Sentía sus manos tomadas por las de las de Yuuki, esta caminaba de espaldas divertida haciéndole avanzar en dirección al otro lado de la calle, donde estaban Minato y Minako esperándolos.
Sonreía divertido al ver a la pequeña Yuuki de 10 años haciendo fuerza para que él caminara, puesto que estaba estático sin saber el real motivo de ello.
Miro el semáforo, estaba en verde, se propuso que cuando este comenzara a titilar comenzaría a caminar, solo para intentar joder un rato a su pequeña amiga con ventaja, como le llamaba su padre.
Si es que alcanzan a ello
Ambos dieron vueltas sus rostros quedando estáticos ante el sonido de las llantas aceleradas y el automóvil rojo corriendo hasta ellos a tan alta velocidad que hasta tierra levantaron los neumáticos.
Estático, no podía moverse, solo atino a dirigir su mirada a la peliplata quien tenía el miedo plasmado en el rostro.
Justo antes de que el impacto llegara a él, reacciono de la única forma que pudo, abrazando a la peliplata y recibiendo la mayor parte del impacto sobre él.
Usualmente, en esa parte se iba todo a negro, y como hubiese deseado eso
Solo que esta vez, débil y borrosamente, la única imagen que llego a sus ojos fue la de su mano tratando de alcanzar la de la peliplata quien yacía inconsciente en el suelo con una herida en la cabeza.
Antes de siquiera poder tocar su mano, su visión desapareció por completo
OoOoOoO
Despertó alterado, nuevamente
Diablos, se estaba volviendo loco, le toco otra vez esa incómoda situación donde era asesinado con un automóvil, tenia esos sueños casi tres veces a la semana, exceptuando que el ultimo me hasta esa noche los había tenido seguidos, todas las noches de corrido soñaba eso.
Pero algo cambio justo esa noche
Siempre era atropellado él solo, pero no esta vez, era la primera vez que soñaba que Yuuki estaba con él en aquel momento
Eso le asusto aun más
No quería que nada le pasara Yuuki, no quería que nada le pasara a él o a cualquiera de su familia
Apretó la sabana con una mano y con la otra de apretó el cabello, jalándolo como si el dolor le quitara la sensación de vacío y miedo que tenía en el estomago
Sus ojos eran una mezcla de muchas cosas, miedo e inseguridad, angustia, casi desesperación
Esa noche fue la gota que rebalso el vaso
Antes soñaba que le pasaba aquel accidente cuando tenía 14 años, bien, ahora tenía 14 años de verdad, sabía que pasaría en cualquier momento
Sabía que pasaría ese mismo día
Tenía que pensar, como lo podía evitar, por lo menos como lo podía hacer para que esa pesadilla no se cumpliera en su totalidad.
No quería estirar su mano hasta la peliplata ensangrentada
- ¿Qué hago?, ¿lo evito?, ¿lo podre evitar?, ¿Qué pasara si lo evito?, podría poner en peligro a alguien más de cualquier forma… ¿Qué hago?, ¡¿Cómo soluciono esto?–intentaba pensar el pelirrojo tomándose la cabeza con las dos manos de forma desesperada sin tener ni la más mínima idea de que hacer-
Tengan Cuidado
- No importa que… si he de pasar, no voy a dejar que tu maldita arpía me separes de mi familia, porque me llamo Satoshi Uchiha no dejare que me separes de ellos, nunca más–pensó decidido Satoshi entrelazando sus dedos mirando a la nada con una fría expresión-
Lo inevitable siempre sucede
OoOoOoO
El silencio rondaba en aquella mesa, un silencio muy grato y extrañamente familiar. El sonido de las tazas, el crujir del pan cuando lo masticaban y la televisión era la rutina a esa hora del día, rutina que no les desagradaba, el desayuno era uno de los momentos de tranquilidad del día.
Sus ojos negros no podía evitar ver con diversión a sus dos pequeños mesillos, Mikoto vestida con un vestidito azul con blanco y el cabello largo con una cinta blanca amarrando su cabello en forma de cintillo, Itachi tenía un poleron blanco y pantalones azules, su cabello era más corto, realmente ambos se veían adorables, sobre todo cuando a sus dos añitos ya podían tomar solos sus mamilas y si que las disfrutaban.
Bebió un sorbo a su café desviando su vista hasta la pelirrosa menor, tenía el cabello mucho más largo, Sakura se lo peinaba en dos colitas bajas haciendo que su dulce rostro de niña adorable se acentuara, ella también usaba un hermoso vestido, que en su caso era rojo sin mangas y debajo una polera blanca con mangas, y claro, sus zapatitos de charol rojos, parecía casi una muñeca.
Desvió luego su mirada a la pelirrosa quien veía concentrada la televisión, a esa hora de la mañana daban las noticias matutinas. Ella siempre se veía bien con lo que usara, ya fuera ropa de vestir normal o un traje de oficina como ahora vestía, era envidiable, parecía que los años corrían muy lentamente en ella, después de todo ahora con 28 años no tenía demasiado que envidiarle a las adolecentes de 18 años.
Sonrió de medio lado
El tampoco tenía mucho que envidiarles, a sus 35 años aun atraía mucho a las mujeres
Él, Sakura y la pequeña pelirrosa desviaron sus miradas al ver entrar al único que faltaba en la mesa, tanto Itachi como Mikoto ni atención prestaron por estar demasiado ocupados con sus mamilas aun, pero para el resto no paso desapercibido el hecho de que Satoshi tenía una cara de sueño que delataba que casi no había dormido en toda la noche.
