Rose nerviosa empezó a andar de un lado a otro intentando buscar una explicación, no podía ser, ella conocía muy bien esa casa, y aun mas conocía muy bien a la anciana que vivía allí, y era de todo menos una mujer indefensa, no entendía nada de lo que pudo pasar, pero tenía el peor mal presentimiento de su vida.

-Rosie, ¿Qué te pasa?-le pregunto Eleine preocupada mientras se acercaba a ella, Rose vio como Albus y Scorpius también la miraban muy preocupados, pero ellos no entenderían lo que eso significaba.

-Yo… esa es… yo estuve allí-decía Rose mientras ignoraba a sus amigos y se acercaba mas al televisor, le arrebato el mando distancia a Albus de un manotazo y le dio volumen a la noticia…

-… los bomberos no fueron capaces de apagar las misteriosas llamas que quemaban el viejo caserón abandonado, pero de repente se produjo un fuerte viento que lejos de avivar las llamas, para preocupación por las casas colindantes, las sofocaron ante el asombro del todo el cuerpo de bomberos que miraban con estupor. Las causas del incendio no están claras, ya que por la casa solo había de vez en cuando un gato abandonado, o eso dicen los vecinos, los mismos vecinos que aseguran que al principio las llamas tenían unas formas…-el presentador miro sus papeles incrédulo- formas… fantásticas-concluyo el presentador nada convencido-las investigaciones seguirán pero no hay que lamentar heridos, en otro orden de cosas…-continuo pero a Rose dejo de interesarle.

-¿Qué le ha pasado al gato?-pregunto Rose nerviosa, ahora sabia que sus amigos la miraban aun más preocupada, ya no le importaba ni lo más mínimo la comida por el suelo.

-Rosie… sabemos que te gustan los animales, pero esto es… propio más de Hagrid que de ti…-dijo Eleine preocupada, pero parecía pensativa.

-Eli, no lo entiendes-le dijo Rose levantándose y caminando de un lado al otro-no es solo un gato cualquiera… era… Minerva-concluyo Rose asustada mirando a sus amigos, que ahora parecían entenderla-le ha pasado algo malo, puedo presentirlo-dijo con seguridad.

-Rose tranquila-le dijo su primo con seguridad-ya conoces a la Directora McGonagall, no es una pobre anciana…

-No te preocupes, con el incendio seguro se escapo en su forma de animaga-dijo tranquilamente Scorpius, era el único que ya no parecía preocupado.

-No, Scor, es un presentimiento que tengo… no lo sé, pero algo malo pasa-dijo Rose mirando a su amiga que le dio de repente la espalda-tu me entiendes, ¿verdad?-pregunto Rose esperanzada a Eleine.

-Rosie… no lo sé, pero el fuego que han descrito… no lo sé, Rose, pero…-pero Eleine no quiso decir nada más y miraba a los chicos como pidiendo ayuda.

-¿Pero?-pregunto Rose aun mas agobiada, la cara de Eleine le transmitía que no le iba a decir algo bueno.

-Rosie… ese tipo de fuego… parece el de una maldición de la que oí hablar a mi padre-dijo Eleine con sumo cuidado mientras miraba a los chicos, Rose se fijo que Albus parecía saber de que estaba hablando ella, pero Scorpius seguía sorprendido-es el…

-Fuego maldito…-concluyo Albus por ella-sustancia capaz de destruir Horrocruxes… por eso tu padre está en deuda con el mío Scor… se salvaron de ella-dijo Albus mirando a un todavía más sorprendido Scorpius.

-¡¿Cómo sabes eso?-le pregunto Rose sorprendida y asustada a su primo. La Directora McGonagall era fuerte, pero temía que no lo suficiente… y Rose empezó a llorar desconsolada.

-Rosie-dijo Eleine abrazándola-no sé si debo decirte esto… pero cuando le escuche hablar a mi padre sobre ella…-pero Eleine se calló, Rose a pesar de todo era capaz de ver los ojos de ella bañados en lágrimas.

-Eleine dímelo ya…-le pidió Rose mirándola directamente.

-Dijo que era la especialidad… de Thor…-concluyo Eleine con miedo.

A Rose se le vino el mundo encima, el rostro de Donovan Thor volvió a su mente con total nitidez… el rostro de un asesino sanguinario y cruel, aun en sus pensadillas podía verlo, con su piel bronceada, su pelo castaño cayendo por su cara, dotada de gran belleza si no fuera por su expresión helada, cruel y despiadada, alto muy robusto… pero lo que Rose no era capaz de olvidar y que no olvidaría eran sus ojos oscuros que hablaba de matarla con total serenidad… a Rose el horror se hizo presa de ella, habían vuelto, los criminales habían vuelto… y habían empezado por su madrina, la poderosa Minerva McGonagall.

-Minerva…-empezó a llorar Rose totalmente desconsolada.

