Estaba completamente aburrido mirando y esperando a que el maldito reloj avanzara. Miro a su lado, allí estaba completamente dormido y casi babeando, ¿Casi?, babeaba a mares. Dejo caer su cabeza de medio lado sobre su mesa sin dejar de ver el reloj.
No entendía como las clases de literatura se le iban al maestro leyendo y leyendo cuentos de los cuales ya se sabía la mayoría o eran completamente ridículos
Había leído Mío Cid
Había leído El anillo de los nibelungos
Había leído Como agua para chocolate
Y había leído el libro que el maestro les estaba leyendo
El diario de Ana Frank
Por Kami, estaba en primero de secundaria, su nivel era muy avanzado o simplemente la secundaria seria así de aburrida.
Suspiro
Miro el reloj de nuevo
Cerro los ojos
Y los abrió al sentir algo frente a él
Levanto levemente la cabeza al ver a una de sus compañeras quien coloco una cajita muy bien adornada y encintada, de forma de corazón, colocarla en frente de él.
- feliz día de San Valentín Satoshi –sonrió su compañera con las mejillas coloreadas de rojo y dándose vuelta rápidamente, escuchando su leve risilla de nerviosismo mientras de espaldas la veía llevarse sus manos a las mejillas y seguir riendo con nerviosismo-
La gota en su cabeza apareció como siempre
Miro la cajita, seguro eran chocolates, no era que los menos preciara, pero si, los menos preciaba mucho ya que ni siquiera le gustaba el dulce
Todo el maldito día le habían dado chocolates, incluso las chicas mayores, y es que no era para presumir, pero un Uchiha siempre era galante, sobre todo ahora que a sus 13 años estaba creciendo, cambiando aquella apariencia de niño a la de un completo adolecente
Atraía mucho al sexo femenino, no había duda
Su mochila casi llena de puras cajas de chocolate que le dieron cerca de quince chicas durante toda la jornada escolar se lo demostraban
Sin duda la secundaria era muy diferente de la primaria en esos aspectos, aunque realmente extrañana aquellas jornadas de juegos de Shogi contra Temaru quien era un año menor que él y estaba en ultimo de primaria. Tambien extrañaba las bromas y cosas que hacían Minako, Shikako y Yuuki.
Sobre todo extrañaba a esta ultima
Y no era que estuviera enamorado y esperara un regalo de ella justo ese dia, bueno, si, lo admitia, estaba enamorado, pero realmente no esperaba nada de ella ese dia, aun la consideraba muy niña para algo.
Las niñas maduran antes que los niños
Miro a su lado, Minato seguía dormido, con el se divertía, era cierto, pero la mayoría de las veces se metia en problemas y tenia que sacarlos de ellos, aunque tenia su lado bueno, le seguía ayudando con los odiosos idiomas.
El sonido de la campana le libero de sus pensamientos
- eso ha sido todo por hoy chicos, lean el resto del libro y quiero un reporte para el lunes –dijo el maestro cerrando la sesión de la clase, momento en que todos los chicos comenzaron a pararse de sus asientos tomando sus cosas-
- ¡¿Qué? ¡Ni siquiera estaba prestando atención! –se alarmo Minato quien quedo pálido y con la frente azul, justamente ese día viernes quería llegar a holgazanear a su casa y ahora tenía que hacer un reporte sobre un libro que ni siquiera había leído-
- tranquilízate, tengo unos cuantos reportes del diario de Ana Frank hechos, así que deja de gritar –se quejo Satoshi quien se estiro perezosamente en su banco para luego pararse moviendo el cuello-
- ¿desde cuándo tú tienes reportes hechos de libros de este tipo? –pregunto con misterio Minato logrando que Satoshi sonriera de medio lado con superioridad-
- Ana Frank fue uno de los primeros libros que leí cuando era chico, no tenía muchas entretenciones en ese entonces, hubo una época en que me enferme tan fuerte que no podía siquiera levantarme, me entretenía haciendo dibujos y leyendo cuentos, allí siempre hacia resúmenes de los cuentos que leía como simple entretención –explico Satoshi recordando un poco de esa época, muy diferente a lo que ahora vivía, una vida llena de lujos, con dinero a manos llenas-
Pero no importaba cuanto tuviera, el siempre seria el mismo
- si yo hubiera estado así, me la hubiera pasado en la computadora –sonrió con diversión Minato quien se llevo las manos tras la nuca mientras Satoshi comenzó a guardar sus cosas en su mochila-
Sonrió de medio lado
Si hubiera tenido la situación de ahora, él también, pero no olvidaba sus orígenes, después de todo el creció en lo mas bajo que se podía crecer.
