Aquel día llegó. Ambos cuesta arriba de aquella autopista, habían pasado el día dando vueltas en la convención de un fin de semana. Midousuji había aceptado ir con el ya veces anteriores a Akiba, incluso visitaron aquel café que Sakamichi tanto mencionaba. Tan solo un mes había pasado. Citas "amistosas", la mayoría terminaban con un Midousuji irritado y un Onoda totalmente perdido en su propia charla… pero así lo era, en cierto punto Akira se deleitaba de aquellos momentos.
El día en que el chico de lentes encontró al integrante de Kyofushi solo para devolver la tan aclamada figurilla fue cuando todo había colapsado, colapsado justo encima de Akira Midousuji
—Consérvala.
— ¿¡Que?! —Exclamó el chico totalmente confundido.
No podía creerlo, costaba creer que las palabras provenían de Midousuji Akira.
—Es solo una figura, es tonta, pensé que sería mejor… desperdicio de mi dinero.
— ¡Pero! ¡No puedo aceptarlo! No es algo debido, yo he buscado a Midousuji-kun solo para entregársela por semanas, habías desaparecido por completo, incluso… ¡ciertamente me preocupe!
— ¡Kimo! ¡Calla! —Respondió de inmediato, haciendo una cara de repulsión mostrando su tétrica lengua.
—Yo… ¡No! — Dijo el chico de lentes en un tono desesperado. Con un movimiento casi instantáneo coloco la figura en la mochila de Akira. —No lo aceptare. —Continúo para agachar su rostro negando con la cabeza y una expresión característica en él.
— ¿¡Por qué te es tan difícil?! ¡Solo tómala!
— ¡No!
— ¡Solo es un regalo de desprecio! ¡No tengo por qué dártela!
— ¡Entonces por qué insistes en obsequiármela!
Midousuji quedo perplejo ante la acusación, mas por supuesto, no demostraría aquella debilidad. Con una posición más pasiva, observó al chico, manteniéndose en silencio. Sabía que lo que estaba a punto de decir no tendría sentido, incluso no veía la recompensa en ninguna de las bases, pero era la excusa más simple y el mejor "trueque" que podría hacer
—Si salgo contigo a Akiba… lo que sea… ¿La aceptarás?
— ¿¡Ah?! —El rostro de Sakamichi mostró una terrible confusión.
— ¡No, no, no! ¡No has escuchado nada!
—Pero no entiendo Midousuji-kun, cual es el pun… —Onoda se vio interrumpido por sí mismo. Era un chico que no gustaba de pensar las cosas dos veces, pero lo anterior mencionado no podía ser un arma de doble filo. Salir por fin con un "amigo", si así se le podía decir a alguien como Midousuji, a lugares que eran el paraíso para él, y que mejor que compartir su emoción con alguien más
—¡Bien entonces! —Asintió Onoda.
—¿¡Que?! ¡Que te hace pensar que quie… aceptaré salir contigo a lugares tan asquerosos! ¡No!
—P-Pero si la invi…
—¡Asqueroso!¡No! ¡Tengo mejores cosas que hacer que salir con zakus como tú!
—Supongo que… no… entonces solo tomare la figurilla…
—¿Cuál es tu número?
—¿Uh?
—¡Anda que no tengo todo el día! Zaaakuuuu —Continuó Midousuji mientras extendía su celular al chico
—¿Uh? ¿Ah? ¡Ah! ¡L-lo siento! —Captó Onoda para tomar el celular de las manos de Akira y anotar su número de celular.
Ambos en silencio mantuvieron sus vistas apartadas, no era incomodo, simplemente no parecía una situación que tuviera un fin claro, hasta que por fin Midousuji solo se acercó a su DeRosa y subió en ella
—Asqueroso, asquimichiiii… —Susurró Akira mientras se alejaba de él como siempre.
—Que fue eso —Dijo Onoda para sí mientras veía al chico alejarse.
Esto no estaba bien, para nada. Sakamichi estaba confundido, no sabía cuáles eran las intenciones de Midousuji ni aunque intentara entenderlas. De un momento a otro podía ser la despreciable criatura que siempre era o simplemente ser amable en cierto modo; No era algo que fuera de total importancia para Onoda, sabía que Midousuji era "una buena persona", que aunque desconociera las causas de su comportamiento, le sería imposible alejarse de él.
