Hola a todos
Aquí traigo lo que es el ultimo capitulo
Pero, ademas tengo un epilogo, lo estaré subiendo por el lunes o martes
Bueno, si mas, les dejo la ultima de las contys, espero que la disfruten ^^
Aun veía con sus perlados ojos a aquel chico con una gota en la cabeza, no era para menos, no siempre se podía ver a aquel pelirrojo Uchiha con una curita en la mejilla y con un ojos morado.
Si, un ojo morado
- está listo–afirmo Satoshi dejando el lápiz sobre el escritorio y pasándole un montón de papeles a quien estaba del otro lado del escritorio quien asintió tomándolos y comenzando a revisarlos-
- Sasuke es un demonio sin compasión, hacerte venir aquí después de tan tremenda tunda–comento Neji aun revisando los papeles mirando que todo estuviera en orden con una sonrisa de diversión ante el suspiro que escapo de la boca del pelirrojo-
- si es por demonios sin compasión, conozco a uno peor, el que me dio la tunda–afirmo el pelirrojo con aburrimiento colocando un codo en el escritorio y depositando su mejilla en su mano, reaccionando inmediatamente al dolor ya que se apoyo inconscientemente en su mejilla herida-
- sobreviviste–dijo Neji con expresión de risa arrogante en su rostro al ver como el pelirrojo se sobaba la mejilla-
- apenas–informo el pelirrojo con expresión de dolor en la cara producto de recordar tremenda tunda que su cuerpo jamás olvidaría-
No, jamás olvidaría la tremenda tunda que Shin le dio cuando le informaron que él y su pequeña peliplata eran novios.
Celos de padre
- es parte de ser hombre–le apoyo Neji parándose y colocando una mano sobre el hombro de Satoshi en señal de apoyo y comprensión-
- quien lo dice, usted no paso por esto–reclamo Satoshi con ojos entrecerrados al recordar que la esposa del ojiperla, Tenten, había vivido con ellos en el orfanato y nadie le dio una tunda así al ojiperla porque Tenten no tenia mas familia-
- tienes toda la razón–sonrió arrogante Neji quien recordó como le pidió ser su novia a su esposa sin que su pellejo corriera peligro-
- quien viene a sermonearme, el que se caso con una chica de un orfanato, aunque dudo que a Tía Tenten le molestara-pensó con un tic nervioso sobre su ceja y ojos entrecerrados Satoshi al ver como Neji volvía a sentarse ordenando los papeles-
- ¿y porque no vino Sasuke?–pregunto Neji con curiosidad ya que según él, Satoshi solo vendría a acompañar a Sasuke que es con quien realmente iba a cerrar los tratos, aunque no le molestaba ya que Satoshi tenía mucha influencia ahora sobre la empresa de su familia-
- cuando íbamos al aeropuerto, tío Naruto nos fue a dejar, pero antes de subir al avión llamo desesperada tía Ino diciendo que los síntomas de parto de mamá ya habían comenzado, así que papá me encargo venir a cerrar el trato y ellos se fueron directo al hospital–explico recordando la escena donde se quedo solo en el aeropuerto con las maletas hechas y su padre se fue casi a la velocidad de la luz con Naruto dándole la simple instrucción de cerrar el trato-
- mira que es ese Sasuke–rio divertido Neji al recordar como Sasuke era antes y como cambio súbitamente cuando se caso y cuando supo que Satoshi era su hijo, desde aquel entonces Sasuke confiaba plenamente en el pelirrojo como su mano derecha-
- y por cierto, ¿Cómo están Taro y Yumi?–pregunto Satoshi por sus amigos al recordar que no los veía hace ya un tiempo, en persona, porque hablaba mucho con ellos por teléfono y vía internet-
- están bien, se la pasan jugando con Hitomi, ahora que camina la llevan a todos lados–conto el ojiperla quien recordó como sus dos hijos mayores ahora se la pasaban con su pequeña y ultima hija de tanto solo dos años de edad-
- sé lo que se siente ser el hermano mayor de niños pequeños–sonrió con entendimiento el pelirrojo al recordar que sus propios pequeños hermanos agotaban todas sus reservas de energía, ni comiendo una montaña de azúcar y tomando un tarro de café completo podía seguirles el ritmo a esos pequeños demonios andantes-
- es cierto, ¿tienes donde quedarte?, sino te puedes quedar con nosotros, seguro los chicos se alegraran de verte–ofreció Neji, usualmente cuando Sasuke venia ellos se quedaban en hoteles o cosas así para no incomodar a nadie, pero siempre la invitación estaba hecha-
- me encantaría, pero cambie el pasaje de vuelta para las ocho, así que estaría llegando mañana en la mañana a Tokio, será para otra tío Neji–se disculpo Satoshi con una nerviosa sonrisa, realmente quería irse para poder llegar a ver a su madre y a sus hermanitos a Tokio-
