Albus se quedo helado al disiparse el humo del Patronum de su amigo… Definitivamente Rose había perdido el juicio, ¿Cómo podía ocurrírsele ir en busca de su madrina a la guarida de los asesinos?, pensó angustiado.
-¡Albus tenemos que hacer algo!-le contesto muerta de miedo Eleine y eso le hizo despertar de la parálisis provocada por el temor.
-¡Vamos a avisar a mis tías!-dijo Albus convencido pero de repente uno de los ventanales del Gran Comedor se derrumba ante ellos… porque Hagrid estaba enfrentándose… Albus no era capaz de imaginarse una cosa peor… con una de las acromándulas.
Al grito de miedo todos sus amigos y sus primos se dispersaron para huir lo más lejos posible de la criatura.
-¡Tranquilos lo tengo todo controlado!-les gritaba Hagrid mientras aun forcejeaba con la horrorosa criatura.
-¿Que parte de todo eso es controlado?-pregunto Fred sarcásticamente por encima de los gritos de pavor de todos.
En estampida salieron todos del Gran Comedor y Albus contemplo con horror como sus familiares se enfrentaban a esas criaturas que no paraban de atacarles.
-¡¿Qué hacéis todos parados hay?-les grito Molly que corría hacia ellos-¡tenéis que subir deprisa!
-¡Esto es una trampa!-les grito su tía Angelina que estaba cerca-¡Subid a los dormitorios! ¡Deprisa!
-¡Podremos con ellos!-dijo con seguridad la profesora Sinistra, que en ausencia del resto de profesores era la Directora en funciones.
-¡Al!-le llamo preocupada Eleine mientras corría detrás de él hacia los pisos superiores-¡Nuestros padres, Rose, Scorpius y los demás van directos a una trampa!
-¡Thor nos ha engañado!-grito furioso Albus, no sabían qué hacer y no podía decirles nada a sus tías, estaban ocupadas luchando contra las acromándulas.
-No voy a huir-dijo James con seguridad y bajo.
-¿Qué haces?-le grito Louis a una distancia.
-Ayudar…-le grito de vuelta James y al momento el resto bajo con él, solo quedaron en el piso superior, Albus con Eleine, su hermana pequeña, Hugo y los Scamander.
Albus miro durante una milésima de segundo a Eleine, eso le basto para saber que ambos tenían en mente hacer lo mismo o la misma locura, aun así no lo dudaron y empezaron a correr de camino a la torre más alta del castillo.
-¿Qué vais a hacer?-pregunto Lily asustada mientras les seguían al borde de las lágrimas.
-¡No vengas!-le grito sin miramientos Albus a su hermana pequeña y Lily empezó a sollozar.
-No podemos dejar a Rosie y a Scorpius solos…-les contesto Eleine una vez que habían llegado a la torre de astronomía, Albus miraba con estupor como las acromándulas se acercaban a ellos y con miedo observaba a la más grande de todos eses seres…
Mosag indicaba a gritos a sus descendientes la forma de atacar, Albus también vio a los hipogrifos en el aire reagrupándose bajo lo que parecían las ordenes de Humberto y uno a uno de los hipogrifos atacaban, incluida Berta, tanto ella como Humberto se peleaban con Mosag…
-Voy con vosotros-dijo de golpe Hugo y Albus se sorprendió en ver la seriedad en el aspecto de su primo.
-No puedes-le contesto Albus de la misma forma como había hecho con Lily de ir con alguien solo iría con Eleine.
-Rose es mi hermana así que no eres nadie para impedírmelo-le contesto Hugo con cara de pocos amigos encarándose con él, Albus se asombro de la reacción de Hugo de todos era el que le daba igual todo… es mas pasota por decirlo de algún modo, pero no era así.
-Hugo nos vamos a enfrentar a muchas cosas…-le dijo Eleine con cuidado para convencerle, de forma muy distinta a como lo había hecho Albus sin resultado.
-Soy muy bueno, puedo hacerlo y lo haré, no les tengo ningún miedo-les contesto Hugo de forma aplastante.
