En el Jet Ave negra, todos iban ansiosos por llegar rápido al lago Alkali, Logan de vez en cuando gruñía estaba desesperado por llegar rápido al lago, necesitaba ver a Marie, que estuviera bien, esa fue su distracción para no concentrarse en el vuelo odiaba volar, le daban nauseas. Charles se esforzaba por tratar de localizar a Rogue mientras se acercaban, gritos y disparos llamaron su atención preocupandolo.

Cada uno de los X-men tenía una pensamiento hacía ella, esperando que se encontrara bien.

Aterrizaron no muy lejos de donde Magneto les dijo estaba el lugar, bajaron del jet e iban a planear como entrar sin ser visto cuando escucharon disparos y algunos gritos, Logan con su oído escucho gruñidos sabiendo que eran de Victor, al instante supo que Marie estaría con él, si habían escapado. Dejando salir sus garras y gruñendo dejo salir a Wolverine corriendo hacía el bosque.

-Logan- grito Tormenta, la verlo correr.

-Están en peligro, síganlo- dijo Charles

Obedecieron, corrieron por el camino en el cual iba Logan.

-A la chica, quiero a la chica, los demás no me interesan- logro escuchar el grito de Striker- disparenle un somnífero a ella. Háganlo-

El olor de Marie lo guiaba, la siguió varios hombres iban por ella y el la protegería a cual quier manera. Escuchaba sus pies correr hasta que ya no lo hizo, solo al hombre que ordeno dispararle...

-Marie- grito

No escucho el grito ni a quien llamaban, solamente tenía cerrado los ojos y esperando ese dardo que la haría dormir. Pasaron varios segundos y no sintió nada abrió los ojos para toparse a un hombre de metal que la cubría, mientras otro con sus garras, golpeaba y destruía las armas. Dejo escapar un suspiro de alivió pero no sabía si confiar en los que al parecer la protegían. Miro el suelo donde todos los dardos y balas quedaron tirados. El que la protegía se alejo de ella para golpear también a algunos.

Logan agradecía que Colossus se pusiera frente a Marie y nada le pasara, más a los hombres si les paso, golpeo, hirió y algún muerto, sin embargo no le importaba ninguno de ellos, era más importante ella, los dos pudieron con los 15 hombres. Le dio una mirada de agradecimiento a Colossus, este solo asintió, voltearon para verla.

Estaba estática aún, ya solo quedaban ellos deduciendo que también eran mutantes, quizás habían ido a rescatar a uno del grupo, se sobresalto cuando las garras de Wolverine volvieron a entrar. Tomo aire fuerte, había tenido suficiente con que la acorralaran y no podía confiar en ellos, aún no. No sabiendo que hacer para que no se asustara, porque olía su olor a miedo a ellos, no debía temerle él quería ayudarla.

Colossus se atrevió a dar un paso hacía ella. Retrocedió y no importándole el dolor de su tobillo salió corriendo volviendo al lugar de la batalla.

-Rasputin...- su tono era amenazador

-¿Lo siento?- sabía que no debía dar un paso falso pero el al igual que Wolverine quería saber si estaba bien- ¿La seguimos?

-Si- corrieron para darle alcance

Corrió con dolor en su tobillo, parando al encontrarse con una escena que no pensó ver, había una mujer de cabellera blanca flotando en el aire con los ojos igual de blanco que su cabello, y era rodeada por viento y atraía los rayos, el cielo se nublo haciendo mas oscuridad, un rayo paso cerca de ella asustandola más de lo que ya estaba.

Pyro lanzaba fuego a todos esos hombres con sus armas, los detestaba por que eran ellos los que querían a su amiga. Bobby congelaba a todo al que le caía las llamas de fuego de Jonh, Jubilo con la ayuda de Kitty proyectaba sus chipas hacía los hombres. Todos peleaban derrotando a más de 50 hombres armados y los que aparecieron después. Magneto se encontró con Mystique quien le decía lo que había hecho a Striker, Victor eludía al agente Zero sus balas eran rápidas pero él también.