- el despertar de los muertos vivientes, ¿Cómo estuvo la travesía nocturna?–pregunto con diversión el azabache quien amplio su sonrisa de medio lado al ver los fulminadores ojos de su hijo de cabello rojo-
- Bu–soltó sin mucho ánimo Satoshi dejando caer su cabeza en la mesa haciendo reír a la pequeña pelirrosa-
- mi hermano es un zombi, pero no me asusta–sonrió la pequeña Hana apuntando a Satoshi, logrando que este le mirara con una tierna sonrisa al igual que Sasuke-
- pero este zombi deberá despertar, así que toma hijo–escucho la voz de su madre quien le coloco al lado una taza de café y unas tostadas haciendo que Satoshi se sentara-
- gracias mamá–acepto el pelirrojo quien bebió un sorbo de su taza de café soltando luego un enorme suspiro-
- ¿Qué pasa?, ¿tienes problemas o algo?–Pregunto Sasuke al ver a su hijo con un comportamiento tan extraño-
- no, solo un maldito examen de matemáticas–se quejo algo divertido el pelirrojo queriendo desviar el tema de lo que realmente le ocurría-
- no es común escucharte quejarte de las matemáticas–admitió con una ceja alzada y una sonrisa divertida Sasuke volviendo a beber un sorbo de su café-
- supongo que hay una primera vez para todo–suspiro de nuevo Satoshi imitando el acto de su padre y tomando otro sorbo a su café-
Solo que no hay una segunda para la muerte
- papá, ¿podría pedirte algo? –Llamo el pelirrojo al azabache quien le miro atento dando a entender que le estaba escuchando- ¿Podría faltar hoy a la escuela?–pregunto luego bajando su cabeza hasta quedar mirando la taza de café en la cual se reflejaba el mismo-
- ¿Por qué quieres faltar hoy?, acabas de decirme que tienes examen de matemáticas–pregunto con preocupación Sasuke, si su hijo tenía algún problema claro que le dejaría faltar, Satoshi no era de pedir esas cosas sin un motivo, pero se lo tenía que decir-
- si lo sé pero… no quiero ir…
- hijo, ya vas en secundaria, no es lo mismo que cuando te dejaba faltar en la primaria, estas creciendo y las responsabilidades son cada vez más rígidas, tienes 14 años, me ayudas con la empresa y me asombras cada que tomas una decisión, pero no siempre podrás decir quiero faltar y simplemente hacerlo–explico como buen padre, si su hijo no quería decir el verdadero problema de lo que le pasaba no podía dejarlo hacer lo que este pedía-
- si lo sé… sé que hay muchas cosas que quiero hacer y no podre–expreso en tono golpeado Satoshi quien se paró de la mesa sin mirar a nadie-
- ¿ya te vas Satoshi?–Pregunto la pelirrosa a su hijo al ver como este tomaba su mochila y se dirigía a la salida del comedor-
- sí, se me quito el apetito–dijo sin cambiar su tono de voz algo duro para luego salir definitivamente y lo último que escucharon fue la puerta de la mansión cerrarse dando a entender que Satoshi ya se había ido-
- ¿Qué le pasa?–Pregunto Sasuke mirando a Sakura con ojos de completa extrañeza-
- no lo sé, jamás lo había visto así–afirmo con preocupación la pelirrosa ya que jamás, en sus 14 años como madre de ese chico, de verdad jamás lo había visto así, al menos no con ella-
- dicen que las personas con la edad se ponen hurañas, mal genio y caprichosas–informo con un dedo arriba y una expresión de inteligencia la pequeña pelirrosa llamando la atención de sus dos padres y haciéndoles reír levemente-
- es verdad, por eso mi niña, demora en crecer–pidió el pelinegro quien comenzó a revolverle el cabello a la pelirrosa tal cual le acariciaba la cabeza al pelirrojo-
- si papi –acepto con inocencia la pequeña pelirrosa, con las mejillas sonrojadas y expresión de felicidad-
OoOoOoO
- Lo intente, realmente no se a que le temo, es solo un sueño, fue solo una pesadilla, no es como que se fuera a hacer realidad, papá tiene razón, tengo que enfrentar esto–pensó Satoshi quien aun estaba parado apoyado en la puerta de la entrada de su casa con el rostro levemente pálido-
Había acertado muchas veces con sus sueños, pero era verdad, para todo hay una primera vez
¿Y si esta vez se equivocaba?
Sí, eso pasaría, se iba a equivocar, ese día seria como cualquier otro. Se juntaría en la misma esquina de siempre con Minato y Minako, pasarían a dejar a Minako a la primaria ya que les quedaba de paso y luego llegarían a la secundaria. Haría el estúpido examen a la perfección para pasarle las respuestas a Minato, correría de las molestas chicas dejando atrás a su amigo rubio y luego aguantaría sus reclamos de traición por abandonarlo en la boca del lobo.
Regresarían a la empresa, donde ayudaba a su padre por petición propia ya que quería aprender a manejar la empresa y ser tan exitoso como su propio padre, eso después de dejar sus cosas con tía Ino, saludar a Minako y Yuuki, ayudarles con sus tareas, hacer sus propios deberes y jugar un rato con sus pequeños y hermosos hermanitos.
Después almorzaría con sus padres como siempre, esperando la hora de salida, hasta que volvieran a casa, cenaría con ellos y a la hora de dormir se despediría de ambos e iría a acostarse.
Ese sería su día, como cualquier otro.
Sonrió dando un paso para comenzar a caminar, no comenzaría el día si no llegaba a reunirse con sus amigos, después estando en la escuela estaría más tranquilo, estaba seguro
Si llegas a la escuela
OoOoOoO
- ¡Teme!–escucho la voz de su amigo rubio llamándole desde la esquina con su torpe sonrisa de siempre-
Y fue cuando quedo estático un momento
Detrás de este, como siempre, estaba su amiga de ojos perlas y cabello rubio, pero junto a Minako había alguien más, cierta chica de cabellos platas y ojos verdes quien reía divertida junto a Minako.
