La luz de un nuevo día invadía sin piedad el oscuro dormitorio de Rose mientras esta se despertaba muy lentamente, escuchando una voz en la lejanía que cada vez oía más claramente a medida que despertaba.

-… si no te levantas ya, perderás el tren con regreso al colegio-le regañaba con cuidado su madre-Hugo ya esta desayunando, prepara tus ultimas cosas y a Sius…-le dijo mientras abandonaba el cuarto de su hija.

Rose se estiro, se vistió, e hizo todo lo que su madre le había pedido, con el baúl en una mano y la jaula con su lechuza rosada en la otra, bajo hasta la cocina donde estaba, como le había dicho su madre, Hugo desayunando.

-Buenos días-le deseo Hugo.

-Buenos días a ti también-le contesto Rose y se comió lo poco que le había dejado Hugo, su hermano tenía un apetito voraz, aun mayor que el de ella y el de su padre, algo que su madre aun no daba crédito.

-Hermione, ya he metido los baúles en el coche-dijo seriamente su padre.

Rose miro a su padre y su poco apetito desapareció, en esos últimos días le había notado distante, serio y malhumorado, Rose tuvo miedo por un instante en que las cosas entre sus padres no fueran bien, pero se deshizo de esos pensamientos al ver a su madre más atenta y cariñosa que de costumbre, ya no discutían por trivialidades algo que también había notado Hugo.

-De paso… ¿Podrías asegurar a Sius y a Ámbar en el asiento de atrás?-le pidió con cuidado su madre, Rose y Hugo se miraron un tanto preocupados, en otras circunstancias su madre se lo habría ordenado no se lo había pedido con cuidado.

-Vale, chicos las lechuzas-pidió su padre con la misma seriedad y el tono seco mientras tanto Hugo como Rose le entregaban a Sius y Ámbar y el salía a la calle, donde les esperaba con el coche en marcha.

-Cielo, ¿has acabado?-le pregunto con cariño su madre, Rose simplemente asintió un tanto incomoda, en su casa la seria y correcta era su madre, el cariñoso y atento su padre, por alguna razón se habían intercambiado los papeles y a Rose no le gustaban las cosas de esa forma-entonces salid mientras acabo de recoger todo… no es necesario que me ayudéis-añadió al ver que Rose y Hugo se levantaban.

Tanto Rose como Hugo salieron a la calle donde su padre aun aseguraba con hechizos a sus mascotas en la parte de atrás del aumentado Volkswagen de sus padres.

-¿Que les pasa a estos últimamente?-se pregunto intrigado Hugo en voz alta, Rose no le dijo nada pero a juzgar por la expresión de su hermano pequeño a él tampoco parecía agradarle demasiado.

Una vez llegados a la estación de trenes sus padres, no se separaron de ellos en ningún momento y Rose sabia que bajo sus ropas empuñaban las varitas, pero desgraciadamente ya se había acostumbrado a esa actitud por su parte, en cuanto visualizaron la barrera del andén, su madre cogió a Rose con cuidado y la pasaron juntas y al momento Hugo y su padre aparecen a su espalada, siguieron caminando hasta que visualizaron al resto de su familia, pero a Rose algo la sorprendió, su tío Harry también estaba allí, en los últimos meses no había visto a su padre y a su tío Harry a la vez porque ellos eran quien se encargaban de la búsqueda de su madrina…

Gracias a Louis y a Jaeson, Rose y Albus subieron todas sus pertenencias a un compartimiento que compartirían con Lily y Hugo, aunque Rose se imagino que Scorpius se uniría a ellos, al igual que los hermanos Scamander.

-Rose, ¿puedo hablar contigo?-le pregunto seriamente su padre, Rose asintió y vio como se alejaban del resto de la familia sutilmente, aunque juraba que su madre y su tío Harry se habían dado cuenta de ello.

-Papa, ¿ha pasado algo malo?-pregunto Rose con miedo, nada de esa situación se ajustaba a la normalidad.

-Princesi…, digo Rose-corrigió su padre, a Rose se le comprimió el pecho, eso era raro, su padre sabía que no le gustaba que la llamase así, pero en ese momento no le habría importado ni lo más mínimo-quiero que sepas…-su padre esquivaba su mirada-que te quiero mucho Rose-le dijo en el último momento.