- lastima, a los chicos les habría gustado verte, me reclamaran infinitamente porque no les pasaste a ver–suspiro Neji preparándose para los infinitos reclamos de sus hijos cuando supieran que Satoshi había ido a Osaka y que él no lo retuvo par que lo vieran-
- será para la siguiente tío Neji–acepto el pelirrojo colocándose de pie frente al escritorio-
- ¿ya te vas?, pensé que tenias el vuelo para las ocho de la tarde–noto extrañado el ojiperla al ver la prisa con la que el pelirrojo se iba de la oficina-
- sí, pero hay algo más que quiero hacer antes de irme–explico Satoshi, después de todo, era la primera vez que estaba en Osaka el solo y quería aprovechar un poco su corta estancia allí-
- está bien, suerte y cuídate, cualquier cosa me llamas–ofreció Neji a sabiendas de que si algo le pasaba al pelirrojo durante su estancia en Osaka, Sasuke le sacaría algo más que los ojos-
Se notaba que el Uchiha confiaba mucho en ese chico como para dejarlo ir solo a otra cuidad
OoOoOoO
Caminaba por aquellas calles, realmente todo cambiaba mucho, a pesar de que viajaba seguido a Osaka para ver a sus amigos, aquella era la primera vez que estaba solo en aquella ciudad, aquel invierno que pronto seria navidad.
El frio era fuerte, penetraba la ropa, pero contradictoriamente le traía cálidos recuerdos cada que pasaba por algún lugar le hacían recordar con más fuerza su niñez en esa ciudad.
Vio de un momento a otro, en aquel barrio de no muy buena clase, a muchos niños jugando, algunos de ellos con ropas gastadas, jugando con tablas o juguetes rotos, aun así eran energéticos, tenían calor de tanto jugar, y eran felices, sonrientes.
Su sonrisa apareció al recordar esos tiempos
Sus ojos se abrieron confusos al ver a los niños quienes se le quedaron mirando con rostros de temor y salir corriendo y a otros esconderse detrás de postes y tarros de basura, sin saber el motivo del porque.
Hasta que la respuesta apareció en su cuello y su hombro
No había cambiado mucho la situación de aquellas calles de baja clase, aun cuando la ciudad de Osaka crecía. Aquel frio se apodero de su piel en una brisa cuando aquel objeto con filo se acerco a su cuello haciéndole levantar su cabeza mirando a las nubes.
Una sonrisa de nostalgia se apodero de él al ver que comenzaba a nevar.
- entréganos lo que traes–hablo amenazador el hombre quien mantenía su navaja en el cuello de Satoshi apretando mas aquel objeto contra él-
- hmp–bufo Satoshi con una media sonrisa de confianza en el rostro-
- ¿eso es un sí o un no?–pregunto con cuidado el hombre de la navaja al pelirrojo-
- es un, vete a la mierda–expreso con fastidio Satoshi abriendo los ojos sin una pisca de temor reflejado en ellos-
- perfecto, tu lo pedis…-se escucho el sonido de un tremendo golpe el cual le corto el aliento al sujeto-
Las palabras no pudieron terminar de salir de su boca debido al tremendo codazo que el pelirrojo le había dado al ladrón en el estomago, alterando enseguida a sus amigos quienes sacaron navajas y se lanzaron a él.
Volvió a sonreír de medio lado
A sus cinco años lo habían apaleado
A sus diez años había aprendido a pelear en callejones para salvar de pequeña a su novia de cabello plateado
A sus mismos diez años, durante un año nuevo, había palidecido ante aquellos buscapleitos, siendo protegido por primera vez por su padre
A sus trece, catorce y quince años aprendió a pelear en peleas con matones de la secundaria para cuidar a sus amigos, convirtiéndose en uno de los chicos más fuertes y populares de aquella secundaria
Y a sus ahora dieciséis años, haría pagar a esos bastardos por existir
Solo se escucharon pocos golpes, aquellos que el pelirrojo daba dejando inconsciente uno a uno a los ladrones con uno o a lo sumo, dos golpes.
Hasta que cayeron inconscientes sobre la nieve que aun caía
Volvió a mirar al cielo, al seguir nevando, pronto comenzando a caminar entre las calles con las manos en los bolsillos y la vista despreocupada bajo la nieve que cada vez caía mas y mas fuerte.
OoOoOoO
Miraba calmo el sol ponerse. Ya eran las seis y media, en invierno atardecía mucho más temprano que en verano, se notaba la diferencia. Aquella plaza estaba igual que siempre, nunca cambiaba, era el símbolo de sus más hermosos recuerdos de pequeño, de cuando paseaba con su madre y su casi padre por aquellos lugares, sin tener dinero ni cosas, pero los paseos siempre eran divertidos.