Tenía que ser precisamente ella
- ¿Qué te pasa?, estas extraño, seguro y es porque Yuuki está aquí–afirmo con una cara de completa malicia el rubio a sabiendas de que su amigo estaba enamorado hasta las patas de esa pequeña peliplata y era un orgulloso de aceptarlo frente a ella-
- tú te callas–fulmino con la mirada a Minato quien comenzó a mirarle de la misma fulminadora forma-
- es muy temprano para que comiencen chicos–pidió con resignación Minako quien ya acostumbraba las constantes disputas de poder de ambos chicos-
- ¿y qué haces por aquí Yuuki?–pregunto alzando una ceja divertido el pelirrojo logrando, como siempre, hacer sonrojar con nervios a la peliplata-
- me quede en casa de Minako–informo Yuuki mirando de forma nerviosa a Satoshi-
- me pidió ayuda para un proyecto, así que se quedo en mi casa para terminarlo ya que hoy tiene que presentarlo–explico la rubia al momento que una deprimente aura rodeo a la peliplata y un puchero se alojo en su rostro-
- exposición de historia–volvió a informar haciendo entender a todos el porqué de su ánimo, para todos era sabido que a Yuuki le gustaba tanto la historia como a Minato las matemáticas y a Satoshi los idiomas-
- mejor vamos, el semáforo ya está en verde–hablo en tono nervioso Minako comenzando a empujar a su amiga de cabellos platas para que caminara con su depresiva aura y nube negra sobre ella-
Se quedo estático mirando a sus amigos avanzar por el paso peatonal. Sintieron enseguida que Satoshi se había quedado parado en la esquina, así que los tres quedaron parados mirando al pelirrojo quien al sentir los ojos de sus amigos sobre él desvió completamente la mirada.
En ese momento un dedo golpeo con impaciencia el volante del auto mientras se mordía el labio inferior.
- algo le pasa a Satoshi–susurro Yuuki mirando a los hermanos pidiendo alguna explicación a lo que al pelirrojo le estaba pasando-
- nunca lo había visto así–acepto ignorancia el rubio mirando igual de preocupado a su amigo al ver que ni siquiera les miraba a ellos de frente-
- adelántense, yo voy por él–pidió Yuuki mirando a los chicos con ojos confiados, no dejaría así al pelirrojo-
- les esperamos en la esquina, no se tarden o llegaremos tarde–acepto Minako quien tomo el brazo de su hermano y comenzó a tirar de este para que caminara dado que el verde estaba titilando ya que Minato no se movía por quedarse viendo preocupado a Satoshi-
Camino de vuelta hasta donde aquel pelirrojo seguía mirando el suelo, ahora le miraba los pies. Se inclino levemente buscando la mirada del pelirrojo quien volvió a mover la cabeza desviando sus ojos de los de ella.
Conocía a Satoshi, el jamás desviaba la vista de las personas, siempre miraba a la cara a todo el mundo, fuera quien fuera, no entendía que había cambiado en él en ese instante
Pero no le gustaba nada ver así al pelirrojo
- mírame–dijo Yuuki volviendo a buscarle la mirada al pelirrojo-
- hmp–respondió Satoshi quien volvió a ladear la cabeza evitando los ojos verdes de Yuuki-
- Satoshi, mírame–esta vez la voz de la peliplata sonó más dura al ya fastidiarse de que el pelirrojo no le hiciera caso-
- hmp–volvió a musitar Satoshi evitando otra vez los ojos de Yuuki-
- que me mires–expreso con dureza en la voz y los ojos Yuuki quien tomo de las mejillas al pelirrojo ladeándole el rostro y logrando por fin que le mirara de frente-
Estaba por demás asombrado, no se esperaba tal actitud de parte de la peliplata, pero sus ojos demostraban firmeza ante él. Nuevamente la imagen de su pesadilla volvió a su mente al ver de frente a Yuuki, por lo que aun con las manos de esta en sus mejillas desvió solo sus ojos, haciendo que la mirada de Yuuki volviera a ser de preocupación.
No, ese no era Satoshi, sentía algo diferente en él, algo sucedía, sentía que algo con él pasaba y no quería decirlo.
- ¿a que le tienes miedo Satoshi?–pregunto Yuuki logrando que los ojos de este se abrieran de sobremanera mirándole directamente, expresando toda su sorpresa a través de ellos-
Silencio
- el silencio otorga, vamos, dime qué te pasa–pidió con preocupación en la voz Yuuki, no soportaba ver así al pelirrojo sobre todo cuando este mismo siempre se mostro tan fuerte frente a todos y no se dejaba avasallar por nadie-
Y precisamente eso era lo que más le gustaba de él
- no me pasa nada–afirmo con voz neutra, casi fría, tomando las manos de la peliplata y sacándolas de su rostro-
- y yo me tiño el cabello–dijo con ironía en la voz y ojos entrecerrados dando a entender que no le creía ni papa de lo que estaba diciendo-
- ya pensaba yo que ese color no era natural–expreso con su típica mueca diversión el pelirrojo logrando que las mejillas de Yuuki se inflaran en un berrinche-
- ¡Satoshi!–Reclamo como niña chiquita la peliplata quien al segundo abrió los ojos a todo lo que estos daban mientras sus mejillas se coloreaban de un fuerte rojo al sentir como Satoshi depositaba un beso en su frente-
- está bien, no te enfades–sonrió tranquilo el pelirrojo mirándole directamente a los ojos dando a entender de que no se preocupara-
- ese es el Satoshi que conozco–sonrió feliz la peliplata con los ojos brillantes de alegría y las mejillas sonrojadas-
Ese Satoshi del que se había enamorado
- ven, el semáforo esta en verde y si nos demoramos mas llegaremos tarde–comento divertida tomando ambas manos del pelirrojo y caminando de espaldas haciéndolo caminar para poder cruzar la calle-
- se caminar solo–expreso también divertido Satoshi dejándose guiar por Yuuki ya que si no accedía sabia que ella no podría moverlo, después de todo era más fuerte que ella-
- igual no pienso soltarte–dijo Yuuki con la sonrisa de felicidad en el rostro al poder tomar las manos del pelirrojo-
Tendrás que hacerlo
Caminaban por la calle tranquilos, el semáforo aun estaba en verde así que su paso no era rápido, así hasta llegar a la mitad de la calle.
