Lily preparaba un pay de manzana para llevarlo de postre a casa de la familia de Ginny. Silbaba una canción muy contenta, sentía que por fin la vida de su único hijo iba a ser plena y tranquila, pero sobre todo, feliz.
James se acercó a ella con una sonrisa. Adoraba ver a su esposa contenta. Mientras Lily batía la mezcla, James la abrazó por la cintura dándole un beso en el cuello.
- ¿Por qué tan contenta?
- Vamos a ir a casa de los padres de Ginny. Por fin vamos a ser una familia completa y unida.
- ¿Por qué lo dices?
- ¿Qué no te das cuenta, James? Han pasado algunos días desde que Ginny salió del hospital, seguramente los Weasley ya deben de saber que Harry es el padre de Lily.
- Harry no nos ha confirmado nada – Lily se encogió de hombros – en el hospital estaban muy confundidos al vernos.
- Era normal. Pero seguramente Harry y Ginny ya les explicaron el porqué estuvimos ahí. Además, Molly Weasley ha sido muy amable en sus cartas, no se cansó de agradecernos que hayamos pagado la cuenta del hospital.
- Debiste decirle a Harry que le escribiste a la
señora Weasley y que pagamos la cuenta del hospital – le reclamó James pero Lily lo ignoró - ¿Cómo habrán tomado la noticia de que Harry es quien embarazó a Ginny?
- Supongo que bien. En el hospital hablaban muy bien de él. Además ¿Qué hay de malo que Harry sea el padre de Lily?
- Ginny no quería decirle a su familia porque…
- Era Harry Potter – bufó Lily rodando los ojos – mi hijo es como cualquier chico – suspiró -después de aquella pesadilla… Harry es un chico normal.
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Tanto Ginny como Harry sentían que les faltaba el aire. No, no todos juntos, por favor, rogaban cada uno, no era así como deberían de pasar las cosas. Ron quería ayudarlos, pero no había vuelta atrás, el timbre de la puerta sonó y se hizo un silencio monumental.
- Arthur, ve a abrir – le dijo Molly – y acomódate bien esa corbata.
- Mamá, debiste consultárselo primero a Harry – le dijo Ron en cuanto su padre se levantó dirigiéndose a la puerta.
- Bueno, la señora Potter fue muy amable en sus cartas y yo le hice esta invitación cuando tuviera tiempo, nosotros sabemos que viajan mucho, pero ella aceptó de inmediato – dijo Molly disculpándose con Harry.
- Buenas tardes – Ginny y Harry voltearon a ver a Lily Potter, con esa sonrisa tan característica de ella – Ginny, tenía tantas ganas de verte – la abrazó.
- Gracias, Lily.
- Hija, es la señora Potter, no seas mal educada – la regañó Molly.
- Oh no, Ginny me llama Lily.
- Hola, hija, veo que estas completamente recuperada – le dijo James dándole un beso.
- Sí, me siento…bien – dijo Ginny en un hilo de voz.
- Es un gusto conocerlos a todos – dijo Lily dirigiéndose a todos los Weasley – traje un pay de manzana.
- Es usted muy amable – le agradeció Molly tomando el pay -el gusto es nuestro de conocerlos y tenerlos aquí, esta es su casa, pero por favor, siéntense, la comida estará lista en un momento.
Todos se sentaron en la sala. Harry tomó de la mano a Ginny, entrelazando sus dedos, en señal de que estaban juntos en esto. James y Lily se sentaron juntos, siendo el blanco de las miradas de todos. Por un momento nadie decía nada.
- Muchas gracias por tomarse el tiempo de venir, sabemos que viajan mucho – comentó Molly sirviéndoles un entremés en la mesita de la sala.
- Pues… fuimos a Francia unos días – dijo Lily viendo a Harry, quien había bajado la mirada, el verde esmeralda de Lily imponía en ese momento – llegando supimos lo que le había pasado a Ginny.
- Esta niña desde que decidió ser auror nos ha tenido con el alma en un hilo.
- Imagínese nosotros con Harry.
