Bien, h de decir que me faltaron neuronas en esta ocacion.

He de decir, que mi problema esta vez fue la p*** escuela

Sucede que el miercoles estaba en clases de computacion y desde alli iba a surbir las continuaciones de los lugares en donde las subo, pero no conte co la astucia de mi maestro quien me pillo en malos pasos xD

Los fic's que escribo no los guardo en mis computadoras porque cualquier problema, uno pierde todo, asi que los guardo en una memoria externa, la cual mi maestro me quito cuando se dio cuenta que no le prestaba atencion

pero diablos, ¡Esa es la clase mas aburrida del mundo!

Y no me la ha querido entregar, por ello no he podido subir las contys

Pero gracias a alguien, recorde que en un foro voy mas adelantada que aqui, por lo que de alli estoy sacando la conty que ahora les pondre

Tengo que ver como le quito mi tarjeta de memoria al mi profe ¬¬

En fin, perdonen las molestias

Aqui la conty


Al abrir aquella puerta enseguida sintió como alguien se abrazaba a sus piernas. Sonrió al bajar la mirada y distinguir una pequeña mota de pelo rojizo de seis añitos de edad. Su sonrisita deslumbraba incluso en los días de lluvia y sus ojitos negros eran los más brillantes que hasta ese momento conocía.

bienvenida a casa mami–sonrió el pequeño soltándole, momento en que ella se agacho abrazando muy fuerte a su pequeño-

¡Te extrañe mucho mi pequeño!–Sonrio como una verdadera pequeña de cinco años mientras abrazaba a su hijo con las mejillas rojas, al igual que el niño las tenia riendo-

¡Yo también te extrañe mucho mami!–expreso el pequeño refregando su mejilla con la de su mamá, ambos riendo, ambos haciendo la misma acción-

Ambos queriéndose…

Recordó aquellos días que sucedía reiteradamente la misma escena. Abrió la puerta, hora solo el olor a encierro reinaba, hace mucho ella vivía allí, es mas, alcanzo a ser menos de un año que estuvieron allí de emergencia, donde después busco un apartamento más cerca del centro y del preescolar del pequeño pelirrojo para más comodidad, el cual había todo con nostalgia, aquel fue su verdadero primer hogar, aquel de una habitación, un living-comedor-cocina y un baño, ese era todo el apartamento, ideal para una persona.

O una persona con un niño

Ese lugar donde muchas veces durante un corto lapso de tiempo su pequeño solito, obedeciendo cada una de sus instrucciones, asegurando la puerta desde que llegaba del preescolar hasta que ella salía del trabajo donde apenas ganaba para que vivieran y que aun así el pequeño no se lugar donde después de la separación de su primer novio, la dura separación por la que decidió por su pequeño, había llegado, ese lugar que su segunda madre le dejo como recuerdo y donde tantas veces había llorado, reído y descansado junto a su pequeño.

Aquel lugar que sabia no la encontrarían

Porque incluso a ella se le había olvidado que tenía dos llaves

- este lugar sí que se siente solitario sin ti Satoshi –susurro con una triste sonrisa la pelirrosa al mirar cada lugar del apartamento ya que con una simple mirada podía ver todo-Se le volvió a apretar el estomago. De inmediato entro cerrando la puerta, tiro sus bolsos a donde cayeran y se encerró en el baño.KarmaRecordó que en ese mismo baño por primera vez el pequeño Satoshi se había asustado cuando descubrió que ella era intolerante a la lactosa.

OoOoOoO

Tenía que de una vez por todas agarrar a ese niño y darle un buen regaño

Apenas llegaron al aeropuerto y saco su mochila, salio corriendo, sin importar lo mucho que le gritara que se detuviera, ahora entendía el problema que la pelirrosa siempre tuvo con su aceleración, orgullosamente se lo asignaba a la herencia de su madre biológica ya que era su especialidad el correr como una cobarde.