Aquellos recuerdos que se avivaban mas y mas al ver a los pequeños jugando a las guerras de nieve junto a sus amigos o a sus padres. Recordó, que en ese entonces jugaba con un balón muy gastado con Sasori en verano, en primavera cortaban flores con su madre para hacer coronas, en invierno jugaban a las guerras de nieve, y también cuando leían cuentos los tres juntos.
- eran días divertidos, ¿verdad Satoshi?–escucho la conocida voz de alguien tras de sí-
Se dio vuelta asombrado
Reconocía la voz, pero no muy bien a la persona. Abrió los ojos con asombro al por fin reconocer a aquel sujeto de cabello rojo y ojos marrones quien le había asombrado tanto, era el mismo que estaba recordando, años atrás cuando paseaban juntos.- ¿Sasori?–pregunto aun sin salir de su asombro el pelirrojo mirando a aquel hombre de apariencia algo mayor-
- el mismo, Satoshi –afirmo el pelirrojo mayor quien se paró a un costado de Satoshi quien aun le miraba intentando ver si era de verdad o una ilusión-
- pensé que te habías ido al extranjero por tu trabajo–recordó con extrañeza el pelirrojo de ojos negros mirando con cautela a aquel hombre que antes le disgustaba tanto-
- si, volví hace unos pocos meses –explico Sasori restándole importancia al tema, entendiendo muy bien la mirada que Satoshi tenía colocada sobre su persona- no te preocupes, ya abandone la idea de ver a Sakura
- ¿y porque has vuelto?–pregunto sin creer demasiado en las palabras de aquel sujeto-
- me volvieron a trasladar aquí ya que la empresa que me contrato abrirá una sede en Japón y como yo sé japonés les convenía traerme–volvió a explicar sin darle mucha importancia al tema el pelirrojo mayor mirando el rostro serio de Satoshi-
- que suerte–dijo con ironía Satoshi mirando con un tic nervioso a Sasori, realmente no había cambiado nada después de todos esos años-
- sí, he tenido suerte estos últimos años –sonrió con ligereza Sasori quien se coloco en la misma posición del Uchiha pelirrojo, mirando al parque- recuerdas aun este parque con dolor ¿verdad?, es normal, ya que ha sido mi culpa muchas de las cosas que pasaste–intento comprender Sasori la mirada y actitud que Satoshi aun tomaba con él, era lo más razonable, después de todo lo que había hecho se merecía su indiferencia-
- no es dolor con lo que recuerdo este parque ni es rencor lo que tengo contigo–suspiro el Uchiha quien cambio su cara de fastidio por una de nostalgia mientras miraba aquel parque-
- ¿no?–pregunto asombrado Sasori casi no creyendo en las palabras dichas por Satoshi-
- aun cuando te odiaba, al vivir todo lo que he vivido puedo apreciar ahora las cosas del pasado con mayor naturalidad, tu no eras mi padre, pero quisiste ser uno, al dejarnos me di cuenta del cruel mundo que tú me hablabas y del cual aprendí a defenderme solo porque tú me introdujiste en él, no fue del todo malo, me ayudo a llegar donde en realidad pertenecía–sonrió con completa sinceridad Satoshi quien desvió sus ojos del parque para mirar con aquellos expresivos ojos a Sasori quien no cavia en sí de la impresión-
- si que has madurado Satoshi -pensó con una quedada sonrisa el pelirrojo mayor quien desvió la mirada de Satoshi, queriendo que no le viera sonreír, después de todo no se lo merecía- y dime, ¿Cómo está tu familia ahora?–Pregunto para cambiar el tema el cual, para él, se había tornado algo meloso, molesto e incomodo-
- creciendo–afirmo con tono divertido Satoshi al recordar como en ese último tiempo la familia paso de ser de tres a ser ahora de siete-
- ¿ahora tienes hermanos?–pregunto el pelirrojo mayor a espera de una respuesta afirmativa por parte del Satoshi-
- tengo cuatro hermanos–le confirmo Satoshi dejando con el rostro desfigurado, nervioso, rojo y asombrado a Sasori quien no podía creer en absoluto lo que escuchaba-
- ¿cuatro?, vaya… eso no me lo esperaba–sonrió con nerviosismo el pelirrojo quien jamás se espero que Sakura aceptara de buena gana tener tantos hijos si cuando él le había pedido uno jamás dijo que si-