- Cierto, pero gracias a Dios, está sano y salvo – dijo Molly tomándole una mejilla a Harry de manera cariñosa.
- Me da tanto gusto que hayan aceptado a mi hijo en su familia.
- ¿Y porque no habríamos de aceptarlo? Cuando Ginny nos dijo que eran novios, nos sorprendió mucho.
- Si, a nosotros también nos sorprendió, pero qué bueno que se hayan dado cuenta que están realmente enamorados. Y bueno, llevaban tiempo de conocerse, trabajaron juntos en Estados Unidos. Aunque lo nieguen, para mí fue amor a primera vista – sonrió Lily al igual que Molly.
Harry y Ginny voltearon a verse, de solo recordar todas esas peleas y discusiones que tuvieron, no les parecía para nada "amor a primera vista", era más bien "amor al darme cuenta que te necesitaba en lugar de utilizarte".
- Nos sentimos tan alagados de que Harry haya puesto sus ojos en nuestra Ginny – dijo Arthur – nosotros no somos famosos como ustedes.
- Pero Ginny es una chica estupenda – sonrió James – estaría preocupado por el estado psicológico de mi hijo si no hubiera puesto sus ojos en Ginny. Aunque debo reconocer que es un poco lento.
Todos sonrieron de manera burlona viendo a Harry. Ginny cada vez se sentía peor, estaban hablando maravillas de ella siendo que había utilizado al gran Harry Potter, al salvador del mundo mágico, y solo para algo que a ella le convenía en aquel entonces.
- No es nada fácil su situación – comentó Bill – Harry es el jefe de Ginny y además…famoso.
- Ustedes se han dado cuenta de lo sencillo que es Harry. Toda esa fama en realidad no le importa.
- Yo que tu, Harry, anduviera con una modelo – dijo Fred.
- Cállate – le dijo Ginny entre dientes y Molly solo lo fulminó con la mirada.
- Fred, yo me conformaría con una de mejor carácter – dijo George. Las dos únicas mujeres Weasley le lanzaban miradas asesinas mientras que James sonreía divertido.
Platicaban de todo un poco durante toda la comida, Harry y Ginny en cierta manera estaban un poco más tranquilos, solo esperaban el momento de la despedida y ya después, por separado, soltar la bomba. Pero cuando pensaban que las cosas iban como lo esperaban, al ver que Molly y Lily hablaban de recetas de comida y Arthur, con el resto de los Weasley, hablaban de política con James, una pequeña pelirroja hizo acto de presencia.
- ¡Mami! – gritaba desde el segundo piso.
- Ya se despertó – dijo Ginny un poco preocupada viendo a Harry.
- Tráela, Ginny, quiero verla – le dijo Lily.
Ginny subió por su hija, la cual pensaba que iba a dormir un poco más de horas, pero la pequeña estaba más despierta que nunca. Sus ojitos verdes brillaron al recibir los brazos de su madre.
- En el hospital vi como Lily convivía con ustedes – dijo Molly. Ron y Harry intercambiaron una mirada. Ese tema no les gustaba para nada.
- Sí, bueno, Ginny nos lleva a Lily a casa.
- Pero en tan poco tiempo se ha acoplando a ustedes, es una niña muy inteligente.
- Pues sí, solo son un par de horas. Que mas daría yo que Ginny y Lily se quedaran en casa como lo hacen aquí.
- Mamá – levantó la ceja Harry.
- Si, ya sé, no debo presionar con eso.
- Además, ustedes tienen muchos compromisos sociales – dijo Arthur – tienen que viajar seguido.
- ¿Viajar? – preguntó extrañado James.
- ¡Tata! – gritó la pequeña Lily en brazos de Ginny bajando las escaleras.
- Mi cielo – se levantó James para cargarla – estabas dormidita ¿verdad, preciosa?
- No saben lo que significa para nosotros como tratan a nuestra nieta, todo el amor que le dan. Harry ha sido también tan cariñoso con ella.
- Pero si también es nuestra nieta – dijo James acariciando a la pequeña Lily.
- Ahora sabemos a quien salió Harry, él siempre dijo que Lily era su hija – dijo Charlie.
