Darkangel: (arrastrándose por el suelo) Soy una mala autora… Una maaaala autora… (azota su cabeza contra el piso) No merezco reviews, no merezco que lean mi fic… Pero ya descubri cual es mi problema (bueno, uno de tantos); estoy tratando de escribir capitulos demasiado largos, de treinta pp aproximadamente, y por supuesto que me trabo a la mitad y pierdo interes. Así que para solucionar esto, los capitulos de ahora en adelante seran cortos, más o menos diez páginas, lo cual deberia aumentar la velocidad de las actualizaciones.

Entonces, les presento la 'mitad' de lo que iba a ser el capitulo nueve. Con suerte subire la otra mitad un poco más rápido. No digo en un mes, pero si en menos de las esperas eternas a las que los he sometido.

Los comentarios, criticas y reclamos se agradecen.

En otros asuntos… ¿de qué color son los ojos de Hitoshi? ___ No tengo ni idea, pero bueno…

Y comencé a subir unos dizque dibujos de los OC's en mi página web…. Por si a alguien le interesa.

Aclaraciones:

- Blah. --- Dialogo

"Blah." --- Stân. (No pregunten)

« Blah » --- Pensamientos.


Earthian Angels

Capitulo 9: Primeros Encuentros (Segunda Parte)

« La trampas de la muerte se urdieron a mi alrededor:

y los tormentos del infierno se aferraron a mí »

Devocionario, 1662, Salmos 116-3

{{:o: Primera Parte – :o:}}

- Bloque Dos –

|| Batallón Bartez vs Demolition Boys ||

Terminadas las peleas del Bloque uno y habiendo sido decididos los equipos del primer bloque que permanecerían en el torneo, dieron inicio las peleas del segundo bloque… Así que comencemos porque todo mundo está aquí para eso, ¿no es verdad?

Los dos primeros beyluchadores fueron escogidos y anunciados en las pantallas.

Miguel

vs

Tala

Internamente Miguel agradeció a todas las deidades que conocía al ver que sus oponentes eran los Demolition Boys; estaba un cien por ciento consciente de que se trataba de un equipo sumamente peligroso, puesto que no solo eran conocidos, sino que ellos mismos se habían enfrentado antes, pero esa experiencia era muy valiosa, considerando el número de equipos nuevos y desconocidos en ese torneo.

El primer golpe seria decisivo en aquella batalla; si tenía suerte (mucha, mucha suerte), utilizando todo su poder sería capaz de de tener la ventaja, por quizás medio segundo… en el cual el resultado del encuentro seria decidido.

Era una jugada casi suicida, nacida de la desesperación, pero era su única oportunidad para ganar.

- ¡Tres, dos uno…! – Jazzman dio la señal. - ¡Let it Rip!

- ¡Ataca, Dark Gargoyle! – ordenó Miguel, el mismo momento en que su beyblade toco el plato.

Una columna de luz respondió ante el comando y su bestia bit se abalanzo sobre el beyblade del ruso, dando rienda suelta a todo su poder en aquel primer agonizante segundo.

- Oh, no... Cuidado Tala, - dijo Bryan totalmente indiferente, desde su lugar en la banca de los Demolition Boys.

Tala ignoro completamente el sarcasmo de su compañero, enfocándose en la batalla completamente, no tenía planeado darle ninguna oportunidad al Batallón Bartez.

- ¡Wolborg!

Era hielo, nieve, y el aullido salvaje de un viento enfurecido, la sola presencia de aquella bestia bit convocaba una tormenta sobre sus cabezas y pronto una ventisca comenzó a girar alrededor de ambos beyluchadores, envolviendo al plato en un abrazo helado. La temperatura dentro del beyestadio decayó dramáticamente, la respiración de los presentes salía en forma de pequeñas nubes de vapor.

- ¡¿Qué demonios?! – la sorpresa de Miguel se mezclo con furia y frustración

La sonrisa de Tala era tan fría como el elemento que controlaba su bestia bit.

