El 31 de Octubre había llegado, el día del esperado baile de Halloween, para los alumnos de quinto, sexto y séptimo año. Pero eso a Jaeson no debía de importarle ni lo más mínimo, porque entrenaron hasta el último momento, cosa que Rose agradecía en el fondo, los entrenamientos la distraían de sus días comunes, además se había obsesionado con el recorte que encontró de su madrina, aun no había podido averiguar nada.

-Otro entrenamiento como este... y me retiro del equipo-se quejo Scorpius a su lado.

Rose no le contesto, ese día les tocaban a los dos recoger todo, ya que James y Fred querían irse y prepararse para el baile, Rose pensaba que James tenía demasiadas expectativas con respecto a Alice Longbottom.

-¿Rose?-le pregunto Scorpius mirándola directamente.

-Dime...-le dijo Rose sin prestarle ninguna atención.

-Nada-le contesto de forma despectiva Scorpius, mientras se metía las manos en los bolsillos molesto.

Rose y Scorpius siguieron caminando hasta la torre de Gryffindor sin dirigirse la palabra, Rose no estaba enfadada con él, pero no le apetecía entrar en su juego, sabía que intentaba ayudarla, pero muchas veces solo conseguía ponerla en peor estado, con lo cual no quería ponérselo en bandeja, además en los últimos días esquivaba su compañía, pasando muchas horas encerrada en su cuarto de Gryffindor.

-¡Rosie!-le llamo una voz una vez que entro en la Sala Común, era Roxanne, que le hacía señas desde las escaleras.

Rose sin dudarlo se aparto de Scorpius que la seguía mirando un poco molesto y subió al dormitorio de Roxanne, allí también se encontró sorprendentemente con Alexandra y su prima Lucy, con Lily.

-Necesito que me ayudes... por favor-le pidió su prima Roxanne con el pelo, Rose siguió sus indicaciones sin rechistar, pero veía como Roxanne le miraba desde el espejo con preocupación-Rose...-le llamo seria.

-¿Que he hecho mal?-dijo Rose despertando en el trance que se sumió desde que había encontrado el recorte, aun se preguntaba quién podría ser la otra persona...

-No estás haciendo ahora nada mal...-le dijo Roxanne comprensivamente-pero creo que no nos estas dejando ayudarte...

-No, nada de eso-le contesto Rose, se dio la vuelta y vio como todas la miraban, había sido una tonta, el ayudarlas con el baile solo resulto ser una excusa, para hacerle una encerrona.

-Rosie...-le llamo su prima pequeña, Lily-he estado escuchando a mi hermano y a Hugo... están preocupados por ti...

-También todas nosotras-le dijo Lucy mientras se acercaba a ella-te notamos más triste y distante desde que Eleine no está en Hogwarts, pero no te olvides de que te queremos y podemos ayudarte en todo lo que necesites.

-Gracias, pero no me pasa nada-dijo testarudamente Rose-y... no podéis ayudarme-le dijo Rose mirándolas-no sabéis donde esta Minerva y os vais a bailar como si eso no importase-vio como todas se miraban con preocupación y Lily empezó a derramar unas lagrimas-dejarme sola...-les contesto de mala manera Rose-pasarlo muy bien-les dijo secamente antes de dar un portazo, no le importaba hacerlas sentir culpables, fueron ellas las que le preguntaron.

Bajo a la Sala Común, pero no espero allí a nada, salió de la Sala de Gryffindor y se puso a andar por los oscuros pasillos, como era Halloween todo estaba muy decorado y no habría profesores ni prefectos haciendo las rondas, el baile era más importante que todo eso... pensó con resentimiento Rose, además el baile de Halloween fue inaugurado por su madrina, a la cual todos, por lo visto se habían olvidado de ella.

Rose corrió un poco más, solo había un sitio donde sabia que nadie la encontraría, la Sala de los Menesteres, paso varias veces por delante de la pared pensando en un sitio donde nunca la encontrara ni sus primos, ni Hugo, ni Scorpius, ni Dana, ni Samuel, ni los Scamander y ni Alice. Cuando entro solo vio un mullido sofá, en el que se tendió para llorar amargamente... pensando lo sola que se sentía sin la comprensión de Eleine...


Albus aun estaba en la biblioteca poniendo al día sus deberes para Slughorn, cuando de repente ve que Scorpius llego todo apurado.

-Rose ha desaparecido...-le soltó a voz de pronto

-¿Qué?-le dijo Albus preocupado, sin darse cuenta que el frasco de la tinta volcó sobre su trabajo.

-Sí, no esta... le pregunte a sus compañeras si estaba en su habitación y me dijeron que no, también le pregunte a Jaeson y me dijo que se fue de la Sala Común rápidamente...-le dijo Scorpius preocupado-tenemos que avisar a los demás...