- Claro que lo es – sonrió Lily contenta, ahora estaba segura que todos los Weasley ya sabían la verdad.
- Ustedes son tan buenos. Cuando Harry nos dijo que quería que Lily llevara el apellido Potter, pensé que ustedes se iban a molestar.
- No, al contario – dijo Lily – nosotros siempre estuvimos de acuerdo. Lily es una Potter.
- ¿Qué más puede pedir una madre para su hija? – dijo Molly con mucho sentimiento – sabemos que Harry es su felicidad, la de ella y la de la pequeña Lily.
- Son toda una familia, ahora solo falta la boda.
- Mamá – volvió a levantar la ceja Harry.
- Sí, eso también lo sé, ustedes decidirán la fecha- le dijo a Harry para después dirigirse a los señores Weasley - porque ustedes están de acuerdo en que se casen ¿verdad?
- Por nosotros no hay ningún problema.
- No saben lo tranquila que me siento. James y yo pensamos que tal vez no iban a tomar muy bien la noticia, pero veo que hasta quieren a Harry como yerno.
- Claro que lo queremos, se ha portado tan bien con Ginny. La ha cuidado siempre y ha sido un gran apoyo con Lily, a pesar de que él muy bien podría deslindarse de responsabilidades.
- Eso jamás lo hubiéramos permitido, ni James ni yo. Harry tiene obligaciones para con Lily.
- No saben cómo los admiramos, han educado tan bien a Harry. Lo han hecho un hombre con valores. Nosotros también hemos inculcado los valores en nuestra familia, aunque Ginny haya decidido embarazarse…
- No debemos juzgarla. Son jóvenes y esas cosas pasan – dijo Lily.
- Al comienzo estábamos preocupados, Ginny estaba sola y embarazada…
- Pero Harry no lo supo hasta que llegó a Londres – aclaró James.
- Lo sabemos y no sabe lo agradecidos que estamos al aceptar a Ginny con una hija.
- Tarde o temprano iban a terminar juntos – sonrió Lily viendo a la pareja.
Tanto Ginny como Harry se vieron preocupados. Los Potter y los Weasley hablaban del mismo tema pero con contenido completamente diferente, solo rogaban que todo terminara.
- Mamá, ya es tarde – insistió Harry.
- Cierto, debemos irnos – se levantaron Lily y James.
- Esperamos que cuanto tengan tiempo nos visiten – les dijo Arthur.
- Por supuesto, vamos a estar en contacto, aun nos falta tanto que platicar.
Lily cargó a su nieta y le dio un beso de despedida.
- Se parece tanto a usted – comentó Bill.
- Es lo que dice James, pero es el cabello de Ginny y los ojos de Harry.
- Que coincidencia ¿verdad? – dijo Molly – si Ginny no nos hubiera mostrado las pruebas de la inseminación artificial, hubiéramos asegurado que Harry es el padre de Lily.
Los Potter y Ginny quedaron en shock. Ron solo se tomó el cabello negando con la cabeza, resignado.
- ¿Cómo? – pregunto James - ¿inseminación? Es la segunda vez que escucho esa palabra.
- No entiendo – dijo Lily confundida - ¿Cuáles pruebas? ¿Cuál inseminación?
- Mamá, eso lo hablamos en la casa – le dijo Harry rápidamente.
- Pero…
- Ginny se hizo una inseminación artificial, creí que ustedes ya lo sabían – aclaró Molly al ver la cara de confusión de los Potter – me acaban de decir que no la deberíamos de juzgar y que no se molestaban porque Lily llevara el apellido Potter.
- Lily es una Potter, Harry fue quien embarazó a Ginny.
Todos los Weasley voltearon a ver a Harry, éste solo trago en seco.
- No, están confundidos – sonrió Molly – Ginny se hizo una inseminación artificial, es un método muggle que consiste…
- Sabemos en lo que consiste – dijo Lily.
- Harry ¿Qué está pasando? – le pregunto James.
- Si, queremos saber ¿Qué está pasando? – dijo Bill subiendo el tono y viendo a Harry directamente.