-Está bien-acepto Albus al fin bajo la asombrada mirada de Eleine, Albus sabía que Hugo jamás le decepcionaría, Rose le había comentado que Hugo llegaría a ser mejor incluso que ella y Albus pondría su vida en manos de Rose sin dudarlo, así que no había razón para no fiarse del potencial de su primo pequeño.
-Creo que os falta un pequeño gran detalle en todo eso…-les dijo sarcásticamente Lysander, Albus la miro enfadado.
-¿Cómo pensáis ir…?-pregunto su hermana y Albus cayó en la cuenta… ni él, ni Eleine y menos Hugo, no sabían volar.
-En nuevas palabras-les dijo Lorcan aclarándose la voz-nos necesitáis…
-Somos los mejores voladores de nuestra promoción-dijo Lysander seria y era más que cierto, los tres eran capeones de quidditch.
-¡Podéis volar bien, pero correríais mucho peligro si os dejamos venir con nosotros!-les dijo Eleine angustiada y preocupada ante la seguridad de los Scamander.
-No tenéis opción…-dijo Lily intentando serenarse y consiguiéndolo-si queréis ir… la única forma es que nosotros os llevemos-y Albus odiaba cuando su hermana tenia las de ganar.
-Albus y Eleine-les llamo Lorcan con su voz ensoñadora-llamar a nuestras escobas, iremos los seis.
Albus intercambio una mirada con Eleine, no podía culpar a los pequeños de querer ayudar, pro tenía miedo a que les pasase algo, Albus también contemplo ese miedo y dudas en la mirada de Eleine, pero ellos estaban en lo cierto, no tenían más opciones.
-¡Daros prisa!-se inquietaba Hugo nervioso.
-Vamos Albus…-le dijo Eleine en un susurro-todo irá bien… Accio escobas de los Scamander.
-Accio escoba de Lily-dijo Albus entre dientes no quería que su hermana pequeña corriese peligro, pero no estaba en su mano remediarlo.
Tres escobas surcaron el aire ante los demás sin que se diesen cuenta, llegando a las manos de Albus y Eleine.
-Para ir más rápido y constantes será mejor repartir el peso…-dijo Lysander que ante el asombro de Albus parecía la más decidida junto con Hugo que se monto detrás de ella y se elevaron.
Eleine monto con Lorcan, y no tardaron en elevarse, lo mismo que Lysander con Hugo, Albus se acerco a su hermana y antes de subir…
-Lily, puedo hacerlo solo…-le dijo Albus en un último intento para convencerla… con las acromándulas no estaban a salvo pero a donde iban el peligro era muchísimo mayor.
-Voy a ir… ya no soy una niña pequeña Albus, pensé que tú me entenderías…-le contesto en un susurro, Albus la miro estaba tentado a decirle que si era pequeña pero también la entendió un poco y también recordó la forma en la que todos la trataban... como una niña…
-Lily no voy a dejar que te pase nada malo-le dijo mientras se agarraba con fuerza a ella y despegaban.
-Lo sé-le dijo en un susurro-¿listos?-pregunto a sus dos amigos, ambos asintieron como Eleine y Hugo.
-Minas Hollyhead-pronuncio Albus y a sus palabras se pusieron en marcha los seis en formación cerrada hacia un destino incierto y peligroso
Rose descendió y escondió su escoba, lamentaría mucho si llegase a perderla pero eso no era lo más importante que tenia ahora en la mente.
Estaba en lo alto de una montaña artificial creada con los escombros sacados de las minas, desde esa posición podía verlo todo…
La entrada a la mina estaba incrustada en el lateral del acantilado, desde el aire Rose pudo observar que estaban en una zona de lagos y dolinas creados por los derrumbes de la mina… Rose no podía imaginarse un lugar tan intricado como aquel, también dio gracias al día en que su madre le insistió en que ella y Hugo aprendiesen todos los hechizos para orientarse, por si se perdían, poder encontrar un camino de vuelta a casa, sin esos hechizos no había logrado jamás llegar hasta allí.
