – Sirius me guarda las cartas, llegan a su casa.
- ¿Por qué nunca me lo habías dicho? – Ginny lo aventó a la cama molesta.
- Tú no me habías dicho de Dean Thomas – le apuntó con el dedo.
- Eso fue hace mucho.
- Da igual, no me gusta que te llame Gin, no me gusta que este cerca de ti. Tu y Lily son mías, únicamente mías.
- Estas borracho.
- Y tu estas hermosa – le dijo con una sonrisa coqueta acostándose en la cama – ven, acuéstate aquí conmigo. Cielos – abrazó la almohada - tu cama huele a ti, podría estar aquí toda la vida – y sin más se quedó dormido.
- Potter ¿Por qué últimamente te has vuelto tan…irresistible?
Molly tenía a sus seis hijos sentados frente a ella. Todos se veían fatales, una por la resaca de la borrachera y otra porque eran las ocho de la mañana. Ninguno levantaba la vista para verla porque sabía que estaba furiosa. El ceño fruncido y las manos en la cintura, era la clave para saber que Molly Weasley estaba enojada.
- No lo puedo creer – volvió a repetir por tercera vez desde que los había llamado a todos – se suponía que estarían en las tres escobas con los amigos de Bill.
- Ahí estuvimos, mamá – le dijo Bill tomándose la cabeza.
- ¿Entonces? ¿Cómo fue que terminaron emborrachándose en un bar muggle? Y por Merlín, se llevaron a Harry Potter y también lo emborracharon.
- Él en cuanto vio que había nenas sin ropa, dijo que Ginny se enojaría, así que le dimos de tomar tequila para que se entretuviera – comento Fred riéndose.
- No dejaba de decir: tequila, no mujeres – sonrió Charlie.
- ¿Qué va a pensar de nosotros? Y tu Bill ¿Qué va a pensar tu prometida al saber a dónde fuiste?
- Mamá, Fleur no tiene porque saberlo.
- Así como tú no tienes porque saber qué es lo que vamos a hacer en su despedida de soltera – le dijo Ginny bajando las escaleras cargando a su hija y Harry detrás de ella muy apenado, pero con la misma cara que todos los hermanos Weasley.
- Harry ¿Cómo te sientes? – le pregunto Molly con tono maternal, sus hijos la vieron mal.
- Bien, señora Weasley, perdón por lo de anoche.
- Oh, cariño, estos muchachos no debieron…
- Ellos no me obligaron, señora Weasley, realmente estoy muy apenado.
- No te preocupes ¿quieres que te prepare algo de desayunar?
- No es necesario, mamá, Harry ya se va, me va a acompañar primero a mi casa.
- Ginny, preparé una poción para la resaca ¡Ustedes aguantaran un rato mas para que aprendan a no tenerme con esa mortificación! – les gritó a sus hijos al ver que querían tomar de la poción – dásela a Harry con un buen desayuno.
- Gracias, mamá.
Justo antes de salir por la chimenea, Charlie se paró a despedirse.
- Eres un gran chico, Harry Potter, me da tanto gusto que quieras y veas a Lily como si fuera tu hija.
- ¿Por qué me dices eso?
- Anoche gritabas que tú eras el padre de Lily – Harry palideció – además de darle tu apellido, la quieres como a tu propia hija. Dame un abrazo, hermano.
- Gracias, Harry – le dijo Percy, todos asintieron menos Ron, que entrecerró los ojos para ver a Harry.
- Eh…gracias a ustedes…y si…quiero a Lily como si fuera mi hija.
- Vámonos, Harry – le dijo Ginny.
Llegando a casa de Ginny, Harry se fue corriendo al baño a vomitar. El mareo del viaje por la red flu hizo que se sintiera aun peor.
- ¿Estás bien? – tocó la puerta Ginny.
- Dime que mas dije anoche – salió Harry del baño completamente asustado.
- ¿No recuerdas nada?
