hola a todos de nuevo ^^U

Bien, vengo con mis tipicas escusas, se que no tengo perdon de dios

Ni que creyera en el U¬¬

Pero en fin, tengo que dar explicaciones como buena autora

Me saque el premio a la mas puntual, pero el titulo seme fue a la mi**** con este TREMENDO atraso

Mis razones son las siguientes:

- Escuela
- Problemas amorosos
- ¡Escuela!
- Problemas de familia
- ¡Escuela!
- Problemas y mas problemas
- ¡ESCUELA!

Como veran, el dilema de mi vida es uno...

ESCUELA

Creo que a todos nos sucede

Bueno, y una serie de circunstancias extrañas que siempre me rodean, he llegado a pensar que incluso tengo problemas extraplanetarios y que mas de algun enanito verde de marte anda por alli metiendose en mis asuntos ¬¬

lo se, ya me volvi loca y eso que no he fumado nada xD

Como sabran, tengo muy poco tiempo, apenas si me paso para poder leer algunas cosas de mi celular, no tengo tiempo para la PC ultimamente -puchero-

Aqui les traigo una conty, espero que aun haya gente que lea mi fic o.O


Su tic nervioso aumentaba a medida que recorría su figura en el espejo. Miro a su lado a quien le veía, es decir, cuando tu padre te ve con esa sonrisa de diversión demencial y los brazos cruzados jamás puedes evitar que un aura depresiva te rodee junto a un color azulado en tu frente.

Se mantenía quieto mientras un tipo raro que jamás esperaba a ver en su vida le tomara medidas, su padre tenía toda la razón del mundo cuando dijo que pagaría ayudándole a salir del problema, ahora se arrepentía de ser tan honesto y decir sus deseos tan libremente, aprendería a callar algunos de ellos por su propio bien.

Extendió los brazos como le dijeron, tomando mas medidas, las mangas le quedaban algo largas, al igual que el pantalón, pero eso se arreglaría, para ello dejaba que ese tipo raro le tomara medidas, pronto seria su turno de molestar a su padre, lástima que no lo disfrutaría tanto como su padre si disfrutaba del sufrimiento ajeno.

- papá –llamo el pequeño pelirrojo al azabache quien le siguió mirando sin ninguna mutación en su rostro más que el alzar una ceja dándole a entender que tenía curiosidad de lo que le diría- te odio–confeso con mirada fulminante, ojos negros dirigidos precisamente a su progenitor y el responsable de su vergüenza y sufrimiento-

- lo sé hijo, lo sé–afirmo con orgullo el azabache agrandando su sonrisa de arrogancia y logrando que el aura asesina y maniaca del pequeño pelirrojo se agrandara-

- no, en serio, te odio–volvió a decir con ojos asesinos y reprochadores, tanto que ambos rubios Uzumakis, quienes acompañaban a los Uchihas, se abrazaron de miedo sintiendo las ganas de sangre del pequeño-

Pero como dicen…

Solo un Uchiha puede hacerle frente a otro Uchiha

- eso me hace disfrutar más esto, ¿te das cuenta?–Pregunto aun más divertido el azabache quien novio la cabeza de un lado a otro con notoria diversión y satisfacción al ver que el primero de los pasos de su plan dio resultado-

Fastidiar al pequeño

- no me engañas, lo tenias planeado, ahora sé de donde saque mi manía sicópata–reclamo apretando los puños, los tronaría si no fuera porque debía mantener los brazos estirados mientras debía dejar que le tomaran la medidas-

Completado

- uno, con eso me alagas, dos, si, lo tenía planeado, y tres, no me eches toda la culpa a mí, tienes más de Seidou que de Uchiha, naciste de una Seidou, maniaco hereditario, y fuiste criado por otra Seidou doblemente maniaco criado y heredado–dijo con su sonrisa a todo lo que da, realmente fastidiar al pequeño le alegraba el día-

- si fuera así, maniaco mas maniaco seria igual a no maniaco, negativo por negativo es igual a positivo, pero como también soy tu hijo, no tenia por donde no sacar el impar de la demencia –volvió a quejarse el pequeño logrando que el Uchiha bufara a la vez que el rubio Uzumaki reía a carcajada limpia por el nuevo apodo que el pequeño hijo de su amigo le coloco a su amigo-

- no estoy demente, bueno, no demasiado–bufo el azabache ladeando el rostro con la expresión de seriedad ahora adornando su rostro junto a un tic nervioso en su ceja, diferente a la del pequeño quien ahora tenía la sonrisa en su cara-

- si tu lo dices hijo de las tentaciones, solo procuren tu y mamá cerrar la puerta con llave cuando Hana comience a gatear–bromeo el pequeño cerrando los ojos con orgullo, logrando que el rubio Uzumaki se largara a reír aun más fuerte, que el pequeño rubio le acompañara y que al azabache se le colocaran rojas hasta las orejas-

- sabes teme, ¡Cada vez me cae mejor Satoshi! Es el único que te habla de tu a tu, puede sacarte de tus casillas y lo mejor… ¡Sabes que no puedes golpear a tu hijito querido!–expreso riéndose Naruto quien ya no daba más de la risa, incluso se doblaba apretándose el estomago evitando caer al suelo, aunque al final si cayó al suelo-

Con algo de ayuda de un puño

- ¡Pero te recuerdo que yo a ti si te puedo golpear inútil!–tomo al rubio del cuello de su camisa después de recogerlo del suelo donde quedo incrustado por su golpe y comenzó a zamarrearlo mientras este solo tenía ojos de espiral-

