Rose al escuchar esa voz se acomodo la capa por encima de ella y metió la gata dentro de su chaqueta, pensó en llevársela a Homelore pero no podía esperar para ver a Scorpius sano y salvo.
Empezó a correr por los intrincados pasadizos de la abandonada Mina, lo cierto es que no pudo discutirle su emplazamiento, era el perfecto escondite, cada vez que corría sin rumbo se aseguraba que era la dirección correcta porque cada vez escuchaba mas gritos y notaba mucho movimiento a lo largo de su camino.
Se cruzo con muchos que no conocía, pero la mayoría huía y no reparaban en su apariencia invisible, la ignoraban para bien de Rose, confiaba en que tardasen en notar la ausencia de su madrina.
Llego a una estancia enorme, que caía en forma de acantilado y se congelo... al fondo de ese foso podía ver a su familia, a su alrededor veía a muchos de los criminales, pero ahora nadie atacaba, todos estaban pendientes de dos personas, los dos magos que se llevaron a Scorpius y este estaba inconsciente con ellos, le estaban amenazando con un enorme cuchillo en su cuello que provoco que Rose pegase un grito angustiado pero nadie más le escucho.
-RENDIROS-bramo el chico elegante que tenia amordazado a Scorpius.
Rose podía ver como al fondo del foso sus tíos, Theo, el Señor Nott y el Señor Malfoy que dejaban caer sus varitas al suelo por la amenaza, Rose empezó a angustiarse más, al fondo no veía a su padre, ni a sus tíos Potter, además también faltaba más gente.
-¡No le hagáis daño!-grito suplicando el Señor Malfoy visiblemente asustado.
-Está en tu mano...-dijo la mujer que Rose había visto antes-sabes lo que queremos...
-¡Os daré todo el dinero que tengo!-grito el Señor Malfoy desesperado, Rose observaba como toda la concurrencia lo que decía la mujer, pero también notaba temblar la tierra, arriba debía de disputarse un gran duelo, rápidamente se dio cuenta que también faltaban la Señora Prince y Matt...
-No es el dinero lo que queremos de ti... sino tu colaboración...-dijo la mujer con un susurro, Rose pudo escucharla, porque se acercaba sigilosamente.
-¿Mi colaboración...?-pregunto con miedo el Señor Malfoy.
-Sabemos quién eres...-le contesto la mujer.
-¿De qué habla esa Malfoy?-pregunto de mal humor su tío George, habían sido arrinconados.
-No os puedo ayudar...-dijo el Señor Malfoy con miedo, Rose noto que su respiración se hacía cada vez más nerviosa y alterada.
-Esto te hará cambiar de opinión...-dijo la mujer furiosa-Crucio-grito señalando a Scorpius que despertó gritando de dolor.
En ese momento sucedieron varias cosas, Rose después de escuchar ese grito no pudo quedase quita, se adelanto pero unas manos suaves y cuidadosas la cogieron con fuerza y la aparto de los captores, Rose no sabía como la habían descubierto, pero a mirar a la persona se siento de nuevo tranquila, era su padre.
-Deja que yo me encargue de esto-le dijo en un susurro, estaban detrás de los captores de Scorpius.
-Sálvale-le suplico Rose, no sería capaz de escuchar otro grito de esos salir de Scorpius.
-¡NO!-grito fuera de si el Señor Malfoy-¡BASTA! ¡No le hagáis daño!-les dijo medio desesperado-haré... haré lo que me digáis...
-No te he escuchado muy seguro...-dijo la mujer con una sonrisa maquiavélica-tal vez estés mas cooperativo una vez tu hijo transformado...-dijo la mujer mientras se acercaba a él, para torturarle o Rose pensó eso...
-¡NO!-bramo desde el foso el Señor Malfoy.
-No le haréis daño a un niño en mi presencia-dijo de pronto su padre enfadado, arrojando la mujer y al hombre al vació, Scorpius no se cayó porque el padre de Rose, con unos buenos reflejos logro recogerlo a tiempo antes de que cayese al vació y así salvarle de una muerte segura.
