Ya había pasado un mes del ataque que había recibido Albus por parte de sus compañeros de Slytherin, los golpes y los cortes se los había curado la enfermera Pomfrey en menos de dos días pero lo que le llevo un tiempo en cicatrizar fue la maldición que le había hecho Christofer Borgia, tanto sus padres como el propio Theo (Albus sabía que no iba a dejar pasar por alto su ataque) le visitaron a menudo, por fin pudo ver a Dominique, que estaba guapísima, aun no se le notaba el embarazo, pero el calculaba que para Navidades sí.

Por otra parte menos alegre, le habían dado una suspensión temporal a Eleine, Matt no tuvo dudas a realizarlo, aunque Albus se alegraba de que no llegase a ser definitiva, en estos momentos se encontraba en la Fortaleza, bajo los cuidados de Seaine, y desde aquel día no había podido verla, Albus sabia en su interior que eso no había ayudado en su recuperación, deseaba verla por encima de todas las cosas, no le importaba los daños que le había producido, solo sabia (y le hacía sentir feliz) que se había arriesgado mucho para ayudarle, aunque eso contribuyo a nuevas dudas para el...

-¿Necesitas ayuda?-le pregunto una voz amable, pero arrogante en todos los aspectos.

-Scor...-le miro Albus sorprendido, era muy temprano y acababa de saber que le habían dado el alta, dudaba que sus hermanos lo supieran aun-¿qué haces aquí?

-Madrugo normalmente y vengo todos los días aunque no te lo creas-le contesto, Albus le miro sorprendido-¡como se nota que tu y Rose sois familia, ni te das cuenta que estoy aquí mientras duermes!-le dijo riéndose.

-¿Como sabias que me dan de alta hoy?-le pregunto extrañado Albus.

-¡Te dan de alta!-le dijo Scorpius contento y sorprendido, con su reacción a Albus no le quedaron dudas que no tenía ni la más mínima idea-¡enhorabuena!-le dijo contento mientras le ayudaba a cargar con los regalos que le habían mandado su familia por su estancia en la enfermería, aunque la mayoría eran dulces de su abuela Molly.

-Si... ¿y para que madrugabas todos los días para venir?-le pregunto Albus aun mas extrañado a su amigo- porque si me dices que te preocupaba mi estado de salud no te creo, te pasas todas las tardes conmigo, mis hermanos, Rose y los demás-le dijo Albus.

-Pues por eso Albus...-se exaspero Scorpius-necesitaba hablar contigo en privado, y le deje mi parte del espejo doble sentido a Theo porque se preocupaba por ti-le contesto Scorpius.

-Vale-acepto Albus, reconocía que en esas semanas no había disfrutado de nada de intimidad-¿qué me querías decir?-le pregunto.

-Toma-le dijo Scorpius un poco agobiado, tendiéndole una carta toda arrugada.

Sr. Scorpius Hyperion Malfoy:

Eres mi único nieto, a lo que me lleva a que eres el único descendiente de toda la noble y pura estirpe Malfoy... como lamento que tu abuelo no pueda decirte estas palabras como se las dijo a tu padre, a tu edad. Ya tienes la suficiente madurez como para pensar en tu futuro.

Ser un Malfoy conlleva una responsabilidad de perpetuar la pureza de tu apellido y de la sangre, debes elegir ya a la que será tu esposa, ya que por desgracia quedan muy pocas jóvenes de sangre pura, para asegurar el futuro, como puede que no sepas las jóvenes que son de linaje limpio te adjunto esta lista.

Alexia Goyle: buena muchacha, buena familia, sería una buena elección.

Leonor Montague: mayor que tú, pero eso no tiene importancia.

Paty Henries: también mayor que tu, oí que tiene pareja, pero seguro que desea mas ser señora de un Malfoy, antes que de un don nadie.

Charlotte Ogden: su familia está en ruinas, pero si es tu decisión...