Rose tenia visión directa a la entrada, supuso que no era la única, también el no haberse encontrado a nadie de su familia la perturbaba un poco, en la entrada vio al que parecía un guardia… no sabía cómo le burlaría pero no parecía de los importantes, esa entrada era muy secreta, insignificante, porque si no, estaría mucho mas vigilada y Rose no sabía si en su caso era una ventaja o una desventaja.
Era tal la tranquilidad que se respiraba que no se atrevía ni mover un músculo por miedo a ser descubierta y tenía que tener cuidado con los escombros sobre los que se sentaba, la tierra allí no era nada compacta.
Por eso en ese instante se dio la vuelta de un salto con la varita al frente, unas pequeñas piedras habían llegado a sus pies rodando por la ladera pero no veía ni oía nada que se acercase a ella, aun así no se atrevía a bajar la guardia, cuando de repente al mismo tiempo oye un terrible rugido y unas manos le tapan la boca y le obligan a tirarse al suelo, Rose intento forcejear, pero estaba tan asustada que no se atrevía, además la habían tapado con una tela… no quería abrir los ojos y contemplar el rostro de Thor mirándola.
-Loca…-susurro una voz arrogante que arrastraba cada silaba, Rose abrió los ojos y le vio mas enfadado que nunca.
-¿Qué haces aquí?-le pregunto Rose pero le temblaba el labio, pero no podía evitar alegrarse al ver un rostro familiar, no se sentía capaz de hacer lo que iba a hacer sola.
-Turismo…-le contesto Scorpius sarcásticamente mientras la miraba furioso.
-Tienes que irte…-le contesto Rose con miedo, ahora que miraba detenidamente la tela la reconoció, estaba bajo la capa de invisibilidad de su primo.
-Bien, pero tú te vienes conmigo-dijo Scorpius sin miramientos, pero Rose no estaba dispuesta a irse a ninguna parte.
-No, me quedo y que ha sido eso… sonaba…-Rose empezaba a cavilar-sonaba… a un tigre, Matt está luchando-se dio cuenta se incorporo apartado la capa de invisibilidad y vio como mucha luz se desprendía a una gran distancia de donde estaban ellos, su familia estaba en ese lugar, Rose volvió a mirar a la entrada con el estruendoso rugido el guardia se había ido, la entrada estaba desierta desde fuera.
-Rose, tu y yo no podemos hacer nada…-le dijo Scorpius que se había levantado a su espalada.
-Scorpius mira…-dijo Rose con miedo señalando a la entrada de la mina que estaba cerca de ella, por allí vio como un hombre calvo llevaba por el aire lo que parecía a otra persona inconsciente… Rose lo reconoció… se trataba de Homelore, había llegado tarde, el no se movía, el hombre calvo llevo al cuerpo hacia la otra ladera de la montaña de escombros sobre la que ellos se encontraba.
-Viejo… viejo…-le decía el hombre calvo, Rose reconoció su voz y por la descripción de Albus, ya que solo él los vio, se trataba de Adbel Hadi-que rápido te has rendido, que poco tiempo pude jugar contigo-canturreaba maliciosamente, Rose empezó a desesperarse esos tenían lo que buscaba, tenían los recuerdos de su madrina e iban a deshacerse de Homelore-dudo que tu querida McKinnon te busque aquí…-dijo Hadi dejando caer bruscamente el cuerpo de Homelore al suelo a las lomas de la montaña- ¡BOMBARDA!-dijo señalando a la montaña y una lluvia de escombros se precipitaba sobre Homelore, Rose hubiera gritado pero Scorpius se tapo justo a tiempo la boca para no hacerlo mientras aguantaba el precario equilibrio después de las vibraciones-me quedare con tu varita-añadió Hadi mientras jugaba con ella-un trofeo personal-dijo con una sonrisa mezquina.