ApresúrateEl sonido de llantas a gran velocidad llamo la atención de todos, sobre todo porque ese vehículo de vidrios polarizados iba directamente al pelirrojo y la peliplata, quienes se quedo estático mirando ese automóvil rojo aproximándose a dieron vueltas sus rostros quedando estáticos ante el sonido de las llantas aceleradas y el automóvil rojo corriendo hasta ellos a tan alta velocidad que hasta tierra levantaron los neumá ático, no podía moverse, solo atino a dirigir su mirada a la peliplata quien tenía el miedo plasmado en el rostro.
Fue cuando recordó la imagen de ella en el suelo ensangrentada
Justo antes de que el impacto llegara a ellos, reacciono de la única forma que pudo
Empujo a Yuuki lejos de donde él estaba
En menos de un segundo escucho el grito de Minako y las miradas de la gente horrorizada.
Impacto
OoOoOoO
Se miraron al mismo tiempo, habían sentido algo extraño dentro de ellos, sus miradas lo confirmaban. El ceño del azabache se frunció al segundo que el rostro de la pelirrosa expreso casi miedo puro ante aquella extraña sensación
Conocían esa sensación
- Sasuke–llamo con la voz casi cortada Sakura a su marido quien asintió con la cabeza-
- lo sé, también lo sentí–afirmo Sasuke al segundo que amos bajaron las miradas-
Silencio
Aquel que solo fue roto por el sonido de un cierto irritante aparato.
El teléfono
- alo –respondió Sasuke quien se paró a contestar solamente para que dejara de sonar- Sasuke, habla Juugo–se escucho la voz del pelianaranjado del otro lado de la línea, aunque su voz también denotaba que algo le tenía alterado-
- ¿Qué sucede?–Pregunto con extrañeza Sasuke, no era usual que su ex cuñado le llamara a esas horas de la mañana, es más, solo le llamaba para las emergencias-
- ¿tienen la televisión encendida?–Pregunto intentando mantener la calma-
- si–afirmo Sasuke cortante-
- coloca el canal 15–pidió el grandulón dejando con la mirada aun mas extrañada al Uchiha-
- ¿el canal 15?–confirmo Sasuke quien luego miro a su esposa quien rápidamente tomo el control de la televisión y cambio el canal al que le dijeron-
- ya se encontraron a tres presidiarias que se dieron a la fuga esta madrugada, las capturadas confesaron que la fuga fue organizada por Karin Seidou quien había sido condenada por…-hasta allí escucharon la noticia ya que ambos se miraron sin prestar atención alrededor de ellos, ya ni la televisión ni el teléfono, donde Juugo intentaba hablarles, les hacia reaccionar-
- Karin–susurro con pánico la pelirrosa quien miro el rostro casi desfigurado de su marido quien aun tenía el teléfono en el oído pero su mente estaba ida-
- ¡Satoshi!–Grito Sasuke quien colgó el teléfono y salió corriendo tomando las llaves de su auto seguido de la pelirrosa-
Conocía aquella sensación, ahora la recordaba
Era la misma sensación de vacío que sintió cuando Karin le había alejado de Satoshi cuando este era bebe
Y no permitiría que los volvieran a separar
OoOoOoO
Sentía aun las voces horrorizadas de las personas, los pasos apresurados de muchos quienes iban a donde él estaba tirado en el suelo apenas consciente de lo que ahora sucedía, lo único que distinguió débilmente fue como una mata de pelo rubio se gano a su lado y le llamaba con voz distorsionada
- ¡Satoshi reacciona!–pedía el rubio moviendo sin mucha delicadeza a Satoshi-
- Mina…to–logro pronunciar el pelirrojo haciendo sonreír levemente al rubio ya que dio a entender que aun estaba con vida-
- ¡Llamen una ambulancia!–Grito con desespero el rubio al ver que todos estaban shokeados por lo sucedido y nadie hacia nada más que observar-
Cerró los ojos con debilidad mientras escuchaba más y más las voces distorsionadas. Al abrirlos solo podía distinguir borrosas imágenes que luego solo fueron siluetas de colores ante sus ojos.
Pero hubo algo que le hizo agudizar la visión
Enfoco su vista con el ceño fruncido hasta donde el automóvil rojo que le había arrollado, paro. Tenía la puerta del piloto abierta, y en esta estaba apoyada cierta persona quien miraba todo a través de sus lentes con una sádica sonrisa y mirada dirigidas a él
Lo había logrado
- Ka…-pronuncio el pelirrojo quien luego escupió sangre de la boca al intentar hablar-
- no hables–pidió con desespero rubio al ver que su amigo intentaba débilmente decirle algo-
- Ka…-volvió a pronunciar Satoshi colocando ambas palmas en el suelo e intentando levantarse con mucho esfuerzo-
- ¡Tarado no te muevas!–Grito asustado Minato quien veía a Satoshi levantándose mientras tocia sangre de la boca-
- ¡Karin…!–exclamo con todo lo que su voz daba enderezando su cuello y mirando directamente, con sus fríos y furtivos ojos negros, a la nombrada-
No, no dejaría que lo lograra
- ¿Karin?–Pregunto en un susurro Minato quien se coloco de pie mirando hasta donde Satoshi enfocaba apenas la vista-
Todas las miradas se desviaron hasta donde el pelirrojo con todas sus fuerzas tenia dirigida su fría mirada, logrando que se enfocaran en donde la pelirroja se altero subiendo nuevamente al automóvil.
Ya no pudo mas, dejo a su cuerpo desplomarse en el cemento de la calle mientras el sonido del motor de aquel auto volvía a sentirse.
El sonido de llantas a gran velocidad llamo la atención de todos quienes comenzaron a correr asustados del camino del vehículo rojo que nuevamente iba a impactar al pelirrojo y a Minato quien en ningún momento se había separado de Satoshi
Esta vez fueron los ojos azules quienes se cerraron con fuerza esperando el impacto
Si hubo un choque, pero no el esperado
Abrió los ojos con el rostro pálido. Su alma volvió a su cuerpo al ver como un automóvil negro fue el que ocasiono la nueva colisión.
