- Kami… sálvame por favor… -rogaba cierto rubio hecho piedra-

- tarado –pensó el pelirrojo quien se sentaba a su lado mirando a su mejor amigo con una gota en la cabeza, no todos los días lo veía babear como un idiota, aunque la situación era ya común-

Se preguntaran, ¿Qué situación?, pues si se ve de lejos, la escena es un salon de clases. Todos estaban muy concentrados en aquel papel blanco que yacia en sus bancos, bueno, casi todos, la excepcion como podran adivinar era el pequeño rubio Uzumaki a quien le salia el alma por la boca, sin duda alguna esa era su peor pesadilla. Si, acertaron.

Examen de matemáticas

No podía ser… ¡Apenas habia pasado de grado! ¡¿Cómo esperaban que supiera hacer solo ecuaciones? Hacerlas con la ayuda de Satoshi, aunque en realidad el hiciera sus tareas a cambio de que realizara las de ingles de este, era una cosa, y ponerlo a hacerlas solo era un castigo.

¡Debieron inventar las matemáticas como medio de tortura medieval! Penso el pequeño Uzumaki quien tenia la mente completamente en blanco, es mas, solo una cosa habia respondido en su examen. Si, otra vez acertaron

Solo había escrito su nombre

- un milagro, solo pido un milagro, que se acabe el mundo, que me traje la tierra, un terremoto, inclusive que lloviera fuego y llegara el apocalipsis serian buenas alternativas, claro, siempre y cuando no se acabe el ramen, es decir, hay que sobrevivir de algo ¿no?… oh vamos Kami, ¿un milagro es mucho pedir? –seguía en sus ruegos internos el pequeño Minato esperando a que algo pasara-, algo que le librara de dar el examen en ese momento, al menos solo por ese día, prometiendo estudiar más para la próxima o en su defecto, hacerse un buen torpedo-

- no puede ser mas idiota –volvio a pensar Satoshi quien volvio a mirar a Minato, el ya llevaba la mitad del examen y su amigo con suerte habia podido escribir su nombre, muy temblorosamente por lo que recordaba, por el tan solo hecho de ver unas simples ecuaciones en su examen-

Sonaba el ruido del segundero en el reloj, hace no mucho habia comenzado el examen. A medida que avanzaba los ejercicios se tornaban más dificiles, algunos incluso llegaban a costarle o hacerle dudar, hasta sintio lastima del pobre rubio cuando vio los ejercicios y penso que este tendria que al menos intentar hacerlos.

No eran pocas hojas, de hecho el examen duraba dos horas, de las que ya llevaban 30 minutos y eran tres hojas completas por ambos lados. Comenzo a transpirar un poco, ya habia pasado el verano, las vacaciones se terminaron hace aproximadamente un mes, de hecho, aquel era el primer examen del nuevo grado. A pesar de ser otoño, el clima no habia cambiado demaciado aun, se sentia ese intenso calor aquel dia, lo cual no ayudaba mucho a la concentración de los pequeños.

Elevo su puño al momento de que una venita salia de su cabeza. Incrusto su puño en la cabeza de Minato y este quedo estampado en su banco gracias a la fuerza con la que Satoshi le golpeo. Levanto la cara con el examen plantado en el rostro, la hoja cayo dejando ver los indignados ojos perlas del Uzumaki y luego ver como estos mismos pasaban a estar llorosos suplicándole piedad.

- sin copiar tarado –le dijo sin piedad alguna Satoshi a su amigo, ya se había vuelto inmune a esos ojos de suplica, tuvo que hacerlo o tendría que hacer todos los exámenes de matemáticas del rubio-

- ayúdame –susurro casi imperceptiblemente el pequeño Uzumaki logrando que Satoshi le escuchara por el tan solo hecho de que se sentaban uno al lado del otro-

- ni lo sueñes, debí dejar que reprobaras el grado anterior –respondió el pelirrojo, él muy apenas terminaría el examen y si se ponía a hacer, de nuevo, el examen del rubio no tendría tiempo para revisar el suyo y comprobar algunos de ellos-

- no seas mal amigo –volvo a suplicar Minato, sabía que si Satoshi no le ayudaba reprobaría el examen y estaría a tan solo un paso de reprobar matemáticas, reprobar el grado y no comer ramen hasta que pasara a la secundaria-