Definitivamente entraría a un gimnasio para correr más rápido y alcanzar a ese niño

Pero no podía más, tenía que encontrarla, correría toda Osaka si era necesario, no pudo dormir casi en todo el viaje, a pesar de que ya eran las siete de la mañana no podía tener sueño pensando en donde estaría ella, jamás se había separado así de su …Si, una vez lo hizo, y fue presisamente cuando él se escapo, cuando sintió que era el mal trio de la familia, ¿Asi se habría sentido ella?

Culpa

Él conocía por completo la sensación, tanto que no la aguanto, tanto que había decidido irse, no solo por ella en esa ocacion, sino por el mismo, no quería ser la molestia que les impidiera ser felices, no quería ser ignorado.

¿Por qué lo habría hecho ella?

Eso no importaba, comenzó a correr nuevamente. Recordo que muchas veces hizo lo mismo y su madre era quien le regañaba, a veces esa mujer si que daba miedo, pero en general siempre le habia protegido mucho, lo admitia, era un concentido de primera por ella aun cuando con los demás no lo demostrara.KarmaEste se hizo presente cuando nuevamente andaba de autito chocon con patas en lugares con mucha gente. Cayó al suelo al haber chocado con alguien. Sobre él sintio como algo se subia amenazantemente y al abrir los ojos se encontro con el osico de un animal de gran tamaño dejandole con el rostro completamente azul.- ¡Aahhh! –grito al momento en que el perro mostro los colmillos amenazante, su rostro estaba completamente azul, jamás había tenido un perro encima, menos a uno tan grande y amenazante, ahora si quedaría traumado, de por sí ya no le gustaban las mascotas- ¡Satoshi! –grito casi asustado el Uchiha quien veía al pequeño pálido y casi azulado del miedo con un enorme perro encima de él-Sucedió algo completamente extraño, aquel perro comenzó a olfatearlo. Paso de mostrar los colmillos amenazante a sacar la lengua amistosamente mientras se salía de encima de él, y quedaba como un perro cualquiera quien le hace caso a su amo.- Akamaru –escucharon el llamado de un hombre al cual el perro obedeció, dándose ambos cuenta que era el mismo hombre con el que Satoshi había chocado-Se sentó temblando, jamás habia visto asi a un perro, amenazandole, solo esperaba jamas volverlo a experimentar, aunque ver luego como aquel perro estaba tranquilo por las caricias que al parecer su amo le daba, hicieron que se tranquilisara un poco, pero ni aun asi solto el agarre que mantenia a la ropa del azabache.¡Momento!

Conocía a ese tipo, estaba seguro de ello, pero… ¿Donde?

Procesa, marcas rojas en las mejillas, cabello café desordenado y algo parado, ojos igualmente cafes, colmillos casi como los de un animal. Estaba seguro que le conocia, pero sin poder recordar de donde le conocía.

- no puedo creerlo…-susurro el hombre dejando de acariciar al perro cuando sus ojos quedaron pegados en aquel pequeño de característico cabello rojo y ojos negros-

- am… ¿hola?–saludo desconcentrado Satoshi quien aun tenia agarrada la ropa del Uchiha como medio de seguridad ante aquel can-

- con razón Akamaru no te ataco, debes tener el aroma de Sakura sobre ti–sonrió el sujeto haciendo que ambos hombres agrandaran sus ojos a más no poder, aquel pequeño no estaba en lo absoluto equivocado-

La pelirrosa había pasado por allí

- ¿conoce a mi mamá?–pregunto con asombro el pequeño pelirrojo, es más, el azabache también, es decir, si él conocía a Sakura pero el pequeño pelirrojo no, había gato encerrado-

- creo que no me reconoces, bueno, es natural, no te veo desde que eras así de pequeñito Satoshi–comento con gracia el hombre de las mejillas rojas colocando su mano horizontalmente a una distancia algo pequeña elevándola sobre el suelo dando a entender que era una estatura bastante menos-