- Bueno, supongo que este es el momento más dramático que podre conseguir para hacer un anuncio, así que será mejor que lo aproveche… - comento Tala con cinismo, deliberadamente concentrándose en el público, y prácticamente ignorando a Miguel.

Añadir insulto a la herida.

- Querido público y… no tan querido oponente, tengo un anuncio que hacer.

Los dientes de Miguel estaban castañeando, su piel había sido cubierta por una finísima capa de hielo y comenzaba a amoratarse; en contraste con el muchacho ruso, que parecía casi disfrutar el cambio en el clima que había forzado.

- He logrado el Cero Absoluto.

Antes de que el entumecido cerebro de Miguel, que se encontraba concentrado en cosas más importantes como, no sé, mantener al beyluchador consiente en aquella inhumana temperatura; pudiese si quiera terminar de procesar lo que acababa de decir Tala, el mundo entero se congelo alrededor de ellos, como si se encontraran en el ojo de la tormenta, una calma momentánea…

Antes de que todo estallara en un millar de diamantes.

Para cuando la escena volvió a ser visible la batalla ya había terminado. Wolborg continuaba girando sobre la superficie congelada del plato mientras que los trozos de Dark Gargoyle se hallaban desperdigados por el suelo, y las diferencias entre los dueños de las bestias bit eran tan abismales como las de sus beyblades; Tala se hallaba de pie, ni un solo cabello fuera de lugar, mientras que Miguel…

Bueno, tan solo digamos que ahora podía tener un lugar especial sobre una mesa de banquetes para boda.

- ¡Paramédicos! ¡Traigan a los paramédicos! – se escucharon los frenéticos gritos de Jazzman, quien, para el final del torneo probablemente iba a necesitar terapia para poder volver un beyblade (o un beyluchador) sin arrojarse al suelo y suplicar clemencia. - ¡Ah… la victoria es para los Demolition Boys!

Tala se alejo del plato, con la apariencia de la arrogancia encarnada, rodeado por un halo de fuego que centelleaba a través de las capas de hielo que había construido a su alrededor…

Sobra decir que los chillidos de su club de fans alcanzaron tal tono que hicieron que todos los gatos (y personas de oídos sensibles) de los alrededores se arrojaran al suelo, convulsionándose de dolor.

Ah. La vida es tan pacífica sin la contaminación acústica. ¿No creen lo mismo?

Pero enfoquémonos en el siguiente encuentro, porque los nombres de los contrincantes acababan de aparecer en las pantallas.

Claude

vs

Bryan

Jazzman estuvo a punto de comenzar a azotar su cabeza contra una pared; después del amplio despliegue de sadismo y violencia que se había visto obligado a presenciar en primera fila, justamente le tocaba el turno al sádico mayor, al sádico de sádicos, el sádico más sádico entre los mayores sádicos que han caminado este cruel mundo…

Creo que se entiende por donde van sus pensamientos.

Pero por supuesto no es como si Bryan fuera a demostrar lo contrario, así que dejemos al pobre hombre hundirse en su miseria.

- Beyluchadores, ¿preparados? Tres, dos uno… ¡LET IT RIP! – Aulló Jazzman en su micrófono, logrando sonar como si no estuviese al borde de la histeria.

En cuanto los beyblades fueron lanzados ambos contrincantes llamaron a sus bestias bit, Claude para intentar sacar ventaja desde el principio y Bryan… bueno, para aplastarlo mejor.

… Err, más rápido, quiero decir. .

- ¡Rapid Eagle!

- ¡Falborg!

El muchacho ruso esbozo una sonrisa –eso solo era más que suficiente para poner al equipo contrario nervioso.

Jugar con su presa antes de aniquilarla era la estrategia de Bryan desde… huh… bueno, desde siempre. Y estaba condenadamente orgulloso de eso. Un (aparentemente) error de su parte era el anzuelo del que se valía para acorralar a su oponente, y después, cuando el beyblade se hallaba a su merced venia la parte divertida… Ofrecer una diminuta, minúscula hilachita de esperanza, ya no ganar, sino de escapar; terminar el encuentro con un beyblade entero.

