Aquel 25 de diciembre se dejo apreciar con un sol muy tenue, pero de igual forma calentaba lo suficiente para estar en una agradable terraza donde varios pequeños estaban allí jugando y/o luciendo sus nuevos juguetes.

Los vasos alzados de todos se hicieron presentes, eran en total ocho adultos los que estaban allí brindando por aquella fecha tan especial. Amigos viejos y nuevos, algunos se conocían hace años y otros se conocían recientemente.

Como paso curiosamente con cierta mujer

- insisto que jamás pensé que cuando Neji me conto que alguien había conquistado el corazón de Sasuke, fueras precisamente tu Sakura –todos volvieron a mirar a aquella mujer de cabellos cafés quien sonreía feliz por haberse encontrado nuevamente con dos de sus mejores amigas de toda la vida, la Yamanaka y graciosamente con aquella pelirrosa a la que ya no podían llamar Haruno-

Seidou

- ni yo pensé que tú eras la esposa de Neji, Tenten, que pequeño es el mundo, con razón no podías venir a Tokio libremente –menciono la pelirrosa mirando a los niños al igual que todos, observando cómo estos jugaban de lo más felices, y concentrar precisamente su mirada en una pequeña de cabello negro suelto y ojos graciosamente perlados-

- Yumi tiene asma, el aire de aquí de Tokio no es muy bueno para ella, pero cuando recibimos tu invitación a un almuerzo de Navidad no pude resistirme a la idea de venir –dijo la esposa del Hyuuga sacándole una gota a todos y una leve risilla, que en el caso del Hyuuga y del Uchiha fue algo más arrogante-

- al menos tiene a un madre que es enfermera del hospital de Osaka, creo que tiene suerte, ¿has sabido algo de alguno de los chicos? –pregunto curios la pelirrosa, mismo caso que la Yamanaka, ninguna sabia mas de aquellos con quienes compartieron hace años, esperaban que ella supiera algo-

- lo último que supe de Kiba fue que lamentablemente se metio a una pandilla la cual por desgracia pertenecía a su familia, Chouji se coloco un restaurant de comida china y Shino trabaja conmigo en el laboratorio del hospital de Osaka, es todo lo que he sabido de ellos –comento la castaña haciendo suspirar con pesar y alegria por algunos motivos y sentimientos encontrados a aquellas dos amigas suyas, haciendo que un silencio, si bien no incomodo pero si denso, se formara en el ambiente-

- espero muy pronto Hiroki pueda ir a jugar con sus amiguitos, porque ahora le viene un amigo de su edad –comento el rubio rompiendo aquella pesada admosfera, haciendo sonrojar a cierta chica y sonreír nervioso a cierto pelinegro por su comentario-

- solo espero que se lleven bien, y les agradezco el hecho de habernos invitado –agradeció la rubia Yamanaka con las mejillas sonrojadas, una sonrisa de felicidad completa y una mano posada en su vientre-

- de nombre deberías ponerle casa, porque tienes dos semanas, las mismas dos semanas que llevas viviendo en tu casa –acuso la pelirrosa con una picara sonrisa a su amiga, todos soltaron la risa de nuevo, menos la propia rubia quien quedo roja de vergüenza a ira contenida por no poder negarle nada a su amiga-

- calma, no te estreses cariño, no le hace bien al bebe –sonrió con nerviosismo el pelinegro pintor intentando calmar el genio de su mujer, era una chica muy dulce, pero cuando la sacaban de sus casillas era de temer- mejor brindemos, este ha sido un año de locos para todos, pero finalmente está terminando –levanto su vaso el pelinegro al segundo que todos imitaban el acto, todos concordaban, si que había sido un año de locos y sin duda, uno de los mejores-

- yo brindo porque ahora nuestra asociada esta aquí, Sakura Seidou bienvenida al grupo –sonrió de oreja a oreja el Uzumaki quien choco su vaso con el de la pelirrosa primero que todos haciéndoles sonreír a todos por igual-

- es cierto, ¿Cómo les fue con el asunto de la demanda?, según me aviso Naruto no les había ido como esperaban –acoto el Hyuuga mirando con una ceja alzada al Uchiha quien sonrió de medio lado de la forma más arrogante que se podía-