-No...-dijo Albus pensando en sus primos-ellos están muy preocupados por Rose, pero quiero que esta noche disfruten-le contesto Albus a Scorpius, sabía que para su hermano el día de hoy iba ser el más importante de su vida porque iba a ir con Alice, para Fred también, Albus se sentía muy identificado con el por qué se había fijado en su amiga, Roxanne y Jaeson ampliaron los entrenamientos para ayudar a Rose y sus primos Lucy y Louis necesitaban disfrutar después de sus problemas con sus padres y Albus no quería que su primo Hugo viera mas a Rose destrozada.

-Entonces... ¿nos ponemos a buscarla... tu y yo?-le pregunto Scorpius un poco escéptico.

-Rose siempre lo dio todo por nosotros-le contesto a modo de respuesta Albus-¿le has dicho esto a alguien más?-pregunto preocupado.

-No... La busque por el campo de quidditch, los jardines y ahora he venido aquí, ya no se por donde más buscar-le contesto Scorpius agobiado.

Albus se puso a pensar, lo cierto es que su prima si no estaba en la torre de Gryffindor o en la biblioteca ya no sabría por donde buscar.

-Al...-le dijo Scorpius un poco cabizbajo-creo que Rose se esconde de mi... sé que no paro de molestarla, pero cuando discutimos, veo a la Rose de siempre y no puedo evitarlo... lo siento-le dijo con culpabilidad.

-No te preocupes-le dijo Albus compresivamente, mientras sacaba el Mapa del Merodeador, con ese mapa sabrían exactamente donde estaba Rose con seguridad- "Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas"-dijo con fe apuntando al viejo pergamino con su varita.

Poco a poco empezó a aparecer el mapa de Hogwarts con todos sus habitantes, pero entre ellos no se veía a Rose por ninguna parte.

-¡¿Se ha ido de Hogwarts?-pregunto preocupado Scorpius mientras miraba el también el mapa en busca de Rose.

-No-le dijo Albus para tranquilizarlo-el mapa no muestra la Sala de los Menesteres, mi abuelo no sabía nada de ella, por eso no sale en el mapa... seguro que Rosie se encuentra allí...-pensó detenidamente Albus, porque Rose no sabía los pasadizos para huir del castillo y no la consideraba capaz de hacerlo, pero de golpe escucho como la puerta de la Biblioteca se cierra, Albus pensaba que estaban solos en ese lugar y le parecía captar un olor salino y a jazmines, volvió su vista al mapa y... su corazón empezó a bombear sangre frenéticamente, ella había regresado...


Rose seguía sumida en la tristeza en la Sala de los Menesteres, permanecía en un silencio roto solo por sus propios sollozos... tampoco sola se sentía bien, cuando de pronto una cálida mano le acaricia el pelo con una gran suavidad y delicadeza.

Rose se giro abrumada, le pidió a la sala que nadie la encontrase, pero su mirada se choco de pronto con la persona que mas necesitaba ver en mucho tiempo, por eso podía entrar... Eleine.

-Hola-le dijo con cuidado, mientras le mostraba una sonrisa compresiva.

-Eleine...-dijo Rose mientras la abrazaba-no sé qué hacer... todo lo hago mal... no quiero seguir así...

-Rosie, tranquila, lo sé-le dijo Eleine con suavidad-se por lo que estas pasando, se que estas muerta de miedo... yo así también me sentía en segundo... cuando... bueno, pensaba que Thor había vencido a mis padres...-le dijo, pero Rose no se movió y siguió llorando en su hombro-me sentía sola en el mundo, pero no era cierto, os tenia a ti y a los demás-le dijo mientras la miraba con detenimiento-Rosie, ¿qué haces aquí sola?

-Intentaba...-dijo Rose pero se sentía mal-no lo se...

-Albus y Scorpius están desesperados buscándote por todas partes-le dijo Eleine-vamos a salir de aquí, ¿vale?

-Si-dijo Rose pero aun no había soltado la mano de Eleine, no quería que se fuera.

Pero nada más salir de la Sala de los Menesteres se encontraron con Albus que las miraba atentamente, Rose al cruzarse con su mirada simplemente se lanzo a sus brazos.

-Rose, ¿por qué no cuentas con nosotros?-le pregunto con cuidado Albus.

-Lo siento-le contesto simplemente Rose, pero notando la ausencia de alguien-¿dónde está Scorpius?

-En vuestra Sala Común-le contesto Albus mirándola, pero vio que su mirada se desviaba hacia Eleine-el me dijo que le evitabas...