- aprenderás matemáticas por las buenas o por las malas –le miro con ojos reprochadores Satoshi, de esas miradas que dicen "arréglatelas solo"-

- hare tu examen de ingles –ofreció con malvados ojos Minato quien vio como a Satoshi le aparecía nuevamente una venita en la cabeza, sabía que no podría negarse a su poder de convencimiento-

- déjame terminar y te mando las respuestas –acepto Satoshi logrando que al rubio se le alegraran los ojitos, este tampoco era tonto, el rubio tenía una facilidad para el idioma que incluso detestaba, así que darse las manos sería la mejor de sus opciones-

Siempre y cuando…

- ¿mandar que cosa? –pregunto con una maléfica sonrisa tras ellos aquella mujer de cabello negro y ojos de igual color haciendo que ambos chicos se pararan de golpe con los nervios de punta, llamando la atención de todos los del salón-

… no les atraparan

Situación que por lo demás era ya bastante común cuando del rubio se trataba

- n-nada maestra Kin –respondió con el temblor en el cuerpo el pequeño rubio, incluso su mandíbula tiritaba por el temor a ser descubierto y reprobado, le costaría un mundo subir su calificación, sobre todo porque le habían descubierto ya tantas veces copiándole a su amigo que no le creerían nada de lo que dijera-

Pero con el pelirrojo, era otra historia

- creo que el presidente de la clase no opinara lo mismo, ¿quieres justificarte Satoshi? –pregunto de forma directa pero atenta la pelinegra, ese chico era uno de sus favoritos por sus calificaciones y personalidad, en menos de un año había ganado el puesto del presidente de su clase sin siquiera conocer del todo a nadie-

- si… que luego tengo que mandar un mensaje a mis padres –respondió nervioso sacando su celular de su bolsillo con nerviosismo bajo la expectante mirada de la maestra-

El mismo cambio su semblante de nerviosismo por uno de sorpresa al ver que tenia un mensaje en el buzon y que no lo habia visto por dejar el celular en silencio durante el examen. Curiosamente el mensaje era del número de telefono de su padre, algo extraño ya que por lo general jamas le manda mensajes, lo llama, claro que se percato de que tenía como cinco llamadas perdidas del mismo, asi que sin perder el tiempo se puso a leer el mensaje.

Sus ojos se iluminaron

- lo siento Satoshi pero sabes que sacar celulares está prohibido en la hora de clases y menos durante un examen –la voz de la maestra se volvió a escuchar cuando al pequeño pelirrojo le arrebataron el celular de sus manos, lo extraño fue no ver al pequeño reclamar-

- maestra… ¡Tengo que irme! –aviso tomando su mochila con lo que tenia guardado y ni tiempo se dio de guardar sus lapices, pero si se dio tiempo de llevar otra "cosa"- ¡tambien me llevo al inutil de Minato! ¡Luego nos toma el examen! –volvió a decir dejando a todos en blanco, tomando de la muñeca a su amigo quien solo pudo tomar su mochila de un tirante antes de ser arrastrado por el mismo-

Solo una nube de humo se vio desde el puesto del pelirrojo a la salida. Pronto el sonido completo de una maraton se escucho desde la salida de la escuela hasta la calle, donde curiosamente el unico corredor era el pelirrojo Uchiha quien llevaba a rastras a su amigo quien tenía ojos de espirales pero ni aun así soltaba su mochila.

Al parecer no fueron los unicos a los que esto les llamo la atencion, ya que de varios otros salones se asomaron a ver el porque del escandalo. La maestra Kin asusto a todos los del salon ya que su aura asesina crecio a niveles poco habituales al ver como el pequeño pelirrojo le valio que estuviera ella y que estuvieran en medio de un examen y armara ese lio.

¡No le devolvería su celular a ese pequeño demonio andante hasta que terminara el curso!

Cierto, el pequeño había reaccionado asi luego de ver su celular. Curiosa tambien lo miro y sin poder evitarlo comenzo a reir tan fuerte que sus alumnos ya estaban pensando severamente que su maestra se habia vuelto bipolar y debían llevarla al sicólogo.