- no nos fue como esperábamos, queríamos quitarle toda la compañía a Karin, pero fue imposible por las burocráticas leyes de herencia, pero le dieron el porcentaje mayor del control y propiedad de la empresa a Sakura, dejando a Karin con una parte y nada de control, aparte de una millonaria indemnización para Sakura por daños hechos, pero el juicio por acciones ilicitas al provocar accidentes y demas sigue, si tenemos suerte, Karin iría presa con una sentencá no muy corta –explico el azabache con una sonrisa de medio lado, ciertamente no ganaron todo lo que querían pero casi lo habían hecho, el tan solo haber podido ver a Karin con el rostro rojo y echando fuego por las orejas le había dejado conforme, aquello no tenia precio-

- apenas pueda pasare las cosas que habían sacado de posesión de la empresa Uchiha a Sasuke nuevamente, después de eso, ni idea tengo que hare con la empresa, yo no sé de administración ni mandato de una empresa, además de que ya ni ganas tengo de ver a esa zorra –se quejo la pelirrosa con ojos entrecerrados y bebiendo aquel baso de sake de un sorbo, cosa que a todos les dio a entender la rabia que le daba a Sakura el tan solo hecho de recordar a Karin-

- podrías aprender a administrarla frente de marquesina, tienes al maestro de esos temas a tu lado –sonrió burlesca la rubia Yamanaka haciendo a todos reír, parando al instante en que se dieron cuenta de que la pelirrosa se llevo una mano a la boca con cara de asco, incluso un color azul había tornado su cara-

- ¿Qué paso Sakura? –pregunto Sasuke quien comenzó a sobar la espalda de la pelirrosa al ver que se sintió mal, la mueca de asco le advirtió que algo estaba mal-

- bebí… muy rápido el vaso de sake, siento mi estomago arder y la cabeza darme vueltas… el estomago también me da vueltas… creo que he perdido practica bebiendo licor -se quejo la pelirrosa sacándole a todos una gota en la cabeza por el cómo hablaba sin siquiera sacar su mano de su boca ni cambiar su mueca de disgusto, no era una chica que bebiera tanto, pero tenía tolerancia al alcohol de cuando era mas joven, no creía haber bebido tanto ese rato como para marearse si de adolecente bebía mas y seguía y seguía hasta el desmayo-

- ya bebiste demasiado, pararas con el sake antes de embriagarte –ordeno el azabache mirando con ojos entrecerrados a la pelirrosa en lo que ella le devolvía la mirada, aunque su mirada cambio junto con la aparición de una gota en su cabeza cuando la propia pelirrosa corto el contacto visual tapándose la boca nuevamente con cara de asco- ¿ves a lo que me refiero?

- seré la única que no este bebiendo –se quejo la pelirrosa mirando al azabache con reproche y un puchero que a sus ojos fue el más adorable que pudo usar-

- yo tampoco estoy bebiendo frente de marquesina –dijo sentida Ino, era la única que no estaba bebiendo, pero solo lo hacía ya que por su embarazo debía ser precavida, sobre todo porque su novio se lo había prohibido durante ese tiempo, amenazándola con jamás volverse a meter en la cama con ella si bebía una sola gota de alcohol, lo cual para ella valía la pena obedecer-

- lo harías si no fuera porque Sai te lo prohibió, no te hagas la santita conmigo, las dos a los 17 años nos emborrachábamos hasta la muerte, salíamos con Deidara y era Sasori quien nos iba a buscar a los bares y las plazas cercanas, la mayoría de las veces ellos nos traían a rastras porque ni las patas nos podíamos, incluso no se como Deidara te arrastraba si estaba peor que nosotras, en ese entonces nos hicimos adictas al alcohol y el sexo –acuso la pelirrosa, todos ensancharon los ojos al saber del "aburrido" pasado de ambas chicas, el cual se confirmo cuando la rubia comenzó a sudar frio sin poder negarlo-

- recuerdo eso, y no solo fue a los 17, comenzamos a beber a los 12 años si no mal lo recuerdo, todo cortesía de Deidara –sonrió divertida la mujer de moñitos, a los demás ya no les quedaba cabeza para tener más gotas, imaginárselas a ellas borrachas no iba con la personalidad que ahora tenían de responsables trabajadoras, aunque el azabache sabía muy bien que la pelirrosa conocía bastantes pub ya que siempre le pedían la identificación para entrar a ellos-

- oh vaya… yo creía que… Sakura y Tenten eran más recatadas –sonrió nerviosa la ojiperla haciendo que no solo ella rieran, sino que los maridos de ellas soltaran una risilla sarcástica-

- ¿Tenten recatada?, prima no me hagas reír, ellas no tienen la crianza de niñas de buena familia como la tuviste tu –expreso con una sonrisa de medio lado el Hyuuga sacándole una gota anime al Uzumaki puesto que jamás se imagino aquella faceta de aquellas chicas, ni que hablar de la ojiperla-