- vaya clientes con los que me metí, los millonarios cada vez son más dementes–pensó el hombre quien le tomaba las medidas para su traje al pequeño pelirrojo al ver como Sasuke y Naruto peleaban como niños de 12 años, Satoshi solo suspiro cerrando los ojos y soltando un "ya volvieron a empezar" y Minato palidecía al pensar que Satoshi se colocaba así de frenético con él-

OoOoOoO

Un aura depresiva muy parecida a la del pequeño Satoshi estaba presente en otra persona, ¿Quién es esta persona?, pues nada menos que su madre, la pelirrosa. Se miraba al espejo con un aura depresiva tan grande que hasta sus amigas tenían una gota en la cabeza.

Estaba sobre algo un poco alto, sus amigas de toda la vida, Tenten e Ino, agachadas a sus costados con una aguja e hilo en la boca mientras sonreían nerviosas mirando la expresión de la pelirrosa, y por último, la que tenia la sonrisa más nerviosa de todas las mujeres, era la ojiperla que estaba tras de ella ayudándole a colocarse el vestido, solo había un pequeñísimo problema

O mejor dicho, dos "pequeñísimos"problemas

- no te cierra del todo Sakura–afirmo otra vez haciendo un intento inútil porque el cierre de atrás del corsé del vestido subiera completamente como hacía dos meses cuando esta se compro el vestido-

- no me digas que engorde–expreso aun más depresivo la pelirrosa, tanta era su depresión que hasta una nube negra se poso sobre ella-

Y es que, cuando a una mujer le queda pequeño su traje de novia, es un problema

- no creo que engordaras frentona–sonrió divertida la rubia aun con la aguja sujetada en su boca, su razón, ayudar a Sakura a ajustar el largo de su vestido de novia, cosa que venían aplazando hace ya mucho-

Y más cuando la boda es en una semana

- ¿entonces porque no me cierra si hace dos meses si?–pregunto aun depresiva la pelirrosa dejando con una gota anime a todas sus amigas, solo a una se le prendió el foquito-

- ¿Qué hace mas Hana?, ¿dormir o tomar pecho?–Pregunto Tenten llamando la atención de la pelirrosa y sobre todo la de sus otras dos amigas, Hinata comprendiéndolo todo por fin e Ino prestando atención con cara de duda-

- duerme, casi todo el día, heredo mi pereza–respondió con nerviosismo Sakura, ya todas sabían que le encantaba dormir, es más, durante su embarazo dormía casi todo el día-

- es por eso, te explico, a las mujeres durante el embarazo nos crece el busto y aun mas durante la lactancia, porque almacenamos leche, el tamaño se mantiene cuando se amamanta al bebe, pero en algunos casos, como el tuyo…-explico casi técnicamente la castaña como toda buena enfermera, solo omitió la ultima parte ya que su risa nerviosa no le dejo terminar-

- creo que puedes pedirle a otra "persona" que te ayude con tu problema–sonrió gentil y divertida la ojiperla sacándole por fin la risa completa a la castaña

- ¿Quién podría ayudarme?–pregunto confusa Sakura, confusión que no hizo más que acrecentarse cuando las miradas nada disimuladas de sus amigas se miraban con una extraña sonrisita-

- ya lo sabrás–mencionaron las tres habiendo entendido todo entre ellas, solo la pelirrosa quedo colgada, bueno, con una boda en la cabeza era de esperarse-

- ¡son unas malas! ¡Tengo menos de una semana para que este maldito vestido me quede bien y no me ayudan! –Reprocho con un enorme puchero la pelirrosa, estaba más preocupada por el vestido que por nada más, quería verse impecable para su novio y sus amigas en nada ayudaban-

- tu tranquila, conociendo a esta persona como la conozco, el vestido te quedara perfecto… para mañana –sonrió de forma traviesa la castaña quien era la que mas conocía al azabache a excepción de Hinata, pero que era más osada que ella al hablar, porque Hasta Hinata había entendido todo-

- saben, a veces no sé ni porque son mis mejores amigas –dijo con un enorme tic nervioso la pelirrosa mirando a sus tres amigas simultáneamente a través del espejo-

- porque te queremos Sakura, te queremos –afirmaron las tres mujeres con una mirada cómplice dejando a Sakura con un aura depresiva tan extensa que ni siquiera un payaso la haría reír en ese momento-

OoOoOoO

Su risa no paraba en ningún momento, ver la cara de maniaco feliz del azabache y el aura depresiva de su pequeño pelirrojo sin duda alguna era algo que no se veía todos los días, es decir, usualmente a ella o al azabache les tocaba tener esa aura por cualquier cosa o acción con las que Satoshi les matara el punto, debía darle crédito a Sasuke por lograr lo imposible

De verdad sí que son padre e hijo

- ¡Deja de reírte!–pidió el pelirrojo exasperado y con el rostro rojo, por primara vez quería ocultarse bajo la mesa o que la tierra se lo tragara-

- ¡Alguna vez que me toque reírme hijo!–Exclamo aun más divertida Sakura, estaba a punto de caerse de la silla al suelo y revolcarse en el suelo solo para intentar contener la risa-

- ¡Es tu culpa!–apunto Satoshi a su padre quien sonrió mas de medio lado, recordaría esa etapa de su vida con mucha vergüenza y encima de todo estaba seguro que su padre lo molestaría de por vida-