- Nada, solo que…estábamos en las tres escobas con los amigos de Bill y después nos fuimos a un bar muggle, había unas chicas bailando con poca ropa e hice lo que habíamos acordado, que yo era un novio fiel y… - decía Harry tratando de recordar lo mas que pudiera – después nos llevaron unas bebidas, pero esas chicas se nos acercaron así que yo empecé a tomar y…ya no me acuerdo.
- Pues seguiste tomando, llegaste completamente borracho a casa de mis padres.
- Santo cielo – dijo Harry sentándose en la sala y despeinándose más el cabello.
- Gritaste que tú eras el padre de Lily, por suerte, lo tomaron bien.
- ¿Qué más? ¿Qué más dije?
- ¿No recuerdas absolutamente nada?
- Nada.
Ginny desvió la mirada, Harry no recordaba que la había besado como jamás lo había hecho, que la había tocado, que le había hecho una escena de celos y que le había confesado que hacía mucho que no estaba con una mujer a pesar de que tenia a varias detrás de él.
- Te quedaste dormido, te ayude a subir a mi habitación y te quedaste dormido.
- Qué bueno – dijo Harry suspirando ya más tranquilo.
Durante toda la semana, Ginny trataba de averiguar quiénes eran exactamente las mujeres que buscaban a Harry, como conseguían escribirle y ser tan descaradas para invitarlo a salir. Lo malo es que estando en la misión muggle, casi no pasaba mucho tiempo en el cuartel. A la única que si pudo sacarle más información fue a la señora Bailey, que le confesó que muchas chicas, de varios departamentos, utilizaban cualquier tipo de pretexto para acerarse a él, pero que Harry, muy diplomáticamente, las regresaba por donde habían venido.
Faltaban los Potter, así que durante la tarde del sábado, después de comer, Ginny aprovecho que Harry había sacado a la pequeña Lily a pasear por el parque, para empezar su interrogatorio. Tenía que saber si alguna de esas mujeres "busca padre de su hija" era una mujerzuela y trataría de hacerle daño a su pequeña (de acuerdo, estaba dramatizando) o bien, que alguna de ellas sea la que regrese a Harry a la cama, después de, según él, mucho tiempo (maldijo a la tipa fantasma).
- No se ustedes, pero…he notado un poco raro a Harry – comento Ginny, tanto Lily, James, Sirius y Remus voltearon a verse sorprendidos.
- ¿Cómo raro? – sonrió Lily.
- No sé, como distraído – tanteo Ginny.
- Bueno, Harry a veces suele ser distraído – dijo James.
- No, distraído no es la palabra – se quedo pensando mientras los adultos seguían viéndose mutuamente – alegre, eso, Harry ha estado más alegre – volvió a tantear Ginny.
- ¿Alegre? – preguntó Sirius – bueno…está feliz con Lily.
- No, es una alegría diferente, es decir, esta como entusiasmado, como si alguien lo estuviera buscando, como si…como si alguien le enviara una carta para invitarlo a salir – vio de reojo a Sirius que tenía una cara de asombro.
- Pues…
- ¿Ha tenido salidas sospechosas últimamente? – pregunto Ginny como si preguntara si iba a llover mañana.
- No, no…no ¿verdad? – dijo James.
- Tal vez a quien debas preguntarle eso es a Harry – le dijo Lily.
- Tendría que volver a emborracharlo, pensó. Si tal vez, digo me da gusto que Harry este alegre – sonrió – iré alcanzarlo al parque.
Los cuatro se quedaron en silencio esperando a que Ginny saliera de la casa, al escuchar la puerta cerrarse, soltaron el aire.
- Ya lo sabe, sabe que Harry se está viendo con una cachorrita – aseguró Sirius.
- Ni siquiera lo sabemos nosotros – dijo Remus.
- Pues de que está haciendo algo, lo está haciendo, no en vano desaparece todo el domingo.
- Solo espero que esto no termine mal – dijo Lily preocupada.