- Bill, no seas grosero con Harry, mucho menos delante de los señores Potter – se puso seria Molly.
- Queremos saber que pasa, mamá.
- Pero si ya lo saben: tu hermana se hizo una inseminación y Harry se enamoró de Ginny y la aceptó aun con una hija.
- ¿QUE? – preguntaron al mismo tiempo los Potter.
- Pensamos que Harry se los había dicho.
- No, Harry y Ginny tuvieron una relación en Estados Unidos y Ginny quedó embarazada. No le quiso decir nada a Harry, pero cuando él regreso a Londres, la encontró y desde entonces han estado juntos. Harry se hizo responsable de su hija. Harry se dio cuenta que ama a Ginny después de que la hirieron.
- Al parecer hay un malentendido – dijo Arthur tratando de calmar el ambiente – seguramente al estar viajando tanto…
- ¿Cuáles viajes? – dijo James – solo fuimos a Francia unos días porque ya queríamos regresar para estar con nuestra nieta, llevamos años sin salir de Londres.
Ginny se había tapado los oídos con las dos manos, todos hablaban al mismo tiempo dando su versión de los hechos. Harry trataba de calmarlos para poder explicarles, pero hasta el pobre de Ron la había llevado porque sus hermanos, al ver que él no estaba sorprendido, empezaron a cuestionarlo.
- ¡Basta! – gritó Ginny – soy yo la que tiene que explicar todo.
- Ginny, es mejor hacerlo…
- No, Harry, todos deben saber la verdad.
Ginny se levantó para ponerse frente a toda su familia y los Potter. Harry la tomo de la mano y, al igual que ella, enfrentó a la familia.
- Harry es el verdadero padre de Lily.
- ¿Qué? – dijeron los hermanos Weasley.
- ¿Te atreviste a entrar a esta casa y engañarnos de esa manera? – le preguntó Charlie enojado.
- ¿Embarazaste a nuestra hermana y jamás tuviste los pantalones para decirnos? – ahora fue el turno de Bill.
- ¡Déjenme hablar! – volvió a gritar Ginny al ver que uno de los gemelos tenía toda la intención de levantarse a golpear a Harry.
- Harry no me embarazó – todos voltearon a verse entre ellos sin entender – yo me hice la inseminación con su semen.
Todos se quedaron paralizados viendo a Harry y a Ginny, y como nadie podía pronunciar una sola palabra, Ginny decidió continuar.
- Utilicé a Harry – dijo viendo directamente a los Potter, y la mirada de dolor que le dio Lily hizo que se le hiciera un nudo en la garganta. Tragó saliva y continuó – siempre quise tener un hijo sin un hombre a mi lado, un hijo especial. Conocí a Harry y me di cuenta que era un gran mago porque trabajamos juntos, así que… por medio de un chantaje logré que él me diera su semen.
- ¿Cómo fuiste capaz, Ginevra? – le dijo Molly enojada.
- Entonces… todo este tiempo… ¿han sido mentiras? – pregunto Lily - ¿nos han mentido?
- Mamá, Ginny siempre quiso que ustedes supieran de la inseminación, fui yo quien no lo hizo.
- ¿Por qué?
- Estabas enferma…
- Esa no es una excusa, Harry.
- Yo solo quería que conocieras a tu nieta, pero no tenía la intención de que Ginny los conociera a ustedes.
- ¿Por qué? – preguntó muy serio Fred - ¿Ginny no era de tu clase?
- Claro que no. En aquel tiempo yo no estaba enamorado de Ginny, quería que mis padres convivieran con mi hija, sobre todo al ver que mi mamá mejoraba considerablemente de salud. Pero mamá se encariño con Ginny – Lily vio a Ginny y después bajo la mirada decepcionada – utilicé a Ginny al ver a mi mamá contenta al sentirla como la hija que nunca tuvo, y para cuando nos dimos cuenta, Ginny ya era parte de mi familia. Así fue como me enamoré de ella.
- Supongo que cuando pisaste esta casa, ya estabas enamorado de mi hermana – quiso aclarar George.