Psylocke y Callisto, aprovecharon el alboroto para escapar de todo, se fueron lejos donde nadie las buscara y volver de nuevo a su pandilla que de seguro las buscaban. Mientras en sus cabezas planeaban una venganza contra Striker y con un hombre llamado Warren y una cura.

Fuego, Hielo, Chispas, Tormenta, Rayos rojos, todo era confuso para ella y nuevo. Estaba en medio de algo desconocido, no tanto, reconoció al chico de ojos rojos ahora sabiendo cual era su mutación y entendiendo su miedo al no tener sus lentes aquella vez pero de allí no conocía a nadie.

Striker arrastraba su pierna herida, buscaba refugió todo su plan se había venido abajo y todo por culpa de los X-men, más sabía que en un laboratorio estaban fabricando su condena, asomo su cabeza por el árbol y a dos metros de él estaba "ella" su arma mortal, con quien pondría fin a todo, nadie estaba cerca de ella y parecía ida con lo que veía. Recogió un dardo que encontró en el suelo sería suficiente con tenerla a ella y con ellos distraídos se la llevaría y todo sería según su plan inicial. Su respiración era agitada pero no paro, la tomo del brazo inyectándole el somnífero.

Grito asustada al sentir la aguja en su cuello, tomo su mano para retirarla más sintió como la vida de Striker era absorbida e iba a su mente, volvió a gritar al igual que él, no quería tenerlo en su cabeza y no podía despegarse de él.

Agarro a Striker por el cuello separandolo de ella y tirándolo a un árbol, como se atrevía a atacarla. Se tambaleo por el somnífero que corría por sus venas, Wolverine iba a tomarla para que no caerá, mas ella se alejo con miedo. No quería ser tocada por nadie. Tormenta hizo lo mismo al verla tambalearse, volvió a gritar para que no la tocaran

-No se acerquen- les grito, ya habían acabado con los hombres y solo veían su rostro asustado y lleno de terror- No lo hagan.

-Marie- hablo Wolverine logrando que se alejara más.

Su vista nublosa, la hizo tropezar y el somnífero haciendo efecto, Charles la atrapo en el aire, haciéndola levitar.

Wolverine se enojo tanto y cuando escucho a Striker quejarse de dolor, se acerco a él levantándolo por el cuello y enterrando sus garras en 6 partes de su cuerpo, moriría desangrado pero era lo menos que merecía.

La Dr. Kavita con unos papeles en sus manos caminaba por los blancos pasillos de un laboratorio. Ya habían sacado muestra de sangre al niño y con la ayuda de algunos doctores más podrían encontrar la sustancia que querían. La suma de dinero que Warren Worthington II pago valían la pena.

Jimmy aún no recuperaba el conocimiento, lo tenían en una habitación demasiado blanca y su ropa ya no era la misma, ahora portaba una bata blanca y se encontraba recostada en una cama del mismo color de la habitación.

Warren Worthington II, solo esperaba resultados favorables, el creía que la mutación era una enfermedad e iba a hacer lo posible para que ellos se curaran, no descansaría hasta ver que su hijo ya no tuviera esa "enfermedad".

10 años atrás...

Un niño de 12 años cabello rubio, ojos azules llenos de temor y rechazo, observa su reflejo en el espejo, sus rostro mostraba el dolor que siente y lo afligido que esta. En su mano izquierda sostiene un cuchillo filoso.
Vuelve a llevar el cuchillo a su espalda cerca de sus omóplatos, ya ha avanzando y no piensa rendirse hasta lograr que no quede nada.

Su padre toca la puerta del baño, preocupado de que su hijo lleve más de una hora ahí dentro.-Hijo estas bien?-

Se asusta con la voz de su padre, mueve más rápido el cuchillo afilado para apresurar quitarse lo que le falta y que es solamente dos huesos que le faltan.