- hay ese Satoshi, creo que por esta ocacion se la pasare–penso divertida y negando con la cabeza la maestra quien llego hasta su puesto y dejo el celular en la mesa con el mensaje de texto abierto-

Estaremos en la clínica, se adelanto el parto

OoOoOoO

Sus grandes ojos jades se veian cansados, pero aun asi sonreia como no recordaba haberlo hecho en mucho tiempo. Alli no habian muchas personas, solo estaba el rubio Uzumaki quien hizo de chofer para ellos cuando las contracciones habian comenzado, y el Uchiha quien tuvo que aguantarse todo sus dolores hasta que llegaron a la clinica, realmente había sido una odisea.

No importaba, ahora veía feliz aquella escena donde Sasuke tenía entre sus brazos aquel pequeño vultito de color rosa mientras con una de sus manos tomaba la pequeña mano de aquella bebita.

Habían comprado todo de rosa, desde que el medico les dijo que era niña, claro que la habitacion ya estaba pintada, ese pequeño travieso con complejo de adivino realmente habia dado en el blanco, otra vez, deberia cobrar por hacer predicciones.

Los ojos de todos se centraron en la puerta cuando pasos acelerados se escuchaban, casi como si una multitud estuviera corriendo por los pasillos. La puerta se abrió de golpe dejando ver al pequeño pelirrojo respirando agitadamente, pero ni aun asi su sonrisa salia de su rostro. Su cabello despeinado, uniforme completamente desarreglado y zapatos bastante entierrados dieron clave de que el muchacho pego una carrera bastante larga hasta el hospital. En su mano izquierda traia su propia mochila, en la derecha en cambio tenía sujeto del cuello de su camisa al pequeño Uzumaki quien tenía ojos de espirales y abrazaba su mochila casi como si su vida dependiera de ello.

- ¡Mi niño! ¡¿Qué te hicieron? –exclamo exaltado Naruto corriendo hasta su pequeño y abrazándolo tan, tan fuerte que hasta azul se coloco el pobre ojiperla-

- n-no puedo… res-pi-rar… pa-dre –logro auricular Minato dando pequeño golpecitos a su padre en son de que le soltara porque ya estaba bien y recuperado, cosa que el rubio mayor no hacia porque no le entendía y estaba muy ocupado en su melodrama-

- creo que es mejor que lo suelte o lo matara tío Naruto –la gota anime de Satoshi no se dejo esperar, pero enseguida se encogió de hombros mirando a su padre quien hizo el mismo acto que este restándole importancia a ambos rubios-

- ¿vinieron corriendo desde la escuela? –pregunto divertido Sasuke sonriendo de medio lado al entender la afirmación del pelirrojo cuando este sonrió igual de divertido que este-

- error, me arrastro desde la escuela, casi me arranca un brazo –comento el pequeño Uzumaki aferrándose su padre con llanto de niño traumado-

- yo pensaba verte hasta después de que terminara tu horario de clases –sonrió divertida la pelirrosa, aunque en su voz y su expresión se notara cansancio, el pequeño podía distinguir la felicidad haciendo acto de presencia en ella cuando vio sus ojos brillar-

- ¡¿Y perderme de ver a mi hermanita? ¡Olvidalo madre! ¡Examenes de matematicas habran muchos que pueda aprovar, Minato reprobar, y yo ayudarle a pasar copiandome! ¡Pero mi hermanita no nace todos los dias! –expreso emocionado en su totalidad Satoshi haciendo a su madre reír levemente, a su padre sonreír de medio lado y al rubio mayor mirar a su pequeño con una gota anime en la cabeza como "no creyendo" que Minato fuera capaz de aquello-

- gracias por delatarme teme… -a Minato le salió un aura depresiva con todo y nube negra sobre su cabeza, la cual llovía, claro, todo mientras hacia círculos depresivamente en la esquina oscura del cuarto-

- te entiendo hijo, te entiendo –animo Naruto a su pequeño palmeándole el hombro, todos les miraban con una gota en la cabeza, si que eran iguales, al menos eso pensó Sasuke ya que Naruto también hacia lo mismo con él cuando eran pequeños-

- deja a este par de tarados y ven aquí –ahora al rubio mayor le apareció su aura depresiva cuando Sasuke le desalentó aun mas, es decir, habían llamado mucho la atención y en ese momento la protagonista y quien se llevara las miradas era la pequeña bebita y no el par de rubios-

Los ojos negros del pequeño se iluminaron cuando tuvo aquel pequeño vultito en sus brazos. Era una niña sin duda alguna, y era hermosa, al parecer estaba dormida, solo podia distinguir su corto y apenas perceptible cabello color rosa, un rosa cerezo igual al de su madre, y la misma piel blanca que sus padres y él mismo tenían.