Ja. Pobres ilusos.

La pelea se desato como un furioso vendaval; el beyblade de Bryan acorralando al de Claude inmediatamente, sin darle oportunidad de defenderse o huir, y, en una (sucia) maniobra muy parecida a la que había utilizado con Rei Kon, los fragmentos del beyblade que destrozaba salian disparados en dirección del integrante del Batallón Bartez.

Cortes, astillas, sangre saliendo por una docena de heridas diferentes extendidas por todo su cuerpo.

Jazzman se apoyo contra una pared, sintiendo a su desayuno subirle por la garganta.

- Es tiempo de dejar de actuar rudo – comento Bryan, en una voz que semejaba el sonido de un cuchillo acabado de salir del congelador -. Ambos sabemos que no puedes ganarme. Ríndete ahora y tal vez te deje ir sin más daño… Tal vez.

Claude se paso la mano por la cara, en un intento de limpiar la sangre que entorpecía su visión.

- Yo no me detendré. No mientras mis amigos confíen en mí. Podrás destrozar mi cuerpo, pero nunca mi espíritu.

La sonrisa sádica de Bryan se amplió, - ¡En ese caso voy a reducir tu maldito cuerpo a cenizas! ¡De ese modo ni tu estúpido espíritu podrá volver a reunir todos sus pedazos!

- ¡Oooooh! – en las gradas, Akane dejo de comer palomitas por un momento. – Le doy tres puntos por ese comentario.

Su equipo respondió con un elocuente "…" y varias gotitas de sudor.

Dicho y hecho, el ruso cumplió con su amenaza, reduciendo al beyblade de Claude a confeti.

Confeti filosofo que, casualmente, fue a parar casi todo en el mismo Claude.

Ouch.

Jazzman se cubrió los ojos con una mano.

- Alguien… quien sea… llamen a los paramédicos.

Y, tras esos no muy placenteros eventos, los siguientes contendientes fueron anunciados en las pantallas.

Matilda

vs

Spencer

Hubo un momento de silencio expectante, con las miradas del público y los demás beyluchadores clavadas en la muchacha, esperando a que anunciara su siguiente movimiento.

Su equipo había perdido, ¿intentaría recuperar algo del honor que habían perdido o…?

Matilda se levanto con una expresión ensombrecida en el rostro, y, en un tono de voz extrañamente parecido al que había usado Brooklyn durante el primer bloque, anunció:

- El Batallón Bartez se retira.

La conmoción se desato por todo el beyestadio.

- Los ganadores de este encuentro son… ¡Los Demolition Boys! – Anunció Jazzman, dando en su interior gracias a todas las deidades que conocía.

Pasemos al siguiente enfrentamiento.

|| Majestic vs Night Wish ||

Y por supuesto, para empezar a lo grande, el encuentro entre los líderes de ambos equipos fue anunciado.

Robert

vs

Mikael Mudou

Desatando una reacción en cadena que provoco un maremoto en el mar de hormonas que se hallaban en la multitud (gritos y demás cosas por el estilo). A Jazzman le salió una gotita, ¿acaso era el único en el estadio al que le preocupaban los beyluchadores que acababan de ser llevados al hospital?

Aparentemente sí.

Tomó aire.

- ¡Muy bien, demos comienzo a esta épica beybatalla entre líderes, tres dos uno…! ¡LET IT RIP!

La última silaba todavía hacía eco en el estadio cuando ambos oponentes dispararon sus beyblades; el de Robert fue el primero en tocar el plato, así que logro atacar al beyblade de Mikael cuando aún estaba en el aire, con toda la intención de sacarlo del plato y conseguir una victoria rápida. Sin embargo, lo único que consiguió fue poner algo de distancia entre ambos blades, fallando en su intento cuando el beyblade de Mudo cayó en el borde.

- Si eso es lo mejor que puedes hacer, entonces estas en problemas, Robert.

- ¡No pedí tu opinión, Mudou! – el líder de los Majestics escupió cada palabra con desdén.

