Después de mucha presión aqui estoy de regreso, sé que antes actualizaba por semana, pero con el trabajo y los hijos, el tiempo se reduce a nada.

Este es el penultimo capitulo, es por eso que lo deje así, no me vayan a mandar maldiciones imperdonables, pero espero esta misma semana avanzar con el ultimo capitulo.

Bueno, sin mas, los dejo leer.


Arthur y Molly vieron sorprendidos a los Potter, a ellos solo se les podía ver en eventos importantes en el ministerio y así mismo, en la televisión ¿pero encontrárselos en San Mungo como cualquier persona? Eso si era extraño. Pero lo que no entendían era ¿Por qué su nieta sonreía con los brazos abiertos y llamaba "tata" a James Potter, se suponía que ellos vivían fuera de Londres?

- ¡Tata, tata!

- Lily, mi cielo – James cargó a Lily bajo la mirada sorprendida de Molly.

- ¿Ustedes son los padres de Ginny? – preguntó Lily una vez que entraron al elevador y empezara a subir.

- Sí, somos nosotros – dijo Arthur.

- ¿Cómo esta? Dobby no nos dijo mucho.

- ¿Quién es Dobby?

- Nuestro elfo, Harry lo mandó a cuidar a Ginny de Malfoy – les contestó James siendo despeinado por su nieta.

- ¿Quién es Malfoy? – volvió a preguntar Arthur, estaba sumamente confundido.

- Los Malfoy fueron fieles servidores de Voldemort.

- Dios mío – susurro Molly tapándose la boca con las dos manos.

- Ron, no nos dijo nada.

- ¿Quién es Ron? – ahora preguntó Lily.

- Nuestro hijo.

Se abrió la puerta del elevador e inmediatamente Arthur y Molly vieron a Ron y a Hermione abrazados mientras que Lily y James vieron a Harry al otro lado de la sala, sentado en el piso con la ropa llena de sangre.

- ¡Harry! – corrió Lily hacia él - ¿estás herido?

- No, mamá, estoy bien – tanto James como Lily se hincaron para estar a la altura de su hijo.

- ¿Qué pasó, hijo? – le preguntó James, aún con la pequeña Lily en brazos.

- Papi – dijo la pequeña y de inmediato Harry empezó a llorar quitándosela de los brazos a su padre para abrazarla.

- ¿Cómo está Ginny? ¿Qué pasó?

- Le dispararon, Malfoy le disparó.

- ¿Disparar?

- Con un arma muggle, James.

- Pero…

- Draco Malfoy, era el líder del narcotráfico muggle, utilizaba la magia para lograr sus objetivos. Ginny… Ginny fue…

- Cálmate ¿Qué han dicho los sanadores?

- Nada.

- Maldito bastardo infeliz, como siempre un cobarde igual que su padre, maldito idiota.

- James, tu nieta te está escuchando – lo regañó Lily.

Mientras tanto, Ron les explicaba a sus padres lo ocurrido, Molly lloraba abrazada por su esposo sin poder hacer nada, más que esperar noticias sobre el estado de Ginny. Empezaron a llegar los demás hermanos Weasley, la sala de espera estaba llena de pelirrojos, mientras que en una esquina estaban los Potter.

Ron tomó del brazo a Hermione y se la llevó un poco alejados de su familia.

- Tú sabes porque están aquí los Potter.

- Son los padres de Harry.

- No te hagas la tonta, Hermione – le dijo con voz severa - ¿Ginny conoce a los Potter? ¿Lily conoce a sus abuelos?

- Sí.

- ¿Cuándo tenias pensado decírmelo?

- Eso le corresponde a Ginny – Ron resopló molesto – si ella no te lo quiso decir, seguro fue… - se quedó callada.

- ¿Por qué? ¿Por qué no me lo quiso decir?

- Eso le corresponde…

- Te estoy diciendo que me lo digas tú.

- Es que… los Potter saben que Harry es el padre de Lily.

- ¿Ellos lo supieron primero que yo?

- No, en realidad, ellos siempre lo supieron, pero lo que no saben es que – Hermione se mordía el labio – bueno ellos creen que Harry y Ginny engendraron a Lily – Ron frunció el ceño confundido – no saben de la inseminación.

