"si quieres llorar y no puedes entonces sonrie" creo que usare esa frase en el proximo cap. bueno una conti, se que hasta ahora no tiene mucho sentido pero de a poco ire tomando forma.
Ambos siguieron corriendo por un largo rato a través de ese enredoso y complicado bosque que Cheshire conocía a la perfección, Alicia olvido por unos momentos que estaba en un lugar extraño al cual fue llevada por un desconocido, ella solo se dejó llevar por la mano de ese sujeto que a pesar de tener una vestimenta muy extraña no tenía nada temible.
Se detuvieron en una gran construcción de color gris con varias torres a su alrededor. Alicia miro el edificio con asombro, nunca en su vida había visto un edificio tan grande.
-Vamos no querrás quedarte fuera ~ - Le bromeó con una enorme sonrisa, guiándole para entrar a la primera torre.
Apenas entraron vieron una gran recepción, elegante pero no ostentosa que tenía como característica un gran reloj de color dorado que marcaba las 5 en punto. Cheshire le hizo una seña para que siguieran adelante.
-¿Está bien que entremos sin avisar? – pregunto incomoda por invadir ese lugar.
-No te preocupes – le acaricio la cabeza – Conozco al relojero desde hace mucho tiempo.
Subieron unas largas escaleras alfombraras hasta llegar a un largo pasillo bastante sencillo y entraron por a uno de las habitaciones que había.
-Hola~~ - saludo con voz cantarina – Oh si es Ronie~ - saludo a un hombre de apariencia seria que lo veía con fastidio.
-Fred ya te que no me llames así – El hombre se levantó de su asiento y se fijó en la presencia de Alicia.
-Mucho gusto – saludo cortésmente – Mi nombre es Alicia.
La miro por unos segundos como examinándola cosa que incomodo un poco a la chica – Mucho gusto, mi nombre es Ronald Clock y soy el ayudante del relojero – Alicia pudo notar los dulces ojos miel que el chico poseía –Dime Fred ¿Qué necesitas?
-Pues me encontré a Alicia en medio del bosque de diamantes – aclaro – No sabe a dónde ir.
-Dime – miro a Alicia – Tu eres una extranjera ¿verdad?
-Bueno… si pero no sé cómo llegue aquí – aclaro.
-Entiendo, bueno no te preocupes iré a buscar al relojero así que espérenme – se retiró de la habitación.
-Te lo dije – volvió a flotar en el aire – No tienes de que preocuparte ahora – le sonrió feliz.
-Muchas gracias – le devolvió la sonrisa – A pesar de que te grite me estas ayudando – Le parecía extraño que el pudiese flotar libremente como si nada.
-Eh! Ronald – llamó una voz femenina – Estas ocupado – se asomó una joven de cabellos y ojos verdes –Fred ¿Qué haces aquí? –Pregunto molesta – y ¿Quién eres tú? – dijo mirando a Alicia.
-Oh Lucy ¿Por qué me tratas así? – contestaba con un falso tono de tristeza.
-Respóndeme – le ordeno enojada.
-EH tranquila – se rasco la cabeza –Yo solo viene para ayudar a Alicia.
-¿Alicia? – miro a la chica.
-Mucho gusto – saludo amablemente.
-No sé qué quieres pero será mejor que te vayas, el relojero no tiene tiempo para atender muchachitas – le dijo enojada.
-No tienes por qué ser tan violenta – le respondió algo molesta por la actitud de la chica.
-Tú no eres la que no tiene derecho – replico la ojiverde.
-Vamos, no peleen – dijo Cheshire intentado bajar los ánimos.
-Lucy no deberías pelear con nuestros invitados – hablo haciéndose presente junto a Ronald un anciano de unos 90 años de cabellos blancos y algo robusto – Por favor perdona a Lucy – se dirigió a Alicia – no le gustan los desconocidos.
-No se preocupe – dijo nerviosa – es un placer.
-Eres muy educada, vamos a mi estudio para hablar tranquilamente, tú también Cheshire – el nombrado movió la cola en un movimiento de felicidad.
-Vamos Alicia –le dijo animado – no hay nada mejor que ver el atardecer aquí- los tres se dirigieron al estudio.
-Lucy llévales un té- dijo Ronald antes de volver a su trabajo.
-Que chica más fastidiosa – bufo molesta.
Ronald suspiro con resignación – lo sea o no es una invitada del relojero así que debemos tratarla con amabilidad.
La chica se retiró molesta dejando solo a Ronald el cual sostenía un reloj defectuoso entre sus manos.
Ya en el estudio del relojero, Alicia y él se encontraban sentados mientras Cheshire curioseaba por ahí.
-Así que no sabes cómo llegaste aquí –repetía pensativo.
-Así es – reafirmo –lo último que recuerdo es la voz de ese hombre y su cabello gris…
-¿Cabello gris? – prestó atención Cheshire.
-El único con cabello gris aquí es Arthur – indicó el relojero – pero él no tendría motivos para traerte aquí.
-Bueno hay otra cosa que recuerdo… - señaló – creo que él tenía unas orejas de conejo.
Tanto Cheshire como el relojero se quedaron callados y pusieron un rostro serio – SI es así debió haber sido él – aclaro el relojero – pero tendrías que ir a preguntarle.
-¿preguntarle? –
-Si – dijo Cheshire – pero él vive en el castillo de la reina de corazones.
-¿Reina? – se sentía cada vez más confusa.
-Permiso – entro con dos tazas de té verde – aquí tienen –Lucy sirvió las tazas y se retiró.
-Si aquí en el país de las maravillas hay dos reinas – empezó a explicar el anciano antes de darle un pequeño sorbo a su humeante té – una es la reina blanca y la otra es la reina roja o la reina de corazones como le decimos.
-Hace mucho tiempo hubo una guerra entre ellas – dijo Cheshire intentando sonar aterrador – pero después de mucho tiempo llegamos a una tregua pero aun hoy en día los aliados de cada bando pelean entre sí.
-Es mejor que pases la noche aquí y mañana vayas hacia allá –
Se sentía algo confundida, una reina roja y otra blanca, una guerra, todo junto en un mismo día – Es muy amable – respondió por lo bajo.
-Mañana yo te acompañare al castillo – le dijo feliz a Alicia –Ahora lo mejor sería descansar, otro día veremos el atardecer – estirando los brazos alegremente empezó a desaparecer por partes – descansa Alicia, hasta mañana –lo último que vio Alicia fue su sonrisa.
-Creo que le agradas – señaló atrayendo la atención de su invitada –él nunca están amable.
-A mí me asusto al principio –
-Solo ten cuidado –le aconsejo – aquí todos son bastante peligrosos.
Alicia le dio un sorbo al té verde mientras su mente divagaba entre todo lo dicho hoy.
Aqui una mini reseña de uno de los personajes:
Fred way: Gato chesire, sonriente y alegre, le gusta jugar con alicia y perseguir al ratón dormilón. De cabellos rojos desordenados y algo largos, viste una polera negra con bordes rosados, un pantalon algo corto que permite ver sus medidas rosados con morado, unas orejas y una cola de gato de color fucsia.
Espero que les haya gustado!
dejen review!
su amiga y escritora
Yoci Deplok.
