¡HOOOLA! Aquí la segunda parte de esto, ¡actualizare más pronto!


-.-.-.-.-.-.-.-..-.-.-.-.-.-.-

"Una simple figurilla"

El chico de lentes subió a su bicicleta saliendo del establecimiento. Con un rostro que emitía felicidad a niveles alarmantes, comenzó su recorrido a casa. A pesar de haber ganado unos rasgos un tanto más a su edad, seguía irradiando una sonrisa enternecedora al conseguir una nueva figura de su anime favorito de temporada. Esto causaba cierto dolor de estómago a Midousuji, quien cuando era posible, y con la cutre excusa de ir a una tienda cerca del lugar, hacia lo posible por ver a Sakamichi a una distancia segura, logrando siempre que su presencia estuviera ausente, era interesante observarlo.

Solo un día más.

Había tomado aquello como un simple pasatiempo, que si era posible, lo efectuaba sin mucho interés… pero lo hacía, una simple razón para visitar Akiba sin remordimiento.

Esta vez, Midousuji había decidido entrar a la tienda en busca de alguna figurilla o sticker promocional de un anime que tenía un tiempo al aire. Con poco interés, veía los estantes del lugar, posters de edición especial, productos y más productos. Se adentró en uno de los pasillos, paseando sus largos dedos sobre las cajas a su paso… deteniéndose en un instante para acercar su vista a la figurilla que estaba buscando, la cual al parecer era la única de aquel espacio. En ese momento, al levantarse y ver los detalles a través del material que lo protegía, con el rabillo del ojo pudo avistar una silueta que se encontraba a pocos metros de él. Sus lentes ocultaban lo que podía ser una mirada de dolor, mientras estaba en una pose donde su brazo trataba de alcanzar el estante anterior pedestal de la figura

—Sakamichi. —Dijo Midousuji al reconocer aquel rostro.

—Mido… kun… —Dijo apenas recobrando el aliento.

— ¿Has venido por esto? —Pregunta el de mayor estatura con un tono desinteresado, agitando la caja con una mano

—Hoy… pensaba… en efecto… conseguir esa figura… Pero ¡Puedes quedártela! Tal vez en un mes pueda… —Lo último fue difícil de entender, fue casi un balbuceo

Como siempre, tuvo silencio en respuesta.

— ¿Tú quieres esta figura? —Habló Midousuji observando directo a Onoda, quien levantó su rostro, con una sonrisa llena de esperanza, era como si por alguna razón hubiese olvidado quien era el hombre parado al frente suyo… para su mala fortuna.

—Tal vez el próximo mes venga con una mejor edición. —Continuó para así dirigirse a que cobraran el producto. Onoda sintió como todas sus esperanzas, con un poco de su dignidad, caían al suelo rotundamente.

El de ojo azabache salió de la tienda sosteniendo la bolsa con la figura en su interior, deteniéndose un poco para levantar la bolsa, y con aquella mirada característica en él, observarla. Escuchó pasos detrás de él, y girando muy poco su cabeza avistó al chico de lentes, que venía con un rostro de infortunio

Akira bajó su cubre boca, dejando libre esa sonrisa que caía al punto de lo mórbido

—Pu…pu pu… —Emitía ese sonido en respuesta a una risa burlona inminente. Onoda levantó su rostro levemente al escucharlo. A pesar de ser un adulto "Hecho y derecho" Midousuji aún tenía esa actitud burlesca, extraña, caótica y tenebrosa que lo hacía la persona que era

—Es una pena que yo la haya conseguido… Sa-ka-mi-chi -kun —Habló entre dientes, ocultando la enorme sonrisa con sus largos dedos.

—Piiii…

Recobrando la mirada perdida que protagonizaba su rostro en momentos serios, observó al de ojos celeste, quien para su sorpresa mantenía una expresión normal ante aquella situación… donde cualquiera se hubiese sentido intimidado, molesto… Sakamichi no lo estaba.

— ¡Es genial que la hayas conseguido! ¡Midousuji-kun! Sabía que tenía que salir más rápido de casa. —Comentaba como si la anterior burla hubiera sido nada, sonriendo y soltando muy suaves carcajadas.

"Como… Sakamichi… como te atreves"

—Ha sido bueno verte Mido-kun, ¿vienes seguido a Akiba? ¡Deberíamos ir a un maid café de por aquí! Es realmen…

—Como… —Interrumpió Midousuji apretando fuertemente la garganta.

— ¿Te encuentras bien? —Continuó Onoda tartamudeando un poco.

— ¿Por qué?

—Midousuji-kun… —Onoda se acercó a él, quien había ocultado su rostro, a lo que el de lentes colocó una mano en su hombro

— ¡No me toques! Es… es… ¡Asqueroso! Asco, asco, ¡Asco!

— ¿Ah?

En un instante, Akira se alejó del chico, empujándose a sí mismo fuera de sí. No le importó nada más, subió a su bicicleta en un instante y salió a toda velocidad de la zona.

"Asco, asqueroso… como se atreve…"

No sabía cuántas veces lo había repetido, pero no se cansaría de hacerlo. Lo sentía, esa punzada, ese dolor de estómago cuando estaba cerca de él. Andaba a toda velocidad, solo recordó a Sakamichi gritando su nombre mientras se alejaba del lugar.

Otra vez esa sensación que atravesaba su ser dejando desangrarse lo suficiente como para evitar la yaciente verdad. No lo aceptaría, podía asegurarlo… pero ¿cuánto más soportaría antes de hacerlo?

Llegó a su hogar, no se molestó en dejar su chaqueta a un lado, ni en deshacerse de sus zapatos. En su habitación, se mantuvo un largo periodo de tiempo con la mitad de su rostro completamente en la sábana, inexpresivo y quieto, sin algún músculo por mover, no fue hasta que sus parpados cubrieron sus ojos, intentando como la naturaleza biológica, conciliar el sueño.

.

.

.

Onoda ya en casa sacó el objeto de su mochila

"…Midousuji-kun…"

Pensaba en todo momento. Que había sido aquello, acaso había dicho algo mal y no lo había notado, pero todo fue demasiado rápido. Devolvió la figura a su lugar, el cual había dejado caer en su escape, lo regresaría en cuanto fuese posible.

—¿Qué es lo que ocurre, Midousuji-kun?

.

.

.

.

.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-


Tadaaaa, actualicé.

Prox. Capitulo: "Una cita cualquiera"