-Papa… ya lo sé, pero que…-intento Rose, pero su padre negaba con la cabeza.

-Rose, sabes que haría todo lo posible por ti y tu felicidad, ¿Verdad?-le pregunto su padre mientras la agarraba más fuerte de lo normal.

-Papa me estas asustando…-dijo Rose y era cierto, ahora su padre no parecía ni serio ni malhumorado… parecía dolido.

-Lo siento, solo quería que lo supieras y me perdones…-dijo bajando la vista al suelo.

-¿Que…?-intento preguntar Rose nerviosa.

-Rose, debes subir, el tren no tardara-le llamo su madre.

-Vamos-le dijo su padre sin dejarle terminar su pregunta-Rose cuídate mucho y no lo olvides.

-Adiós mi niña-le dijo su madre con un abrazo, cuando la soltó el tren empezaba a moverse y su madre le apuro para que subiese-cualquier cosa que necesites avísanos Rose.

-Mama, papa…-pero su padre ya había cerrado la puerta del vagón, el tren ganaba velocidad y sus padres pronto desaparecieron entre la neblina que provocaba el Expreso de Hogwarts.

-Rose vamos-le apuro su primo Albus y Rose le siguió preguntándose que les había pasado a sus padres.

Llegaron al compartimiento que compartían con sus hermanos pequeños y al poco tiempo, como había supuesto Rose no tardaron en llegar Scorpius y los hermanos Scamander, Eleine había pasado las vacaciones en Hogwarts, al poco de ver a su amiga Lysander, Lily empezó a contarles con detalles como era el pequeño Cedric pero Rose estaba aun pensando en las últimas palabras de su padre.


Era el primer domingo de Mayo y Albus había madrugado, un buen costumbre que había adquirido gracias a los últimos problemas que había tenido con sus compañeros de Slytherin porque evitaba pasar más tiempo del necesario en la Sala Común, su casa se había convertido para Albus el un territorio hostil sin Theo.

-¿Albus?-pregunto Hagrid sorprendido, desde luego no se esperaba su presencia y menos a esas horas y un domingo.

-Hola, ¿necesitas ayuda?-le pregunto con una sonrisa poco convincente porque Hagrid intentaba cargar a la vez un enorme botiquín… y lo que parecía los restos de lo que había sido un carnero.

-Pues sí, te agradecería que llevaras el botiquín-le dijo Hagrid y Albus asintió encantado de alejarse todo lo posible del animal muerto y siguió a Hagrid camino del Bosque Prohibido.

Desde lo sucedido con Rose y la Directora McGonagall, Albus se había planteado pasar más tiempo con Hagrid, porque era una de las cosas que se lamentaba terriblemente Rose y él no quería cometer el error, pero siempre que le visitaba o había bestias peligrosísimas, o animales como ese carnero…

Aunque Hagrid para bien o para mal era así, adoraba a sus bestias indomesticables y sus bestias indomesticables lo adoraban a él, era el encanto de Hagrid.

-Albus, espera con Humberto… ese demonio volvió a pelearse con las acromándulas-se quejo Hagrid mientras cambiaba de hombro al carnero-yo voy a llevarle esto a los Thestrals, ¿de acuerdo?-le dijo mientras se alejaba camino a la oscuridad, Albus no necesito oírlo dos veces y se encamino al momento con Humberto y la manada de hipogrifos.

Al llegar vio a Humberto en el suelo, pero erguido de una forma noble que destacaba por encima de los demás miembros de la manada que lo rodeaban, "presumido" pensó para si Albus y se adentro entre ellos sin miedo y se acerco a Humberto.

-Te gusta meterte en líos…-dijo contento mientras acariciaba al hipogrifo, con su pico le dio un leve empujón a Albus, este lo interpreto como un sí, no le costaba nada comunicarse con esa criatura, su favorita, pero de repente algo desciende entre las copas de los árboles, un hipogrifo castaño muy bonito y algo más pequeño que los demás.