Pero no era cualquier automóvil negro
Era el automóvil negro que al chocar el rojo hizo que este se volteara quedando con las ruedas hacia arriba y del cual en un instante bajaron el azabache y la pelirrosa.
- ¡Satoshi!–el primer grito que se escucho fue el del azabache quien llego corriendo hasta donde el pelirrojo estaba tirado en el suelo-
- Satoshi, vamos hijo háblame–pedía con desespero la pelirrosa intentando hacer reaccionar a su hijo-
- ma… má–susurro apenas el pelirrojo abriendo levemente los ojos intentando enfocar en vano la distorsionada silueta que era su madre-
- ¡¿Nadie ha llamado a una ambulancia?–Pregunto aun más desesperado Sasuke al ver que Satoshi se debilitaba a cada segundo y nadie hacia nada-
- la ambulancia, los bomberos y la policía ya vienen–expreso Minako quien fue la única que anteriormente reacciono lo suficiente para sacar su celular y marcar números de emergencia-
- pa…-llamo el pelirrojo intentando estirar su brazo izquierdo hasta donde reconocía la silueta del azabache-
- tranquilo hijo–pedía al borde del llanto Sasuke quien tomo la mano del pelirrojo, aprontándola con todas sus fuerzas como no queriendo perderlo-
- por esto… quería faltar…-logro auricular el pelirrojo explicándose con una mueca de sonrisa en el rostro intentando ponerle la nota cómica a la situación-
- perdóname Satoshi…-pidió Sasuke apretando mas la mano de Satoshi en lo que este también apretó un poco más la mano de su padre, débil pero perceptiblemente para el azabache-
- debí… contártelo–susurro Satoshi cerrando los ojos con tranquilidad un instante-
- debí hacerte caso–escucho a su padre de forma distorsionada haciéndole sonreír levemente-
- Sa-Satoshi…-escucho la voz de cierta peliplata llamándole-
Era increíble como solo esa voz podía hacerlo abrir los ojos completamente y enfocar nítidamente su imagen, desde los ojos de terror hasta las mejillas sonrojadas y las lagrimas de tristeza de la pequeña.
- n-no llores… Yuuki–pidió Satoshi intentando levantarse sin éxito alguno, quedando de medio lado mirando a le peliplata hacia arriba-
- pe-pero…-intento hablar Yuuki quien se coloco de rodillas frente al pelirrojo comenzando a llorar mas notoriamente-
Sus ojos miraban con desconsuelo como Satoshi estiraba su brazo hasta tomarle la mejilla con una leve sonrisa y limpiar las lagrimas de su ojo izquierdo con su dedo pulgar bajo la atónita vista de todos.
- no me gusta… verte llorar–susurro el pelirrojo intentando aparentar tranquilidad mientras la verdad era que sus ojos perdían el enfoque de la vista de la peliplata-
Sin importar que el cuerpo le doliera, le dolía mas verla llorar a ella
- hubieras corrido tu solo…-expreso con completa culpa la peliplata, culpa de haberlo forzado a cruzar, de no haberle dejado tranquilo y fastidiarle hasta el último momento donde el pudo haberse salvado y en vez de eso el pelirrojo le empujo-
- no iba a dejar… que te lastimara… quería protegerte, porque te quiero–dijo al segundo de que sentía su cuerpo comenzar a temblar mas notoriamente, incluso al punto de comenzar a perder fuerza y soltar la mejilla de Yuuki-
- yo también te quiero–sonrió aun llorando la peliplata quien tomo la mano de Satoshi con ambas suyas y juntando su mejilla con ella para que este no le soltara-
- lo sé…-susurro Satoshi con voz cansada Satoshi dejando caer definitivamente su cuerpo y parpados-
Lo siguiente fue el negro
- ¡Satoshi!–fue lo último que escucho, el grito de aquella peliplata quien apretaba mas su mano-
Lo siguiente del grito de la peliplata fueron los gritos de sus padres y su amigo rubio intentando hacerle reaccionar, quería hacerlo, pero ya no podía, sentía que se sumía en un lugar oscuro y silencioso.
Tranquilo y oscuro silencio…
OoOoOoO
Comenzó a tomar conciencia de sus sentidos.
Lo primero fue, no sentir su cuerpo, ni dolor ni el movimiento que intentaba realizar por algún medio, lo único que sentía era la sensación de cosas punzantes clavados en sus brazos y resto del cuerpo, además de algo rodeando lo que sería su boca.
El siguiente sentido que recobro fue el olfato, el aire que respiraba no era normal, el aroma a desinfectante y esterilizado rondaban el ambiente. Todo junto a la sequedad de su boca.
Comenzó a escuchar voces, sonidos que debían ser de maquinas, algunos pitidos y el sonido de ruedas acercarse y alejarse varias veces, junto a los pasos de varias personas a su alrededor.
Intento abrir finalmente los ojos, al segundo entrecerró los ojos debido a la luminosidad de aquel lugar, intentando enfocar alguna imagen.
Vio como algo se colocaba frente a sus ojos ayudándole a acostumbrar sus pupilas hasta que logro distinguir que era una mano lo que estaba frente a sus ojos.