- te atendrás a las consecuencias–aseguro Sasuke, ahora si el aura deprimente del pelirrojo creció al porte de una montaña porque esa fue una afirmación de que su padre disfrutaría aquello el resto de su vida-

- me deberán una del porque de una montaña–apunto mentalmente el pequeño pelirrojo, ahora si no tendría culpa ni piedad alguna cuando les pidiera un favor o comenzara a fastidiarlos, solo esperaba su momento-

- deja de chillar bebito y termina de cenar para que te vayas a dormir–ordeno el padre de la familia llevándose un bocado de comida a la boca, ya se la hacía costumbre el que la pelirrosa cocinara, es más, la comida de ella era ya su favorita-

- ya me tratan como si tuviera la edad de Hana, volví a tener seis meses–expreso con un tic nervioso Satoshi, mismo tic que siempre usaba Sasuke, Sakura no pudo más que reír por lo bajo al notar esa diferencia-

- no, pero recuerda que mañana es lunes, tienes escuela y…-recordó Sasuke quien se vio interrumpido por el rostro azul del pelirrojo-

- ¡examen de ingles!-grito parándose de golpe Satoshi con el rostro aun más azul que los ojos de Naruto-

- exacto…-afirmo Sasuke con una inmensa gota anime

- ¡Y como nunca ahora Minato está enfermo y no hablo de solo mentalmente!–volvió a gritar el pelirrojo revolviéndose el cabello con total desesperación-

- nuevamente tienes razón–volvió a afirmar el azabache con una sonrisa de medio lado de diversión absoluta y la pelirroja con la sonrisa más nerviosa que en ese momento podría haber tenido-

- ¡Me voy a estudiar! ¡Suerte con los gemelos!–grito antes de salir corriendo Satoshi, incluso la silla en la que estaba se quedo en el suelo tirada por la prisa con la que este salió, la nube de humo tras él lo comprobaba-

- ¿con los que?–se pregunto extrañado el azabache luego mirando la nube de humo que su pequeño pelirrojo provoco-

- ¡No corras en la escalera!–Grito la pelirrosa al pasillo por donde pronto se escucho un tremendo estruendo de alguien cayendo por la escalera y tan solo dos segundos después, los pasos acelerados del mismo personaje subiendo igual de rápido-

- este niño no entiende–suspiro el azabache tomando un poco de jugo y soltando un enorme suspiro, ciertamente que su hijo pasara tanto con el pequeño Uzumaki debía pegársele algo-

- ¿crees que este bien dejar que se copien?–escucho la pregunta de su casi esposa a quien miro con cara de extrañeza por la cara de preocupación de ella-

- no, pero que le vamos a hacer, lo harán de todos modos, así que mejor saberlo a que lo hagan a escondidas–explico el azabache a lo que la pelirrosa le dio la razón asintiendo con la cabeza y luego suspirando mientras colocaba sus codos en la mesa y sujetaba su cabeza con sus manos-

- buen punto–soltó metida en sus pensamientos mirando el vaso vacio que tenía en frente, aunque en realidad miraba a la nada, no podía sacarse su problema de la cabeza-

- ¿Por qué tan pensativa?–pregunto algo extrañado el azabache sobre la expresión de su querida pelirrosa, no tenía la misma energía que de costumbre y eso si que le asombraba-

- por nada, así que Satoshi no tiene problemas con su traje–desvió intencionalmente el tema sonriendo nerviosa y muy divertida al recordar la expresión de Satoshi cuando le comentaron sobre el "rol" que tendría en la boda de ambos-

- no, solo el trauma y depresión post trauma que le quedara luego de la boda–sonrió satisfecho el azabache, adoraba de sobre manera molestar a su pequeño hijo, es más, ahora que lo pensaba, no sabría vivir sin aquellos dos personas, se preguntaba como lo había hecho durante tanto tiempo-

- eres malo Sasuke–expreso con aires coquetos Sakura apoyándose más sobre la mesa y sujetando su cabeza con solo una mano ya que con la otra hacia círculos sobre la mano que Sasuke tenía en la mesa-

- lo admito, aunque, parece que a ti no te molesta que sea malo, no habrías aceptado mi mano, ¿o te estás arrepintiendo?–pregunto altanero tomando la mano de la pelirrosa, justo su mano izquierda, la que tenía el anillo de compromiso que él le dio, se tenia demasiada confianza para preguntar aquello ya que sabia la respuesta-

- ¿Cómo quieres que responda a esa pregunta?–sonrió con suma inocencia fingida la pelirrosa logrando que el azabache se mordiera el labio inferior, sin duda esa mujer le enloquecía, lo volvía loco con esas facetas que mostraba-

- de esta forma–susurro sobre los labios de la pelirrosa, rozándolos suavemente para luego unirlos y finalmente abrir sus bocas juntándolas definitivamente-

Tomo la muñeca de la pelirrosa al momento que se paro, con su otra mano le tomo del cuello profundizando aun más el beso que se tornaba completamente apasionado. Jalo para atrás un poco de su cabello separándola del beso para poder dirigir su boca hasta su cuello logrando hacer suspirar suavemente a la pelirrosa y sin que esta se opusiera en lo absoluto subir hasta su oído.