- No – dijo Ginny – traje a Harry por la tía Muriel – Arthur negó con la cabeza entendiendo todo.
- Entonces, se la pasaban utilizándose uno al otro – dijo James.
- Si, hasta darnos cuenta que en realidad nos necesitábamos.
- ¿Tú lo sabías, Ron?
- Si – le contesto a Bill – cuando Ginny dijo que Harry era su novio se me hizo muy extraño porque yo trabajo con los dos y jamás vi algo entre ellos, eso aunado a el color de ojos de Lily, así que investigué.
- ¿Por qué nunca nos dijiste nada?
- Porque Ginny me había confesado que amaba a Harry, y que una vez que se supiera la verdad, él ya no iba a regresar más a esta casa.
- James, vámonos.
- Lily, perdóname – le suplicó Ginny.
- Con permiso, gracias por la comida – les dijo Lily a los Weasley, volteo a ver a Ginny y sin decirle nada, salió por la puerta.
- Dale tiempo – le dijo Harry apretándole la mano.
- Con permiso – se despidió James – Harry, te esperamos en casa, tenemos mucho de qué hablar.
Salieron los Potter en medio de un completo silencio. Ginny empezó a llorar en el pecho de Harry por la actitud de los padres de él. Sabía que tenían toda la razón, y de hecho, que se merecía algo peor que solo miradas de decepción hacia ella. Pero prefería mil veces, gritos, reproches, insultos, incluso golpes, a esas miradas de tristeza que llevaban antes de salir de casa de sus padres.
Harry la consolaba bajo la mirada de todos los Weasley, pero al mismo tiempo, escuchando toda la historia por medio de Ron.
- ¿Cómo pudiste, Ginny? – preguntó Molly negando con la cabeza sin poder creer todo lo que había dicho Ron - ¿engañar de esa manera al padre de tu hija? ¿A Harry Potter?
- Señora Weasley, no nada más culpe a Ginny.
- ¿Hubieras aceptado llevar la palabra cobarde en la frente? – le pregunto George con un tono irónico.
- Fui yo quien aceptó firmar ese pacto de aurores, y fui yo quien empezó a utilizar a Ginny.
- No se compara. Te pasaste Ginny, siempre te aguantamos tus berrinches, tus majaderías, tus locuras, pero esto – Bill bufó molesto – y todavía lo trajiste a la casa diciendo que era tu novio… ¡Y se besaban en nuestras narices!
- Los dos mentimos – dijo Harry – y como vieron, yo también les mentí a mis padres.
- Tienen toda la razón de enojarse conmigo – dijo Ginny limpiándose las lagrimas.
- Ahora no nos vas a convencer con esa carita de niña buena, siempre nos chantajeabas para que hiciéramos lo que tú querías, siempre te salías con la tuya – le reclamó Charlie – nosotros lo único que queríamos era tu felicidad, por eso te cuidábamos y te protegíamos. Pero te pasaste de la raya, lo que hiciste no tiene nombre.
- Lo hice mal, estoy de acuerdo, pero… no me arrepiento.
- Yo tampoco – la apoyó Harry.
- Amo a Harry y a nuestra hija, estamos muy felices juntos.
- Sabemos que empezamos mal, que lo hicimos utilizándonos, incluso, soportándonos mutuamente, pero poco a poco nos fuimos dando cuenta que no podíamos vivir el uno sin el otro.
- Me costó trabajo entenderlo, pero tienen razón – dijo Ron – yo vi como este par se necesitaban cada día mas.
- Perdón por no haberles dicho que Harry era el padre de Lily.
Lily y James llegaron a su casa aun confundidos por la noticia. Sirius y Remus revisaban el refrigerador en busca de comida, era una costumbre que tenían desde que el inicio de matrimonio de sus mejores amigos. Remus solo había tomado una cerveza de mantequilla mientras que Sirius aun sacaba algunos ingredientes para prepararse un emparedado.
- ¿Qué hacen aquí? – le dijo James entrando a la cocina.
- ¿Dónde dejaste a Evans? – preguntó Sirius alarmado con todos los ingredientes en la mano – dime que no viene detrás de ti…. ¡Lily! ¿quieres un emparedado?