Jody Bulstrode: No me convence, pero quiero tu felicidad(llegado a este punto Albus empezaba a reírse).

Melva Printchard: familia influyente, ¡tenla en cuenta Scorpius!

Nicole Pucey: la conozco, carece de modales, pero se puede perfilar, también creo que es mayor...

Sharon Wilkes: está bien, pero carece de las actitudes que requiere una Malfoy...

Lía Borgia: no se mucho de su familia, se que son sangres puras y eso es lo importante, además esta es de tu edad.

Carline Borgia: es de familia sangre pura, como su hermana, no se mucho de la familia.

Patsy Zabinni: de todas las muchachas que te mencione... esta es mi predilecta, hermosa, de buena familia, con saber estar y refinada, Scorpius es un año más joven que tu y estoy segura que también piensas que es la esposa ideal...

-¡Esto es una broma!-dijo Albus alucinando mientras se reía-¡Todas estas te odian, pertenecen a Slytherin!

-Sigue leyendo... queda lo peor-dijo Scorpius mientras suspiraba. Albus le hizo caso.

Lysander Scamander: ya conoces a esta Hufflepuff...

Scorpius, desgraciadamente te conozco, se que ninguna de las recomendadas la aceptaras como esposa pero aun conservare la esperanza, doy por hecho que elegirás a la descendiente de los Scamander, no me gusta su madre, pero si es esta tu decisión puedes dejarlo en mis manos, dejare todo en orden como para que cuando tu y ella lleguéis a la mayoría de edad formalicéis vuestra pareja con los votos nupciales.

Scorpius, querido, esta es mi última voluntad, quiero dejar este pequeño asunto resuelto antes de mi partida, tu madre está sumamente molesta al igual que tu padre, pero no pueden prohibirme expresar mis últimos deseos.

Te quiere, tu abuela...

Narcisa Malfoy

-Bueno... Scor, solo puedo decir, y no me pegues-Scorpius lo miro con el entrecejo fruncido-... que tu abuela sabe utilizar bien el chantaje emocional-dijo Albus asombrado por lo que acababa de leer.

-Ya...-dijo Scorpius suspirando y se sentó en el resquicio de la ventana, ahora Albus se preocupo.

-¡No te lo estarás pensando!-le dijo alarmado.

-Albus, por muy increíble que te parezca, quiero a mi abuela... lo que dice es enserio-ahora Albus se sentó a su lado porque Scorpius se puso extremadamente serio- desde la muerte de mi abuelo... su salud han empeorado... mis padres están preocupados... ella me pide esto...

-Scorpius no te puedes comprometer a tu edad-le dijo exaltado Albus, para esas situaciones la mejor era Eleine-¿qué te han dicho tus padres?-le pregunto agobiado.

-Que si me prometía con cualquiera... compraban una isla en la Polinesia Francesa y me desterraban allí...-dijo desolado Scorpius-pero son sus últimos deseos...

-Scorpius, los últimos deseos de una persona no pueden convertirse en una vida entera de infelicidad...-le dijo Albus para transmitirle apoyo- además aquí, la única que no te odia es Lys... y creo que en tu familia necesitáis renovaros -dijo Albus con intención de vacilarle- tu y los Scamander parecéis familiares, rubios de ojos y piel clara...

-Y que lo digas-dijo Scorpius con una sonrisa-Al, no se lo digas a nadie, por favor y menos a Lysander, esto ya es suficientemente incomodo...

-Eso esta echo-dijo Albus riéndose-pero díselo a Rose...-pensó Albus en animar a su prima, ya que la carta era una broma de mal gusto...

-¡No!-dijo Scorpius con contundencia-no quiero que Rose se entere, ya tiene bastantes cosas como para añadir mis problemas a la lista...


Los días fueron pasando, y el primer fin de semana en Hogsmeade llego, pero para desilusión de Albus, Eleine aun no había regresado, su suspensión aun era hasta mediados de Octubre, Albus se imagino que le quedaban aun dos eternas semanas para verla de nuevo.