- recuerdas a Sasuke Uchiha, ¿verdad?–pregunto Satoshi mirando directamente a Sasori a la cara-
- los vi en las noticias, fue un caso conocido mundialmente, Yusuke Uchiha–nombro Sasori haciendo que Satoshi bajara levemente el rostro con una expresión de nostalgia-
- yo no soy Yusuke, soy Satoshi, y Sakura es mi madre–afirmo subiendo el rostro con una gran sonrisa y ojos sumamente expresivos, dejando ver toda la felicidad que le recorría en el cuerpo en ese momento-
- comprendo–sonrió también Sasori al por fin ver a ese pequeño niño que conoció, creer y ser realmente feliz alguna vez en su vida-
- cuando supe que Sasuke Uchiha era mi padre, yo les pedí hermanitos, mamá dijo que era cosa de mi padre y papá dijo que quería tres, entonces yo como buen niño metiendo la cuchara, les pedí cuatro hermanitos–conto con una nerviosa sonrisa Satoshi al recordar como inocentemente y sin dobles sentidos, en aquellas ocasiones, había pedido aquello y que como resultado termino siendo realidad su deseo-
- veo que te los dieron después de todo –rio divertido Sasori logrando que la conversación fuera más amena en ese momento aun cuando la nieve caía sobre ellos- y dime, ¿Cómo son?–pregunto haciendo la clara intención de que le contara como eran sus hermanos-
- mi hermanita se llama Hana, tiene cabello rosa y ojos negros, tiene seis años, es muy inteligente, tanto que hasta da miedo, Mikoto e Itachi son gemelos de cuatro años, tienen cabello negro y ojos verdes, son muy lindos, muy unidos y demasiado inquietos, hasta a mi me cansan–conto con una gran sonrisa y expresión divertida al recordar como quedaba tirado en la cama por las noches luego de jugar con los incansables de sus hermanitos menores-
- eso sí es un milagro, ¿y tu ultimo hermanito?–volvió a preguntar Sasori entretenido por la conversa y las cosas que Satoshi le relataba de su vida hasta ese momento-
- no lo conozco, solo sé que es un niño–respondió con tranquilidad y una divertida sonrisa el pelirrojo quien ya sabía cómo reaccionaría Sasori cuando le comentara aquello-
- ¿Cómo está eso?–pregunto con una extraña mueca el pelirrojo mayor al ver la tranquilidad con la que Satoshi afirmaba algo como eso-
- acaba de nacer, hoy, y como estoy aquí desde la mañana no lo he conocido aun–expilo el pelirrojo menor encogiéndose de hombros y dejando con una tremenda gota anime a Sasori por la ligereza con la que hablaba ahora Satoshi-
- ¿Y porque estás aquí si Sakura tuvo a tu ultimo hermanito?–pregunto curioso de saber los motivos Sasori, no creía capaz a Sakura de dejar a fuera a su hijo consentido-
- porque en realidad venia con papá, pero como mamá comenzó trabajo de parto me mando a mí para cerrar unos asuntos–confirmo las sospechas del pelirrojo mayor quien enseguida pensó que el padre de Satoshi debía tener algo que ver, aunque Satoshi no se veía para nada incomodado-
- te debe tener mucha confianza para dejarte venir solo cuando aun tienes 16 años–dedujo con simpleza Sasori mirando los ojos de Satoshi, intentando descubrir cada una de sus emociones, aunque sabía que aquel muchacho era un libro cerrado para los que él quería no supieran de él-
- si… dice que soy su mano izquierda, porque mamá es su mano derecha–expreso divertido con una gran sonrisa Satoshi, sonrisa que mezclaba el orgullo y el afecto que le tenía a su padre-
- Puedo ver esa felicidad en tus ojos Satoshi-pensó con asombro y cambiando a una cálida sonrisa Sasori, totalmente impresionado de que el pelirrojo que estaba frente a él le hubiera dejado ver sus sentimientos en ese momento-
- ¡Papi!–se escucho la voz aguda y algo infantil de una niña acercándose hasta donde estaban ellos-
Ambos pelirrojos voltearon ante aquel grito de una vocecita dulce, solo que ambos con expresiones diferentes, Sasori con una gran sonrisa mientras que Satoshi con una expresión de asombro al ver correr a una pequeña de cabello largo, de color rojo, y ojos negros, hasta los brazos del pelirrojo mayor y este tomarla en brazos.