- tendrás… que dejarme ir–susurro Sakura esperando que el azabache se detuviera, cosa que fue en vano, ya que ni un ápice de querer separarse demostró-

- dame una buena razón–susurro igual de suave y dejando caer todo su aliento sobre el oído y cuello de Sakura, estaba comenzando a disfrutar mucho para parar y los gemidos recién aparecidos de los labios de la pelirrosa le demostraban que ella también-

- tengo que lavar lo que ensuciamos–expreso sonriendo divertida entre las caricias ya que el aliento del azabache y las caricias siempre le ocasionaban leves cosquillitas que comenzaban en su cuello y en su estomago-

- le diré a Kin que se preocupe de eso, en este momento eres mía–dijo demandante sin ninguna intención de soltar o dejar ir a la pelirrosa, mucho menos con esa excusa barata, por algo tenia empleada, aun cuando a la pelirrosa no le gustara del todo-

- Satoshi nos puede escuchar… o podemos despertar a Hana–volvió a excusarse esta vez intentando apartarse un poco de Sasuke al recordar que esa no era una excusa sino una realidad-

- Satoshi estudia con los audífonos puestos, además su habitación esta algo alejada de la nuestra, y Hana duerme como tronco, no despertara–se excuso ahora Sasuke quien soltó la mano de la pelirrosa para comenzar a desabrochar la blusa que esta tenia puesta-

- ¿no puedes siquiera esperar una semana para la boda?–pregunto divertida la pelirrosa sonriendo con los ojos cerrados ante cada caricia que Sasuke le daba a su cuerpo, incluso disfrutaba el roce de las manos de este sobre su ropa-

- no–contesto con voz seca, bastante grave, conocía a la perfección la conjunción de acciones del azabache, esa voz junto al hecho de que ahora jugara con una de sus pechos era la señal de que no la dejaría ni aunque le rogara-

- Sasuke… basta…-susurro en un tono tan endemoniadamente coqueto por las caricias de Sasuke que a este ya se le hacían agua las manos y la boca-

- no, no, no mi querida Sakurita, se que tu puedes esperar… pero no quieres, ¿quieres esperar una semana completa?–pregunto separándose maliciosamente del cuello de Sakura para pegar su frente a la de esta y lograr observar, asombrosamente, los ojos de esta nublados y opacados de deseo-

- no…-expreso cerrando los ojos con la respiración agitada, acción que hizo por lo demás sonreír de medio lado con arrogancia a Sasuke, eso solo le decía que había logrado excitarla, y mucho-

Se separo completamente del cuerpo de la pelirrosa rompiendo todo contacto físico. Le vio abrir los ojos con reproche y un enorme puchero de queja por su acción. Se fijo en cada detalle de ella, respiraba aun más agitada aun cuando ya no la estaba tocando, su rostro seguía sumamente sonrojado, pudo distinguir como movía las piernas frotándolas entre ellas y cerró los ojos con inquietud.

Si, estaba igual de deseosa y nerviosa que él

Efectos pre-boda

Volvió a acercársele de frente solo para tomarle de las mejillas y plantarle un apasionado beso que ella correspondió con tanta necesidad que incluso el se excitaba más de lo que ya estaba, con un simple beso, incluso sentía como la parte baja de su cuerpo reaccionaba, tenía que hacer algo o pronto estaría tan duro que no podría ni subir la escalera.

Soltó sus mejillas, ahora lo único que unía sus bocas con fuerza era el hecho de que Sakura había cruzado sus brazos por detrás de su cuello manteniendo la cercanía. Llevo sus propias manos hasta el cuerpo de ella, un brazo lo paso por detrás de su espalda y el otro por debajo de las rodillas de Sakura alzándola en el aire, aunque en realidad para él no pesaba nada.

Por fin el aire se les acabo y fue cuando sus ojos nublados se encontraron mirándose con el mismo deseo, que impresionante era que sus cuerpos se entendieran tan bien, lo otro que le impresionaba era que a pesar del tiempo que ya llevaban juntos, las mejillas de la ojijade aun se coloreaban de ese hermoso rosa cuando él se le acercaba, aun mas si la tocaba.

- como te dije, eres mía–sonrió de medio lado el azabache con el ego completamente inflado hasta la estratosfera, síntoma muy común cuando la pelirrosa le seguía el juego o lograba por completo convencerla de hacer algo-

- aun no soy tu esposa para que me tomes así–se dio cuenta del gracioso detalle al sentirse en el aire, en los brazos del azabache ella siempre se sentía como una pluma, ligera y hermosa-

- aun no, pero falta poco Sakurita, pronto serás la señora Uchiha, así que desde ahora me perteneces completamente–sonrió de medio lado acercándose hasta su cuello, pasando su lengua a todo el largo de este y terminando en su oído- en cuerpo, en mente, en alma

- y corazón… lo sé….–susurro con voz tenue pero entrecortada ante las caricias del azabache las cuales se hacían cada vez más exigentes-

- ¿te hago mía de nuevo?, ¿lenta y luego rápidamente?–pregunto incitando aun más el deseo Sasuke sin dejar en ningún momento de jugar con su lengua sobre cada parte de la piel que la pelirrosa tenia al descubierto y que tenía acceso-

- si… pero pongamos pestillo a la puerta –sonrió entre suspiros Sakura con suma diversión logrando sacarle una leve carcajada al azabache quien asintió dándole un beso en la frente y comenzando a caminar con ella tomada en brazos como una novia-

OoOoOoO

Estaba sentada, sus piernas rodeaban las caderas del azabache, por ende ella estaba sentada sobre sus piernas y… otras cosillas de Sasuke. Ya no tenía ropa, le duro menos de un segundo cuando entraron a la habitación, tenía la cabeza para atrás por efecto de la mano que le halaba del cabello de forma suave y que de vez en cuando se intensificaba de forma completamente excitante.