- no se asombren, nosotras crecimos en un orfanato, allí nadie te enseña a ser responsable, lo aprendes de golpe o viendo los golpes que otros se dan –comento la rubia Yamanaka recordando que varias veces entre ellas se cuidaban por el solo hecho de que nadie lo haría por ellas y veían como muchas veces los chicos en vez de surgir para una vida mejor, se la arruinaban teniendo hijos, agarrándose cualquier enfermedad grave, metiéndose en pandillas o incluso terminando muertos en peleas callejeras-

- tampoco te hacen clases normales, allí mismo te educan muchas veces y no eran precisamente suaves las clases que te hacen sobre sexualidad, además que como nadie te controla, terminas metiéndote en muchos y divertidos problemas –recordó la pelirrosa con nostalgia, a pesar de que todo aquello fue duro le gusto vivir esa etapa de su vida junto a sus amigas, porque ahora podía ver el pasado y ver lo mucho que le gustaba su presente-

- por ello siempre que salíamos a fiestas, teníamos una regla en especial las tres –sonrió Tenten al momento que las tres se miraron asintiendo al mismo tiempo, recordaban muy bien esa regla, los otros solo les veían extrañados esperando que descabellada regla tenían como código de confianza-

- llevar un condón en el bolsillo trasero del pantalón –mencionaron las tres luego riéndose y sacándoles una gota anime en la cabeza a todo el resto, agradecían que los pequeños estuvieran jugando y no allí escuchándoles, porque aparte del pequeño pelirrojo, el cual a los ojos de todos ya estaba traumado, no se imaginaban las reacciones de sus propios hijos ante aquella conversa-

- ¡¿Dónde estuve yo en mi adolescencia que no sabía de esas fiestas de orgia, sexo y alcohol? –Se lamento el rubio con un aura deprimente, siendo piñizcado por su esposa la cual lo fulmino con la mirada-

- unas problemáticas totales, menos mal que no fueron a mi escuela –menciono con aburrimiento el Nara haciendo a su esposa sonreír nerviosamente por lo que esas tres amigas contaban, él sabía de esos ambientes pero siempre le fue problemático meterse en ellos-

- creo que agradezco haber ido a la escuela privada en estos momentos –aseguro la rubia de cuatro coletas, ya que dentro de todas las parejas allí presentes, el Nara era quien presentaba la situación social más normal de todos, por ello ella le conoció en la escuela fuera de ambientes extraños-

- pero no creo que las chicas se metieran con cualquier tipo, ¿verdad? –pregunto intentando arreglar la imagen de sus amigas, se sentía rara por el hecho de que fue la única mujer de ese grupo en tener una educación más normal o del hecho de que no vivió aquellas experiencias, para su propia suerte pensó-

- claro que no Hinata, no éramos una cualquieras baratas –aseguro Ino haciendo suspirar con alivio a la pobre ojiperla quien estaba a punto de colapsar nerviosamente, en realidad ellas comentaban que representaban cosas que a ella se le enseño debería repudiar- éramos unas cualquieras costosas –expreso divertida quien hizo caer estilo anime a todos los de la mesa, menos a Tenten y Sakura quienes asintieron entre risas, al parecer aunque el tiempo pasara, ellas seguían siendo las mismas mejores amigas de la infancia-

- no te asustes, para nosotras es usual bromear así, el hecho es que lo hacíamos de precaución –explico la Sakura al ver que Hinata era rodeada por un aura deprimente, es cierto que trataban de dar una impresión mas seria, así que entendía que esa mujer se traumara severamente con sus bromas y comentarios- aunque a Tenten no le sirvió mucho que digamos, igualmente quedo embarazada a los 18 años y se fue con su novio, el cual ahora se que es Neji –razono con un dedo en su barbilla, los ojos de platos del Hyuuga se abrieron al tiempo que su rostro se colocaba rojo igual al de la castaña-

- yo no supe ese detalle –afirmo asombrada la prima del aludido quien bufo por lo bajo-

- si tío Hiashi supiera que te lo conté yo me mataría, eres su niña buena, tampoco planeaba que lo supieras, yo no ando contando mi vida privada, que Naruto lo haga es otro caso –enseguida se lavo las manos el Hyuuga logrando que los ojos asesinos del Uzumaki se fueran directamente a su persona-