- ¡Que rico! ¡Más chocolates! –sonrió Minato al ver la caja que Satoshi tomo en su mano para pronto meterla en su mochila-
- ¡Es para Satoshi! –escucharon el reclamo de la chica que le dio la cajita a su querido Valentín, logrando que Minato fuera rodeado de un aura deprimente-
Miro a su amigo analizándolo, él se parecía mucho a su padre, habia heredado mucho de él despues de todo, claro, su aspecto ahora era mas maduro, parecia que al crecer las chicas los seguian como las hormigas al azúcar.
Entonces razono, el también estaba creciendo, ¿entonces porque no le habia llegado ni siquiera una misera cajita de chocolate de alguna chica?
- porque tu cara aun es la de un niño bobo que babea mientras duerme en clases –escucho la voz de Satoshi sacándole de sus pensamientos, logrando su irritación total con esa maldita sonrisa de medio lado que tenia-
- ¡Que! ¡Teme eres un…! –comenzó a quejarse el rubio apuntando asesinamente a su amigo pelirrojo-
Las risas les distrajeron a ambos
Escuchaban las risas de un grupo de chicas desde la puerta del salon, eran en total cinco, dos de ella eran de su salon, es mas, una de ellas era quien le dio la cajita al pelirrojo. Ambos chicos veian extrañados el como esas chicas les miraban sin mucho disimulo y se les coloreaban las mejillas luego riendo con emocion como si un artista de cine vieran.
- ¿estás segura que es él?, es demasiado perfecto para ser verdad –escucharon una voz con tono de emoción proveniente de una de las chicas, al parecer algo mayor, probablemente hasta haya sido de ultimo de secundaria-
- si, él es Satoshi Uchiha, el heredero de las transnacionales –afirmo una de sus compañeras del salón quien le miro sin disimulo y luego miro a sus amigas con ojos soñadores-
- papá dijo que es un genio que se ha dado a conocer mucho este ultimo año cuando Sasuke el dueño de las transnacionales le ha llevado a reuniones de inversiones –comento otra chica, también era un poco mayor que ellos, seguramente también de ultimo grado-
- además venció al capitán de tercer grado en un reto uno a uno en futbol, así que ahora es el capitán del equipo a pesar de ser de primer año –informo la tercera chica el detalle que aun era desconocido para varios ya que las pruebas para los equipos no habían sido hace demasiado-
- es el heredero de una multinacional, un genio, es el capitán del equipo y además es guapísimo, digo que es demasiado perfecto para ser humano –exclamo emocionada su compañera que anteriormente le había dado la caja de chocolates a Satoshi-
- si… -afirmaron las otras cuatro dándole la razón a su amiga en un suspiro mirando sin disimulo alguno a Satoshi y soltaron un suspiro de locas enamoradas mientras lo miraban con ojos de corazón-
Otra gota se añadió a su colección
- veo que eres muy popular con las chicas teme, yo que Yuuki me comienzo a preocupar –bromeo Minato pegándole codazos a forma de burla al pelirrojo queriendo fastidiarlo un rato-
- yo que tu comienzo a cerrar la boca –expreso de la forma más fría que pudo Satoshi ganándose la asombrada mirada de Minato al que dejo solo cuando comenzó a caminar fuera del salón y escuchaba los pasos del rubio tras de sí-
- ¿Por qué esa actitud tan amarga teme?, deberías sentirte más orgulloso de lo que ya eres, aun para ser una secundaria privada, eres muy popular incluso con las chicas mayores –dijo sin explicarse la actitud de su amigo, es decir, está bien era amargado muchas veces y todo, podía fastidiarlo hasta el punto de que le golpeara, pero jamás se comportaba así de frio con él y mucho menos le ignoraba de tal forma-
- mira como me importar la popularidad –le respondió con el mismo tono frio Satoshi sin dejar de caminar ni de avanzar a través de todos los jóvenes de la secundaria con esa fría expresión de chico serio-
- ¿Qué le pasara ahora a este teme?–intentaba deducir Minato la actitud de su amigo, a pesar de ser común esa fachada para todos en la secundaria, sabia demasiado bien que con él no era normal que tomara esa actitud tan distante-
Pero como no actuar así
Realmente le apestaba la actitud de aquellas chicas, si le hubieran conocido de pequeño juraria que ellas poco menos que le humillarían.
Solo se fijaban en el la apariencia que su intelecto y desterza como capitan del club de futbol representaban, ademas del mucho dinero y un brillante futuro, no le admiraban por su persona solo por lo que representaba.
- oye Satoshi, vamos, dime qué te pasa, soy Minato, tu mejor amigo –escucho detrás de si al rubio de ojos perlados mirándole de forma sumamente seria, el solo hecho de que le llamara por el nombre significaba que estaba hablando en serio-
Sonrió quedadamente para sus adentros
Aun así, tenía amigos de verdad que le aceptaron desde el principio y desinteresadamente
Minato era uno de ellos, ese cabeza hueca e hiperactivo que era tan sincero que jamas podria mirar a la gente con dobles intenciones o solo por interés o hacer daño.