-Tengo que hablar con él-remato Rose con seguridad, se giro para mirar a Eleine y vio que miraba fijamente al suelo en vez de a ella y a Albus-Eleine no te vayas, no me dejes sola...-dijo simplemente y se fue camino de su Sala Común, sabía que Albus y Eleine tenía aun cosas que hablar.

Se marcho sin mirar atrás, confiaba que Scorpius siguiera en la Sala Común, pero como ya era tarde tal vez se había ido a su dormitorio, en cuanto entro por el retrato de la Dama Gorda lo vio acostado en el sofá grande con los ojos cerrados, parecía dormido, Rose se fue a sentar junto a él, en el único hueco que el dejaba libre por su posición.

-¿Sabes?-se sobresalto Rose de golpe-no me gustan que me miren mientras duermo...-le dijo seriamente.

-Eso no vale-le contesto de vuelta Rose-tu no dormías...

-Rose, ¿qué he hecho tan mal para que no confíes en mi?-le pregunto aun serio, a Rose se le hizo un nudo en el estomago.

-Tú no has hecho nada... solo que yo soy una tonta que se esconde-le confesó y notaba como unas pequeñas lágrimas corrían por su mejilla y no le importaba que Scorpius las viesen.

-Rose, yo no soy Eleine, yo no sé lo que necesitas si no me lo dices, puedo suponerlo, pero siempre acabo metiendo la pata... Rose, cuéntame eso que necesites, confía en mí-le pidió con cuidado Scorpius.

-Mi madrina tenía una casa, los ladrones se llevaron muchas cosas, pero he encontrado esto... -le dijo enseñándole el recorte que siempre llevaba encima-lo daría todo por saber algo de ella, me da la sensación que no la conocía... ni siquiera sé quién es la persona que sale con ella en la fotografía...

-Es de El Profeta...-observo Scorpius-Rose... podemos buscar en los archivos del periódico para buscar más información, solo tendríamos que conseguir el permiso de los redactores jefes de cada sección...

-¿Cómo podría yo conseguir el permiso?-le pregunto un tanto desesperada, eso a ella le parecía muy difícil pero parecía que Scorpius lo veía extremadamente fácil.

-Rose... ¿como no lo ves?-le pregunto impresionado-la madre de Albus, tu tía, es la jefa de los deportes y la madre de Alex la de sucesos, ellas te pueden ayudar a entrar en los archivos.

Rose se sintió ridícula, era cierto, pero al momento recordó las palabras que les había dicho a sus primas y a Alex...

-No querrán ayudarme... me he portado como una idiota con ellas...-le dijo Rose y la presión y culpabilidad de su pecho fue en aumento.

-No... Solo tienes que hablar con ellas... y sobre todo con Hugo, tu hermano está muy preocupado por ti Rose, diles lo que me has dicho a mi-le dijo Scorpius con seguridad.

-Vale...-le contesto Rose pero se levanto para ir a ver a su hermano.

-Rose, para-le dijo con cuidado Scorpius-mañana hablaras con ellos, hoy necesitas descansar, no has dormido en mucho tiempo, ¿verdad?

Rose simplemente le miro y afirmo con la cabeza mientras subía los escalones a su habitación, el peso que tenía en el estomago se digirió mucho al hablar con Scorpius pero aun no se sentía bien, le parecía notar preocupado a Scorpius y mañana se preguntaría, también quería ayudarle a él en todo.


Albus se quedo mirando a Eleine, Rose se acaba de ir, pero Eleine no hizo ningún movimiento ni comentario y el tampoco, se acerco poco a poco a ella, iba a abrazarla, lo necesitaba, llevaba mucho tiempo sin verla y la necesitaba, en ese momento más que nunca estaba seguro de sus sentimientos por ella, pero Eleine se alejo de él.

-Albus... siento lo que te hice... te juro que jamás volveré a hacerte daño-le dijo Eleine sin mirarlo a los ojos... a Albus empezó a comprimírsele el pecho, eso le sonaba como a una despedida.

-¿Qué?-le pregunto preocupado, si no quería hacerle daño, ese era un mal método, prefería las maldiciones de los Borgia antes que un día más sin ella.

-Perdóname, no se volverá a repetir... te lo juro-le dijo mientras se alejaba de él.

-Eli, da igual lo que paso... lo que hiciste fue para defenderme, es lo único que me importa...-le dijo Albus, intentaba medir sus palabras no quería parecer desesperado pero el nudo se hacía cada vez mas grande.

-No quiero hacer daño a mis amigos...-le dijo y por primera vez los ojos verdes vidriosos de Eleine se cruzaron con los de Albus, estaba siendo sincera.

-No... ¿Te vas?-le pregunto un poco desesperado.