Llegando a casa un poco tarde, su madre pidió explicaciones de inmediato, a lo cual Onoda explico sin problemas, dejándola después para irse a su habitación. Atravesó la puerta y la cerro detrás de sí, después de unos días de haberse quedado en la casa de sus padres, llegar a la que solía ser su habitación le daba cierto confort. Estaba listo para ir a dormir, levanto las sabanas de su futon y cayó rendido. Se dedicaba a cerrar los ojos cuando su celular comenzó a sonar con el aclamado timbre de "Love hime" —¿¡Ah?! —Se levantó de inmediato y tomo el aparato en sus manos, se colocó sus lentes y revisó el contacto que llamaba.
—Imaizumi… kun…
Extraño pero no relevante que su amigo llamara a aquellas horas, solo era un asunto del equipo de ciclismo, agradecía que Imaizumi se tomara la molestia de informarle de todo en caso de que gracias a la actitud distraída de Onoda se perdiera de algo, suponiendo que Imaizumi tenía responsabilidad como compañero de trabajo. Después de agradecerle y despedirse, cortó la llamada, para ir a ajustes y ponerlo en vibrador.
A la mañana siguiente se levantó y un puro impulso hizo que tomara su celular de la mesita al costado de su cama, buscando a la vez sus lentes. Ajustando su vista, pudo ver que la pequeña pantalla exterior del móvil parpadeaba indicando un mensaje, la cual al abrirlo mostraba una bandeja con muchos mensajes en ella. Se pregunta el remitente de aquello, y su sorpresa fue increíble al ver de quien se trataba.
—¿¡Midousuji-kun?! —Exclamó. No sabía si sentirse halagado o emocionado, era… extraño. Uno tras otro, leyó los 12 mensajes. Después de todo, el mensaje oculto entre comillas, puntos suspensivos, constantes puntos finales y palabras repetitivas y negativas era "Nos vemos mañana. No. En dos días a las 3 pm en Akiba". Onoda sonreía tierno ante la actitud tan severa de Midousuji, parecía un niño intentando hacer amigos no muy amistosamente. ¿Adorable, no? No mucho.
Una cita cualquiera, el atardecer estaba ahí, ocultando el sol en el horizonte tal vez a horas tempranas. Habían decidido salir esta vez en autobús, y regresar de la misma manera. Con su cabeza recargada en la ventana, Midousuji estaba exhausto. Soportar al megane no era cosa fácil. Asqueroso. ¿Pero después de todo que era lo que lo tenía ahí? ¿Qué necesidad había de guardar paciencia por ese chico de lentes? La persona más despreciable sería el mismo después de todo, negando sus patéticos sentimientos. Pero de que sentimientos se habla en esta situación, el dolor de estómago eran mariposas o tal vez sucias polillas volando en su interior. ¿Estaba enamorado? No, eso sería tonto y es digno de un zaku, él no es parecido a esas estupideces… por su puesto que es imposible que alguien como Midousuji Akira se enamore de lastre como Sakamichi Onoda. Era de noche cuando el autobús los dejó a 3 calles del hogar de Onoda, haciendo que solo caminaran unos cuantos metros para que Midousuji tomara el siguiente autobús hacia su departamento.
—Ha sido bueno estar contigo Akira-kun, es realmente divertido. —Comentó un Onoda cansado. —¡Me alegra que no te hayas fastidiado lo suficiente por mí!
—¿Qué cosa tan patética dices? Jamás haría algo por ti, tonto. —Contesto de inmediato alejando su vista de la de Sakamichi
—Bueno… ¿Cuándo nos veremos después? —Continúo Onoda buscando la mirada de Midousuji
—¿¡Qué?! ¿Eres estúpido acaso? No pienses en salir pronto, ¡asqueroso! No creas que pienso mover mi agenda solo para estar contigo. —Interrumpió este último, sin perder esa frenética actitud suya, enfrentando esta vez a Onoda directamente a los ojos
—¡N-No! Lo s-siento, es solo que ¡eres un amigo con el que la paso realmente bien! Y me emociona el solo pensar que visitaremos más lugares o restaurantes de Chiba —Hablaba Sakamichi con suma emoción, enfrentando la mirada profunda de Akira.