- me molesta como me ven esas chicas –expreso con un tono de voz más relajado Satoshi quien paro su pudo al quedar parado justo frente a su casillero-
- a mi no me molestaría para nada –sonrió de forma bobalicona Minato con las manos tras la nuca intentando animar un poco a su amigo pelirrojo, pero en vez de lograrlo este desvió levemente la vista mirando a la nada-
- no lo entiendes Minato, es porque naciste en cuna de oro y siempre has estado en cuna de oro –menciono Satoshi logrando que los ojos de Minato le miraran con algo de asombro mesclados con algo de incomprensión-
- tu también naciste en cuna de oro –se defendió el rubio, es decir, Satoshi tenía incluso una mejor situación social que él, no entendía porque motivo ahora era Satoshi quien se sentía mal-
- pero no viví allí mucho tiempo, tanto que a veces pienso que estoy un poco fuera de lugar, no logro acostumbrarme del todo aun al hecho de ser quien soy –le menciono el pelirrojo dejando a su amigo con ojos dudosos y hasta extrañados de su afirmación- Minato, yo desde que cumplí 10 he sabido lo que es la vida cómoda, antes de ello yo viví una vida llena de privaciones de la cual tú no tienes idea como se vive
- ¿Y eso que tiene que ver con como te miran esas chicas? –pregunto aun confundido el rubio logrando hacer reír levemente a su amigo pelirrojo por su forma tan despistada de ser-
- yo crecí en esos lugares, allí forme mi carácter, allí crecí y estoy orgulloso de decir que se lo que no es tener un trozo de pan para comer y ahora poder mirar atrás y sentirme feliz de cada cosa que tengo, si ellas supieran esto no me verían de la misma manera, a ellas solo les atrae mi posición social, el dinero de papá, y mi imagen de genio y chico lindo, ellas jamás se habrían fijado en mi si no fuera por todo eso –le explico con paciencia el pelirrojo quien se apoyo de espaldas en los casilleros cruzándose de brazos con expresión serena y seria, pero ya no fría ni distante-
- es por el interés –comprendió por fin el rubio quien golpeo su puño con la palma de su mano de forma vertical con entendimiento-
- es lo mismo que papá vivió cuando le obligaron a casarse –expreso con seriedad Satoshi, aunque el muy bien sabia que aquel interés llevaba muchas veces al odio y la avaricia de las personas, su padre no era así, jamás seria despiadado de hacerle lo mismo y el bien creció a sabiendas de todo ello por lo que tenía una visión mas completa del mundo-
- pero si no hubiera sido por el interés de los Seidou y la forzosa unión de tío Sasuke con Karin, tu ni siquiera habrías nacido –razono de inmediato Minato, al final, después de todas esas malditas uniones siempre surgía algo bueno, el que Satoshi existiera era una de ellas-
Era su amigo, y agradecía su existencia
- créeme Minato, que por mucho tiempo pensé eso, pero… he llegado a pensar que aun así, tarde o temprano, hubiera terminado en manos de mi mamá –sonrió con madures Satoshi, sin importar que, él sabía muy bien que esa pelirrosa siempre seria su madre, aquella que le enseño ese cálido sentimiento que ahora podía transmitir a otras personas-
Sentimiento que Minato y él compartían como símbolo de amistad
- algo como que estabas destinado a llegar a tía Sakura –agrego con la misma sonrisa Minato, en realidad se hubiera burlado de aquella tierna sonrisa que Satoshi aun muchas veces mantenía como la de un niño pequeño, pero esta vez no, esta vez el compartía aquello-
- finalmente piensas Minato –cambio la sonrisa tierna a una un poco mas burlesca Satoshi quien se dio vuelta para comenzar a meter la combinación de seguridad de su casillero-
- y a ti te hace falta pensar un poco menos –se defendió con un burlón tono Minato queriendo fastidiar un poco a Satoshi, aunque sabía que no lo fastidiaría, solo que ambos como hombres tenían el orgullo de llevarse bien y entenderse entre bromas-
- creo que tienes razo...aaaahhh! –Pego el grito Satoshi al segundo de abrir su casillero y que de este salieran varias cajitas de chocolate envueltas cayendo sobre él y aplastándolo como si una avalancha fuera-
- ¡Jajajajajajaja! ¡Teme al Fondue de chocolate! ¡Esto no se ve todos los dias! –comenzó a reír a carcajadas el rubio ganándose las miradas de muchos de los chicos que pasaban en el pasillo quienes comenzaron a reír de la misma forma al ver a Satoshi semi muerto por una avalancha de cajas de chocolate sobre él-
- eso me… dolió… -logro hablar Satoshi aun en el suelo con sus ojos de espiral girando y girando viendo sobre su cabeza en vez de pajaritos o estrellitas puras cajas de chocolate-
- ¡Espera a que se lo cuente a Yuuk… aaaahhh! –grito ahora Minato sacándole una gota en la cabeza a todos por haber caído de la misma forma que Satoshi, siendo aplastado por muchas cajas de chocolate-
El sonido de un temblor les hizo dejar el drama y sentarse en el suelo al tiempo que varios de los chicos que estaban por el pasillo sonrieran nerviosos y se comenzaran a hacer para atrás, incluso algunos huyendo del lugar, bajo las desconcertadas miradas de ambos amigos.
