Febrero había llegado, con la primera salida a Hogsmeade del mes, para todos significaba pasar un día de nervios y parejas, pero para Albus era un suplicio… era el 14 de Febrero. Se vistió perezosamente, estaba de un mal humor constante, porque le había oído a su prima decirle por lo bajo a Scorpius que Mike Abercrombie había invitado a Eleine a pasar ese día con el…
Albus descendió a su Sala Común, desde que no estaba Theo en Slytherin no la notaba tanto como su hogar y se apresuro a salir camino del Gran Comedor para encontrarse con Scorpius y Rose, no quería darle tiempo a Borgia para arruinar mas su día, además Alexia Goyle se mostraba muy pesada con él, y Albus hacia todo lo posible por evitarla.
-Albus…-le llamo alguien y sorprendido se dio la vuelta, era Eleine.
-¿Qué haces aquí?-le pregunto un tanto mordaz sin querer Albus, estaba resentido con ella y más un día como ese.
-Te esperaba en la Sala Común… pero te has ido sin siquiera mirarme-le dijo un poco triste Eleine, Albus estaba tan molesto y disgustado que ni siquiera había reparado en la presencia de Eleine allí, porque ella dormía en el apartamento de sus padres, tenía prohibido dormir en Slytherin por el accidente.
-¿Y para que me buscabas?-le pregunto Albus, estaba muy resentido, no con ella, Eleine se merecía ser feliz, estaba resentido consigo mismo por no ser él quien la llevaría a Hogsmeade el día de los enamorados.
-¿Que he hecho para que estés tan enfadado conmigo?-le pregunto de sopetón Eleine simplemente al borde de las lagrimas, eso sorprendió de sobremanera a Albus.
-¡Nada!-le dijo rápidamente Albus, apartándose con Eleine de la mirada malévola de algunos compañeros de Slytherin, entre ellos Carline Borgia y Luke Higgs-¿Por qué dices eso?-le pregunto Albus.
-No lo sé… solo sé que desde que volvimos… no me hablas igual… me esquivas y apartas la mirada cuando paso… como si me odiaras-le dijo Eleine dolida-¡he intentado hablar contigo!-le grito molesta, Albus se sorprendió de encontrarse con una Eleine dolida, siempre la había considerado muy fuerte y pensaba que nada le afectaba-¡pero siempre me ignoras!-le dijo mientras le daba la espalda para que no la mirase-¿Que he hecho mal?-le pregunto cabizbaja y pensativa sin mirar a Albus.
-Eli…-Albus se acerco a ella, se sentía mal y ridículo hacerle pagar algo que ni ella sabía que sentía y no podía culparla-lo siento… no quiero estropearte el día con… Abercrombie…-dijo todo lo suavemente que pudo pero le salió algo parecido a un gruñido incompresible.
-¿De qué hablas?-le pregunto Eleine sin entender.
-Oí a Rose, que te… invito hoy-dijo Albus de repente se sintió muy estúpido.
-No… no me dijo nada, voy con vosotros… si tú quieres-le dijo Eleine con cuidado.
-Ah…-dijo Albus incomodo, "maldita Rose" pensó para sí, pero Albus sabía que eso parecía más idea de Scorpius-como te invito al baile…-le dijo con resentimiento.
-Yo quería estar ese día con vosotros… como no podía ir, le dije que si a Mike… y me parecía una falta de respeto abandonarlo… prefería bailar con Scorpius o contigo…-le dijo Eleine, y parecía realmente sincera.
Esa confesión hizo que Albus olvidara todo resentimiento y celos, ese día estaría con ella y con sus amigos, no habría ni Abercrombie ni dudas y sin pensarlo Albus se estaba acercando a Eleine como aquel día… ese día no habría Abercrombie, pero por desgracia si había Peeves.
-¡Vástagos de Pipi Pote y Alfurias McKinin!-dijo Peeves con su voz chillona y el poltergeist empezó a tirarles globos de agua arruinando el momento.
Rose estaba sentada al lado de Scorpius, como era habitual, en frente tenia a sus primos Fred y James con Alexandra, al otro lado tenia a sus primos Louis y Lucy con sus amigos Dana y Sam, todos esperaban al resto de sus amigos que se unirían con ellos en la excursión a Hogsmeade, pero una vez allí como era típico emprenderían caminos diferentes, además Rose había tomado una decisión y quería volver a un lugar muy especial…
-¿Que os ha pasado?-pregunto divertido su primo Louis a dos personas que acababan de llegar empapadas.