-Berta…-le regaño Hagrid que acababa de llegar, Albus se quedo contemplando a Berta había crecido mucho, ya parecía un hipogrifo adulto, le parecía extraño que casi iba a cumplir un año-es bonita, ¿a que si?-pregunto Hagrid con su característica sonrisa bonachona-creo que incluso podría llevar a alguien… no muy pesado, pero creo que está preparada para su primer pasajero-comento mientras se acercaba a Humberto y con paciencia le vendaba una de sus garras, por lo visto solo había recibido un golpe, nada de importancia como el veneno-bueno, creo que esto ya esta…-dijo satisfecho Hagrid-Albus podrías…-dijo mientras se giraba hacia Albus.

-¡HAGRID!-grito una voz desde fuera del bosque, Albus la reconoció al instante, era Eleine, parecía preocupada y asustada, además Eleine nunca gritaba-¡¿Dónde estás? ¡HAGRID!

-¡Eli! ¿Que son estos gritos?-pregunto preocupado Hagrid, pero Albus al ver la cara de Eleine supo que algo no estaba bien, aun respiraba con dificultad, seguro que había corrido desde el castillo a la cabaña, estaba pálida y sudorosa, con un semblante seco y triste y los ojos llorosos, traía consigo lo que parecía un periódico-¿que pasa?-pregunto aun más preocupado acercándose a ella.

-Hagrid lo siento mucho…-le dijo mientras dejaba caer lagrimas por su rostro mientras le tendía el periódico, Hagrid lo cogió…

-No…-dijo susurro para si Hagrid mientras se desplomaba sobre las escaleras de su cabaña, Albus se asusto al ver como su padrino agarraba con fuerza el periódico-no… ella era buena… -Albus se acerco a Hagrid con un mal presentimiento- ¡NO! -bramo en un grito ahogado mientras dejaba escapar el llanto, Albus se asusto por su reacción, en cambio Eleine no, supuso que se lo esperaba y sin pensárselo mas, le cogió el periódico a Hagrid, miro la portada y vio una foto de la directora McGonagall a toda página debajo del titular…

MINERVA MCGONAGALL HA SIDO HALLADA MUERTA

"Muerta" se repitió Albus en su cabeza, "no era posible, no… era muy poderosa… no podía, no…"

Lamentamos terriblemente abrir el día con esta fatídica noticia, que ha sacudido el mundo de la magia.

Minerva McGonagall, Directora del colegio de Hogwarts de Magia y Hechicería desde la caída del Señor Tenebroso ha sido hallada muerta en extrañas circunstancias.

Ya les habíamos informado sobre su desaparición en el pasado mes de Agosto, los autores del rapto y posible asesinato de la Señora McGonagall, son nada menos que Donovan Thor y sus seguidores. Thor, conocido asesino en serie que logro burlar a la seguridad de prácticamente los gobiernos de toda Europa hace dos años y que fatídicamente se instalo en nuestro país parece ser, saldar algunas cuentas pendientes con Matthew Prince, el único mago que logro ponerlo entre rejas y actual regente de la Dirección del colegio Hogwarts.

El cadáver fue hallado hace ya dos semanas, pero no informaron de los hechos, porque la habían encontrado en su forma de animaga, exámenes posmortem confirmaron que se trataba de Minerva McGonagall, además los implicados tenía prohibido informar de los hechos, a la espera de confirmación por parte del equipo de investigadores.

Quien encontró el cuerpo fue el destacamento de rastreo del Ministerio con Ronald Weasley, al frente, que habían cercado las sospechas en el punto al norte del pueblo de Sayons, cerca de la abandonada Mina Hollyhead.

El Señor Weasley se negó a contestar a las preguntas de la prensa, en cambio salió un comunicado oficial por parte del ministerio en el que lamentaba los sucesos acaecidos y que aseguraban no pararían hasta encontrar a los responsables, responsables que aun no han sido cogidos, Donovan Thor siguen en el país y piden a la población que avisen si lo ven a él o alguno de los suyos y no les aborden bajo ningún concepto.

La inestabilidad ciudadana se hace palpable, Minerva McGonagall era conocida y admirada por muchas generaciones de magos, nadie olvida su seriedad y se manera extrita de llevar las riendas del colegio, pero era querida por la inmensa mayoría, Hogwarts se queda huérfano sin su temple y su empeño puede que el colegio siguiese cerrado después de la última guerra ¿qué será de Hogwarts en estos tiempos que acechan sin bajo la mirada extrita y protectora de la profesora?