- ¡Ahhh! ¡Satoshi! –grito una de las chicas del yen frente con ojos de corazón y haciendo que la mayoría de las chicas gritaran con ella con los mismos ojos de corazón-
- ¡Esta junto a Minato! –Escucharon a otra parte del grupo de chicas gritar mientras todas en masa comenzaron a correr hasta los chicos quienes quedaron con la frente coloreada en azul-
- ¡Comienza a correr! –Grito Satoshi quien corrió solo, parando un segundo para ver a su amigo cuando no le sintió correr-
- ¡Espera a que guarde las cajas de chocolate! –Pidió con desespero Minato intentando hacer entrar todas las cajas de chocolate que salieron de su casillero hasta casi aplastarle, dentro de su no tan grande mochila-
- ¡Inútil es tu integridad fisica o los chocolates! -le reclamo Satoshi con aceleración al correr hasta él y tomarlo del cuello de la camisa del uniforme con ojos matadores y una tremenda vena en la cabeza-
- ¿no puedo escoger ambas? –Pregunto con una nerviosa sonrisa el rubio mientras una gota salía de su cabeza-
Desviaron las miradas al sentir los pasos de las admiradoras locas a solo dos metros de ellos
- ¡AAAAHHHH! –gritaron ambos abrazandose con miedo, ojos de platos y rostros palidos cuando la masa de admiradoras llegaron con ellos-
OoOoOoOoO
Suspiro era la…en realidad ya había perdido la cuenta, el hecho es que ya le habían llegado demasiadas cajas de chocolate de San Valentín
A su oficina
Pero que descaro, pensó para sus adentros
Todos en la oficina sabian que estaba casado, que estaba enamorado hasta las patas, aunque le doliera en el orgullo, lo sabian. Sabian que tenia un hijo el cual era su orgullo, que tenia una pequeña pelirrosa que le derretia con su sonrisa y a dos pequeños bebes que apenas comenzaban a caminar.
Y aun así le llegaban chocolates de San Valentín
¡Ni siquiera le gustaba el chocolate!
Su tic nervioso lo delataba
Una leve risilla delato que alguien estaba tras él, situación que le hizo sonreír de medio lado
- ¿Qué súdese Sasuke? –pregunto divertida la voz de la pelirrosa quien luego apareció abrazando la cintura del nombrado por la espalda-
- nada importante Sakura –confirmo el azabache quien se soltó del agarre de su esposa y se dio vuelta dejándose abrazar otra vez y correspondiendo al abrazo-
- el día de San Valentín no es uno de tus favoritos, despues de todo no te gustan los dulces ¿verdad? –pregunto cerrándole un ojo a Sasuke de manera sumamente divertida mientras este asintió sonriendo de medio lado de su típica forma sexy-
- te equivocas, después de todo quiero comerte, mi dulce de cabello rosa –volvió a sonreír de forma sexy Sasuke cruzándose de brazos en pose de hombre cool-
- tendrás que esperar hasta llegar a casa, estoy algo ocupada en mi oficina, por mientras te conformaras con esto –le guiño el ojo nuevamente delatando que en una de sus manos traía una pequeña cajita la cual Sasuke se quedo viendo con una tremenda gota en la cabeza-
- tu misma me confirmaste que sabias que no me gustan los dulces –se quejo Sasuke quien recibió de pura educación para con su mujer aquella cajita que en realidad no tenía mucha diferencia con el resto de las cajas de chocolate que le enviaban otras chicas-
- por eso no es dulce –afirmo Sakura con una sonrisa de superioridad y cruzándose de brazos de la misma manera que antes Sasuke se había cruzado-
- ¿no? –pregunto asombrado el Uchiha quien sin dudarlo abrió la caja viendo varios bombones y llevándose uno a la boca, haciéndole sonreír de medio lado ante el sabor y a su mujer sonreír de forma completa y satisfactoria al ver su rostro-
Era Amargo…
- es casero –comento Sasuke luego de comerse el chocolate y dejar la cajita abierta sobre su escritorio mirando divertido a su mujer-
- ¿Cómo lo sabes? –pregunto ahora Sakura con ojos de asombro, realmente ella no sabía hacer chocolates amargos y lo aprendió especialmente para su marido-
- no tiene el típico sabor del chocolate amargo –aseguro Sasuke sonriendo de medio lado haciendo que a Sakura le rodeara un aura deprimente y él le mirara extrañado sin entender nada-
- ¿me quedo dulce? –pregunto la pelirrosa con un enorme puchero, el cual dejo de hacer cuando Sasuke le tomo las manos sonriendo de medio lado divertido-