- hola mi pequeña–saludo Sasori a la pequeña con una cálida sonrisa mientras esta solo le abrazaba-
- ¿pa-papi?–pregunto hecho piedra Satoshi mirando como aquella pequeña se parecía demasiado a Sasori y el cómo esta le había llamado antes de salir corriendo con él-
- hola cariño, perdona la demora, nos perdimos–explico nerviosa cierta mujer de cabello negro y ojos negros llegando donde estaba Sasori quien sonreía nervioso ante su afirmación-
- descuiden, no estaba solo–dijo al momento de que miro donde el Uchiha pelirrojo estaba aun petrificado y quebrajándose de la impresión de verle a él con una niña en brazos y a una señora a su lado-
- ¿en qué mundo estoy?, seguro esto es un sueño, si, de nuevo estoy soñando–pensaba sin poder creer lo que sus negros ojos veían ante ellos, la escena de Sasori con una familia jamás pensó verla-
- buenas tardes–saludo la mujer de cabello negro bajando levemente la cabeza con total educación-
- buenas tardes–respondió con el mismo gesto Satoshi mirando luego a Sasori poco menos que pidiendo explicaciones con la mirada-
- te las presento, ella es Saori, mi hija, tiene cuatro años, y ella es Asuka, mi esposa–explico Sasori presentando a la que ahora era su propia familia-
- voy… a desmayarme a la cuenta de tres-pensaba aun en shock Satoshi quien se piñizco la mejilla que aquello debía ser una ilusión o un sueño, su desgracia fue que le dolió y se dio cuenta de que estaba despierto-
- cariño, el es Satoshi–presento Sasori al pelirrojo quien dejo su drama de petrificación y volvió a ser él mismo mirando extrañado esperando a ver qué diría aquella mujer-
- ¡Vaya! ¡Satoshi! ¡No tienes idea de lo mucho que hablaba Sasori de ti!–expreso con emoción la pelinegra asombrando a Satoshi ya que jamás se espero que Sasori hablara aun de él o si lo hacía pensaba que no serian buenas cosas-
Sonrió levemente al darse cuenta que este tampoco le tenía algún rencor
- cariño, no me dejes mal–pidió con la vergüenza en los ojos Sasori y un leve tic nervioso al darse cuenta de que su mujer había hablado de mas sobre él-
- no te puede dejar más mal que esto–expreso con ojos entrecerrados el Uchiha pelirrojo a Sasori, destruyéndosele toda la imagen de hombre serio y sin corazón que el tenia como recuerdo-
- gracias–agradeció irónico Sasori mirando de la misma manera, con los ojos entrecerrados, a Satoshi mientras rayitos salían de sus ojos de nuevo en un enfrentamiento de miradas-
Esos dos tampoco cambiaban nada
- Ahora comprendo porque dijo que abandono la idea de ver a mamá-volvió a pensar Satoshi recordando las anteriores palabras de Sasori cuando este se la encontró, después de todo estaba tranquilo, sabía que ya no le joderia mas la vida-
- te dije que estos han sido años buenos–respondió Sasori quien miro a su pequeña y su pequeña le abrazo con cariño juntando sus mejillas casi ahogando a su padre-
- si, han sido años muy buenos-sonrió divertido Satoshi al concordar con aquella afirmación, habían sido años buenos, donde no solo aquel pelirrojo que estaba parado en frente suyo tenía una familia
Ahora él también tenia la suya
- ya tengo que irme –hablo Satoshi sacando su celular para mirar la hora y darse cuenta de que la hora se había pasado rápidamente sin darse cuenta- ¿tan pronto?, quédate a cenar, quisiera conocer mejor al chico del que Sasori tanto me ha contado–ofreció la esposa de Sasori con una gran sonrisa y ojos brillantes al poder conocer a alguien que su marido ya de antes conocía-
- no creo que sea posible cariño, el Satoshi que ves aquí ya no es ese niño del que te conté–expreso con una media sonrisa Sasori dejando asombrado a Satoshi por la mirada que este le dedico-
Casi… como si sintiera orgullo
- es verdad –afirmo Satoshi quien cerró los ojos de momento para abrirlos con una media sonrisa muy a su estilo- además, salgo de viaje a Tokio ahora a las ocho, así que ya tengo que irme para registrarme y todo el asunto–aviso recordando la hora que era y que si no se alistaba para volver, perdería el pasaje de vuelta-
- dale mis saludos a Sakura–pidió Sasori a Satoshi con una divertida mueca esperando una reacción de enojo de el pelirrojo quien siempre fue celoso de su madre-
Pero esta vez era diferente
- ya quisieras–sonrió con diversión el pelirrojo menor comenzando a caminar dándole la espalda con diversión a los esposos-
- y a tu familia, tarado–completo la frase Sasori mirando con cara de fastidio a Satoshi quien se quedo parado para tan solo verles por sobre su hombro-
- insisto, quisieras–sonrió de medio lado con los ojos divertidos para seguir caminando solo levantando una mano en son de despedida-
- no ha cambiado tanto como pensaba-pensó con un suspiro de fastidio Sasori, muy a pesar de que ese chico fuera maduro, seguía siendo un adolecente con las mañas genéticas que su padre, el Uchiha, le había pegado y heredado-
- papi, ¿Quién es él?–pregunto la pequeña pelirroja en brazos de su padre mirándolo aun con las mejillas sonrojadas y una leve sonrisa de inocencia en el rostro-
- él, mi pequeña, es alguien a quien conozco desde hace mucho tiempo –explico sin mayor detalle Sasori a sabiendas que su pequeña hija no entendería más que eso y si lo intentaba podría llegar a malinterpretarlo- alguien que hubiera sido tu hermano si hubiera podido madurar antes-termino de pensar Sasori mirando como Satoshi desaparecía de su visual al salir de aquella plaza aun bajo la nieve que caía-
Jamás pudo olvidar a aquel pequeño, contra todo lo que deseaba, se había encariñado más de lo que creía con él, y ahora menos podía olvidarlo ya que su propia hija tenia los mismos rasgos de ese niño, aquel cabello rojo fuego y ojos negros.