Llego la fecha para la despedida de soltera de Fleur, Ginny le había pedido a Harry que cuidara a Lily para ella poder ayudarle a su madre con todos los preparativos. La fiesta se llevaría a cabo en la madriguera, así que Molly estaba vuelta loca.
A comparación de la despedida de soltero de Bill, la fiesta fue muy tranquila. Amigas y familiares de Fleur, novias de los hermanos Weasley, Hermione y algunas vecinas de Molly, fueran las invitadas.
Ginny llegó a su casa y encontró a Harry dormido en el sofá con Lily arriba de él, también dormida. Al querer cargarla, inmediatamente Harry se despertó.
- La llevaré a su cuna – le susurro Ginny.
Harry asintió adormilado y se levantó para lavarse la cara. Ginny bajaba las escaleras al mismo tiempo que Harry salía del baño.
- ¿Qué hora es?
- Las cuatro de la mañana.
- Cielos, Ginny ¿hasta esta hora terminó la fiesta?
- No, me quedé con mis cuñadas y con Hermione platicando – Harry puso los ojos en blanco, mujeres – por cierto, si alguna de ellas de llega a felicitar, tu simplemente dale las gracias.
- ¿Por qué?
- Hemos tenido una charla de chicas, tú entiendes.
- Francamente, no.
- Todas hablamos de nuestros novios – Harry frunció el ceño – nos decimos cosas…personales…intimas – Ginny bufó – es traumático saber que hacen mis hermanos en la cama.
- ¿Se…hablan de que hacen…?
- Si, y como podrás darte cuenta, cuando toco el turno de que yo hablara, no les iba a decir que tu y yo no tenemos relaciones, así que…pues…
- ¿Qué?
- Les dije que eras un Dios en la cama, que ya me habías cumplido todas mis fantasías sexuales y hasta habías superado mis expectativas.
- ¿Tienes fantasías sexuales? – le pregunto Harry con una sonrisa de lado.
- Será mejor que te vayas, gracias por cuidar a Lily.
Desde la vez que la había besado en su habitación de la madriguera, Ginny se maldecía al pensar en Harry de otra manera. La forma en la había besado, acariciado las caderas y el trasero, sentir su erección en su vientre, hacia que la pusiera mal. Si era cierto que él no ha estado con mujeres en la cama desde hace tiempo, ella estaba peor, no había tenido sexo por más de un año.
Pero estaba segura que Harry no llegaría ni a medio año sin llevar a una chica a la cama, era hombre, así que tenía que estar preparada para cuando llegara ese día. Y justo, una semana antes de la boda de Bill y Fleur, Ginny llegó al ministerio y encontró a Harry platicando con una chica muy guapa, sabía que trabajaba ahí porque la había visto antes, pero no sabía porque tenía que estar hablando con Harry. No le dijo nada y siguió todo normal.
Llego el día de la boda. Desde la mañana, la madriguera se había vuelto un completo caos, gente entrando y saliendo y preparando todo lo necesario para la fiesta. Harry le había pedido a Dobby que cuidara a Lily mientras estuviera tranquila o dormida, así que Ginny pudo ayudar un poco más a su madre con los arreglos de mesa y tuvo tiempo suficiente para arreglarse el cabello y maquillarse debidamente.
Harry llegó por la tarde ya vestido con su túnica de gala, era la primera boda a la que asistía. Ni Sirius, ni Remus estaban casados y sus amistades eran personas mayores, aunque en ocasiones era invitado a alguna de las bodas de sus hijos pero jamás pudo asistir alguna, o más bien, las evitaba. Pero esta ocasión era diferente, se casaba el hermano de Ginny y le encantaba estar con la familia Weasley.
De inmediato, se puso a ayudarle a los gemelos con la organización de las mesas y sillas, así que no tuvo oportunidad de ver a Ginny ni a su hija.
La tía Muriel, también llegó antes de que empezara la ceremonia, la diferencia es que ella no estaba ayudando en nada, había estado en la sala sentada solo criticando a quien pasara por ahí. El turno le llegó a Ginny, que bajaba las escaleras con su vestido negro a las rodillas y su cabello recogido con media coleta.