-Nada de eso-dijo Scorpius con seguridad y le aparto las manos de la cara a Rose, para obligarla a mirarle- ni fuego maldito-dijo Scorpius mirando a Albus-ni Donovan Thor-añadió mirando a Eleine, estos se miraban cómplices-voy a demostrarte que tu madrina está bien, ese… el del cajón, el de la fetovilión o como se diga, dijo que se produjo un vendaval de golpe que extinguió las llamas, seguro que esa era la Directora, eso tiene más lógica que nada o ¿no?-le pregunto mirándole directamente Rose, sus malos presentimientos aun le hacían presa, pero quería creer en lo que le decía Scorpius era una esperanza.

-Quiero ir…-dijo Rose aun con lágrimas en los ojos-quiero verla y saber que está bien-le pidió en un último intento.

-Está bien…-dijo inseguro Scorpius mirando a los lados.

-Rosie, no tenemos edad… podemos viajar por la red flu, pero la casa de la Directora está plagada de muggles con el accidente-le dijo Eleine con cuidado.

-No podemos volar…-dijo Albus apesadumbrado-no hay suficientes escobas, además Eleine y yo… somos nefastos-dijo Albus mirando a Eleine y esta le dio la razón afirmando con la cabeza.

-Necesito ir…-pidió Rose, pero no sabía cómo.

-Aparezcámonos-dijo Scorpius con total seguridad.

-¿Cómo?-pregunto Albus incrédulo-no tenemos edad como dijo Eleine…

-Podemos ir con un elfo, aparezcamos con un elfo…-dijo sabiamente Scorpius.

-Winky no vuelve hasta la tarde… no puedo llamarla… no quiero esperar-dijo Rose con seguridad mientras se acercaba a la chimenea, no quería ni esperar ni un minuto más para comprobar que su madrina estaba bien y no le importaba que Thor fuera el causante de todo eso, aunque esperaba de todo corazón que no lo fuera.

-¡Rose espera!-le dijo Scorpius mientras le agarraba por el brazo- yo sé quien nos puede ayudar… ¡Sandy!-llamo en alto Scorpius, a su llamado apareció con un ¡plof! Una curiosa elfina de unos grandes ojos azules, vestida con un pinche vaquero nuevo y parecía bastante joven, en comparación a los elfos que Rose conocía.

-¿Qué pasa, Scor?-pregunto la elfina con una voz casi normal y un poco faltona en la opinión de Rose.

-Sandy… necesito que nos ayudes, tienes que transpórtanos a una ubicación-le pidió Scorpius a la elfina que le miraba desconcertado.

-Mi Señor no he recibido órdenes de la Señora Narcisa para…-empezó a relatar la elfina con voz pastosa y repetitiva, como si lo dijera de memoria.

-No me vengas con royos Sandy-acoto rápidamente Scorpius- haces lo que te da la gana en todo- la elfina le miro y le guiño un ojo con cómplice- necesito tu ayuda…-le suplico Scorpius y la elfina le miro con seriedad.

-Déjamelo en mis manos-dijo la elfina Sandy con seguridad-¿A dónde vamos?

-Al puerto de Golden Forest en Escocia-le suplico Rose a la particular elfina.

-No habrá problema-le dijo la elfina con calma mientras le ofrecía una mano a Rose y esta la tomo-el resto agarraos a mi-Scorpius, Albus y Eleine hicieron lo que le pidió.

-¡No!-grito de pronto Rose, tenía en mente aun a Thor-solo iré yo.

-Y, ¿se puede saber por qué?-pregunto Albus un tanto molesto como Scorpius y Eleine.

-Sandy es una elfina que trabaja, o bueno su familia trabaja en mi casa, no puedes prohibírmelo-dijo Scorpius con seguridad mirando a la elfo, que esta solo se encogía de hombros.

-Puede tratarse de Thor…-dijo Rose duramente, no quería pensarlo, pero los criminales atacarían era cuestión de tiempo y puede que el tiempo se haya acabado.

-Con más razón Rose, no vamos a dejarte sola, ni a ti ni a la elfina-dijo Eleine con seguridad.

-Le corrijo, mis servicios es solo el viaje, luego desaparezco y no va a salir gratis-dijo la avariciosa elfina mirando a Scorpius.

-¡Esta bien!-dijo Scorpius preocupado mientras miraba a su amiga-¡ya lo negociaremos más tarde!

-Eleine, recuerda lo que nos dijo ese… eres su perfecto cebo-dijo Rose, pero esta vez no miraba a Eleine sino a Albus…


Albus entendía a su prima Rose, pero ella debía entender su posición, no la abandonarían, además en el fondo de su alma, Albus sabía que Eleine no se trataba de una niña indefensa, logro poner en jaque a Thor una vez y sabia con seguridad que lo volvería hacer, además no quería cometer el mismo error del año pasado al subestimarla.