-Echo de menos a Eli...-dijo Rose pensativamente, Albus miro a su prima, su aspecto seguía igual, la veía más triste que de costumbre, aun no habían averiguado nada de la Directora, sabía que sus padres como el Ministerio se estaban volcando, pero la población empezaba a criticarles por su falta de éxito y eso solo añadía más presión a los responsables de la búsqueda y eses responsables eran su padre y su tío Ron.

-En una o dos semanas mas... la veremos-le dijo Scorpius mientras se ponía al otro lado de Rose-la verdad es que yo también la echo de menos...-dijo pensativamente.

Albus no dijo nada, sabía que de los tres, el que más la estaba echando de menos era él, sin ella se encontraba solo en Slytherin... sus compañeros no le habían vuelto a atacar, ni siquiera les hablaban, no pasaba tiempo en la Sala Común y lo prefería así, necesitaba verla... pero en el fondo Albus pensaba que los sentimientos que albergaba por Eleine nunca serian correspondidos...

-¡Albus!-oyeron una voz que les llamaban, era James, desde su ataque su hermano casi no se había burlado de él y se mostraba más atento y cariñoso, cosa que desconcertó alegremente a Albus y a los demás.

-James, ¿qué quieres?-le pregunto Albus sorprendido, acercándose a su hermano, acompañado de Rose y Scorpius.

-Estoy con Fred y Alex tomando algo en las Tres Escobas, ¿os apuntáis?-les pregunto, tanto Albus como Rose y Scorpius le miraron recelosos-tranquilos-dijo James riéndose-no hay trucos, os invito-dijo con una sonrisa y les siguieron. Albus pensaba que una cerveza de mantequilla le sentaría bien a él y a Rose sobretodo.

Cuando entraron en el acogedor lugar vieron muchos de sus compañeros y algunos de sus primos, Louis y Lucy estaban sentados en una mesa a parte con sus amigos Daniela y Samuel, los dos de Ravenclaw, también vio a su hermanita con su primo Hugo y los Scamander, en cuanto Scorpius vio a Lysander se avergonzó y se escondió, lo cierto es que llevaba una temporada evitándola (su abuela aun insistía en comprometerlo con ella), pero en el rincón más escondido de la taberna vio a Fred y Alexandra riéndose seguro de algo que acababa de decir Alexandra.

-Rosmerta, pon tres cervezas mas en mi cuenta, guapa-le dijo James guiñándole un ojo, Albus vio como su prima ponía los ojos en blanco y el y Scorpius se rieron.

-James, que conste que te lo agradezco, pero a qué se debe tanta amabilidad por tu parte- le pregunto Albus directamente.

-Por qué me sentía solo...-dijo James en un susurro y le guiño un ojo, Albus no entendía a su hermano, pero se sentaron.

-Hola chicos...-le dijo Alex, pero antes que contestaran-Freddie, ¿recuerdas el experimento de Slughorn de la semana pasada?-le pregunto emocionada mientras Fred se reía, Albus nunca le había escuchado a Alex llamar a su primo así.

-¿El que le estallo en la cara?-le dijo Fred riéndose-si, te felicito Jordan ese día fue fantástico.

-Recordáis el día que le dije a Trelawney, que predecía que le tocaba una inmensa fortuna- les dijo James alegremente-casi le da un ataque de histeria.

-Si...-contestaron Fred y Alex sin casi prestarle atención, estaba ocupados recordando las fechorías del otro.

-¿Lo ves?-le pregunto su hermano a Albus, ahora Albus lo entendía, por lo visto a Fred se le había olvidado que Alexandra era solo una amiga.

Albus miro a sus amigos, Scorpius miraba en la distancia a Lysander con cara agobiada y Rose simplemente... estaba dolida y melancólica, aun no había tomado nada.

-Hola-dijo una voz animada, Albus y James se dieron la vuelta y se encontraron con Alice Longbottom, que estaba con su grupo de Hufflepuffs.