Miro a su madre y luego a la pequeña, eran casi iguales, guardando las proporciones claro esta, pero algun dia ella seria tan hermosa como lo era ahora su madre, no tenia duda, es aquí cuando por primera vez conocio su lado protector y celoso de hermano mayor al imaginarse tener que espantarle a todos sus novios, seria tan bonita que llamaria la atencion de los niños a cortos años de edad.

- ¿Cómo se llama? –pregunto el pelirrojo mirando a su padre quien seguía agachado frente a él-

- tu madre le coloco el nombre –ambos desviaron sus oscuras miradas hasta Sakura quien aun estaba en la camilla, una de las miradas le miro con cierta diversión y el otro con completa duda-

- le coloque Hana, su nombre es Hana Uchiha –informo la pelirrosa con una enorme sonrisa, misma que el azabache compartía y que el pequeño también coloco, ambos le entendieron enseguida-

Porque sin importar que, ambos eran sus pequeños

Sus hijos

Desde la puerta se escucho otro sonido, este fue algo suave pero perceptible. Al mirar pudieron divisar en la entrada a un peliplata, no traia su mascara, podian apreciar el adonis que era. El sonido fue de un gran ramo de flores el cual ahora estaba en el suelo, aquel hombre lo habia dejado caer, era un ramos de rosas de color rosa, simbolizando que era niña.

- ¿Hana?, ¿Has dicho Hana? –pregunto el peliplateado sorprendido, no, más que sorprendido, jamás se espero que ese nombre volviera a sonar dentro de su vida más que como un recuerdo-

- si tío Kakashi, se llamara Hana, como mi madre –sonrió la pelirrosa nuevamente, claro que los ojos se le cerraban poco a poco de cansancio, hacia un esfuerzo bastante fuerte para no quedarse dormida-

- Hana –repitió el peliplata quien recogió el ramo y se agacho frente al pelirrojo quien aun tenia a la pequeña en brazos-

Poquito a poquito fue sintiendo como en sus brazos y las mantas, su hermanita se intentaba mover. Abrio apenas los ojos, al parecer la luz le molestaba. Pronto abrio completamente los parpados dejando ver sus hermososo ojos negros y lo primero que enfocaron fueron los rostros del pequeño pelirrojo y de su padre ya que estaban uno al lado del otro.

El mayor de los hermanos sonrio, incluso la pelirrosa podia apostar a que jamas le habia visto sonreir asi, tanto que incluso sus mejillas se sonrojaron y sus ojos negros comenzaron a brillar facinados al ver como la pequeña enfocaba su ligera vision en ellos, sobre todo Satoshi.

- tiene tus mismos ojos Satoshi, ambos sacaron los ojos de Sasuke –escucharon hablar a la pelirrosa a quien se le cerraban solos los ojos, ella ya sabía que los ojos de su pequeña eran negros, pero guardo la sorpresa para el momento en que le vieran, momento donde incluso el azabache sonreía-

- hola, yo soy Satoshi, tu hermanito mayor –le hablo como si entendiera al segundo que la tomo solo con una mano y con uno de sus dedos tomo la pequeña mano de la bebe-

- ¡Y yo Minato Uzumaki! ¡El mejor amigo de tu teme hermano y…! –comenzó a hablar o mejor dicho a gritar el pequeño Uzumaki quien fue interrumpido por el tremendo golpe que Satoshi le dio en la cabeza cuando dos venitas se posaron en su frente-

- el que casi reprueba matemáticas, aléjate de mi hermanita tarado, la asustaras si gritas tan cerca de ella –reclamo abrazando protectoramente a la pequeña pelirrosa y colocando ojos fulminadores para con ella dejando al rubio nuevamente con puchero-

- vaya que Satoshi será sobre protector con ella –pensaron todos con una gota anime, menos la pelirrosa mayor quien veía con ternura a su hijito mayor y con felicidad a la vez ya que podía sentir que a pesar de todo, Satoshi jamás le tendría envidia a la pequeña, por el contrario la protegería de todo, como siempre la protegió a ella ahora protegería a su hermanita-