- Yo la di libremente, - respondió con toda tranquilidad el muchacho.

- Hmph. Veamos si puedes respaldar tus insolentes palabras, ¡Griffolyon, ataca!

Apenas un segundo después de aparecer, la bestia bit descendió sobre el beyblade de Mikael - cuerpo de león, cabeza de águila, afilado pico, poderosas garras e instinto- todo listo para despedazar a su oponente a la orden de Robert; inmediatamente sus garras se aferraron al anillo de ataque de Ignnis, pequeñas grietas comenzaron a aparecer ante la presión, por un momento parecía que la beybatalla estaba a punto de terminar…

Y luego ambos beyblades salieron disparados en direcciones opuestas en medio de una lluvia de chispas.

El líder de los Majestics nunca lo admitiría (nunca, ni a base de tortura), pero no había esperado que Mikael pudiera soportar el ataque. Mucho menos repelerlo. Él, al igual que los miembros de su equipo, había dedicado todo su tiempo a entrenar desde que habían probado la derrota a manos de los Bladebreakers.

Aparentemente había peces mucho más grandes en este mar. Unos que hacían a Tyson parecer un pez dorado a comparación.

Pero, por su orgullo si no por otra cosa, no podía dejar que su oponente se diera cuenta de lo que pensaba.

- ¿Sigues creyendo que puedes ganarme? – Robert se esforzó en articular las palabras con compostura-. Necesitaras de un milagro para vencer a los Majestics.

- … Espero que hayas disfrutado golpearme, Robert - respondió Mudou, en una voz engañosamente tranquila. Luego sus ojos se entrecerraron en una muda advertencia, con un brillo peligroso alojándose en sus pupilas felinas. - No volverás a hacerlo.

Sobra decir la clase de reacción que sus palabras provocaron en el público.

- Wow. Creo que ya sé porque lo escogieron como líder, - comento Yokoh agradablemente sorprendida.

El resto del equipo asintió.

Quien lo diría, Hitoshi había tenido razón.

- ¿Saben qué se me antoja? – Inquirió Akane con una sonrisa-. Unas palomitas.

- Creo en ellos, en los milagros eternos, - murmuró Mudou, más para sí mismo que para su oponente-. ¡Danza de Espadas!

Jazzman ahogo un gemido de desesperación, la parte 'danza' estaba bastante bien, pero lo de 'espadas' implicaba objetos punzocortantes… objetos punzocortantes y afilados que ya se podía imaginar atravesando al oponente de Mudou mientras yacía en un charco de su propia sangre.

… Y luego decían que este se trataba de un deporte seguro.

Ignnis surgió del beyblade de Mikael; un tigre de piel azabache, con rayas rojas a lo largo de su cuerpo se alzo con ayuda de las alas de ángel que salían de su espalda, la armadura dorada que portaba reflejaba la luz de los reflectores en todas las direcciones, pero no era capaz de ocultar el brillo que despedía la flama que ardía en la punta de su cola. Desgraciadamente el público no tuvo mucho tiempo para admirar a la bestia bit, ya que en seguida varias espadas de todos tipos comenzaron a aparecer, flotando a su alrededor…

Antes de caer sobre el beyblade de su oponente.

Una nube de polvo se alzo ante los múltiples impactos, las siluetas de los beyluchadores apenas se distinguían, pero los sonidos de la batalla seguían resonando por todo el estadio.

Y entonces todo se detuvo.

La multitud daba la impresión de estar conteniendo la respiración (salvo por los gritos de las fanáticas histéricas), en tanto el polvo se disipaba para revelar el resultado de la pelea…

El beyblade de Robert se había detenido, atascado en una de las muchas grietas que había causado el ataque de Mikael; el plato se encontraba en un pésimo estado, aunque no lo suficiente como para que tuvieran que cambiarlo de nuevo (todavía).

Hubo un silencio expectante en lo que la muchedumbre esperaba a que Jazzman saliera de su estupor y se diera cuenta de que la pelea había terminado.

Ah.