-Peeves…-mascullo entre dientes Albus malhumorado, pero Eleine no parecía de mal humor sino que se encogía de hombros resignada.
-Eleine, ven por aquí, te ayudare-le dijo Dana haciendo que Eleine diera la vuelta a la mesa separándose momentáneamente de ellos, mientras Lucy hacia complicados movimientos con la varita para secar las ropas de Albus.
-Bueno, James síguenos contando antes de la gran interrupción de tu empapado hermanito-le dijo Fred con un guiño, Rose y Scorpius se miraron sin entender, antes de la llegada de Eleine y Albus no estaban hablando de nada en particular.
-Pues tengo la intención…-decía James divertido mientras cogía su copa de zumo-de invitar este día a una bonita y pequeña chica de las serpientes, de pelo negro y ojitos verdes…-dijo James con una voz burlesca, pero al instante su copa exploto, pero tanto Fred como James estaban preparados, al contrario que Rose y Scorpius que se dieron un cabezazo mutuo por intentar esconderse a la vez debajo de la mesa.
-¡Teníais razón!-les dijo Alexandra riéndose-mirad su cara-dijo señalando a Albus sin ningún pudor, Rose miro a Albus, este estaba rojísimo, sabía que en parte era por la ira pero ahora debía de sentirse muy humillado y avergonzado.
-Así que hermanito… Prince…-le dijo James riéndose-ya verás cuando se entere la enana, lo divulgara por todo el colegio.
-¡No se lo dirás!-le amenazo Albus echando humo, tanto metafóricamente como literalmente, porque gracias al hechizo de Lucy el agua se evaporaba alrededor de Albus.
-¿Decir qué?-pregunto inocentemente Eleine, una vez que dio toda la vuelta a la mesa.
-Tranquilo, hermanito-le dijo James burlonamente y tanto el cómo Fred se inclinaron y besaron a la vez a Eleine en la mejilla, mientras Alex aun se reía de la cara de frustración de Albus, y juntos los tres se fueron, dejando a una atónita y sonrojada Eleine.
Rose se giro mientras porque no quería que su primo Albus le pillase riéndose de él, y se fijo que Scorpius aun se frotaba la parte de la cabeza con la que habían chocado hace unos minutos.
-Rose tienes la cabeza muy dura…-se quejo Scorpius mientras aun se frotaba su sien, Rose simplemente frunció el labio para no responderlo.
Rose, Albus, Scorpius y Eleine ya estaban camino a Hogsmeade, como era seguro los demás emprendieron caminos distintos, pero los cuatro deambulaban sin rumbo fijo, esquivando a las parejas nerviosas que iban de un lugar a otro.
-¿Vamos a Honeydukes?-propuso Scorpius sin mucho entusiasmo.
-No se… ¿qué tal las Tres Escobas?-dijo Albus.
-¿Tu qué opinas?, Rosie-le dijo Eleine amablemente-¿Rose?-le pregunto una vez que no le hacía caso.
-Lo siento, estaba distraída-le dijo, lo cierto es que Rose estaba mirando el sendero que conducía una vez más a la casa de su madrina en Hogsmeade, no le había dicho a sus amigos nada de esa casita, ni tampoco nada de lo que había hablado con Homelore, tampoco ellos preguntaron, Rose sabia que estaban esperando a que se lo contase ella misma y pensó que ese momento había llegado…-Chicos, me gustaría enseñaros algo-les confesó al cabo de unos minutos, Rose se puso a caminar hacia la casita de McGonagall.
-¿A dónde vamos?-le pregunto Eleine, que iba a su lado, detrás de ella venían los chicos sin entender a donde iban.
-Quiero contaros algo y conozco el sitio donde no nos molestaran-les dijo y empezó a caminar por los senderos por donde conducía a la casa de su madrina.
-Rosie, ¿A dónde nos llevas?-le pregunto con cuidado Eleine.
-A un lugar muy especial para mí-le contesto Rose mientras serpenteaba por los difíciles caminos-era el hogar donde mi madrina vivo con su novio durante un tiempo…
-¡¿La Directora McGonagall está casada?-preguntaron al unísono sorprendidos Albus y Scorpius.
-No-les aclaro Rose-solo fue un amor de juventud…-concluyo en un susurro Rose mientras entraba en la estancia desierta.
-Rose…-dijo Eleine en un susurro atónito-¿el Señor Homelore?
-Si…-afirmo Rose y les contó toda la historia una vez que habían entrado en la casa abandonada.
