Este fic participa en el Reto #48 "Nosotros no sembramos" del Foro "Alas Negras, Palabras Negras".
Disclaimer: los personajes pertenecen a GRRM.
«Tan frágiles» pensé con aflicción al mirar a aquella desdichada que parecía una muñeca resquebrajada.
Mi hermano a su lado luce como un anciano sin vigor alguno. Aún así, dejando de lado estúpidas cursilerías, descubrí que en ellos se irradiaba ese misterio llamado amor, que es tan tormentoso y extraño como las aguas de las Islas de Hierro.
El mujeriego murió y renació de lo más bajo como un infeliz que amaba a esa chica que a leguas noté estaba traumatizada. Era de esperarse, ambos fueron víctimas de ese bastardo, quien sin dudarlo le arrancaría su virilidad de un hachazo y se la lanzaría a los perros.
Aspiro a ocupar el trono de mi padre, aunque en estos momentos en mi pecho yace un dolor y una impotencia al no poder cambiar su destino.
¡Si tuviera el poder del Dios ahogado! Solamente así podría devolverles su felicidad.
Quizá... si tan sólo los dioses fueran misericordiosos.