Momento…

Algo en ese hombre se le había hecho familiar, sobre todo las mejillas… pero…

- ¿Tío Kiba? –Pregunto no muy seguro Satoshi, luego sonrió al ver como aquel sujeto sonreía asintiendo, si, por fin lo había recordado- ¡No pensé verlo aquí! ¡Solo mantenga alejado ese monstro de mí!–exclamo con el rostro azul sacándole una gota anime a su padre y haciendo al Inuzuka reír, realmente sus cambios de actitud se asemejaban mucho a los de su madre-

- no te asustes, Akamaru está entrenado, no te hará daño si yo no lo quiero–explico rascándole las orejas a su compañero quien movió la cola, pero luego ambos sonrieron macabramente mostrando los colmillos mirando como objetivo al azabache Uchiha quien quedo con otra gotita en la cabeza-

- ¿Por qué tendré que conocer a puros locos?–Suspiro resignado Sasuke, sin duda no le agradaría conocer a todos los amigos de su amada pelirrosa, pero debía admitir que hasta ella tenía cambios de humor drásticos, es más, incluso le llegaba a divertir aquellos-

- tío Kiba, vio a mi mamá ¿verdad?–pregunto Satoshi quien se paro frente al nombrado con una expresión sumamente seria-

- veamos, sus rasgos no son los mismos de cuando era chiquito, por lo que leí en el reportaje, describieron a Satoshi como una pequeña mente analítica con las mejores calificaciones de su grado en su escuela, aparte de ser bastante inteligente y centrado, ¿Cómo puedo engañar a un pequeño sicópata en potencia?–se preguntaba internamente Kiba quien se cruzo de brazos con expresión pensativa, de lo que no se daba cuenta era de que al pequeño le dio un enorme tic nervioso por su silencio, incluso unas venitas salieron de su cabeza-

- Tío Kiba…-volvió a llamar al momento de que este seguía con su expresión pensativa, ahora si su paciencia se agotaba, su aura de impaciencia incluso era palpable-

- dudo que haga algo sabiendo que semejante perro está cuidando a este tipo, ¿Qué hará?–se preguntaba con interés el al ver a su propio hijo en una situación desesperada, solo había visto desesperado así al pequeño cuando le mostraron agujas y la única persona que lo desquiciaba a tal grado era el pequeño rubio Uzumaki.

Sintió como su propia mascota le tomaba la ropa llamando su atención, después de todo, el aura maligna e impaciencia del pequeño era muy difícil de ignorar, sobre todo para un animal que presiente el camino.

- me dirá donde esta mamá si no quiere tener problemas–amenazo tétrico el pequeño haciendo sudar frio a ambos, al perro y al dueño, ahora Kiba entendía porque la nerviosa reacción de su mascota

- no sé donde esta Sakura–dijo el dueño del perro con el rostro pálido, sabía muy bien de lo que ese pequeño era capaz cuando tenía 4 años, no se quería imaginar de que cosas era capaz ahora que tenía 10 años-

- me lo va a decir–sonrió tétrico el pequeño haciendo sudar frio al Inuzuka quien negaba con la cabeza y las manos entre la espada y la pared, después de todo, ya no sabía quién era peor tener de enemigo, si al pequeño o a su madre-

- prometí no hacerlo–enseguida se tapo la boca al haberse declarado culpable,

- entonces si sabes donde esta Sakura–la sonrisa de superioridad del azabache apareció, sabía que el tipo confesaría, por ahora le dejaba la tarea a su hijo, era más divertido verlo actuar como sicópata, pero si no lo lograba, ya se las arreglaría él para hacerle confesar-

- n-no…-negó ahora moviendo todo lo que podía, la cabeza y sus manos, aunque claro, sabía que su expresión no era la mejor para mentir, ese pequeño realmente le dio miedo con esa tétrica sonrisa-