-¡Alejaros de ellos!-grito de pronto el Señor Malfoy, pero Rose pensó en que tenían que estar muertos, pero de repente en el nivel donde se encuentran vio aparecer a un dragón negro portando a sus tíos, con Theo y el Señor Nott.
-No iréis a ninguna parte-dijo de pronto la voz de mujer apareciendo.
-¿Cómo...?-empezó a preguntar el tío Percy incrédulo.
-¡Tendríais que estar muertos!-grito el tío Charlie.
-Nosotros no podemos morir-dijo el otro hombre apareciendo al lado de la que parecía su hermana.
-Yo de ti no estaría tan seguro-escucho Rose una voz conocida a sus espaldas y de repente una explosión encima de la cabeza de los atacantes les dejaron sepultados por el repentino alud de piedras, dejando al resto de los atacantes fuera de su alcance y a salvo.
-Gracias, Señor-dijo Theo agradecido, tenia mal aspecto pero aun conservaba su varita, Rose se quito la capa ante ellos y se acerco a Scorpius como el Señor Malfoy, parecía sano, pero Rose se fijo que su padre miraba aun mas receloso que nunca al Señor Malfoy que de costumbre.
-¿Albus, Eleine y los demás están bien?-pregunto Theo preocupado.
-¡¿Qué?!-pregunto Rose aferrándose con más fuerza a la gata que guardaba, miraba de un lado a otro pidiendo explicaciones, pero nadie se las daba ni se mostraban sorprendidos de su presencia allí.
-Hugo, Lily, Albus y los hijos de Luna están bien...-añadió su padre con tristeza, Rose se puso más nerviosa y con más miedo, en medio de todo aquello también estaba su hermano-ha costado la vida de alguien para que así sea...-Rose empezó a sollozar, por su culpa, solo por su culpa, alguien había muerto.
-¿Que eran esos?-pregunto su tío Bill, que el aspecto fiero y salvaje estaba muy marcado en el en esos momentos, señalando al montón de rocas donde quedaron atrapados los hermanos.
-Vampiros-dijo el profesor Homelore débil, que fue el que los había salvado de ellos-debemos irnos deprisa... eso no les detendrá durante mucho tiempo...
Albus veía que cada vez se acercaba más a su destino, estaba helado y además no le gustaba ni estaba acostumbrado a volar en escoba pero su hermana no parecía importarle.
-¡Estamos llegando!-grito Hugo-¡Descender ya!-les dijo a sus amigos y la ultima en descender fue su hermana pequeña, en cuanto descendieron vieron un gran lago, no sabía dónde buscar a Rose y a Scorpius ese lugar parecía inmenso, tampoco no había veía a nadie de su familia.
Descendieron en una hondonada y se esperaron algo… todo era terriblemente tranquilo, Albus pensó que era la tranquilidad que predecía a la tempestad, noto que su hermana le agarro con fuerza, pero él tampoco no perdía de vista a Eleine.
-¿Que hacemos…?-intento preguntar Hugo ansioso, pero al momento…
-¡MATT!-grito una voz doblemente potente-¡SE QUE ESTAS AQUÍ!-dijo la misma voz, Albus se dio cuenta de que pertenecía a Donovan Thor, porque ya la conocía y por la mirada asustada de Eleine-¡MUESTRATE!
Y un terrible rugido resonó en todo el lugar, sin dudas era la señal de ataque, Albus podía ver a su familia cerca que se lanzaban contra la entrada de la mina, pero Matt estaba a una distancia de ellos manteniendo a raya a Thor, ellos ya estaba luchando, Albus en lo que le quedase de vida jamás recordaría un duelo mayor que aquel que estaba protagonizando por iguales los dos hombres.
-¿Donde está Rose?-pregunto Hugo preocupado, nadie de momento los había descubierto.
-Papa…-oyó Albus susurrar lastimosamente a Eleine, eso le comprimió el corazón.
-¡Mirad!-grito de pronto Lysander asustada, su familia y el resto de los mayores habían sido rodeados por una enorme multitud, esa era la trampa, habían caído en ella.