Había estropeado su primera oportunidad para ser padre
Sin embargo, en el pecho sintió una sensación muy cálida, el saber que ese muchacho no le guardaba rencor sin duda fue la máxima expresión de madures que el pelirrojo alguna vez mostro, siempre se asombro de su capacidad para pensar, razonar y madurar, para defenderse, lo admitía, ese adolecente de tan solo 16 años era más maduro que él quien ya era un adulto formado.
Estaba orgulloso de él, aun cuando no tenía derecho a estarlo
- Sasuke Uchiha, siéntete orgulloso, y cuídalos, Satoshi es… él y Sakura son un gran tesoro, no… la familia es un gran tesoro–sonrió Sasori quien le dio un beso a su pequeña hija en la frente con mucha dulzura pensando en su propia familia-
Pero la vida se encargo de darle una segunda oportunidad
OoOoOoO
Aun era temprano, sin embargo su marido llego a primera hora con los pequeños quienes enseguida pidieron ver a su hermanito. Aquel bebe aun dormía, a su lado solo estaba la pequeña pelirrosa quien leía tranquilamente, desde que Satoshi le había ayudado a aprender a leer se devoraba los libros tal y como su hermano mayor, en cambio los pequeños jugaban entre sí con una pelota en el suelo, no hacían escándalos, aunque fueran energéticos eran obedientes, por suerte.
Miro en su regazo aquel pequeño bebe que recién había llegado al mundo alimentándose de su pecho con total tranquilidad, contrastando perfectamente su piel blanca con aquel negro cabello que había heredado de su padre.
Sintió al instante la mano de Sasuke sobre su hombro, mirándole con una sonrisa de medio lado sumamente sincera y ambos desviando la mirada hasta aquel pequeño que seguía tomando leche del pecho de su madre, cosa que le hizo sonreír con las mejillas rojas a la pelirrosa.
- ¿lo hacemos verdad?–pregunto la pelirrosa recordando el plan que ella y Sasuke habían propuesto ya hace unos meses-
- claro, ya lo habíamos hablado–confirmo Sasuke con algo de impaciencia de saber que pasaría una vez le preguntaran "aquello" a su hijo mayor-
- que lastima que no estaba aquí Satoshi para conocerlo–dijo Sakura quien saco al pequeño recién nacido de su regazo, tomándolo de tal forma que su cabecita reposara en su hombro y comenzando a frotarle la espaldita-
- creo que ya debe estar por llegar, son las ocho de la mañana, su vuelo debía estar aquí como a las cinco de la mañana–confirmo Sasuke mirando su celular para ver la hora, sin duda tanto Sakura como él ya estaban impacientes de que Satoshi llegara-
- ¿Crees que sepa?–pregunto con diversión Sakura recordando el complejo de adivino que el pelirrojo tenia-
- quizá, ya lo conoces, siempre nos sorprende–expreso con algo de diversión al recordar todas las cosas que Satoshi siempre había dicho y predicho, situaciones locas y extremas a las que él había acertado, no sería tan descabellada la idea de que otra vez acertara-
Sonrió encantado al ver a la pelirrosa mirar con aquellos hermosos ojos al pequeño y darle un beso en la cabecita mientras seguía frotándole la espaldita para sacarle los eruptos después de haber tomado leche, aquellos eran los mismos ojos que colocaba siempre que veía a uno de sus pequeños, sin duda ella era especial.
Recordó de momento cuando el pelirrojo nació y Karin ni atención le prestó, esa atención que Sakura si le colocaba a sus pequeños hijos, a todos por igual, realmente le hubiera encantado haber criado y ver crecer a Satoshi desde bebe y cuidado por ella, ahora podía hacerlo, con sus hijos más pequeños.