- si, a ti Sakura solo un hombre te llevo a la cama, Sasori se gano a la diamantina como te decían –menciono Tenten defendiéndose quien se llevo su vaso a la boca para beber un sorbo de su contenido, la pelirrosa le miro asesinamente y el azabache Uchiha también puesto que es un celoso extremo y lo tenía bien asumido-

- ¿y eso sucedía mientras cuidabas a Satoshi? –pregunto Sasuke alzando una ceja haciendo sudar frio a la pelirrosa quien sonrió nerviosamente mirándole y volviendo a beber un sorbo de su vaso sin hacer caso a lo de no seguir bebiendo sake-

- el lema que Sakura usaba era, mamá de día, mami de noche –y los ojos de todos volvieron a abrir desmesuradamente, la pelirrosa se atraganto con lo que bebía hasta el punto de toser ahogándose y cuando pudo respirar, quería matar con la mirada a su amiga rubia-

- sobre todo porque cuando Sakura se embriaga le cambia el carácter de forma espeluznante e impredecible, más de lo usual –confeso con un escalofrió en el cuerpo Tenten, recordaba muy bien aquello, incluso ahora sentía ese escalofrió porque si conocía como conocía a la pelirrosa y esta no había cambiado, estaba segura de que bien librada no saldría ese día de esa casa-

- gracias queridas amigas del alma –menciono con notorio sarcasmo haciendo sonreír orgullosas a sus amigas y ella bufando molesta por sus expresiones-

- con razón Satoshi es como es con solo 10 años de edad, cualquier niño que creciera en esos ambientes tendría traumas mentales severos con estas tres locas rondando a su lado –pensó con un tic nervioso el azabache comprendiendo el porqué el pequeño mostraba saber tanto de tantas cosas, ¿Cómo no?, con esa madre y con esas tías se extrañaría de que no fuera así-

- recuérdenme no darles un regalo el día de la amistad –les miro desaprobatoriamente con los ojos entrecerrados, la estaban desprestigiando más de la cuenta frente a su nuevo novio, se vengaría, eso era seguro-

- gracias por la advertencia, procurare cuidar cuanto bebe, Sakura ya es muy bipolar sin la necesidad de beber –se quejo el azabache a quien nuevamente la pelirrosa le miro con ojos entrecerrados y mandándole rayitos azules-

- no escucho que te quejes en la cama, la primera vez que nos acostamos luego del cumpleaños de Satoshi estaba bien bebida y por eso paso lo que paso, sino simplemente me iba a dormir –comento la pelirrosa con la misma mirada ya mencionada, a Sasuke solo le apareció un tic nervioso en la ceja y bebió de su vaso con el rubor en sus mejillas, asombrando a todos por no quejarse, guardar silencio y por su expresión, dando a entender que Sakura tenía razón-

- ni se te ocurra quejarte cariño –amenazo ahora la rubia Yamanaka quien miro a Sai con la misma mirada que antes Sakura uso con Sasuke, solo que esta iba con una sonrisa de lo mas tétrica-

- ya estoy habituado a tu bipolaridad, no tengo problemas con ella –sonrió de la manera más falsa el pelinegro quien solo lo hizo para esconder el nerviosismo que le ocasionaba la Yamanaka cuando esta se colocaba frenética, si se acostumbraba a la bipolaridad de esa mujer pero siempre parecía poderle sorprender-

- espérate a los cambios de humor que tenga cuando el bebe ya comience a moverse –el rostro de terror del Uzumaki se fue directo a su propia mujer, recordaba cada vez que ella estuvo embarazada como le cambiaba el ánimo y si la agarraba con él era malísimo-

- que tierno Naruto, gracias por el cumplido –sonrió con un tic nervioso la ojiperla esposa del Uzumaki quien le volvió a piñizcar una mejilla al rubio como si un regaño a un niño fuera-

- Naruto jamás aprenderá a dejar de ser un problemático –se quejo con aburrimiento Shikamaru rascándose la cabeza, como siempre el rubio resultaba ser el más ingenuo de ellos, incluso una mujer tan dulce como Hinata tenía un límite de paciencia y sabían muy bien que ese rubio podía sacar de sus casillas hasta al ángel mas paciente del mundo-

- esas cosas no se le dicen a las mujeres Naruto, al menos no a las que si tienen vergüenza –suspiro con derrota la rubia de cuatro coletas apoyando a su esposo, en lo que llevaba de conocer a aquel sujeto sabía muy bien lo exasperante que era-

- sabrán que por más que le expliquen a este dobe, no entiende –dijo con la misma derrota el azabache Uchiha a quien de un momento a otro un helicóptero de juguete le aterrizo en la cabeza, todos miraron a los pequeños y lograron divisar como una pequeña fue quien hizo aterrizar aquel juguete-