-No van a poder… hemos venido para ver como…-decía Lily con miedo y temblaba.
-No tendríais que haber venido hoy aquí-dijo una fría voz, pero esperanzadora al fin y al cabo a su espalda.
Albus se dio la vuelta al momento y vio con cierto alivio a la Señora Prince y a los profesores Dumbledore y Slughorn.
-Mama… esto es una trampa… Hogwarts…-intento decir Eleine, pero la Señora Prince no le dejo.
-No confiaba en Donovan y no confié ahora-sentencio la Señora Prince dejando claro que se esperaba una trampa y de golpe aparecieron unos dementores que espantaron a una gran parte de los atacantes, permitiendo entrar en la mina a parte del grupo mientras dejaba a la otra protegiendo esa salida, Albus vio entrar casi a todos sus tíos, el Señor Nott, Malfoy y a Theo, Albus casi estaba seguro que les habían avisado desde Hogwarts que Rose y Scorpius se habían escapado, mientras que sus padres y su tío Ronald seguían luchando fuera, tuvo el presentimiento que ellos también sabían que estaban allí.
De repente ante ellos se produjo un gran aullido que le puso los pelos de punta a Albus, sabía a quién o a que criatura pertenecía tal voz.
-Ted-dijo simplemente la Señora Prince confirmando los peores temores de Albus-Dumbledore, Slughorn quedaros aquí y protegerlos-ordeno la Señora Prince y en milésimas de segundo desapareció, Albus estaba seguro que iba a rescatar a Teddy.
-Detesto venir a una batalla y no pelear-dijo entre dientes el profesor Dumbledore, dejando claro su disgusto por la presencia de ellos allí.
-Pues yo no me quejo-dijo simplemente el profesor Slughorn conforme con su papel allí acercándose a la temblorosa Lily, era su alumna predilecta.
-Pues si te quejaras viejo...-escucharon una voz a sus espaldas, les habían descubierto y rápidamente sacaron sus varitas y empezaron a correr, pero Lily se tropezó y se cayó-avada…-Albus vio como ese hombre apuntaba a su hermana tendida en el suelo…
-¡LILY NO!-grito Albus con todas las fuerzas de su cuerpo, pero no estaba cerca de ella.
-…kedavra-termino de pronunciar el hombre, pero el hechizo no impacto en su hermana… Albus y los demás observaron con horror como Slughorn se interponía entre el hechizo y Lily, cayendo al suelo… Slughorn había muerto… Lily era su favorita, hasta el final.
-VEN A MI-le reto el profesor Dumbledore apartado el agresor de todos, pero… el grito de dolor de Lily se había escuchado por encima de todas las batallas, Albus no podía creérselo, Slughorn había muerto protegiendo a su hermana, el no había podido, el no había complico la promesa que le había hecho de protegerla y mantenerla a salvo… y ahora Lily lloraba desconsolada sobre el cuerpo sin vida de su profesor favorito…
-LILY-llego una voz cariñosa y preocupada-ALBUS…-y también angustiosa, Albus recibió un corto agrazo de su madre, había llegado con los Señores Scamander y con su tío Ron, pero él seguía paralizado viendo el cadáver de Slughorn sin atreverse a acercarse a la llorosa Lily.
-Papa… estoy bien…-decía Hugo conmocionado-ve por Rosie… no pierdas tiempo… me quedo con la tía…-le decía Hugo mientras miraba impactado al cuerpo de Slughorn, Dumbledore a esas alturas logro neutralizar y derrotar al agresor, que Albus no sabía quién era.
Y su tío Ronald se marcho, ahora estaban protegidos por su madre, los Señores Scamander y el profesor Dumbledore.
-Lily…-intentaba acercarse su madre, pero Lily no se soltaba de Slughorn, Albus no pudo seguir mirando a su hermana así y se aparto y vio que Eleine, también miraba la lucha desde lejos con las lágrimas en los ojos.