-Nunca me lo habría imaginado-decía Eleine sorprendida mientras caminaba de un extremo a otro de la casa- creo que ni mis padres lo saben... y seguirá así, te lo prometo-añadió Eleine con cuidado al ver la mirada de Rose, ella les había pedido que le guardaran el secreto.
-Pero no entiendo tanto secretismo…-le dijo Scorpius susceptiblemente.
-Es normal Scor…-le dijo con seguridad Albus-es personal… nadie querría que sus sentimientos se aireen-dijo con cierto resentimiento y Rose recordó las palabras de James de antes.
-Ni mi madrina me lo contó…-dijo Rose dolida, se dio cuenta que sus tres amigos la miraba con pena-no me importa-quiso explicarse Rose mientras reprimía una vez más las lagrimas que amenazaban por aflorar-pero me da la sensación que no la conocía o que no le pregunte y que ni me preocupe por ella… ella solo estaba aquí para mi… nunca le pregunte que tal estaba… nunca se me ocurrió pensar que ella podría estar sufriendo o preocupada o…-pero Rose no siguió enumerando todo lo que no hizo porque ya no pudo contener las lagrimas y Eleine la abrazo para consolarla como hacia siempre, mientras su primo y Scorpius la miraban con pena sin saber que poder hacer por ella.
-Rose, no sé que me impulsa… pero presiento que todo va a ir bien-le dijo Eleine con seguridad y aplomo, Rose la miro y afirmo con la cabeza mientras se secaba las lagrimas-todo irá bien… te lo prometo-le dijo Eleine, Rose se apoyo en sus palabras como lo hizo en su segundo año enfrente a Thor, pero en ese momento se sentía muy desesperanzada para creer en sus palabras-¿una cerveza de mantequilla?-pregunto con intención de animarla, Rose volvió a asentir.
Marzo dio paso con la gran excitación del quidditch, porque se estaba disputando una final adelantada, Gryffindor ya estaba descalificada, al igual que Ravenclaw, habían perdido dos de los tres partidos que disputaban, pero la emoción provenía sobretodo de la casa de Albus, Slytherin había ganado dos partidos de tres, si ese día ganaba a los Hufflepuff, la copa seria para ellos, pero Albus encontraba el ambiente entre los suyos más tenso que de costumbre, los humos de los Borgia estaban por las nubes, querían ganar la copa en su último año y Lía estaba deseosa de machacar a los Weasley y sus amigos, como un día en la Sala Común le había dejado claro a Albus.
-Dile de mi parte a tu prima postiza pelirroja… que la machacaremos-le amenazo Lía Borgia, con una sonrisa maliciosa de las suyas.
-¡No te atrevas a amenazar a Ali en mi presencia, Borgia!-le grito furioso Albus.
-Modera tu lenguaje Potter-le aviso desafiante Patric Flint.
-Si… creo que Longbottom es más largo que Nott, con lo cual más doloroso-se rió Vicent Goyle, recordando la maldición que le habían lanzado a Albus.
-¿Quieres jugar?-le reto desafiante Albus, preparando su varita, Goyle y Flint ya habían sacado sus varitas.
-No, parad-les pidió Alexia a su hermano y a su amigo.
-Si, no vale la pena… Potter estas siendo un gallito… no nos harás nada para no darle más problemas al Señor Director….-dijo Lía con cierto desprecio, Albus se puso furioso, pero era cierto, Matt estaba siendo investigado por el ministerio y la junta escolar porque un grupo de matones (Albus se hacia una clara idea de quienes) habían metido a un grupo de niñas (entre ellas a la niña que Albus conocía por Hasika Finnigan) en un pasadizo medio derrumbado, con lo cual habían quedado atrapadas, nadie sabía de ellas (Albus no las podía ver fuera de los límites de la escuela con el mapa del merodeador) pero la Señora Prince y Hagrid las encontraron, gracias a unos animales llamados escarbatos y las niñas tan asustadas estaban que no pudieron (o no quisieron) decir quién las habían encerrado allí.
Albus se dio la vuelta y subió a su habitación furioso por darle la razón a Lía, era cierto, no haría nada que comprometería el puesto de Matt, ya que Eleine estaba muy afectada, apenas veían a Matt en la horas de la comida, porque se pasaba los días dando explicaciones a los padres o al ministerio, la presión estaba haciendo mella en él y en su aspecto siempre juvenil, ahora era más sobrio.