- ¿Qué?

- Harry les dijo que él y Ginny, fueron novios en Estados Unidos y que tuvieron una aventura y pues… nació Lily.

- ¿Por qué les dijo eso?

- Porque la mamá de Harry estaba muy enferma, no quería darle un disgusto al enterarse que Harry pues… tu sabes, fue utilizado y donó su semen. No quería decirles la manera en que realmente fue concebida su única nieta.

- Cuando se enteren, van a odiar a Ginny.

- Otra cosa – Ron volteo a ver a Hermione con la ceja levantada – ellos no saben que Harry y Ginny son novios.

- Pero si me estás diciendo que ellos sabían que en Estados Unidos…

- Sí, que antes fueron novios, pero desde que Harry supo que Ginny estaba embarazada quiso mantenerla lejos de sus padres, pero no contaba que su mamá quisiera conocerla, así que como estaba enferma, Harry accedió a presentársela y de ahí…

- ¿De ahí qué?

- Ginny se ganó el cariño de los Potter, la ven como a la hija que nunca tuvieron, ve como están preocupados por ella – Ron volteó hacia el lado donde estaban los Potter.

- Esto es un lío.

- Sí, y ahora todos están juntos, no me quiero imaginar en qué va a terminar todo.

- ¿Sirius Black y Remus Lupin? ¿Son ellos? – pregunto Ron asombrado al verlos salir del elevador buscando desesperadamente a Harry.

- Sí, ellos también conocen a Ginny.

- Vaya – exclamó Ron sin poder creerlo.

Todos los Weasley se sorprendieron al ver entrar a Sirius y a Remus, de por sí no salían de su asombro de ver a los Potter, ahora se unían otras dos personas más quienes fueron importantes en la derrota contra Voldemort.

Tanto Sirius como Remus se fueron directo en donde estaban los Potter. Harry ya no llevaba la ropa manchada de sangre porque Lily la había limpiado por medio de magia para que su nieta no viera nada de eso.

- ¿Qué pasó?

- Gracias por venir.

- Cuando recibimos tu patronus pensamos que era Harry a quien le había pasado algo.

- Ginny es como mi hija – les dijo James.

- Lo sabemos, cornamenta ¿Cómo está?

- No nos han dicho nada. La hirieron con un arma muggle.

- Irius – dijo la pequeña Lily para que Sirius la cargara.

- Hola, bomboncito de fresa, te extrañé – Sirius se la quito de los brazos a Harry, quien seguía muy serio con la mirada perdida – cuanto pelirrojo.

- Es la familia de Ginny.

- ¿Por qué están del otro lado de la sala?

- Recuerda que ellos no saben que Harry es el padre de Lily. Ginny jamás se atrevió a decirles que fue Harry quien la embarazó en Estados Unidos. De hecho, han de estar muy confundidos al vernos aquí – les dijo Lily viendo hacia donde estaban los Weasley.

- Y todavía Lily me llama tata delante de ellos – terminó James.

- Bueno, tarde o temprano tendrían que enterarse – comento Remus – Harry es el padre de Lily, y aunque ellos se enojen con él porque embarazó a Ginny, no les queda de otra más que aceptarlo.

- No pasa de que lo golpeen ¿Cuántos son? Uno, dos, tres – empezó Sirius a contar cabezas pelirrojas.

- ¿Quieres callarte, Black?

- ¿Qué Lily? Harry será muy salvador del mundo mágico, pero se llevó a la cama a la hermanita pequeña y la dejó preñada y sobretodo deshonrada.

- ¿Desde cuándo eres tan moral? – le preguntó Lily con gestos de fastidio.

- ¿Te recuerdo quien le dio una bofetada a Harry por haber tenido una aventura y haber dejado embarazada a una pobre niña indefensa?

- Ya, por favor ¿Qué no ven como esta Harry? Está preocupado por la madre de su hija.

Todos los Weasley estaban muy preocupados por Ginny, no tenían noticias de cómo se encontraba, pero aun así estaban muy confundidos de ver a los Potter junto con Sirius Black y Remus Lupin al otro lado de la sala, pero sobre todo, la manera en que convivían con la pequeña Lily.

