Todos los personajes de hetalia pertenecen a Himaruya Hidekaz
Capítulo 13
Guerras que no se pueden ganar.
Inglaterra se despertó cuando sintió la penetrante mirada de Oliver. El último lo había estado cuidando y no lo dejaba hacer solo ni las actividades tan simples como levantarse de la cama o incluso mover sus brazos.
Pero aun así no se quejaba. En primer lugar porque no tenía ganas de hacer nada, en segunda: La vida había perdido todo sentido para él pues para lo único que había existido desde hace más de mil años fue para servir a su pueblo…que ahora que lo pensaba, fue el mismo que lo traiciono.
Sacudió su cabeza parando el tren de ideas de su cabeza. No quería pensar más de lo necesario o si no terminaría volviéndose más loco de lo que ya estaba.
—Honey…-le hablo con voz dulce su contario-¿quieres comer algo? Puedo cocinarte algo…
—No tengo hambre-interrumpió Arthur.
—Pero…England…love…necesitas comer.
El rubio de cabello cenizo fulmino con la mirada al 2p—Te dije que no tengo hambre.
Oliver se alejó asustado de Arthur. Los ojos verdes de su original no eran los mismos, ya no reflejaban fortaleza ni sabiduría, solo alcanzaba a notar en ellos maldad pura, sentimiento que ni en su propia dimensión llena de personas retorcidas había visto.
—voy a estar en nuestro comedor por si me necesitas—murmuro con tristeza el contrario.
Arthur gruño y se enrollo en sus sabanas mientras escuchaba como si fuera una dulce melodía los pasos de Oliver saliendo de la habitación.
Dejo que su cuerpo se relajara, que sus parpados se cerraran y que su alma se liberara. Por primeras vez en mucho tiempo se sintió calmado.
Pero las puertas de su habitación se abrieron con estruendo, sacándolo de su estado de concentración. Estresado se asomó entre sus cobijas, encontrando que la persona que entro a su cuarto era el, pero estaba arreglado con ropa elegante de diferentes tipos de color azul con dibujos de picas por todas partes y un sombrerito que estaba a un lado de su cabellera rubia. Parecía salido de un cuento de antiguos reinos, princesas y magia.
—Arthur…vengo de la dimensión cadaverse
O-O-O-O
La cocina estaba hecha un caos. Solo se podían escuchar, gritos y quejas sin importar a que parte de esta te dirigieras.
¿El motivo de todo este desorden?
Los guardias habían regresado para llevarse a todos los países que rodearan a Rusia, los cuales eran: Estonia, Letonia, Lituania, Bielorrusia, Ucrania, Finlandia, Mongolia, China, Kazakstán, Georgia y Azerbaiyán.
Todo el mundo estaba decidido a no dejar que se llevaran a mas representaciones a pelear. Así que trataban de mantener la situación tranquila hablando con diplomacia porque aún no estaban tan fuertes como para defenderse con violencia.
Pero todo esto era inútil pues los guardias empezaban a llevar por cantidades exuberantes y si seguían así pronto los triplicarían en cantidad.
— ¡No vamos a dejarlos ir a que se maten!-grito desesperado Francia protegiendo a Georgia— ¡ya dejamos ir una varias veces a nuestros amigos y no han regresado! ¿Qué mierda tienen por cerebro para no entenderlo?
Las demás naciones le dieron la razón, hasta los 2p que estaban todavía en su alejada mesa asintieron.
Un guardia, aburrido por tener que esperar saco su arma abriéndose paso entre los países hasta que llego a Francia, le apunto en el corazón y le disparo. Ante la mirada incrédula de todos, el cadáver del francés cayó al mismo tiempo que el guardia aprovechaba para llevarse a Georgia a base de patadas afuera de la cocina.
Esa fue la gota que derramo el vaso.
Ahora todas las naciones se defendían y golpeaban a los guardias con todo lo que tenían. Unos lanzaban platos, otros cuchillos, incluso salieron varias sillas volando.
El cuerpo sin vida de Francia era cuidado por el resto de los integrantes del BTT, quienes trataban de hacer que parara la hemorragia de su amigo, pero no tenían éxito.
— ¡Vamos Fran! Resiste—España rompía partes de la camisa que tenía para hacer un torniquete mientras Gilbert usaba un cuchillo que le dio Bielorrusia para sacarle la bala a Francia.