El esperado partido llego, Albus para molestar a los de su casa, cambio gustosamente su bufanda verde por una amarilla, mientras caminaba dirección al Gran Comedor, pero por el camino se encontró con Alice, Lysander y el equipo de Hufflepuff, les deseo buena suerte y ambas le miraron agradecidas por su atuendo, pero Albus no pudo dejar de notar que Alice no tenia buen aspecto.
Una vez que todos acabaron de desayunar, todos, sin excepciones bajaron al campo de quidditch.
-Espero que Alice les machaque-dijo Fred, James prefirió no emitir su opinión, Albus no le culpaba, no podía olvidar el aspecto que tenía su hermano aquel día y lo doloroso que debía ser…
-Seguro que si-le dijo convencido Hugo-Alice se gasta muy mal genio y odia a Borgia…-dijo intentando controlar la risa.
-Y mi hermana también es muy buena-dijo Lorcan con un tono que parecía más que daba el pronóstico del tiempo.
-Lo más bonito que le ha dicho jamás… y Lys sin poder oírlo-dijo sarcásticamente Lily, provocando las risas de todos, menos la de Rose, detalle que tampoco paso por alto ni Scorpius ni Eleine.
Albus iba el más retrasado de la comitiva que se acercaba al estadio, Eleine y Rose iban delante suyo y Scorpius estaba hablando con Hugo, mientras que su hermana le decía cosas a cerca de su comportamiento a Lorcan, pero él no le hacía ni el más mínimo caso.
Pero algo le llamo la atención a Albus y por lo visto solo fue a él, porque no estaba hablando con nadie en particular, vio a su prima Lucy besar a Louis para desearle buena suerte, era el árbitro, Louis se dio la vuelta para volar pero Lucy se quedo mirando a Albus.
-¿Te molesta?-le pregunto Lucy una vez que se acerco a Albus indecisa.
Albus se quedo pensando, claro que no le molestaba ni lo más mínimo, solo lo había cogido por sorpresa al igual que todos en la familia, la única que tenía un cierto don para presentirlo, resulto ser Rose.
-¿Tu eres feliz?-le pregunto simplemente Albus dejando a Lucy un tanto sorprendida.
-Pues claro que lo soy-le dijo sin ninguna duda.
-Pues yo también-le dijo con seguridad Albus mientras le tendía un brazo a Lucy para que le acompañase al estadio, Lucy sonriente acepto encantada, pero Albus no pudo evitar volver mirar a Eleine, que en ese momento le dedicaba a él una gran sonrisa, tuvo el presentimiento, que ella le había escuchado.
El partido de quidditch había comenzado con una pequeña ventaja para los Hufflepuff, Alice se mostraba muy concentrada en su juego, lo mismo que Lysander, que había optado por la misma estrategia que había optado Ben en el primer año de Rose, marcaje directo a Lía Borgia.
-Otro gol para mis queridos tejones, cortesía de Elle Janice, fantástica en el partido de hoy…-comento Alex por lo que se gano los acostumbrados abucheos de Slytherin, pero Rose sabia para sus adentros que Alexandra Jordan contenía sus comentarios recordando a Minerva-50-0, Alice sigue así ¡Machácales!- Rose también pensó que era difícil reprimir los instintos propios mientras escuchaba un aluvión de críticas a la comentarista.
-Alex…-le dijo Hagrid por lo bajo, pero con su terrible vozarrón aunque tuvieran bajo el megáfono se oía perfectamente- ten cuidado con lo que comentas.
-Vale…-acepto Alex nada convencida- el quaffle se dirige a la portería de Hufflepuff, una prueba más para nuestra magnifica y grandiosa Alice Longbottom, Warrington con el quaffle, se la pasa a Montague, esta se la pasa atrás a Henries… ¡paradón de la capitana!-vitoreo Alex como las gradas ocupadas por los simpatizantes de Hufflepuff-habéis intentando engañar a nuestra capitana sin éxito… lo siento-decía Alex, pero eso era una mentira manifiesta, como contestación… mas abucheos de Slytherin.
-El partido se me está haciendo eterno-dijo Rose, porque estaba totalmente atenta a las buscadoras, reconocía que Lysander demostró un talento increíble, pero Borgia no parecía realmente agobiada… y eso le preocupaba a Rose.
-Megan Bones lleva el quaffle al área de Slytherin, todos en el área…-relataba tranquilamente Alexandra.