— ¡Piiiiiiiiiii! Asquimichiii en verdad ¡¿Disfrutas fastidiarme?! Es como si yo te gustase —Exclamó Midousuji poniendo su enorme figura muy cerca a Onoda, en un intento por intimidarlo
— ¡¿G-G-Gustar?! ¡No, No, No! ¡M-Midousuji n-no! —Inconscientemente el chico de Kyoto logró que las mejillas de Sakamichi se encendieran ante aquella suposición tan… ¿vergonzosa? Y el enorme cuerpo de Akira acercándose poco a poco a el hasta casi desaparecer la distancia entre ellos no ayudaba mucho.
— ¿Qué pasa Asquimichiii? ¿Acaso sientes algo por otro hombre? —Insinuaba Midousuji haciendo que Onoda retrocediera hasta la pared más cercana de la calle, haciendo que el de menor estatura agradeciera porque no había gente para llamar la atención. Lo están asaltando o simplemente es una pareja incapaz de ser discretos, no sabía que era peor. Lo tenía rodeado, sus largos brazos sostenían su peso contra el muro manteniendo la distancia.
"¡Pareja! ¡¿Qué?!" Había chocado en la mente de Sakamichi. Ahora la posibilidad estaba ahí, que estaba pasando.
—¿Por qué no… contestas Asquimichiiii..? —Susurraba Midousuji con los ojos entrecerrados, acercándose peligrosamente al rostro de Onoda.
— ¡No! —Contestó Onoda un poco presionado por la situación.
— ¿No...? —Habló Akira pegando su mejilla a la del chico de lentes. — ¿Por qué estás tan nervioso entonces? —Susurró de nuevo.
— ¡Y-Yo...! N-No… ¡No soy gay! —Respondió con cierto tono de voz alto, cerrando los ojos al mismo tiempo y apretando sus puños a los costados.
—Pffftttfffff… Sakamichiiii ¡eres despreciable! ¡Asqueroso debería decir! Za-ku T-Tu rostro pfffff deberías verlo, patético, tus mejillas arderán Sakamichiii —Decía Midousuji ya lejos de él, irguiéndose y riéndose burlonamente
—Midousuji… —Respondió Onoda con sus ojos totalmente abiertos, no entendía la burla del chico frente a él
—Si eres gay no tienes porque morir por todo el lastre que se te ponga enfrente… —Susurró el chico de Kyoto moviendo su postura y dirigiendo su mirada perdida hacia el chico de ojos celeste. Un suave sonido a la distancia indico que su transporte se acercaba, llamando la atención de Akira.
—Hasta luego, Asquimichi… —Dijo Midousuji mientras subía al autobús, dejando atrás a un Onoda completamente perdido.
—Ah… —Pudo apenas emitir el megane.
Se alejó de la pared en un estado casi atónito, reacomodo su mochila y se dirigió a casa. Esta vez solo saludo y pasó de inmediato a la habitación "de huéspedes" como diría su Madre. Desconocía que había sido ese estruendo en su interior después de sentirse "acorralado" por Midousuji, porque sus mejillas se encendieron cuando escuchó las insinuaciones de él y la "declaración" que había hecho después. ¿Estaba dudando de su orientación? No había necesidad de hacer aquel escándalo, pero no hay excusa para que Midousuji se acercara de manera tan peligrosa. Un zumbido contra la mesa llamó e interrumpió sus pensamientos. Era un mensaje, y de la persona que menos y más lo esperaba.
"Si lo quieres, yo no cuento como hombre…"
Ese simple texto, lo había dejado conmocionado, entender el o los tantos significados seria el punto culminante en él.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Tadaaaa ¡tercer capítulo! Las cosas se pusieron más… ¿tensas? Actualizaré pronto, lo aseguro, el siguiente capítulo me emociona(?) ¡Se viene lo fuerte… creo!
Revieeews
ZRA: ¿Besarme? ¿No estamos yendo muy lejos? *atmosfera shoujo* ¡Nada que agradecer! Soy la voz de todas y todos aquellos que gustan del MidoSaka… ok no tanto así pero si, hacía falta que alguien cooperara xD ¡Continuaré! Reviews así me inspiran ;o;
Hanako: ¡Graciaaas! Sí, me mantendré con esta historia :D
Sin más, ¡hasta el prox. Capitulo!