-Scor…-decía Rose desesperada-Scorpius…
-Vamos cúbrete-le dijo Scorpius mientras cogía la capa de invisibilidad.
-No puedo dejarle ahí…-dijo Rose aun dolida.
-Confía en mí-le dijo Scorpius y bajo la capa descendieron y ambos se interpusieron en el camino de Adbel Hadi.
-¿Que vas a hacer?-le pregunto Rose con miedo.
-Ferrum incarcerus-grito de golpe Scorpius sobresaltando a Adbel Hadi e inmovilizándolo contra el suelo.
-¡INVASORES!-gritaba Hadi fuera de sí.
-Desmaius-grito Rose y miro a su espalda, con la esperanza de que no le escuchasen, pero nadie parecía asomar por la mina, se acerco a Hadi y le arrebato la varita de Homelore y rompió la de el-esto no te pertenece cobarde-le dijo Rose fuera de sí.
Tanto ella como Scorpius corrieron hacia donde estaba sepultado Homelore, sin preocuparse por estar al descubierto, nadie parecía haber escuchado a Hadi pero ninguno estaban seguros si alguien con su ausencia vendría a buscarle.
-¡Scorpius no pares de cavar!-decía desesperada Rose, tanto Scorpius como ella estaba llenos de barro y polvo pero no podían parar.
-Rose… puede…-empezó a decir Scorpius exhausto-que encontremos algo que no quieres ver… no tenemos pruebas de que estuviese vivo…-le dijo mientras seguía escarbando.
-Lo sé, pero no puedo dejarlo aquí-dijo Rose mientras las lagrimas surcaban su rostro y ella no las apartaba.
Siguieron excavando, Rose no sabe cuánto tiempo más hasta que ella empezó a notar algo blando detrás de una piedra de considerable tamaño.
-¡Scor!-grito de pronto-¡Ayúdame aquí!-le suplico y los dos juntos lograron mover la roca, seguiros escarbando y dieron con Homelore…
Le quitaron los restos de encima pero no se movía, Rose intento incorporarle con la ayuda de Scorpius, Rose iba a tomarle el pulso, pero Scorpius no le dejo, lo hizo el…
-Aguamenti-grito a una Scorpius de pronto sobre el rostro de Homelore, Rose tuvo una esperanza al ver que Homelore parecía reaccionar.
-Profesor, profesor…-le grito Rose mientras esperaba que se recobrara-Abundio…-le llamo como un último recurso, al escuchar su nombre el profesor abrió sus curiosos ojos.
-Hoy es mal día para una visita…-le dijo con una pequeña sonrisa en el anciano rostro, toda frialdad y crueldad que Rose vio en algún día desaparecía del todo en ese momento-le he dicho una mentira, espero que mi Aldara esté bien...-añadió en un último susurro y Rose se tranquilizo.
-HADI COBARDE-grito la voz de una mujer-NOS ATACAN, ¿DONDE ESTAS?-vociferaba la mujer-SAL DE TU RECOBECO.
-Samir Mutip…-susurro Homelore haciendo un esfuerzo para levantarse.
-No profesor…-le pidió Rose-necesita recobrarse, así le derrotaran con facilidad-le suplico Rose.
-Quédese aquí oculto-le dijo Scorpius mientras le pasaba la capa por encima, Homelore aun no estaba en condiciones para hacer nada, Rose temía que necesitase atención medica de inmediato, pero ninguno de ellos no sabía cómo dársela en esos momentos.
-Scor, ¿qué vamos hacer contra ella?-le pregunto Rose mientras se ocultaba entre el paisaje rocoso, Rose confiaba en que la mujer aun no descubra a su compinche maniatado.
-Tenemos el factor sorpresa-dijo de pronto Scorpius y de un salto se puso a la espalda de la mujer pero antes de que el atacase, la mujer ya se había dado cuenta de su presencia.
-DESMAIUS-grito la mujer y el rayo le dio de lleno a Scorpius inmovilizándolo.
-¡SCOR!-grito de pronto Rose rebelando su escondite.