- no te esfuerces tanto aun, tus ojos no acostumbran todavía la luz–escucho la voz de su padre quien de a poco fue destapándole los ojos para dejar ver ya nítida su imagen frente a él-
- que bueno que ya reaccionaste–escucho pronto una voz a su otro lado, mirando hasta donde su madre sonreía con tranquilidad mientras le tomaba la mano-
- ¡Despertó el teme!–la siguiente voz fue de su rubio amigo quien se acerco frente a él con emoción, haciéndole abrir completamente los ojos de asombro-
- será mejor que no grites tanto, Satoshi apenas si se está recuperando, no le aturdas más de lo que debe estar–pidió con nerviosismo la hermana rubia de su amigo quien le tomo del brazo e intento alejarlo para que su amigo pelirrojo pudiera reaccionar del todo, a sabiendas que su hermano haría todo menos dejarlo tranquilo-
- todos están aquí -reconoció con completo asombro a sus amigos y a sus padres quienes estaban allí acompañándole incluso cuando estaba inconsciente-
Solo que no veía a alguien
- ¿Yuuki?–pregunto con la voz débil el pelirrojo, quien se notaba tenia la garganta seca y el cuerpo aun acostumbrándose-
- está durmiendo por allá –apunto con la mirada Sasuke a un sofá donde la peliplata por la que Satoshi preguntaba, estaba durmiendo con el saco que Sasuke usaba cubriéndole- después del choque, la ambulancia las trajo aquí y como habías perdido bastante sangre pidieron que donáramos sangre
- solo tu padre era compatible con tu tipo de sangre y curiosamente Yuuki, usualmente no dejan donar a menores de edad, pero hubieras visto como lloraba para que aceptaran –explico Sakura al ver que su hijo miraba extrañado y algo preocupado a la peliplata-
- ya veo–susurro con tranquilidad el pelirrojo entrecerrando los ojos con cansancio pero sin dejar de mirar a quienes le acompañaban-
- Satoshi, ¿Qué fue lo que paso antes del choque?, tu ya antes actuabas raro–afirmo con voz preocupada el rubio llamando la atención de todos quienes recordaban que esa mañana el pelirrojo se había comportado de forma sumamente extraña-
Suspiro
Ya había pasado, había sobrevivido, contarlo ya no importaba
- un poco después de la boda de mis papás, comencé a tener pesadillas, donde era arrollado por un automóvil de color rojo, al principio eran agotadoras hasta que me fui acostumbrando, pero luego eran cada vez más terribles, no dormía mucho después de ellas, a veces eran más seguidas, casi diarias
- ¿tu sabias que esto iba a pasar?–pregunto con asombro la ojiperla rubia quien algo había escuchado de que molestaban a Satoshi con el tema de creerse adivino-
- rogaba que no pasara, pero anoche fue la peor, antes de juntarme con ustedes veía con miedo la calle, por eso no quería cruzar, quería quedarme parado allí–reconoció en un suspiro Satoshi cerrando los ojos de momento, por fin pudiéndolos cerrar sin ver esas terribles imágenes y tener ese miedo-
- sentimos no haberte podido ayudar–se disculpo Minako porque la verdad no habían ayudado a su amigo en nada, de hecho lo habían forzado a cruzar cuando si no lo hubieran hecho todo aquel incidente se podía haber evitado-
- para la próxima, mejor dinos lo que sucede–pidió con una tranquila sonrisa el rubio quien se acerco a su amigo pelirrojo tomándole el hombro de forma amigable-
- sinceramente, espero que no haya una próxima–confirmo Satoshi quien sonrió de medio lado mirando algo divertido la sentimental sonrisa que su amigo había puesto frente a él-
Las leves risas de todos se escuchaban de forma tranquila en aquel instante tan pacifico, veía a sus padres, a sus amigos, faltaban sus hermanitos que por obviedad no estaban allí y en realidad le alegraba, debían estar con su tía Ino jugando y disfrutando.
Aquel momento si que era sereno
Demasiado
Dejo de reír al momento de sentir una opresión bastante fuerte en el pecho y volver a toser sangre, escuchando como sus acompañantes se alteraban frente a la situación. No entendía porque aquel dolor justo en ese preciso momento.
- chicos llamen a una enfermera–ordeno con prisa el azabache y en menos de un instante ambos hermanos rubios salieron corriendo de la habitación en busca de la enfermera-
- tranquilo hijo–pidió la pelirrosa quien le saco la mascarilla de oxigeno al pelirrojo, comenzando a limpiarle la sangre que tenía en la boca con algodones-
- no le quites la mascarilla–expreso con tono algo duro y molesto Sasuke al ver el actuar, según él, poco inteligente de su mujer-
- se puede ahogar con la sangre–se defendió Sakura mirando de la misma dura manera al azabache, ella jamás haría algo par lastimar a su hijo-
- ¡No sabemos qué tan grave este como para sacarle la mascarilla!–Subió el tono Sasuke logrando levemente espantar a Sakura-
- no se… peleen–pidió Satoshi al ver que sus dos padres estaban enfrascados en una disputa por su causa-
- lo sentimos–se disculparon ambos por haber comenzado casi una pelea frente a su hijo a sabiendas de su estado y de que a él no le gustaba dar problemas-
- ¿familia Uchiha?–se oyó una voz entrando a la habitación, dándose a ver a un sujeto con una típica bata blanca de hospital y una planilla típica de un medico-
- si–respondieron a la vez ambos padres del chico-
- ¡No le quiten aun la mascarilla!–exclamo acelerado el médico acercándose al pelirrojo y de inmediato colocando la mascarilla de oxigeno y regulando el tanque-
- solo le limpiábamos la sangre que escupió para que no se ahogara–expreso de manera sumamente fría e irritado el azabache mirando al médico con los ojos mas asesinos que alguna vez pudo usar con alguien que no fuera su amigo rubio-
- Sasuke–sonrió con algo de ternura la pelirrosa al ver que su marido le defendió del regaño que les estaba dando el médico-
- ¿escupió sangre?, ¡¿Por qué no llamaron a una enfermera?–Pregunto alterado el médico a quien se le coloreo de azul la frente al ser tomado por el cuello de su delantal por el Uchiha quien tenía una mirada sumamente furiosa-
- ¡Precisamente fueron a buscar una! ¡¿Qué clase de hospital es este? ¡Saben la condición de mi hijo y aun así no tienen una enfermera aquí!–reclamo con el tono más furioso que pudo sacar de su garganta Sasuke al verse sobrepasado en su poca paciencia-
- l-lo siendo señor Uchiha, hare pedir una enfermera que este aquí las 24 horas–aclaro el médico intimidado ante el Uchiha, es decir, sabia del estatus social que ese hombre representaba y realmente no le iría nada bien si él se quejaba de la atención para con su hijo-
- más les vale, si algo le pasa a mi hijo no saben de lo que soy capaz–amenazo Sasuke soltando al médico quien trago grueso ante las posibles consecuencias que se les vendrían por causa de ese importante hombre, los Uchiha eran una familia con reputación y había que respetarlos-
- si no llego porque lo llamaron, ¿a que vino?–pregunto pronto la pelirrosa intentando apaciguar todo cambiando el tema al ver que su marido estaba llegando al extremo del enojo-
El médico agradeció internamente que esa mujer fuera tan dulce
Aunque no entendía como una mujer así podía estar casado con alguien así
Polos opuestos se atraen
- cierto, venía a avisarles que a otra accidentada, Karin Seidou, acaba de fallecer–recordó de inmediato el médico logrando sorprender a los esposos Uchiha-
Sin que nadie se diera cuenta, sus ojos se agrandaron enormemente
Para irse cerrando con una tranquila sonrisa
- no aguanto las cirugías, su cuerpo estaba muy dañado después del choque, por ahora necesito que me acompañe para que llene unos documentos y se contacte con algún familiar directo –termino de explicar el médico con el rostro serio mirando al azabache quien no demostró preocupación alguna ante su noticia-
- cuando llegue la enfermera iré, antes no, no dejare a mi hijo solo con esta banda de incompetentes rodeándonos–se quejo Sasuke cruzándose de brazos con impaciencia al ver que por mucho que esperaban y pasaban los segundos, no llegaban Minato y Minako con una enfermera-
Era un hospital, debían haber muchas de ella, ¡¿Cómo no había una cuando se le necesitaba?