- ¡Llamen a los para…! – El anunciador se detuvo en medio de su exclamación y parpadeó. - ¿Huh? ¿Eso es todo? ¿Termino la beybatalla?– Se volvió, todavía con expresión de incredulidad, hacia Robert. – ¿No estás inconsciente, ni apaleado, ni incapacitado, ni herido ni nada por el estilo?

El muchacho de cabello morado, frunció el seño.

- Ahh… no.

- ¿No… sangre, no gritos, no heridas casi mortales?

Mikael lo miro con una expresión casi divertida.

- Lo siento, no esta vez.

El pobre anunciador soltó un suspiro de alivio.

- Gracias dios.

En cuanto los dos volvieron con sus respectivos equipos, en las pantallas aparecieron los nombres de los siguientes competidores.

Johnny

vs

Destinny Bookmaster

- Oh, cielos, - los Majestics no se veían muy entusiasmados.

- Espero que Johnny pueda ganar, si no vamos a estar en serios problemas, - comento preocupado Oliver.

- ¡¿Acaso estas dudando de mi habilidad?!

El muchacho de cabello verde hizo una mueca.

- Claro que no, Johnny. Tan solo me limito a señalar los hechos.

El pelirrojo gruño, pero pareció aceptar la explicación y se dirigió hacia el plato de beyblade.

Jazzman miro nerviosamente a ambos beyluchadores, apreciaría mucho que el resto de los Night Wish siguiera el ejemplo de su líder y no mandaran a ninguno de sus contricantes al hospital, pero no quería hacerse ilusiones.

- ¡¿Listos, beyluchadores?! Tres, dos, uno… ¡LET IT RIP!

La pelea dio inicio con ambos contendientes lanzando sus beyblades en una explosión de chispas y engranajes chirriando; Johnny fue el primero en comenzar la ofensiva con un ataque frontal, el cual fue hábilmente evadido por el beyblade Destiny. El resto de la pelea siguió un patrón parecido durante un tiempo, con Salamulyon tratando de embestir a Drake Soul, y este ultimo esquivando todos sus ataques.

- ¿Acaso estás jugando conmigo, Johnny? Tus movimientos son tan predecibles que casi resulta ridículo, - comento despectivamente Bookmaster, mientras esquivaba uno de los imprudentes ataques del majestic por lo que parecía la milésima vez.

- ¡Ja! Sigue así, tu propia confianza será la causa de tu perdición.

- ¿Mi perdición? Todavía estoy esperando a ver cuando me das un golpe, a este paso vas a perder antes de poder tocar mi beyblade.

El pelirrojo frunció el ceño; sabía que algo de razón tenía Destiny. Sus ataques no estaban conectando. Pero también estaba muy consciente de que si reconocida esa debilidad ante su oponente sus oportunidades de ganar se irían al drenaje.

- Continúa hablando, Bookmaster. Tan solo me facilitas las cosas, – otros dos ataques fallidos. - ¿Perder antes de tocar tu beyblade? No me hagas reír. Si el líder de los Majestics perdió, recae en nuestros hombros el deber de restaurar el honor de nuestro equipo, no planeo perder contra alguien como tú. Tan solo espera, no estoy más que empezando, – era mucho más fácil seguir hablando que admitir que se encontraba a un paso de la derrota. – Salamulyon acabara con tu bestia bit en menos de--

- Si me vas a contradecir, mejor cállate, - lo interrumpió finalmente Destiny con una expresión irritada ante el pequeño soliloquio shakesperiano de Johnny.

- Wow, me acaba de recordar a ese merolico que se subió en el metro decir que la televisión era un sistema diseñado para arrebatarle la voluntad a las personas y lavarles el cerebro, - menciono Motoko con una mano en la barbilla.

- ¡Pfft!

- ¡No le veo la gracia! – Grito el pelirrojo, desviando su atención d ela batalla momentáneamente.

- Vamos, Johnny, no seas así… Err… no nos reímos de ti, sino contigo.

- ¿Oh? ¿No se supone que están de mi lado?