- si… tiene el sabor de tus manos, y tu piel es dulce –confirmo Sasuke dejando a Sakura con una nerviosa sonrisa a la vez de con las mejillas levemente sonrojadas-
- no sé si sentirme alagada o decepcionada –expreso nerviosa la pelirrosa bajo la divertida mirada de su marido quien se acerco a su rostro dejando sentir todo su aliento en el oído de ella-
- te dije que eres mi dulce favorito, el único que puedo comer –le susurro de forma suave el Uchiha para luego dejar un beso en la frente de la pelirrosa logrando que esta quedara con los ojos abiertos de par en par con ese brillo único y un sonrojo típico de una adolecente enamorada-
- sabes… -hablo la pelirrosa colocándose de espaldas a su marido con el rostro tan rojo que hasta sus orejas le delataban- aun tengo trabajo, será mejor que vuelva a él
- ¿quieres saber una curiocidad? –Pregunto el azabache al recordar cierto detalle que le había llegado de información esa misma mañana y que se recordó cuando Sakura cambio de tema-
- ¿Cuál? –Pregunto intrigada la pelirrosa mirando luego como el azabache tomaba dos hojas de su escritorio y se las pasaba-
- mira por ti misma –dijo Sasuke luego de pasarle las hojas y que esta las tomara, notando como esta comenzó a leer y en menos de diez segundos la pelirrosa abrió los ojos como plato del asombro-
- ¡52% y 48%! ¡Estas seguro! –pregunto exaltada Sakura quien no podía creer las cifras que veía en aquel papel que su marido le había pasado-
- reaccione de la misma manera cuando Shikamaru me trajo los informes, y parece que el también puesto que estaba casi pálido cuando me los trajo –explico Sasuke quien se cruzo de brazos sonriendo de medio lado con orgullo supremo en su rostro-
Y no era para menos, despues de todo, habia llevado a Satoshi a varias reuniones con sus asociados ese año porque el mismo pequeño expreso interes en el tema, dejandole en las ultimas dos reuniones tomar deciciones por él a ver que tan bien estaba como para mas adelante encargarle cosas más importantes.
Los resultados sí que no fueron lo esperado
- n-no puedo creer que las dos primeras inversiones que le encargas renten tanto… le pediré que me enseñe a especular –sonrió divertida Sakura al seguir leyendo los informes que Shikamaru había preparado de las operaciones que Sasuke le había encargado a Satoshi, claro, estaban con el nombre del azabache pero ambos sabían que Satoshi fue quien movió todo aquello-
Fueron mejores
- ese niño lleva mi sangre –cerro los ojos sin dejar su expresión de orgullo, por el contrario, su ego se engrandecía al pensar que su pequeño hijo se parecía a él y que además era todo un genio para su edad-
- si… son igual de amargados, asaltacunas a los que les gustan las chica años menores, y perversos enamorados por los ojos verdes –acuso la pelirrosa paseando su dedo índice de forma coqueta sobre el pecho de Sasuke quien se acerco a su rostro sin cambiar nada de su expresión arrogante-
- no lo niego –susurro sobre los labios de Sakura con divertida expresión para luego ambos juntar los labios-
La duda fue, ¿Quién fue el que realmente inicio el beso?
Porque ambos estaban igual de sonrojados como si fueran adolecentes al besarse
OoOoOoO
Veia aquella pelota ir de alla para aca, de alla para aca, como aquel pequeño de cabello negro la lanzaba a ras de suelo hasta una pequeña de vestido verde, ojos igual de verdes y cabello negro algo mas largo que el pequeño.
Desvió su mirada al reloj
Volvió su vista a otros niños de aquel lugar donde muchos juegos y las risas de los niños reinaban, esta vez enfocandose en unas pequeñas quienes peinaban unas muñecas junto a otras pequeñas quienes habian lo mismo, vistiendolas o arreglandolas. Tras de estas, mas cerca de un televisor, un grupo de bebes mas pequeños, entre ellos su pelinegro de ojos azules mirando casi hipnotizado la pantalla.
Miro el reloj, de nuevo
Ahora se enfoco en una pequeña en especial, aquella de ojos negros y cabello rosa la cual estaba sentada tranquilamente al lado de sus hermanitos menores, pero en una mesa con dos libros sobre esta, uno era un libro de cuentos infantiles y otro era un libro algo mas serio, se fijo que en el habian muchos tipos de animales y flores, un libro sobre la fauna y la flora.