- Harry siempre nos dijo que sus padres estaban de viaje y que vivían lejos de Londres ¿Cómo es que Lily se lleva tan bien con ellos?

- A lo mejor tuvieron una oportunidad de conocerlos – le dijo Charlie a Bill.

- Sí, tal vez, pero esto es muy extraño. Ellos son personas importantes y venir aquí a ver a la novia de su hijo y convivir tan bien con una niña que ni siquiera es pariente de ellos, Lily es hija de Ginny y de un semen desconocido, y ellos la tratan como si fuera su propia nieta – les dijo Bill a sus hermanos.

Sirius y Remus se ofrecieron a ir por unos cafés para Lily y James mientras esperaban noticias de Ginny. Harry seguía ausente, no decía absolutamente nada, solo abrazaba a su hija derramando lagrimas. Lily y James suponían que era porque estaba muy preocupado por su hija, el hecho de que si le pasaba algo a Ginny, la pequeña Lily era quien iba a sufrir las consecuencias. Decidieron no molestarlo, ni preguntarle nada.

Sirius y Remus pasaban por un lado de los Weasley siendo observados por los padres y los hermanos de Ginny, pero cuando regresaron alcanzaron a escuchar una conversación de ellos.

- Pobre Harry – decía Molly – esta tan preocupado por Ginny, se nota que la ama mucho – Sirius y Remus voltearon a verse sorprendidos – tanto tiempo juntos, demostrándose cuando se aman.

- Nunca dudamos el amor que Harry le tiene a Ginny. Aceptarla después de saber que Ginny tuvo una hija por medio de inseminación artificial, no cualquier hombre lo acepta – comentó Arthur abrazando a su esposa.

- ¿Harry ama a Ginny? – pregunto en un susurro Sirius.

- ¿Inseminación artificial? – le contestó de igual manera Remus.

Sin decir absolutamente nada, Sirius y Remus caminaron directo hacia los Potter, ambos analizando lo que acababan de escuchar.

- Debemos ir con la familia de Ginny, debemos presentarnos y…

- No creo que sea el momento adecuado Lily, por ahora lo importante es saber cómo esta Ginny – le dijo James.

Harry se levanto dejando a su hija en brazos de su padre y empezó a caminar de un lado a otro frente a la puerta donde se habían llevado a Ginny.

- Oigan – dijo Sirius muy despacio – ¿Qué es inseminación artificial?

James frunció el ceño viendo a Remus, quien tenía la misma cara de interrogación que Sirius.

- ¿Tú no sabes? – le pregunto James a Remus – tú siempre sabes todo.

- No, no lo sé.

- ¿De dónde sacaste eso, canuto?

- Es una simple pregunta.

- Es un método muggle para tener hijos – les dijo Lily muy naturalmente, pero al ver la cara de los tres hombre decidió explicar mejor – las parejas que no pueden tener hijos recurren a ese método para concebirlos.

- Es decir… no pueden cuando… tu sabes… - dijo Sirius haciendo gestos vulgares.

- Madura, Black.

- ¿En qué consiste, Lily? – le preguntó Remus.

- El semen del hombre es introducido al útero de la mujer. Todo eso lo hacen los médicos muggles y como resultado se da un embarazo.

Sirius y Remus voltearon a verse muy sorprendidos y después vieron detenidamente a la pequeña Lily quien jugueteaba con los lentes de su abuelo.

Se abrió la puerta y apareció Cho, todos corrieron hacia ella para saber el estado de Ginny.

- Cho, por favor, dime como esta Ginny – le suplicaba Harry.

- Esta fuera de peligro, por suerte la bala no daño ningún órgano importante, pero aun está muy débil, la vamos a tener en observación.

- ¿Podemos verla? – preguntó Molly.

- No es recomendable por ahora, estará dormida por un par de horas. No tienen por qué preocuparse por nada, ella estará bien – dijo Cho con una sonrisa y volteo a ver a Harry – preguntó por ti, le dije que estabas bien.

- Gracias.

- Cualquier novedad los tendré informados.