- Claro que no, Destiny, el señor Johnny aquí presente es mi beyluchador preferido, - respondió Lintu con tanto sarcasmo que resultaba nocivo. - Ojalá sus beybatallas no fueren tan desastrosas y su comportamiento tan parecido al del hombre cro-magnon, pero que le vamos a hacer... no todos nacen tan privilegiados...

- ¿ME ESTAS LLAMANDO IMBECIL? – vocifero Johnny, volteando su cabeza casi 180° para dirigirle una mirada de odio a la muchacha.

- Pero desde luego que no, - Replicó ella. - Para que una persona sea imbécil debe tener cierto grado de inteligencia, pero tú...

- Si esto sigue así Jhonny va a explotar... figurativamente hablando, espero, - le susurró Enrique a su líder, que había regresado a sentarse junto a su equipo.

- Más le vale que no, - gruño amenazante Robert, con su orgullo todavía algo herido por la reciente derrota.

- Wow, y yo que pensé que esto sería un reto, - Bookmaster se burló del pelirrojo, quien estaba prácticamente echando humo.

Destiny lo había hecho enojar.

Jhonny había perdido su enfoque.

Iba a perder.

- Tranquilo, Jhonny. Solo está tratando de descontrolarte – intervino Enrique, tratando de hacer que el pelirrojo entrara en razón.

- ¿Pues qué más descontrolado lo quieren? – murmuro Lintu bajo su aliento, mientras notaba como los ataques del Majestic se volvían cada vez más agresivos y erráticos.

- ¡Oye!

- Es hora de acabar con esto, - la voz de Bookmaster era suficiente para helar a Johnny por dentro. - ¡Darkness Falls!

La figura casi humana (casi, pero no del todo; el poder latente que corría a su alrededor estaba demasiado lejos de ser considerado humano) de Drake Soul se alzo por encima del plato en un destello de luz violenta; las alas de murciélago que se extendían a sus lados proyectaron una sombra sobre ambos beyblades, una noche momentánea en cuya negrura las chispas que volaban tras los impactos resaltaban aun más, pero no por mucho tiempo.

- ¡Y la ganadora ha sido decidida! Tras un ataque completamente devastador, la Dama Demonio pone la victoria en manos de su equipo, ¡Nightwish!

Una vez más, los vítores del público demostraron que estaban complacidos con ambos: la batalla y el resultado de la misma. Y por supuesto, el anuncio de la siguiente batalla no se hizo de esperar…

Oliver

vs

Motoko Kumai

Ambos contrincantes se dirigieron al plato de beyblade, que, por cierto, ya estaba en las últimas, pero bueno… Los encargados del torneo se habían dado cuenta que si lo cambiaban lo único que lograrían seria que rompieran otro plato más.

Motoko sonrió mientras preparaba su lanzador.

- ¿Y?

- ¿"Y"? – repitió Oliver, frunciendo el ceño sin entender a lo que se refería.

- ¿No vas a retirarte de la batalla? Quiero decir, tu equipo ya perdió, esto es como una pérdida de tiempo, ¿no?

El muchacho agito a cabeza con un gesto que rozaba a la tristeza, pero que al mismo tiempo le otorgaba un aire ligeramente condescendiente.

- Me temo que no. Los Majestics no se retiran, sin importar la situación.

Motoko asintió, sin mostrar si estaba complacida o irritada con aquella respuesta.

- En ese caso será mejor que empecemos.

Jazzman solto un suspiro de alivio, al menos estos contrincantes estaban tratando de mantener una conversación civilizada antes de la batlla; con algo de suerte nadie saldría lastimado y-

- … Aunque no tengas mucha oportunidad de ganar.

El anunciador suspiro de nuevo, aunque esta vez con una emoción muy diferente. Parece que había hablado demasiado pronto.

- Muy bien, beyluchadores, ¿preparados? Tres… Dos… Uno… ¡Let It Rip!