-Warren abre la puerta- su padre se impacienta al no tener contestación. Sus nervios y miedo lo traicionan, botando el arma y otras cosas generando ruido y alarmando más a su padre-Warren- con tanto forcejeo la puerta logra abrirse, dándole la imagen mas tétrica para el padre.

Las manos llenas de sangre un cuchillo manchado de rojo, algunas plumas tiradas sobre el suelo, un sollozo pequeño de parte de su hijo y su espalda mostrandole lo que nunca imagino le pasara a su familia.
Su hijo era un mutante.

-Tu no...-

10 años habían pasado y aún recordaba como intento quitarse sus alas de ángel, él mismo las había amputado. Y ahora las veía extendidas, miden 5 mts cada una algo larga para su 1.80 de estatura. Sus ojos azules ahora tienen un brillo, ya no le da miedo ser un mutante, solo le tiene miedo a su padre quien busca la manera de que sus alas desaparezcan.

-No soy un monstruo- susurra al aire- soy un mutante, quizás un ángel caído.

El Jet Ave Negra volvía a la mansión, Magneto junto con Mystique se fueron por su lado seguidos de Victor quien solo le dio una mirada a una Marie tendida en la tierra.
La llegada a la mansión sería en 2 minutos y todos estaban al pendiente de Marie, Jonh no podía quitarle la vista sentía un alivio en su estomago que creía todo era un sueño y viéndola sabía que era real. Bobby jugaba con el hielo haciendo figuras, para dejar de mirar a Rogue y no preocuparse tanto, ella estaba bien, era fuerte y no estaba herida solamente dormida.

Jubilo y Kitty, sonreían de felicidad al ver a su amiga sana y salva, era una lastima que no la pudieran tocar. El profesor había dicho que sus mutación había vuelto y si alguien solamente la rozara lo absorbería. Era por eso que ninguno estaba junto a ella, Jubiló sonreía mientras la observaba, haciendo de pronto fruncir el ceño y Kitty lo noto.

-¿Que pasa, Jubiló?- pregunto suave.

-Rogue es nuestra amiga y la quiero mucho...- dijo con deprimencia.

-Y ?- Kitty aún no entendía

-Tiene un mal gusto por la ropa- Kitty la miro rara- mira usa una camisa grandisima y usa un cinturón de hombre para ajustárselo a la cintura, unas medias maya negra y unos tenis sucios. Simplemente fuera de moda, es out.

Logan quien se encontraba concentrado pensando y mirando a Marie no pudo evitar reír de la tontera de Jubilo. Quedaron asombrados por su risa, llevaba tiempo sin reír o más bien sonreír sin ser falso y ahora lo hacía. La vuelta de Rogue estaba aliviando el dolor y tristeza de los corazones de sus amigos y del profesor, aunque Scott aún dolido por no tener a Jean, igual sonrío.

Su cabello rojo no pasaba desapercibido para nadie y su mirada fría llamaba la atención de todos. Ya no vestía su traje negro de los X-men, su ubicación estaba en el bosque obscuro con algunos rayos de la luna. Solo pensaba en una cosa, buscar a Charles Xavier, el hombre que encerró su poder para el bien de ella. Lo único que hizo, fue limitarla, ella era muy poderosa y aún lo es, iba a encontrarlo y se iba a vengar, al igual que de aquella muchachita con el niño que se atrevió a tocarla, ella también pagaría.

-Mira con lo que me he encontrado, Raven-

-Tardaste mucho para llegar a mi-

Cada paso que daba era lleno de preocupación, ser Secretario de Asuntos Mutantes en el Gobierno de los Estados Unidos era un tanto difícil, ahora lo sería más. No podía decir que estaba feliz, ilusionado, loco. No sabía que pensar su vasta inteligencia y percepción no lo tranquilizaban en nada. empezaba a creer que el pasillo se hacía mas largo y nunca tenía fin.