Cho saludo a los Potter mientras que los Weasley de nuevo se regresaron a la sala. Justo cuando Cho iba a regresar, Harry logró convencerla para que lo dejara entrar a ver a Ginny aunque sea un momento. Ella, como siempre, no le pudo negar nada, así que hizo que Harry entrara a ver a Ginny pero ella se encontraba dormida.

- Solo cinco minutos, Harry.

- Gracias, Cho.

- Hola, amor – le dijo Harry a Ginny en cuanto salió Cho de la habitación – que susto me diste ¿sabes que nos espera una fuerte discusión en cuanto estés bien? De esas discusiones que teníamos en Estados Unidos – sonrió recordando mientras acariciaba el cabello pelirrojo – o ¿Qué tal otro duelo para que me desarmes? Ya puedo escuchar tus gritos y los azotones de puerta – le acarició la mejilla - no voy a permitir que te vuelva a pasar esto, tu y Lily son lo más importante que tengo en la vida. Te amo tanto, Ginny.

Lily y James se acercaron a los Weasley porque la pequeña Lily ahora reclamaba los brazos de su abuela materna. No querían entrar en detalles, pero si querían que sintieran el apoyo de ellos con respecto al estado de Ginny. Si ellos mismos se sentían mal, se imaginaban como se estaban sintiendo los Weasley en ese momento.

Mientras tanto, Sirius y Remus permanecieron en el mismo lugar, un poco alejados de la sala de espera.

- ¿Por qué habrán dicho los padres de Ginny sobre la inseminación artificial?

- Lunático – se asusto Sirius - ¿Y si el cachorro no puede? Oh por Dios, eso sería terrible, Harry teniendo problemas con su cachorrito…

- Sirius, deja de decir tonterías.

- Entonces ¿Por qué tuvieron que tener a Lily por inseminación artificial?

- Esto es muy extraño, Harry dijo que había sido una aventura y que Ginny había quedado embarazada – dijo Remus pensativo – al mismo tiempo, Ginny decidió no decirle nada a Harry sobre su embarazo, él se dio cuenta hasta que llegó aquí ¿lo recuerdas?

- Sí, y después no quería que Ginny conviviera con sus padres, pero claro, Evans no se la iba a poner tan fácil – se quedaron pensando los dos - ¿y si Lily no es hija de Harry?

- Claro que lo es, es idéntica a Lily, tiene los mismos ojos que ella y Harry. No aquí pasa algo muy extraño, además de eso ¿Harry ama a Ginny? ¿Desde cuándo? ¿Por qué dijeron que pasan tiempo juntos? Ellos no saben que Harry es el padre de Lily, pero sin embargo, están contentos porque están juntos.

- Pues si tú no entiendes que eres más listo, pues menos yo.

- Harry ha estado muy contento últimamente – Sirius asintió – nunca nos ha querido decir que hace los domingos ¿será que pasa el tiempo con los Weasley?

- ¿Será que en realidad si ama a Ginny?

- ¿Por qué no nos ha dicho? - dijo confundido Remus.

- Para no decirnos que tiene problemas con su cachorrito y…

- Cállate, Sirius.

Lily se sentó junto a Molly con una sonrisa, mientras que James era el blanco de las miradas por parte de los pelirrojos que veían como la pequeña Lily hacia lo que quería con su abuelo: le jalaba el cabello, le quitaba los lentes, se bajaba y caminaba alrededor de él mareándolo, sin embargo, James Potter jamás se quejó, al contario, reía de las ocurrencias de su nieta.

- Gracias a Dios, Ginny está bien – dijo Lily un poco nerviosa. Ella estaba consciente que los Weasley no sabían que Harry era el verdadero padre de Lily – pronto se recuperará.

- Muchas gracias.

- ¿Ustedes conocen a Ginny? – preguntó Arthur.

- Sí, Harry nos la presentó – dijo Lily viendo a James.

- Harry es tan lindo, ha apoyado mucho a Ginny todo este tiempo – Lily sonrió, pero no entendía que tiempo – pero no sabíamos que ustedes conocían a Lily, me imagino que en sus tantos viajes la conocieron.

- Sí – dijo James con el ceño fruncido viendo a su esposa ¿Cuáles viajes?

- Es una niña muy cariñosa, se nota que se adaptó a ustedes muy rápidamente.