-Rosie… no le tengo miedo, ni a él ni a nadie-dijo Eleine con una aplastante seguridad.

-Iremos contigo, a pesar de lo que nos digas-le dijo Albus con seguridad a su prima.

-Chicos, pero…-intento decir Rose.

-No hay peros que valgan, Rose, ya has oído a Sandy, se nos acaba el tiempo y a ella su paciencia-le dijo Scorpius con seguridad.

-Gracias…-dijo Rose y Albus se fijo que por el rostro de su prima se dejaba derramar unas lágrimas.

-¿Listos?-pregunto impaciente la elfina, todas afirmaron y Albus se fijo que Rose sujetaba con fuerza la mano de la elfina y la de Eleine, Rose tenía miedo, en cambio Eleine no tanto, Albus antes de desaparecerse, cruzo una mirada con Scorpius, las chicas sabían a lo que se enfrentaban, ellos no y los cuatro sacaron sus varitas-¡Nos vamos!-grito la elfina.

Una sensación de vacío se apodero de Albus, la misma sensación a la que ya el asociaba a aparecerse, cuando de repente puede pisar el duro suelo, era un callejón oscuro y ya no había rastro de la curiosa elfina, había desaparecido.

Con la aparición todos parecían bien, pero Rose se cayó, Albus se preocupo por su prima, no tenía muy buen aspecto y no parecía la Rose a la que estaban acostumbrados, Albus se sorprendió de ver a así a su prima, no estaba acostumbrado a una Rose débil, pero sabía que la Directora McGonagall era muy importante en la vida de Rose, y también en las suyas.

-Rose, ¿estás bien?-le pregunto preocupado Scorpius como Albus y Eleine.

-Sí, más o menos…-dijo Rose y empezó a mirar a los lados en un intento de ubicarse-estamos cerca de la casa de Minerva, por aquí…-dijo Rose decidida.

Rose empezó a caminar decididamente entre los distintos callejones de la cuidad, Albus se fijo que la particular elfina de Scorpius había desaparecido, nunca había conocido un elfo como ese de desobediente, pensó que su tía Hermione estaría encantada y los padres de Rose y los suyos propios llegaron a su mente, no se le había pasado por la mente avisarles, puede que ellos ni siquiera supieran que la casa de la Directora McGonagall estuviera plagada de llamas.

-Rose, ve más despacio-le pidió Eleine preocupada, no era la única a la que le costaba seguir el ritmo endiablado de Rose-no podemos precipitarnos…- le pidió Eleine.

-Ya lo sé, pero quiero llegar…-pero antes de que Rose pudiera acabar de hablar una fuerza invisible y inesperada, les desplaza hacia un rincón oscuro de las construcciones, tanto Albus como sus amigos querían ponerse en guardia pero no fueron capaces de nada, no sabía quien había conjurado tal hechizo…que les mantenía inmovilizados contra la pared.

-¿Estáis todos bien?-pregunto Eleine muy preocupada, Albus vio con horror como su varita y las de sus amigos habían desaparecido. Rose estaba a su lado y Albus podía sentir como su prima no paraba de temblar, a su otro lado estaba Scorpius que se retorcía para librarse de esa fuerza pero en vano.

-No por mucho tiempo…-dijo una voz cruel y despiadada que se acercaba, Albus respiro un tanto tranquilo, conocía esa voz, por eso mismo no se atrevía a relajarse del todo.

-¡¿Por qué siempre estáis metidos vosotros cuatro en todo?-pregunto una voz muy enfadada, que en otras circunstancias es muy amable.

Y ante ellos se hicieron visibles, la mortífera mejor auror del mundo, su profesora de Defensa, la Señora Prince, seguida de su marido, el profesor de Transformaciones, Matt, que eran los padres de Eleine, ambos en opinión generalizada, gozaban de belleza, pero la profesora Prince solo se podía contemplar con miedo, era una de las brujas más poderosas del mundo y no se reprimía en demostrarlo a todos, en cambio Matt siempre estuvo a la sombra de su esposa, pero por lo poco que pudo ver Albus no era uno de los magos del montón, era también muy poderoso.

-Esto…-quiso explicar Eleine, ya se podían mover, también la presencia de los Señores Prince pronosticaba que el presentimiento de Rose no era tan imaginario-Hola mama-dijo Eleine con un hilo de voz, Albus recordó que Eleine le conto que no había visto a su madre desde Junio al menos.

-¿A que habéis venido aquí?-pregunto la Señora Prince con su habitual voz fría sin inmutarse ante Eleine, Albus apretó los puños por la rabia, de verdad que el instinto maternal de esa mujer estaba más que muerto.

-Minerva está bien… ¿no?-pregunto Rose sin inmutarse-ella apago el fuego, ¿verdad?-pregunto con ansiedad.