-¡ALICE!-bramo James que sobresalto a toda la grada donde estaban. Rose miro inmediatamente y no pudo evitar gritar de miedo, Alice había caído al vació y ahora se encontraba tendida en el suelo del campo de quidditch sin moverse, nadie lo noto porque estaban todos ocupados mirando lo que pasaba en el área de Slytherin.
-ALI-grito Alex ahora asustada-¡herido! ¡Louis, Alice esta en el suelo!-aviso Alex a través del megáfono, pero no hacía falta, los miembros de su equipo se dirigían a toda prisa hacia Alice, también Matt que haciendo gala de su habilidad transformo su varita en una escoba y se dirigía a toda prisa hacia Alice-no sabemos que le ha pasado, se la llevan a la enfermería, si los representantes de los equipos se ponen de acuerdo… el juego se aplazara-informo Alex aun preocupada-pero Borgia no va a aceptar ningún trato-dijo por lo bajo enfadada y Rose escucho con rabia como por primera vez los Slytherin recibían con ovación las palabras de Alex.
-¡Es injusto!-grito indignada Lily, pero Rose se fijo que tanto Albus, como Fred y James había descendido camino al campo, Rose no se lo pensó ni un momento mas y les siguió.
Llevaban unos minutos esperando a las afueras de la enfermería, James no paraba de andar de un lugar a otro como Fred, ambos muy preocupados por Alice, porque aun no sabían que le había podido pasar, no parecía que nadie la atacase y el partido seguía sin ella, Borgia no acepto el trato de posponer el partido con lo cual Hufflepuff seguía sin guardiana y les estaban dando una paliza.
-Slytherin ha vuelto a marcar…-gruño Scorpius, porque se escuchaban incluso dentro del castillo los festejos provenientes del campo de quidditch, allí aun seguía en contra de su voluntad Lysander jugando, Alexandra por su responsabilidad como comentarista y Louis por ser el árbitro.
-Lía ahora alargara el partido, he visto como marcaba a mi hermana, ya no le interesa la Snitch-dijo Lorcan, por primera vez notaba resentimiento en su voz.
-Seguro que los Borgia han tenido algo que ver-dijo James furioso.
-No, ellos no-dijo el profesor Longbottom que acababa de salir de la enfermería, muy serio.
-¿Que tal esta Alice?-pregunto inmediatamente James, Rose se fijo que el equipo de quidditch de Hufflepuff se estaba acercando con Alexandra y Louis, puede que estuviesen vitoreando la victoria y no un gol, cuando Scorpius hablo.
-¿Quien le ha hecho eso a Alice?-pregunto molesto Carl Sims mientras fulminaba con la mirada a James.
-No le ha pasado nada, está consciente, ha sufrido un desmayo por culpa de la alta fiebre-les informo el profesor Neville.
-¿Fiebre?-le pregunto Lysander, en la que Rose se dio cuenta que traía la Snitch en la mano.
-¿Hemos perdido?-pregunto una voz desde dentro y todos emocionados entraron de golpe en la enfermería.
-¡Ali!-grito emocionada Alexandra mientras se abalanzaba sobre su amiga.
-¿Perdimos?-volvió a preguntar, Rose la miro y vio como realmente tenia mal aspecto, pero por suerte la caída no había sido desde una gran altura.
-Si…-le dijo Lysander tristemente-nos golearon, pero con la emoción Lía se despisto y la atrape-dijo Lysander satisfecha de si misma mostrando la pelotita dorada-no le gusto ni un pelo, le he amargado la victoria-dijo con aplomo y radiante.
-Así se hace-le dijo Alice conforme mientras le sonreía, Rose sabia que en otras situaciones Alice se pondría a maldecir muy furiosa la derrota.
-¿Por qué te has desmayado?-le pregunto su novio a Alice.
-Alice volvió a hacer una de las suyas-dijo mal humorado el profesor Neville Longbottom-ayer por lo visto para faltar a mis clases-remarco enfadado-consumió los caramelos de George, tofe de fiebre caducados y eso le provoco estos síntomas…-concluyo frunciendo los labios.
-¿El tofe?-pregunto Fred desconcertado-¿el que te dimos ayer?-le pregunto a Alice ignorando las miradas de enfado del profesor Longbottom, Alice asintió-James no me dijiste que estaban caducados…-le dijo extrañado Fred a James.
-Y no lo estaban, estaban en perfectas condiciones…-dijo pensativamente James.
-¡Tú los alteraste!-grito de pronto enfadado Carl Sims-¡sabias que eran para Alice! ¡Lo has hecho a propósito!-le acuso.