Tenía desde su cuello, no, desde sus oídos, hasta su pecho, en el nacimiento de los senos, húmedo por causa de la boca del azabache, se había pasado la mayor parte del tiempo en esas zonas, iba lento, demasiado lento, aunque eso le encantaba.

Le soltó el cabello solamente para poder llevar esa mano hasta uno de sus senos y apretarlo con suavidad mientras que con su lengua comenzó a acariciar el pezón duro de su otro seno hasta comenzar a succionar levemente de el notando algo que jamás se espero.

Separo su rostro del pecho de la pelirrosa, por lo que esta le miro al instante perpleja del porque había parado, estaba segura que no la dejaría, tenía bajo ella el tacto del erecto miembro del azabache como para que este parara. Le miro sonreír de medio lado al segundo que hizo el cuello un poco hacia atrás dejándole ver como tragaba algo y fue en ese momento cuando las mejillas de ella se sonrojaron.

- sabes… diferente–bromeo Sasuke limpiándose con el pulgar la comisura del labio donde escurría un poco de liquido blanquecino-

- sabes… le estas robando su alimento a Hana, te demandare a la sociedad protectora de la infancia–bromeo la pelirrosa sonriendo divertida ante el hecho de que Sasuke se volvió a agachar y succionar levemente su pezón-

- no es mi culpa que te desperdicie, recuerda que te comparto con Hana, pero es temporal, porque este cuerpecito y estas preciosidades son mías, a Hana solo se las presto… temporalmente–dijo sin en ningún momento separar su boca del pecho de Sakura, una vez terminando de hablar volvió a lo suyo de morder ligeramente y succionar aquella parte que le encantaba de la pelirrosa-

- Sasuke–susurro sonriendo divertida dejándose llevar por las caricias del azabache, era tan endemoniadamente delicado que hasta le desesperaba-

- tú mejor que nadie sabes que no me gusta el dulce, pero tu sabor me enloquece–susurro sin dejar de masajear uno de los senos de ella y sin separar su boca del otro, logrando hacer reír levemente a la pelirrosa por la actitud que el azabache había tomado-

- pareces un bebito–dijo divertida y algo enternecida al ver como Sasuke se acurrucaba muy bien en su pecho y en realidad parecía un bebito que quiere tomar leche del seno materno-

- alguna vez que seas tú la que me de leche–tiro de broma el azabache logrando hacer enrojecer completamente el rostro de la pelirrosa por la "indirecta" tan directa a la que Sasuke se refería-

- ¡Sasuke!–Le reprocho con el rostro rojo y el ceño ligeramente fruncido, tenía hasta las orejas rojas de la vergüenza, de un momento tan tierno paso a uno un poco más… candente-

- dime que es mentira–le miro sonriendo de medio lado, le encantaba por sobre todo hacer sonrojar y avergonzar a la pelirrosa en esos momentos ya que le salía su lado de niña chiquita usualmente-

Y en las ocasiones que no eran usuales…

- si así nos vamos, tengo más de una manera de sacártela a ti–sonrió con diversión y reto absoluto-

Era ella quien tomaba el control

Sintió curiosidad por la sonrisita de medio lado de Sakura, no era muy usual que ella la usara, tampoco que le retase, eran contadas con los dedos de la mano derecha las veces que eso había pasado, sobre todo porque a él le gustaba tener el control de la situación, le encantaba que la personalidad de la pelirrosa fuera demandante y que le dejara guiar, ella casi siempre tomaba el papel pasivo.

Se asombro cuando sintió sobre sus partes más sensibles como esa mujer movía sus caderas rozando sus sexos, haciéndole entrecerrar los ojos a causa del placer e increíblemente morderse el labio inferior para no gemir como demente, sería su mujer, querría gemir como desquiciado pidiéndole que no parara, pero su orgullo de hombre no lo dejaba y mucho menos dejarla tomar el control.

- ¿te gusta verdad Sasuke?–Sintió el cálido aliento sobre su oído, cerró los ojos asintiendo levemente, estaba seguro que si hablaba comenzaría a gemir-

Miro con reproche al sentir que Sakura había detenido su reciente acción, ojos fulminadores que lograron que ahora ella sonriera de medio lado, sin duda alguna se le estaban pegando mucho las mañas Uchiha a esa chica, pero demonios, realmente no quería que parara.

- ¿Qué?, no me respondiste, así que supuse que no te gustaba–respondió con una sonrisa tan… extraña, algo de dulzura en la voz con un toque incitante que se agudizaba aun más con los ojos verdes de felina que colocaba-

- no quería que pararas–le reprocho con los mismos ojos fulminadores, aquellos que solo cambiaron a unos incitantes cuando la pelirrosa tomo sus majillas con ambas manos y se acerco hasta él pegando su frente a la propia-

- entonces si te gusta–escucho el susurro de la voz suave de Sakura frente a su rostro, dejándose embargar por complejo de su aroma y sintiendo el aliento de esta chocar contra su boca-

- si… me encantas–le respondió al segundo de que con un movimiento algo brusco el abrazo por la cintura y comenzó a besarla con pasión infinita, dejándose caer hacia atrás y con ella encima-

No, no se quejaría, ella le encantaba…

OoOoOoO

Llevaba a la pequeña pelirrosa en sus hombros mientras esta sonreía con suma felicidad, le encantaba sacarla a pasear así por el parque, era uno de sus deleites, siempre quiso una hermanita o un hermanito y allí tenia a una de ellos, quién lo diría, pasaron en poco tiempo de ser una familia de dos, su madre y él, luego a tres, junto a su padre, para luego ser una familia de seis personas, sus padres, él, y sus tres hermanitos.