- tiene buena puntería –menciono divertido el rubio Uzumaki quien corrió a buscar el helicóptero seguido de casi todos los niños, solo que los demás caminaban tranquilos y no apresurados como el Uzumaki menor-

- viendo a los pequeños jugar hasta me dan ganas de tener otro hijo –sonrió la mujer de cabellos cafés con gracia haciendo sonreír picaros a todos los adultos quienes le miraban a ella y al ojiperla con gracia-

- ni lo sueñes, ya sufrí dos veces tus extraños antojos en plenas madrugadas y quejas durante dos embarazos, ni que decir de lo que gritabas durante los partos, ahora todo Osaka sabe nuestros asuntos personales –se quejo el ojiperla haciendo a todos comenzar a reír por saber aquellos detalles de los embarazos de la esposa del Hyuuga mientras que esta solo sonreía nerviosa y con el rostro rojo-

- aquí el milagro es que Minato no diga que una cigüeña los trajo –se mofo el pelirrojo haciendo al pequeño Uzumaki adquirir un aura maliciosa y peligrosa a su alrededor, incluso sus ojos se volvieron rojos por ello-

- ¡Leí el estúpido libro de biología! ¡¿De acuerdo? Además, pase tercer grado, aprobé incluso matemáticas, me hicieron estudiar mucho desde que me delataste el día de deportes, es tu culpa –reclamo el pequeño rubio logrando que las risas de los adultos aumentaran, incluso los niños reían por él como el pelirrojo siempre lograba joder al rubio, y eso que el rubio siempre era el que le quitaba la paciencia al pelirrojo-

- espero tener una niña, son más tranquilas –sonrió nerviosa la rubia Yamanaka haciendo a su novio asentir y a las niñas sonreír orgullosas, los niños solo se miraron entre ellos encogiéndose de hombros-

- no te preocupes, Minato es un caso especial, desde que estaba embarazada él ya era muy inquieto, siempre pegaba patadas, desde temprana edad –comento sonriente la ojiperla madre del pequeño, recordar aquella etapa de su vida, la cual era una de las más bonitas, siempre la colocaba feliz-

- es hijo de tigre, igual de energético que su padre –sonrió con orgullo el Uzumaki rubio al igual que sonrió orgulloso el pequeño al ver a su padre con el pecho inflado-

- querrás decir igual de tarado, al menos Hinata lo hizo estudiar mas y paso tercer grado, el hijo supera al padre –sonrió burlón el azabache dejando al rubio con la misma peligrosa aura a Naruto que antes tenía Minato cuando Satoshi lo estaba fastidiando, el detalle de cómo se parecían era algo cómico para ellos-

- incluso mi hijo se ríe de mí, esto es traición –pasó al melodrama el rubio mayor siendo rodeado por la depresión cuando vio a su hijo asentir con orgullo a las palabras del azabache y comenzó a reír con todos-

- ¿Minako también fue así de inquieta? –pregunto la pelirrosa mirando a la ojiperla quien negó con la cabeza, ella también estaba curiosa-

- no, de hecho, tuve que ir muchas veces al médico para ver que estuviera bien, como casi ni la sentía moverse me preocupaba demasiado, es mejor que se muevan a que estén muy tranquilo, al menos mientras están dentro de una –explico nerviosa la ojiperla quien veía a su pequeña sonreír algo sonrojada por el nerviosismo, pero la pelirrosa sonreía enternecida por aquellos detalles-

- en mi caso fue lo contrario, el tranquilo fue Temaru, en cambio Shikako se movía bastante más, a veces no podía ni dormir de tanto que lo hacía –comento la rubia esposa del Nara, también recordaba esa etapa de su vida con dulzura, no así su marido quien suspiro con pesar-

- pero cuando eso pasaba me fastidiabas a mí, Shikako saco tu mismo problemático carácter –se quejo el Nara haciendo nuevamente reír a los adultos quienes escuchaban divertidos cada detalle, incluso los pequeños escuchaban entretenidos como hablaban de ellos-

- conmigo ninguno fue tan inquieto, al menos podía dormir, Taro y Yumi desde pequeños han sido tranquilos, tengo que estimularlos a jugar y moverse o se quedarían sentados todo el día, por eso Neji lo saca a jugar, en cambio eso ayuda con Yumi ya que por lo de su asma no se puede agitar demasiado –explico la esposa del Hyuuga con una sonrisa de orgullo, ninguno de sus hijos era tan inquieto, a decir verdad los dos se parecían mucho en actitud a su padre, lo cual le beneficiaba bastante a ella-