- acaba de confesarlo–sonrió tétrico Satoshi quien miraba sicopatamente a ambos, al hombre y a su perro, quienes se abrazaron asustados por la mirada que ese chico poso sobre ellos-

- ¡Uchiha controla a tu hijo! –pidió el Inuzuka quien miraba suplicante al azabache, la opción era que un adulto maduro y responsable se hiciera cargo de su pequeño-

Aunque el azabache adoraba consentir al pequeño cuando su pellejo no peligraba

- lo haría, pero sirve que sea así en algunas ocasiones, así que Satoshi, has que desembuche–afirmo con una tétrica mirada igual a la que aquel pequeño tenía en el rostro dejándoles a ambos a parte de con el sudor frio, una gota anime-

- ¡No pueden obligarme a hablar! –se defendió el Inuzuka con cara de tortura sicológica en su rostro, la cual palideció al ver el mismo rostro y mueca de ambas personas frente a él-

- claro que podemos–afirmaron ambos sonriendo igual de tétricos-

Sin duda aquellos dos eran iguales

OoOoOoO

Se inclinaba varias veces frente a su superior. Miraba de reojo asesinamente al pequeño pelirrojo quien tenía cara de puchero, lagrimas falsas y expresión de miedo, todo eso junto a que estaba pegado a su padre poco menos que aterrorizado era la razón de la situación.

- lo siento jefe–volvió a repetir en medio de la reprimenda el Inuzuka, inclusive el perro tenía la cabeza gacha en son de disculpas como su amo, pero ambos tenían una gota anime-

Karma

De todas las veces que se metían en problemas voluntariamente, la única vez que no hacían nada malo les estaban regañando.

Ese mocoso sí que era listo

El gran grito que este pego junto al llanto y las lágrimas de cocodrilo que saco eran la causa de todo. El espectáculo que monto atrajo de inmediato a los demás guardias y luego al jefe del aeropuerto. En complicidad, el azabache hizo la de padre preocupado por el pequeño a quien le calmaba el llanto hasta que más tranquilo seguía con su puchero, y claro, matando con la mirada falsamente indignado al Inuzuka quien pagaba las consecuencias de su lealtad por la pelirrosa.

- que no se vuelva a repetir Inuzuka, harás turno extra llevando a su destino a los Uchiha y no hay peros –sentencio el jefe indignado quien miro al azabache con una nerviosa sonrisa y frotándose las manos con nerviosismo- lo siento Don Sasuke, prometo que esto no volverá a ocurrir, la siguiente vez que viaje en nuestra línea hágamelo saber y le daré una serie de beneficios en compensación por lo ocurrido con su hijo–intento calmar al azabache pues la mirada de indignación si que era penetrante, lo que nadie pudo deducir más que el propio pequeño es que por dentro este sonreía con arrogancia y diversión-

- hmp, si usted lo dice–acepto de mala gana fingida haciendo respirar tranquilo al jefe quien hizo reverencia a forma de disculpas, mato con la mirada una última vez a su empleado y se dirigió a seguir con sus labores-

- malditos Uchihas, Satoshi era menos maniaco cuando tenía 4 años –pensó para sí el Inuzuka recordando todo el espectáculo-

Después de todo, el pequeño había usado la excusa de "choque accidentalmente con él y su perro me amenazo, ¡Me dio mucho miedo!" para montar toda aquella faramalla, claro, el real problema no fue el pequeño.

Si no de quien era hijo

Sasuke Uchiha dueño de las trasnacionales no era un cliente cualquiera, a sus jefes no les convenía perderle de cliente puesto que siempre viajaba con ellos y que se cambiara era una gran pérdida, primero lo despedirían antes que contradecir a Sasuke. Llevárselo de enemigo sería complicado, por suerte sabía que era un montaje, pero aun así le llego el regaño.