Los pequeños estaban aun muy pequeños para siquiera sacarlos a tomar helado, no así con la pequeña de ojos negros quien ese verano cumplido sus tres añitos podía sacarla a pasear. El parque en verano era ideal para sacar a su hermanita, ya pronto estaría de vacaciones así que no tenía mucho que hacer, a sus catorce años era todo un genio en todos los sentidos, es más, incluso las mujeres mayores se derretían por su sin igual atractivo.

Genes Uchihas

Aunque él… siempre amaría unos cálidos ojos verdes

Si… genes Uchihas

Miro hacia arriba para ver como una mariposa jugaba en la nariz de la pequeña, causándole suma gracia, sobre todo cuando le hizo cosquillas y esta estornudo. Intento luego atraparla con sus manitos

¿te gustan las mariposas Hana?–pregunto divertido el pelirrojo al ver a su hermanita mirarle y luego mirar al insecto con el que antes estaba jugando-

mariposa–repitió con buen habla, su hermanita era muy inteligente, hablaba de maravilla y aprendía muy rápido de todo lo que le enseñaran, por eso le encantaba salir con ella para que viera todo-

sí, ese es un insecto y se llama mariposa–le explico divertido de ver los ojitos brillantes de felicidad de la pequeña quien comenzó a estirar sus bracitos intentando agarrar al insecto que aun revoloteaba a su alrededor-

¡Hola mariposon!–se exalto completamente Satoshi al sentir tal grito al lado de su oído, dándose vuelta pronto para ver a quien le grito con ojos asesinos, y claro, solo podía ser su rubio e hiperquinetico amigo Minato-

Adiós paz, bienvenida la diversión

¡Idiota me asustaste! ¡Pude haber tirado a Hana por tu culpa!–le grito exasperado el pelirrojo al rubio quien al notar el detalle de inmediato palideció, realmente debería comenzar a medir sus actos-

lo siento teme, lo siento, relájate, no es para tanto, no paso nada–se disculpaba intentando bajarle el perfil al asunto aun cuando sabía que su amigo tenía razón, como siempre, y que el de tarado también siempre-

Hiroki, no seas como tu hermano mayor–comento con un enorme tic nervioso el pelirrojo haciendo sonreír nervioso al pequeño pelinegro de brillantes ojos azules el cual su personalidad era completamente opuesta a la de su hermano mayor-

de acuerdo–dijo el pequeño de cuatro años quien solo era mayor que la pequeña pelirrosa por un año y medio-

otra vez el complot contra mi persona–se quejo Minato cruzándose de brazos y bufando como niñito, tanto que a veces Satoshi se preguntaba quien realmente era el hermano menor-

deja de chillar un rato, Hiroki con cuatro años es más maduro que tu–se burlo con una media sonrisa el pelirrojo bajando de sus hombros a su hermanita para tener más comodidad y burlarse de su mejor amigo-

¡hola!–se saludaron los dos pequeños con una enorme sonrisa de niños pequeños, sacándole una gota en la cabeza a sus hermanos mayores ya que siempre se saludaban como si no se hubieran visto en años-

¿Por qué no nos llevamos así?–pregunto con un enorme puchero el rubio sacándole una inmensa gota en la cabeza al pelirrojo quien miraba a su amigo con un tic nervioso-

porque Minato, tú me desesperas hasta el punto de querer golpearte cada que te veo–confeso sonriendo de medio lado arrogante el pelirrojo quien aun tenía el tic marcado en su ceja y que a cada segundo se marcaba mas al ver al rubio aumentar su expresión de puchero-

eres malvado–dijo con voz aniñada Minato y con ojos de cordero degollado, le encantaba fastidiar así a su amigo, las demostraciones de cariño para con sus iguales no eran precisamente lo suyo-

deja de pucherear, pareces nenita–y los ojos negros lograron su objetivo cuando el rubio fue ahora quien tenía el tic nervioso en su ceja y miraba con sus perlados ojos a los negros de su mejor amigo-

y este es mi mejor amigo–pensó con ironía el ojiperla mientras la guerra de mirada comenzaba con rayitos azules brotando de ambos pares de ojos, negros y perlas-

vigila a los niños en lo que vuelvo–rompió el contacto visual Satoshi dándose vuelta y comenzando a caminar en dirección a la entrada del parque-

¿Dónde vas?–pregunto con intriga el rubio, no entendía donde iba sin su hermanita ya que usualmente cuando salía con ella era poco menos que su perro guardián-

a comprar helado–explico dándose vuelta y apuntando con el dedo pulgar al puesto de helados que estaba cruzando la calle-

pensé que no te gustaba el dulce, ¿y porque tienes que ir tu y no yo?–Pregunto indignado el rubio ya que sabía que lo más probable era que su amargado amigo ni siquiera le traería un helado a él, como ya muchas veces había pasado-

punto uno, no me gusta el dulce, es precisamente por eso que yo voy a comprar, si tu vas volverás sin los helados o sin dinero maniaco del azúcar y el ramen, además, te voy a traer uno esta vez–afirmo con una gota en la cabeza Satoshi al ver la cara de indignación y berrinche más puro de un niño de cuatro años reflejada en el rostro de su amigo-

entonces apúrate antes de que decida secuestrar a la dulce de Hana ya que soy tan adicto a los dulces–sonrió con malicia y de medio lado, sabía que su amigo solo tenía un punto débil y era el que le tocaba cuando quería joderlo-