Quien diría que la pequeña Hana comenzaria a leer a sus 4 años, sin duda seria inteligente, tanto como su hermano mayor, despues de todo, el pelirrojo tenia las mejores calificaciones desde pequeño según su amiga le había contado.
Al otro lado de la mesa, sentada frente a la pequeña, estaba un pelinegro de ojos azules quien se veía un año mayor que la pelirrosa, asombrosamente el pequeño también tenía dos libros, uno infantil y otro más avanzado, este tenía imágenes del cuerpo humano, obviamente para niños, al parecer leía anatomía o biología, no se fijo mucho en ello
Hiroki era mucho más tranquilo y serio, se parecia mas a su hermana, recien estaba aprendiendo a leer lo basico, como su amiga pelirrosa, pero iba muy bien, realmente ambos se lllevaban muy bien, hasta el punto de elegir los libros juntos.
Nuevamente miraba el reloj
Esta vez se enfoco en un grupo de niñas que estaban sentadas en circulo hablando, realmente dos de ellas hablaban con nerviosas sonrisas tratando de subirle el animo a la tercera de ellas.
Concentro su mirada en aquella pequeña de cabello plata
Llevaba mucho rato sentada mirando el reloj de a ratos mientras tenia aquella cajita en sus manos con una expresión entre tímida y algo triste.
Otra vez miro el reloj
Se habían retrasado una hora
- tranquila, deben estar por llegar –escucho la voz de la pequeña rubia de ojos perlas intentando animar un poco a su amiga de ojos verdes-
- si –afirmo la pequeña peli plata quien asintió mas por automatización que por haber escuchado a su amiga, demostrándolo cuando sus ojos se desviaban cada diez segundos al reloj y luego al suelo-
- salían a las 2:30, ya son las 3:30 –llamo la atención de todos cierto pequeño perezoso quien estaba acostado en el suelo con expresión de relajo y ojos cerrados-
- me extraña, ni siquiera responden sus celulares, de Minato me lo puedo esperar, pero Satoshi es muy puntual, jamás se atrasa sin avisar –acoto la rubia quien era la única adulta de aquel lugar, quien cuidaba a los niños y además la más preocupada porque esos dos chiquillos no aparecieran-
- ¿cree que les pudo haber pasado algo tia Ino? -pregunto Yuuki a su tía quien coloco un rostro bastante pensativo-
- no lo sé, también me preocupan, si no llegan en media hora iré a avisarle a Sasuke que aun no llegan –dijo Ino con la misma expresión de preocupación de las pequeñas quienes esperaban con ansias a sus amigos-
- es día de San Valentín, seguro les invitaron a una cita y por eso no responden ni llegan –acoto Temaru haciendo deducir a todos cosas diferentes, aunque la mas espantada al parecer era la pequeña peli plata-
- no le hagas caso Yuuki –animo su amiga de ojos perlas a la ojijade quien coloco la expresión mas triste junto a un enorme puchero mirando la cajita que esta tenía en su mano-
- a ti también te invitaron y te dieron chocolate en la escuela, no sé qué haces aquí –regaño de mala manera Shikako a su hermano mayor para cambiar de tema y tono, tratando de distraer a la peli plata de aquella idea-
Sobre todo porque ella y Minako sabían, de la propia peli plata, que le gustaba el pelirrojo
- me dio pereza, aun encuentro a las chicas muy complicadas – expreso con aburrimiento y el mismo tono perezoso que su padre Temaru sacándole una tremenda gota en la cabeza a todos los chicos mayores que por allí estaban y entendían el tema-
- así nunca vas a tener novia –regaño con ojos de reproche la pequeña rubia a su hermano mayor-
- tengo 12 años, no me apuran esos temas –afirmo el pequeño perezoso suspirando con tranquilidad haciendo a todos quienes le escuchaban caer al estilo anime-
- es igual a su padre, no entiendo como Temari se fue a fijar en Shikamaru -se pregunto mentalmente Ino parándose apoyada en una mesa con una nerviosa mueca de expresión en su rostro-
El sonido de una puerta abriendose les llamo la atencion a todos los chicos de alli, desde los mas grandes hasta los más pequeños.
Los ojos de platos de grandes y pequeños se dejaron observar al ver caer casi muertos a dos chicos, justamente de quienes estaban hablando, Satoshi y Minato, quienes no aparentaban estar bien.
Minato, tenia desarreglada la camisa, el cabello mas despeinado de lo usual y los ojos de espiral, sus pantalones sumamente sucios e incluso algo gastados dando a entender que se arrastro.
Satoshi, él estaba incluso en peores condiciones, ya que su camisa no solo estaba abierta, sino que rota ya que se notaba que la habian alado de extremos diferentes, no tenia los bonotes. Su pantalon, solo tenia una pierna, al parecer le jalaron la otra cuando intentaba escapar, ademas de rasguños y otros detalles que a los ojos de la peli plata no pasaron desapercibidos.