- si hubieran sacado tu actitud ya me habría vuelto loco, contigo me basta y me sobra –ahora fue el Hyuuga quien se mofo de su esposa haciéndola inflar las mejillas a modo de berrinche, todos reían, tanto la pelirrosa como la rubia Yamanaka la conocían de pequeñita y sabían que aquello siempre lo hacía cuando estaba feliz, en cambio para el resto fue un gesto de lo mas infantil y tierno, un puchero casi como el de una niña, por lo cual los pequeños también entraron a las risas.

- oye, ¿y tú que nos dices Sakura? –Pregunto la rubia de cuatro coletas a la pelirrosa en medio de las risas, haciendo que todos prestaran atención a la nombrada-

- ¿yo qué? –pregunto entre risas la pelirrosa sin darse cuenta de lo que se venía-

- ¿Cómo fue cuando esperabas a Satoshi? –Finalmente pregunto-

Silencio…

Todos miraban expectantes a la pelirrosa

Por fin había llegado aquella aterradora pregunta

¿Qué debía hacer?, ¿decir la verdad o mentir? Ambos se miraron mutuamente, Sakura y Satoshi, los dos estaban igual de pálidos, tenían el acuerdo de confianza de jamás delatarse el no ser sanguíneos, pero la pregunta se les vino tan de la nada que no tuvieron tiempo ni de asimilarlo.

- pero que pregunta, no puede saberlo –menciono la esposa del Hyuuga llamando la atención de todos, sobre todo por su tranquilidad al decirlo-

- ¡Tenten! –reclamo la rubia Yamanaka quien golpeo en la cabeza a la Hyuuga, dejándole a esta con una mirada asesina dirigida a ella, pero la mirada de reproche y la expresión de la pelirrosa enseguida le advirtieron de algo-

- ¿Qué?, ¿acaso sucede algo malo?, ¿Por qué no podría saberlo? –Pregunto la ojiperla mirando a Ino y luego a Sakura, ambas se miraron y desviaron la vista hasta el pequeño pelirrojo quien mantenía la mirada en el suelo-

- tiene que saberlo, ya sé que a los niños no los trae la cigüeña –se mofo el rubio de su amigo, enseguida sintió un golpe en la cabeza, pero no fue fuerte, por el contrario, fue con tanta sutileza que en realidad se asombro que quien se lo dio haya sido el mismo Satoshi-

- no, Sakura no puede saberlo –respondió el pequeño quien suspiro levantando la cabeza con expresión neutra en su cara, acrecentando aun más la duda de todos quienes le miraron con extrañeza-

- ¿Qué estás diciendo Satoshi?, ¿Y porque le llamaste Sakura? –pregunto el azabache mirando preocupado la distante mirada del pequeño quien desvió la mirada de todos sin siquiera mover el rostro-

- no puede saberlo… porque en realidad Sakura no es mi verdadera madre –confeso el pequeño quien camino hasta donde la pelirrosa estaba sentada y la abrazo al mismo tiempo que ella le abrazo a él, ambos con una tenue sonrisa, en cambio, todos los demás estaban en completo shock-

- ¿Q-Qué acaba de decir? –Pregunto el azabache con el rostro aun más pálido del que tenían antes ellos mismos, fue el único que pudo preguntar ya que fue el primero en salir de su estado de shock-

- lo que Satoshi les dijo, yo soy la verdadera madre de él, soy su madre adoptiva –repitió la pelirrosa quien llevo su mano hasta la cabeza del pequeño revolviéndole el cabello a forma de caricia mientras este evitaba las miradas de todos, perdiendo la propia en la nada-

- ¿N-no lo sabían? –pregunto con el rostro levemente coloreado la esposa del Hyuuga quien se dio cuenta de ello cuando nadie atino siquiera a sacar la mirada de la pelirrosa y del pelirrojo-

- ¡Te deberían pagar por hablar de mas! –se quejo Ino matando con la mirada a la mujer de ojos chocolate, aunque la verdad ella no sabía que era un secreto y no sabía que esos dos lo ocultaban puesto que no les veía desde hace casi siete años, pero a la primera tenía que abrir la boca-

- No… no entiendo –logro auricular el azabache mirando a los dos, la pelirrosa suspiro con derrota, sabía que algún día se revelaría aquello, pero no pensó pasar de un ambiente tan cálido a un interrogatorio todo gracias a su amiga Tenten-