- algo me dijo que en vez de un ramo de flores de cerezo trajera rosas, me alegra haberlo hecho –afirmo el peliplata sacando solo la flor, sin tallo ni espinas de una rosa, y dejándola sobre la pequeño quien miro sin mucho entendimiento aquel objeto-

- no entiendo –expreso con duda el azabache acercándose a Sakura quien rio levemente al ver su cara de duda-

- las rosas eran las flores favoritas de mi madre, sobre todo la rosa blanca, a ella le decían rosa blanca porque su nombre significa flor y su cabello era tan blanco y brillante como el color de la rosa blanca y sus ojos tan verdes como las hojas de esta, ella era muy hermosa –recordó la pelirrosa a la que fue su madre hasta sus cortos cuatro años, cada flor que ella cultivaba en su jardín era hermosa, pero entre todas, ella era aun más hermosa y siempre le dijeron que ella había heredado esa hermosura de su madre-

Solo una flor puede hacer creer otra flor igual de hermosa que ella misma

- así que a ella podría regalarle una rosa blanca–sonrió para sus adentros Satoshi recordando cierto detalle de su vida, el cual no dejaría pasar desapercibido, pero sería paciente, como siempre lo fue-

A destino después de todo ese pequeño le caía muy bien

- ya no te esfuerces en seguir despierta Sakura, cierra los ojos y descansa, ahora yo me hago cargo, te aviso cualquier cosa –ofreció Sasuke quien coloco su mano sobre la de Sakura apretándola levemente mientras una sonrisa bastante tenue salía de sus labios-

- gracias Sasuke –susurro la pelirrosa quien sin negarse cerró los ojos pegando un gran suspiro antes de que su respiración se volviera pausada y más calmada, señal de que el agotamiento le gano y ya estaba dormida-

- realmente está agotada –afirmo con una divertida sonrisa el peliplata quien dejo el ramo de flores en un jarrón que estaba en el mueble al lado de la camilla de Sakura-

- si hubiera visto como gritaba hace una hora entendería porque estaba así –comento acusador Naruto haciendo que la frente del azabache se coloreara levemente de azul mientras un escalofrió le recorría el cuerpo-

- ¡Estoy así por tu culpa! –se escuchaban los gritos desesperados de la pelirrosa quien ya no daba más de dolor, en todo el viaje en auto las contracciones habían aumentado y apenas si habían llegado a la clínica fue puesta en una camilla donde ahora la llevaban a la sala de partos-

- Sakura…baja la voz -logro pronunciar semi asustado Sasuke al ver a su mujer tan adolorida, pero sobre todo, le llamo la atención de la vergüenza que le estaba haciendo pasar-

- ¡Ya quisiera verte parir! –volvió a gritar Sakura quien ya no daba más de dolor-

- relájate Sakura, no grites tanto –pidió casi desesperado el azabache, tenía hasta las orejas rojas, razón por la que su amigo rubio estaba a punto de explotar en risas, pero solo una mirada de la pareja basto para que pasara de la risa a hacerse el desentendido-

- de hecho señor, gritar es lo mejor que la señora puede hacer, disminuye la sensación de dolor –explico la enfermera quien llevaba la camilla, aunque también se callo con la frente coloreada de azul cuando el Uchiha la fulmino con la mirada-

- ¡Estas demente si piensas que tendre mas hijos Sasuke Uchiha! ¡DEMENTE!

- ni siquiera cuando Satoshi nació había pasado tanta vergüenza, prometo nunca más joder a Neji–apareció el tic nervioso en la ceja del azabache al comparar los dos partos de sus dos hijos, aunque el de Satoshi parecía un recuerdo tan lejano que hasta risa le daba, no así con su pequeña pelirrosa-

Pego un sobresalto cuando sintio en su rostro algo frio al extremo. Al darse vuelta pudo distinguir al pelianaranjado primo de Sakura detrás de si con una lata de gaseosa en la mano con la cual aprovecho de asustarle, situacion que hizo que el Uzumaki estallara en risas con su pequeño.