Estaba feliz por ello
- papi, tengo hambre –expreso con ojos de borrego la pequeña pelirrosa quien llamo la atención de su padre tomándole la manga y con su otra mano frotaba su pancita aludiendo a que estaba vacía- es cierto, no tomamos desayuno –recordó Sasuke sacando de un bolso que trajo un chocolate y un sándwich que previamente la pelirrosa le dijo que empacara para los pequeños- ¡Gracias! –Exclamo feliz la pequeña tomando ambas cosas y saltando de alegría, dejando el sándwich de lado por el momento y abriendo el chocolate antes-
Típico de ella comer el postre antes de la comida
- ¿no le darás algo a Mikoto e Itachi?–pregunto curiosa la pelirrosa mirando a sus pequeños jugar con una pelota y corriendo de un lado a otro mientras se la lanzaban-
- parecen aun estar energéticos, cuando les de hambre se los paso–asintió el azabache mirando con diversión a ambos pequeños, menos mal que estaban en una habitación individual, así ellos podían jugar, eran incansables, suerte que eran dos-
Sintieron unos pasos fuera de la habitación y luego la puerta abrirse. Al ver quien entro pudieron ver a aquel pelirrojo que estaban esperando entrando con los ojos cerrados y una cara de sueño que nadie en la vida le quitaría.
Y fue cuando sintió en sus piernas dos abrazos
Abrió los ojos de golpe mirando al suelo, encontrándose con los dos pequeños de cuatro años, de cabellos negros y divertidos ojos verdes dirigidos hasta él, luego de que estos comenzaran a tirarle de sus mangas para que caminara dentro de la habitación.
Sonrió
Esos pequeños siempre hacían eso cuando querían llamar su atención. Se agacho hasta la altura de los pequeños colocando sus manos sobre la cabeza de ambos quienes rieron ante la caricia que él les estaba dando.- ya les dije que no tiraran de mi ropa Mikoto, Itachi –nombro a los pequeños quienes asintieron con diversión en los ojos mirando al mayor de sus hermanos quien aun les acariciaba la cabeza- tenemos un hermanito menor –sonrió con alegría el pequeño pelinegro quien contaba con inocencia la noticia a su hermano mayor- y es muy lindo –se oyó la infantil voz de la pequeña niña, ambos hablaban bastante claro al parecer ya que ni un balbuceo salía de sus bocas-
Si, justo como soñó que sería cuando llegaba
Miro divertido la escena en que su padre estaba mirándole con aquel bultito envuelto en mantas, a su pequeña hermanita gozando en grande su chocolate, antes del sándwich como era su costumbre, y a la pelirrosa de su madre mirarle con impaciencia reflejada en los ojos.
Ambos padres esperaban a que ese chico llegara
- ¿y han pensado en cómo le llamaran? –pregunto mirando divertido a sus padre quienes se miraron cómplices y sonrieron de la misma manera, de medio lado con algo de misterio- realmente, teníamos pensado otra cosa hijo –fue la voz de su pelirrosa madre la que hablo en tono dulce, mirando cómplice a su marido quien asintió entendiendo- con tu madre queríamos que tu escogieras el nombre de tu hermanito menor –dijo Sasuke quien se acerco a si pasándole al menor de sus hermanitos-Abrió ya sin mucho asombro al momento de recibir con una sonrisa a su hermanito menor recibiendo a su hermanito menor, al último de ellos, bajo la atenta mirada de todos, la orgullosa de Sasuke, la dulce de su madre, la impaciente de su hermanita pelirrosa y la divertida de sus hermanitos pelinegros.
Volvió a sonreír
Miro a aquel bebe de cabello negro e igual que Sasuke hizo con él cuando nació, llevo una mano hasta la nariz del pequeño, logrando que este abriera levemente los ojos mostrando aquellas perlas negras donde se reflejaba el mismo, ojos llenos de ternura e inocencia los cuales le estaban conociendo por primera vez.