- Bueno… sí – Lily no sabía que contestar.

- Harry nos dijo que ustedes siempre estaban ocupados y que casi no venían a Londres, les agradezco tanto que estén este momento aquí – les dijo Molly.

- No tiene nada que agradecer, Ginny es una chica estupenda.

- Me alegra tanto que tengan un buen concepto de mi hija y que la acepten como la novia de Harry.

- ¿Novia? – soltó Lily sin pensarlo.

Harry llegó después de ver a Ginny, así que todos voltearon a verlo.

- Esta dormida, pero se ve bien – les comentó Harry un poco más tranquilo.

- ¡Papi! – gritó la pequeña Lily corriendo hacia Harry pero sin soltar la mano de su abuelo James.

- Lily quiere tanto a Harry – le dijo Molly a Lily – tanto que hasta lo llama papá.

- Sí, la quiere mucho – dijo Lily confundida – con permiso, voy a hablar con Harry.

James y Harry, con la pequeña Lily en brazos, se acercaron a Remus y a Sirius, inmediatamente Lily caminó hacia ellos fulminando con la mirada a su hijo.

- Harry James Potter ¿me quieres explicar qué demonios está pasando? – dijo Lily entre dientes para que no la escucharan los Weasley.

- ¿De qué hablas?

- De que amas a Ginny – dijo Sirius.

- ¿Qué? ¿Amas a Ginny? – dijo Lily mas confundida.

- ¿Desde cuándo?

- ¿Tú y Ginny son novios?

- ¿Lily es tu hija?

- ¿Está funcionando bien tu cachorrito?

- Quieren callarse todos – les dijo Harry fastidiado – este no es el momento para aclarar esas cosas, por ahora lo que me interesa es que Ginny esté bien, aún está en observación, así que dejen de molestarme con sus preguntas.

- Muy bien jovencito, pero esto no se va a quedar así, hay muchas cosas que tienes que aclarar – le dijo Lily muy seria.

- Lo sé, mamá, pero ahora no, será mejor que se vayan, Ginny estará dormida así que no habrá mucho que hacer.

- ¿Tú vienes con nosotros? – le preguntó James.

- No, yo me quedo.

- ¿Por qué?

- Mamá, por favor, hablamos después.

- Nada más dime porque te quieres quedar.

Harry vio a toda su familia, la única familia que él había tenido por años y atrás de ellos, a su nueva familia, toda pelirroja que veían de vez en cuando hacia donde estaban ellos. Acarició a su hija con una sonrisa y tomo aire.

- Porque quiero estar con la mujer que amo, con la madre de mi hija.

- ¿Amas a Ginny? – sonrió Lily.

- Si mamá, la amo, la amo como jamás pensé que amaría a alguien.

- Pero, entonces…

- Papá, después les explico todo, este no es el momento.

- De acuerdo – se sorprendieron todos al ver que Lily había aceptado tan rápido, pero se le veía feliz – lo hablaremos después.

Los Potter, Sirius y Remus se despidieron de los Weasley muy amablemente. Harry se acercó a Ron y a Hermione aun con su hija en brazos. Después de ver a Ginny se sentía mucho más tranquilo.

Ron se le quedó viendo sin decir nada mientras que Hermione le indicaba con la mirada que no dijera absolutamente nada. Harry se dio cuenta de esto así que decidió ser el primer en hablar.

- Supongo que ya sabrás todo – le dijo Harry a Ron.

- No nada más le mintieron a mi familia, sino que además, a la tuya también ¿sabes lo que van a pensar de Ginny cuando sepan que ella te utilizó…?

- Me tiene sin cuidado lo que piensen, amo a Ginny y voy a defender nuestro amor por encima de todos.

- Lo dices como si fuera tan fácil, es mi hermana de quien van a hablar mal…

- Mis padres jamás hablaran mal de Ginny, la quieren como si fuera su propia hija. Escúchame, Ron, Ginny no es la única culpable aquí, fuimos los dos. Siempre los dos. Así que si van a juzgar a Ginny, me van a juzgar a mí también.

Bill y Fleur se llevaron a la pequeña Lily para que comiera y durmiera algo. Todos los demás permanecieron esperando a que Ginny despertara para saber si había mejorado su estado. Lily le había estando hablando por celular a Harry para saber alguna novedad.