— ¡Joder! ¿Por qué Francis no se está curando?-pregunta desesperado Prusia— ¡Una nación se cura con rapidez! Digo, en estos momentos el ya andaría por ahí pateando los traseros de los guardias.
—no me digas que…-Antonio dejo de hacer el torniquete para ver preocupado el cuerpo de su amigo, e inmediatamente tomo su muñeca para sentirle el pulso.
Nada, no alcanzaba a sentir ni el más mínimo movimiento. Pero aun así, desesperado por pensar en la posible muerte de su amigo decidió poner su oreja en el pecho de Francia para escuchar sus latidos.
España sintió como el alma se le iba al suelo al comprobar que el corazón de compañero había dejado de latir.
— ¡está muerto, Gilbert!-le anuncio con lágrimas en los ojos-¡ya no tiene pulso!
— ¡no juegues con este tipo de cosas Carreido! ¡Francia se despertara!
— ¡No! ¡Gil! Escucha, ya paso mucho tiempo y no se ha movido, no es normal en una nación.
— ¡Es que no puede ser! Primero Italia se fue...después Fran se va—Prusia golpea el suelo—maldición yo…
—Retirada—grito un humano interrumpiendo al albino. Los guardias corrieron hacia la puerta, esquivando a las naciones que se encontraban en su camino, después cerraron la puerta con tanta fuerza que varias cosas de los estantes de la cocina se cayeron al suelo.
Las paredes temblaron y se abrieron dejando ver las ballestas cargadas con fechas que apuntaban hacia Ucrania.
Todo paso tan rápido que ninguna de las naciones que se hallaban en la sala pudo siquiera mover un dedo para tratar de detener la masacre que estaba a punto de pasar. El cuerpo de Ucrania fue atravesado por miles de fechas al mismo tiempo, dejándola incrustada al suelo que rápidamente se pintó con sangre que salía a chorros de sus miembros amputados.
— ¡YEKATERINA! —Bielorrusia grito con horror impregnada en su voz. No podía creer que había perdido todo en menos de dos horas, cuando hace un par de días todavía se encontraba en su casa cocinando pasteles y visitando a su hermano para acosarlo o envidiando la belleza de su hermana mayor. Aun así era feliz, teniendo a su disfuncional familia.
—Natalia—murmuro Lituania mientras se acercaba, pero antes de que la pudiera tocar las fechas también lo atacaron a él, dejándolo de la misma manera que Ucrania. Los dos Bálticos que orrieron hacia Toris, sufriendo el mismo destino que el de Lituania y el de Ucrania.
Bielorrusia grito nuevamente al verse salpicada por la sangre de Estonia y Letonia. Cerro los ojos tratando de hacer que toda esa pesadilla acabara pero tenía la imagen de los cadáveres de las personas que quería grabada en su cabeza.
¿Qué debería hacer? Suicidarse porque nada le quedaba o seguir luchando por vivir, pensando que el futuro tal vez podía ser bueno.
Natalia abrió sus ojos amatistas, extendió sus brazos—háganlo—dijo dirigiéndose a las ballestas que estaban empezando a apuntar hacia su dirección—tengo que ir con mi familia—y tras decir esto las flechas también la alcanzaron, terminando con su martirio.
Nadie podía creer lo que estaban viendo, habían presenciado la muerte de seis naciones en menos de veinte minutos, pero fue el tiempo suficiente para que casi todos se dieran cuenta de lo que estaba pasando.
—Para aquellos que no han entendido la situación—dijo con voz autoritaria Alemania—Las ballestas están programadas con sensores. Los que se muevan, los activaran, provocando que las armas disparen, así que reitero… ¡nadie se mueva! —Tomo aire como si lo que estuviera a punto de decir le costara trabajo—además…por alguna extraña razón hemos dejado de ser inmortales.
O-O-O-O
Cornelius miro la medalla de Rusia preocupado. Cada vez más países comenzaban a verse afectados y por lo menos en cada dimensión en la que existían habían registradas varias muertes.
Desvió la mirada para encontrarse con los ojos azul eléctrico del Sweet Devil de Estados Unidos.
— ¿Qué quieres idiota? —pregunto enojado Cornelius.
—Me siento mal—respondió con voz monótona—y dicen los rumores del inframundo que el demonio de Rusia junto a varios de sus esclavos y su familia han muerto—suspiro—supongo que yo soy el siguiente en la lista de la muerte.