- al orfanato donde nosotras estábamos, un día llego Satoshi, no sabíamos su nombre real ni su fecha de cumpleaños, era un bebe que fue registrado en los anónimos así que yo misma le nombre Satoshi, la fecha de su cumpleaños es la de cuando llego al orfanato, lo dejaron a mi cargo ya que yo tenía 14 años y solo conmigo no lloraba, Satoshi se encariño demasiado conmigo y como podrán ver, yo con él, cuando cumplí 18 años abandonamos ese lugar cuando se incendio y desde entonces Satoshi y yo hemos estado juntos –explico la pelirrosa quien escucho bufar al pequeño quien se separo de ella con los ojos entrecerrados, sacándole una gota a todos por el cambio de humor tan drástico-

- te olvidas del idiota de Sasori, también se vino con nosotros, pero como ya no aguantábamos la situación me largue, iba a regresar al orfanato y me di cuenta de que se habían cambiado de lugar después del incendio, por eso me perdí al nunca haber estado en la calle yo solo, por ultimo le hubiera pedido el mapa –se quejo el pequeño mirando con ojos entrecerrados a su madre, no todos entendían de que era de lo que hablaban, solo el azabache podía entenderlo completamente, pero no podía reaccionar del todo por estar en estado de shock-

- oye, no me culpes, yo no estaba allí, tampoco sabía que se habían cambiado de lugar –le respondió la pelirrosa, realmente la única razón por la que le había encontrado cuando se fue de la casa era porque ella también se había perdido buscando el orfanato-

Y llegaron al mismo lugar

- de Osaka, un orfanato que se incendio hace… 5 casi 6 años…-pensó Sasuke cuando las imágenes, las voces, los diálogos, todo se unía en la mente del azabache haciendo un proceso rápido al momento que veía a aquel pequeño-

Piensa… primero en la última información que obtuviste del orfanato al que fuiste…

"no tengo registros de un bebe apellidado Uchiha o con el nombre de Yusuke"

"hace cinco años yo tome el mandato de este hogar y lamentablemente tan solo dos meses después… este lugar se incendio"

"cuando cumplí 18 años abandonamos ese lugar cuando se incendio…"

Espera… si, tú sabes porque sucedió aquel incendio… y no fue precisamente un accidente

"¿acaso seria yo la culpable de un accidente?"

"No lo sé, dímelo tú, ¿de verdad te crees tan omnipotente para provocar un accidente?

"Tengo el poder para hacerlo"

"igualmente tienes miedo, porque sabes que de igual forma ese niño podría seguir con vida"

"claro que no"

Ese niño murió… Karin lo había separado de él para siempre

"dudo que hayas comprobado que murió"

¿Cuáles eran las probabilidades de que ese pequeño sobreviviera a un incendio provocado?

Casi nulas

"él no murió"

Nuevamente la voz del director de aquel lugar se hizo presente

"a este niño en especial se lo llevo una de las chicas que salió en aquel entonces"

"al orfanato donde nosotras estábamos, un día llego Satoshi"

"Satoshi llego a mi vida… cuando yo tenía 14 años"

Él era mayor que la pelirrosa por 5 años, es decir, que cuando él tenía 19 años y Karin le arrebato a su pequeño, ella tenía…

14 años

Calzaba…

"no sabíamos su nombre real ni su fecha de cumpleaños, era un bebe que fue registrado en los anónimos"

"aquí también llegan personas con bebes recién nacidos o pequeños a los cuales se encuentran en la calle, muchas veces no se saben los nombres de ellos y llegan como anónimos, luego aquí se les registra un nombre"

"yo misma le nombre Satoshi, la fecha de su cumpleaños es la de cuando llego al orfanato, lo dejaron a mi cargo ya que yo tenía 14 años y solo conmigo no lloraba"

"se podría decir que lo adopto, pero realmente se lo llevo por el mucho cariño que le había agarrado a este pequeño"

"Satoshi se encariño demasiado conmigo y como podrán ver, yo con él"

Calzaba demasiado bien

Solo en un segundo todo aquello paso por su mente como una cinta de video. La imagen del pequeño bebe que era su hijo apareció en un lado de su mente y en el lado contrario apareció el rostro del pequeño pelirrojo. Junto las imágenes lentamente mientras su cabeza seguía y seguía uniendo detalles, cada rasgo de ambos pequeños hasta que…

Calzaban a la perfección

Todo calzaba a la perfección

Se paró de su asiento de golpe con las palmas de las manos en la mesa. Su vista estaba completamente concentrada en sus pensamientos, todos le miraron extrañados por la inusual acción del azabache, es decir, está bien, era algo desconcertante aquella revelación, pero nunca para alterarse tanto como para que sudara como lo estaba haciendo en ese momento.