Los dos oponentes lanzaron sus beyblades, Oliver tenía bastante fresca en la cabeza la manera en que sus compañeros habían sido derrotados (aniquilados aplastantemente), así que decidió mantener su distancia; esto, sin embargo, probo ser un arma de dos filos ya que Motoko no consideraba una opción el atacar de la misma imprudente manera que Johnny, así que ambos estaban esperando el movimiento de su oponente.

Era una lucha de resistencia y paciencia.

Sin embargo, el primero en romperse fue Oliver; el movimiento que realizo había sido cuidadosamente planeado y le otorgaba la posibilidad de cambiar a defensa en un instante si la situación se tornaba desfavorable, pero aun así, esa pequeña batalla había sido ganada por Motoko. Y ella no desperdiciaría la oportunidad que se le ofrecia.

Una sonrisa se dibujo en su rostro, confianza irradiando de todo su ser.

- No eres nada contra mí.

Oliver hizo una cara digna de incluirse en una enciclopedia, bajo la palabra "sorpresa".

- ¿Qué?

- Que tu ataque apesta. -o-

- ¡¿Qué?!

- Si, déjame hacerte una demostración, - el tono de Motoko era afable, pero no alcanzaba a ocultar del todo la amenaza que sus palabras implicaban. -¡Ve, Snow Dark!

Lo escucharon ante de verlo; el aullido era una personificación de la noche, un saludo al orbe que iluminaba al mundo en sus horas de oscuridad y cuando finalmente se revelo su figura la noche verdaderamente cayó; dos alas de extendidas de vampiro bloquearon la luz de los reflectores y todo se sumió en un instante de negrura absoluta.

Antes de que el leve toque de miedo que sintió al ver a la bestia bit se asentara de todo en su estomago, el majestic se encontró reaccionando casi por inercia, alzando un brazo y llamando a su propia bestia bit.

- ¡Unicolyon! – La voz de Oliver se elevo por sobre los choques de los beyblades y un haz de luz envolvió el plato por un instante, mientras la bestia alada se manifestaba.

Hubo un momento de tensión, muy parecido al que habia dado inicio a la batalla y entonces Motoko señalo a Unicolyon con su lanzador, la cuchilla capturando y reflejando todas las luces que iluminaban el beystadio.

- ¡Acaba con él!

La bestia bit se mostro sumamente complacida con la orden y, antes de que Oliver pudiera siquiera pensar en evadir el ataque que sabía que venía, su beyblade ya estaba volando por los aires y fuera del plato.

-¡Y los NightWish arrasan con sus oponentes! – anunció Jazzman en el micrófono, su voz efectivamente alzándose por encima de los gritos y ovaciones del público.

Motoko se giro tras escuchar el resultado, disponiéndose a regresar a las gradas que ocupaba su equipo… Desafortunadamente no lo logro, porque lo siguiente que supo fue que alguien la estaba sofocando en un abrazo de oso mortal.

- Uhhh… ¿Quién…? – la mandíbula de Kumai hubiera caído si hubiera estado en una posición en la que tal acto fuera posible-. ¿Jazzman?

- Amo a tu equipo. Son tan civilizados y decentes… ¤sniff¤ ¤sniff¤

Antes de que Motoko sufriera muerte por sofocación accidental, un cierto Kinomiya intervino.

- Okay, suficiente, Jazzman. Suéltala antes de que tengamos que llamar a los paramédicos por tu culpa.

El anunciador retrocedió rápidamente ante tal amenaza.

- ¿Estás bien? – inquirió Hitoshi casualmente.

- Si, en realidad no creo que intentara lastimarme.

El peliazulado soltó un sonido que vagamente semejaba una risa.

- Pues no lo parecía. Ahora regresa con tu equipo.

- Ya voy, ya voy…

-Ah, y Motoko… - ella se volvió, y por un momento sus ojos se encontraron-. Buen trabajo.

Así, en tanto Kumai se dirigía a la banca de los Nightwish, los siguientes participantes fueron anunciados.


En el siguiente capitulo, tendremos a los Bladebreakers vs los Unbreakables, y a los Tzitzime vs los Dark Elite.