Ambos seres se miran por un rato hasta que Cornelius le sonríe—Bien…si tu alma termina en un lugar…salúdame al demonio de Francia si lo vez por ahí…el también ya estaba muerto—contesta con una sonrisa burlona.
— ¿a qué te refieres? ¿Cómo sabias que…?—no alcanza a terminar su pregunta porque su cuerpo se incendia y desaparece en la oscuridad del inframundo.
—Porque yo tengo algo más poderoso que tu fuerza combinada con todos los de los reyes del infierno—levanta la medalla de Rusia con orgullo—y cuando mi aliado llegue…todas las dimensiones se arrodillaran ante nosotros.
O-O-O-O
El silencio y la angustia junto a la tensión reinaron en la cocina, hasta que los guardias entraron de nuevo. A ellos las ballestas no los atacaron, ni siquiera los apuntaron.
—venimos por Finlandia, Mongolia, China, Kazakstán y Azerbaiyán—grito un científico que acababa de entrar, los guardias al escuchar sus palabras se acercaron a las naciones mencionadas, les pusieron un pulsera para que las armas no los mataran y se los llevaron.
—Voy a estar bien, aru—les dijo Yao mientras pasaba enfrente de su familia—pero si no regreso quiero que sigan sin importar que ocurra—los asiáticos asintieron, Taiwan derramo algunas lágrimas al igual que Corea—Vietnam…te quedas a cargo, cuídalos—dicho los guardias lo siguieron arrastrando hacia la salida.
La puerta nuevamente se cerró con fuerza y las armas volvieron detrás de la pared.
— ¡Tino! —gritaron los nórdicos que quedaron mientras salían corriendo detrás de su pariente pero Finlandia ya estaba muy lejos, se lo habían llevado sin dejar ni siquiera un rastro de él. Los asiáticos también salieron a buscar a china pero tampoco encontraron nada.
Ese día, todos regresaron a sus celdas abatidos, conmocionados, sin la mínima intención de vivir y sin recibir noticias de las representaciones que se habían llevado.
Pero a la medianoche los altavoces zumbaron:
Les informamos que ninguna nación ha sobrevivido a las pruebas que se le han impuesto. La lista de los muertos ha ascendido a 18. A continuación se mencionaran sus nombres:
Noruega
Canadá
México
Gales
Italia del Norte
Estados Unidos
Rusia
Francia
Lituania
Estonia
Letonia
Ucrania
Bielorrusia
China
Mongolia
Finlandia
Kazakstán
Azerbaiyán
Japón
Los altavoces zumbaron otra vez para después darle paso al llanto de los asiáticos junto a la de otros países.
Hoy habían perdido una guerra que no se podía ganar.
*escondida en un bunker*
¡Hola! Bueno aquí está el nuevo capítulo y enserio…espero que no me maten ni me rompan las piernas ni envenenen mi comida.
Como dije, yo espero actualizar en esta semana, tal vez el sábado de nuevo, pero no sé si podre porque me voy de vacaciones, en Chiapas y porque el 28 del mes pasado me accidente (me caí de una cuatrimoto, me golpee la cabeza D: ) entonces mi doctor me dijo que necesito despegarme de la computadora un rato, que me relaje para que mi cerebro pueda funcionar bien y que vaya a un lugar con baja presión para que pueda sentirme mejor así que…bueno espero poder actualizar el sábado ¿ok? O el lunes….
En fin a contestar los comentarios:
Wind und Serebro: XD ¡algo así! Solo que Alemania….no va a ganar la copa ¡gracias por comentar!
Horus100: ¡Tranquila! *tiembla como Italia* no es necesario usar tanta violencia ¡gracias por comentar!
Suguintoulabruja: ¡No destroces tus peluches! *le da un botiquín de primeros auxilios para peluches* ¡Si, la situación del cadaverse es por eso y bueno ya aquí se ve a donde estaba Arthur! *le manda una caja de pañuelos por correo para no tener que salir de su bunker* ¡perdón por matar a muchos personajes en este capítulo! Es necesario D: ¡muchas gracias por comentar! ¡Me alegra mucho ver tus reviews!
Akiyukiko: ¡gracias por comentar honey! Tu review me alegro el día ¡no te preocupes no voy a dejar de actualizar esta historia!
NO olviden dejar sus reviews, recuerden que es el combustible para que el fic siga avanzando!
Se despide Lady Raven
