Pasó cerca de un mes antes de que pudieran regresar a Earthdash, ésta y la Luna se reconstruían a ritmo constante, aún quedaba mucho por hacer pero nadie se detenía en sus labores. Al regresar fueron recibidos por James y Haruka que abrieron los ojos como platos al ver a Iceman con un niño en brazos y una chica a su lado tomados de las manos. Al destructor no le quedó de otra más que contar toda la historia de nuevo, sumando la parte donde se reencuentran y omitiendo su noche de reconciliación después del caos. Selina y Fubuki fueron muy bien recibidos y ella entabló amistad enseguida con las chicas del grupo, que también quedaron encantadas con el pequeño albino. Iceman le consiguió a su hijo las salamandras que quería de mascotas, eran similares a Righty y Lefty y también tomaban forma de anteojos por lo que, ahora sí, eran totalmente idénticos. El pequeño estaba fascinado con Earthdash, nunca había estado ahí y ciudad Rolling le parecía increíble aunque todavía no estuviera restaurada en su totalidad. Iceman, Falcon y Dan armaron un equipo y con Háruka como manager, volvieron al ruedo como jugadores profesionales de BFB. De a poco todos volvieron a sus actividades, el grupo Eclipse regresó también, Sela y Navi se quedaron en ciudad turbina, y Flora regresó a ser la segunda princesa de Skybloom. Iceman y Selina habían logrado comprar una bonita casa en ciudad Rolling, allí se hallaban reunidos todos para celebrar y reencontrarse después de tanto. Sin embargo faltaba alguien, Selina, la anfitriona había salido temprano dejando a Miyuki y Sela a cargo de la casa y de Fubuki. Cuando Iceman llegó junto a Falcon y Dan después de un partido de exhibición en ciudad Arcoíris, no encontró a su mujer por ningún lado. Sela y Miyuki no supieron decirle dónde podía estar porque ella no se los comunicó. Ya todos estaban presentes en la casa, a excepción de Selina que no aparecía por ningún lado, el albino ya estaba preocupado pero intentaba disimularlo para no alarmar a su hijo. Una hora más tarde y, antes de que Iceman "tomara prestada" la mascota de Dan para salir a buscarla, apareció la rubia y lo jaló hacia un rincón del jardín, dejando a todos confundidos.

_¿Creen que haya pasado algo entre ellos? -comentó Sela mirando a la pareja-.

_No lo sé aunque Selina parece nerviosa -de pronto todos vieron al albino tomar a Selina en brazos y dar vueltas, ambos riendo felices-.

_Oh...creo que imagino lo que está pasando...

_¿Eh? ¿Usted lo sabe señorita Haruka?

_Si lo sabes entonces cuéntanos.

_No creo que sea necesario que yo se los diga -volteó hacia la pareja y todos la imitaron, estaban besándose y al separarse se acercaron a los demás-.

_¿A qué se debe tanta alegría, chicos? -Iceman y Selina se miraron un momento y volvieron la vista hacia los presentes-.

_Pues...yo... -ella se sonrojó un poquito- yo...estoy embarazada.

_¡Lo sabía! -exclamó Haruka con una sonrisa sacando a todos de la sorpresa- ¡Muchas felicidades!

_Mami, ¿qué significa estar embarazada?

_Significa que tendrás un hermanito o hermanita con quien jugar.

_¿Enserio?

_Sí, ¿no te agrada la idea?

_¡Si me gusta! -todos sonrieron ante la ternura del infante-.

_Ustedes no pierden el tiempo -comentó sugerente Sela-.

_Cierto Iceman, te tomaste muy en serio tu papel de padre -secundó Falcon-.

_¿Apenas tienes a uno y ya vas por otro? ¿Desde cuándo te gustan los niños? jajaja -completó Dan-.

_Al menos yo sí trabajo en eso -rebatió al albino con una sonrisa ladina dejando mudos a ventisca platino y a los dos pelirrojos- Eso pensé.

Todos felicitaron a la pareja y pasaron una tarde amena entre anécdotas, bromas y en la noche cuando todos se fueron, sólo se encontraban Iceman, Serena y Fubuki en el sillón. El niño no tardó en dormirse sobre el regazo de sus padres, que lo llevaron a su habitación para luego dirigirse a la suya. Después de reencontrarse y pasar un rato de lujuria, el destructor veía descansar a su mujer con la cabeza apoyada en el apenas abultado vientre de ella. Nueve meses después nacería la pequeña Yuuki, una bella bebita albina de ojos azules. La adoración de Iceman y Fubuki. Le resultaba raro saber que él había ayudado a crear vidas en lugar de destruirlas, por fin se sentía completo, con un hogar y una familia. Se sentía feliz, pleno, en paz...Sí, esa era la palabra, en paz. Ya no venían a él las pesadillas que antes le atormentaban, no desde que estaba con Selina. Seguiría peleando sí, pero ahora lo haría para velar por su mujer y sus hijos, ya no por destruir. Ya no había razones para destruir nada, al contrario, debía construir, QUERÍA construir un futuro para su familia y lo haría. Haría que sus hijos fueran felices y estaría siempre junto a Selina, porque la amaba, ella era suya, su hogar, su mujer... para siempre.