Comenzó a temblar levemente en lo que empuño sus manos. Miro al pequeño con el rostro sumamente serio, todos concordaban en que era una mirada casi intimidante, pero la sorpresa fue que el pequeño le miro también fijamente, no había temor en sus ojos como si lo hubo en los otros niños quienes retrocedieron un paso asustados de aquella fría mirada.

Solo un Uchiha puede hacerle frente a otro Uchiha

¿Era posible?

"de igual forma ese niño podría seguir con vida"

"claro que no"

"él no murió"

"¿Podría llamarle papá?"

"¿Podría llamarte hijo?"

No, él no había muerto, estaba allí, frente a sus ojos, mirándole sin temor alguno…

Mirándole desde hace mucho tiempo…

Desde el momento en que choco con él en aquel aeropuerto, desde que lo volvió a ver en Tokio, desde el momento en que lo vio sufrir y se ofreció a jugar por él en la escuela, desde el momento en que comenzó a enamorarse de la pelirrosa sin que ese niño únicamente fuera a él a quien le aceptaba para estar al lado de la pelirrosa, desde que fueron al parque de diversiones como una familia, desde ese momento cuando el pequeño le pidió poder llamarle padre y desde el momento en que él mismo se había encariñado tanto con el pequeño que le casi rogo por poder decirle hijo, en todos aquellos momentos siempre sintió un lazo demasiado fuerte con el pequeño como para haberlo ignorado, pero…

¿Podía de verdad ser posible?

¿Acaso ese lazo que les unía de forma tan fuerte realmente era la sangre?

La sangre llama

Camino directamente hasta colocarse frente al pequeño quien en ningún momento aparto su vista de sus propios oscuros ojos o siquiera dijo alguna palabra, quizá el mismo pequeño no entendía todo por lo que la inestable mente del azabache pasaba, mucho menos entendió cuando este se agacho tomándole los hombros sin romper en ningún momento el contacto visual.

- ¿papá? –llamo el pequeño en son de duda al azabache, ya se le había hecho costumbre llamar así al azabache, también a este se le había hecho costumbre que Satoshi le llamara así y también se les había hecho costumbre a todos que ambos se llamaran como padre e hijo, por lo que nadie se extraño de ello-

¿Y ahora?

Ese "papá" con el que acostumbraba llamarle… ¿Por qué sonaba tan diferente?

Tan especial

Porque ahora sabes que es la sangre de tu sangre la que está justo frente a tus ojos

Sin poder evitarlo, de aquella fría mirada comenzaron a salir lagrimas asombrando a todos, ya que era la primera vez que veían llorar al azabache, exceptuando al rubio Uzumaki. Lo siguiente fue ver como apretó los labios intentando guardar silencio y finalmente atrajo al pequeño hasta si haciendo que todos se asombraran aun mas de la peculiar acción del azabache, incluso el pelirrojo estaba perplejo ya que de todas las acciones posibles, jamás se espero esa.

- Yusuke… -susurro el azabache, aunque producto de lo apretada que tenía la garganta lo dijo lo suficientemente fuerte como para que todos le oyeran-

La mayoría sabia que ese nombre no salía de la boca del azabache muy seguido, ni de la de ellos por no causarle dolor, así que muchos no entendían porque lo decía en ese preciso momento.

Solo aquellos ojos azules delataron comprensión

- Sasuke… ¿no creerás que…? –pregunto el Uzumaki parándose igual de rápido que antes el azabache, su rostro palideció en ese momento por tan solo imaginar la idea que él azabache tenía en la cabeza-

- es él, Naruto, es Yusuke… es Yusuke… -repitió Sasuke al momento de abrazarlo aun mas fuerte contra si, momento en que el pelirrojo quedo estático pues sabía muy bien que aquel nombre con él que estaba nombrándole el azabache era el nombre de su hijo, momento en que el rubio se dejo caer en su asiento paralizado y momento en que la pelirrosa abrió los ojos de par en par cuando escucho al azabache afirmar aquello-

- Yusuke –susurraron tanto la pelirrosa como el pelirrojo con asombro-

¿Acaso ese era su verdadero nombre?

¿Acaso al fin sabría quien era él realmente?

Destino finalmente dejo que los ojos de ese niño lloraran por pronunciar su propio nombre