- le estaré esperando en la recepción–afirmo el médico quien salió prácticamente corriendo de la habitación asustado por la dura mirada que Sasuke había colocado-
- Satoshi–llamo Sakura al pelirrojo al ver que este tenía cerrados los ojos con una tranquila expresión en el rostro-
- ¿murió?, ¿Cómo sucedió? –pregunto aun sin abrir los ojos, sentía como aun la anestesia le adormecía después de esa noticia y la intensa tranquilidad que le dio al alma saber aquello-
No le deseaba mal a nadie, pero era egoísta
- cuando impactamos el auto con el de ella, ella quedo atrapada, apenas quedaste inconsciente comenzaron a incendiarse ya que la gasolina llego a los circuitos eléctricos de los autos, intentaron sacar a Karin, aunque costó mucho, ya tenía muchos daños internos, intentaron de salvarla, pero como veras…-dejo incompleta la frase Sakura, aun cuando ella era mala, no podía de dejar de tener lastima ya que a su parecer nadie merecía morir así-
Sobre todo porque entendía que era la verdadera madre de Satoshi, a pesar de ser una mala mujer y una persona de las mas malditas, la sangre tira, entendía que el cuerpo de su hijo reaccionara así cuando sintió la muerte de esa mujer
La sangre tira
Sobre todo cuando es dada
- aunque suene egoísta, me alegro de ello, murió en su ley, de la misma manera en que ellos asesinaron a mis abuelos, les dejaron a ustedes solos y a mí me hicieron daño–susurro con cierto rencor en la voz el pelirrojo, rencor que fue desapareciendo de su rostro al recordar que esa mujer ahora ya no estaba con ellos y no podría volver a hacerles daño-
No le deseo nunca la muerte a esa mujer, no hasta que intento arrollarlo junto con Yuuki
- esta vez es definitivo hijo, ya no te volverá a hacer daño–afirmo con tranquilidad Sasuke ganándose al lado de Satoshi quien abrió los ojos con un brillo bastante peculiar en ellos-
Aquel brillo que la pelirrosa no veía desde que este era un niño pequeño
- me protegiste, como lo prometiste cuando nací–sonrió el pelirrojo logrando agrandar los ojos de su madre al ver la sinceridad que sus negros ojos expresaban, y claro, hacer abrir los ojos enormemente a Sasuke junto a un leve sonrojo en la cara-
- ¿Cómo lo sabes?–pregunto asombrado, jamás le conto de aquello, era una promesa que le hizo cuando pequeño y que jamás le comento porque era su deber de padre cumplirla-
- lo soñé–expreso con simpleza Satoshi cerrando los ojos con cansancio teniendo como última imagen de su mente a su padre en aquel sueño con él recién nacido en brazos-
- esta vez te creeré, hijo–acepto con un suspiro de tranquilidad Sasuke, escuchando la leve risilla de Sakura, para luego colocar su mano sobra la cabeza de su hijo-
Recordaba esa caricia, de cuando era bebe, de cuando tenía diez años y se enfermo, de como la realizaba también cuando estaba orgulloso de él. Se sentía sumamente cómodo, tranquilo y protegido cuando sentía la mano de su padre sobre su cabeza.