Pero algo le llamo poderosamente la atención a Albus y a Eleine, cerca, más cerca de los que pensaban, podía ver a la Señora Prince luchando con la mujer desquiciada que había visto en la casa de la Directora, ambas estaban alejadas del combate que se disputaba, pero el esbirro de esa mujer, ahora convertido en un autentico hombre lobo, huían llevándose con ellos a Teddy y la Señora Prince les perseguía como una autentica cazadora, moviéndose con una rapidez extraordinaria, de una forma que jamás pensó en ver en una persona y esquivando todos los peligrosos ataques que le lanzaban.
-Eli…-llamo Albus, pero miro a su lado y ella ya no estaba… Eleine corría a toda prisa para ayudar a su madre contra esos-¡ELEINE!-grito Albus corriendo detrás de ella, no había logrado proteger a Lily, pero no podía dejar a Eleine sola.
-¡ALBUS! ¿QUE HACES?-le oyó gritar cada vez más lejos Albus a su madre-¡VUELVE AHORA!
-¡Eleine!-grito Albus sin importarle los gritos angustiados de su madre a la espalda.
-¡¿Quieres a tu cachorro?!-esa era la voz de la mujer desquiciada que llamaba con un deje de burla a la Señora Prince, cada vez, el y Eleine se estaban acercando a ellos, pero de forma sigilosa, además Albus desde esa distancia podía ver como tenia a Teddy amordazado, pero no era el Teddy que él conocía, era el de mitad criatura mitad humano-¡Pues tendrás que venir a por él!
-¡Soltadle ahora!-ordeno la Señora Prince atacando con la voz más cruel y fría que Albus había escuchado en ella.
-¡Pues si le quieres con vida…!-decía la mujer canturreando en su locura-entrégalo… entrega los recuerdos de la vieja…
-¡Yo no poseo nada!-sentencio con voz de asesina la Señora Prince a sus palabras le acompaño un hechizo que hizo que Albus y Eleine perdiera el equilibrio y se agrietara el inestable terreno que pisaban, la única luz que procedía eran de los hechizos de la Señora Prince y en la lejanía del combate entre Matt y Thor… debía ser un espectáculo horripilante.
-Eso no es lo que dijo tu viejo y roñoso profesor antes de…-decía la mujer con sorna-bueno de reunirse con la basura a la que pertenece…
Albus escucho salir de la voz de la Señora Prince una grito parecido al de su hermana que aun retumbaba en los tímpanos, él y Eleine se tiraron al suelo para evitar que un montón de rocas furiosas fueran a parar a ellos, Albus nunca había visto a la Señora Prince tan furiosa, dolida y fuera de sí como en ese instante.
-Ya que no te muestras colaboradora… tal vez tu ayudante hable por ti-dijo la mujer demente mientras canturreaba, pero Albus se sorprendió de su maestría, había logrado esquivar la avalancha con gran habilidad, Albus pensó que desgraciadamente, era una digna rival para la profesora Prince y ahora entendía la preocupación que le transmitía la existencia de esa mujer, parecía que lo único capaz de detenerla… era la muerte.
Y ambos, llevándose a Teddy como rehén se desplazan dentro de la estructura de la mina por lo que parecía una sima que salida del escarpado y difícil terreno sobre el que se asentaba la mina, la Señora Prince sin meditarlo ni un solo momento salto a toda prisa sobre la sima introduciéndose también en ella, eso parecía otra trampa y más peligrosa…
-¡Mama!-grito Eleine pero ya no le alcanzo a que la escuchase, ya había desaparecido por la sima del terreno.
-Eleine tenemos que avisar a los demás…-dijo Albus tenía intención de hablar con su madre o con alguien que pudiera ayudarles ya.
-Les superan en número… no va a poder…-dijo Eleine con miedo mientras miraba la sima del terreno por donde su madre había desaparecido-iré…-añadió y antes de que Albus pudiera hacer nada… Eleine se había dejado caer en la sima y Albus ya no la pudo ver.
-¡ELEINE!-grito con todas sus fuerzas… no podía dejarla, no quiso meditarlo, reunió todo el valor que pudo y se lanzo detrás de Eleine.
No sabía lo que le esperaba al final del oscuro sendero, pero nunca ni en sus peores pesadillas podría imaginarse lo que había visto allí…