Logan, Ororo, Scott y Kurt estaban en la oficina de Charles, había una información importante y que involucraba a todos los mutantes, Charles sentía más cerca a Hank lo sentía preocupado y no era para menos, había llegado pensar que los problemas acabarían cuando recuperaran a Rogue y de eso habían pasado tres días.

Tres días en los que Rogue aún no había despertado, los somníferos que le inyecto Striker eran fuertes. Logan estuvo con ella todos los días, con la esperanza, algo sorprendente para él, de verla despertar y sin embargo nada de eso sucedió.

Sus ojos se abrieron de golpe, imágenes de un hombre rubio con ojos azules con traje gris y maleta paso por su mente, el hombre recibía a un niño calvo y junto con una mujer delgada cabello negro y lentes, subían a un helicóptero.

Gimió de dolor al sentir un punzaso en su mano, en ella tenía una aguja se la arranco soportando el dolor causado. Sentía el metal frío de la camilla donde la tenían recostada, una maquina a dos metros de ella, algunos cables tirados y nadie al rededor. Se sentó haciendo colgar sus pies, miro su vestimenta que ya había cambiado, ya no era aquella única camisa que encontró en aquella cabaña, ahora vestía una blusa de tirantes negra y un short negro corto dejando a la vista sus hermosas piernas. Había una silla cerca y unos guantes colgando, no sabía porque pero los tomo y se los puso, sentía que así se protegía del contacto, se protegía ella de absorber otra personalidad.

Descalza salió del laboratorio, para encontrarse con un largo pasillo gris con blanco y metal. Sus pasos eran sigilosos previniendo no llamar la atención. Lo último que recordaba era a Striker inyectándola y ella tomando parte de su vida. Ahora sabía los planes de Striker para ella, Jimmy y la tal Jean.

¿Donde estaba? ¿que era ese lugar? eran preguntas que se hacía mientras encontraba camino.

Sigue recto, Rogue. La voz resonó en su cabeza, no dándole de otra que seguirla.

Dio tres golpes en la puerta, las cuales se abrieron mostrandole a 4 mutantes y al profesor, su rostro expresaba malas noticias para todos.-Profesor encienda la televisión- fueron sus primeras palabras.

Nadie entendía lo que pasaba, Charles encendió el televisor dando las noticias más importantes. Un hombre rubio y ojos azules hablaba y daba noticias para los mutantes, su nombre aparecía en la pantalla. Warren Worthington II.

-Hemos encontrado la cura para la mutación-

-La cura?- hablo Ororo- no estamos enfermos

-Ellos no lo entienden- hablo Scott

-La cura es gratis-

-Profesor ha escuchado- entraron corriendo Kitty, Jubiló, Bobby y Jonh, al ver las noticias de la cura para los de su especie.- Dicen han encontrado la cura, es una mierda- expreso Jubiló.

-Jubiló...- llamo en advertencia Logan por su vocabulario pero no podía estar mas de acuerdo con ella.

-Nos ves como monstruos- hablo Jonh- como personas infectadas. ¿como lograron esa tal cura?

-Tienen a un niño...

-Jimmy- Hank fue cortado por una voz,- él es quien tiene a Jimmy- paso esquivando a todos los que estaban delante de ella hasta acercarse a la pantalla, leía el nombre e identifico al hombre por los recuerdos que tomo de Striker- el pago por Jimmy ¿que le hizo? ¿que es la cura?- ella pregunto al aire sin prestarle atención a nadie-¿quien es él?

-Warren Worthington II- la voz de Charles era la misma que la condujo a esa oficina, observo unos momentos más la pantalla hasta ver a la mujer que los acompaño la llamada Dra. Dr. Kavita Rao. Dejo de verlos, volteo de lado quedando frente al hombre de ruedas, que le sonreía calidamente.

Poso su vista él, analizándolo- ¿quien es usted?