Como que su mochila venia semi abierta con muchas cajas de chocolate dentro
Y que tenía lápiz labial en toda la cara y hasta en el cuello
- ¡Satoshi! ¡Minato! –Exclamaron varios chicos ayudando a los dos nombrados a reaccionar ya que sus ojos seguían y seguían girando mientras estaban tirados en el suelo-
- ¡¿Qué fue lo que les paso chicos? –Pregunto Ino quien no dejaba de ver asombrada las condiciones de ambos chicos-
- San… Valentín… -dijeron ambos al mismo tiempo-
OoOoOoO
Las risas de los cuatro no dejaban de sonar en aquel cuarto al ver a los pequeños con sus deprimentes auras, bueno, la de un rubio era aun mas ruidosa que la de los otros dos, el otro intentaba en vano aguantar la risa sujetandose el estomago, pero con solo ver a su hijo su cara delataba el supremo esfuerzo que ello conllevaba.
Por otra parte, la rubia y la pelirrosa tampoco podian dejar de reir mientras las expresiones de dolor de los pequeños cuando estas les curaban las heridas y rasguños que tenían, aparecían en sus rostros.
- la secundaria no es lo mismo ¿eh? –pregono divertida la pelirrosa haciendo asentir a su pequeño con fastidio-
- son unas… fáciles, poco menos nos violan –se quejo Satoshi tomando el algodón con alcohol que su madre tenía en sus manos para intentar quitarse de la cara el lápiz labial rosa y rojo que tenia marcados en todo el rostro-
- deberías tranquilizarte hijo, será así todo el resto de tu vida, aprenderás que correr no es de cobardes –confirmo con pesar Sasuke quien recordaba esos fastidiosos días de su época de secundaria donde el rubio siempre lo metía en apuros con sus idioteces-
- lo dice el que tiene más experiencia corriendo de las chicas –se mofo con ironía el rubio Uzumaki quien también recordó aquellos graciosos días donde a su amigo lo aplastaban las chicas y terminaba tan mal que no entiende aun como no le desfiguraron, quizá porque en un momento aprendió a escapar de ellas-
- hmp, al principio huías conmigo, pero te distraías con cualquier cosa, aprendí después a dejarte tirado –sonrió con orgullo el azabache mientras el aura asesina de Naruto crecía por recordar que efectivamente, Sasuke dejo de ser aplastado cuando le dejaba a él como palo blanco-
- recuerdo esas muestras de traición –bufo con molestia el rubio mirando con ojos entrecerrados a su amigo Uchiha al ya no poder atarle más el punto-
- hare lo mismo, yo iba a correr y Minato fue quien prefirió los chocolates a nuestra integridad física –reprocho Satoshi con ojos fulminadores para Minato dejando una gota en la cabeza de todos, una porque el rubio era el causante de esto y otra porque como nunca, Satoshi había sido buen amigo de no querer dejarlo solo-
- solo lo dices porque no comes chocolates –reclamo Minato al pensar que la paliza valía la pena por comerse el solo mas de 30 cajas de delicioso y dulce chocolate que su amigo detestaba con su alma-
- lo digo porque no tengo intención alguna en volverte a esperar y terminar de nuevo lleno de lápiz labial –volvió a quejarse Satoshi tomando otro algodón con alcohol, el cual acierta pequeña de cabello plata le quito bajo la extrañada mirada de todos-
- te queda aquí –escucho la algo tímida voz de Yuuki quien paso aquel algodón por el cuello de Satoshi donde también tenia de ese "maldito maquillaje"-
Al parecer si lo querían violar
Y al parecer por la única que se dejaría violar ahora le estaba quitando las marcas de otros besos
Delatado por su enorme sonrojo cuando se quedo quieto ante las casi caricias de Yuuki con el algodón
- listo, te ves mejor sin maquillaje –sonrió divertida la pequeña logrando hacer que Satoshi abriera los ojos como plato con las mejillas rojas-
- ¡No te burles! –reclamo Satoshi a la pequeña Yuuki ya que esta reía divertida ante lo dicho, ganándose las risas además de sus otros amigos, sus padres e Ino-
- no lo hago, digo que te ves mejor sin las marcas de esas locas desquiciadas –explico la ojijade menor apretando tan fuertemente el algodón que tenía en sus manos que hasta el alcohol que tenia le mojaba las manos hasta las mangas de su ropa, todo mientras una venita aparecía en su mano y un aura de fuego sobresalía de ella-
-me parece… que por allí huelo celos… -pensaron todos sonriendo nerviosos, es más, los que estaban cerca de la pequeña se alejaron temiendo quemarse por su aura de fuego-