- vaya susto que me diste Juugo, ¿Qué haces por aqui? –pregunto el azabache recibiendo la lata de gaseosa que Juugo le paso ya que la verdad si tenía la garganta seca y necesitaba beber algo-

- vine a ver a mi sobrinita, Sakura es mi prima así que eso me hace una especie de tío de tu pequeña hijita –explico el gigante quien de una bolsa que tria saco dos regalos, los dos de envoltorio rosa, uno con lazo verde el cual era para su prima y el otro de lazo blanco que era para su pequeña sobrinita-

- hmp, supongo –acepto viendo como dejaba los regalos en el mueble al lado de la camilla mientras él abrió la lata y se disponía a darle un bien sorbo-

- ¿de nuevo te toco una mujer miedosa de las agujas? –bromeo a sabiendas de que su hermana, la cual fue la primera esposa del azabache, grito como loca por el temor de la agujas cuando tuvo a su único hijo, aunque Sasuke se hizo el desentendido y siguió bebiendo de su lata-

- ¡Digamos que esta vez le toco una mujer que por fin lo pone en vergüenza! –exclamo matándose de la risa el rubio, uniéndosele nuevamente el pequeño rubio Uzumaki y nuevamente ambos siendo golpeados por los puños de los Uchihas, el pequeño pelirrojo le golpeo en la cabeza con el puño izquierdo ya que en su brazo derecho tenía a su hermanita y el mayor de los Uchiha con el derecho ya que en la mano izquierda tenia la lata de gaseosa-

- tarados –insultaron al tiempo padre e hijo dejando a los rubios con el puchero más grande en sus rostros-

- aunque tendrás que aprender a soportarlo papá, porque para la siguiente quiero dos –expreso divertido el pelirrojo logrando que lo que el azabache tomaba lo escupiera de improviso sobre el Uzumaki con total asombro-

- ¡¿QUE?–Gritaron tanto Naruto como Sasuke con ojos de platos, fue tanta la sorpresa que Naruto siquiera se dio cuenta de que de su cabello goteaba gaseosa y su ropa estaba empapada de la misma-

- ¡Teme asqueroso! –se quejo el Uzumaki apuntando a su amigo una vez se dio cuenta, pero su rostro paso del enojo al asombro al ver como su amigo Uchiha estaba petrificado y casi despedazándose-

- ¡¿Qué acabas de decir pequeño demonio con patas? –exclamo sin cuidado de su voz Sasuke, logrando que Juugo y Kakashi se asombraran de que Sakura no se despertara y que la pequeña bebita no llorara-

- que para la siguiente serán dos –sonrió divertido Satoshi pasando su mirada de su padre a su hermanita con una sonrisa tan divertida que hasta sus mejillas se volvieron a sonrojar por mirar los ojos oscuros de su hermanita, aun la tenía en sus brazos y no tenia para cuando soltarla-

- iré preparando tu tumba teme –aseguro con lastima el Uzumaki, es decir, Sasuke Uchiha no tenía mucha paciencia, si la tenía con sus hijos era un milagro, pero no se lo imaginaba con dos pequeños, mas a parte de su pequeña pelirrosa, seguro y colapsaría nerviosamente si eso pasara-

- pero no iré solo a la tumba –sonrió macabro Sasuke mirando a su hijo mayor logrando sacarle una gota anime a quienes estaban allí, pensando en que ya estaba enloqueciendo o que ese pequeño demonio andante realmente había logrado lo imposible, volver loco a Sasuke-

- ¿Qué pa-pasa pa-papá? –pregunto casi asustado el pelirrojo quien comenzó a retroceder pasos cuando el azabache se le acercaba con cara de maniaco, incluso comenzó a sudar frio cuando ya no pudo retroceder mas, ya que la pared se lo impedía, y en cambio Sasuke seguía avanzando hasta él, hasta que finalmente se agacho frente a su persona-

- tu me metiste en este embrollo hijo, tú me ayudaras a salir de él –susurro tétrico haciendo palidecer más aun de lo que ya estaba, si, tenía un plan y no dejaría que se escapara de ayudarle-

- ¿Por qué tengo el desagradable presentimiento de que esta vez soy yo quien pagara las concecuencias?–trago grueso Satoshi pensando en las vergonzosas o aterradoras posibilidad en que su padre le metería en un plan que lo dejaría marcado de por vida y le daría un motivo a su amigo para burlarse de él de por vida, pero diablos, no quería ni imaginárselo-

Oh no… Ni siquiera se lo imaginaba…