Los dos le harían la vida imposible si no cooperaba

- ¿ahora me dirá donde esta mi mamá o tengo que volver a llorar como un nene?–pregunto cruzándose de brazos el pequeño pelirrojo quien vio la cara de frustración del Inuzuka quien tenía luego una deprimente aura sobre si-

- créeme que a él no le importa hacerse el nene cuando quiere conseguir lo que quiere y esta vez lo apoyo, además tu jefe dijo que tenias que hacerte cargo de nosotros y el lugar al que quiero ir es donde sabes que Sakura que esta–le comento el azabache al Inuzuka agrandando el aura depresiva de este, ¿Qué opciones tenia?-

- tu ya tienes a una mujer y Satoshi a su verdadera madre, ¿para qué quieren encontrar a Sakura?, solo la harán sentir más mal–se excuso Kiba, miro con seriedad a ambos hombres quienes fruncieron el ceño ante su aseveración-

- si, encontré a mi verdadera mamá, y esa es Sakura porque jamás le llamare madre a otra que no sea a ella–se defendió el pequeño Satoshi colocando un enorme puchero, tan, tan perfecto e inocente en su rostro que el Inuzuka pensó que nuevamente entro a su fase de actuación, mas luego se dio cuenta de algo

Que ese pequeño no podía mentir cuando respectaba a su madre

- te daré un buen motivo por el cual quiero… no, porque necesito encontrar a Sakura–se justifico el Uchiha con el rostro más serio que jamás pudo colocar antes, momento en el que el Inuzuka abrió sus ojos desmesuradamente-

Momento en que comprendió que las intenciones del azabache eran serias

Culpa¿Qué debía hacer?¿Ayudar a su amiga o ayudar a las personas frente a él?

Con cualquiera de las dos se metería en aprietos de todas formas

OoOoOoO

Por fin podía apartar su rostro de aquel lugar y mirarse al espejo. Aquellas ojeras no hacían más que delatar su estado de salud.

Nulo

No sabía que le pasaba, le dolía todo, desde la cabeza, los putos ovarios y le temblaban las piernas, ni siquiera le había llegado el periodo, ni siquiera cuando estaba en esos putos días se sentía tan mal, solo se había sentido así cuando había tomado leche común en el desayuno después de beber toda la noche, pero no había hecho nada de ello y aun así se había tomado la maldita pastilla para el dolor de estomago y no se sentía nada mejor.

¿Qué mierda le pasaba entonces?

Sintió como en su garganta se volvía a agolpar una serie de cosas, ni siquiera había comido, no entendía que vomitaba, solo sabía que lo hacía.

Cayo de rodillas afirmándose en el borde del lava manos del baño, suerte que estaba sola, el pequeño Satoshi se asustaría de verla así, la primera vez que la vio así se había asustado tanto que se había puesto a llorar. Recordó aquello con una sonrisa divertida, ese niño en ese momento tenía 3 años, ahora ya tenía 10 años, no se asustaba fácilmente, no le necesitaba tanto, se había mostrado sumamente independiente, eso le hacía feliz.

Pero la felicidad le duro poco, otra vez las malditas ganas de vomitar aparecieron

¡Malditas nauseas!

Volvió a colocarse de pie para devolver lo que su estomago no tenia, se estaba desesperando de no poder controlar su propio cuerpo.

¿Por qué estaba así?

Se le movió todo, diablos, si que se sentía mal. Suspiro, sabía que no estaba bien tomar tantos medicamentos cuando devolvía prácticamente todo lo que le daba a su estomago, ya había tomado como cuatro píldoras para el estomago y no daban resultado. Tomo aquel frasquito de pastillas para sacar otra pastilla mas dándose cuenta curiosamente de que era la última, el frasco ahora estaba vacío, anoto mentalmente ir a comprar más medicinas cuando se sintiera mejor.

Al ver aquel frasco no pudo evitar sentir una graciosa sensación en el pecho.

Culpa

Siempre que ella se enfermo tuvo para sus medicamentos, de hecho, la única vez que había querido comprarlos tan desesperadamente era cuando Satoshi se había enfermado y graciosamente era la única vez que no tenía para ellos.