-Te invitaría a tomar algo, pero como sé que me mandaras a paseo, pues ya no te digo nada-le dijo James con un guiño, Albus noto que en los últimos meses, James solo le pedía salir a Alice cinco veces al día, nada comparado con las veinte veces de años anteriores, Albus algunas veces le gustaría mostrar el atrevimiento como su hermano, pero él no era capaz.

-Una novedad Potter, pero...-Alice empezó a vacilar, todos la miraban atentamente, era la primera vez que no contestaba mal a James-¿quieres ir al baile de Halloween conmigo?-pregunto y toda la gente de las Tres Escobas se quedo mirándoles y Alex y Fred escupieron su bebida, en cambio James se había quedado paralizado.

-A... Ali, ¿Te... encuentras... bien?-pregunto Alexandra incrédula.

-Si-dijo Alice que miraba a James extrañada, James aun no había reaccionado, Albus empezó a reírse de la cara de su hermano, porque miraba al horizonte con la mirada perdida-...vale-dijo Alice con furia en la mirada, porque James no reaccionaba-adiós-dijo molesta y empujo a James mientras se iba hecha una furia.

-¡JAMES!-le grito indignada Alexandra mientras Fred le daba un golpe en la cabeza.

-¡SI!-grito de pronto James levantándose y asustando a lo concurrencia de las Tres Escobas-¡ALICE!-grito mientras se iba a correr detrás de ella, Fred y Alex no pudieron evitar acabar en el suelo con las risas, y Albus vio con alivio como Rose se reía, porque hacía mucho tiempo que no lo hacía con esa naturalidad, también vio a los lejos a su hermana, sus primos y amigos reírse de lo mismo.

-¿Que le ha pasado a Alice?-le pregunto Fred a Alexandra mientras se levantaban del suelo.

-No tengo ni la más mínima idea...-dijo Alex pensativa-pero esto ya no tiene gracia, me he quedado sin pareja... ya contaba con James...

-Yo con Alice...-le dijo Fred con una sonrisa en la cara-Alex, ¿te apetece venir conmigo esa noche y disfrutar de un momento de dulce intercambio de halagos?-le pregunto Fred poéticamente.

-No me queda más remedio...-dijo Alexandra pero parecía muy animada, Albus se miro con Rose y Scorpius... iba ser un año particular...


Rose con Albus y Scorpius, a los dos minutos de la salida de James, dejaron las Tres Escobas, Alex y Fred había dejado claro que no les importaban si se quedaban o se marchaban porque estaban muy ocupados recordando pequeñas batallas que solo ellos sabían completas.

-Y ahora, ¿qué hacemos?-le pregunto Scorpius encogiéndose de hombros.

-No se... tengo que comparar tinta-dijo Albus pensativamente y los chicos se pusieron en marcha-Rose-le llamo Albus.

Pero Rose no los escucho, estaba pensando en algo que le había contado su madre desde que le había puesto al corriente del testamento que le dejo su madrina y quería ir a ese lugar.

-Rose-la llamo Scorpius-¿vienes?

-Chicos, después nos veremos en el colegio...-dijo Rose y pensando una excusa-tengo que comprar ropa...

-Vale, hasta después Rosie-dijo Albus, mientras él y Scorpius se iban.

Rose se interno entre las callejuelas del pueblo, ya habían llegado a Octubre y las calles estaban plagadas de las hojas caídas de los árboles, pero ella recordó una cosa... su madrina tenía una casita en Hogsmeade, le había dicho que no había vuelto a esa casa porque le traía malos recuerdos, aunque su madrina nunca le dijo cuales eran esos recuerdos, Rose apretó fuertemente el broche y se interno a las afueras del pueblo, tenía una ligera idea de donde estaba ubicada aquella casa.