Pero Ginny no despertó hasta la mañana siguiente, y dándoles la buena noticia que se encontraba mucho mejor. Harry llamó a sus padres pero les dijo que no fueran al hospital, que no era el momento adecuado. Ellos comprendieron a que se refería Harry, tal vez ya era momento de que él y Ginny iban a confesarles a los Weasley quien era en realidad Harry, así que decidieron darles un tiempo para que analizaran la noticia.

Los primeros en entrar a ver a Ginny fueron sus padres, y después sus hermanos. Los últimos fueron Ron y Harry. Ginny en cuanto vio entrar a Harry le sonrió para después dar un gran suspiro.

- Estoy suspendida ¿verdad?

- Ron era el líder de la misión. Él será el que te suspenderá por dos meses…

- ¿Dos meses?

- Así lo decidió él – Harry le dio un beso en la boca.

- ¿Yo, cuándo? – preguntó Ron extrañado.

- Además dijo que estarás castigada sin salir a misiones peligrosas por más de un año – le volvió a dar otro beso.

- Harry, por favor – le dijo Ginny.

- ¿Sabes lo que sentí al verte inconsciente en el piso llena de sangre? Ginny, quise morirme en ese instante – junto su frente con la de ella – sin ti, mi vida ya no tiene sentido.

- Aquí estoy - dijo Ron rodando los ojos con los brazos cruzados.

- ¿Detuvieron a Malfoy? Díganme que sí, porque soy capaz…

- Dean y Viktor están en eso – la tranquilizó Harry.

- Lo que menos les debe de preocupar es Malfoy.

- ¿A qué te refieres, Ron? – le preguntó Ginny.

- Los padres de Harry.

- ¿Qué con ellos? – preguntó con indiferencia Ginny – seguro han de estar viajando.

- No, amor, ellos estuvieron aquí – Ginny abrió los ojos sorprendida.

- ¿Aquí?

- Si, hermanita, ya se les cayó el teatrito a los dos.

- Pero… tus papas ¿ya sabe que yo…? – le preguntó Ginny asustada a Harry.

- No, aún no lo saben, pero creo que ya es hora de que todos sepan la verdad. En cuanto te recuperes, diremos la verdad.

- Tus padres van a odiarme.

- Y tus hermanos, excepto Ron – volteó a verlo – van a golpearme.

- Oye, no me voy a perder la diversión – dijo Ron sonriendo – digo, uno no debe perder la oportunidad de golpear a su jefe.

- Ron, cállate, esto es serio.

- Mira – dijo Ron sin bromear – primero tienes que recuperarte, así que descansa y no te preocupes desde ahora.

- ¿Y Lily? ¿Cómo esta mi hija?

- Se la llevaron Bill y Fleur anoche, no han de tardar en llegar.

Ginny permaneció en el hospital dos días más, días en que los Potter no dejaban de cuestionar a Harry cada vez que él se aparecía por su casa para darse un baño y cambiarse de ropa. Cho había sido una fuente de información para ellos, ya que ella les confirmo que en realidad Harry y Ginny eran novios, que Harry se la había presentado como su novia formal. Así que al menos tenían una buena noticia, lo que tanto habían anhelado, se había hecho realidad. Sirius y Remus no quisieron mencionar lo de la inseminación artificial, preferían hablarlo primero con Harry y así salir de dudas.

Harry y Ginny habían acordado decir la verdad a sus respectivas familias. Sin duda alguna, Ginny era la más nerviosa al respecto, sabía que lo que había hecho, ahora le iba a costar muy caro. Si no se hubiera enamorado de Harry, las cosas hubieran sido muy diferentes. Así la encontró Harry después de bañarse, pensando en el hubiera, frente al tocador.

- ¿Estás bien? – le preguntó Harry secándose el cabello con la toalla.

- Sí.

- ¿Te duele la herida?

- No, estoy bien.

- Le diré a mis padres que queremos hablar con ellos este fin de semana. Ya no sé ni que inventarles para que no vengan. Mamá está desesperada por verte.

- Va a odiarme – dijo Ginny en un susurro.