- creo que comenzare a odiar San Valentín –suspiro Satoshi con ojos de fastidio y una mano en la cabeza-
- hijo, yo también lo odiaba, aprenderás a disfrutarlo, tarde o temprano –expreso con sabiduría de padre el azabache quien ya había vivido la época que ahora a su hijo mayor le tocaba vivir-
- ¿Cómo? –pregunto el pelirrojo quien se dio cuenta de lo que su padre le decía cuando este abrazo por los hombros a su madre y le cerró un ojo mientras la pelirrosa sonreía divertida-
- feliz día de San Valentín –escucho a su lado, mirando a Yuuki quien tenía una cajita de color plata y una cinta de color verde envolviendo aquel regalo-
Y claro, dejando a Satoshi con la cara más asombrosa que jamás le vieron
- ¡Mas chocolates! –grito emocionado Minato quien se lanzo directamente a la cajita que Yuuki tenía, a sabiendas de que todos los chocolates de Satoshi eran suyos porque a este no le gustaban-
Solo un golpe en su cabeza dijo lo contrario
- te jodes, ¡Este es mío! –reclamo Satoshi quitándole la cajita de cinta verde a Minato quien quedo con un enorme puchero, y todos con una gota en sus cabezas-
- si, huelo celos–confirmaron todos al ver sonreír nerviosa a la pequeña peli plata y actuar así de acelerado a Satoshi-
- ni siquiera te gustan los dulces –se quejo Minato quien se callo bajo la asesina mirada del pelirrojo y las manos de su hermanita rubia que le taparon la boca con nerviosismo-
- claro que le gustan, ¿Verdad Satoshi? –pregunto acelerada Minako mirando a Satoshi con cara de "di que si o te muerdo" por parte de Minako quien no quería ver a su amiguita con cara triste porque a él no le gustara el regalo que ella le hizo-
- ahora envidio a Temaru, las chicas son complicadas–suspiro Satoshi quien bajo la atenta mirada de todos abrió la caja y con un suspiro abrió la boca comiendo un trozo de chocolate dispuesto a fingir que le gustaba-
Pero su cara demostraba todo menos disgusto
- ¿Qué te paso? –pregunto Minako al ver el asombrado rostro y los asombrados ojos negros de Satoshi quien volvió a comer otro otros de chocolate como no creyéndolo-
- no es dulce… -dijo el pelirrojo dejando a todos con ojos de platos ante su afirmación, todos luego mirando a la peli plata quien sonrió divertida-
- sabía de antemano que no te gustaban los dulces –explico la pequeña sentándose al lado de Satoshi, entre él y Minato, quien aun era sostenido por su hermanita, claro que ambos miraban asombrados a la pequeña-
- ¿Quién te lo dijo? –pregunto extrañado Satoshi, ya que realmente no recordaba habérselo dicho o haber comido chocolate frente a ella, ya tenía la idea de cómo matar a quien se lo haya dicho-
- tu mismo –confirmo ella haciendo que nuevamente todos quedaran con ojos de platos ya que Satoshi realmente no hablaba mucho de sus propios gustos o sus asuntos a menos que fuera absolutamente necesario-
- ¿Qué? –pregunto nuevamente Satoshi quien no recordaba ni asociaba en absoluto lo que ella le decía a algo reciente-
- cuando tenía cinco años, la vez que nos perdimos todo el día, cuando me dio hambre y tú me diste una barra de chocolate que tenias, tú me contaste que no te gustaba el chocolate dulce y lo preferías así
- ¿lo recuerdas aun?, tenias cinco años –sonrió nervioso Satoshi ante las extrañadas miradas de todos quienes no sabían la historia, es más, solo sus padres sabían y ellos sonreían tan nerviosamente como él-
- no recuerdo demasiado, pero fue la primera vez que comí chocolate amargo, por eso lo recuerdo –volvió a explicar cerrando los ojos e intentando recordar mas, pero no podía, de aquella vez solo recordaba la apariencia de niño de Satoshi, la cual ahora estaba bastante cambiada por cómo iban creciendo-
- no pensé que lo recordarías –sonrió divertido Satoshi quien acaricio la cabeza de Yuuki como a una niña chiquita mientras esta solo sacaba la lengua divertida-
- ¿entonces no hay mas chocolate para mí? –pregunto con un enorme puchero el rubio de ojos perlados quien comenzó a sudar frio por la matadora mirada que Satoshi coloco sobre su ser con esos enormes ojos negros pasando casi al rojo vivo- de acuerdo, de acuerdo, ya entendí
- parece que me voy a ganar una paliza de parte de Shin–suspiro Sasuke tomándose la frente con resignación, a sabiendas de que el padre de la niña era un completo sobre protector, quizá tanto como él con sus pequeñitas-
Pero no importaba
Mas temprano que tarde a Satoshi comenzó a gustarle San Valentín