-Mi padre puede enseñarme todo lo que necesite de magia en verano... alejada de todo esto...-le dijo Eleine, que cada vez se alejaba mas de Albus.

-¡No!-le grito un poco desesperado-no puedes dejarme aquí... solo... sin ti...-le dijo Albus, ya no le importaba sonar desesperado, se lo estaba suplicando y le daba igual si conseguía que ella se quedase.

-¿Por qué te importa tanto que me quede?-le pregunto Eleine con lágrimas en los ojos pero estaba atenta a lo que le decía, no podía retroceder mas, estaba contra la pared y Albus se acercaba más a ella.

-Yo... Eli...-Albus lo iba a hacer, se lo iba a decir, iba a agotar todas sus posibilidades, si se lo decía y se quedaba, estaban juntos, si se iba, se iba su felicidad, pero no la de ella y en el fondo era lo que más ansiaba Albus, la felicidad de su Eleine-Eleine... yo creo...-le decía mientras más acercaba pero de pronto...

Un reno plateado y enclenque apareció de la nada con la voz suplicante de su hermano mayor: "Albus necesito que vengas conmigo a la torre de Astronomía... por favor, hermano" y el reno se volatilizo.

Albus se quedo paralizado por el choque de emociones, por un lado y por autentica desesperación iba a confesarle sus sentimientos a Eleine, pero por otro la terrible sorpresa de James... su hermano jamás suplicaba, su hermano jamás pedía por favor, no estaba en su vocabulario, pero por encima de todo, jamás le llamo... hermano.

Albus estaba tan sorprendido que no se dio cuenta cuando Eleine se aparto de él camino de las mazmorras, la perdía...

-Eleine...-le llamo Albus.

-Esperare a que Rose este mejor, luego me iré, es mi última decisión y nada de lo que digas me va a convencer de lo contrario... lo siento... pero mi padre tiene razón... soy un peligro para mis amigos... no controlo mi poder-le dijo Eleine mientras reprimía sus lagrimas y Albus también las suyas, pero ella mostraba seguridad en lo que decía, Albus aunque le dijese que la quería, no iba a cambiar nada-Albus... James te necesita...

Y dicho esto, Eleine se dio la vuelta y sin mirar ni una vez atrás... dejo a Albus allí en medio del pasillo solo...

Albus intento serenarse, se sentía estúpido, sabía que Eleine no sentía nada por él, ella solo volvió por Rose, fue a la primera a la que fue a buscar a la biblioteca, solo volvió para asegurarse que su mejor amiga estuviera bien, no volvió por él, le defendió como siempre defendía a Scorpius, ella no le quería, aunque su esperanza se afanara por decirle lo contrario.

Recrimino todos sus sentimientos y echo a correr camino a la torre de astronomía, a su hermano le había pasado algo, pero no se podía imaginar el que, subió rápido las escaleras hasta salir a la azotea más grande y alta del castillo, era una noche clara con muchas estrellas pero hacia muchísimo frió, busco a su hermano pero no tardo en encontrarlo, estaba sentado apoyado en la pared, con la mirada perdida practicando pequeños conjuros, sabía que le gustaban las transformaciones.

-James, ¿te encuentras bien?-le pregunto Albus preocupado.

-Alice se ha ido con otro...-le contesto secamente y dolido James-me invito al baile solo como una despedida y para decirme que nunca habrá nada entre nosotros, perdona por molestarte...-le dijo James también con la voz tomada-pero he visto a Fred y a Alex... eran tan felices... no podía amargar el momento más feliz de mis amigos... no sabía a quién llamar...

-Gracias por llamarme, James...-le dijo con sinceridad Albus, sabía que no eran los mejores hermanos, apenas compartían cosas en común pero agradecía que contase con él en un momento como ese-hoy es una mala noche para los Potter...-le contesto Albus comprensivamente y se puso a conjurar su patronum, seguía siendo una serpiente, pero enferma...

-¿Tu estas bien?-le pregunto James preocupado.

-No-contesto secamente Albus

-¿Quien?-le pregunto, pero no le miraba directamente.

-Qué más da...-le contesto Albus despectivamente-pero me has salvado de cometer el error más grande de mi vida...-porque Albus estaba seguro que se lo iba a decir si no llegara a aparecer el reno plateado

-Al...-le llamo su hermano- Alice se ha ido con otro...-dijo pensativamente, Albus le dolía ver a su hermano así, para él debía ser peor, el estaba enamorado de Alice desde la cuna prácticamente-... y con todo... aun la quiero... por encima de todo...

Albus se quedo mirando imponente como su hermano se derrumbaba y el también... Albus nunca volvió a vivir un Halloween más doloroso que aquel...