Su adorada hermanita

sobre mi cadáver maldito con complejos de pedófilo–respondió con un aura completamente oscura y asesina, tanto así, que comenzó hasta a tronar los puños de forma amenazante-

yo no soy a quien le gusta una chica tres años menor–informo el rubio mofándose de su amigo, otra de las cosas con las que sabía que podía sacarlo de las casillas era su otro punto débil fatal-

Su "amiguita"

sí, lo que digas, lo que digas–respiro hondo tratando de relajar su recién adquirido buen ánimo de cuando estaba con su hermanita y luego bajo la mirada extrañada del no golpeado rubio, se dedico a cruzar la calle en busca de los helados-

Sonreía de medio lado bastante divertido, así era su vida, esa era la única vida que deseaba, una tranquila, con su familia, con sus amigos, con su corazón lleno, una vida completamente plena, pero aun así, no todo es perfecto

Siempre estará la sombra del pasado

¡SATOSHI CUIDADO!–escucho el tremendo grito de su amigo acompañado de sus pasos apresurados y a mucha gente gritar alterada-

Un segundo basto para que lograra divisar el automóvil rojo que venía directo a él

Y a quien le manejaba

Porque al siguiente segundo…

OoOoOoO

- ¡AH!–Soltó un enorme grito sentándose en su cama con el pulso cardiaco completamente acelerado y unos segundos después escuchar golpeteos bastante fuertes en su puerta-

- ¡Satoshi abre la puerta o la tumbo!–escucho la voz exaltada del azabache de su padre, inmediatamente se paro casi automatizado y abrió el pestillo de su puerta y enseguida sentir el abrazo protector de su madre pelirrosa-

- ¿Qué paso hijo?, ¿estás bien?, ¿no te paso nada?–comenzaron la típicas preguntas una vez separada de él y mirándole d pies a cabeza, el estado del pequeño obviamente no era el mejor-

- si… estoy… bien–soltó apenas el pequeño con la garganta algo apretada, lo peor que notaron ambos padres, es que ni siquiera se esforzó en ocultar su estado como usualmente lo hacía-

- ¿Qué te paso hijo?–pregunto Sasuke agachándose a ver al pelirrojo quien seguía sudando frio y temblando levemente-

- nada, no se preocupen–negó con la cabeza y luego vio el reloj el cual marcaba ya las cinco de la mañana-

- si es por lo del examen de ingles sabes que puedo hacerte un justificante para no ir–ofreció el azabache mirando a su pequeño con una ceja alzada ya que el pequeño ni siquiera le dirigió la mirada ante su comentaría cuando usualmente era el pelirrojo quien se lo pedía a pucheros-

- no creo que un examen lo tenga así Sasuke –le reprocho la pelirrosa con ojos entrecerrados y luego mirando a su pequeño con una mirada de preocupación total- ¿Qué pasa Satoshi?, ¿te sientes mal?, sudas frio–comento tocándole la frente al pelirrojo y midiendo la temperatura de este con la suya-

- no–respondió aun algo alterado el pequeño, además de todo, sabiéndolo disimular muy poco, cosa que a ambos padres les llamo la atención ya que ese niño siempre sabia como actuar frente a ellos-

- ¿entonces qué paso?, te escuchamos gritar desde nuestro cuarto y sabes que no están tan cerca –pregunto con confusión el azabache, de hecho, si no fuera porque estaban aun despiertos terminando de "jugar" y agarraron las batas al salir de la habitación realmente no le habrían escuchado-

- soñé algo extraño, es todo–les respondió el pequeño por fin mirando algo más tranquilo a sus padre quienes le miraron ambos con la preocupación en los ojos, claro, uno expresándolo menos que la otra-

- sabes que puedes decirnos lo que sea Satoshi–afirmo Sasuke quien se agacho hasta la altura de su hijo tomándole de un hombro como era su costumbre cuando quería saber algo y le decía que le tuviera confianza-

- papá… Karin estará presa mucho tiempo ¿verdad?–Pregunto lo último con un extraño color pálido en su rostro y una inusual voz atemorizada, se notaba que en realidad aun tenía algo de miedo-

- ¿Por qué esa pregunta ahora?–devolvió la pregunta bastante asombrado, tanto que incluso no dejo esconder su asombro al dejar sus ojos negros abrirse hasta el tope y su mano caer a su lado desde el hombro del pequeño-

- soñé… que tenía un accidente, es todo–confeso, aunque era lo normal, eso a sus padres no les dejaría tranquilo, ellos ya debían haber supuesto un mal sueño, pero quería estar tranquilo, por el mismo y por ellos-

- Satoshi, te lo prometo, no te pasara nada, no dejare que te pase nada, tranquilo campeón –pidió con ojos comprensivos y protectores, esta vez, no dudo en abrazar al pequeño pelirrojo quien sin negarse en lo absoluto acepto el abrazo de su padre-