Siguió caminando por caminos de tierra hasta que llego a la falda de una colina, ya podía ver la pequeña casa, estaba construida de madera y ladrillo que con el tiempo y el abandono, se había desgastado mucho, se acerco a la entrada principal, la puerta estaba cerrada pero Rose la empujo suavemente y ya pudo entrar, esa casita solo constaba de una única habitación grande, la parte inferior correspondía con el saloncito y una pequeña cocina, una puerta corredera dejaba ver un baño lleno de hierbajos por el extremado tiempo de abandono y el desuso.

Rose se paseo por las estancia, la luz del sol entraba por los muchos huecos que tenía el techo, apenas había muebles y los que habían estaban cubiertos por sucias sabanas enmohecidas, por el paso del tiempo y la humedad, Rose miro al nivel superior y supuso que ese debía ser el dormitorio, porque podía ver una cama grande, Rose subió con mucho cuidado las escaleras para llegar hasta allí, porque cada vez que subía un escalón, estos chirriaban, cuando llego allí vio que había muchas cosas revueltas, papeles rotos, alguna ropa antigua desperdigada, objetos que no sabría identificar... Rose estaba segura que la casa de su madrina había sido vapuleada por algunos ladrones...

Sin saber muy bien porque, Rose empezó a recoger la estancia, no quería ver en ese estado de abandono algo que le había pertenecido a su madrina, recogió con cuidado los papeles esparcidos y los tiro en un rincón para luego tirarlos a la basura, recogió la ropa, pero al abrir el armario vio que estaba tirado en el suelo un bonito vestido antiguo pero todo deshilachado a causa de los insectos y los ratones, Rose se sorprendía que los ladrones no se lo hubieran llevado... se imagino que solo buscaban cosas de valor.

Lo cogió con cuidado y lo observo, se trataba de un antiguo vestido de fiesta, de un color cobrizo casi dorado con muchos motivos y decoraciones de distintas formas y elegantes, como los vestidos de época, a Rose le sorprendía encontrar algo así, su madrina siempre vestía con motivos escoceses y ese vestido escapaba totalmente de su estilo.

Lo sacudió para quitarle el polvo y la suciedad pero al hacerlo vio como de entre los pliegues de la tela cae un pequeño saquito de terciopelo púrpura, Rose lo recogió inmediatamente para añadirlo al montón de la basura pero se sorprendió al abrirlo, porque contenía un papel.

Era un recorte de periódico, de El Profeta para ser exactos, porque lo veía en el encabezado, pero el corte le impedía ver la fecha, ese recorte solo constaba de una fotografía muy dañada, tanto que no podía reconocer casi nada, solo veía un fondo oscuro y dos figuras, pero lo que le emociono reconocer, fue el tejido de ese vestido, era el mismo que tenía en las manos, esa chica (aunque Rose no podía verla) solo podía tratarse de su madrina.

El corazón de Rose empezó a latir muy deprisa, su madrina, jamás le había contado nada sobre su juventud, y lo cierto es que Rose nunca le había preguntado nada, pero aparecía en una de las crónicas de El Profeta, Rose intento leer algo mas pero ya no pudo, el recorte solo era la imagen y las letras de su reverso estaban borrosas e ilegibles...

De repente Rose se sobresalto, oyó como alguien daba un portazo, Rose se puso inmediatamente en guardia pero sin soltar ni el vestido, ni el recorte, saco su varita y empezó a escudriñar la estancia maldiciéndose a sí misma... estaba lejos del pueblo y sus amigos ni sospechaban el lugar donde se encontraba...

Rose a no ver a nadie bajo al piso inferior, con mucho sigilo miro a través de la puerta, no veía a nadie... el portazo pudo ser el viento, si alguien había entrado ella se hubiese dado cuenta al momento, para bien o para mal... pero de todas formas le parecía una mala idea permanecer en ese lugar apartado, doblo lo mejor que pudo el vestido y lo metió en su bolso, lo mismo hizo con el recorte, pero aun con la varita en la mano salió con sigilo de la casa, una vez que hubo llegado al sendero... empezó a correr a toda prisa de regreso a Hogsmeade.