- ¡Satoshi despertó!–Se escucho la exclamación fuerte de la voz femenina, algo aniñada, de cierta chica la cual hizo que todos abrieran los ojos con nerviosismo-
Aquella chica que corrió a abrazar…
- ¡Yuuki me duele!–grito con desespero el pelirrojo al sentir el estrangulador de la peliplata sobre su cuerpo el cual ya de por sí solo sentía ligero por la anestesia-
Al pobre herido
- ¡Te aguantas! ¡¿Sabes lo preocupada que me tenías?–pregunto con el rostro de asesina la peliplata, sacándole al pelirrojo una tremenda gota en la cabeza junto a una expresión de miedo-
Luego, un puchero
- Yuuki–pensó asombrado el pelirrojo al sentir como Yuuki se separaba de él, parándose a su lado con el rostro cabizbajo-
- por favor… no me vuelvas a preocupar así–pidió ahora con aparte de un puchero, lagrimas saliendo de sus ojos-
- no llores, sabes que no me gusta verte llorar y ahora no puedo moverte para secarte las lagrimas–dijo colocando una media sonrisa, intentando sonar lo bastante arrogante como para sacarle una risa a la peliplata-
- eres un tonto…-sonrió entre el llanto la peliplata secándose las lagrimas a petición de que Satoshi no quería verla llorar-
- lo sé…-sonrió el pelirrojo aceptando todo lo que la peliplata le decía-
- y eres igual a tu padre, para nuestra fortuna–pensó con orgullo la pelirrosa quien sintió como detrás de sus hombros, una mano pasaba, la cual era de su marido quien veía entretenido a su hijo-
- ¡Llegamos con la enfermera!–expreso con cansancio Minato al ser el único que podía hablar de la tremenda carrera que él, Minako y la enfermera habían recorrido a toda prisa-
- si que se demoraron–suspiro con resignación Satoshi al darse cuenta de que ya estaba bien y que en realidad la visita de la enfermera ya no serbia de mucho-
O eso pensaba
- déjame revisarte –anuncio la enfermera haciendo su típico chequeo del estado físico del pelirrojo, revisar vendajes, sueros intravenosos, las maquinas hasta llegar a ver los resultados- creo que ya no necesitas la mascarilla –una vez dicho esto, corto el tanque de oxigeno y retirando completamente la mascarilla del rostro del pelirrojo- pero si vuelves a necesi…
- c-creo que no la necesitara–volvió a hablar Minato con nerviosismo al ser el único que podía emitir una palabra ante la situación-
Silencio
La razón, la imagen que todos estaban viendo, ya que al ver que la mascarilla no estaba en la cara del pelirrojo, fue la misma peliplata quien se lanzo a abrazar a Satoshi y solamente para…
- me… me está… -seguía pensando con los ojos abiertos como platos Satoshi-
BesandoEl silencio siguió cuando Yuuki se separo de Satoshi y con las mejillas adorablemente sonrojadas y pronto comenzando a reír levemente con alegría, típica de una niña.
- Yuuki…-llamo aun sin salir del semi shock Satoshi-
- eso fue por el te quiero–explico la pequeña tomándose las manos tras la espalda y por fin logrando hacer soltar las risas de todos los de la habitación-
Si que era inocente
- ¿me darías otro?–pregunto con una media sonrisa arrogante Satoshi haciendo que la risa de la pelirrosa de su madre aumentara aun mas al reconocer ese rasgo tan particular-
Aunque este otro dejaría mucho que desear
- quizá luego, pero el siguiente es por el te amo–condiciono Yuuki levantando un dedo con firme decisión y ojos de orgullo-
- te dejare esperando un tiempo más–amenazo Satoshi logrando que los ojos de Yuuki se volviera asesinos en su contra-
- te torturaras solo–razono de inmediato la peliplata, todo lo que Satoshi le lanzara ella lo respondería-
A menos…
- no me dices nada nuevo–pronuncio con tono sumamente aburrido el pelirrojo-
Que lo aceptara
- ¡Satoshi asaltacunas pervertido pedófilo por fin salió del closet!–grito sin poder contener mas la risa Minato tirándose al suelo con las manos en el estomago al ya no poder respirar-
Comenzó a sudar frio de un momento a otro
Sus instintos le decían que había peligro
- ¡Comienza a correr!–Amenazo Satoshi con ojos furtivos al rubio quien sin dudarlo dejo de reír y comenzó a correr como si su vida dependiera de ello-
- ¿Minato se habrá dado cuenta de que aun estas en la camilla y no podrás perseguir hasta matarlo en un buen tiempo?–se pregunto Sakura con una inmensa gota en la cabeza al ver correr despavorido a Minato del, por ahora, indefenso de su hijo-
- no lo creo–suspiro Minako con resignación, su hermano mayor era todo un despistado, por suerte su hermanito menor era más parecido a ella y su madre-
- ¡Para la siguiente visita me vestiré de enfermera!–sonrió maquiavélica Yuuki haciendo que el rostro de Satoshi se sonrojada por dejar volar demasiado su imaginación-
De inocente, poco
- miren a los niños de ahora–pensó con una nerviosa sonrisa y un notoria sonrojo en su rostro la pelirrosa madre-
parece que si es un pervertido saliendo del closet–pensó con la misma sonrisa nerviosa Minako sin poder creer que Satoshi, quien era el más maduro del grupo, de verdad fuera esa clase de chicos- parece que saco mucho de Sakura aun no teniendo su genética–recordó Sasuke, ya que la pelirrosa, según las historias de Ino, también tenia complejo de perversa- Yuuki, no lo hagas –pidió con el rostro más que rojo que un tomate, haciendo un juego espectacular ente el rojo de su cara con el rojo fuego de su cabello- está bien, solo quería molestarte un rato –acepto Yuuki sacando la lengua de manera inocente y de nuevo abrazando a Satoshi de forma más suave, a la vez que ambos sonrieron- este es el Satoshi que conozco, solo no te vuelvas un pervertidoLas risas nuevamente inundaron la habitación, aun con la vergüenza, el pelirrojo también reía, no podía prometer nada
Lo aceptaba, era un pervertido recién saliendo del closet
Igual que su padre Ahora estaba feliz, Había sobrevivido, ahora estaba seguro, sabía que los siguientes años serian fabulosos, solo le faltaba una sola cosaSobrevivir a la furia de su casi suegro cuando se enterara que Yuuki le beso
Finalmente llego ^^
Bien, explico porque me demore tanto
Yo este fic lo tenia excrito y terminado, por un tiempo no lo subi por la escuela
Ahora, me demore un poco mas porque... el capitulo 36 "Madre hay una sola" lo edite antes de subirlo y al parecer, esta maquina del demonio sobreescribio los ultimos capitulos con ese, es decir, tenia guardado cuatro veces ese capitulo #¬¬
Otro anuncio, veran, este es el penultimo capitulo del fic, el siguiente es el ultimo
Lo es, es para llorar
Pero, a parte del ultimo capitulo, hice un epilogo, que seria el capi 41
Asi que, esperando que entiendasn y hayan disfrutado, me voy ^^
Cuidense mis lectores, ¡Bye!