Albus aun seguía mirando el periódico, no lo creía y no podía creerlo, la Directora ya no estaba…

-Hagrid…-decía Eleine con cuidado-lo lamento mucho…-le decía mientras se acercaba con cuidado a él-Hagrid… por favor, dinos la contraseña de Gryffindor, tenemos que ver a Rosie…

-¡MALDITO SEA!-dijo de golpe Hagrid levantándose repentinamente y haciendo retroceder a Eleine y a Albus por el susto-¡voy a hablar con Aldy! ¡Que me lleve ante el! ¡Quiero ser yo el que acabe con él! ¡Ese cobarde sabrá lo que soy! ¡Conmigo no sirven las varitas!-dijo enfurecido camino al castillo.

Albus se quedo en la misma posición de shock, vio como Eleine dejaba escapar unas lágrimas, el no sabía que hacer, se le oprimía el pecho y la ansiedad no le dejaba pensar, pero solo hizo una cosa…

-Eli…-le llama con la voz seca, le dolía la garganta-vamos con Rose…-dijo y empezó a caminar, a correr seguido de Eleine, una vez que llegaron al vestíbulo no se pararon en el Gran Comedor, en el primer piso se unieron a ellos Alice y Lysander, Alice todavía en ropa de dormir, en el cuarto encontraron a Lorcan y ya en el séptimo a la entrada de la Señora Gorda a Dana y Sam.

-Déjenos pasar…-le decía Dana al retrato, pero la Señora Gorda no se movió.

-¡Apártate ahora mismo!-le grito Alice al retrato, pero antes que la Señora Gorda contestara enfadada.

-"Mala educación"-dijo el profesor Longbottom, que caminaba junto a Matt, a las espaldas del grupo, la Señora Gorda frunció muchísimo los labios y Alice fue la primera en pasar por el hueco para acceder a la silenciosa Sala Común de Gryffindor.

Allí estaban todos los demás, menos Rose que no era nada madrugadora, Lily nada más ver a Albus se levanto y le abrazo para sollozar en su hombro, Albus también vio a James más serio que de costumbre al igual que Fred y Alexandra que se abajaban, Jaeson estaba a la espalda de Roxanne mientras esta aun revisaba el periódico en busca de alguna otra explicación, Lucy y Louis estaban a ambos lados de Hugo que no dejaba ver su rostro, ni aunque Lysander y Lorcan se acercaron a él, Eleine se había puesto al lado de su padre mientras Matt tenia la mirada fija en algún punto, la tristeza lo invadía, como al profesor Longbottom, pero a diferencia de Matt, el profesor Longbottom dejaba escapar algún sollozo mientras Alice, se acercaba a él y se apoyaba en su hombro.

-Porque no eres así siempre-le dijo el profesor Longbottom a Alice mientras se recobraba un poco.

-Porque no sería Alice…-le contesto y algunos dejaron escapar una sonrisa como Lily, pero que aun no paraba de sollozar y Albus la abrazo con más fuerza para intentar reconfortarla.

Albus solo noto la ausencia de alguien, no había visto a Scorpius a la primera, pero se dio cuenta de su presencia, porque estaba detrás de todo lo más alejado posible de las escaleras a los dormitorios, apoyado en una mesa mirando por la ventana, Albus le conocía lo suficiente de él para saber que en esos momentos se acordaba de su abuela…

-Prepararos para lo peor…-dijo de golpe Hugo levantándose y caminando por la Sala Común con el aspecto y el semblante muy serio- mi hermana dolida puede convertirse en alguien muy cruel…

Albus no necesitaba ese aviso, conocía a Rose desde siempre, pero aun así se le hizo un nudo en el estomago al escuchar unos pasos descender desde las escaleras de los dormitorios, vio a Rose que los miraba interrogante, el silencio se hizo muy insoportable.

-¿Que pasa?-pregunto Rose con voz seca y les miraba con una expresión entre asustada y enfadada.

-Rose…-se acerco Matt-tengo malas noticias…