-Así que no era el único…-dijo con una sonrisa malvada la mujer-tu también caerás-y le lanzo un hechizo que Rose no reconoció y lo único que pudo hacer fue evitarlo, escondiéndose detrás de unas rocas, rocas que se convirtieron en polvo al contacto de ese hechizo.
Rose miro a la mujer, ella no era tan buena como lo era Eleine, ella no tenía nada que hacer con ella, además tenía miedo de lanzarle algo y que hiriese a Scorpius que permanecía tumbado.
-A sido muy fácil acabar con tu amiguito… ¿tú tienes algo con lo que me pueda sorprender?-pregunto la mujer con voz burlona mientras pisaba la cabeza de Scorpius.
-Everte Statum-grito Rose furiosa a la mujer, ella logro esquivar el hechizo pero la sonrisa burlesca se le borro de la cara.
-Por lo visto si sabe jugar-dijo otra mujer que acababa de salir de la entrada de la mina, venia acompañada de un hombre y ambos enseñaban sus varitas, Rose estaba perdida, noto el pánico y el miedo fluir por todo su cuerpo, no se consideraba rival para Mutip menos para esos dos que se acercaban, los dos estaban muy bien vestidos, tenían ambos los ojos rasgados y la piel clara, a Rose inmediatamente le parecieron japoneses y sus rasgos y pelo solo le confirmaron esa teoría.
-¿Que proeza ha traído a una niña hasta aquí con su novio?-pregunto el hombre mientras la otra mujer, la que parecía ser su hermana se arrodillaba junto a Scorpius-¿Y bien?-pregunto el hombre.
-Parece él, sin dudas de sangre limpia, creo que a cambio de su vida obtendremos la colaboración que queremos-dijo la mujer, mientras el hombre se inclinaba a coger a Scorpius, Rose se asusto, se lo llevaban…
-¡SCORPIUS!-grito Rose desesperada corriendo hacia esos.
-Samir, mata a la chica-dijo la mujer y Mutip no se hizo esperar, Rose tuvo que volver a esconderse para evitar ahora si un rayo asesino, mientras contemplaba con impotencia como se alejaban con Scorpius sin poder hacer nada.
-¡No te escondas, morirás de todas formas!-le grito la mujer-¡tú y todos los de tu sucia especie!
Rose intento controlar las lagrimas que empezaban a nacer en sus ojos, cogió aire, notaba a la mujer cerca, ahora no tenía a nadie… había arrastrado a Scorpius con ella para nada, no sabía que iban a hacer con Scorpius y ella encontraría su fin próximamente, pero iba a plantar cara a la mujer.
-¡Sal de ahí!-le volvió a gritar la mujer.
Rose tenía que pensar algo inmediatamente, pero solo era capaz de sentir la gran culpabilidad en su ser, por su culpa se habían llevada a Scorpius no quería ni siquiera pensar en los planes que tendrían para él, Mutip seguía lanzándole rayos, que ella esquivaba ocultándose tras las rocas alejando todo lo posible a Mutip de Homelore.
Rose volvió a ocultase detrás de otra rocas, tenía el pelo lleno de polvo y hormigas que huían espantadas del miedo se dio cuenta que detrás de esa inmensa roca había un hormiguero, Rose necesitaba distraer a esa mujer, no sabía cómo hasta que se le ocurrió…
-Draconifors-grito señalando al hormiguero y de repente las hormigas que salían despavoridas se convirtieron en pequeños dragones que Rose mando contra Mutip.
-¿QUE…?-grito furiosa Mutip mientras los dragoncitos le rascaban o mordían-¡tus truquitos no te ayudaran!
-Yo creo que si-le dijo Rose y al momento se abalanzo sobre ella haciéndole perder su varita pero Rose aun mantenía la suya en sus vaqueros, de un golpe Mutip se deshizo de Rose, pero ella estaba preparada para eso cogió rápidamente su varita-EVERTE STATUM-y el hechizo más potente que Rose había creado en su vida derribo la mujer dejándole inconsciente.