-¡No vengas con estupideces!-le grito de vuelta James sin retroceder lo más mínimo-¡Yo nunca pondría la vida de nadie en peligro!
-¡Querías hacerle daño a Alice! ¡Estoy seguro!-le dijo Carl Sims, todos contemplaban las escena escépticos, nadie se creía a Sims.
-Ya basta-advirtió el profesor Longbottom-Alice, ¿te quedo algo de ese tofe?-le pregunto, Alice aun asombrada afirmo y quito de su túnica una cajita con el producto-Carl las acusaciones que estás dando son muy graves-decía el profesor Longbottom mientras vertía el contenido en una disolución-con esto quiero dejarte claro que James jamás altera…-pero el profesor Longbottom no dijo nada mas al ver que la poción burbujeaba-no es posible-dijo mirando directamente a James-esto…-dijo señalando al tofe-contiene una toxina, que afecta al sistema nervioso provocando mareos, vértigo, desmayos y en peores casos parada cardiaca…
-¡LO SABIA!-grito enfadado Carl Sims abalanzándose sobre James, pero Albus y Fred lo alejaron de un empujón de James.
-BASTA-grito el profesor Longbottom parando la trifulca pero James recobrado de la sorpresa no se quiso callar.
-¡YO JAMAS PONDRIA LA VIDA DE ALICE EN PELIGRO!-bramo furioso James.
-James-llamo serio, muy serio el profesor Longbottom, a Rose que todavía estaba muy sorprendida le parecía mala señal-puede que estuviesen mal desde el principio no sé si llamar a George…
-No, la caja estaba abierta, la abrí yo, me tome algunos para librarme de Historia y no me ha pasado nada-le confesó James con rabia.
-Entonces alguien los adultero a propósito, ¿solo tú has tenido acceso a los tofes antes de Alice?-le pregunto directamente.
-Si-dijo James, Rose se miro con Eleine y Scorpius, esa situación estaba dando por culpable a James pero Rose sabia que nunca sería capaz de envenenar a Alice a propósito… pero James estaba muy dolido…
-¿Cuando te lo dieron?-pregunto el profesor Longbottom a Alice.
-Yo le puedo contestar, profesor-le dijo Fred-ayer por la mañana James los trajo al Gran Comedor y…-Fred miro a James-se los dimos directamente a ella.
-¿Tu llagaste a tener la caja en tus manos?-pregunto directamente el profesor Longbottom.
-No, yo mismo se los di a Alice… sabia que eran para ella-dijo James muerto de rabia, la situación le daba por único culpable-Profesor yo jamás…-intento defenderse.
-James la situación es muy grave, ahora no te hablo como un profesor, sino como tío que es lo que me considero para ti, tus hermanos y primos, quise dejar claro que las acusaciones de Carl eran infundadas, pero ha salido esto, James esto es muy grave, eres bueno en Pociones, conoces las sustancias y sus efectos, ¿eres el responsable?-pregunto directamente.
-No-dijo muerto de rabia ante la cara de asombro de todos y la de logro de Carl Sims, que se acomodo cerca de Alice-Alice…-dijo James cambiando radicalmente de tono de voz-jamás te haría daño…
-No sé qué pensar… James…-le contesto Alice, evitando la mirada de James y la de todos.
-James he perdido mi confianza en ti…-se lamento, y parecía más que cierto, el profesor Longbottom-estamos hablando de mi hija, James.
-Yo no lo hice-insistió una vez más James-y pienso recuperar su confianza, yo jamás haría daño a Alice a propósito-sentencio dolido James.
-Está bien, pero acompáñame-le dijo mientras conjuraba su Patronumun sapo-tengo que hablar con Harry y Ginny…
Los días pasaron y el rumor de que James Potter, enveneno a Alice Longbottom a propósito se propago por todo el colegio como la pólvora, Rose agradecía una vez mas no ser Albus, porque se metió en varios líos con los de su casa defendiendo a James, lo que supuso más problemas para Matt y en ese ambiente pasaron a Abril, pero felizmente, entre tanto murmuración y mentiras (porque Rose y sus amigos creían ciegamente en la inocencia de James y en el fondo sabia que Alice también, pero Carl insistía en ello), paso algo muy bueno para la familia Weasley, porque un día en la cena, Louis llego gritando…
-¡LUCY!-grito emocionado-¡Me voy a San Mungo! ¡Mi hermana Dominique va a tener el bebe! ¡VOY A SER TÍO!