ya sea como lo llamare -sonrió Satoshi sin dejar de verse en los ojos de aquel pequeño pelinegro con una cálida sensación en el pecho-
- entonces, ¿Cuál será su nombre?–pregunto emocionada la pelirrosa, totalmente impaciente ante la respuesta, era tanta la tentación de colocarle un bebe al nombre que casi le dice a Sasuke que se lo colocaran ellos, apenas si podía esperar aquel momento-
- quiero que se llame Yusuke–respondió por fin el pelirrojo acunando a su hermanito recién nacido con una enorme y tierna sonrisa al ver al pequeño de ojos negros, tan negros como los suyos-
- ¿Yusuke…?–pregunto con el asombro en los ojos Sasuke al escuchar aquel nombre de la boca de su propio hijo mayor-
Aquel nombre con el que él había nacido
- sí, quiero se llame Yusuke, Yusuke Uchiha–confirmo Satoshi quien tomo a su hermanito con sus dos brazos estirados y alzándolo mientras este seguía viéndole y al parecer, el pequeño bebe soltó una inconsciente sonrisa-
- pero… ¿Por qué Satoshi?–pregunto con una extraña sensación en el pecho Sasuke, creyendo que podría haber algún motivo especial por la que quisiera colocarle así, sabia de ante mano que Satoshi no creció con él y quizá eso podía hacerlo sentirse mal con aquel nombre-
- yo nunca estuve destinado a llamarme Yusuke, papá, ni a usar aquel cuarto de lindos dibujos, aun así Yusuke Uchiha nació, existió, y aun ahora cuando mi nombre sea Satoshi, no quiero dejar que la existencia de esa presencia se desvanezca, así que quiero que él tengo el nombre que yo no pude portar y use aquel cuarto que siempre fue de él –explico con una enorme sonrisa el pelirrojo asombrando de lleno a su padre quien jamás se espero aquella explicación tan simple y sincera de parte de su hijo-
Una segunda oportunidad para que esta vez el pudiera criar a Yusuke como siempre debió haber sido
- es muy dulce de tu parte Satoshi–animo la pelirrosa madre al muchacho de cabellos rojos a sabiendas de que era demasiado blanco en el alma como para poder odiar a alguien sin un fuerte motivo, sabia lo mucho que aquel nombre significaba mucho para él y que por ello se lo coloco a su hermanito-
- siendo así… bienvenido de nuevo a la familia–dijo Sasuke quien tomo al pequeño recién nacido alzándolo logrando, al igual que el pelirrojo, verse reflejado en aquellos ojos negros tan profundos como los de ambos-
- ¡Satoshi vamos a jugar!–pidió con un tono de voz bastante elevado la pequeña de cabellos negros y ojos verdes quien se había parado entre su padre y el pelirrojo logrando pasar desapercibida hasta ese momento-
- ¡¿Qué?! ¡Esperen niños! Apenas vengo llegando, denme un descanso–pedía con una nerviosa sonrisa el pelirrojo y un azul adornando su frente a sabiendas de que cuando jugaba con ellos terminaba con secuelas físicas en el cuerpo o traumáticas sicológicamente por lo que ellos le hacían jugar-
- ¡Queremos jugar!–escucharon la voz del pequeño Itachi atrás de Satoshi usando sus brazos intentando empujarle para que este tomara rumbo-
- ¡Ven!–exclamo la pequeña Mikoto quien tomo las manos de su hermano mayor, jalándolo y guiando el camino haciendo avanzar al pelirrojo con ayuda de su hermano gemelo-
- chicos… no me hagan esto, tengo sueño…-se iba quejando el pelirrojo por el pasillo donde era guiado, empujado por Itachi y jalado por Mikoto para que este les acompañara hasta los juegos que estaban fuera del hospital-
- así que se llama Yusuke–sonrió la pequeña pelirrosa de ojos negros quien estiro sus brazos pidiendo poder tomar al recién nacido, y claro, Sasuke se lo entrego sin mayor protesto-
- fue un lindo detalle de Satoshi–sonrió Sakura al ver a su marido mirándole con una extraña mirada de orgullo reflejada en sus ojos-
- si, y tiene razón, el nunca fue Yusuke, siempre fue Satoshi, tu hijo Sakura–acepto Sasuke quien se paro frente a la pelirrosa con una cálida mirada, ese chico de cabellos rojos era todo y más de lo que siempre quiso que su hijo fuera-
Era su orgullo
- nuestro hijo–menciono Sakura al segundo de que el azabache se agacho para darle un beso de pico a la pelirrosa quien quedo con las mejillas sonrojadas y los ojos cerrados completamente feliz-
- ¡No se den besos en frente de dos niños pequeños! ¡No solo me traumaran a mí sino que al pobre Yusuke!–se quejo la pequeña pelirrosa quien miraba a sus padres con las mejillas rojas y le tapo con una mano los ojos al recién nacido para, según ella, no "ver cosas que a su edad no debería"-
Ambos comenzaron a reír sumamente divertidos ante las ocurrencia de la pequeña pelirrosa, sin duda era igual a su hermano mayor, solo que sin los traumas, pero era muy cómica a parte de inteligente. Los pequeños, eran un caso, traviesos por donde se les mirara, energéticos sin duda alguna.
Pero todo esto Satoshi ya lo sabía, lo había vivido incluso antes de lo que sus padres creían
Solo le faltaba ver la personalidad del pequeño Yusuke ya que ni él la conocía
Hasta allí llegaron siempre sus sueños, solo conocía su vida hasta ese momento, después todo sería un misterio y quería vivir la vida de la mejor manera posible
Aunque con sus dos hermanitos ya le bastaba la vida para cansarse de jugar