Suspiro al momento de tragarse con un poco de agua la pastilla y sentir como esta pasaba por su garganta. Sintió su cuerpo aun mas débil, quería vomitar, pero su garganta se había apretado, sentía dolerle los putos ovarios, sentía el suelo esfumársele y los ojos cerrársele sin control alguno. Distinguió que estaba de rodillas al suelo y que ni sujetarse pudo ya que cayó completamente a él.

- ¿Qué le está pasando a mi cuerpo?, no entiendo que tengo, creo que debí haber hecho caso cuando me decían que fuera al médico… tengo miedo… Sasuke… ayúdame–pedía comenzando a llorarmientras se tomaba el estomago, aunque ni eso aplacaba su malestar, le dolía todo-

OoOoOoO

Sus mandíbulas estaban desencajadas, el pequeño comenzó a rascarse la cabeza con desesperación, ahora si no sabía qué hacer.

29 de diciembre, habían perdido todo el día para nada

A parte del trafico y los desvíos, ya era tarde, esperando encontrar alguna pista de su madre, también pasaron con los Hyuuga, a quienes asombraron por la noticia, cosa que les dio a entender que no tendrían ni una sola pista de ella.

Ese desvió les tomo la mitad del día puesto que la mansión de ellos no quedaba muy cerca de la ciudad, por suerte tenían al Inuzuka de chofer o realmente habrían tenido todo el día para buscar la mansión, Kiba la conocía, después de todo, los Hyuuga eran una de las familias más importantes de aquella región.

Finalmente habían llegado a tocar la puerta de una peli azul de ojos anaranjados la cual les miro con extrañeza, nunca había visto a ninguno de ellos. El solo nombre de Sakura hizo que esta sonriera y les dejara el paso libre.

Bajo la impaciencia de todos ella había preparado té, se veía muy tranquila, realmente era una mujer de sangre muy ligera, al pequeño le recordaba bastante su abuela. Entre conversas, el estrés del azabache iba hasta su punto máximo ya que ahora ni el Inuzuka sabía de ella y al parecer, la peli azul no estaba mucho mejor informada.

- sucede que yo le pase a Sakura su llavero y se fue, le comente que el lugar que Tayuya le había dejado lo estaba rentando, es un apartamento cercano al centro, me sorprendí mucho cuando me lo pidió ya que ella jamás lo habito –explicaba sin mucho sentido la peliazul ya que su version de la historia y la del pequeño Satoshi no calzaban en muchos detalles sobre donde podria ser el paradero de la pelirrosa-

- recuerdo que al principio Sasori y mamá rentaban un apartamento y luego vivimos en media cuidad en otro apartamento más pequeño los dos, mamá lo rentaba ¡No recuerdo que haya tenido uno propio!–Reclamo el pequeño quien intentaba recordar algo, un solo detalle que su mente al parecer había olvidado-

- ¿entonces donde se fue?– pregunto el azabache con la esperanza de que ella supiera algo, una pequeña pista, algo que pudieran usar para llegar con la pelirrosa

- no lo sé, solo le di sus llaves y dijo que ella ya sabía dónde ir, ni siquiera acepto mi invitación a quedarse o conseguirle un arrendatario–explico la peli azul quien estaba igualmente algo preocupada por la pelirrosa, la había visto aun mas pálida de lo que una persona normal debería estar-

Un silencio se hizo, tanto el pelirrojo como el azabache estaban intranquilos, ninguno de ellos sabia de la pelirrosa en ya dos días y realmente estaban preocupados.

Recorría su mente, sabía que con Sasori no podía estar porque se había ido al extranjero, una tranquilidad para él, pero sabía que había algo que estaba olvidando, sabía que algo en su mente no dejaba completar la serie de recuerdos de cuando era pequeño.

Sabía que su mente no recordaba con claridad los meses posteriores a la separación de la pelirrosa con Sasori