Lily no le hizo caso, solo se sentó en la mesa pensativa. Sirius se extraño completamente, sabía que Lily odiaba que él sacara todo de su refrigerador para después dejarlo todo regado por la cocina. Remus le cuestionó con la mirada a James sobre la actitud de Lily mientras que Sirius dejaba todo los ingredientes regados por la cocina.
- ¿Qué pasa, Cornamenta? – le preguntó Sirius.
- ¿Es algo de la enfermedad? – se preocupó Remus.
- No. Harry nos mintió – dijo dolido – y Ginny también.
Sirius y Remus voltearon a verse, cosa que no paso desapercibido por James.
- Ustedes sabían algo.
- Es cierto – habló por primera vez Lily desde que llegó – ustedes sabían de la inseminación ¿Harry se los dijo?
- Entonces es cierto – dijo Sirius preocupado - ¿Cómo le fue a pasar esto a Harry? ¿Por qué nunca te lo dijo James? O a mí, soy su padrino, yo podría haberlo asesorado o llevarlo a un sanador para que le tratara su problema. Pobre cachorro, teniendo esa clase de problemas con su… cachorrito.
- ¿De qué hablas Sirius?
- Pues Lily dijo que la inseminación es cuando no se puede tener hijos.
- Si serás idiota, Black – le dio un golpe en la cabeza Lily – Ginny se hizo una inseminación con el semen de Harry, pero lo quería lejos de ella.
- No entiendo nada – dijo Sirius sobándose la cabeza - ¿entonces Harry no tiene problema con su…?
- ¡NO! ¿Es lo único que te preocupa?
- Oye, es mi ahijado, claro que me tengo que preocupar por él y por su… ¡es un hombre, Lily! – Lily bufó enojada – entonces lo que escuchamos en el hospital es cierto – le dijo Sirius a Remus.
- Debieron decírnoslo de inmediato – les reclamó Lily.
- No sabíamos bien lo que pasaba, Lily, primero queríamos hablar con Harry para no hacer esto un mal entendido – le dijo Remus.
- Pero yo sigo sin entender ¿Qué pasó? – preguntó Sirius.
- Al parecer Ginny chantajeo a Harry para que le diera su semen y ella poderse hacer la inseminación. Quería un hijo de Harry y lo logró.
- Esa pelirroja es de armas tomar, igual que tu Lily – le dijo Sirius. Lily solo bajo la mirada tallándose las sienes.
- Quería solo tener un hijo sin un hombre a su lado – continuó James – pero cuando Harry regresó a Londres para ver a Lily, la encontró embarazada.
- Con razón decía que lo de él y Ginny era complicado – recordó Remus – por eso no quería traerla aquí.
- Pero yo lo obligué y de ahí comprometí a Ginny a acompañarme al hospital, de compras, a la casa del lago…
- Yo presioné un poco a Harry, mi amor, al verte feliz con Ginny le dije que la siguiera trayendo a casa.
- Yo también – confesó Sirius.
Se escuchó un ruido y Harry apareció entrando a la cocina. Todos voltearon a verlo esperando explicaciones.
- Me da gusto que estén todos, así no tengo que andar repitiendo lo mismo varias veces.
- Te escuchamos – le dijo James.
Harry suspiró y se aflojó la corbata.
- Cuando llegué a Estados Unidos me dieron el puesto de jefe de aurores, así de simple, solo por ser Harry Potter.
- ¿Qué tiene que ver eso con Ginny? – volvió hablar James.
- Que si no hubiera llegado yo, Ginny hubiera tenido ese puesto. Ella se había esforzado mucho por tenerlo. Me aproveché de que era el jefe, trabajamos juntos un par de meses, me parecía atractiva pero con un carácter de los mil demonios, me atraía un poco, y fue por eso que firme el pacto de aurores.
- ¿Qué hiciste qué? Eso ya ni se usa.
- En Estados Unidos sí. Lo hice porque en una ocasión había salvado a Ginny, así que me convenía utilizarla como mi pareja y librarme de varios compromisos con personalidades importantes.