- Que simple te ves, Ginevra.
- Hola tía, tu también te ves hermosa – le dijo con cierto sarcasmo – me gusta tu sombrero.
- Ya puse en advertencia a la familia acerca de Harry Potter y nadie va a decir nada de que es tu novio, no queremos que tengan problemas en su relación.
- Gracias.
- Ninguno me creyó que tú eras la novia – Ginny rodó los ojos – dicen que Harry ha salido con chicas muy guapas, inclusive modelos, lo han visto en algunas revistas.
Ginny recordó que Lily le había dicho que, en efecto, Harry se había dejado fotografiar con algunas chicas cuando salía en público, nunca le pregunto qué tipo de chicas, pero ahora entendía que tal vez eran chicas muy guapas, y como decía su tía, modelos.
- Eso fue antes.
- Es lo que les dije, pero creen que tal vez no dure mucho contigo – la miró de pies a cabeza – te hubieras comprado un mejor vestido, algo que te ayude a verte...más presentable, a su altura.
- Este vestido me gustó.
- Claro – hizo una mueca – Molly también era tan simple como tú, por más que le dijimos a Arthur antes de que se casara con ella.
- Y ya ves, es una excelente esposa y madre.
- Más vale – se acercó a Ginny – que mantengas a Harry Potter con los Weasley, así que ponte abusada, jovencita.
Ginny vio salir a su tía de la sala, se paró frente al espejo que tenía su madre de cuerpo completo y empezó a ver su vestido y su cabello.
- Te ves hermosa – se dio la vuelta y ahí estaba Harry viéndola con un brillo en los ojos.
- ¿Tú crees? - volteo a verse de nuevo en el espejo - Tal vez el vestido…
- Tu tía no sabe lo que dice – le dijo poniéndose atrás de ella y viéndola por el reflejo del espejo.
- ¿Escuchaste?
- Todo – la tomó de la cintura y la giró para tenerla de frente – eres la chica más hermosa que he visto en mi vida.
- Mentiroso – sonrió Ginny pero Harry no.
- ¿Por qué habría de mentirte?
- Mi familia te ha visto en revistas donde…
- Tu familia – asintió – cierto, tenemos que hacer algo al respecto.
- ¿A qué te refieres?
- Durante la boda, tenemos que convencer a toda la familia Weasley lo mucho que nos amamos para que no tengan ninguna duda acerca de nuestra relación y sobre todo, para callarle la boca a tu tía.
- ¿Qué sugieres?
- Empezar desde ahorita – y sin más, empezó a besarla sin importar que en realidad, no había nadie cerca de ellos.
Como ven, ya empiezan las confesiones sexuales, jejejeje, ¿adonde llevará todo esto?
Estoy escribiendo el capitulo siguiente, asi que aun no he hecho ninguna foto con algun adelanto, espero hacerlo el lunes o el martes.
Mil gracias por sus reviews y por sus comentarios en facebook, me animan bastante. Recibi un review anonimo preguntandome mi facebook: estoy como Ginny Potter, mi correo es hpdenu (arroba) hotmail (punto) com, solo pones la direccion en buscar y ahi estoy!
Por cierto, estoy escribiendo una mini, mini historia pero solo la voy a publicar por facebook ¿porque? porque en realidad es muy pequeña, un capitulo tiene dos o tres paginas de word y ademas quiero hacer fotos referente al capitulo. Aun no se cuando la vaya a publicar porque quiero terminarla primero y de ahi hacer las fotos (no soy muy buena pero me divierto haciendolas).
¿De que se va a tratar? Es un Harry/Hermione WTF? Me creen capaz? "Harry y Hermione son novios, hasta que se encuentran con un par de pelirrojos quienes les hacen ver la vida mas divertida y se dan cuenta del verdadero significado del amor" . Aun ni siquiera sé como se va a llamar, los mantendré informados.
Saludos!