- Claro que no – se acercó Harry dándole un beso en la mejilla y la vio por el reflejo del espejo – se va a enojar, pero después se le pasará, tal vez no nos vaya a hablar por un buen tiempo.

- Eso no ayuda, Harry.

- ¿Cuándo hablaremos con tu familia?

- Le dije a mamá que el sábado quería hablar con toda la familia, pero me dijo que íbamos a tener una visita muy especial.

- ¿La tía Muriel? – preguntó Harry haciendo gestos.

- No creo, mamá ha estado muy entusiasmada con esa visita, hasta sacó su vajilla especial para limpiarla completamente.

- Bien, entonces hablaremos con mis padres el sábado.

- No, mamá fue muy clara, que nos quería a los dos en esa comida.

- ¿A mí también? – frunció el ceño Harry.

- Sí, y no me preguntes porque, mamá ha estado muy extraña desde que salí del hospital.

Harry y Ginny acordaron hablar con los Potter el domingo, para así el sábado ir con los Weasley y esa visita especial. Lily y James estaban felices con la noticia de que Harry y Ginny se amaban, que por fin iban a formar una familia con su hija. Confiaban en que los Weasley iban a aceptar la noticia de que Harry era el verdadero padre de Lily, porque después de conocerlos y saber que Harry era muy querido por ellos, no tenia duda que iba a ser aceptado fácilmente. Para los Potter todo estaba solucionado. Contrario a los Weasley, quienes ellos estaban seguros que Harry amaba a Ginny, tanto que la había aceptado con una hija fruto de una locura llamada inseminación artificial.

Se llegó el sábado, Harry se disculpó con sus padres al no llevar ese día a Ginny como tanto les había prometido, sin embargo, ambos lo aceptaron sin chistar, cosa que se le hizo demasiado extraño.

Ginny ya se sentía completamente recuperada, gracias a las pociones de Cho, la herida había cerrado completamente. Harry, su hija y Ginny, llegaron a la madriguera a la hora acordada. Todos los Weasley ya se encontraban reunidos.

- Mamá ¿por fin nos vas a decir a que se debe que hayas reunido en sábado? – preguntó George.

- ¡Ya sé! – gritó Fred emocionado – Charlie va a casarse.

- ¿Qué? ¿Estás loco?

- Cuando Bill se iba a casar con Fleur nos reunió a todos para darnos la noticia.

- ¿Y por qué yo? – dijo Charlie ofendido.

- Pues porque tú sigues en la lista, además ¿Quién se va a querer casar con Percy?

- Dejen de pelear y cállense todos – dijo Molly sonriendo – hoy va a venir una visita muy especial.

- Mamá, estas sonriendo – le dijo Ron frunciendo el ceño – los gemelos estaban molestando a Percy y tu estas sonriendo.

- Estoy contenta por Ginny. Después de haber estado en peligro, pudo salvarse.

- Gracias, mamá.

- Pero además de eso, su relación con Harry se ha ido fortaleciendo cada día – Ron volteo a ver a Harry y a Ginny quienes se sonreía mutuamente – siempre he creído que las cosas suceden por alguna razón – continúo Molly – y este accidente que tuvo Ginny fue una acontecimiento negativo, pero a la vez, positivo.

- No te entiendo, mamá – le dijo Ginny.

- Conocimos a los padres de Harry – Ron volteo de nuevo a ver a Harry y a Ginny, solo que ahora no estaban sonriendo, al contrario, se veían algo preocupados – son tan amables, Harry, nos han mostrado su apoyo incondicional.

- No sé a qué se refiere, señora Weasley.

- Primero que nada, pagaron todos los gastos del hospital.

- Pensé que habías sido tú – le dijo Ginny a Harry.

- Pensé que había sido Ron – contestó Harry.

- Pensé que había sido el ministerio – dijo Ron.

- No, fueron los señores Potter quienes me escribieron diciéndome que no nos preocupáramos por nada – dijo Molly con una sonrisa – así que como un acto de agradecimiento, los invite a comer esta tarde, no han de tardar en llegar.

Harry y Ginny voltearon a verse preocupados, no era así como habían planeado decir la verdad ¿ahora que iban a decir con todos juntos?