-Rose…-llamo Matt y uno de sus brazos empezó a saludarlos frenéticamente, Albus dio por hecho que ese brazo era Traicy, porque Matt se había quedado sin brazo izquierdo por la varita de su esposa-las llamas las ha apagado… Aldara, no era un simple fuego…-añadió Matt con la mandíbula apretada.

-Entonces…-intento seguir Rose, pero las lágrimas empezaban a surcar su rostro y Eleine intentaba consolarla sin éxito.

-Don ha estado aquí…-concluyo simplemente Matt, Rose empezó a llorar más fuerte, tanto que Albus tenía serios problemas para mantenerse sereno, Eleine lloraba con ella y Scorpius prefería mirar a otro lado en silencio, el tampoco quería ver así a Rose- por eso tenéis que iros de inmediato… no os culpo, pero aquí estáis corriendo peligro-dijo Matt sin contemplaciones.

-¡NO!-grito Rose-¡No me voy a ir! ¡Minerva tiene que estar por aquí!-les dijo a los Señores Prince.

-Me temo que no-contesto fríamente la Señora Prince-hemos registrado la zona, tenéis que iros-les ordeno la Señora Prince.

-¡¿Y MINERVA?-le grito Rose sin miedo, la Señora Prince parecía molesta porque Rose no acataba sus ordenes, Albus admiraba el valor de su prima, pero también la entendía, el haría exactamente lo mismo si le pasase algo a Hagrid.

-Aldara… dáselo…-le dijo Matt cogiendo a su mujer del brazo-es su ahijada…

La Señora Prince como un autómata sin ninguna emoción le entrego un pequeño papel a Rose, esta lo cogió con desesperación y lo leyó… y se cayó al suelo rendida en un mar de lágrimas.

-¡Rose!-grito Eleine y la cogió mientras aun lloraba en su regazo, Albus se quedo helado, nunca vio a su prima así y dudaba de que todo eso saliera algo bien…

-No…-repetía Rose desconsolada entre lágrimas, ahora también Matt se agacho para consolar a Rose.

-Pequeña, lo siento muchísimo-le dijo Matt con la voz tomada-no puedo evitar sentirme responsable… solo ella nos dio una oportunidad… se arriesgo por nosotros al darnos empleo y… no he podio agradecérselo lo suficiente… Rose-esta le miro, pero seguía desconsolada-perdónanos…-le suplico sorprendentemente Matt a Rose, Albus no entendía nada, no entendía porque Matt le pedía perdón-ellos ya no están, pero debemos volver al Ministerio, debemos poner al corriente a tu familia, Rose… la profesora McGonagall te quería muchísimo.

-¿Por qué ella?-le pregunto Rose entre lágrimas.

-Porque era la última sobreviviente-dijo fríamente la Señora Prince-sobrevivió a Grindelwald, a Voldemort en las dos guerras, quisieron demostrar que no sobrevivirá a esta-concluyo simplemente.

Albus no sabía qué hacer, Rose seguía llorando mientras Matt y Eleine la intentaban consolar, la Señora Prince permanecía en pie simplemente, pero se fijo que Scorpius se había alejado un poco de ellos, y Albus fue detrás de él, tampoco entendía su comportamiento.

-¿Scor?-pregunto Albus a su amigo, al llegar a su lado vio que Scorpius también dejaba derramar unas lágrimas, este simplemente le tendió un papel, era el mismo que le dio la Señora Prince a Rose, debió de haberlo recogido del suelo cuando Rose lo soltó.

El papel decía así:

Hola Matt.

Hace tiempo que no nos vemos, le he dado una visita a tu jefa, no para de hablar bien de ti, tanto que me aburre, una curiosa mujer esta… lucho en todas las guerras importantes de nuestra época y vive para contarlo… lástima que eso tenga que cambiar… ¿cuántas maldiciones de tortura puede sufrir esta anciana sin morir?, porque mis jefes quieren mantenerla con vida, por lo visto sabe muchas cosas interesantes, pero se niega a contestar, por otra parte si no colabora… al poder definitivo le parece que un gato muerto es un buen emblema… y mis chicos también…

Un abrazo, tu amigo, Don

PD: Aldara, te quiero y tarde o temprano estaremos juntos por siempre, el poder llama al poder, y los poderosos somos nosotros, ríndete y con tu hija mostrara clemencia, si no lo haces por ti, al menos hazlo por tu hija, estoy dispuesto a adoptarla, porque pronto se quedara sin padre...

A Albus empezó a temblarle el puso al ver que la locura y paranoia de ese hombre aumentaba a cada paso, los criminales estaba listos para volver a atacarles y tenían intención de utilizar y acabar con la Directora McGonagall de la peor de las formas posibles… torturándola, por ser uno de los iconos contra el mal que aun permanecían con vida.