Rose se quedo paralizada, lo había logrado, había lograda batir a una de las peores enemigas, recordaba que era la mano derecha de Thor, lo había logrado… como habían hecho con Hadi la ato con cadenas para que no se moviese y rompió su varita.
Rose inmediatamente volvió hacia Homelore, tanteo un poco y encontró el lugar donde le había dejado antes.
-Profesor…-llamo Rose, Homelore, tenía muy mal aspecto, era muy anciano y la tortura a que le habían sometido ha debido de ser terrible, pero aun así logro engañarles, ese día Rose había renovado el respeto y admiración por Homelore.
-Rose…-le dijo Homelore tosiendo-muy bien, Minerva estaría orgullosa…-le dijo con una sonrisa.
-Gracias-le contesto Rose, aunque aun se sentía mal, había perdido a Scorpius, tenía miedo y sentía un vació que nunca antes había conocido al no tenerle con ella, se sentía responsable, ella no pudo hacer nada para impedirles que lo separasen de ella.
-Minerva esta cerca…-le dijo Homelore, aun respirando con dificultad-entra en la cueva, giras a la derecha y al final del…-tosía-corredor a la izquierda, allí esta Minie…
-La salvare, se lo prometo-le dijo Rose mientras le volvía a cubrir, tenía en mente hacer lo que le pedía y encontrar a Scorpius a toda costa.
-Lleva la capa… la necesitas… yo me recuperare-le dijo aun suspirando, Rose volvía a conjurar agua para Homelore para ayudarle a respirar-se sigilosa y valiente-le dijo Homelore-puedes hacerlo…
Rose hizo lo que le pidió, cogió la capa y se la puso por encima, no podía evitar sentir sus piernas temblar, pero estaba a unos pasos de su madrina y no iba a parar ahora, la rescataría y también rescataría a Scorpius.
Entro en la mina, no se encontró a nadie en el corredor se imagino que todos estaban luchando en alguna parte, confiaba en poder orientarse en ese laberinto, siguió las indicaciones de Homelore y en el ultimo corredor, Rose ya corría, giro a la izquierda esperanzada, pero lo que vio le helo el alma…
Mirara donde mirara había cuerpos sin vida por todas partes, muchos parecían muggles con formas inhumanas, por otra parte animales muertos, era gatos, esa era toda la gente con la que habían practicado para hacer pasar por muerta a su madrina, era algo terrible, Rose no era capaz de contener el aliento, el hedor era insoportable y no se atrevía a buscar a su madrina en medio de todo aquello, pero siguió, Homelore, no la hubiese mandado allí si no fuera porque realmente su madrina esta…
Rose levanto la mirada conteniendo el aliento y encima de las rocas sin forma observo una pequeña jaula con una animal desnutrido y débil, estaba tumbado, pero podía ver que su abdomen se elevaba siguiendo una lastimosa respiración, era el ser con mas vida allí, pero también no por mucho tiempo.
Rose forzó la jaula y cogió con sumo cuidado al animalito, tenía las cuatro patas en extraña posición, Rose ya se imaginaba que estaba muy mal herido, era un gato atigrado, Rose se fijo en que a los lados de sus ojos había unas formas extrañas en ellos, era su madrina… Rose dejando escapar unas lagrimas le toco con suavidad un lado de la cabeza y el animalito abrió los ojos…
-Ya esta, ya todo ha pasado, te podrás bien, de verdad…-le dijo Rose dejando escapar las lagrimas, como contestación su madrina volvió a cerrar esos ojos gatunos. Rose se puso nerviosa, pero no iba a dejarla allí necesitaba ayuda de inmediato, la metió dentro de su suéter, cuando…
-¡HYPERION!-escucho a alguien bramar desde algún lugar de la mina, Rose no necesito saber nada más para saber que era al Señor Malfoy a quien pertenecía la voz y tampoco necesito saber que algo malo había pasado y el vació en su interior empezó a extenderse provocándole gran dolor, un dolor que antes no había sentido jamás.