- gracias papá–susurro el pequeño quien correspondió el abrazo, tanto la pelirrosa como el azabache notaron enseguida el estado poco usual del pequeño-

- vamos Satoshi, será mejor que te duermas ya, pero por favor, no le pongas pestillo nuevamente a la puerta, al menos por hoy–sonrió enternecida la pelirrosa al ver al pequeño y al azabache separándose del abrazo, luego al pelirrojo asentir y al azabache colocarse de pie-

- buenas noches mamá, papá–sonrió algo forzado pero igualmente tranquilo el pelirrojo, sabe que en ese momento, en ese lugar y mientras ellos estuvieran allí, nada les pasaría-

- duerme bien Satoshi–dijo Sakura con una sonrisa y el sentimiento en el corazón de que algo extraño le pasaba a su pequeño de ojos negros-

- cualquier cosa nos avisas –se despidió Sasuke cerrando la puerta tras de sí y ver por última vez en la noche al pequeño asentir con completa madures ante sus ordenes-

OoOoOoO

- Sasuke–rompió el silencio Sakura deteniendo el paso y quedándose parada a la mitad del pasillo camino a su cuarto y mirando como el nombrado imitaba su acción dándose vuelta para verla-

- lo sé, hare una notificación, no lo mandare mañana a la escuela–afirmo con entendimiento Sasuke, no mandaría a su pequeño a la escuela después de haber pasado una noche tan mala, con lo alterado que estaba no le haría bien y podría pasarle algo malo-

- no es eso lo que te iba a decir–prosiguió Sakura llamando la completa atención y despertando la curiosidad de Sasuke en su totalidad-

- ¿entonces qué es?–pregunto intrigado Sasuke, el sabía muy bien que el mismo sentimiento que tenía en el corazón la pelirrosa lo sentía por Satoshi en una medida aun mas grande que la suya-

- Sasuke, tengo un mal presentimiento, uno muy malo–confeso Sakura logrando que los ojos de Sasuke se abrieran por solo un instante para luego mirar sereno a los ojos de la pelirrosa quien dejaba expresar su sentir a través de sus ojos-

- no creo mucho en eso de los presentimientos Sakura–informo de su poco convencimiento, es decir, el era una persona de ciencias y esas cosas, no creía mucho en el espiritismo ni nada de esas cosas sobrenaturales-

Pero ese pequeño muchas veces le hacía dudar de todo su convencimiento

- no es común que Satoshi tenga malos sueños, el siempre acierta en este tipo de cosas–se defendió Sakura recordando todas las veces en que el pequeño les había ayudado o salido con la suya por solo seguir instintos o sueños, la realidad era que siempre acertaba en todo-

- sigo sin creer mucho en ese tipo de cosas–volvió a decir Sasuke cruzándose de brazos y mirando a la pelirrosa de la forma más seria que pudo, lo extraño fue que la pelirrosa le devolvió el gesto, cruzándose de brazos y todo, haciéndole alzar una ceja por su actitud-

- Sasuke, Satoshi comenzó a soñar mucho más seguido con su padre cuando te conocimos, el en su cumpleaños deseo tres cosas que resultaron suceder, cuando me escape me comentaste que él se acordó en sueños de donde estaba, Satoshi acertó en decir que Hana iba a ser niña, tiene muchos sueños y presentimientos diferentes que no son descabellados puedan suceder, ¿Qué tal si este tampoco lo es?, tengo miedo de que algo le pase–expreso con la garganta apretada, sus ojos se volvieron aguados a tal punto que su mirada de seriedad se desvaneció por complejo cuando sus brazos se descruzaron y sus manos se juntaron en su pecho-

- se lo prometí Sakura, ahora te lo prometo a ti, yo no dejare que algo le pase, ni a él, ni a ti ni a Hana, menos si Karin está involucrada, son mi familia, los amo Sakura –dijo al segundo que se acerco a la pelirrosa abrazándola y sobando su espalda en un dulce consuelo para ella- no pasara nada, lo prometo

- yo también te amo Sasuke, por eso quiero que nada pase–susurro Sakura quien se dejo abrazar por Sasuke mientras esta se acomodaba en su pecho y sentir la protección completamente sincera que el azabache le entregaba-

- no puedo dejar de pensar… en que las palabras de Satoshi realmente jamás han sido descabelladas y todo se ha ido cumpliendo y sucediendo como el mismo decía, ¿Por qué soy yo ahora el del mal presentimiento? -pensó Sasuke frunciendo levemente el ceño de forma pensativa sin que Sakura lo notara por estar acurrucada en su pecho-

Pasara lo que pasara, el los protegería, lo había prometido

Quería pensar que Satoshi esta vez no Tendría la razón


Este capitulo, para suerte de todas, es largo

Y... dejo suspensos e incognitas como me gusta ÒwÓ

Si tienen y tengo suerte, es decir, tenemos xD

Traigo conty el fin de semana, si es que tengo suerte, porque en la escuela como es fin de semestre nos estan exprimiento hasta sacarnos el jugo del cerebro y dejarlo seco

Salgo a vacaciones como el 2 de julio

Tenganme paciencia

Ahora con suerte me hice un espacio para traer conty porque me estaba dando culpa y me siento terrible de ni siquiera haberles dejado un mensaje antes, cuando iba a hacerlo siempre algo me lo impedia

Pero por fin doy señales de vida

¡Estoy viva! ^^

ahora me despido y espero verles pronto a todos ^^

¡Bye!