- En eso si estoy de acuerdo con él.
- ¿Quieres callarte, Black?
- Pero lo que nunca me imaginé es que Ginny me salvara a mi – todos se sorprendieron – peleaba con Bellatrix y Ginny me salvó la vida, pero saben, no nada más me salvó la vida en esa ocasión, sino que utilizando el pacto de aurores me pidió mi semen para cobrarlo – sonrió feliz – me dio a Lily, me dio esperanza, me dio un futuro como un hombre normal, me dio lo que siempre había anhelado y que yo buscaba desesperadamente, tanto, que hasta me fui a otro país alejándome de ustedes por conseguirlo.
- Harry – le dijo Lily en un susurro – hijo.
- Mamá tú estabas muy enferma, deprimida y yo recién me enteraba que iba a ser padre…
- Lo sé, yo te obligue a traer a Ginny.
- Ella no quería engañarlos, inclusive la traje con chantajes, se enojó conmigo cuando le dije la versión que les había dado. Ella también se encariño con todos ustedes y ya después simplemente no pudimos decir la verdad.
- ¿Cuándo tenían pensado decirla?
- Aunque no lo crean…mañana, queríamos decirles pero por separado.
- ¿Dónde está ella?
- No quiso venir. Ella dice que es la única culpable.
- Lo de su noviazgo ¿es verdad?
- Si – sonrió Harry de oreja a oreja – de tanto utilizarnos llegamos a la conclusión de que solo era un pretexto, realmente nos necesitamos. La amo y soy el hombre más feliz que hay sobre la tierra.
- Ese es mi cachorro – le dio Sirius un golpe en el brazo – sabía que esa pelirroja era especial para ti.
- Lo es… me dio una hija y me trata como un hombre normal, no como el héroe que todas las mujeres ven en mi.
- Me dolió mucho que nos hayas mentido – le dijo Lily.
- Tienes razón, mamá, debí decirte la verdad desde un principio y ya después, decirles que Ginny y yo éramos novios.
- ¿Dónde te metías los fines de semana? – preguntó Sirius con una media sonrisa.
- ¿Dónde crees? – sonrió Harry levantando la ceja.
- ¡SI! ¡El cachorrito está vivo y funciona de maravilla!
- ¿Eh? – frunció el ceño Harry.
- Dile a Ginny que queremos hablar con ella… mañana.
- De acuerdo.
- Buenas noches – saludó Cho llegando a la cocina.
- Hola Cho – le sonrió Harry.
- ¿Quieres cenar, cariño? – le preguntó Lily.
- No, gracias, vengo muy cansada, me iré a dormir.
- Que descanses – le dijo James cuando Cho salía de la cocina.
- Oye, tú ex aquí ¿Y Ginny? – se preocupó Sirius.
- Todo bien – se encogió de hombros Harry.
- Este cachorro sí que tiene suerte.
- Me tenía que ir bien al menos en una etapa de mi vida ¿no te parece? Tengo a mi familia, a una mujer que amo y me ama, y una hija que adoro ¿Qué más puedo pedir?
3:40 a.m. vaya que si funcionan los reviews y las presiones por facebook.
Aqui estoy, desvelada pero contenta porque después de darle muchas vueltas al asunto, salió el capitulo. Estaba en un trance que no me salia nada, tenia la idea, pero nada mas, y de testigos estan Asuka y Nattyta a quienes les pedía ayuda. Mil gracias chicas, por aguantarme.
Solo queda un capítulo y tan tan, se acabó. ¿Cuando? no prometo nada, precisamente mañana me llega visita y no tengo la menor idea por cuanto tiempo se piensan quedar (hermano de mi marido junto con toda su familia, ah y una prima incluida que casi no conozco ¬¬ y todos en mi casa) ¿Porque no me casé con un huerfano? En fin... espero que les haya gustado el capitulo, así es como siempre me lo habia imaginado desde que tuve la idea de este fic, que se enteraran todos juntos.
Espero sus comentarios y nos leemos en facebook.
Saludos.
